jueves, 9 de diciembre de 2010

Carta a la embajadora de Estados Unidos

Dear Mari Carmen Aponte:

¡Bienvenida al país de las maravillas! Antes lo decíamos porque los payazos daban vía en las calles y los policías daban risa. Esto ya ha cambiado, pero siguen otras maravillas: El FMLN llega al poder y el presidente que llevan logra convencer hasta a la embajada del ‘imperio’ que para defenderse del FMLN hay que apoyarle a él...

¡Qué galán! En los cables que ahora publican la embajada dice “esquizofrenia” a esta maravilla. Mal diagnóstico. En realidad es lo que permite al FMLN andar chupando felizmente de dos tetas: como partido de los petrodólares de Hugo Chávez – y como gobierno de Estados Unidos...

Estoy seguro que usted, que vino cuando ya se ha calmado (y en cierta manera, frustrado) el gran entusiasmo por ‘el cambio’, va a comenzar a ver nuestro país de las maravillas con ojos más críticos y analíticos.

No se enoje con la ‘desclasificación’ de los cables. Sé que es incómodo para los diplomáticos cuando se rompe la confidencialidad. Pero veámoslo del lado positivo: Al fin se reveló que la política de su país frente al nuestro estaba basada en un juego de apariencias: Lo que ustedes vieron como inicio de un proceso de divorcio entre el FMLN y su presidente, obviamente no era así. Era un pleito por cómo repartir el dulce pastel del poder y del presupuesto – y a la vez sirvió para conseguirle al presidente apoyos (o por lo menos una tregua) por parte de los poderes que obviamente no comulgan con el FMLN.

Hoy que todos conocemos los análisis erróneos e incompletos en los cables diplomáticos, y también los renovados pactos entre FMLN y Funes, podemos crear análisis y políticas más realistas.

Nadie va a pedir a su embajada que le haga oposición al gobierno de Funes-FMLN. Ya nadie quiere este tipo de intervenciones. Lo que sí le pedimos es que cuando este gobierno (que ustedes llaman “esquizofrénico”) caiga en crisis, también se abstengan de intervenir. Mucho menos en base de un análisis equivocado de que para defenderse del FMLN hay que apoyar a Funes, como dicen los cables...

A ver cuando discutimos todo esto sobre un café, Paolo Lüers

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Lo único que revelan los cables de la embajada es su falta de análisis


Repito lo que escribí la semana pasada, cuando empezaron a publicarse los cables del Departamento de Estado “desclasificados” por WikiLeaks: “¿Cuál es el gran escándalo?”. Es aún más válida esta pregunta ahora que se empiezan a publicar los cables de la embajada norteamericana en San Salvador.

No hay nada nuevo en estos cables. No hay nada que --para quienes querían ver-- no era obvio desde el principio: que el matrimonio entre Mauricio Funes y el FMLN no es de amor sino de conveniencia; que el presidente no tiene control sobre sus aparatos de seguridad y de inteligencia; que éstos están siendo controlados por el partido; que Melgar, a pesar del veto de Washington, fue nombrado ministro y mantenido en su cargo, a pesar de su incapacidad mostrada, porque el presidente así lo había pactado con el FMLN --y para evitar que sea un cuadro aún más duro del partido, como José Luis Merino, el jefe del Partido Comunista dentro del FMLN.

Tampoco necesitábamos leer los cables de la embajada para entender que el FMLN estaba detrás de las protestas callejeras contra aquellas políticas del gobierno que no estaban bajo control del FMLN.

Por lo menos en El Diario de Hoy, todo esto ha sido descrito, advertido, analizado hasta la saciedad, tanto en la parte informativa como en las columnas de opinión. También algunos analistas en otros medios de comunicación, así como dirigentes gremiales empresariales y de la oposición política han hablado de todos estos temas, analizando los pactos y las contradicciones entre el presidente y el FMLN.

Bienvenido sea el efecto WikiLeaks: Ahora que se revelan los informes confidenciales de la embajada norteamericana en El Salvador, todo el mundo se siente obligado a opinar sobre temas que antes no querían tocar. Enhorabuena. ¡Pero toquémoslos bien!

Aunque en términos de análisis los cables aportan muy poco y nada nuevo, vale la pena estudiarlos por dos razones. Primero, revelan algunos detalles sabrosos antes no conocidos: la visita del canciller de Hugo Chávez a El Salvador para reunirse con la cúpula del FMLN, sin informar al presidente; el hecho de que ni siquiera su servicio de inteligencia informó a Funes de esta visita; las pláticas secretas de dirigentes del FMLN, como Medardo González y Sigfrido Reyes, con la embajada para explicarles que por favor no tomen en serio las consignas y discursos anti-imperialistas en la convención del partido; el hecho de que a esta cita llevaron, como traductor, a Óscar Ortiz...

Segundo, los cables revelan que los norteamericanos nunca entendieron bien la relación simbiótica entre Funes y FMLN. Es sintomático que en los cables clasifican de “esquizofrénico” el gobierno de Funes, pero no dedican ni siquiera una palabra a la hipótesis más realista que se trata de un doble juego. Los cables del año pasado revelan que los analistas de la embajada interpretaron las contradicciones y los pleitos entre Casa Presidencial y la cúpula del FMLN como síntomas que anunciaron un futuro divorcio. Por tanto, definieron como política a seguir de Washington apoyar a los “elementos moderados” dentro del gabinete, y empezaron a coquetear con una coalición de moderados de izquierda y moderados de derecha apoyando a un presidente Funes divorciado del FMLN. Todavía en enero del 2010, la embajada en san Salvador dice en su cable al State Department: “La embajada de Estados Unidos, en alianza con la sociedad civil, continuará a buscar y apoyar a los moderados dentro del gobierno de El Salvador”.

Si la embajada de Washington en San Salvador ni siquiera tiene sospecha de doble juego, si ni siquiera tiene dudas de las buenas intenciones de los supuestos “moderados” que han llevado al FMLN a controlar buena parte del Ejecutivo, entonces Funes y el FMLN realmente viven en el mejor de los mundos para ellos: La misma embajada del “imperio” se dedica a convencer a la “sociedad civil” y la oposición de que la mejor manera de defenderse de las intenciones antidemocráticas del FMLN es apoyar a Funes.

Sería interesante leer los cables más recientes de la embajada. ¿Se habrán dado cuenta de que cayeron en la trampa de un doble juego? ¿O todavía estarían dispuestos a apoyar a Funes para alejarlo del FMLN y de la influencia de Cuba y Venezuela? Porque a estas alturas es obvio que Funes no tiene ninguna intención de romper con el FMLN, ni siquiera de limitar el control que le ha cedido sobre amplias áreas de la gestión y de los gastos públicos.

¿Se habrá dado cuenta la diplomacia de Estados Unidos de que sus principales fuentes de información y análisis, los asesores del presidente provenientes de los Amigos de Funes, no han avanzado ni un milímetro en construir una fuerza política “moderada” e independiente del FMLN de cara a las elecciones del 2012 y del 2014? Para los observadores nacionales era claro que esto no iba a pasar. Es obvio que ni Funes ni la familia Cáceres y sus amigotes tienen la capacidad ni la intención de crear una fuerza política. Mucho menos una que sea independiente del FMLN. Ni pensar en una fuerza que le haga competencia electoral al FMLN. Aunque los Estados Unidos apuesten y apoyen a “los moderados”, lo más que pueden parir es un movimiento satélite del FMLN más. Fácil: Puedo entender que lo que ahora se publicó sea el discurso público de la embajada. Pero si esto es lo que piensan y analizan para definir políticas, están perdidos.

(El Diario de Hoy)

martes, 7 de diciembre de 2010

Carta al equipo salvadoreño de fútbol de playa


¿
Cuántos deportes hay en El Salvador que han logrado clasificar a mundiales tres veces seguidos? Ustedes fueron al mundial de Marsella/Francia en 2008, al de Dubai en 2009 y acaban de clasificar para el siguiente: Italia 2011.

Y esto con $15 al día que la FESFUT les dio a cada jugador para ir al torneo de clasificación en México. ¿Y el apoyo al deporte que prometió el ‘gobierno del cambio’? Y el INDES, ¿cuánto gasta en los viajes de la Chelona?

Ellos se atreven bajarles los viáticos de $100 a $15, porque como ustedes son humildes, ¿qué tanto necesitan para comer? O sea, les ven cara de pendejos. ¡Qué lección recibieron! El triunfo de ustedes en Puerto Vallarta, en el Premundial, fue una verdadera bofetada a la Federación, al Indes. El gobierno los mandó a comer mierda, y ustedes lo mandaron a la mierda ganando la clasificación. ¡Qué lección!

Ustedes realmente son campeones, no sólo en la cancha, sino en sacar lo máximo de una inversión miserable. Y en dignidad.

Hablando de dignidad: Ya que están clasificados para el Mundial del 2011, exijan el apoyo que necesitan de la Federación, del Indes, del gobierno, de la sociedad. Apoyo para la preparación, apoyo para el viaje a Italia.

En el pleito antes del torneo de Puerto Vallarta, cuando les ofrecieron $15 de viáticos al día, ustedes pidieron $30. Y al final se fueron con $15... Como dijo uno de ustedes: “nosotros jugaremos porque al final no sólo viajamos por nosotros mismos, sino que también representamos a todo el país".

Esto es una posición muy digna, pero por favor, no vuelvan a hacer esto. No cedan, ¡exijan! No pidan, ¡exijan! Exijan lo que realmente necesitan para representar, con dignidad, al país.

¡Felicidades, selección de fútbol de playa! Ganaron en la cancha - y ganaron a su propia federación y su propio gobierno. Son los verdaderos héroes de nuestro país.

Saludos, Paolo Lüers

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sábado, 4 de diciembre de 2010

Carta al secretario técnico de la Presidencia

Estimado Alex Segovia:

hay cosas en este país que cuestan entender. ¿Cómo explicar que los japoneses nos construyeron un puerto moderno, lo entregaron en 2008, y a finales del 2010 todavía no está funcionando?

El problema era que no hubo acuerdo de cómo operarlo. La Comisión Nacional de Desarrollo, la madre del proyecto, dijo que había que dar al puerto en concesión a una empresa internacional. El gobierno de Tony Saca no le hizo caso y puso una Comisión Especial presidida por la vicepresidente Ana Vilma Escobar. La nueva comisión dijo lo mismo: hay que dar al puerto en concesión a un empresa internacional. Tony Saca no les hizo caso, porque el FMLN, el PCN y su propio candidato a la vicepresidencia se pusieron necios: querían una empresa estatal. Hablaron de soberanía nacional.... En esto ya se perdió un año, y en La Unión no pasó nada.

Llegó el gobierno nuevo de ustedes. Primera acción: disolver la Comisión Nacional de Desarrolla; archivar a todos los estudios y propuestas de concesión; e inaugurar un puerto fantasma bajo control de CEPA...

Ustedes manejaron durante año y medio un puerto sin barcos, sin grúas, sin bodegas, sin trabajadores, sin contenedores, sin vida. Mientras en La Unión no pasó absolutamente nada, ustedes encargaron otro estudio, esta vez al Banco Mundial.

18 meses después, el gobierno de Funes saca del sombrero una paloma blanca: “¡Abacadabra! ¡Vamos a dar al puerto de La Unión en concesión a un operador 100% privado!”

¿Cómo es posible, secretario, que se perdieran 3 años para al final hacer exactamente lo que la Comisión Nacional de Desarrollo propuso desde el principio?

¿No será, secretario, que usted cometió un gran error aboliendo la Comisión Nacional de Desarrollo, desechando sus recomendaciones, rechazando las recomendaciones de la Comisión Especial de Ana Vilma Escobar? ¿No cree que le debe una explicación al país?

Saludos, Paolo Lüers

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viernes, 3 de diciembre de 2010

Tiempo es vida: tres medidas extraordinarias


Tiempos extraordinarios requieren medidas extraordinarias. Y la audacia de pensar y actuar en grande, en radical - no en chiquito y pusilánime.

Todos coincidimos que la situación en las cárceles está fuera de control. El hacinamiento no sólo es un problema de derechos humanos y compromete la capacidad del Estado de cumplir su responsabilidad frente a los presos a su cargo, sino compromete la responsabilidad del estado de garantizar la seguridad de sus ciudadanos.

Si no superamos esta situación, ningún plan de seguridad puede dar frutos. Y todos coincidimos que para desarticular a las pandillas y quebrar el control que tienen sobre muchos barrios, colonias, comunidades, y pueblos, hace falta arrestar, enjuiciar y encarcelar a varios miles de pandilleros más. Pero encarcelarlos no es suficiente, hay que tenerlos en cárceles seguras y libres de control delincuencial. Tenerlos en cárceles como las actuales es como no tenerlos presos. Produce problemas en vez de resolverlos.

La primera medida radical que hay que tomar es, entonces: Construir dos o tres nuevas cárceles al año. Y reformar las cárceles viejas. El hecho que por décadas no hemos estado dispuestos a gastar lo necesario en cárceles nos obliga a hacer gastos extraordinarios ahora.

Pero incluso si logramos poner a funcionar dos nuevas cárceles al año, el problema no se resuelve. Tenemos 24 mil internos ahora y hay por lo menos 5 mil pandilleros violentos en las calles que hay que sacar de circulación por varios años. Y tenemos, dicen los expertos, espacio para unos 15 mil presos, si los queremos tener seguros, controlados y en condiciones humanas. Hay un excedente, entonces, de 14 mil internos.

La segunda medida extraordinaria y radical es, entonces, sacar del sistema carcelario a unos 10 mil reos. Digo extraordinaria, porque no se trata de usar los mecanismos normales para conceder libertad condicional o medidas alternativas al encarcelamiento. Lo que se necesita es una ley temporal de indulto, que saque de las cárceles, de un solo tajo, a miles de reos que no son violentos y peligrosos: enfermos, ancianos, condenados por delitos no violentos que ya cumplieron la mitad de su pena...

Es una cuestión de prioridades: Nuestra prioridad urgente, encima de todo lo demás, es disminuir la criminalidad violenta, desarticulando las estructuras de las pandillas y otros grupos violentos. Para esto necesitamos liberar espacio en las cárceles para guardar a los miles de pandilleros de manera segura. Si para lograr esto tenemos que sacar de las cárceles a miles de personas condenadas por delitos de propiedad, pero que nunca han sido violentos, esto es el precio que tenemos que pagar. No necesariamente hay que sacar 10 mil reos a la calle. Una buena parte puede pasar a otras formas de ejecución de pena, como campamentos, o libertad controlada, etc.

Una vez que se haya sacado de las cárceles a toda la población no violenta, hay condiciones para crear un sistema seguro, duro y eficiente de ejecución de penas para los condenados por delitos de violencia y pertenencia a pandillas. Con todas las medidas de seguridad; con programas educativos, pero bajo estricto aislamiento para evitar que sigan delinquiendo desde las cárceles; con programas de reinserción para los rescatables.

Para lograr esto, hace falta una tercera medida extraordinaria: abolir enteramente y de un solo tajo el cuerpo de custodios. Así como se hizo con los cuerpos de seguridad al terminar la guerra. Lo que no se puede depurar caso por caso, hay que desaparecer como institución - y crear una nueva desde cero. Mientras tanto, que la Fuerza Armada y la PNC asuman el control total de las cárceles, transitoriamente. Igual que en el caso del indulto y de las medidas alternativas de ejecución, esto requiere de una ley especial. Y de una concepción moderna para una institución encargada de la ejecución de penas, compuesta por profesionales de seguridad, sociólogos, sociólogos y pedagogos.

Si no estamos dispuestos a tomar estas tres medidas extraordinarias (o sea, fuera del orden jurídico normal) -y tomarlas de manera radical y tajante-, el sistema carcelario no se va a componer. Por lo tanto, ningún plan de seguridad va a funcionar. Radical y tajante quiere decir: no de manera gradual. No hay tiempo para mejoras graduales, como las están discutiendo en el gabinete de seguridad. Y tiempo, en este caso, es vida.

(El Diario de Hoy)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Carta al ministro de Defensa, Gral. David Mungía Payes

Estimado David:

Estimo mucho la lealtad. Sobre todo la lealtad de los militares al poder civil. Pero la lealtad no te obliga a mentir para sacar al presidente de cualquier huevo donde se mete. Los militares tienen que defender la patria, no tienen porque defender cualquier cosa que se le ocurre decir al presidente.

Para justificar la idea loca de gastar 100 millones de dólares para comprar aviones de combate, usan dos mentiras: que los actuales aviones de la Fuerza Aérea son de la Primera Guerra Mundial; y que los sustitutos brasileños que quieren comprar no son aviones de combate, sino que sirven para la lucha contra el crimen y para atender emergencias y desastres.

En el caso del presidente se podría decir: Bueno, como nunca ha estado en guerra, tal vez no sabe de qué está hablando. Pero estas pajas en boca de un general ya es otra cosa más grave: compromete la confianza que tenemos en la profesionalidad de la Fuerza Armada.

Hablemos de la primera mentirita: ¿Los ‘A 37 Dragonfly’ y los ‘Push-and-pull' son de la Primera Guerra Mundial de 1914-1918? No me jodan. Son aviones desarrollados a partir del 1963 para la guerra de Vietnam. No me ofendan: Cuando estuve de guerrillero en Morazán, a estos avioncitos les tuve un respeto bárbaro. No me diga que me tuvieron cagado de miedo aviones de museo...

Y los Super Tucanes brasileños que quiere comprar Funes son exactamente el mismo tipo de avión que el A37: son “aviones de combate liviano”, así los ofrece la fabrica en su sitio WEB. Son hechos para llevar 1500 kg de armamento convencionales o inteligentes, son blindados, tienen sistemas de detección de misiles hostiles...

Y ahí se cae la segunda mentirita: Los Tucanes que Funes quiere comprar a sus amigos en Brasil son para sustituir a los A37, que fueron desarrollados para la guerra en Vietnam y usados para la guerra salvadoreña: para bombardear, ametrallar, destruir, matar. No sirven para la lucha contra el crimen organizado ni para atender desastres. Para esto se necesitan helicópteros y aviones de carga, no de ataque. Es como comprar tanquetas porque los hospitales necesitan ambulancias.

General, no hay que inventar cuentos sólo para que el presidente no quede mal parado. A veces, general, la lealtad se expresa mejor callándose.

Saludos, Paolo Lüers

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Columna transversal: ¿Cuál es el gran escándalo?


Washington no es la administración mundial de verdades. El State Department no es una corte global para establecer verdades. Aunque parezca irónico, esta verdad hay que acordarles, sobre todo, a los enemigos de los Estados Unidos, antes de que agarren los miles de cables "desclasificados" por Wikileaks, como pruebas para cualquier tesis. Los cables de las embajadas al State Department contienen opiniones, análisis, informaciones, así como el personal diplomático los percibe. O así como el personal diplomático quiere que los perciba el State Department...

Ejemplo: los cables de la embajada norteamericana en Tegucigalpa, describiendo "conspiraciones" entre empresarios, militares, jueces y diputados hondureños para derrocar a Zelaya, no sirven para comprobar la tesis de un golpe de Estado. Ni para confirmar lo contrario. Confirman, sobre todo, que los diplomáticos norteamericanos andaban perdidos y no entendieron lo que estaba pasando. Confirman también que Estados Unidos no tiene política definida frente a la expansión del ALBA.

Los cables de la embajada hondureña en 2009 sobre el conflicto hondureño, tienen el mismo carácter especulativo y vacilante que los famosos cables que el embajador Robert White mandó desde San Salvador en los años 1980-81. Cuando estos cables fueron desclasificados y publicados años después, también muchos voceros de la izquierda, a pesar de su usual desconfianza y rechazo a los representantes del imperialismo yanqui, los tomaron como pruebas contra sus adversarios de la derecha. Leyendo detenidamente los cables de White y su gente, cualquiera que conoce la historia salvadoreña se sorprende de lo perdido, confundido y especulativo de sus análisis. Pero esto no ha impedido que generaciones de periodistas, sobre todo de izquierda, citen estos cables desclasificados como la verdad absoluta.

Es de esperar que las nuevas publicaciones de Wikileaks van a provocar la génesis de varias leyendas nuevas, comparables a la de los "Miami Six" del año 1980, o de la emergente derecha salvadoreña llamada ARENA, como movimiento de "sicópatas". Claro, quienes "entendieron" el surgimiento de ARENA de esta manera (como Robert White y su jefe Carter), nunca pudieron comprender la necesidad histórica de una nueva derecha que desplazara a la Democracia Cristiana y abriera el paso a una solución política...

Parece irónico el grado al cual muchas veces las izquierdas sobreestiman la capacidad de inteligencia y análisis de sus adversarios norteamericanos.

Una vez que todos los documentos de Wikileaks sean accesibles y analizados, saldrá un panorama interesante de la incapacidad de Washington de entender los conflictos en el mundo, y sus propios intereses. Saldrá, con seguridad, un cuadro patético de confusión e interpretaciones erróneas sobre la llegada al poder de Hugo Chávez y las diferentes crisis de su régimen. Si tenemos suerte saldrá, en el caso salvadoreño, al fin una explicación por qué altos funcionarios del State Department compraron y avalaron la tesis del gobierno del FMLN de un inminente golpe de Estado contra Funes. Lo más probable es que este nuevo error de Estados Unidos no se originó en la embajada, sino en fuentes de la izquierda salvadoreña y norteamericana.

Según El País (uno de los periódicos que ha tenido acceso anterior a los materiales "desclasificados" por Wikileaks), el State Department de Hillary Clinton había pedido a la embajada en Buenos Aires un "perfil" de Cristina Fernández e información escrita sobre "su estado mental y salud", "su visión política" y "su forma de trabajo". Gran escándalo en Argentina y entre los amigos de Cristina Kirchner en varias capitales del hemisferio. ¿Pero qué esperan a qué se dedica una embajada (cualquiera) en Argentina: reportes sobre la locura de Maradona? ¿O sobre los precios del mate? Es totalmente normal que las cancillerías piden este tipo de información, lo que obviamente no dice nada sobre la veracidad de los reportes. Cualquier embajador que no aporte a su gobierno datos sobre el estado mental de personajes como Hugo Chávez, Daniel Ortega, Evo Morales y Cristina Kirchner, no está haciendo su trabajo.

Claro que la señora Clinton, al ver el comportamiento errático de Cristina Kirchner en el famoso vuelo para Tegucigalpa para volver a instalar en Honduras al depuesto "Mel" Zelaya, mandó a su embajada en Buenos Aires las siguientes preguntas: "¿Cómo controla Cristina Fernández de Kirchner sus nervios y su ansiedad? ¿Cómo afecta el estrés a su conducta con sus asesores y/o en su proceso de toma de decisiones? ¿Qué medidas toma CFK o sus asesores para ayudarla a manejar el estrés? ¿Toma alguna medicación?"

Todo esto es tan normal que no puede afectar mucho la diplomacia norteamericana. ¿O es un escándalo que de Washington mandaron línea a las embajadas en toda América Latina a que busquen "aislar" a Hugo Chávez? Es tan lógico como la reacción de Hugo Chávez: "El imperio al desnudo (...) La señora Clinton debería renunciar. Es lo menos que puedes hacer: renunciar. Y esos delincuentes que hay en el Departamento de Estado", refiriéndose principalmente a la solicitud de Washington de estudiar "el estado de salud mental" de Cristina Kirchner y de "aislar" a Caracas.

Me encantaría conocer los intercambios entre la embajada de San Salvador y Washington sobre la presencia de Manuel Melgar en el gabinete de seguridad de Funes, así como las solicitudes de información sobre las relaciones que mantiene el comandante Ramiro con contrapartes tan diversos como Herbert Saca, Enrique Raíz y las FARC. Debe ser interesante lectura. Ojalá que Wikileaks las incluya en su desclasificación.

(El Diario de Hoy)