jueves, 17 de septiembre de 2009

Carta a Manuel Melgar, ministro de Seguridad

Estimado Manuel:

Si quieres hacer algo para ayudar al presidente (y de paso al país), ¡renunciá! Tenés que ahuecar y dejar que alguien con más capacidad y más liderazgo tome el mando.

No podemos seguir teniendo un vacío de poder en la cúpula de seguridad. La falta de mando en Seguridad y PNC es inmediatamente aprovechada por los delincuentes.

Vos puedes tener buenas intenciones, aunque tampoco las conocemos, porque no has tenido la capacidad de formularlas. Pero este volado no es de buenas intenciones. Para combatir al crimen, hace falta liderazgo y mando... ¡y un plan! Líneas claras que cada policía puede entender. Y cada ciudadano también. Necesitamos al frente de Seguridad alguien a quien los delincuentes tengan miedo y los ciudadanos tengamos confianza.

Tengo claro que no es tan chiche que te sustituyan, porque tu cargo es parte de la cuota del FMLN en el gobierno. Ahí hay dos posibilidades: Una que asuma alguien del Frente, pero alguien con capacidad de estratega y con vos de mando. Y que a partir de ahí el Frente se haga responsable de conducir este combate. Con todas las consecuencias.

O la otra: que den chance a Henry Campos, tu viceministro, en vez de seguir la batalla perdida de meterlo como Fiscal General.

El problema ahora es que en el tema de Seguridad, el Frente no hace, pero tampoco deja que otros asuman.

Vos puedes cortar este nudo con un tajo: renunciar y obligar a Funes y al FMLN a ponerse claro con Seguridad...

Te saluda Paolo Lüers

(Mas!)

martes, 15 de septiembre de 2009

Carta a un colega periodista:

Estimado amigo:

Por favor, ¡dime que es un chambre mal intencionado lo que cuentan de vos! No puedo creer que dejas el periodismo para convertirte en el ‘segundo’ de la embajada den Washington!

Esto lo ha inventado alguien que quiere joder al presidente, alguien que quiere crear la impresión que este gobierno, así como el anterior, está llenando sus embajadas con primos y cheros. O hijos y sobrinos, en este caso, ya que tu papá es miembro del gabinete Funes y tu tío fue nombrado para representar a El Salvador en el Banco Interamericano de Desarrollo BID.

¡Qué invento mas malévolo! Por suerte nadie lo va a creer. ¿Quién cree que vos, que prácticamente estás dirigiendo un periódico, vas a preferir un cargo en una embajada, para aguantar que todo el mundo se burla de vos porque sabe cómo legaste ahí...

En cambio, nadie pudo dudar de cómo llegaste a la jefatura en el periódico. Llegaste a pesar de tu familia, y por esto todo el mundo te respetaba...

Así que, por favor, ¡dinos que todo es chambre!

Tu colega Paolo Lüers

(Más!)

sábado, 12 de septiembre de 2009

Carta a los lectores de Más!

Estimados lectores de Más!

Esta es el número 100 de las cartas, con las cuales estoy poniendo a prueba la paciencia y tolerancia de miles.

Yo tengo claro que ustedes compran el Más!, no sólo porque cuesta una cora, sino porque no habla tanta paja. Dice las cosas de otra manera, al grano, sin pena.

Muchos aman el Más! por esto. Y otros lo detestan – dicen que es el periódico para los tontos para que sigan tontos. Me dicen: “¿Por dios, Paolo, cómo puedes escribir para este periódico?” – y yo les digo: “¡Porque me encanta! Tontos ustedes que necesitan tanta paja para decir una cosa simple. Aquí puedo decir las cosas por su nombre, como en la calle...”

El Más! es calle, ¡¿y qué?! En la calle se habla claro o mejor se calla.

Escribo en el Más!, porque ahí me entienden. Tal vez no están de acuerdo con mis ocurrencias –¡no importa!-, pero me entienden.

Eso espero.

¿Y saben por qué otra razón me encanta escribir en este periódico? Por las caras de espanto que ponen los que se mueven en círculos más finos, cuando detectan que escribo en el Más! El otro día un amigo me habló para decirme: “Paolo, ¡tenés que hacer algo! En el Más! sacan unas cartas usando tu nombre....”

Para mi, escribir en Más! es más rico que echarme pedos en misa.

Así que me van a tener que aguantar por lo menos unas 100 cartas más.

Paolo Luers

jueves, 10 de septiembre de 2009

¿Viajó o no viajó?

El director del periódico El Mundo reclama que mi carta a un empresario mediático salvadoreño (publicada en Más y repoducida en este blog) está basada en información equivocada y que el dueño de El Mundo, Juan José Borja, no se ecuentra en Brasil.
No tengo porque dudar de esta información. Así como no tuve que dudar de la información emitada por Casa Presidencial que el mencionado empresario se encuentra acompañando al presidente Funes en su viaje a Brasil.
Paolo Luers

Aquí el comunicado de Casa Presidencial:


PRESIDENTE FUNES VIAJA ESTE MARTES A BRASIL CON IMPORTANTE COMITIVA DEL GOBIERNO Y EMPRESARIOS

07 de Septiembre 2009

El presidente de la república Mauricio Funes y una importante comitiva de su gobierno y de empresarios de El Salvador, viajará este martes a Brasil, como parte de una visita oficial en busca cooperación y fortalecimiento de las relaciones entre los dos países.

La delegación viajará en un vuelo comercial que partirá a las 3:00 de la tarde (hora local) hacia Brasilia, donde el miércoles por la mañana será recibida por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en el palacio de Itamaraty.

Luego de la reunión privada de los dos presidentes, ambos mandatario sostendrán una sesión ampliada con comitivas de El Salvador y de Brasil. Posteriormente, los presidentes harán una declaración conjunta.

Según la agenda de la visita, luego de las reuniones de los presidentes y las delegaciones, el presidente Lula ofrecerá un almuerzo en honor del gobernante salvadoreño.

El jueves, el presidente Funes y su comitiva viajarán de Brasilia a Sao Paulo, para asistir a una reunión de trabajo y a un almuerzo que ofrecerá la Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo, donde se espera un histórico intercambio con importantes empresarios brasileños.

El presidente Funes ha dicho que el gobierno de El Salvador “quiere estimular el comercio bilateral con Brasil, atraer inversión brasileña a nuestro país y también estimular la posibilidad de inversión salvadoreña en Brasil”.

Las reuniones de trabajo concluirán el jueves por la tarde y el viernes a primera hora la delegación salvadoreña partirá de regreso hacia San Salvador, donde está prevista su llega a las 3:30 de la tarde.

En el marco de la gira por Brasil, el presidente Funes dijo que se espera la firma de algunos acuerdos de cooperación técnica. Uno de esos proyectos está relacionado con apoyo tecnológico en agricultura.

“Queremos firmar también un convenio en el área de salud, estamos explorando las posibilidades de que Brasil nos ayude en términos de facilitarnos la compra de medicamentos genéricos”, ha explicado el presidente salvadoreño.

Otro convenio estaría orientado al fortalecimiento del Banco Multisectorial de Inversiones (BMI), para convertirlo en un banco de desarrollo, con el apoyo del Banco Nacional de Desenvolvimiento Social de Brasil (BNDS).

Por otra parte, se busca un convenio que tendría como objetivo la obtención de un crédito, también del BNDS, para mejorar la flota vehicular del transporte público de pasajeros. Y con el mismo banco se gestiona financiar algunos proyectos sociales importantes, como es el caso de Ciudad Mujer.

La comitiva que acompaña al presidente Funes la integran las siguientes personas:
La Primera Dama de la República y Secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato.
El ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez.
El Secretario Privado de la Presidencia, Francisco Cáceres.
El Secretario Técnico, Alexander Segovia.
El Secretario de Comunicaciones, David Rivas.
El ministro de Hacienda, Carlos Cáceres.
La ministra de Salud, María Isabel Rodríguez.
El Ministro de Agricultura y Ganadería, Manuel Sevilla.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Jaime Miranda.
El viceministro de Transporte, Nelson Napoleón García.
El presidente del Centro Internacional de Ferias y Convenciones, Miguel Menéndez.
El Director de EXPORTA, Ricardo Quiñónez.
El presidente del Banco Multisectorial de Inversiones, Ricardo Mora.
El presidente de la ANEP, Federico Colorado.
El presidente de CASALCO, Mario Rivera.
El presidente de Diario El Mundo, Juan José Borja.
El vicepresidente del Grupo De Sola, Herberth Francisco de Sola.
El subdirector ejecutivo de FOMILENIO, Enrique Córdova.
El jefe del Estado Mayor Presidencial, Coronel William Armando Mejía.

Carta a un empresario mediático salvadoreño


Estimado amigo:

¡le deseo un buen viaje! Que la pase bien en Brasil, acompañando a sus buenos amigos ahuachapanecos, los Cáceres, y al presidente de la República.

El presidente tendrá sus razones para invitar a un empresario como usted a este viaje, donde entiendo que se busca mejores relaciones comerciales. Bueno, por cafetalero no lo puede haber seleccionado - dudo que Funes quiera convencer a Lula a comprarnos café. Si no es por cafetalero, será por empresario mediático. Siempre es bueno que los dueños de nuestros medios consoliden sus relaciones con el presidente. Y si a la vez entienden su necesidad de desmarcarse de su propio partido y acercarse al socialismo con ritmo de samba, mucho mejor...

Además, dejarse ver a la par del dueño de un medio de larga trayectoria de derecha, le sirve al presidente para marcar distancia a Chávez, quien propone expropiar a ‘oligarcas de la comunicación’ como usted - y de paso de su propio partido FMLN, que debe estar resentido por las frecuentes ataques que sufre en su medio.

Un medio que lleva la ‘independencia’ en su lema, no puede hacer otra cosa que mantener distancia crítica al partido de gobierno. Casa Presidencial ya es otra cosa. También hay que respetar las tradiciones.

Saludos a las bellas cariocas,

Paolo Lüers

(Más!)

miércoles, 9 de septiembre de 2009

La mayoría precaria de Funes

La falta de rumbo del gobierno Funes no se debe tanto, como muchos lo quieren explicar, a que el partido jala a un lado y el presidente a otro.

Eso también pasa, pero hay que reconocer que este problema lo tiene bastante bajo control el presidente: En general, el presidente se impone al partido. Hay un permanente (y, diría yo, normal) jaloneo por la repartición del poder y de los cargos, así como por decisiones políticas, pero se observan dos tendencias: una, que siempre cuando la pita está al punto de romper, alguien hace concesiones. Y segundo, que casi siempre es el partido que pierde el jaloneo...

La falta de rumbo, que observó correctamente Freddy Cristiani al hacer su balance de los primeros 100 días del gobierno, se debe a otro fenómeno que hasta ahora nadie ha analizado y que en una plática me detalló Manuel Hinds: El apoyo para Funes (ya en las elecciones y aún más marcadamente ahora) se compone de dos grupos con expectativas diferentes o incluso opuestas. Por una parte el bloque fuerte que apoya a Funes porque realmente quiere cambio. Este bloque incluye el voto duro del FMLN, de los ‘movimientos sociales’ vinculados el FMLN, y otros sectores de izquierda radical. Por otra parte un bloque nuevo, menos estructurado y cohesionado, de gente que NO quieren el cambio, por lo menos no el cambio que representa el Frente. Querían un cambio de gobierno, pero ven en Funes la garantía que NO haya cambio del modelo económico y del sistema político de democracia representativa.

Funes sólo pudo ganar con una plataforma bastante vaga, con una promesa del cambio muy general. Su bandera exitosa era: cambió sí, pero no tanto. Sólo pudo ganar porque logró sumar estos dos bloques, a pesar de las contradicciones y los conflictos programados en esta mayoría. La mayoría de Funes, aparte de estrecha, fue una mayoría que no estaba basada en un consenso sobre el rumbo, sino en lo contrario: la suma de expectativas opuestas.

Ya construir una mayoría electoral de este tipo era difícil, un admirable acto de acrobacia publicitaria que logró hacer el equipo de Funes. Pero cien veces más difícil, si no imposible, es gobernar con una mayoría de este tipo.

El hecho que a los 100 días, esta mayoría -la suma de los que quieren cambio y los que no quieren cambio- haya crecido (a un 70% que califica de positiva la gestión de Funes), significa que ha crecido el bloque de gente que ven el Funes el garante de que NO se hagan los cambios radicales que tiene en su agenda el FMLN. En cambio, una parte del primer bloque -la que presiona por cambios más radicales y rápidos- ya se ha convertido en oposición izquierdista al gobierno de Funes. Vea El Chaparral. Vea los sectores que insisten en la abolición de la amnistía para los protagonistas de la guerra civil...

Precisamente con este argumento –no dicho en público, pero sí de múltiples maneras en privado a empresarios, directores de medios, partidos de oposición, embajadas– el equipo cercano a Funes ha construido gobernabilidad: “¡Si quieren contener el rumbo que quiere dar al país el FMLN, apoyen a Funes!” Y mientras no muestra lo contrario, no les queda otra que hacerle caso a esta oferta...

Esta mayoría precaria -la suma de dos bloques que buscan rumbos opuestos- sigue sin desquebrajarse por una simple razón: No han realmente empezado a gobernar. Por lo menos las decisiones que pondrían a prueba de resistencia la convivencia pacífica de los dos bloques que apoyan a Funes, no se han tocado.

Este acto delicadísimo de balance no puede funcionar mucho tiempo, una vez que el gobierno tome decisiones, defina prioridades. Necesariamente partes de la suma de bloques se van a sentir defraudados, afectados, no tomadas en cuenta, etc.

Lo más probable es que el equipo estratégico de Funes –Hato Hasbún, Alex Segovia, las familias Cáceres y Salume– van a tratar de mantener el camino en medio, perdiendo apoyo de los dos lados: radicales de izquierda insatisfechos con la falta de cambios; y los moderados que esperaban más estabilidad, más aportes a un clima de inversiones y crecimiento.

Por el momento, lo que menos hay que esperar de este gobierno es un rumbo claro. Lo definirá cuando ya no haya sectores que se puede retener con ambigüedades y falta de definiciones. El presidente Obama está ahora en este punto. La gran mayoría seducida precisamente por la ambigüedad del concepto ‘cambio’, se ha esfumada. Hoy Obama tiene que gobernar con la mayoría demócrata que tiene.

La pregunta es: Al llegar a este punto, ¿qué mayoría le quedará a Funes? Y cuando tenga realmente que definir sus políticas, ¿cuál será el rumbo?

Teóricamente hay una fórmula política para salir del dilema: Declararse, sin ambigüedad, reformista. En vez de hablar de ‘el cambio’, definir claramente las reformas. Y definir la continuidad y estabilidad necesarias. En una palabra: declararse socialdemócrata. Pero, ¿con quién va a apoyarse en la Asamblea un gobierno que se declara socialdemócrata? No en el FMLN, que claramente se desmarca de la vía socialdemócrata...

(El Diario de Hoy/Observador)

martes, 8 de septiembre de 2009

Carta a una empleada de algún ministerio


Querida S.


Sé que estás angustiada, porque tu contrato en el ministerio vence en diciembre. Y porque todas las señales que te mandan tus nuevos jefes indican que no tienen uso para vos y tu experiencia. Ya te pusieron a escribir manuales de procedimiento para tu área de trabajo.

Tu nuevo jefe nunca te ha solicitado un consejo. Quieren quedarse con tus conocimientos, por eso te chingan que hagas el manual de manera más detallada - pero no confían en tus opiniones. Podría ser que tomando en cuenta tu experiencia, los contaminás con ideas areneras...

Tienen que ser muy inseguros de si mismo y su ‘cambio’, si tienen miedo de las experiencias de los miles de técnicos que ‘heredaron’ de gobiernos anteriores. Bueno, si tu ministro no considera necesario recoger los consejos de sus antecesores, tampoco hay que esperar otra cosa de los jefecitos y capataces que han traído...

Vos decís que tenés un montón de experiencia e ideas que quisieras poner en función del Estado. El problema es que no confían. No confían de su propia sombra, ¿cómo van a confiar en una empleada que sirvió en dos gobiernos anteriores?

Aunque me consta que nunca has sido arenera. Siempre has sido de izquierda. Bueno, esto mejor no les digás, porque alguien de izquierda que no esté con ellos, sería aún más sospechoso.

Yo sé que sería muy fácil salvar tu pellejo: abrazar enfáticamente el cambio, como algunos de tus colegas lo están haciendo. Pero también sé que vos, siendo de izquierda, tenés demasiado dignidad para hacer esto.

Saludos, Paolo

(Más!)