jueves, 23 de diciembre de 2010

Carta a Santa

Querido Santa:

no te voy a robar mucho tiempo, ni muchos regalos. Te pido una sola cosa para nuestro paisito: ¡un gobierno que gobierne!

No nos regalés nada: ni empleos, ni carreteras sin baches, ni hospitales que tengan medicamentos, ni barrios seguros, ni escuelas saludables. Todo esto lo podemos crear nosotros mismos, con tal que nos quités la traba que es un gobierno que sermonea pero no actúa. Te pedimos un gobierno sin apellido, que simplemente haga su trabajo. El ejecutivo que ejecuta. El legislativo que haga leyes. El poder judicial que haga justicia. Sin tanta paja. Y, de paso sea dicho, la oposición que haga oposición en vez de darse paja hablando de gobernabilidad, pactos fiscales y planes de nación.

¿Muy simple esta visión? Sí. Prefiero que las cosas y los papeles sean simples y claros.

Estamos cansados de los gobiernos que se ponen apellidos, etiquetas y consignas. Primero el ‘gobierno con sentido humano’ – pero actuando sin sentido común, regando dinero des Estado para comprar votos y voluntades. Ahora el ‘gobierno del cambio’, que día y noche habla de ‘unidad nacional’ e ‘inclusión’, pero de hecho divide la sociedad en su permanente búsqueda de culpables para los males del país que no sabe enrentar...

Estamos cansados de dos gobiernos consecutivos que confunden la administración pública con campañas publicitarias. Que en vez de arreglar los baches hacen una campaña diciendo que están arreglando las calles. Que en vez de abastecer al sistema de salud con medicamentos, hablan de reformas de salud. Que en vez de cambiar las pésimas condiciones que encuentran los inversionistas en el país, sermonean de ‘el cambio’...

Así que, querido Santa, si querés hacer algo por nuestro paisito, no nos des nada regalado. Sólo pónganos un gobierno que gobierne, un ejecutivo que ejecute. El resto lo hacemos nosotros solitos. Con gusto.

¡Feliz navidad!

Paolo Lüers

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martes, 21 de diciembre de 2010

Y las candidaturas independientes para alcaldes, ¿cuándo?

Todo el debate sobre los candidatos independientes (o sea que no dependen de un partido) se concentra en las candidaturas para diputados. O sea, donde menos importancia y alcance puede tener. Nadie habla de las alcaldías, donde abrir espacio para independientes realmente tendría mucha razón.

El tenso debate sobre las candidaturas independientes para la Asamblea Legislativa es una tormenta en un vaso de agua. Es muy poco probable que ciudadanos independientes lleguen a la Asamblea, a menos que sean lanzados por grupos de fachada del FMLN para meter de contrabando a unos diputados más. Es más un problema de potencial fraude, pero de ninguna manera pone en peligro el papel protagónico de los partidos, el sistema de la democracia representativa, como algunos lo quieren pintar. Y si algún día realmente llegue a la Asamblea un ciudadano independiente, ¿qué impacto puede tener? Ninguno. Ni el catastrófico para el sistema de partidos que algunos temen. Ni el positivo de hacer la democracia representativa más participativa que otros buscan. Por esto digo: Es una tormenta en un vaso de agua.

Sin embargo, para los gobiernos municipales tendría todo el sentido del mundo abrir la posibilidad que grupos y liderazgos locales puedan acceder al poder. No es nada inusual que en un municipio existan líderes natos que representan, de manera directa, intereses de su comunidad que no tienen nada que ver con las agendas e ideologías de los partidos políticos. Ahora estos líderes, para convertirse en concejales o alcaldes, tienen que supeditarse a la ideología, la agenda nacional, la disciplina de un partido que opera a nivel nacional. Los que no están dispuestos a hacer esto, o los que no son considerados manejables por las direcciones partidarias, no pueden acceder al gobierno municipal, aunque tal vez son precisamente ellos que tienen más arraigo en la comunidad y que ofrecen respuestas a los problemas específicos de su municipio.

En muchos países existen incluso partidos regionales o locales, que juegan un papel importante para la democracia y la resolución de problemas a nivel local, sin tener ambiciones de acceder al gobierno central o al parlamento nacional. En otros países los intereses comunitarios no llegan a traducirse en partidos locales, pero sí en iniciativas comunales sólidas con capacidad de organización, de elaborar propuestas e incluso de asumir el gobierno local. Muchas de estas iniciativas son fuertes precisamente porque logran trascender las divisiones ideológicas y partidarias en función de un interés común a nivel del municipio. Tendrían más capacidad de unir al municipio que los partidos.

Es por esto que a los partidos políticos tradicionales no les gustan estas iniciativas y no quieren que se les abre la posibilidad de asumir los gobiernos locales. Los ven como competencia. No deberían verlos así. Los partidos políticos tienen una función importante e indispensable para articular visiones integrales para resolver los problemas nacionales, pero a nivel local puede ser que sean más eficientes los liderazgos no partidarios que representan un consenso de la población alrededor de intereses muy específicos.

Obligar a todos los liderazgos locales a supeditarse a intereses partidarios -y en consecuencia, a las divisiones ideológicas que no necesariamente aplican a la problemática comunal- ni es democrático ni es garantiza buen gobierno y resolución de los problemas locales.

El fallo de la Sala de lo Constitucional sobre las candidaturas independientes no toca las candidaturas locales, por una simple razón: No eran sujeto de la demanda presentada. Pero esto no es ningún impedimento para la Asamblea Legislativa de discutir y aprobar una reforma electoral que incluya las candidaturas independientes para concejos municipales y alcaldes.

¿Por qué ningún partido promueve esta reforma? Muy sencillo. No quieren perder el control sobre los municipios. Quieren seguir usando sus liderazgos locales para llevar votos a sus campañas para diputados o presidentes. Cada partido debe tener en la cabeza una lista de gobiernos municipales que corren riesgo de perder, una vez que se abra el camino para que iniciativas locales no partidarias aspiren a las alcaldías. Y sabe que tienen muchos líderes locales que sólo están afiliados a su partido porque es la única manera de participar en política y gobierno a nivel comunal.

A nivel comunal las candidaturas independientes sí podrán marcar una diferencia y un salto de calidad para el desarrollo de nuestra democracia. No sólo generarían más democracia, sino también más gobernabilidad y mejor administración en muchos municipios. No así a nivel nacional. Por esto insisto: el debate que ahora llevan los partidos políticos sobre las candidaturas no partidarias es pura paja para distraer la atención de las verdaderas reformas que no quieren tocar.

(El Diario de Hoy

Carta a Horacio Castellanos Moya

Horacio:

En este país, en especial entre la gente que se considera de izquierda, hay una tendencia rara: Hay tantos que reclaman haber sido héroes y protagonistas en tiempos de la guerra, que uno se pregunta: ¿si han sido tantos los insurrectos, los rebeldes, los que en secreto apoyaron la causa, cómo es que no ganamos?

Pero lo perverso es que los que no logran presentarse como héroes, se presentan como víctimas. El nuestro parece un país habitado de luchadores y mártires. Pareciera que lo que menos hubo son ciudadanos comunes y corrientes que han vivido la historia observando y sobreviviendo...

No estoy diciendo que no hubo héroes. Los hubo de sobra. Mucho menos estoy diciendo que no hubo víctimas: hubo decenas de miles.

Lo que quiero decir es: También hay que reivindicar a los ciudadanos comunes que simplemente lucharon para sobrevivir.

Y ahí entrás vos, Horacio, que tuviste el valor de romper esta perversa percepción que en la historia nuestra uno o fue héroe o fue víctima. En medio de esta moda insoportable de la ‘memoria histórica’ que solo conoce luchas y sufrimientos, vos publicás un librito con el título ‘Breves Palabras Impúdicas’. Y sin pudor escribís: “A finales de 1978, no me cabía la menor duda de que mis compañeros de generación, poetas o no, iban con ritmo precipitado hacia la militancia revolucionaria; comprendí también que no había más opciones: tomar partido o largarse. Yo decidí largarme.”

Esto es lo más honesto y lo más valiente que he leído en años sobre nuestra historia, donde todos quieren asumir los papeles clásicos: o héroe o víctima. Los izquierdosos románticos sólo pueden verse en estos papeles. Como el cupo para héroes es limitado, crean toda una cultura espantosa de víctimas. Gracias por poner en duda esta cultura, Horacio. Sos de los pocos escritores que entendieron que su oficio no es crear mitos y leyendas, sino romperlos.

Hasta el próximo whisky, Paolo Lüers

(Posdata: El librito se puede conseguir en el Centro Cultural de España o bajar en Internet en: http://www.ccespanasv.org/publicaciones-revuelta.php)

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jueves, 16 de diciembre de 2010

Carta a los diputados

Padres y madres de la patria:

Parece que hoy quieren aprobar una ley que manda a los motociclistas a llevar el número de su placa impreso en sus cascos y en unos chalecos obligatorios.

Les están dando la paja que esto es necesario porque hay delincuentes que usan motos para asaltar, incluso para asesinar.

Vaya, también usan carros para delinquir.¿Y por esto vamos a obligar a todos a llevar pintado su placa en el techo del carro, para facilitar la detección y persecución desde los helicópteros? ¿O llevar un GPS que permite a la policía saber siempre (y en tiempo real) adónde anda cada carro?

También los maleantes usan casas para secuestros y otros crímenes. ¿Y por eso vamos a obligar a todos los ciudadanos que lleven los números de DUI pintados en la fachada y en el techo de su casa?

Si ustedes actúan con esta lógica perversa que todos somos sospechosos, ¿cuál es el siguiente paso? ¿Que todos llevemos, de una vez por todo, un tatuaje con los números del DUI y de la placa del vehículo? Pero no decentemente escondido en la nalga, donde sólo lo ve quien tiene derecho de bajarnos los pantalones. No, visible para la autoridad: estampado en la frente. Por lo menos hasta que la tecnología sea suficientemente avanzada para que a los recién nacidos, de una sola vez, les metan un chip con todos los datos y con GPS, para poder controlar quien es quién y por donde anda... Así se ahorran de un sólo el lío de emitir DUIs y carnés de menores...

No sean ridículos, diputados. ¿Cuántos motociclistas son delincuentes? ¿Será uno de cien? ¿O más bien uno de mil? ¿En la práctica, qué pueden lograr con esta ley que va a estigmatizar a miles de motociclistas? Nada. Sólo dar un paso más al Estado total que sabe todo, ve todo, controla todo...

Por favor, diputados, hagan uso del sentido común.

Paolo Lüers

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Columna transversal: ¿Qué pasa a El Faro?

Entro a El Faro un martes 14 de diciembre y el editorial es el mismo que veo desde el 6 del mes. Hay cinco columnas de opinión, todas del 5 o del 6 de diciembre, o sea entre 9 y 10 días desfasados.

El tradicional "plato fuerte" de El Faro, la Plática, es la misma con Ricardo Navarro que leí hace 12 días, el 3 de diciembre.

En la sección "El Faro Académico", la más reciente entrada data del 3 de mayo del 2010, pero viéndola bien, se trata de una columna de opinión de Luis Fernando Valero. La penúltima entrega de "El Faro Académico" data del 29 de marzo del 2010, pero se trata de la versión corta de un artículo del autor israelí Or N. Rose, publicado en Israel en 2005. La anterior entrada de "El Faro Académico", de Robert Kaufman, data del 13 de enero de 2010, pero se trata de la versión corta de una artículo publicado en Estados Unidos en 2007. La sección "El Faro Académico" fue inaugurado el 14 de noviembre de 2009 con la reproducción de un trabajo de Gerardo Marín sobre Martin Baró, publicado en Estados Unidos en 1991.

Las últimas cartas al editor publicadas en El Faro datan de mayo del 2010. El lector interesado encuentra también cartas al Faro de los meses diciembre 2009 y enero 2010. ¿Será que desde entonces nadie ha escrito a El Faro?

La sección cultural "El Ágora" -otro ingrediente con el cual El Faro hizo una marcada diferencia a los periódicos salvadoreños con poca atención a la cultura-, contiene exclusivamente cables de AP. La última entrada de un ar-ículo escrito para "El Ágora" data del 17 de noviembre, una recensión de Elmer Menjívar sobre la puesta en escena de Bernarda Alba por parte de Esartes de Suchitoto. Un mes sin notas culturales escritas para El Faro...

Una de las mejores secciones de El Faro es "Especiales", que son reportajes. Entramos a la sección y las últimas entradas datan de junio del 2010. El último reportaje especial, titulado El Investigador y escrito por Carlos Martínez, me lo perdí: Lo vi anunciado la semana pasada, pero cuando entro hoy (martes 14 de diciembre), ya no hay rastro de él en el sitio de El Faro. No sé si desapareció por que lo quitaron o simplemente por inoperancia técnica del sitio.

Sobre la cual hay bastante que hablar. Ya no existe archivo accesible de "El Faro". Lo más valioso de El Faro, el archivo de años de Pláticas, ya no existe o no es accesible. El archivo de las "Pláticas en Punto Literario" y de las "Pláticas en Marte" ha desaparecido. De las decenas de "Pláticas en La Ventana", son accesibles solamente las últimos cuatro de enero/febrero 2009.

Para tener acceso al archivo de El Faro, hay que dar complicadas vueltas por el sistema de búsqueda. En el sitio ni siquiera existe un botón de acceso al archivo. Con razón. Porque cuando uno logra entrar vía búsqueda, se da cuenta que sólo existen (o es accesible) los archivos de los años 2006, 2007 y 2008. Los anteriores no existen. Del 2009 sólo hay un archivo sobre elecciones. Y del 2010 no hay archivo disponible.

Toda la documentación de otra sección de El Faro llamada "Encuentros-la cena política de El Faro" ha desaparecido de la memoria, no sólo de El Faro, sino del ciberespacio. Más de cien debates organizados por El Faro con los actores políticos del país, patrocinados por el PNUD, han dejado de existir, porque El Faro decidió no seguir haciendo accesible esta memoria. Ni siquiera para Google siguen existentes estos archivos. Por suerte existe un libro que recoge lo más importante de estos Encuentros... ¿Pero para quiénes es accesible este libro?

¿Qué pasa con El Faro? Siguen publicándose notas muy importantes en este periódico digital. Investigaciones que nadie más hace. A veces son excelentes, a veces no. El Faro sigue teniendo reporteros valientes y creativos -como Edith Portillo, Carlos Martínez y Daniel Valencia-, que aportan mucho al periodismo salvadoreño. Ex-integrantes de El Faro como Edu Ponces y Oscar Martínez han publicado en sus páginas investigaciones sobre la represión a los migrantes centroamericanos en México, que ningún otro medio ha sido capaz de generar. Sigue habiendo en la sociedad salvadoreña una demanda por lo que El Faro prometió y aportó al país. Ojalá que los signos de decadencia observados en esta revisión de El Faro se puedan superar.

(El Diario de Hoy)

lunes, 13 de diciembre de 2010

Carta Julian Assange de WikiLeaks

Dear Julian:

Te tienen preso por pervertido, porque te pisaste al State Department. Espero que salgas pronto, porque hay mucho trabajo que hacer.

Lo de los cables de las embajadas gringas fue un buen inicio. Todos nos divertimos leyendo sobre la esquizofrenia de nuestro gobierno y sobre las payazadas de ‘líderes’ ceremoniosos como Berlusconi y Chávez, Ortega y Evo, la Kirchner y Gadafi.

También entre los cables que ‘desclasificaste’ hubo muchos que nos hicieron reír de la basura que algunos embajadas pasaron a Washington: chambres, noticias de los periódicos, análisis jalados de los pelos, malas interpretaciones políticas. Como esta paja que mandó la embajada en San Salvador que Funes iba a romper con el FMLN...

Espero que, una vez que salgas libre, te dediqués a ‘desclasificar’ los cables de las embajadas de salvadoreñas, cubanas y venezolanas. Aquí estamos ansiosos de saber en qué términos habla Pablo Prada, el embajador cubano en El Salvador, sobre la ética de Mauricio Funes y sobre las estrategias del FMLN. También quisiéramos saber cómo en sus informes confidenciales se expresó sobre nuestra primera dama o sobre el ex-presidente Saca el señor Wladimir Ruiz Tirado, quien hasta hace poco fue emisario especial de Hugo Chávez ante el FMLN y la República de El Salvador.

Pero por favor, Mr. Assange, no se olvide de publicar los cables que nuestra cancillería está recibiendo de sus emisarios en Washington, Cuba, Managua y Caracas. Cables sobre las evaluaciones que nuestros embajadores están haciendo sobre la situación de derechos humanos en Cuba, sobre la oposición en Venezuela, sobre los negocios de la familia Ortega...

De todos modos, usted ahora tiene muchos amigos en las izquierdas del continente: Piensan que WikiLeaks es una operación para desenmascarar al imperialismo yanqui. Quiero ver cómo reaccionan cuando usted empiece a publicar los mensajes confidenciales de la internacional del socialismo del siglo 21, destapando sus estrategias y conspiraciones...

Vaya, don Julian, ¡manos a la obra!

Saludos de Paolo Lüers

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sábado, 11 de diciembre de 2010

Carta al pintor Antonio Bonilla

Bonilla:

¡Otra vez me dejaste pasmado! ¡Que desfile de humor, seriedad, genio, rebeldía y amor en esta tu exposición en el parque Cuscatlán!

Anoche, en la inauguración, la Sala Nacional estaba repleta. Estuvo toda la crema y nata del circo cultural - y toda la fauna que siempre la rodea...

Pero yo escribo esta carta en el MAS! para provocar que los que nunca van a exposiciones, los que les valen riata la bellas artes, vayan a ver ESTA exposición. Aunque sea una sola vez en su vida que vayan a entrar a la Sala Nacional de Arte, ¡que vayan a ver las imágenes fantásticas, provocadoras, agresivas, y llenas de vida y amor de Antonio Bonilla que es un hijueputa irreverente, bolo, genial y... gente.

Bonilla, yo me recuerdo cuando por primera vez nos trajiste un gigantesco cuadro de alguien que muestra al mundo su culo pelado: “Quiero que este cuadro esté en La Ventana, para que lo puede ver la mara antes de que desaparezca en la casa de un coleccionista...”

Todo el mundo nos dijo: No pueden poner este cuadro, muy feo, muy agresivo, muy ofensivo. ¿Cómo va a estar este cuadro donde la gente viene a comer?

Claro que lo pusimos. Y nadie se molestó. Nadie se indigestó. Paja lo de ‘feo’. Paja toda esta teoría que vos sos el pintor del ‘feismo’. Era un cuadro bello. Tu sabes pintar lo no-bello y te salen imágenes bellísimas. Tengo la fotos de un grupo de monjas almorzando felizmente debajo de otro cuadro tuyo de una mujer chulona.

Las imágenes tuyas las entiende la mara. Cualquiera de la calle, del mercado, del centro. Por eso digo a mis lectores del MAS!: Vayan a pasear al Parque Cuscatlán y se dan una vuelta por la Sala Nacional para ver a Bonilla. Van a ver arte que vale la pena...

Bonilla, te mando un gran abrazo,

Paolo Lüers

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