sábado, 10 de abril de 2010

Carta al diputado Rodrigo Samayoa

Estimado representante del pueblo:

así me hubiera dirigido a usted antes de que se convirtiera en el catorceavo enanito de GANA. Hoy tengo que decir:

Estimado representante de Tony Saca:

¿usted cree en serio que alguien ha votado por su persona, por su liderazgo, por su capacidad de propuesta cuando marcó la papeleta para diputados?

No way. La gente votó por el partido – que es lo único que nuestro sistema electoral permite. Infortunadamente. Porque si pudiéramos votar por personas, escogiendo a los mejores diputados, ni usted ni ninguno de los otros enanitos que desertaron a GANA estuvieran en la Asamblea. Y no tuviéramos de repente una mayoría en la Asamblea que nadie eligió...

Así que hoy, aunque nadie voto por él, el ex-presidente tiene 14 diputados, lo que le permite seguir gobernando, pactando a veces con el FMLN, a veces con el presidente de la República, a veces con los dos.

No sé si usted puede dormir tranquilo mientras el país va al barranco económico y moral. Bueno, si le muerde la conciencia y le causa insomnio, siempre puede echarse un par de tragos...

Salud, Paolo Lüers

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jueves, 8 de abril de 2010

Columna transversal: “El proceso revolucionario está pésimo”


Cuando conocí a Alberto Müller Rojas, tenía el cargo de ‘comisionado presidencial para la constitución del Partido Socialista Unificado de Venezuela’. Le pregunté qué diablos significa esta figura de un ‘comisionado presidencial’ para formar un partido, y el general retirado y ex-senador puso su cara en miles de arrugas y se echó una gran carcajada. “Es un chiste”, me dijo. “Un mal chiste. Una de esas ocurrencias de Hugo Chávez.”

Este general retirado y veterano de la izquierda venezolana (el hombre que dirigió la campaña electoral, que en 1999 llevó al poder al teniente coronel Hugo Chávez) fue el único del círculo interno del poder alrededor de Hugo Chávez que se dejó entrevistar cuando en 2008 fui a Venezuela para tratar de entender la ‘revolución bolivariana’. ¡Y qué entrevista! Esta leyenda de la política venezolana, del cual me dijeron que es uno de sólo dos personas de la cúpula revolucionaria que puede darse el lujo de criticar al comandante en jefe Hugo Chávez, me dijo: “Sí, pero nunca me hace caso. No hace caso a nadie. Es un caudillo.”

En esta larga plática en febrero del 2008, Alberto Müller Rojas me explicó que la orden de Hugo Chávez de construir el partido desde arriba, desde el poder, era “una aberración. Si se construye desde el Estado, saldrá un partido del Estado, no un partido de izquierda.” Me contó que había dicho a Chávez que de esta manera sólo podría salir un aparato partidario corrupto, oportunista y represivo. “No lo pude convencer, pero por o menos no me mandó al carajo.” Me confesó que, a pesar de sus críticas, había aceptado esta misión imposible para evitar que desde el primer día cayera en manos de los corruptos...

Dos años después, en marzo del 2010, este hombre (del cual dicen que era el único intelectual en la cúpula chavista) tiró la toalla y renunció al partido oficial de Hugo Chávez, del cual fue vicepresidente, porque ha llegado a la conclusión que “el proceso revolucionario está pésimo. No es sano. Es un nacionalismo pequeño burgués que no representa las expectativas de la sociedad.” Así lo declaró en una entrevista y se fue del partido, del poder, del gobierno. Tiró la puerta y se fue.

Lo que realmente está detrás de la renuncia de este hombre, quien ha sido el arquitecto de la alianza entre oficiales progresistas de la Fuerza Armada y la izquierda venezolana para llevar al poder a Hugo Chávez, son tres pleitos íntimamente relacionados. Uno sobre la corrupción. Según Alberto Müller Rojas, Chávez ha llenado el gobierno, el Alto Mando miliar y la dirección del partido con oportunistas corruptos, incompatibles con la ética revolucionaria, que este veterano de la izquierda venezolana no está dispuesto a sacrificar. Alberto Müller Rojas ya era un icono de esta izquierda venezolana, cuando Hugo Chávez aún era un teniente coronel que intentó un golpe militar.

El segundo pleito es sobre la democracia versus represión. En la medida que la cúpula chavista siente que está perdiendo apoyo popular, recurre a la represión para mantenerse en el poder. Alberto Müller Rojas y una minoría dentro de la dirigencia del PSUV -todos viejas figuras de la izquierda venezolana de antes de la era de Chávez- han tratado de convencer a Chávez que recurrir a la represión y a la persecución de opositores y periodistas es contraproducente para el proceso revolucionario, porque lo pervierte y le quita su razón de ser y su base moral. En vano.

Müller Rojas creó dentro del PSUV un pequeño pero influyente grupo que abogó por otra estrategia: el dialogo con la oposición, la búsqueda de consensos nacionales para enfrentar la crisis económica y política de un país demasiado polarizado para innovarse y revitalizarse. Este es el tercer pleito. El decisivo.

Hugo Chávez y sus asesores cubanos han rechazado esta idea del diálogo con la oposición como traición a la revolución. Su estrategia es la contraria: ante el crecimiento de la oposición, profundizar -o sea, radicalizar- la revolución. Nada de diálogo con el enemigo. Y nada de debate o (¡Fidel guarde!) disidencia en la filas revolucionarias. El grupo de Muller Rojas se deshizo, todos se alinearon. Menos el viejo general, el único intelectual de izquierda que se había quedado con Chávez. Tuvo que irse.

(El Diario de Hoy)

Carta al Secretario Técnico de la Presidencia

Estimado Alex Segovia:

El 15 de septiembre del 2009 salió en un matutino la noticia titulada “Secretaría Técnica alista borrador de pacto nación”. En esta nota, te citaron diciendo que el pacto será “un documento base y corto” y que “los partidos políticos, en primer lugar, y todos los sectores puedan firmar esta especie de pacto de país con las grandes apuestas estratégicas”.

Y seguiste explicando: “Sería como la sombrilla de la estrategia nacional de desarrollo, y si logramos eso, el país daría un gran avance...”

Bueno, este “gran avance” del país no se dio. La economía sigue estancada - y ahora entiendo porqué: Nunca se presentó este documento que iba a provocar este “gran avance”, este “documento base y corto”. Ni como borrador, ni como “apuesta estratégica”, mucho menos como “pacto de nación”...

En septiembre del 2009, la noticia basada en tus promesas dijo: “El escrito primero será entregado al presidente Mauricio Funes, quien convocará inmediatamente a un diálogo nacional para discutir la estrategia.” Esto fue hace 7 (siete!) meses...

Te pregunto: ¿Cuándo fue entregado este ‘escrito’ para que convocara “inmediatamente a un diálogo nacional”? ¿Cuándo el gobierno ha publicado este “documento base y corto” para que los ciudadanos lo conozcamos? ¿Cuándo Casa Presidencial nos comunicó que suspendieron este proyecto?

Porque obviamente fue suspendido. Me vas a decir que en vez de esto empezaron a escribir el tal plan quinquenal. Pero han pasado siete meses y nadie ha visto, nadie ha tenido en sus manos ningún plan, ni corto ni largo...

Entonces, ¿qué diablos pasó? ¿Querían escribir un “documento base y corto” y les salió un mamotreto que nunca terminan? ¿Se enredaron?

¿Por qué no ponen lo que sea que tengan como plan en el sitio Web de Casa Presidencial? Para que haya debate. Y ponen a la par el Plan de Seguridad que tampoco hemos visto.

Saludos, Paolo Lüers

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martes, 6 de abril de 2010

Nada de matrimonios paralelos

Todos estamos de acuerdo: El país necesita un pacto fiscal. Ya mucho tiempo se perdió con el pleito sobre la reformas fiscal que el gobierno Funes nos impuso en vez de aceptar la oferta de la empresa privada de entrar de un solo en la construcción de algo sólido, consensuado y de más largo plazo. O sea, en la concertación de un pacto fiscal que incluya acuerdos sobre (a) apuestas estratégicas del país; (b) metas y prioridades del gasto público; (c) la ampliación de la base tributaria; (d) la simplificación des sistema tributario (que es condición indispensable para incluir al sector ‘informal’); (e) transparencia de la gestión pública.

Cuando se estaba discutiendo la reforma fiscal, muchos comentaristas advertimos al gobierno: No aprovechen la coyuntural aritmética legislativa favorable para imponer una reforma fiscal no consensuada, porque luego les va costar mucho más la concertación de un pacto fiscal. Yo me tomé incluso la libertad de usar una imagen muy drástica: “O es por la fuerza o es por consenso. O es necesidad inmediata o es la necesidad de llegar a un acuerdo de largo plazo. O la violas, o la seduces. No puede ser primero por las malas y después por las buenas. No puede ser primero por la fuerza y luego la conquista. A menos que uno tenga un concepto de la conquista que no tiene nada que ver con el arte del enamoramiento, sino con el sometimiento...”

El sometimiento -algunos dirían, la violación- se consumó. Con resultados negativos para el rendimiento económico del país, y sin los resultados anunciados para las finanzas públicas. Y hoy el gobierno Funes-FMLN quiere el pacto fiscal. La empresa privada y los partidos políticos no pueden negarse a esta negociación, porque el pacto fiscal es necesario, pero tampoco pueden cometer por segunda vez el mismo error. No pueden aceptar una negociación unilateral con Casa Presidencial, con el supuesto fin de evitar la ingobernabilidad, y sin obligar al otro socio en el gobierno -el FMLN- a suscribir y asumir los acuerdos y las garantías.

Primero habría que definir bien el concepto del pacto. Si no incluye los acuerdos sobre apuesta estratégicas a largo plazo, sobre prioridades del gasto, sobre transparencia y sobre la ampliación de la base tributaria, no es pacto, sino otra reforma tributaria que se queda corta.

Segundo habría que definir quienes tienen que estar en la mesa y asumir todos los compromisos a mediano y largo plazo que implica el acto fiscal. La empresa privada y los partidos políticos no gubernamentales tienen que poner al gobierno Funes-FMLN una condición inamovible: o el pacto es entre todos los actores políticos y sociales, incluyendo el FMLN y su llamado ‘movimientos social’ – ¡o no hay pacto!

Lo que no se vale es pactar con la mitad del gobierno y dejar a la otra mitad del gobierno en libertad de seguir persiguiendo sus estrategias, sus metas, sus prioridades, sin sentirse en lo mínimo comprometidos por lo que Casa Presidencial haya firmado con la empresa privada y la oposición política.

El presidente no puede conseguir gobernabilidad basada en acuerdos con la empresa privada y la derecha política, si no tiene la capacidad (o la voluntad) de comprometer a su propio partido y sus organizaciones de choque con estos acuerdos.

Da la impresión que es precisamente esto lo que desde Casa Presidencial están tratando: tener acuerdos de gobernabilidad con otros sin que esto afecte o altere los acuerdos que ya tiene con el FMLN. Si la empresa privada y los partidos de derecha acceden a esto, el señor Funes viviría en el mejor de los mundos que cualquier macho se puede imaginar: tener dos matrimonios paralelos, donde puede asumir compromisos nuevos sin que afecten los compromisos ya existentes.

Sin estos matrimonios paralelos y compartimentados, con todos los implicados en la mesa, obviamente será mucho más difícil llegar a un pacto. Más difícil, pero la única manera de llegar a un pacto que sirve al país. Además, ¿quién ha dicho que gobernar y concertar es fácil?

Los gremios empresariales, a esta altura, ya habrán aprendido la lección que no pueden seguir aceptando el jueguito de ayudar a una parte del gobierno para evitar que los joda la otra. Si de construir gobernabilidad se trata, que el presidente convoque a todos a la mesa, incluyendo a su partido las organizaciones de confrontación social que conduce.

(El Diario de Hoy)

Carta a un director de una escuela pública

Estimado director:

Ahora va a regresar de las vacaciones. Regresar a clases – y regresar a la misma pesadilla. Pesadilla de violencia. Y pesadilla de impotencia...

Porque a usted no le ayuda ni el ministerio de Educación ni mucho menos el de Seguridad. Tiene alumnos que venden drogas, extorsionan y atacan a sus compañeros, y usted no tiene derecho de expulsarlos. Tienen derecho a educación, le dicen en el ministerio de Educación.

Usted pidió protección policial para su escuela, y el ministro de Seguridad dijo en una entrevista que el problema de la violencia en las escuelas no se resuelve con policías, sino con una educación para la paz...

¡Qué galán! Su problema es que no tiene suficiente paciencia. Y que no tiene suficiente capacidad para explicar a sus alumnos y sus padres que necesitan aguantar la violencia escolar un rato más (5, 10, 15... años).

Urge que la Asamblea cambie las leyes que impiden que los directores puedan ejercer autoridad en sus escuelas o institutos. Urge también que en el gabinete de Seguridad entiendan que emplear recursos y personal policial para combatir la violencia en las escuelas sería la mejor inversión en Seguridad Pública que pueden hacer.

Así que, querido amigo, paciencia.

Paolo Lüers

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sábado, 3 de abril de 2010

Carta al alcalde Norman Quijano


E
stimado Norman:

te tengo una buena y una mala noticia. Primero la mala: Dicen que Tony Saca quiere postularse para la alcaldía. Que eso será la jugada de los 13 enanos de GANA: lanzar a Tony Saca para quitarle a ARENA la alcaldía de la capital. No es que ellos la ganarían – no, la jugada es ayudar al FMLN a recuperar la capital...

¿Cuál sería el beneficio para Saca? Quedar bien con el FMLN y fregar a ARENA. Que es lo mismo.

Entonces, Norman, si quieres quedar de alcalde, ya sabes por donde vienen los talegazos.

La buena noticia: Habrá mucha gente con ganas de ayudarte. No sólo por el buen trabajo que has hecho en la alcaldía. No, si Tony Saca se mete, la campaña por la alcaldía se convierte en batalla por el futuro de la nación – y mucha gente se metería para evitar que una alianza Frente-Saca-Gana tome control del país. Hay chuchos que más vale matar a tiempo...

Así que, disfrute las vacaciones, Norman, te espera mucho trabajo y mucho pleito.

Paolo Lüers

De paso sea dicho, Norman: Mostraste huevos cuando fuiste a Catedral para lo de monseñor Romero. Sabías que la chusma te iba a chiflar la vieja. Te felicito.

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jueves, 1 de abril de 2010

Carta al Coordinador General del FMLN


Estimado Medardo:

Algunos hablan mucho, otros poco. Vos siempre has sido de los que sólo hablan cuando sea necesario. Cuando tengan algo que decir. No como Sigfrido Reyes, quien habla siempre cuando haya un micrófono.

Entonces, sabemos que lo has pensado bien, cuando dices que hay que luchar para que el triunfo electoral del 2009 y la presencia del FMLN en el ejecutivo “no se conviertan en pura alternancia...”

Eso ya lo dijo, mucho antes de que llegaran al poder, José Luis Merino (Ramiro), quien junto con vos y Salvador Sánchez Cerén conduce el FMLN. Cuando El Faro le preguntó: “¿En los planes del FMLN está llegar al poder para alternarse en él?”, Ramiro contestó: “No. Nosotros no somos alternancia, somos alternativa. Es llegar al poder, conquistar a la nación entera y que esa forma de gobierno no cambie. Por supuesto no con las bayonetas, ni con persecución. Hay ejemplos, como Venezuela, que es nuestro modelo.”

Desde que ustedes se casaron con Funes y entraron con él en la campaña y luego al gobierno, ya nadie habló tan claro del desprecio que ustedes tienen para las reglas de “la democracia burguesa.” Ya era tiempo recordar a las bases del partido de qué se trata: que no sea sólo un cambio de gobierno, sino un cambio de sistema. Como dijo Ramiro: ““Ser de izquierda es ser antisistema.” Eso sí es una posición clara.

El problema suyo es que a veces no se entiende bien lo que quiere decir. Por ejemplo, usted dijo: “Lucharemos para sacar al poder oligárquico de las decisiones del gobierno...” No lo dijo cuando en el gobierno estuvo Tony Saca, sino hoy que están ustedes y Funes y sus amigos...

¿A qué poder oligárquico se refiere, Medardo? ¿A la influencia de los Cáceres y Salumes? ¿A los accionistas de ciertas empresas telefónicas? ¿Al zar de la basura o al rey de la seguridad privada?

Tal vez nos puede sacar de esas dudas. Saludos, Paolo Lüers

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