viernes, 17 de junio de 2016

Columna transversal: ARENA, ¿renovada u obsoleta?

Hace 8 años, en junio 2008, publiqué una columna sobre la disyuntiva de ARENA. Faltaban 10 meses para las elecciones del 2009, y ya era previsible que  ARENA las iba a perder. Dentro y fuera de ARENA se discutía si cambiar o no al candidato impuesto por Tony Saca (Rodrigo Ávila), pero nadie se atrevió a discutir y cuestionar el carácter y la visión del partido. Para provocar este debate escogí el título tan provocativo de la columna: ARENA es obsoleta.

Sostuve dos tesis principales:
1. Ambos partidos mayoritarios -ARENA y el FMLN- son obsoletos. ARENA, desgastado por 20 años de gobierno, va a perder contra otro partido obsoleto, pero que promete ‘el cambio’. “Lo que El Salvador necesita son nuevos partidos. Partidos que ya no corresponden a la lógica de la guerra. Ni siquiera a la posguerra, sino a tiempos normales, en los cuales El Salvador es un país más con los problemas normales de una sociedad frente al reto del tránsito del subdesarrollo al desarrollo.

2. ARENA tiene que “convertirse en parte de una nueva fuerza con nuevos liderazgos, nueva cultura política, nuevas formas de inclusión social y política.” Si logra esta transición, “puede contar con amplios apoyos que ahora ni siquiera los puede soñar. Sea para ganar las elecciones, o sea para crear una fuerza capaz de asegurar, desde la oposición, la democracia del país. La otra opción –ganar como y para ARENA– no existe”.

Mi conclusión hace 8 años: “Es tarde para crear ahora un partido nuevo que aspire a ganar las elecciones del 2009. Pero no es tarde para que los sectores responsables y conscientes en ARENA se unifiquen para poner a ARENA –partido que como tal ya no sirve para ganar ni para gobernar– en función de la creación de una fuerza nueva capaz de llevar al país adelante. Una fuerza, además, de ciudadanos, no de militantes”.

Ya sabemos todo lo que pasó en los 8 años que han pasado: En el 2009, ARENA perdió, porque se negó a la renovación y la apertura. Entró en una profunda crisis que llevó a la expulsión de Tony Saca, la creación de GANA – y a un proceso exitoso de reconstrucción con algunos elementos de renovación. ARENA logró a revitalizarse, incluso a ganar las elecciones parlamentarias y municipales del 2012, pero la renovación programática, el relevo generacional y su apertura hacia la ciudadanía quedaron cortos y ambivalentes. Resultado: Perdieron nuevamente las elecciones del 2014, regalando al FMLN un segundo mandato presidencial.

Así que hoy, ocho años después, no sólo queda inconcluso el proceso de renovación de ARENA, corre el mismo riesgo de enfocarse en un pleito sobre “el candidato idóneo”. En 2008 escribí: “La disyuntiva de ARENA no es cambiar o no cambiar al candidato (hoy sería: a quién de sus cuadros poner de candidato para el 2019)…. Lo que tienen que hacer es mucho más trascendental que la cuestión de candidaturas. Tienen ante si la siguiente disyuntiva: desmoronarse en el intento de asegurar el continuismo – o convertirse en parte de una nueva fuerza con nuevos liderazgos, nueva cultura política, nuevas formas de inclusión social y política”.

Suscribo hoy, en junio del 2016, cada una de estas palabras del 2008. Y ante las elecciones internas de septiembre es preocupante que ARENA no esté enfocando su debate interno y con la sociedad en su verdadero reto.

ARENA ha avanzado mucho. Abrió espacios para nuevos liderazgos y nuevas formas de hacer política. Asumió la defensa de la institucionalidad democrática. Y se recetó un proceso de democratización interna del partido que va a culminar este año con el primer COENA elegido por la militancia.

Todo depende ahora de esta elección. No es simplemente una elección de nuevos líderes. Es sobre el futuro del partido: o es un partido nuevo, capaz de construir una nueva mayoría comprometida con el progreso del país, o es un partido obsoleto que no representa más que los intereses de sus funcionarios y financistas. Esta elección tiene que convertirse en la decisión entre renovación y continuismo. Entre apertura y estrechez programática. Entre partido de militantes o vehículo de ciudadanos para regenerar el país.

De esta elección interna tiene que salir una definición de rumbo, la consolidación de un liderazgo capaz de terminar y profundizar el proceso de renovación – y sobre todo de ganar las elecciones del 2018 y 2019. Tal vez ganar las elecciones no sea el reto más complicado, dado el fracaso del gobierno del FMLN. Pero de nada sirve al país otro mal gobierno de ARENA, como con toda seguridad nos hubiera tocado si hubiera ganado Rodrigo Ávila en el 2009 o Norman Quijano en el 2014. El reto es gobernar con capacidad de resolver los principales problemas que frenan el progreso del país: inseguridad, falta de crecimiento, pobreza, sistema educativo obsoleto.

Y esta capacidad no depende de concertaciones de cúpulas partidarias. Depende de la capacidad de ser parte de la construcción de amplios consensos en la sociedad civil como sostén de nuevas políticas públicas – y de convertirse en la expresión política de estos consensos. Si no, queda obsoleta.

(El Diario de Hoy)

 Lea la columna del 2008:

martes, 14 de junio de 2016

Carta a los empresarios: No defiendan salarios de hambre

Estimados amigos:
Francamente, la propuesta de salario mínimo que proponen ustedes es ridícula y torpe. Ridícula, porque mantendrá el salario mínimo debajo del mínimo vital que necesita un trabajador para su subsistencia física. Torpe, porque regala al FMLN una bandera de lucha que tan desesperadamente necesita ante los fracasos de su gobierno.

La gran mayoría de ustedes de todos modos pagan a sus trabajadores mucho más que el salario mínimo. Los que pagan salario mínimo aunque su productividad les permite pagar salarios dignos son explotadores tacaños que no entienden que su empresa, para prosperar, tiene que invertir en su capital humano. Son malos empresarios, no solamente en el sentido ético, sino en el sentido profesional y gerencial. Estas empresas hay que obligarlas a pagar un salario mínimo decente.

Hay otros que pagan salario mínimo porque de hecho sus empresas solo pueden subsistir en base de la explotación de su mano de obra, porque no tienen productividad, no tienen productos buenos o no tienen capacidad empresarial. Estos negocios, o hay que transformarlos en empresas más productivas o competitivas, o hay que cerrarlas. No pueden seguir subsistiendo a costa de una explotación medieval. Suena duro, pero es la realidad de la competencia.

La política de las gremiales empresariales no puede ser mantener un salario mínimo debajo del mínimum vital, sino trabajar-luchar-negociar para que las empresas, cuya existencia depende de salarios de hambre, tengan las oportunidades y los incentivos para convertirse en empresas suficientemente productivas para poder pagar salarios dignos. Dignos significa que garantizan más que la sobrevivencia física de la mano de obra sino su desarrollo humano y su superación educativa.
Todas las empresas, si quieren competir en la economía cada vez más tecnifica y globalizada, necesitarán mano de obra más calificada, más motivada por oportunidades de superación, y que no esté atrapada en la diaria lucho por la supervivencia de sus familias. Si no apostamos a esto, no estamos en nada. No es un imperativo humanista, es un imperativo gerencial para el futuro de sus empresas.

Ninguna familia puede vivir con ingresos como los que prevea la tabla que ahora propone el Consejo del Salario Mínimo, ni siquiera con dos proveedores por núcleo familiar.

Si el sector privado no se convierte en el factor de cambio de esta situación insostenible, el FMLN con populismo asumirá este papel – y el cambio que provocará será contrario a lo que necesita el país y dañino al desarrollo de nuestra economía. Esto no es un peligro hipotético y abstracto, es una amenaza actual y real. Será fatal si la falta de visión y la mezquindad del sector empresarial provea al Frente del combustible para levantar banderas de lucha de clase.

No me pregunten a mi cuál será el salario mínimo racional. Les pido que establezcan una mesa técnica de las gremiales para estudiar el problema y generar propuestas y políticas, que van más allá de definir el salario mínimo, sino que garanticen que las empresas salvadoreñas pueden ser competitivas sin depender de salarios de hambre y de la perpetuación de la pobreza.

Saludos,
44298-firma-paolo 

(MAS!/El Diario de Hoy)

sábado, 11 de junio de 2016

Carta a los pesimistas: Aquí hay con quienes regenerar al país

Diana Aranda
Estimados ciudadanos frustrados, resentidos, indignados:
A veces abruma el pesimismo. Las encuestas dicen que la mayoría de los jóvenes quieren emigrar a otros países; que 70% no le ven rumbo al país; que la economía no tiene impulso para crecer; que no hay confianza en las instituciones del Estado y mucho menos en los partidos…

Pero aquí, entre nosotros, también hay empresarios como Rodrigo Bolaños que maneja una fabrica de textiles que a la vez es escuela de inglés y -cuesta creerlo- centro de estudios universitarios para sus trabajadores. Su empresa abre oportunidades a minorías normalmente excluidos de empleo y educación: discapacitados, ex mareros, homosexuales, transexuales, madres solteras. Y no es una obra de caridad, es una empresa competitiva que crece.

O como Josué Alvarado, cuyas empresas de alimentos florecen por sus relaciones de buenos vecinos con las “comunidades conflictivas” que las rodean en San Martín y en el departamento La Paz.
O como el emprendedor Alfredo Atanacio, quien invierte en proyectos de tecnología, conectividad y sinergia de jóvenes innovadores.

Aquí, entre nosotros, existe Glasswing, que trabaja en la inclusión educativa y social de los jóvenes – y que ha logrado crear una coalición amplia alrededor del proyecto Parque Cuscatlán que va a cambiar la cara al centro de la capital. Empresarios visionarios, algunos jóvenes otros veteranos y con los vilipendiados apellidos de las famosos 14 familias- están detrás de esta iniciativa cívica, igual que de “Supérate” y “Oportunidades”. Hacen inversiones en el futuro y la regeneración del país, sin esperar que el Estado y los partidos se despierten de su inercia.

Hay aquí, entre nosotros, mentes frescas que han irrumpido con fuerza en la opinión pública y las páginas de los periódicos y en los sitios digitales con planteamientos críticos que desafían la inamovilidad de la clase política: Cristina López, Rodrigo Molina, Bessy Ríos, Ricardo Avelar, Max Mojica, Erika Saldaña, Marlon Manzano, Aida Betancourt…

Han aparecido aquí, irrumpiendo en la política, diputados como Johnny Wright Sol y Juan Valiente, quienes abren espacio para que en la Asamblea y en su partido se tomen en cuenta las demandas e inconformidades de los ciudadanos.

Hay aquí, entre nosotros, artistas que no se conforman con la mediocridad y el conformismo del aparato cultural, sino aspiran a la excelencia y la independencia, como los bailarines Byron Nájera y su extraordinario elenco de la Compañía Nacional de Danza; como Diana y Neca Aranda que montan espectáculos con gran innovación y profesionalismo; como los teatreros Roby Salomón, en el Teatro Poma, Jorge Avalos y Alejandra Nolasco, el Teatro del Azora y La Cachada; cineastas como Arturo Menéndez y Brenda Vanegas, que se atreven a poner en pantalla el cine salvadoreño.

Nacieron, entre nosotros, proyectos alucinantes como el que llevan adelante Paola Lorenzana y Memo Araujo en Alegría, o el Centro de Arte por la Paz y la escuela de teatro Esartes en Suchitoto. Estas iniciativas exitosas comprueban que el antídoto a la violencia no es más violencia sino más educación, más cultura y más inclusión. Y que además comprueban que para cumplir este papel, la cultura no tiene que ser panfletaria e ideologizada sino todo lo contrario: creativa y profesional.
Hay, entre nosotros, comunidades como Valle del Sol en Apopa, que sin ningún apoyo del gobierno, ni de la alcaldía han logrado construir convivencia pacífica y erradicar la violencia.

Nadie me diga que este país está condenado a seguir a la deriva. Hay, entre nosotros, artistas, organizadores comunitarios, periodistas, columnistas, empresarios, e incluso políticos dispuestos y capaces a dar los impulsos para regenerar el país. Si todos ellos comienzan a conectarse, a crear redes y sinergia, a replicar sus proyectos, no habrá forma que El Salvador siga secuestrado o postrado por los conservadores, los pesimistas, los resentidos, los corruptos, los mediocres y los autoritarios.

Ánimo,
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Mis disculpas a todas las personas y proyectos que no he podido mencionar para ilustrar mi tesis.
(MAS!/El Diario de Hoy)

martes, 7 de junio de 2016

Carta a los empleados públicos: La vida de borrego

¿Cómo te sentiste, motorista del Ministerio de Gobernación, parado enfrente de la Asamblea el 1 de junio, aplaudiendo al presidente, cuando dijo que su gobierno estaba ganando las batallas contra el desempleo y el crimen? Cuándo llegaste a la casa, ¿qué le dijiste a tus dos hijas, ambas sin trabajo, y una con su esposo ya tres meses en una bartolina en San Martín, solo porque su hermano es pandillero?

¿Sólo fuiste porque no puedes perder el trabajo, y porque los supervisores pasaron lista o fuiste porque siempre has votado por el FMLN? La última vez que nos reunimos recién había pasado lo de tu yerno, y me dijiste que hasta aquí llegaste con estos h.d.p. del Frente. ¿Qué sentiste ahora cuando Medardo habló de los pobres y los ricos?

¿Cómo te sentiste vos, enfermera en Fosalud, teniendo que aplaudir al presidente cuando habló de las maravillas de la reforma de salud, cuando cada vez que nos vemos, casi estás llorando de rabia hablando de tu trabajo, de la falta de medicamentos y del ogro de tu jefe que en las reuniones habla del “buen vivir”, pero luego no pierde ninguna oportunidad de tocarte las nalgas?

¿Cómo te sentiste vos, excombatiente de las FPL y PPI de un diputado del Frente que nunca levantó un fusil durante la guerra, pero ahora sos su cholero, llevando a sus hijos al colegio o a su señora a arreglarse el pelo? Claro que tuviste que ir a celebrar el segundo año del gobierno del comandante Leonel. Me imagino que cuando viste a Leonel y Milton en la tribuna hablando de justicia social, todo el tiempo estuviste pensando en los dos hermanos tuyos que Mayo Sibrián mandó a fusilar en San Vicente, y estos dos comandantes se hicieron los majes y dejaron que esto pasara por dos años más. Ya me puedo imaginar que este día, al llegar a tu casa, otra vez sentiste la úlcera de tanta cosa que hay que tragarse…

A todos ustedes, el partido les exige lealtad, por el simple hecho que les ha conseguido trabajo en el Estado. Y como miles de otros, van a la calle cuando el partido o los jefes los convocan. Y el presidente, con esta su gran sonrisa, subido en la tarima, viendo la masa de gente en la calle, piensa que este es “el pueblo” y que el hecho que lo acompañan este día es una muestra de “democracia participativa”. Así como cada sábado que le arman el show de “Gobernando con la gente” y del “Festival del Buen Vivir” en algún pueblo, le vemos tan feliz al viejito, porque piensa que es “el pueblo” que lo recibe tan calurosamente, cuando todos los demás saben perfectamente que son las directivas del partido que escogen a la gente y deciden quién va a hablar y qué va a decir.

A cada uno de ustedes ya le ha tocado más de un sábado ir a este show, desde la madrugada, en vez de pasar ese día con sus nietos.

Claro que entre los miles de empleados públicos que este 1 de junio estaban acompañando al presidente, hay muchos que realmente lo hacen por convicción. A estos, por lo menos les debería dar pena asistir a un acto partidario en su tiempo de trabajo. Pero a ustedes, que ni siquiera creen en los discursos que tienen que aplaudir, les tiene que dar doble pena, porque es humillante que les lleven obligados, como si fueran borregos.

Espero que estos, los obligados, algún día, por lo menos en la intimidad de las urnas electorales, les manden al carajo.

Saludos, Paolo Lüers




(Mas!/El Diario de Hoy)
 

Carta al fiscal general: Sobre matemática básica y lavado de dinero

Estimado Douglas Meléndez:
Usted sí tiene capacidad de asustar a la gente honrada de este país con sus revelaciones: “FGR investiga movimiento de $11 millones en tiendas de centros penales”. Así los titulares del día 5 de junio.


Once millones, ¡por Dios!, parece que nuestras cárceles, a parte de ser hoteles de 5 estrellas con barra shows y call centers de extorsión, también son centros de lavado de dinero…
Pero podemos dormir tranquilo, porque tenemos un fiscal general que inmediatamente inicia investigaciones:
“El fiscal general de la República, Douglas Meléndez, anunció esta mañana que investigan el movimiento de $11 millones, en los últimos 14 meses, en las tiendas de centros penales. El funcionario argumentó que investigan esos fondos, porque le parece ‘demasiado’. “ (La Prensa Gráfica, 1 de junio 2016)
Veamos que tan bueno nuestro fiscal general es en matemática básica.
Hay unos 30 mil internos en el sistema penal de El Salvador.
Dividamos los 11 millones de dólares, que se movieron en las tiendas de los penales, entre los 14 meses, para saber cuánto dinero se movió cada mes.
$11,000,000 : 14 = $785,714.28 al mes.
Todavía una suma considerable. Dividamos este movimiento mensual entre los 30 mil reclusos:
$785,714.28 : 30,000 = $26.19 por persona y mes.
Este es el promedio mensual que cada reo gastó en las tiendas de los penales: $26.19.
Dividamos este monto por los 30 días del mes:
$26.19 : 30 = $0.87 por reo y día.
El resultado de esta operación matemática que obviamente no lo hizo el fiscal (y tampoco ninguno de los periodistas que retomaron los escandalosos 11 millones): Cada reo ha gastado diariamente unos 87 centavos haciendo compras en las tiendas institucionales.
¿A usted, el garante de nuestro estado de derecho, le parece sospechoso y tremendamente preocupante que cada reo puede gastar en dos gaseosas o tres bolsitas de chuchería? Y esto todos los días…
Como buen fiscal, inmediatamente procede a investigar de dónde provienen estos 87 centavos diarios de los reos: “La Fiscalía General de la República no descarta que el movimiento de $11 millones de las tiendas penitenciarias no provenga de actividades ilícitas como la extorsión. El fiscal general de la República, Douglas Meléndez señaló ayer que una de las hipótesis de la investigación es determinar si ese dinero que circuló en el sistema penal fue producto de las extorsiones de las estructuras delincuenciales en perjuicio de la población salvadoreña.” (El Mundo, 4 de junio 2016)
Por suerte tenemos un fiscal que inmediatamente mueve la maquinaria de la FGR y de la PNC para llegar al fondo del asunto: 4 fiscales y docenas de policías allanaron en la noche del 4 de mayo 2016 las oficinas de la Dirección General de Centros Penales, llevándose toda la documentación relacionada con las tiendas institucionales en los 19 penales del país.
"Ellos traían una orden girada por el juzgado especializado de San Salvador, para revisar documentos relacionados con las tiendas institucionales que tienen las cárceles del país. Al concluir el procedimiento, se llevaron una serie de documentos que prefiero no detallar", relató el día siguiente el director general de centros penales, Rodil Hernández al periódico digital El Blog.
Se espera que por lo menos los peritos que la fiscalía va a emplear para revisar estos documentos, tengan más habilidades matemáticas y más uso de la razón común que usted. En este caso llegarían a la conclusión que, aunque la suma de 11 millones de dólares asusta a cualquiera, al final hubo mucha bulla y nada más.
Saludos, 

Posdata: Si quiere entender un poco más de la realidad en los centros penales, le recomiendo leer la reciente resolución de la Sala de lo Constitucional sobre el estado inconstitucional en nuestro sistema carcelario. Digo, si le queda tiempo…

(Mas!/El Diario de Hoy)  

viernes, 3 de junio de 2016

Columna transversal: La fábula de la República del Buen Vivir

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Hay un país en Centroamérica, lleno de bondades dadas por Dios: exuberante naturaleza, gente laboriosa, playas, lagos y montañas, tierras fértiles – por esto lo llamaron El Salvador. Lástima que era pobre…

Hoy este país está bendecido, ya por el septimo año, por un gobierno de hombres y mujeres honestos, abnegados y visionarios, seguidores del beato Oscar Arnulfo Romero. Todo cambió. También la forma de gobernar. Hoy el país está gobernado por múltiples Consejos Nacionales, y por Asambleas Municipales y Departamentales. Las diferentes voces de la población son escuchadas y se toman en cuenta. Sus ideas y propuestas se convierten en políticas públicas y en acciones. El gobierno ha creado, especialmente los días sábados, espacios de participación y contacto directo con la población: Gobernando con la Gente, Festival para el Buen Vivir. La ex Residencia Presidencial es ahora una Casa Abierta, punto de encuentro ciudadano y centro promotor de la cultura nacional.

Esta nueva forma de gobierno participativo se caracteriza sobre todo por la efectividad y los resultados alentadores en el combate contra el crimen. En este país, los policías realizan un trabajo ejemplar a lo largo del país y se aplica la justicia con firmeza y absoluto respeto a los derechos humanos.

Es un país tranquilo, seguro, con oportunidades para todos, donde se ha vencido el analfabetismo, y que está al punto de erradicar la pobreza extrema. El Estado, antes ausente y débil, ahora tiene presencia en todo el territorio nacional para garantizar la normalidad en las actividades de la población.

Es un país productivo, con un modelo de crecimiento inclusivo, generador de empleos y oportunidades, con estabilidad macroeconómica y financiera. Impulsando la innovación y la diversificación productiva, el país logró incrementar las exportaciones y fortalecer el poder adquisitivo de los hogares, diversificó la matriz energética, explorando teccnolgías limpias.
Es un país que avanza por el camino correcto. Se ha convertido en uno de los países mejor conectados del continente, y los capitalinos disponen de un servicio de transporte rápido, cómodo y seguro.

Es ahora el país de nuevas oportunidades de inversión y de desarrollo. El sector agropecuario, con el apoyo del Gobierno, creció, se ensamblan computadoras, y se está trabajando para superar la crisis del café, del agua, y de las pensiones.

Lo más importente son los programas sociales de un profundo contenido humano, y las subvenciones que hacen accesible los servicios de transporte, agua y energía.

El país mejoró el sistema educativo para que su niñez y juventud desarrollen todas sus capacidades y una red de atención y cuido que garantiza la atención a la niñez y la adolescencia.
Luego de 7 años de gobierno partipativo, abriendo puertas a todos los sectores de la sociedad para un diálogo fructífero, el país tiene garantizado su desarrollo pleno, con resultados para el bienestar de la gente.

Por tanto, a partir del 1 de junio 2016, y por decisión la Primera Asamblea Nacional de Empleados Públicos celebrada en esta fecha en frente del viejo poder, la Asamblea Legislativa, el país se llamará “República del Buen Vivir”.

¿Quién no quisiera vivir en este país de maravillas? A a partir de ahora, los 3 millones de compatriotas que tuvieron que emigrar a otros país, comenzarán a rapatriarse.

{Posdata: Cualquier coincidencia literal con el discurso de Salvador Sánchez Cerén del 1 de junio no constituye plagio.}
(El Diario de Hoy) 


miércoles, 1 de junio de 2016

Dos años de "Salvador Cumple"

Hoy cumple dos años el gobierno de Sánchez Cerén. Aunque no me gustan los cumpleaños de los gobiernos, voy a hacer un balance. Prometo no escribir sobre seguridad, sobre la militarización de la PNC o sobre mano dura – es más que conocida mi crítica en estos puntos. Veo este capítulo mucho más negativo que Salvador Samayoa, quien lo analizó en este mismo espacio. Yo diría: Muchas sombras y pocas lucecitas…

El de Salvador Sánchez Cerén es el gobierno que más recursos ha tenido para resolver los problemas de los ciudadanos. Es beneficiario de las diferentes reformas tributarias, cobra más impuestos que cualquier otro gobierno y ha tenido acceso a préstamos como ningún otro gobierno. Lamentablemente, esto no se refleja en mejores servicios del Estado a sus ciudadanos. Los servicios básicos -educación, salud, agua potable, seguridad- son más deficientes ahora que cuando asumió este segundo gobierno del FMLN. El Estado ha crecido en burócratas y presupuestos, pero no en servicios.

Y a pesar de esta desproporción entre recursos obtenidos y servicios prestados, la situación fiscal del gobierno es más crítica hoy que hace dos años. Tan crítica que el gobierno ha llegado al descaro de proponer, en vez de una reforma de pensiones que garantice la sostenibilidad del sistema previsional, una expropiación de las cuentas de ahorro que los cotizantes tienen en las AFP.

Hagamos un balance de los megaproyectos de infraestructura de este gobierno: han pasado dos años más sin que se haya puesto en funcionamiento el puerto de La Unión. Ya ni hablan de esta ruina de desarrollo. Han pasado siete años y no han ni siquiera empezado con la necesaria ampliación y modernización del aeropuerto internacional. Lo único que han hecho es cambiarle de nombre. Otros megaproyectos, como la presa del Chaparral y la ampliación de la 5 de noviembre, están hundidos en escándalos de corrupción e ineptitud. Y lo peor: al terminarlos, resultarán tan caros que su aporte a la producción energética no sería nada rentable. El más rentable, eficiente y sostenible recurso energético del país, la producción geotérmica, está estancado y ni el gobierno de Funes ni el actual ha podido ampliarlo. Un proyecto de generación solar, que tiene financiamiento de Alemania, a esta altura tendría que estar ya produciendo energía y ni siquiera se han terminado las licitaciones.
En el otro megaproyecto del SITRAMSS, el gobierno en dos años no ha podido ni siquiera terminar la fase I. Es más, el gobierno sigue planificando implementar la fase II, sin haber tenido la capacidad ni la voluntad de corregir los errores del la fase I.

El balance de dos años de gobierno de Salvador Sánchez Cerén en cuanto a inversión en infraestructura es sumamente negativo, exceptuando algunas construcciones del MOP, que parecen haber avanzado bien, pero que todavía tienen que comprobar su capacidad de resolver los serios problemas de movilidad en el Gran San Salvador.

El gran logro que publicita el gobierno es la concertación. Pero hay que preguntarse: ¿De qué sirven los múltiples Consejos Nacionales (de Seguridad Ciudadana, de Educación, de Medio Ambiente, de Crecimiento Económico) si en dos años no han producido resultados tangibles? Más bien da la sensación de que estos Consejos sirven para comprometer a la oposición política y al sector empresarial con los fracasos de las políticas públicas del gobierno.

En cuanto al otro gran reto del país, de generar un crecimiento económico que permitiría resolver las necesidades fiscales del Estado sin endeudarlo más, el balance es igualmente negativo. Un gobierno con la obsesión ideológica antiempresarial que caracteriza al FMLN no va a poder atraer inversiones por más generosamente que el hermano grande del norte le eche la mano. Parece que es como en la fábula del alacrán y la rana: al final se hunden los dos porque la naturaleza obliga al alacrán a hacer uso de su veneno.

¿Pueden las recientes reuniones entre gobierno y ANEP cambiar esta historia? Ojalá, aunque sea para resolver un par de los problemas más urgentes del país. Pero lo dudo.

Todavía no hemos hablado de la crisis del café, de los exabruptos en política exterior, de los gastos exagerados de la burocracia…

¿Es duro este balance crítico de la gestión gubernamental? Sí, pero coincide con la evaluación que la ciudadanía ha expresado en todas las encuestas. El país ha avanzado en transparencia, en independencia de los poderes y en investigación de casos de corrupción, pero estos son logros más de la ciudadanía que del gobierno.
(El Diario de Hoy)