sábado, 11 de marzo de 2017

Carta a nuestra conciencia: ¿Lo del ‘Hogar Seguro’ de Guatemala puede pasar mañana en El Salvador?

En Guatemala celebraron el Día de la Mujer dejando morir a más de 30 muchachas en un lugar que irónicamente se llama ‘Hogar Seguro’.

Las menores de edad -algunos internados por abandono, otros por conflicto con la ley- durante años fueron sujeto a abusos de todo tipo, incluyendo violaciones. Sus denuncias y las respectivas órdenes judiciales no fueron atendidas por las ‘autoridades’. 80 de ellas se fugaron y 60 fueron recapturadas y encerradas en una sala. Se amotinaron. Hubo un fuego, posiblemente causado por las niñas encerradas para llamar la atención a su situación, como grito de ayuda. Nadie los liberó, nadie les abrió las puertas. Murieron más de 30, y unos 20 están en hospitales, debatiéndose entre vida y muerte. Feliz Día Internacional de Mujer…

Nos tenemos que preguntar: ¿Puede pasar algo parecido en El Salvador? ¿Cómo asume el Estado salvadoreño su responsabilidad sobre los menores de edad que están a su cuidado, sea por abandono o maltrato de parte de sus familias, sea porque han violado leyes?

Sinceramente: ¿Cuántas de las siguientes preguntas las podemos contestar con un sí?


¿Nos consta que en El Salvador, en las ‘instituciones de resguardo’, no están mezclados menores abandonados con menores delincuentes?

¿Podemos estar seguros nosotros que en El Salvador en estas ‘instituciones de resguardo’ los menores internos no sufren el mismo hacinamiento, los mismos abusos sexuales, la misma comida podrida, la misma ausencia de asistencia sicológica y educación que en Guatemala? ¿O para no ir tan lejos, como en nuestros centros penales?

¿Podemos dormir tranquilos, sin pesadillas, luego de ver las noticias del ‘Hogar Seguro’ de Guatemala y escuchar a los funcionarios de más alto nivel del país vecino evadiendo su responsabilidad?

¿Podemos confiar que en nuestro país las niñas y los niños en los orfanatos, los centros de resguardo, los centros de detención de menores viven seguros y libres de humillaciones, abusos, violaciones?

¿Podemos confiar que en El Salvador no puede pasar una tragedia similar?

 

Temo que a cada una de las preguntas la respuesta es: no. No podemos confiar en esto.


Entonces, ¿qué hacemos? ¿Cómo reaccionamos como sociedad ante esta incertidumbre? ¿Cómo garantizamos que la dignidad y seguridad de los menores que están bajo la custodia del Estado?
Cada uno tiene que hacerse estas preguntas inquietantes. No podemos dormir tranquilos.

Piénsenlo.


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(MAS!/El Diario de Hoy)

Lea el reportaje:
La tragedia de ‘un sistema de protección fallido’ en Guatemala

viernes, 10 de marzo de 2017

Columna transversal: Correcciones para mantener el país al flote

Los que hablan de ‘Segundos Acuerdos de Paz’ o de ‘Acuerdos de Paz de Segunda Generación’ son igualmente irresponsables que los que piden un ‘Pacto de Nación’ que defina, de una por todas, el rumbo del país, o incluso la ‘Refundación de la República’ mediante una Constituyente…

Buscar unos ‘Segundos Acuerdos de Paz’ sólo tendría sentido si habláramos de buscar la paz, mediante diálogo y tal vez negociaciones, en el actual conflicto sangriento, que es entre Estado y
pandillas. Pero ni el gobierno, que invitó a Naciones Unidas a esta iniciativa, ni este organismo internacional, ni los partidos políticos dejan duda que no están buscando esto. Entonces, ¿‘Segundo Acuerdo de Paz’ entre quiénes? ¿Entre los que firmaron el primer Acuerdo de Paz: ARENA y FMLN? La última vez que chequeé, no estaban en guerra. Olvidémenos de este término.

Otros hablan de ‘Acuerdos de Segunda Generación’, obviamente viendo los de 1992 como acuerdos incompletos. Es una idea erronea pensar que los Acuerdos de Paz se quedaron cortos y por tanto habrá que completarlos ahora. Los acuerdos del 1992 cumplieron a cabalidad lo que eran sus propósitos: terminar la guerra; erradicar la violencia como instrumento de la política; y establecer el pluralismo democrático, en el cual la izquierda se podía incorporar, buscando realizar su concepto de transformaciones sociales mediante el uso de la política, del derecho a la organización y de la libertad de expresión.

Todo esto (y la desmilitarización) se cumplió con la reforma del sistema político e institucional producida por los Acuerdos de Chapultepec. El hecho la izquierda, luego de incorporarse al sistema plural e incluso llegar al Ejecutivo, no produjo ninguna transformación social es un problema o de su incapacidad, o de su falta de voluntad, o del enredo ideológico de este partido – pero de ninguna manera es falacia de los Acuerdos de Paz.

El hecho que tampoco ARENA ha tenido éxito en poner en páctica su concepto que con suficiente crecimiento económico y con libertad empresarial se generarían los recursos para erradicar la probreza y marginación, tampoco es culpa de los Acuerdos de Paz, sino de las políticas de ARENA – y de su deslice al populismo con la llegada de Saca. Pero Saca del lado de ARENA y Funes del lado del FMLN no son consecuencias tardías de los Acuerdos de Paz, sino de errores y desviaciones de sus respectivos partidos.

No necesitamos completar los Acuerdos de Paz, ni mucho menos refundar la República o reescribir la Constitución. Necesitamos renovación de la política y de los partidos para prevenir al siguiente Saca o Funes. Necesitamos desarrollar políticas públicas y formas de gobernar adecuadas para enfrentar los retor del siglo 21, con su revolución tecnológica y una globalización indetenible. Necesitamos analizar el presente y el futuro para definir estas políticas pública, en vez de seguir analizando los conflictos del siglo XX.

Bueno, dirán muchos: Pero por lo menos tiene que salir de esta coyuntura de diálogo y los buenos oficios de Naciones Unidas un ‘Pacto de País’ que rompa la paralización causada por la polarización. Un pacto que defina el rumbo, para que todos podamos trabajar unidos con los mismos propósitos…

Esto o es una trampa o es una ingenuidad. La polarización no tiene nada de malo, sino es inherente a la democracia pluralista. Nuestro problema no es que los dos partidos tengan propuestas incompatibles, sino que no tienen propuestas, o por lo menos no las quieren exponer con transparencia. La paralización y la falta de acuerdos no se rompen con pactos, sino cambiando la correlación de fuerzas mediante elecciones. Y para que las elecciones produzcan una clara definición de rumbo, primero necesitamos que los partidos definan y expliquen con claridad la diferencia entre sus respectivos rumbos, programas y propuestas.

¿Con esto estoy diciendo que el diálogo no tiene sentido? Por lo contrario, el diálogo siempre tiene razón, en el sentido muy pragmático de mantener al país al flote mientras no se termine construyendo la nueva mayoría necesaria para redefinir el rumbo. Este proceso va a durar por lo menos hasta el 2019 (y posiblemente más) – y mientras tanto hay que mantener funcionando al país, su economía y su Estado.

Si el diálogo promovido por Naciones Unidas lograra permitir al gobierno flexibilizar sus posiciones, abrazar al pragmatismo, salirse de los callejones sin salida donde se ha atrincherado, ya sería un enorme aporte. Aunque no defina el rumbo, no lleve a un pacto nacional, no refunda la República, este diálogo sería útil. Si mediante el diálogo se lograra establecer un marco, dentro del cual el FMLN y su gobierno no pierdan la cara cambiando la políticas que necesitan cambiar para mantener el país a flote, vale la pena que todos aportemos a este esfuerzo. Lo más probable es que con esta idea el presidente, al no ver otras alternativas de cómo salir de la crisis, haya invitado a Naciones Unidas como facilitador.
(El Diario de Hoy)

jueves, 9 de marzo de 2017

Carta a los liberales en ARENA: Última llamada

Estimados amigos:
El conflicto de ARENA con sus jóvenes, por lo menos con los que se definen como liberales, da la impresión que por lo menos un sector fuerte de su dirigencia está queriendo definir el carácter ideológico del partido como conservador, cristiano, pro vida, anti aborto. Si esto se oficializa, se pondrá fin al esfuerzo de los últimos años (desde su derrota y división en el 2009) de convertir ARENA en un partido amplio, plural, abierto hacia el centro social, cultural y político de la ciudadanía. No solamente saldrán sobrando los jóvenes que recientemente se vieron obligados a renunciar del sector juventud, sino todos los libertarios y liberales que abogan por un partido y Estado laico y que asumieron la difícil tarea de abrir al partido para sectores que no comulgan ni con la izquierda ortodoxa, ni con el populismo de derecho e izquierda, pero tampoco con el conservadurismo.

Si esto pasa, ARENA tendrá muy poca capacidad de construir la nueva mayoría indispensable para que en el 2018 y 2019 se cambie el rumbo del país. El rumbo del país no se cambia solamente desplazando al FMLN del gobierno, hace falta crear un proyecto político amplio e inclusivo que puede dirigir al país al crecimiento y a la erradicación de la pobreza y la marginación.

Desde sus inicios, ARENA ha sido mucho más que un partido conservador. Si no, no hubiera tenido la capacidad de asumir el reto de terminar la guerra civil y democratizar al país. Si ahora se limita a su núcleo conservador (para no decir reaccionario), marginando a la tendencia liberal y progresista, ARENA se condena a la irrelevancia. Tiene que hacer lo contrario: Consolidar su elementos liberales y reformistas, ser mucho más autocrítico y tolerante al debate interno y con la sociedad y todo su escepticismo hacía todos los partidos.

Fue un error permitir a los conservadores en el COENA hacer fracasar el proyecto innovador la juventud. Fue un error no hacer todo lo posible para que estos jóvenes tengan cabida en ARENA. Sería un error fatal si en el proceso interno de búsqueda de candidatos para alcaldías y diputaciones los liberales y renovadores no tengan igualdad de condiciones para competir.

Sería lamentable que los muchos liberales que se encuentran en la base histórica y en la militancia nueva de ARENA se dejen intimidar y ningunear. De ellos -¡de ustedes!- dependerá si ARENA logre recoger y expresar las aspiraciones mayoritarias de una ciudadanía cansada de conservadores de izquierda y de derecha.

La única batalla perdida es la que no se libra. Saludos,



 

De manera de ilustración:

El comunicado de los 5 miembros de la Dirección Nacional de juventud de ARENA que renunciaron
La respuesta del COENA
(MAS!/El Diario de Hoy)

martes, 7 de marzo de 2017

Carta a la fiscalía: ¿Del “caso Daniel” al “caso FGR”?

Estimados fiscales:
Lo que comenzó como “caso Daniel”, se convirtió rápido en el “caso PNC Altavista”, cuando la Unidad de Control de la PNC se dio cuenta que el arresto de Daniel Alemán fue arbitrario y que los agentes, en vez de reconocer su error, trataron de encubrirlo con otro más grave, sembrándole al detenido una libra de marihuana. Entonces, ya cometieron un delito. Esto se hizo evidente cuando dos de los agentes involucrados fueron detenidos, luego de que Asuntos Internos encontró las evidencias de que los traficantes de droga eran ellos mismos.

Era el momento para liberar a Daniel. Pero el director de la PNC, en vez de rectificar el caso ante la fiscalía, se inventó otro: Dijo en televisión que ahora lo iban acusar de extorsión. Cotto no sólo dio información falsa (porque esta investigación de extorsión nunca involucró a Daniel Alemán), sino nuevamente violó la ley: Mandó a dos policías a Mariona a “imputar” a Daniel del nuevo “delito”.

Pero ojo: Ustedes saben que no es la PNC que tiene derecho de meterse a un penal para “imputar” a un detenido que ya está a las ordenes del juez. Sólo ustedes, los fiscales, tienen esta facultad. Pero fueron dos policías, quienes nunca se identificaron y mantenían sus caras cubiertas. Un procedimiento nulo.

Lo que hicieron no es intimar sino intimidar. A partir de este momento, ya no es el “caso PNC Altavista”, ahora es el “caso Howard Cotto”. Es más, sus colegas fiscales en Soyapango y también en la central de Santa Elena, no tenían rastro de este nuevo delito y de ninguna acusación adicional contra Daniel Alemán.

Pero luego, por arte de magia, apareció un fiscal presentando a otro juez un nuevo requerimiento contra Daniel, acusándolo de haber participado en extorsiones. Resulta que este segundo requerimiento contra Daniel tiene aun más errores e inconsistencias que el primero. Todo basado en información falsa de la PNC.

Uno se pregunta: ¿Manda Howard Cotto también en la fiscalía? ¿Se presta la fiscalía a cubrirle las espaldas a la policía cuando trata de encubrir sus errores con otros peores que ya son delitos y evidencias manipuladas? ¿No pasan estas acusaciones por el filtro de una investigación propia de la fiscalía?

Todavía hay tiempo para que ustedes, los fiscales, hagan su trabajo investigativo y dejen de desgastarse cubriendo los errores de la PNC. Si no, este caso al final se va a convertir en el “caso FGR”, sea por negligencia o por complicidad con los abusos policiales. Es tiempo que la FGR retire las acusaciones a Daniel y comience a investigar a la PNC.

Saludos,


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LEA SOBRE EL MISMO CASO:
-Algo anda mal en Altavista o los siempre sospechosos de todo.

-Carta al director general de la PNC: Está en sus manos corregir una injusticia.

(MAS!/El Diario de Hoy)

sábado, 4 de marzo de 2017

Carta a ARENA: No abran el champán antes de tiempo

Era de esperar: en algún momento la acumulación de tantas políticas fracasadas del gobierno, tantas mentiras, tanta incapacidad mezclada con arrogancia de poder del Frente, tenía que expresarse en las encuestas electorales. Ahora La Prensa Gráfica inauguró la carrera electoral con su encuesta y no puede causar ninguna sorpresa que el FMLN esté pagando el costo de sus pecados, y de que ARENA
esté arriba en la preferencia de los salvadoreños.

Me imagino que hay caras largas en el campo del Frente y sus dirigentes, y caras alegres en el campo de ARENA. Pero cuidadito, falta un año, y veremos muchas encuestas antes de ir a elecciones en marzo del 2018. El Frente tiene razón de preocuparse, pero aun tiene tiempo para corregir sus políticas. Ya reconocieron que tienen que aplicar austeridad a su inflado y lujoso aparato de gobierno. Y ya estarán pensando en serio si se pueden dar el lujo de seguir haciendo lo mismo en Seguridad.

Pero ARENA no tiene mucha razón de celebrar. Lo que se refleja en esta encuesta, que ve a la oposición arenera 12 puntos encima del partido de gobierno, es el rechazo al FMLN, no necesariamente simpatía con ARENA. Es rechazo a las políticas del gobierno, pero no puede ser apoyo a las propuestas de ARENA, por una simple razón: Aún no hay propuestas claras de ARENA.

La reacción más fatal por parte de ARENA sería pensar que van bien. Es cierto, el gobierno y el FMLN van mal, y la gente comienza a expresarlo. Si los dirigentes de ARENA sacan las conclusión equivocada que su partido va bien, con el agravante que ya no hace falta más renovación programática y de liderazgo, pueden llevarse sorpresas feas en próximas encuestas.
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Lo único que comprueba el hecho que ARENA ahora sale mejor parada en la opinión de los votantes es que les gusta el discurso de renovación que ARENA ha adoptado. Pero a puro discurso no se puede sostener una ventaja, hay que consolidarla con hechos concretos, con actos de renovación. Si en las elecciones internas que ARENA tendrá este año para elegir sus candidatos a diputados y alcaldes, el partido da pasos para atrás en vez de atreverse a avanzar a más apertura, más democracia, más meritocracia, la ventaja se puede perder rápido. No hay nada más dañino que defraudar expectativas despertadas. Si no lo creen, pregunten al FMLN que entusiasmó a muchos sectores con la idea del cambio, pero terminó haciendo lo mismo…

No se equivoquen, opositores. Convertir el descontento con el gobierno en votos por ustedes requiere de muchos pasos prácticos de honestidad, humildad, audacia y apertura.

Guárdense el champán y comiencen a trabajar. Saludos,
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(MAS!/El Diario de Hoy)

jueves, 2 de marzo de 2017

Carta a Gustavito, símbolo y víctima de un Estado absurdo

No tengo idea adónde terminan los hipopótamos muertos. Pero donde estés, estoy seguro que estará mejor que donde estabas. Un majestuoso animal salvaje, reducido a una pinche piscina, sin libertad, sin espacio, sin nada que se aparezca a su hábitat natural – esto no era vida.

Estaba decidido de no dedicarte carta. No escribo a animales. Además, tu caso ya está en la boca de todos. De repente, en un país plagado de violencia, surge como símbolo de todas la víctimas… ¡un hipopótamo! Sólo faltaba especular si te asesinó la MS o la 18 u otro sospechoso de. ¿Para qué opinar de esto, si ya toda pendejada estaba dicha?

Pero de repente, poco a poco, detrás de tantas cortinas de humo, aparece otra imagen diferente al Gustavito como símbolo de la violencia: vos como símbolo de un Estado fallido. Bueno, más bien de un sistema de gobierno fallido por absurdo. Nunca vamos a conocer la causa concreta de tu muerte, ya que la Secretaría de Cultura de la Presidencia, en una ataque inusual de diligencia, se deshizo de tu cuerpo maltratado (el famoso corpus delicti), antes de que se pudiera determinar lo que te había pasado. Muy conveniente. Nunca conoceremos la acumulación de negligencia e incompetencia está detrás de tu miserable vida y muerte – sea cual sea la causa forense de tu fallecimiento: enfermedad fatal, descuido, falta de atención adecuada, depresión o vandalismo asesino.

Es absurdo confiar que sepa manejar un zoológico una Secretaría de Cultura que depende de la presidencia (o sea de una entidad política y no técnica), y que como tal ni siquiera es capaz de lidiar con los asuntos de cultura y arte. Si la alcaldía de San Salvador sería más idónea para asumir y transformar el zoológico, no sé. Pero tiene razón Bukele en decir: Así como están el zoológico y la Secretaría de Cultura, amarrados a los diseños políticos de la Presidencia, no debemos permitir que continúen.

Quizás no queda otra que cerrar el zoológico. ¿Tienen nuestros niños el derecho de tener un lugar para ver a animales exóticos? No. Hay miles de otras formas, en películas y videos y en Internet, para enseñarles como realmente viven estos animales.


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Hay que cerrar la Secretaría de Cultura de la Presidencia. Fue idea loca de Funes y Vanda la creación de este monstruo, en vez de una entidad autónoma, profesional y apolítica. Y al llegar Sánchez Cerén, le pareció conveniente tener esta Secretaría al servicio de su propia locura del “buen vivir”.

Pero todo esto ya te vale, Gustavito. Saludos,




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Posdata: El rediseño de MAS! me plantea el reto de regresar al formato original, con el cual las Cartas de Paolo nacieron, por cierto en MAS! Acepto con ganas el reto de plasmar el mensaje de mis cartas en 420 palabras. Menos paja, más al grano. Menos análisis, más lenguaje directo. Más disciplina, menos retórica.

(MAS!/El Diario de Hoy)

miércoles, 1 de marzo de 2017

Abraham Rodríguez: El último intelectual en la política salvadoreña

Murió Abraham Rodríguez, uno de los últimos grandes caballeros e intelectuales en la política salvadoreña. Hará falta al país esta voz de sensatez, institucionalidad y defensa de la Constitución – voz nunca altisonante, pero a veces devastadora en su crítica y defensa de principios.

Hay dos momentos en la historia que don Abram, si hubiera alcanzado la más alta magistratura del país, hubiera podido ahorrar al país enormes desvíos en su camino a la democracia.

Si Abraham, el gran intelectual de la Democracia Cristiana, hubiera asumido la presidencia en 1984, en vez del caudillo Napoleón Duarte, a lo mejor El Salvador no hubiera tenido que pasar por 8 años más de guerra antes de alcanzar la paz. A esta altura, Duarte ya estaba quemado por su fatal alianza con los militares, y amarrado a los intereses norteamericanos. Como constitucionalista, antimilitarista y patriota que fue, Abraham hubiera tenido mucho más posibilidades de proponer al sector privado e incluso a la ARENA de Roberto d’Aubuisson un plan de paz con la insurgencia. Duarte ni siquiera lo intentó, y sus diálogos nunca fueron más que monólogos.

Pero Abraham no tuvo la fuerza ni la voluntad de disputarle a Duarte el liderazgo. No era la hora de un político racional con aversión al caudillismo. Así que la campaña del 1984 se peleó entre Duarte y d’Aubuisson. Caudillo versus caudillo.

Foto: Edu Ponces/El Faro
 El otro momento histórico donde Abraham hubiera sido el más indicado para aspirar al poder para dar viabilidad al país fue 10 años más tarde, en la primera elección presidencial de la postguerra. En 1993 se desencadenó un gran debate dentro del FMLN, todavía compuesto por las cinco organizaciones que la habían formado durante la guerra. Fue un debate sobre qué tipo de país construir, y con qué alianzas y qué concepto de democracia. Unos, que resultaron mayoritarios, concebían la política y las elecciones como prolongación de la lucha revolucionaria para llegar al socialismo. En cambio, los que resultaron minoría, por lo menos en el recién creado aparato partidario, concebían su incorporación al sistema legal y político como oportunidad para construir una nueva mayoría para reformar el país y para consolidar un verdadero pluralismo democrático.

Al acercarse las elecciones presidenciales, este debate desembocó en dos estrategias diferentes (y a la larga incompatibles): usar las elecciones presidenciales para consolidar al FMLN como fuerza revolucionaria y socialista, aunque era claro que no podía ganar; o convertir la izquierda en parte de una alianza con las fuerzas democráticas, alrededor de una propuesta de reforma política y social, consolidando el Estado de Derecho y las instituciones. Para la primera estrategia, promovida por el PC de Schafik Handal y las FPL de Salvador Sánchez Cerén, el candidato era Rubén Zamora. Para la otra estrategia, promovida por el ERP de Joaquín Villalobos y la RN de Fermán Cienfuegos, el candidato idóneo era Abraham Rodríguez.

Prevaleció la línea de Schafik. Rubén se enfrentó a Armando Calderón Sol. El FMLN perdió, no solo las elecciones, sino también su unidad y su pluralismo. Poco después, el FMLN sufrió la primera de una serie de divisiones, donde siempre los reformistas abandonaron al partido.

Si el Dr. Abraham Rodríguez se hubiera convertido en 1994 en el líder de una amplia alianza reformista (y tal vez en el presidente), el país se hubiera ahorrado el vergonzoso capitulo del ‘gobierno de cambio’ de Mauricio Funes. Y hoy no estuviéramos rogando a Naciones Unidas a aplicarnos recetas contra la polarización que bloquea el desarrollo nacional. Abraham hubiera sido el gran reformador de la postguerra, presidiendo una alianza que incluía a un FMLN pluralista, con debate interno, con liderazgo plural. Al rechazar esto, el FMLN luego, ya depurado a un partido ortodoxo y vertical, tuvo que echar manos a un Mauricio Funes para alcanzar la alternancia. O sea, a un prestanombre sin base social, sin peso moral, sin carácter democrático. Todos conocemos el triste resto de esta historia.

Abraham Rodríguez, incluso sin haber podido aprovechar las dos oportunidades históricas de enrumbar al país, hizo invaluables contribuciones a la transición democrática, siempre defendiendo con caballerosidad y lealtad a sus principios la Constitución, el pluralismo, el orden republicano de la división de poderes.

Don Abraham nos hará mucha falta en la coyuntura decisiva, cuando se tratará en el 2018 de renovar la Sala de lo Constitucional y proteger la institucionalidad alcanzada.
(El Diario de Hoy)

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