domingo, 18 de octubre de 2009

Es hora de audacia

El próximo lunes el presidente de la República al fin anunciará de qué forma ha decidido emplear la Fuerza Armada en el combate a la delincuencia.

Que bueno. Felicidades. Como escribe hoy (ayer) Joaquín Samayoa en este espacio observador, “el país no puede darse el lujo de no aprovechar los recursos de la Fuerza Armada para el combate contra la delincuencia.”

Es un paso importante. Ojalá que no sea un paso en falso o al vacío. Ojalá que lo que anuncie el presidente el lunes sea al fin un plan integral de combate a la violencia, las pandillas y el crimen organizado.

Sin que el gobierno haya diseñado una estrategia para el combate al crimen organizado y pandillero, que incluya un sistema carcelario seguro, fuera del control de las maras, una recomposición radical del gabinete de seguridad y una efectiva focalización de las fuerzas policiales, no tiene ningún sentido meter en este negocio a la Fuerza Armada.

Cualquiera que quiere poner a miles de efectivos del ejército y otros recursos de la Fuerza Armada bajo el mando de las actuales autoridades de seguridad y en función de un plan improvisado, está atentando contra la Seguridad pública - y contra las Fuerzas Armadas.

Sería como tratar de llenar un saco roto. Si el problema de este gabinete de Seguridad es que no tiene ni liderazgo ni tiene plan, ¿cómo darles adicionalmente el mando sobre la mitad del ejército?
Estoy de acuerdo: Hay que pensar en cómo emplear la Fuerza Armada en el combate a las pandillas y al crimen organizado. Pero en serio. No para aumentar las patrullas conjuntas que no resuelven nada. Eso sería más de lo mismo que no sirve.

Si metemos a la Fuerza Armada, metamos a la Fuerza Armada como institución, con su capacidad operacional y de inteligencia, no prestándole soldaditos al ministro de Seguridad. El verdadero potencial de la Fuerza Armada no reside en su capacidad de prestar hombres para el patrullaje, sino en sus unidades de inteligencia. El potencial de la institución militar reside en su capacidad operacional de ocupar y mantener bajo control permanente los territorios que actualmente están fuera del control estatal y cuya población de hecho está obligada a reconocer a las maras como autoridad real. Nuestra policía no está diseñada para esta tarea. Incursiona y se retira. El ejército está diseñado para ocupar y controlar.

El aporte potencial de la Fuerza Armada incluye otras medidas que hasta ahora nadie ha discutido en público: por ejemplo, tomar control de las cárceles y establecer en ellas un régimen de seguridad y disciplina, donde nadie puede seguir delinquiendo, donde las pandillas pierden el poder y control sobre sus integrantes, y donde la pena se vuelva a percibir como castigo y como medida persuasiva.

Pero ojo: Para meter la Fuerza Armada, hay que tener visión - y coraje. Requiere que el presidente tenga la audacia de declarar al país en estado de emergencia y de decretar que la Fuerza Armada temporalmente opere en coordinación con la PNC.

El problema: ¿Bajo el mando de quién? No puede ser bajo el mando del ministro Manuel Melgar y los actuales directores de la PNC. No pueden con la policía, ¿cómo darles adicionalmente control de recursos y tropas militares? Primero de todo, el presidente tiene que reestructurar su gabinete en el área seguridad, y esto incluye a las personalidades que equivocadamente ha puesto a dirigir instituciones tan sensibles como el sistema carcelario, el Consejo Nacional de Seguridad Pública y la academia policial.

Para que su decisión de comprometer a la Fuerza Armada en el combate a la delincuencia sea eficiente, el presidente de la República tiene que definir con precisión y transparencia las nuevas competencias del alto mando militar para que este, bajo la supervisión del presidente, dirija a su personal y sus recursos en todas las operaciones de la Fuerza Armada en el marco de Seguridad. En coordinación con el ministerio y la dirección de la PNC, pero supeditados a su conducción.

Sería una decisión seria, con consecuencias serias. Una decisión que requiere la declaración oficial de un estado de emergencia, y la implementación de mecanismos de control parlamentario que esto significa. Yo agregaría aun más: Requiere, para tener éxito, un acuerdo nacional entre todos los partidos. Si el presidente plantea la propuesta así, no habrá partido que le niegue el apoyo. Pero eso sí, van a querer ver un plan y gente idónea para ejecutarlo.

(El Diario de Hoy)

sábado, 17 de octubre de 2009

Carta a José María Tojeira, rector de la UCA


Estimado padre Chema:


Usted escribió el guión para el gobierno: ¡pasar a 6 mil hombres de la Fuerza Armada a la PNC – y resolvamos el problema de la inseguridad! Así lo propuso usted en un reciente artículo. Y a partir de ahí, todo el gobierno discute cómo meter al personal del ejército al combate contra la delincuencia.

Alguien tuvo que romper el hielo para tocar un tema tan delicado como volver a dar a los militares misiones de seguridad pública. ¿Y quién mejor que el rector de la UCA, la institución mártir que tanto ha sufrido del militarismo salvadoreño? ¡Imagínese lo hubiera propuesto el diputado Roberto D’Aubuissón

Pero, padre, ¿usted en serio quiere poner la mitad del ejército bajo el mando de este ministro de seguridad y de esta dirección policial?

Sería como tratar de llenar un saco roto. Si el problema de este gabinete de Seguridad es que no tiene ni liderazgo ni tiene plan, ¿cómo vamos a darles adicionalmente el mando sobre la mitad del ejército?

Estoy de acuerdo: Hay que pensar en cómo emplear la Fuerza Armada en el combate a las pandillas y al crimen organizado. Pero en serio. No para aumentar las patrullas conjuntas que no hacen nada. Eso sería más de lo mismo que no sirve.

Si metemos a la Fuerza Armada, metamos a la Fuerza Armada como institución, con su capacidad operacional y de inteligencia, no prestándole soldaditos al ministro de Seguridad.

Pero ojo: Para meter la Fuerza Armada, hay que tener visión – y coraje. Requiere que el presidente tenga la audacia de declarar al país en estado de emergencia y de decretar que la Fuerza Armada temporalmente opere en coordinación con la PNC. El problema: ¿Bajo el mando de quién? No puede ser bajo la inercia del actual gabinete de seguridad...

¿Tiene este valor y esta visión el presidente Funes?

Saludos, Paolo Lüers

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jueves, 15 de octubre de 2009

Carta al diputado Guillermo Gallegos


Estimado Guillermo Gallegos:


Les felicito a vos y el resto de los 12 diputados “rebeldes” de ARENA ¡Al fin hay diputados “independientes”! ¡Al fin diputados que no corresponden a la cúpula de su partido - sino a la cúpula de otro partido! O más bien a la patria - y la patria ahora la gobiernan otros señores…

Sería demasiado pedir independencia real, mucho menos a un grupo de diputados escogidos para obedecer a Casa Presidencial. Cuando a ustedes los nombraron candidatos de ARENA, juraron fidelidad a Casa Presidencial, no al partido. Entonces, a Casa Presidencial deben fidelidad, no importa que haya cambiado de dueño…

Entonces, ustedes no sólo han mostrado “independencia”, sino también patriotismo y fidelidad. ¡Son verdaderos ejemplos de virtudes civiles!

Sólo falta que donen a una causa noble de caridad la mitad de lo que les paguen por este acto de rebeldía e independencia – y se convierten en verdaderos padres de
la patria. Por lo menos se ganan el apodo que ya les dieron: “los 12 apóstoles”. Bueno, quiten lo último, porque entre los apóstoles no había más que un solo Judas.


Saludos, Paolo Luers

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martes, 13 de octubre de 2009

¿Oposición propositiva u oposición con propuesta propia?

En vez de predicar todos los días, desde el día de su derrota electoral hasta la fecha, sobre lo constructivo y propositivo que van a ser como oposición, los dirigentes de ARENA simplemente deberían hacer su trabajo: ejercer oposición.

No importa si constructiva, propositiva, positiva, lo que el país necesita es oposición. Un contrapeso al gobierno. Un proyecto alternativo de nación, de desarrollo, de gobernabilidad. Habrá momentos y temas donde el ejercicio de esta oposición tendrá que ser "positivo", y otros donde tendrá que ser tajante.

Habrá momentos y temas donde habrá que decir: "No. ¡Y punto!", y otros donde habrá que decir: "Sí, pero bajo estas condiciones...". También habrá ocasiones excepcionales, cuando la oposición podrá simplemente decir: "Sí, de acuerdo, cuenten con nosotros".

Un partido de oposición no tiene por qué definirse como constructivo o destructivo. Un partido de oposición no tiene por qué pedir permiso para oponerse. No tiene que pedir disculpas y comprensión por haber ejercido oposición. Es su papel en el sistema democrático. Si no lo hace, si no se atreve, y si no lo hace bien, debilita la democracia.

La discusión sobre el carácter propositivo de la oposición es absurda: el papel de un partido opositor es, por definición, propositivo. Un partido opositor, o representa un proyecto político alternativo al gobierno (o sea propone a la Nación un proyecto diferente), o deja de ser oposición.

Por ejemplo, el PCN no es un partido opositor, porque no representa propuesta o proyecto ninguno. El PCN es un partido fuera del gobierno, esperando oportunidades de negociar sus votos.

Entonces, la pregunta a ARENA no es: ¿cuán propositivo sos frente al gobierno?, sino: ¿Cuál es tu proyecto, cuál es tu propuesta a la Nación?

Uno esperaría que a esta altura, habiendo transcurrido siete largos meses desde su derrota electoral, ARENA no convocara a una Convención Extraordinaria sin tener nada que decir en cuanto a programa nuevo, identidad política nueva, propuesta a la Nación nueva. Tristemente, precisamente esto pasó.

Convocaron a la primera Convención Extraordinaria después del cambio de gobierno a oposición, y no ofrecieron contenidos. Ratificaron para dos años al Coena que han puesto de emergencia para amortiguar la crisis y lidiar con el trauma de la derrota. No hubo ni signo de una discusión programática. Nada de debate sobre una nueva identidad política con la cual ARENA podría ir a futuras elecciones y entusiasmar a la juventud.

Veamos las fotos y los videos de la Convención arenera: las mismas caras, el mismo busto del mismo mayor Roberto d'Aubuisson, el mismo himno, la misma maña de los dirigentes de disfrazarse de columna de pinta y pega.

El mensaje es claro: "Aquí no pasó nada. Nos pegaron una gran vergueada (¿a saber por qué?), pero aquí no pasó nada. Por lo menos nada que nos obligue a revisar nuestro proyecto, redefinir nuestro programa y nuestra identidad como partido...".

Para los sectores que no se sienten representados por el FMLN y tampoco por la manera como ARENA ha gobernado, esto significa que no pueden seguir centrando sus expectativas en la renovación de ARENA.

En vez de renovarse, ARENA se enconcha en su pasado. Por esto, en vez del despliegue de liderazgos nuevos, observamos en la Convención el desfile de personajes históricos, incluyendo algunos que no pueden representar la renovación, sino más bien reviven la memoria de viejos abusos y errores...

La convención de ARENA evidencia que aquí se trata de un partido que se atrinchera en sus tradiciones para defender su lugar histórico. Muy bien. Entonces, de una vez por todas hay que dejar de esperar de ARENA que al mismo tiempo llene el espacio desocupado en nuestro mapa político de una centroderecha reformista, progresista y democrática.

ARENA, aunque más por inercia y omisión que de manera proactiva, ha definido el lugar que quiere ocupar. Que lo haga, y ojalá que lo haga bien, de manera coherente. Pero esto deja libres a todos los que insisten en una partido de centroderecha que se defina por su capacidad de reformar al país. Ya no es una cuestión de división, sino de un esfuerzo complementario necesario para el pluralismo del país.

Hay un espacio que, como ARENA ha decidido no ocuparlo, alguien lo tiene que llenar. Si no lo hacen sectores de la oposición, lo harán sectores de la coalición gobernante. En política, como en física, no hay vacío que no se llene.

Posdata: Al terminar esta columna me entero de que 12 diputados de ARENA se han declarados rebeldes y ya no responderán a la dirección del Coena. Eso sí es irónico: a pesar del gran cuidado del Coena actual de no hablar de renovación, para no provocar divisiones en ARENA, el sector más retrógrado se les fue al carajo.

De nada sirvió hacer una Convención sin discutir lo que había que discutir. De nada sirvió tapar las contradicciones entre reacción y renovación. Tal vez ahora, sin el freno del miedo a la división (porque ya se dio de todos modos), ARENA puede avanzar hacia su renovación. O si no, dar paso a otra escisión...

(El Diario de Hoy)

Carta a la niña Zoila que vendía uniformes escolares


Estimada niña Zoila:


Generaciones de alumnos le han encargado a usted sus uniformes escolares. No se ha hecho rica, pero gracias a los uniformes ha sobrevivido. Igual que las costureras que le maquilaron las camisas, loas faldas y los pantalones. Igual que cientos de negocios pequeños y familiares que en todo el país se dedicaron a ofrecer uniformes escolares.

Hasta que llegó un señor Salvador Sánchez Cerén al Ministerio de Educación y decidió que fabricar y distribuir uniformes escolares no es tarea tuya, sino del Estado.

En vez de darles un bono a las familias necesitadas para que le sigan comprando el uniforme a usted, este señor dijo: “Llegó el cambio, vamos a regalar a todos los niños sus uniformes – y vamos a poner a todo el Ministerio de Educación en función de mandar a fabricar y repartir uniformes...”

Con el efecto que alguien -¿quien sabe quien?- va a hacer el negocio de su vida; que usted ya no va a vender uniformes a los hijos de sus vecinos; que un montón de niños, cuyos padres tienen dinero, recibirán uniformes regalados del ministerio; y que todos los niños tendrán que esperar varios meses sus uniformes, porque el Estado, para hacer el trabajo que otra gente sabe hacer mejor, es lento...

Vaya, niña Zoila, mucha gente todavía está esperando el tal cambio que prometieron los señores Funes y Sánchez Cerén. Usted tiene el privilegio que ya le llegó...

Felicidades, Paolo Lüers

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sábado, 10 de octubre de 2009

Se equivocanon de estrella pop

Pregunta de un ciudadano de Irak o de Afganistán: ¿Cómo consigue el premio Nobel de Paz un hombre que es comandante en jefe en dos guerras?

Pregunta de un ciudadano del mundo: ¿Cómo consigue el Nobel de Paz alguien que apenas lleva 10 meses dirigiendo un gobierno y antes ha sido un senador con poca participación en asuntos de guerra y paz?

Pregunta de un ciudadano hondureño: ¿Cómo consigue el Nobel de Paz un presidente que, sólo para mostrar que ya no es imperialista sino ahora es yanqui bueno, decreta sanciones económicas fatales a un país pequeño y pobre como Honduras que trata de defender su sistema de democracia representativa?

Pregunta de un ciudadano checo o polaco: ¿Cómo consigue el Nobel de Paz un presidente americano que cancela el proyecto del escudo misilístico, sin consultar a sus aliados que todavía temen el regreso del imperio ruso, y sin negociar ninguna garantía de Moscú para la seguridad de sus vecinos en Europa Oriental?

Respuesta mía: Lo consigue hablando de paz.

Pregunta, entonces: ¿Porqué no le dieron a Barack Obama mejor el Nobel de Literatura, por sus extraordinarios discursos sobre un mundo en paz?

No me entiendan mal: Aunque sí estoy criticando a Obama por su actuación cínica en el caso de Honduras y por su forma ingenua de implementar la decisión (en el fondo correcta) de no seguir con el proyecto de Bush de construir un escudo misilístico en la frontera con Rusia, estoy convencido de que Obama tiene buenas intenciones. Lo más probable es que al final de su turno en la Casa Blanca, Obama habrá hecho un aporte a la paz en el mundo.

Sería equivocado criticar a Obama por el desmadre que Bush armó en Irak y en Afganistán. Me parece loable su intención de retirar sus tropas de Irak y prudente su cuidado de no hacerlo de manera irresponsable, o sea de un día al otro.

Pero igual me parece que Obama no tiene un concepto para el conflicto en Afganistán. Lejos de acercarse a una solución en Afganistán, está ampliando la guerra a Pakistán. Tampoco lo condeno por esto, porque nadie tiene un concepto viable para toda esta región convulsionada.

No concibo que un reconocimiento que tiene un peso moral y político tan elevado como el Nobel de Paz puede ser otorgado a quien habla de la paz, promete cambiar al mundo.

Es muy posible -y muy deseable- que en pocos años Barack Obama haya logrado transformar a Estados Unidos en un agente de paz y justicia en el mundo. Es muy posible que en pocos años Barack Obama sea un candidato a Nobel de Paz.

Hombres como Martin Luther King, Willy Brandt, Lech Walesa, Mijail Gorbachov, Nelson Mandela recibieron el Nobel de Paz, porque efectivamente cambiaron sus países y el mundo.

Nunca entendí porque le dieron el Nobel a Jimmy Carter, Al Gore o Arafat. En el caso de Carter y Al Gore me imagino que también querían premiar, como ahora en el caso de Obama, las buenas intenciones.

Claro, entiendo que no siempre hay personajes como la Madre Teresa o Mandela. Ni tampoco sé quiénes han sido los otros candidatos que compitieron con Obama. Sólo sé que uno de los nombres era Bono de U2, por sus permanentes campañas en favor de un desarrollo sostenible en África.

Si realmente no hubo un personaje que ha sobresalido construyendo paz, me hubiera encantado un rockero como Nobel de Paz. Entre las dos estrellas de pop, escogieron al equivocado. A un artista podemos premiar por su mensaje. A un presidente, exigimos más que discurso geniales sobre la paz, tiene que hacerla.

(El Diario de Hoy/Observador)

Carta a Jorge Velado, vicepresidente de ARENA

Estimado Jorge:

En Canal 2 te escuché diciendo que el presidente Funes puso en manos equivocadas la seguridad pública. Correcto. De acuerdo: Hay que cambiar cabezas en el gabinete de Seguridad.

Pero no por las razones equivocadas. No, como vos dijiste, porque que han sido jefes guerrilleros, y porque como tales son indiferentes a las matanzas...

¡Qué barbaridad que a esta altura un dirigente partidario siga hablando como si aun estuviéramos en guerra! ¿Querés decir en serio que todos los miles ex-guerrilleros han sido asesinos y como tales no pueden ejercer funciones de seguridad pública?

¿Será que un dirigente del partido ARENA del año 2009 está queriendo revertir los Acuerdos de Paz, que crearon una policía nueva con 33% de sus agentes y jefes provenientes de las filas guerrilleras?

Es como decir que todos los ex-militares son criminales de guerra y hay que eliminar de la PNC a todos los jefes de la PNC provenientes de la Fuerza Armada. O que todos los miembros de ARENA son escuadroneros y no pueden estar en la PNC...

Espero una disculpa tuya a los miles de ex-guerrilleros que no han sido culpables de ninguna masacre - y sobre todo a los cientos de ex-combatientes guerrilleros que se han convertido en excelentes policías. Y una disculpa pública al comisionado Carlos Ascencio, a quien jamás alguien que lo conoce ha cuestionado su integridad. Si querés criticar al vicepresidente de la República por su papel frente a las masacres de San Vicente, ¡adelante! - pero Carlos Ascensio y Manuel Melgar no tienen nada que ver con eso.

Claro que hay que criticar a los responsables del aparato de Seguridad. Pero no por guerrilleros, sino por falta de liderazgo y por conceptos erróneos.

Saludos, Paolo Lüers

(Mas!)