jueves, 16 de octubre de 2014

Columna transversal: El gran fiscalizador es el ciudadano, no el Estado

La Asamblea, luego de mucha resistencia y tardanza, en febrero del 2013 al fin hizo la Ley de Partidos Políticos. Una de las funciones de esta ley: generar transparencia de las finanzas de los partidos y sus campañas electorales.
Uno de los puntos de discordia fue, desde el principio de las deliberaciones: ¿Cuánta transparencia? O, mejor dicho: ¿Quién tiene derecho de saber? ¿Quién es, en fin, el fiscalizador?

Las únicas respuestas consecuentes a estas preguntas son: Transparencia total; el que tiene derecho de saber y fiscalizar es el ciudadano, el votante. Pero ni siquiera toda la oposición compartió este concepto radical de transparencia y rendición de cuentas. Muy pocos diputados (uno de ellos Edwin Zamora, de paso sea dicho) exigían que todas las donaciones que reciben los partidos y sus candidatos tienen que ser transparentados, y que el público en general, o sea cualquier ciudadano tenía que tener acceso a esta información.

La ley se quedó corta, porque los partidos no querían tanta transparencia. Y porque no concebían que el titular del derecho de conocer y fiscalizar las finanzas detrás de las campañas electorales sea el ciudadano, no el Estado y cualquier burocracia creada para este fin. El que vota y por tanto tiene que saber quienes están detrás de los partidos y candidatos es el ciudadano, no el Estado.

A la misma conclusión llegó la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia. Por ello, en agosto emitió una sentencia que obliga a las Asamblea a corregir la Ley de Partidos y establecer bien el principio de la transparencia. Conociendo como opera la Asamblea, la Sala le da un plazo de dos meses para hacer esta reforma.

Casi han pasado los dos meses, y los diputados no han cumplido. Siguen en la discusión de cómo evadir la transparencia y la fiscalización. Con los votos de FMLN, PCN y ARENA, la comisión de reformas electorales aprobó un dictamen, con el cual piensan engañar al público: Acordaron que, por supuesto, “toda la información de cantidades e identidad de donantes será de acceso sin restricciones para autoridades encargadas de auditar a los partidos políticos como el Ministerio de Hacienda, el Tribunal Suprema Electoral y la Corte de Cuentas” (LPG, 15 de octubre 2014). Suena bien, a primera vista (“toda la información…”). Pero luego viene el truco: “El acceso ciudadano a la información de los donantes de los grupos políticos será facilitado siempre que las personas que financian den su autorización para ser publicadas.”

Disculpen, señores diputados de la gran coalición de evasión de la transparencia: Está bien que las autoridades competentes del estado auditen para ver si existe lavado de dinero, tráfico de influencias, corrupción u otros delitos. Perfecto. Pero esta audición no es el sentido político y ético de la transparencia. Estamos hablando de cómo facilitar al ciudadano el voto más informado posible. El votante necesita saber quién y el interés de quién está detrás de cada candidato y partido. Al diputado X lo está financiando, por ejemplo, don Fito Salume – bueno, que voten por él quienes no tengan problema con esto. Un partido está financiado por la gran empresa – bueno, que no voten por este partido los que sueñan con el socialismo. Otro partido vive de fondos de ALBA – bueno, yo no votaré por ellos…

Este tipo de transparencia -frente al pueblo, no frente a papá Estado- quiere la ciudadanía y dicta la Sala. Es lo único importante: En mi criterio, ni siquiera es necesario regular cuánto una persona o una empresa puede donar a un partido – con tal que lo sepamos todos y podamos sacar nuestras conclusiones. Sólo así convertimos al ciudadano en el fiscalizador de la política. Es un derecho que no podemos delegar a “autoridades competentes del Estado”, mocho menos al tipo de instituciones y funcionarios que tenemos. Nuestro derecho a fiscalizar a los partidos no puede ser condicionado a la “autorización” de sus donantes.

(El Diario de Hoy)

miércoles, 15 de octubre de 2014

EDWIN ZAMORA TIENE MI RESPLADO INCONDICIONAL. Conversación con Norman Quijano

Dijiste una frase que ha creado especulaciones: “ARENA no puede ir a una nueva elección dividida”. Querías decir que te retiraste de la candidatura a la alcaldía porque ARENA estaba dividido – o querías decir que no querías que tu candidatura dividiera al partido?
Lo que estaba diciendo es que no podíamos permitirnos el lujo que el partido se dividiera.
Había una situación crítica: No se lograba una determinación clara y definitiva alrededor de mi candidatura. Yo tenía dos alternativas: podía defender mi candidatura provocando movilizaciones de los líderes comunales y sus bases que me respaldan, que estaban dispuestos a lanzarse a la calle, hacer marchas en apoyo a mi candidatura. Pero esto hubiera puesto en peligro la unidad del partido. Tal vez hubiera impuesto mi candidatura, pero a un alto costo: no tener el apoyo unitario. O podía tomar la decisión de no permitir este tipo de efervescencia, y mas bien facilitar que el partido encontrase a un candidato con más amplios consensos - y al mismo tiempo dar espacio a un refrescamiento de nuestra propuesta municipal. La decisión que tomé era difícil para mi, pero la única responsable: provocar que se construyera una candidatura con mayores niveles de consenso y cohesión interna.

¿La dirigencia de ARENA supo apreciar este gesto de madurez de parte tuya y que actuó con la misma responsabilidad en esta situación crítica?
Todos supimos poner el interés del país encima de intereses particulares. Hubo diferencias y se resolvieron. Habíamos desarrollado un trabajo exitoso al frente de la alcaldía, que se ha constituido en un capital importante para el partido. Todo este apoyo de las bases, los líderes comunales, y de una mayoría de los capitalinos que me han apoyado en dos elecciones municipales y también en las dos vueltas presidenciales, había que preservarlo e incorporarlo en esta nueva campaña electoral del 2015. El partido y las bases me hicieron sentir la necesidad de seguir aportando, aunque en otra función.

El mismo día que anunciaste tu decisión Jorge Velado te solicitó, en una conferencia de prensa, incorporarte en la oferta legislativa del partido. Muchos pensaron que esto estaba previamente negociado. ¿Es cierto?
De ninguna manera. Dejar la candidatura a la alcaldía fue una decisión muy personal mía, pero nunca con la intención de abandonar la lucha. Cerré un ciclo de mi carrera política, pero seguiré trabajando para el país - y a la vez abrí espacio para un relevo en la alcaldía. Luego tomé la siguiente determinación: aceptar el reto de una diputación, no solo a petición de la alta dirigencia del partido, sino sobre todo de amplias sectores de la sociedad, y sobre todo de nuestras bases en San Salvador. En la Asamblea Legislativa se van a tomar las decisiones más importantes para el futuro del país, su democracia y su desarrollo. Es importante que ARENA forme un equipo muy sólido, capaz, representativo y propositivo en la Asamblea. Tenemos la responsabilidad histórica de transformar la Asamblea Legislativa, que ahora tiene mala fama, en un organismo dialogante, transparente, que puede recuperar la confianza de la ciudadanía y construir consensos. Voy a este reto con el respaldo que he ganado en seis años de alcalde capitalino, con una visión renovada por la experiencia acumulada en la alcaldía y en la candidatura presidencial. Tanto el partido y la ciudadanía coinciden que yo puedo y debo aceptar este reto para dar este aporte desde la Asamblea.
Quiero ser el diputado de los capitalinos y desde la Asamblea, junto con el nuevo alcalde y su equipo, trabajar por los capitalinos. En los meses que faltan para terminar mi mandato, lo mejor que puedo hacer para defender la alcaldía de San Salvador es cumplir exitosamente con mi responsabilidad como alcalde. En ningún momento vamos a desmayar en nuestra gestión municipal. Es la mejor forma de apoyar a Edwin Zamora, quién será el candidato de ARENA para tomar mi lugar en la alcaldía.

Ya comunicaste al COENA tu decisión de aceptar la diputación?
Yo pedí ayer lunes una reunión con la dirigencia del partido para expresar que acepto el reto de buscar una diputación y que apoyaré plenamente al candidato que el partido postule para la alcaldía, que es Edwin Zamora.

¿Tú dirías que con esto la mesa está limpia entre Norman y ARENA?
Resolvimos los problema y hay consensos. Edwin Zamora me habló y le invité a la alcaldía para que habláramos. Acaba de salir él de este despacho. Hemos conversado más de una hora y le he dicho que tiene todo mi apoyo.

¿Es Edwin Zamora la persona idónea para ganar la alcaldía y para gobernar San Salvador?
Edwin tiene toda la capacidad para gobernar una institución tan compleja como la alcaldía de San Salvador. Es un empresario exitoso con la experiencia administrativa, es un hombre honesto, concertador y muy trabajador. Es una acertada decisión. Ahora nos toca a todos, incluido este servidor, sumarnos a este esfuerzo.

¿Te vas a meter de lleno en la campaña municipal para apoyar a Zamora?
El mejor respaldo es la buena gestión en la alcaldía. Además me comprometo a traspasar al nuevo candidato y su equipo todo el capital político acumulado en San Salvador, las redes de apoyo, las bases partidarias, los liderazgos comunales, las cientos de directivas. Haré lo posible de endosarle a Edwin esta credibilidad que hemos construido en seis años. Mi respaldo será incondicional y total. Vamos a trabajar de la mano, él buscando la alcaldía y yo una diputación, ambos trabajando para los capitalinos.


¿Cuál es tu mensaje a los miles de colaboradores de la alcaldía y del partido en San Salvador, que en este momento tal vez están frustrados y se sienten abandonados por su alcalde?
Que no estoy abandonando a nadie. Que desde otro cargo seguiré trabajando por la ciudad. Les pido que igual que yo apoyen a Edwin Zamora para que dé continuidad a nuestra trabajo. Que no permitan que regrese el FMLN a esta alcaldía. Ya estuvieron gobernando San Salvador y no cumplieron nada de lo que prometieron. Una cosa más: Lo más importante no es la persona del alcalde, no se trata de un ungido o un superman que va a arreglar la ciudad, sino que tiene que ser un verdadero equipo. Administrar San Salvador no es de un hombre, necesita formar un equipo de profesionales. Nosotros hicimos eso, y habrá continuidad con Edwin Zamora.
Cuando asumimos la alcaldía luego de 12 años de gobernar el FMLN, estaba altamente politizada, al servicio de un partido, no de los capitalinos. Ellos metieron al concejo puros cuadros partidarios reciclados, y no servidores públicos como los que componen el consejo actual. Por esto no lograron construir proyectos de desarrollo para la ciudad. Y no hay ningún indicio que hayan cambiado su concepto. El riesgo que corre San Salvador es quedar en manos de personas que hablan mucho y hacen poco. Mi lema es: Obras, no palabras. Y la continuidad de esta visión la representa Edwin Zamora.

Hay una crítica que mucha gente te hace: Norman tuvo miedo de perder, y abandona San Salvador.
Yo no tomo decisiones en base a los adversarios, sino en base den lo que quiero para mi país y para mi ciudad. Lo importante no es si Norman gana la alcaldía o Edwin Zamora. La batalla vamos a dar juntos, y nadie se está corriendo. Yo no abandono San Salvador, sino vamos a dar a la ciudad un alcalde de continuidad y además un diputado que representa la capital. Los adversarios tendrán siempre que luchar contra nuestro legado, contra nuestras obras, contra nuestra unidad, contra la visión de ciudad que nosotros construimos, de una alcaldía al servicio de todos sin distingos partidarios.

Una crítica que el candidato del FMLN te hizo es que bajo tu mando no se hizo nada para la seguridad..
Las alcaldías no tienen competencia de seguridad pública, pero hemos puesto un especial enfoque en construir seguridad ciudadana, convivencia pacífica, prevención, recuperación de las comunidades, mediación de conflictos, sistema de video vigilancia, alumbrado público, eliminación de factores de riesgo. Todas cosas que el FMLN nunca hizo cuando tuvo la alcaldía.

Hay quienes dicen que Norman Quijano no comparte el proceso de renovación interna en ARENA iniciado con fuerza luego de las elecciones presidenciales. ¿Es cierto?
Todo lo contrario. Creo en la renovación política, tanto de ideas como de liderazgos. Los partidos tienen que modernizarse y democratizarse permanentemente, y para esto abrir espacios a la juventud y la sociedad civil. Como candidato a la presidencia tuve una experiencia maravillosa: cuando en la recta final de la campaña abrimos estos espacios con audacia, tuvimos más respaldo de la ciudadanía. Como todo el partido, yo aprendí esta lección - y no habrá marcha atrás. Por esto iniciamos, inmediatamente después de las elecciones, el proceso de democratización y renovación, que es irreversible y tiene todo mi apoyo.

¿No es una contradicción que ahora tú buscas una diputación, en vez de dejar este espacio a los nuevos liderazgos que están surgiendo?
Hay que buscar una combinación entre experiencia y juventud. Y la lista de candidatos de ARENA refleja esto. Entrarán muchos diputados jóvenes, y otros que representan la sociedad civil, y también algunos que representamos la acumulación de experiencias. Como dirigente del partido y como diputado voy a promover esta renovación y esta apertura. Y ya lo mostré: la mayoría de mis gerentes en esta alcaldía y varios concejales son profesionales jóvenes, que provienen de la sociedad civil, no del partido.

Ultima pregunta: ¿Estás en paz con las decisiones que tomaron tanto tú como el partido respecta a las candidaturas? ¿No te duele no poder dar la batalla por la alcaldía?

Voy a ser honesto: Al principio me dolió la idea de apartarme antes de entrar en la batalla con el adversario, que es el FMLN y su candidato. Me hubiera dado mucho gusto enfrentarlo y romperle la burbuja de mercadeo y moda en que anda flotando. No me aparté por miedo de no poder ganar. Me aparté porque no quería poner en peligro la unidad del partido en un momento histórico donde todo el futuro del país, su institucionalidad democrática y su recuperación económica depende de ARENA y su capacidad de ganar las elecciones de marzo 2015. Y corriendo por una diputación y hacer campaña a la par de Edwin Zamora voy a ser parte de esta batalla. Se van a frustrar quienes pensaban que Norman Quijano se apartó de la lucha.

(El Diario de Hoy)

domingo, 12 de octubre de 2014

Carta al ministro del Subsidio

Estimado Tharsis Salomón López:
¿Usted realmente se creyó ministro? Bueno, ¡bienvenido a la realidad! Usted hizo el tímido intento de hacer algo que realmente corresponde al ministro de Economía (focalizar el subsidio al gas) - y mire lo que le pasó: inmediatamente el partido y Casa Presidencial lo pusieron en su lugar. No joda ministro, no se meta en cosas políticas… Y le obligaron inmediatamente a restablecer el subsidio al gas a 35 mil familias que su ministerio había dejado sin subsidio porque no lo necesitan.

Hace años, el 7 de abril del año 2011, publiqué una carta al Dr. Héctor Dada, quien en aquel entonces ocupaba la silla donde usted está sentado ahora: la del ministro de Economía: “Vos tenías un plan de focalización: quien puede pagar el precio de mercado, que lo pague. Quien no, que reciba subsidio. Pero vino tu presidente y te hizo pedazos tu plan de ahorro. Ya no era focalización, sino ‘racionalización’. Ya no era ahorro para el Estado, porque el presidente decretó que la mayoría de la gente siga recibiendo subsidio.”
Cómo se repite la historia. En aquel entonces el presidente era Mauricio Funes, y ahora se llama Salvador Sánchez Cerén. En aquel entonces mi amigo Héctor Dada trató de hacer lo que es la obligación de un ministro, y al final tuvo que renunciar, porque se dio cuenta que Funes no necesitaba a un ministro sino a un oportunista que se adapta a las estrategias populistas y se callara. Hoy le toca a usted esta amarga realidad.
La carta a Héctor la terminé con una frase que sigue válida, por esto se la repito, señor ‘ministro’: “No te amargués la vida cubriéndole las espaldas a un jefe que no te cubre las tuyas.”
Los dos ‘gobiernos del cambio’ cambiaron todo para que nada cambie. Funes heredó de Saca un subsidio al gas universal. Todos, sin importar nuestros ingresos, recibimos subsidio al gas (y al agua, la luz, el transporte público…). Hablaron de cambiar esto y que sólo recibieran subsidio los pobres. Probaron varios métodos de cómo pagar el subsidio. Al final crearon todo una burocracia estatal nueva para este fin. Resultado: 1.3 millones de hogares fueron declarados suficiente ‘pobres’ para recibir mes a mes subsidio al gas. O sea, el 80% de la población. Casi universal como antes.
Y cuando usted, queriendo por lo menos aparentar que hace su trabajo profesional de ministro, decide eliminar a el subsidio a unos 35 mil hogares que obviamente no lo necesitan, porque obviamente no son pobres, su presidente lo hace recularse y lo deja ante la ciudadanía como un niño regañado.
Realmente le recomiendo que hable con Héctor Dada. O si no quiere hacer esto, lea su carta de renuncia del 26 de abril del 2012. En ella, Héctor, con la caballerosidad que lo distingue, expresa que no ve espacio para poder, desde su cargo de ministro, influir las políticas públicas del gobierno.
No se qué ha motivado a usted, un empresario que ha trabajado en los gremiales del sector privado, a pensar que puede influir las políticas públicas en un gobierno del FMLN. Pero si una vez lo ha pensado, ahora se topó con la realidad.
Si a pesar de esto se queda jugando a ministro, ya no será por ingenuo.
Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)




Aqui la carta al doctor Héctor Dada del 7 de abril 2011:

Carta al ministro de economía Dr. Héctor Dada

Muy estimado Héctor:
entiendo perfectamente que este asunto del gas te tiene chino. Pero calma, no te lo desquités con el Diario de Hoy, maltratando a los reporteros que te quieren entrevistar.
Claro que por lo del gas tenés mala prensa. Pero no es culpa de los medios. No es el Diario de Hoy que te está jodiendo tu proyecto de focalizar el subsidio, es tu presidente. Vos tenías un plan de focalización: quien puede pagar el precio de mercado, que lo pague. Quien no, que reciba subsidio. Siempre era un huevo tocar el subsidio, pero por lo menos ibas a ahorrar el Estado un montón de pisto. Vale la pena meterse en un buen pleito por 100 millones de dólares.
Pero vino tu presidente y te hizo pedazos tu plan de ahorro. Ya no era focalización, sino ‘racionalización’. Ya no era ahorro para el Estado, porque el presidente decretó que la mayoría de la gente siga recibiendo subsidio.
Ustedes en Economía ya tenían diseñada toda una campaña informativa, pero viene tu presidente y te la bota. Y manda a hacer a sus socios en Polistepeque una millonaria campaña de justificación: “Subsidio justo para las mayorías”.... Ya no se trata de una campaña para informar a la gente, sino para confundirla y ‘orientarla’ políticamente. Típica campaña propagandística al estilo de Tony Saca. ¿Quién dice que el presidente no está aprendiendo?
¿Por qué no dejás que el presidente pague el costo político para el desastre del gas? Él se metió, él tomó las decisiones, sus socios están ganando un pistal con la campaña - deje que él se pelee con la prensa cuando haga preguntas incómodas.
No te amargués la vida cubriéndole las espaldas a un jefe que no te cubre las tuyas.
Saludos, tu amigo Paolo Lüers
(Más!)

jueves, 9 de octubre de 2014

Carta al doctor Quijano

Querido Norman:
Yo hubiera preferido verte como alcalde nuevamente. Pero más que verte de alcalde, hubiera querido verte pelear con el señor Bukele y sus ‘nuevas ideas’. Me hubiera encantado observar el espectáculo de vos obligándole a bajar a las quebradas y ensuciarse los zapatos de marca en los pasajes de los barrios donde vive la mayoría de los que eligen alcalde en San Salvador.

Yo hubiera gozado de todo esto. Pero acepto (y en cierta manera admiro) tu decisión de dejar a tu partido libre para buscar a un candidato que logre unir al partido detrás de su campaña. Por una parte me entristecen las actitudes mezquinas, no de todos, pero de muchos en tu partido. Suficiente para que tomaras la decisión de irte antes de que te echen o que te hagan correr el riesgo de perder. Pero por otra parte, también me llama la atención la nobleza de otros en tu partido (y fuera de él) que te siguen apoyando y que no van a permitir que te agarren como chivo expiatorio para esconder su parte de la responsabilidad de haber perdido las elecciones presidenciales.
Me alegra que en este circo político todavía haya personas que actúan con sentido de dignidad. Porque esto es lo que estás haciendo, Norman: salir con la cabeza en alto sin animo de revancha o de división. Poner el interés común encima de las aspiraciones y protagonismos personales. Tu mensaje central: Si yo no puedo unir al partido, mejor desisto de mi candidatura. Si mi candidatura corre riesgo de dividir, mejor apoyar a quien pueda construir unidad.
Claro, el problema que se desnudó con tu retirada de la candidatura es que ARENA no tiene candidato. Para evitar esto, el COENA seguramente hubiera preferido que vos no anunciés tu decisión mientras no está el sustituto. Pero esto es problema de ellos, no tuyo. En el partido hubo quienes irresponsablemente mataron al rey sin tener rey. Desmontaron al único candidato que podía ganar sin saber quien puede exitosamente encarar esta batalla contra el Frente y sus aliados. Esto es una estupidez política que para la cual alguien tendrá que pagar. Así como van las cosas hoy en ARENA, donde el debate y la crítica ya no se dejan sofocar, estos errores se pagarán – y si por esta vía se abre una vacante en el COENA, vos la podrás reclamar con todo derecho.
El que asuma la candidatura siempre puede ganar, simplemente porque la candidatura de Bukele tienen muchas debilidades. Pero no se pueden equivocar en la selección del candidato. Si buscan un Nayib propio, pierden. Si encuentran a alguien de doble tracción y que realmente une al partido, pueden defender la alcaldía. De todo los nombres que han mencionado, la única con suficiente garras, fuerza, y tracción es Ana Vilma de Escobar. Pero el riesgo es que terminen con una nueva candidata que tenga el mismo problema que vos tenías y que te llevó a apartarte: el bloqueo por parte de un sector del partido. Terminarían en los mismo, sólo con menos ventaja ya acumulada que Norman. Si piden a Ana Vilma que asuma la candidatura, tiene que ser con la garantía que el partido la apoye sin vacilaciones.
Y vos, Norman, no tenés porque sentirte mal. Diste batalla tras batalla, pero te negás a ir a una batalla sin que tus generales, tenientes y tropas estén plenamente de tu lado. Esto no ser cobarde, esto es no ser pendejo.
Claro que los Bukeles y Araujos del país van gritar triunfo. En campaña se grita cualquier cosa. Pero la verdad es que no te vencieron. Tu batalla no fue con ellos sino interna. Con ellos la batalla ni siquiera había comenzado. Y cuando comience, se darán cuenta que siguen enfrentados con Norman Quijano, su legado, sus obras, sus cientos de directivas comunales. Y que vos vas a ser protagonista de esta batalla. Porque los que te conocemos sabemos que no tiraste la toalla, que no te vas a ir a tu casa; que vos y tu partido necesitan que sigás jodiendo.
Los salvadoreños te agradecen la franqueza con la cual enfrentaste y solucionaste el problema. Sin paja. Poniendo la cara. Sin berrinche, pero con firmeza.
Ya te veo den la próxima Asamblea, y a Bukele vendiendo motos. Saludos, Paolo
(Mas!/El Diario de Hoy)

martes, 7 de octubre de 2014

Carta al presidente de la CEL sobre los hoyos negros

Estimado arquitecto David López:
Tengo entendido que el presidente Sánchez Cerén y el partido FMLN decidieron asumir directamente el control del área energética, desarmando las redes de influencia que ahí habían establecido diferentes fracciones de los amigos de Mauricio Funes, y que estaban disputándose el control: la gente de Salume, la gente de Mecafé, la gente de Herbert Saca. Durante todo el primer gobierno del FMLN, la CEL y sus dependencias habían sido un feudo donde el partido no tuvo ningún control y ninguna incidencia sobre los negocios, las licitaciones y los flujos de fondos.

Entonces, al salir Funes y entrar Sánchez Cerén, el partido hizo un movimiento lógico: nombraron presidente de la CEL a alguien de suma confianza: a usted, el cuñado del secretario general del partido, Medardo González. Con una misión delicada: limpiar este pantano, desplazar a los pícaros, romper las redes de Funes y sus amigos. No le envidio este trabajo, arquitecto. Por nada.
Esta limpieza se puede hacer de diferentes formas: transparente o no transparente. Creando justicia o creando impunidad. Hasta la fecha no se ve muy claro en cual de las dos direcciones usted está encaminando la cosa.
Si de transparencia y justicia se trata, usted debe aclarar un sinfín de hoyos negros en las administraciones anteriores: el destino de las multimillonarias ganancias de LaGeo, que año con año acumula Inversiones Energéticas INE (una sociedad de capital variables 100% propiedad de CEL); el manejo de los seguros de la CEL en la administración de Salume; los contratos de suministro de combustible Búnker con el hijo de Salume; las licitaciones de los proyectos Chaparral y Ampliación de la 5 de Noviembre; los sobresueldos a funcionarios de CEL e INE; los gastos millonarios del equipo legal que ha representado (sin ningún éxito) a la CEL en el litigio contra ENEL, el socio en LaGeo. De paso le pregunto: ¿Y Julio Valdivieso, quien más ganó de esta piñata, todavía trabaja para usted?
Hasta ahora los ciudadanos no hemos sido informados sobre los resultados de sus investigaciones, arquitecto López. Que yo sepa, no fue por iniciativa de usted que la Fiscalía General abriera una investigación formal sobre el proyecto Chaparal, donde en un enorme hoyo han desaparecido 108 millones de dólares. Bueno, la fiscalía más bien está investigando en las bolsas de quién terminó la porción de estos108 millones que no se desvaneció en el hoyo del Chaparral.
Tampoco hemos escuchado nada sobre las supuestas negociaciones que la CEL, por encargo del presidente de la República, está llevando a cabo con la compañía italiana ENEL para lograr un acuerdo extrajudicial antes de que el país pierda la siguiente ronda de la litigación internacional, esta vez ante una corte del Banco Mundial en Washington.
Así que todos los hoyos negros de la CEL y de la INE siguen siendo negros, sin transparencia. Solo en el caso Chaparral hay una pequeña luz de justicia al final del túnel, pero esta no la encendió usted sino la fiscalía.
De manera que más bien hay que comenzar a dudar si la misión de usted realmente es desmontar las redes de corrupción – o si simplemente va a cambiar de manos…
Por el bien del país, esperemos que esto no sea el caso, y que usted, cualquier día de estos, salga presentando al público el resultado de sus investigaciones, y con los cambios que garantizan que tengamos una política energética eficiente, transparente y sostenible.
Suerte en esta tarea le desea Paolo Lüers 
(Mas!/El Diario de Hoy)

jueves, 2 de octubre de 2014

Carta a ‘los magníficos’: Sí al voto cruzado

Estimados magistrados de la Sala de lo Constitucional:
Ya había dado por perdida la batalla por el voto realmente libre: el voto cruzado. Pensaba que al fin ustedes se cansaron a desafiar a todos los partidos, obligándolos a hacer reformas electorales que desmontan la partidocracia, o sea el poder de las cúpulas partidarias.

Me dije: Ya mucho han hecho ‘los magníficos’. En muchos líos se han metido. Abrieron el sistema electoral con sus sentencias que permiten el voto por cara y las candidaturas independientes de los partidos. Prohibieron que los partidos nombre a sus militantes como magistrados electorales. Ya basta.
Sin embargo, ayer desayuné con la buena noticia que la Sala admitió una demanda de inconstitucionalidad contra las leyes que nos obligan a votar solamente por candidatos de un solo partido. Entonces, ustedes van a examinar en serio la posibilidad de permitir el voto cruzado. O sea: permitirnos votar por diferentes candidatos, no solo dentro de la lista de un partido, sino escogiendo de cada lista partidaria y entre los independientes a los candidatos de nuestra preferencia.
Antes votamos por bandera y dejamos a la cúpula de nuestro partido de preferencia a quienes pusieran en ‘puestos ganadores’. No pudimos votar por personas con cara y apellido y record político, solo por una lista cerrada de un partido.
Luego nos permitieron el voto por cara. Ya en el 2012 pudimos escoger, dentro de la lista de nuestro partido de preferencia, a los candidatos de nuestra confianza. O pudimos votar por un candidato independiente, pero perdiendo la posibilidad de apoyar a los candidatos de nuestro partido de preferencia.
Con el voto cruzado, los independientes no tienen que competir contra todos los partidos, sino competerían en igualdad de condiciones contra cada uno de los candidatos propuestos por los partidos. Sólo así un candidato independiente puede ser electo.
Con el voto cruzado, muchos votantes ya no votarían por un partido, sino por ejemplo por el relevo dentro de todo el sistema partidario, dando sus votos por los renovadores progresistas dentro de los partidos que postulan este tipo de candidatos.
Votando en San Salvador, yo tendré 24 votos, porque en este departamento se eligen 24 diputados. Así como se perfilan las listas hasta el momento, votaría por 7 candidatos de ARENA, 2 del FMLN. Me quedarían suficientes votos para ver qué personajes independientes se postulan y si el PDC, el PSD me presentan candidatos interesantes. Incluso, podría votar por un candidato de GANA que me parece excelente, aunque detesto su partido.
Verdaderamente estaríamos votando por los que, al criterio de cada uno, son los mejores candidatos. Esto sí sería el voto libre que garantiza la Constitución.
Además sería un incentivo poderoso para los partidos a llenar sus listas con las mejores candidatos, los más capaces y competentes. Ya nada de rellenos. Ya nada de darle otro chance a políticos ya desgastados o fracasados. La competencia entre partidos, combinada con la libre competencia entre personalidades, esta es la receta de cambiar la forma de hacer política.
No sé como lo van a hacer, señores magistrados. Me imagino que no sólo se van a encontrar con resistencias políticas, sino también con un problema matemático de cómo, con el voto cruzado, conciliar los votos asignados a cada partido con los votos de cada candidato. Si en la solución que encuentren a este problema matemático desaparezcan los malditos diputaciones por residuo, bienvenido sea.
Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Columna transversal: Un giro oculto en nuestra política internacional

Muchos se burlan de la manera como el presidente Salvador Sánchez Cerén pronunció su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Pero su falta de dotes de oratoria es el menor de los problemas que tenemos con este presidente. No me preocupa, en lo mínimo, que no sabe usar bien el teleprompter y, por tanto, se puso nervioso, tenso y hasta tieso cuando le tocaron sus 10 minutos de fama. Por lo contrario, más desconfianza me dan los políticos elocuentes como Tony Saca y Mauricio Funes, o los grandes oradores como Obama o Chávez…
Hay una crítica más sustancial al discurso del presidente ante Naciones Unidas: Si un presidente -y a través de él, el país- tiene 10 minutos para proyectarse al mundo, es un desperdicio querer hablar de todo. Sánchez Cerén habló de migración, del SICA, de Gaza, del Estado Islámico, de la inseguridad, del desarrollo, de Naciones Unidas, de la pobreza, de los Acuerdos de Paz, de la cobertura de la educación primaria, de los Objetivos del Milenio, del cambio climático, del Desarrollo Sostenible, de la Protección Universal, de Mali, del Consejo de Derechos Humanos, del bloqueo a Cuba, del CELAC. Todo esto en un solo chorro, casi sin agarrar aire. Hablar de todo equivale a decir nada.
No sé quienes le escriben los discursos a don Salvador. Pero flaco favor le han hecho a su jefe (y al país) con este sermón sobrecargado, disperso, sin definir prioridades, sin profundidad, sin honestidad ante los retos.
Cuando un hombre como el ex-comandante Leonel al fin de su vida se ha convertido en presidente y por primera vez tiene que hablar a las naciones del mundo, lo correcto e impactante sería escoger un tema – y exponerlo bien, con profundidad, con audacia, con honestidad. Por ejemplo el tema de la paz: Cómo El Salvador ha logrado poner fin a la guerra fratricida y cómo ahora estamos ante el reto de alcanzar la paz social. Cómo hemos logrado erradicar la violencia política, y como ahora estamos buscando vías de erradicar la violencia social. Bueno, los asesores del presidente optaron por lo clásico, lo aburrido, lo cómodo: pusieron al presiente a hablar de todo un poco. Oportunidad perdida. Uno entre decenas de discursos.
Pero la crítica más seria que hay que hacer a esta presentación ante el mundo es esta: Sin ningún debate nacional previo -y por tanto sin legitimidad y credibilidad- Sánchez Cerén usó sus discurso ante Naciones Unidas para marcar varios virajes en la política internacional de nuestro país. Aunque escondido entre tantos asuntos mencionados y en clave muy diplomática, Sánchez Cerén puso en duda la legitimidad de la intervención militar de una amplia coalición liderada por Estados Unidos está llevando a cabo contra el régimen de terror del llamado Estado Islámico está imponiendo en Siria e Irak. La exigencia de Sánchez Cerén de solo intervenir “en el marco de las instancias de Naciones Unidas“ significa una condena de muerte de cientos de miles los kurdos, yazidíes, chiitas y cristianos bajo ataque de los radicales yihadistas suni del llamado Estado Islámico. Porque una acción militar “en el marco de las instancias de Naciones Unidas“, como la plantea Sánchez Cerén, no va a existir nunca contra ISIS, ya que China y Rusia la vetan en el Consejo de Seguridad. A partir de este discurso de Sánchez Cerén, El Salvador es parte del bloque de países que no quieren que las naciones civilizadas, incluso del mundo árabe, se unan para derrotar al las milicias terroristas antes de que consuman un genocidio.
El discurso habla mucho de los organismos internacionales. Asegura que El Salvador trabaja por consolidarlos: Naciones Unidas, pero reformado (un día antes exigió esto Nicolás Maduro), el SICA y la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños). No menciona la OEA. La única manera de entenderlo: quiere apostar, así como lo hacen los países del ALBA, a la recién creada CELAC, que es una OEA sin Estados Unidos y Canadá.
El otro giro no discutido que Sánchez Cerén anunció en New York es que ahora nuestro país toma claramente partido contra Israel en el conflicto en Medio Oriente. Ya no tenemos una posición neutral y balanceada, basada en los Derechos Humanos, que exige el cese de violencia y de ataques a civiles a ambos, Israel y las milicias islamistas de Hamas en la franja de Gaza. En el discurso de Sánchez Cerén, El Salvador condena a Israel, sin mencionar los ataques constantes contra la población civil israelí Israel desde Gaza.
Sumando a todo esto la solidaridad que Sánchez Cerén expresó hacia el gobierno de Cuba, pero sin mencionar la falta de democracia y la no vigencia de Derechos Humanos en esta “hermana República”, El Salvador queda incorporado, sin trámite y sin discusión,  al bloque liderado por  gobiernos como Venezuela, Irán, Rusia, Bielorrusia, China, Cuba – todos de corte autoritaria.
(El Diario de Hoy