jueves, 10 de junio de 2010

Carta a Gerardo "Jerry" Cáceres, amigo del presidente

Estimado “Jerry”:

sólo unas preguntas que desde hace rato le quería hacer: ¿Es correcto nombrar ministro de Hacienda a alguien cuyo hermano tiene una empresa que cobra cuentas morosas para bancos, emisores de tarjetas de crédito, compañías de servicios, alcaldías, y casas comerciales?

O al revés, ¿es ético que el hermano del ministro de Hacienda, quien tiene acceso a los datos financieros de todas las personas y empresas, maneje una empresa de cobros? ¿A qué huele esto? ¿A transparencia del Estado o más bien a transparentar al ciudadano y sus empresas frente a una compañía de cobros?

Otra pregunta: Si este empresario, dueño de una compañía líder de cobros y hermano del ministro de Hacienda, no solamente es amigo cercano y el principal negociador del presidente de la República, sino además el presidente escoge a profesionales relacionadas a la mencionada empresa de cobros para dirigir la Secretaría Jurídica y el Centro Nacional de Registros, ¿a qué huele? ¿A transparencia del Estado o más bien a transparentar al ciudadano y sus empresas frente a una compañía de cobros?

Para resumir: Usted es amigo, asesor y negociador del presidente, hermano del ministro de Hacienda, y ex-jefe del secretario jurídico y del jefe del registro las propiedades, ¿no cree usted que esto le da una leve ventaja sobre sus competidores?

Por Dios, casi se me olvidó su primo, el secretario privado del presidente de la República...

Todo esto me pone un poco nervioso. A menos, don “Jerry”, que todo sea pura coincidencia. Y que todos los personajes mencionados estén en sus respectivos cargos exclusivamente por su capacidad profesional y no por la relación con usted y su empresa.

El problema es que yo no creo en coincidencias.

Atentamente, Paolo Lüers

(MAS!)

martes, 8 de junio de 2010

Carta al presidente de la República

Excelentísimo señor presidente:

Tal vez para entender su informe sobre el primer año de su gobierno había que verlo en vivo o en televisión. Como estoy de viaje, sólo lo leí. Tal vez por eso me quedo sin entender...

Para muestra, un botón. Para ilustrar la importancia del Consejo Económico y Social , creado por usted, usted dijo: “Después de décadas de desentendimiento, los que meses antes eran enemigos históricos empezaron a superar obstáculos y a establecer una nueva agenda de diálogo.”

Disculpe, presidente, ¿pero cómo entender esto? ¿Usted realmente cree que la reconciliación de la sociedad salvadoreña comenzó el 1 de junio, cuando usted asumió la presidencia?

No sé qué en país usted cree que le toca gobernar. No se cuál es este país, que “meses antes” de su llegada a Casa Presidencial estuvo dividido en “enemigos históricos”. No es el país en que nosotros vivimos, y donde desde los Acuerdos de Paz hemos construido convivencia pacífica. Hemos aprendido trabajar juntos ex-militares y ex-guerrilleros, trabajadores y empresarios. Con diferencias, pero ya no de “enemigos históricos”.

No es extraño que un gobernante que asume el poder con esta visión equivocada y egocéntrica (que la historia de la paz, del diálogo, de la reconciliación comienza con él), comete tantos errores. Es difícil gobernar con una visión tan viciada de la historia.

El hecho que usted haya convocado un Consejo Económico Social, aunque de manera improvisada y no basado en un acuerdo amplio sobre sus funciones y mecanismos, no lo convierte en presidente de la unidad. El hecho que usted haya pedido perdón por los abusos cometidos por la Fuerza Armada, sin mencionar los abusos de la parte que está representada en su gobierno, no lo convierte en presidente de la paz. Esta distinción, aunque no le guste, ya se la llevó otro presidente.

Saludos de Paolo Lüers

(MAS!)

sábado, 5 de junio de 2010

Carta a los televidentes salvadoreños

Estimados amigos:

Tienen suerte, viendo sus telenovelas. En Venezuela pasaron ayer por más de 6 horas una “cadena nacional” con el comandante presidente hablando. Y anteayer una “cadena” de 4 horas.

¿Saben cómo la gente reacciona cuando todos los canales de televisión y todas las radios empiezan a transmitir los discursos kilométricos de Hugo Chávez? Primero, apaguen los televisores y las radios. Luego abren la ventana, agarran ana cacerola vieja y le dan duro con algún palo o pedazo de metal, para que suena en toda la cuadra...

Se arma una bulla infernal. Pero como dice don Ernesto, el de la panadería donde tomo café todos los días: “Mejor la bulla que aguantar la payasada...”

Ayer el comandante en jefe le declaró la guerra (así lo dijo, ¡no me lo estoy inventando!) a Lorenzo Mendoza, quien es el presidente de las empresas Polar que producen el 70% de la cerveza que toman os venezolanos y el 20% de lo que comen. “Lorenzo, te declaro la guerra. a ti y todos los capitalistas. A ver quien aguanta más”, dijo el señor presidente. Bueno, los que no van a aguantar son los venezolanos. No aguantan las “cadenas”, no aguantan a un presidente que nacionaliza y luego arruina la industria nacional. No aguantan tanta paja...

Todavía no llegamos tan lejos en El Salvador. Todavía nuestras ‘cadenas nacionales’ son cortas. Algunos de los que les encantaría nacionalizar la Constancia y la Diana están en el gobierno, pero aún no en Casa Presidencial. Mejor que quede así...

Disfruten las telenovelas, Paolo Lüers

(Más!)

viernes, 4 de junio de 2010

Alegato por el reformismo

El país necesita profundas transformaciones - y el gobierno de ‘el cambio’ no las produce. La tragedia nuestra: No hay partido reformista.

Ni la derecha, ni la izquierda, ni mucho menos el centro han producido un partido que se dedique consecuentemente a empujar las reformas indispensables para fortalecer la democracia y crear las bases para el crecimiento y el desarrollo social. Estamos hablando de reformas en todos los ámbitos: de las instituciones, del sistema electoral, de las relaciones estado-ciudadanía, del sistema judicial, de la educación, de la salud, del transporte público, del sistema de previsión social y del medio ambiente. Reformas que fortalezcan el pluralismo, la descentralización del Estado, la independencia de los poderes...

La izquierda salvadoreña representada en el FMLN se ha atrincherado en las obsoletas ideas de la transformación revolucionaria, del Socialismo del Siglo 21, del castrismo, del chavismo. Sea cual sea la denominación de estas sectas, siempre incluyen el rechazo al reformismo como estrategia de mejorar y hacer más eficiente y justo el sistema, en vez de derrocarlo y sustituirlo.
La izquierda democrática ha empeñado su independencia y su espíritu reformista cuando entró en alianza con el FMLN.

La derecha salvadoreña no logra superar el conservadurismo y no se atreve a apostar a un liberalismo político radical y reformista. Todavía sobran en la derecha quienes ven a los reformistas como comunistas disfrazados.

El centro no existe, precisamente porque nunca se ha atrevido a abrazar el reformismo, sino se ha aliado o con la izquierda antisistema o con la derecha conservadora. El centro no genera visiones de transformación e innovación, sino produce satélites y oportunismos.

Dentro del FMLN, los pocos reformistas, como Óscar Ortiz, quedan aislados y vetados del poder partidario. No hay ningún signo que esto va a cambiar en los próximos años. Tal vez después de que la izquierda ortodoxa, pensando que ahora viene su hora, sufra su Waterloo en el 2014. Tal vez... o al vez no.

Teóricamente, la única fuerza partidaria que a corto plazo podría convertirse en el motor de las reformas, aprovechando creativamente su profunda crisis interna, es ARENA. Pero esto es una posibilidad muy remota. Sólo será posible si sus dirigentes entienden y logren convencer a sus bases que otro camino no les queda si quieren evitar que el país, en las dos elecciones próximas, caiga en manos de una izquierda revanchista, ortodoxa y autoritaria. Sólo si los sectores progresistas de la derecha dejen de soñar con una gran alianza de la derecha, incluyendo a la derecha reaccionaria e incluso la derecha mafiosa, y se atreven a buscar alianzas y visiones comunes con la izquierda democrática. Y sólo si esta, a su vez, deja de soñar con la ‘unidad de la izquierda’ y supeditarse al FMLN.

La única manera de evitar las transformaciones anti-sistema y anti-democráticas que el FMLN recetaría al país en el momento en que logre ganar una mayoría legislativa y un ejecutivo en manos de la cúpula ortodoxa, es un programa creíble y coherente de reformas que mejoren y fortalezcan la democracia y sus instituciones, el Estado y la Economía Social de Mercado. No existe ninguna posibilidad que una derecha conservadora, que se resiste a reformas que establezcan más democracia y más equidad, convenza al electorado salvadoreño y detenga el crecimiento del FMLN.

¿Estoy planteando convertir ARENA en un partido de izquierda? No. Sería absurdo. Pero convertirlo en un partido democrático, liberal y reformista, abierto a alianzas nuevas y progresistas... sí. ¿Será posible? No sé. Depende de la disposición de sus dirigentes de realmente asumir la tarea de defender el sistema de democracia representativa, de libertades y de una economía social del mercado.

La única defensa posible de este sistema es una permanente reforma que lo haga más democrático y más justo. De otra manera, sin convertirse en la fuerza motriz del reformismo y sin estar dispuesta a compartir este papel con sectores de izquierda democrática, la derecha no puede asumir la defensa del sistema. Para proyectos reaccionarios y medio fascistas, ya no hay espacio en El Salvador. La política de defensa del sistema, si quiere debilitar y marginar del poder a la extrema izquierda, al mismo tiempo tiene que hacer lo mismo con la derecha extrema y con la derecha mafiosa. Un analista suramericano, que recientemente visitó El Salvador, hizo un comentario muy acertado: Lo de ARENA es mucho más que un proceso de renovación, es un proceso de creación de un partido. ARENA nunca tuvo vida como partido, era un aparato político para los presidentes y una maquinaria electoral, pero no un partido. Mucho menos un partido democrático.

Si de todos modos ARENA tiene como tarea pendiente fundarse como partido, significa que tiene la oportunidad histórica de reinventarse como quiere y como el país necesita. La salida de su caudillo Saca sólo tiene sentido si significa el fin del caudillismo y del populismo. La salida de los corruptos sólo tiene sentido si significa el fin de la corrupción, de los privilegios, del clientelismo. Falta una definición política clara y audaz, dirigida al futuro y la reforma. Falta una autocrítica creíble y radical. Falta que abran las puertas al relevo generacional y a alianzas con otros sectores reformistas. Si nada de esto pasa -o sólo a medias- ARENA no tiene futuro. Será igual de obsoleto que el FMLN, y los dos tendrían que ser desplazados por actores nuevos que sí entienden la necesidad de transformar al país.

(El Diario de Hoy)

jueves, 3 de junio de 2010

Carta a Miguel “Mecafé” Menéndez, amigo del presidente

Estimado Mecafé:

“Amigo del presidente gana $2.5 millones en contratos con el Ejecutivo” titula El Faro sobre usted. Bueno, esos del Faro, siempre poniendo títulos fanfarrones antes de pensarlos bien: Claro que usted no se echó ganancias de 2.5 millones en la bolsa. ¡Que Exagerados! Usted sólo ganó contratos con el gobierno por valor de 2.5 millones de dólares...

Bueno, suficiente pícaro, siendo el amigo íntimo del presidente, además funcionario público, desde que el presidente le nombró presidente de la Feria. Disculpe, del Centro Internacional de Ferias y Convenciones.

Con su empresa de seguridad privada, COSASE, que en un año de gobierno de cambio hizo contratos de vigilancia y seguridad con nada menos 15 ministerios y otras instituciones del ejecutivo, usted ahora ocupa el espacio que el Chele Torrez tenía en el quinquenio de Toni Saca. Este hombre también era de tal confianza del presidente que le encargaron a veces favores que no necesariamente tenían que conocerse públicamente...

Ojala que a usted no le pase lo mismo que pasó al Chele Torrez, que en los últimos días de su vida andaba despotricando contra “los sinvergüenzas en el poder que ya no conocen a sus verdaderos amigos.” Porque aunque ahora está bien parado, con jugosos contratos, compañero de fiestas de los más poderosos, ¿quién sabe hasta donde alcanzan las cheradas y las lealtades...?

Cuidado, Mecafé, no confiés en todos tus amigos. Ellos tampoco lo harán.

Paolo Lüers

(Más!)

Columna transversal: La muerte de un rebelde

Conocer a este hombre era, para mí, como encontrarse con una leyenda hecha hueso y carne. Cuando me dijeron: Vas a reunirte con Dennis Hopper, la primera cosa que me pasó por la mente no era: ¡Wow, el Easy Rider!, sino: ¡Este tipo anduvo con James Dean! Este tipo hizo dos películas a la par de Dean, "Rebel Without a Cause" y "Giant"). Era amigo no sólo de James Dean, sino también de otros actores que habían marcado mi vida: Burt Lancaster, Marlon Brando, Jack Nickolson y Nataly Wood. ¡La chava de "Rebelde sin causa", la María del "West Side Story"!

Luego me acordé de Easy Rider. A mí el personaje que realmente hizo que me identificara con esta película, con este trip americano, era el Billy de Dennis Hopper, no el Wyatt de Peter Fonda. Yo vi esta película docenas de veces por Dennis Hopper, ni siquiera por Jack Nickolson. Dennis Hopper se convirtió, para mí, en el símbolo de la contracultura americana llamada "beat", en el verdadero heredero de rebelde sin causa, James Dean.

Conocí a Dennis Hopper en Los Angeles, en un restaurante Thai, en 1987. Anduve tratando de conseguir, entre los artistas progresistas de Hollywood, fondos para nuestra labor de producir películas documentales desde adentro de la guerra salvadoreña, y para otras necesidades urgentes de la guerrilla, que cualquiera se puede imaginar.

Anduve deprimido, porque el director estrella Oliver Stone (el mismo que en estos días anda con Hugo Chávez exhibiendo en toda Venezuela su documental de alabanza al comandante bolivariano) me había mandado al carajo. Sentía que había sido un error, una pérdida de tiempo y una humillación, haber venido a Hollywood para conseguir apoyo a la guerrilla.

Dennis Hopper no sólo me dio un generoso cheque, me dio ánimo. Sin tanta paja, me entendió. Stone había dicho que para hacer documentales, mejor contratáramos a profesionales. Hopper me dijo: "Stone is a piece of shit", no le hagas caso. Cuando le conté que yo le había dicho a Oliver Stone en su cara que su película "El Salvador" era un melodrama baratero, Dennis Hopper dejó ir una de sus famosas carcajadas diabólicas y un cheque. Además me ayudó, junto con el incansable activista salvadoreño Mario Velázquez, a contactar y convencer a otros artistas de Hollywood, verdaderamente independientes y progresistas: Bert Schneider (el productor de Easy Rider), Heskoll Wexler (el famoso director de fotografía de "Bound for Glory", una biografía de su amigo Woody Guthrie), Christopher Reeve ("Superman") y, todavía me tiemblan las rodillas al sólo pensar en nuestro encuentro, Michelle Pfeiffer.

La idea de nuestro proyecto documental llamado "Doble cara", filmar la guerra desde los diferentes ángulos (la oficial, la insurgente y la del movimiento sindical), y clandestinamente entretejer estas diferentes filmaciones, apeló al alma rebelde de Dennis Hopper. Otros artistas había que abordarles con un discurso humanista, más suave. A Hopper había que decirle: Y si nos sobra pisto, compramos armas.

Dennis Hopper no era el tipo que alguien presenta a su hija. Igual que James Dean, no sirvió de ejemplo para la buena educación. A pesar (o talvez a partir) de sus múltiples problemas con drogas, con matrimonios y con la ley, el Easy Rider Dennis Hopper se convirtió en un símbolo de toda una generación que admiraba a los rebeldes y a los artistas irreverentes (como Burt Lancaster, Jack Nickolson, Marlon Brando...). De todos ellos se hizo amigo y compañero de locuras Dennis Hopper.

Nunca se adaptó a los gustos de moda de Hollywood. Varias veces pasó años sobreviviendo con telenovelas, hasta que nuevamente alguien lo detectara y le ofreciera un papel apto para el rebelde Dennis Hopper. Su estrellato nunca fue permanente, porque para eso un actor tiene que adaptarse. Dennis fue estrella con "Easy Rider" en 1969, y luego de 10 años casi en el olvido, se lanzó nuevamente a la fama con "Apocalypse Now" en 1979. Luego de un profundo bache de drogadicción, su siguiente comeback fue hasta 1986 en "Blue Velvet" y "Hoosiers". Y como director, en 1988 con la tremenda película "Colors" sobre las pandillas de Los Ángeles.

Cuando luego del viaje a Los Ángeles regresé al frente de guerra, ya con nuevos fondos, cámaras e ideas para continuar filmando la guerra, les conté a los compas que había conocido a Dennis Hopper, el Easy Rider. ¿Quién es este baboso?, me preguntaron. - Un insurgente metido en Hollywood, les dije; un rebelde que hace películas. Y les conté la historia de los easy riders...

Luego de años de luchar contra el cáncer, el easy rider Dennis Hopper se fue. Con él, una época ya casi olvidada.

(El Diario de Hoy)

martes, 1 de junio de 2010

Carta a nuestro gobierno

Estimado gobierno de la República:

¡Feliz cumpleaños! No puedo creer que ya haya pasado un año desde que ustedes asumieron el poder. Porque no han hecho mucho. Los miles de puestos de trabajo que dijeron que iban a crear en el primer año, eran paja. La tal Fábrica de Empleo, un invento de campaña. Igual la Ciudad de Mujer, mentirita. Ni hablar de atraer inversiones… eso de todas formas ni ustedes se lo creyeron.

Yo les saco todas estas promesas no cumplidas, no tanto para joder (bueno, un poquito…), sino más bien para insistir que las cumplan. Si sólo cumplen la mitad de lo prometido, tendrán seguro el apoyo de todos. Pero, por favor, no nos sigan dando paja. Queremos que nos digan adónde es que se les han trabado las carretas… y ¿qué podemos hacer los ciudadanos para ayudarles a quitarle las trancas a este gobierno?

Ya no nos vengan con el cuento que la culpa la tiene ARENA. Fíjense que en Venezuela el gobierno todavía le echa la culpa a los “gobiernos burgueses” – sólo que ahí los padrinos del FMLN ya tienen 12 años de estar gobernando y todavía no hay inversiones, todavía sube el desempleo y la escasez de alimentos y energía. ¡12 años en el gobierno - y todavía echan la culpa a los gobiernos anteriores!

Los gobiernos anteriores siempre tienen parte de la culpa. Esto se sabe antes de llegar al poder. Es más, para esto es que uno quiere gobernar: para hacer lo que anteriores gobiernos no han podido hacer.

Así que -¡por favor!- dejen de llorar y comiencen a trabajar. Si no, les va a pasar como a Hugo Chávez quien controla las cortes, la fiscalía, la policía, al ejército, a la compañía petrolera (con todas sus ganancias), cientos de empresas nacionalizadas – y todavía le echa la culpa de todos los males que padecen los pobres de Venezuela a gobiernos de hace más de 12 años...

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)