sábado, 22 de agosto de 2009

Carta a Ricardo Martinelli, presidente de Panamá


Estimado presidente:

no sé si se ha dado cuenta, pero aquí todo el mundo está pegando gritos al cielo, porque usted quiere que Panamá se retire del PARLACEN.

Pero usted tiene razón: El Parlamento Centroamericano no sirve para nada, sólo para proveer de inmunidad, salarios y prestaciones a los políticos que ya nadie quiere tener en los parlamentos y gobiernos de cada país.

Los parlamentos sólo tienen sentido si tienen poder y pueden legislar. Al Parlacen nadie le hace caso.

Gracias, presidente, por la iniciativa de abolir el Parlacen. Que vean los partidos qué diablos hacen con los ex-dirigentes que les sobran...

Dicen que sin el Parlacen no habrá integración centroamericana. Bueno, de todas formas no hay, con o sin Parlacen. Sólo nos da la ilusión de unidad.

Que bueno que usted le dio un pinchazo a esta fantasía mentirosa de un parlamento donde ni siquiera hay voluntad de integración.

No se deje impresionar de las lágrimas de cocodrilo que todos están derramando sobre el cadáver del Parlacen. Ayúdenos de darle cristiana sepultura.

¡Y cuando haya integración, hagamos un parlamento de verdad!

Hasta pronto, Paolo Lüers

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jueves, 20 de agosto de 2009

Carta a los sufridos magistrados de la Corte Suprema


Honorables magistrados:

Me da mucho pesar escuchar que ‘el cambio’ está poniendo en peligro sus conquistas sociales. ¿Cómo es posible que la Asamblea eligiera a un presidente que atente contra el bienestar social de sus colegas? Es inédito.

Dicen que algunos de ustedes tuvieron que entregar 2 de los 4 vehículos y 5 de los 6 celulares (con línea pagada por el Estado), a los cuales han tenido derecho durante años. Realmente no sé cómo se van a movilizar y comunicar ahora sus hijos y su amantes.

Pero lo más increíble que he escuchado –por el bien del país quiero pensar que es puro chambre- que les han reducido a niveles ridículos el presupuesto para licores, recepciones y banquetes. No puedo concebir cómo la honorable Corte podrá hacer justicia si sus integrantes están obligados a celar la compra de cualquier botella de Whisky o Champán.

Ustedes tienen que tener la cabeza libre para pensar en la justicia, la prontitud y la constitucionalidad, sin compartir las preocupaciones cotidianas de todos nosotros del precio de Cinta Azul y de la gasolina.

Ustedes, los veteranos de la Corte que han servido durante años a la patria, no permitan que lleguen unos novatos para quitarles lo merecido.

Acuérdense de la vieja consigna sindical: ¡Lo conquistado no se entrega!

A lo mejor esta es la idea: un sindicato de magistrados que defienda su bienestar social. Me ofrezco de asesor – si me pagan lo justo...

Saludos fraternos, Paolo Lüers

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miércoles, 19 de agosto de 2009

¿Depuración o alineación?


“Una estructura policial que está preparada para combatir un tipo de criminalidad como la organizada, como el secuestro, extorsiones, hurto y robo de vehículos, así como pueden combatirla también saben como hacer esos delitos.”

Así explica Jaime Martínez (en una entrevista reciente en un servicio informativo digital) el descabezamiento - a manos del gobierno ‘del cambio’- de la DECO, la unidad especializada de la PNC contra el crimen organizado. Jaime Martínez, como nuevo director de la Academia Nacional de Seguridad Pública es una de las piezas claves en equipo al que Funes ha encomendado el diseño de su política de Seguridad Pública.

Sin tanto rodeo, lo que está diciendo el encargado de la formación de nuestros policías es: “Había que remover a los jefes de la DECO -los más experimentados investigadores de secuestros y otros delitos de crimen organizado- para evitar que se vuelvan secuestradores y mafiosos. Si no es que ya se han convertido...”

Entonces, ¿porque no sabemos de ninguna investigación contra los ex-jefes de la DECO, ni en la Fiscalía, ni en la Inspectoría de la PNC?

O al revés, si no hay investigación ni elementos que indiquen que los ex-jefes de la DECO hayan cometido delitos, ¿por qué un alto funcionario del gobierno se atreve a hacer alusiones de este tipo, que dejan en duda la reputación de unos jefes policiales hasta ahora considerados ejemplares y eficientes?

Aparte de las declaraciones irresponsables de Jaime Martínez, hasta ahora nadie ha señalado a los ex-jefes de la DECO como delincuentes. Más bien se ha manejado -sobre todo en las filas de la propia PNC- que los removieron porque estaban demasiado cercanos al anterior director de la PNC y al anterior ministro de Seguridad.

Esto podría ser un razón legítima para sustituirlos de sus cargos. Pero entonces habría que discutir este tema político. Habría que tocar con transparencia que dentro de la PNC hay un problema sensible: las alineaciones partidarias de algunos mandos.

Tocar con transparencia este punto delicado sólo tendría sentido para un gobierno que tiene la voluntad de erradicar estas alineaciones partidarias dentro de la PNC, o por lo menos la voluntad de dejar de construir su liderazgo en la policía sobre la base de las alineaciones partidarias de los policías.

Si el nuevo ministro de Seguridad (o el residente de la República) ordenó la remoción de los jefes de la DECA para que la nueva dirección de la PNC tenga las manos libres para implementar sus nuevos planes de Seguridad Pública, sería entendible. Significaría que quieren colocar jefes más comprometidos con los nuevos planes.

Pero si ordenaron el descabezamiento de la DECO para tener manos libres para fortalecer su control partidario dentro de la PNC, cometieron un grave error.

Por la falta de transparencia, y por las declaraciones irresponsables del director de la Academia de Seguridad Pública, uno se inclina a la impresión que los nuevos planes para la PNC de cómo enfrentar la delincuencia (que todavía no las conocemos bien, ni en su filosofía ni en su parte operativa) no están basados en la acumulación de experiencias y acciones exitosas.

Da la impresión, además, que los nuevos planes de Seguridad Pública no se están construyendo sobre la base de la confianza profesional entre los policías y jefes, independiente de su pasado y de sus preferencias políticas. Más bien parece que se quiere construir sobre la base de confianza ideológica.

Sería una base muy frágil para un proyecto de Seguridad Pública y para consolidar una policía profesional. Frágil y engañosa.

La celebración de reuniones de carácter político-partidario dentro de la PNC, promovidas y convocadas por el ministro de Seguridad y otros cuadros del FMLN, ya indicaba esta tendencia. Muchos de los nombramientos, ascensos y movimientos dentro de la estructura de mando de la PNC confirmaron las dudas. El descabezamiento de la DECO y las lamentables declaraciones de Jaime Martínez ya dejan espacio para dudas: ‘El cambio’ llegó a la PNC, pero no para hacerla más profesional, sino más ‘oficialista’.

(ElDiario de Hoy)

martes, 18 de agosto de 2009

Carta al alcalde Norman Quijano


Estimado Norman:

estoy de regreso, con más fuerza y ganas para seguir jodiendo.

El Frente no quiere que cumplás. No quieren que logrés poner el Metrobus. Ya lo dijeron.

Es la vieja política del Frente de no hacer y tampoco dejar que otros hagan.

Estando en el gobierno, podrían dar inicio a la reforma del transporte público. No sólo no lo hacen, sino además te están bloqueando el proyecto Metrobus.

Ojala que no te rindás, Norman. La gente te apoya. La empresa privada te ayuda. Donde te bloquea el gobierno, apoyate en la gente y en la empresa privada. Así como lo estás haciendo con los parques y las plazas, con la limpieza de la ciudad, con la basura.

Avanzando así, al fin obligarás al gobierno a cambiar y a apoyarte en tus proyectos estratégicos: el Metrobus, para llevar San Salvador al Siglo 21; y las bóvedas, para convertir las quebradas de criaderos de ratas y mareros en parques y colonias.

Te tienes que convertir en el alcalde tan exitoso y popular, que el gobierno de Funes no se puede dar el lujo de sabotearte.

Paolo Lüers

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jueves, 13 de agosto de 2009

COLUMNA TRANSVERSAL: Entre mudo y tartamudo


Sigamos con el tema del periodismo. Ya terminó el ‘mes del periodista’ - sigue lo cotidiano. Continua la arrogancia del gobierno Funes frente a los periodistas que buscan información, entrevistas, transparencia. El interrogador no contesta preguntas. Y sus ministros y otros funcionarios dicen que el único autorizado a hablar es el presidente.

Todo se cocina en secreto. La política se proyecta como conspiración. Las negociaciones legítimas y necesarias parecen trueques.

¿Qué pasó con la transparencia y la rendición de cuentas, las dos palabras que aparecían en cada capítulo de ambos programas de gobierno?

¿Por qué el presidente Funes no puede, como lo hacen la mayoría de sus colegas, convocar conferencias de prensa semanales para contestar las preguntas que la sociedad le hace mediante los medios?

¿Por qué el secretario de Comunicaciones de Casa Presidencial no es capaz de explicar cuáles son los mecanismos y canales de la comunicación de este gobierno? En una entrevista en El Faro, tartamuda ante las insistencias del reportero de que explique la política de comunicación del gobierno.

La comunicación de este gobierno está centralizada en manos de Casa Presidencial como pocas veces en la historia. Y Casa Presidencial está entre mudo y tartamudo. ¿Y entonces?

Siempre cuando pasa esto, detrás hay algo que quieren esconder. En este caso parece que lo que quieren esconder es el desorden, la improvisación, la ineficiencia que todavía sigue caracterizando al gobierno a más de dos meses de haber asumido el poder.

¿O serán que quieren esconder las contradicciones que siguen existiendo dentro del gobierno, entre los hombres del presidente y los hombres del partido?

Todo esto es mucho más grave que la incapacidad comunicacional de un grupo de comunicadores encabezado por un comunicador. Es más grave que un problema de información. Es un problema de debate.

Un gobierno nuevo, como es natural, se topa con resistencias, contradicciones, problemas. Pero la mayoría de estos obstáculos sólo serán resueltos si la opinión pública interviene, presiona, y toma posición. Para facilitar esto, se necesita debate. Y para debatir, se necesita información. Y transparencia: Tienen que ser claras las posiciones de cada uno, y lo que está en juego.

Resolver este tipo de problemas en secreto, conspirando en vez de debatiendo, no le conviene a ningún gobierno. Sólo los gobiernos autoritarios se pueden dar este lujo, ya que en última instancia no les importa el debate, la opinión pública, las acuerdos. Imponen sus soluciones. Y punto.

El gobierno Funes no puede gobernar imponiendo. No tiene las mayorías, no tiene los amarres institucionales, no tiene los mecanismos. Ni creo que tenga las intenciones. Está, por suerte, condenado a debatir, a crear correlación de fuerza en la opinión pública. Este gobierno tiene que comunicarse con los medios y las personas que crean opinión pública. No sólo con los medios de comunicación, sino igualmente con universidades, tanques de pensamiento, empresarios y gremios de profesionales.

Lo peor error que puede cometer el presidente Funes es brincarse de los medios (y los demás intermediarios) y apostar a un discurso populista y demagógico: el líder hablando a su pueblo. Al estilo de Hugo Chávez. El costo sería altísimo. Al principio funciona, pero al rato se vuelve monólogo tragicómico. Y la opinión pública no se gana con monólogos. Entonces, surge la necesidad de reprimir la libertad de prensa, a cerrar radios y canales y sustituirlos por medios estatales.

Estoy convencido que, a parte de los ‘bolivarianos’ duros en el partido y en el movimiento de calle, nadie quiere llegar a esto. La mejor manera de prevenirlo, para el presidente y su gobierno, es apostar a más transparencia, más debate, más información.

(El Diario de Hoy)

domingo, 2 de agosto de 2009

Con estos finalistas no llegan a nada


Si Henry Campos hubiera tenido paciencia, ya fuera Fiscal General de la República. Como no vio claro cómo los partidos iban a resolver el empate para elegir magistrados de la Corte Suprema y fiscal, Campos cometió el error de aceptar la oferta del presidente de entrar al gobierno.

Digo error porque sigo pensando que Henry Campos hubiera sido el hombre ideal para la Fiscalía: capaz, valiente e independiente. Obviamente sigue siendo capaz y valiente -incluso más que todos los demás candidatos a la fiscalía-, pero ya no es independiente. Tomó la decisión de formar parte del gobierno del FMLN y Funes. Tomó partido. Se hizo parte en este juego de pesos y contrapesos, donde la Fiscalía tiene un rol, y el ejecutivo otro. ¡Qué lástima!

Ya hace meses escribí que Campos era el mejor candidato para la Fiscalía. La derecha tuvo sus dudas y resistencias con él, igual que las tuvo con Sidney Blanco y Florentín Meléndez para la Corte Suprema. Pero la derecha se vino convenciendo que ser de izquierda no es impedimento para que alguien sea independiente de amarres partidarios y de decisiones apegadas a la ley. Algunos en la derecha incluso se convencieron –y por eso no sólo aceptaron a Sidney Blanco sino promovieron además a Florentín Meléndez- que no hay mejor antídoto contra los peligros de la izquierda ortodoxa y autoritaria que personajes de la izquierda independiente y democrática. En este sentido, el siguiente paso lógico hubiera sido elegir a Henry Campos fiscal.

Por esto es tan lamentable que Henry Campos, en vez de arriesgarse y seguir apostando a la Fiscalía, se fue por el atajo y se hizo parte del gobierno Funes. Adiós independencia, adiós Fiscalía...

Porque exigir a la oposición que acepte como fiscal general a uno de los protagonistas de la política de seguridad del gobierno Funes –política que ella considera errática y peligrosa-, es lo mismo que exigir al FMLN que acepte a Astor Escalante, quien fue artífice de la política de seguridad del gobierno Saca, la cual el FMLN consideró errática y peligrosa. Estamos de regreso al empate y mutuo bloqueo...

Para romper el empate, era correcta y lógica la decisión de la Asamblea de volver a abrir la lista de candidatos a fiscal. No puedo entender cómo la lista de más de 80 aspirantes se haya reducido a una lista de cuatro, de los cuales nada menos tres son ex-viceministros de Seguridad (dos de Saca y uno de Funes), y el cuarto está vinculado históricamente al FMLN. Otra vez empate y bloqueo. De regreso al punto de partida. Al punto muerto.

No me van a decir que entre los 80 aspirantes no hubo nadie que cumpliera los requisitos profesionales que no sea viceministro o ex viceministro de Seguridad. No me van a decir que no haya nadie independiente que quiere ser fiscal general.

A saber con qué criterios los negociadores de los partidos han hecho la reducción de la lista a los cuatro (o dos, como muchos dicen) finalistas. Pero no pueden mantener esta reducción. Tienen que abrir la lista nuevamente, y aplicar un criterio diferente para reducirla a finalistas: eliminar a todos los candidatos que tienen amarres partidarios; luego eliminar a los que son responsables de la política de seguridad del gobierno y los que han sido responsables de la política de seguridad de los últimos gobiernos. Esto no excluye a los cuadros profesionales que han servido o sirven de fiscales. Pero sí a los viceministros...

De los independientes y no comprometidos hay que buscar a los han mostrado más capacidad y valentía.

El fin de todo el proceso es encontrar a un Fiscal General que goce de la confianza de ambos bloques políticos. Sólo así tendrá capacidad de realizar las reformas radicales que necesita la Fiscalía para cumplir su mandato constitucional.

Así que déjense de las pajas de estar proponiendo cada uno a sus hombres de confianza. Aprovechan las vacaciones para reflexionar. Tómense unos tragos bien helados para regresar con cabeza fría. Tengan la audacia de poner la Fiscalía en manos de alguien independiente.

(El Diario de Hoy)

sábado, 1 de agosto de 2009

Carta a un ex magistrado del Tribunal Electoral

Querido Mario Salamanca:

la democracia es una mujer caprichosa. Es imperfecta. A veces es injusta. Pero a pesar de todo, hay que serle fiel. Ni modo...

¿A quién le cuento esta verdad? Vos la acabas de vivir en carne propia. Acaban de nombrar a los cinco magistrados del nuevo Tribunal. El único que no fue reelegido fuiste vos. Aunque para muchos has sido el magistrado más capaz y más independiente.

Los cuatro que de manera abierta y a veces descarada corresponden a intereses partidarios, siguen. El magistrado que ha tratado de responder al país, a la transparencia y la razón común, está afuera.

No se si a vos te da rabia. A mi sí. Es un pésimo mensaje. No lo entiendo. De Reforma Electoral ya nadie habla. Todo sigue igual, sólo que ahora el presidente del Tribunal es del Frente, y que el independiente ya no está. No conozco al señor que te sustituye. Ojala que no sea peón de nadie.

Te deseo suerte en tu carrera judicial. Lástima que no te inscribiste como candidato a fiscal. Me imagino que te dio pena autoproponerte...

Saludos, Paolo

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