jueves, 21 de diciembre de 2017

Carta desde un país normal: ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Igual que El Salvador, Costa Rica va en la recta final de elecciones. A pesar de que los ticos deciden en febrero 2018 sobre su parlamento y al mismo tiempo sobre la presidencia, el país está tranquilo. No se siente la ansiedad, ni la incertidumbre, ni la conflictividad que vive El Salvador cada vez que se acercan elecciones. Se ven las vallas de los candidatos, pero los ticos hablan de cualquier cosa, menos de ellos. No escucho debates que indiquen que esté en juego “el rumbo del país”. No he encontrado a nadie que, dependiendo del resultado electoral, piense abandonar su país.

En Costa Rica no se confirma el análisis, tan de moda en todo el mundo, que desde hace años diagnostica la muerte de los partidos y la ruptura del bipartidismo. El partido PAC, que en las últimas elecciones supuestamente rompió el bipartidismo y llevó a la presidencia a Luis Guillermo Solís, en 4 años se ha desinflado al grado que ahora nadie le para bola. Surgió otro partido espuma, llamado Integración Nacional, que disputa a los dos partidos tradicionales la entrada a la segunda vuelta. Pero uno de los dos, o Liberación Nacional, de historia socialdemócrata, o los socialcristianos del PUSC, ambos declarados muertos debido a la corrupción y gobiernos de cheros, pondrá al próximo presidente. Nadie parece entusiasmado con estos dos partidos tradicionales – pero tampoco con sus competidores.

Pero esto no les causa angustia a los ticos. Es normal. Es política, y no les causa ni optimismo ni pesimismo. “Los presidentes van y vienen, pero el Estado, con todos sus defectos y aciertos, sigue funcionando”, me dice un amigo tico, de los que hablan de política…

¿Cuál es la diferencia entre Costa Rica y El Salvador, que explica que nosotros vivimos cada elección con angustia y los ticos no? La frase que cité arriba lo explica: Costa Rica ha definido su rumbo hace casi 70 años, luego de su guerra civil, y construyó un Estado que funciona, gobierne quien gobierne, con prioridades que en el fondo nadie discute: educación, salud, y una administración pública profesional. Los diferentes partidos llegan al gobierno prometiendo, cada uno según su orientación ideológico, ciertas reformas para perfeccionar el sistema y enfrentar sus fallas: burocracia, estatismo, corrupción.

Esto no es muy sexy, más bien es aburrido. Es política en una sociedad normal, en un país que ha resuelto sus necesidades básicas. Tiene paz, tiene un excelente sistema educativo y un decente sistema de salud, no adolece de la violencia que caracteriza al triángulo norte, y las libertades y derechos ciudadanos no están en peligro, ni la seguridad jurídica de ciudadanos o inversionistas. Con razón nadie arma debates sobre escenarios desastrosos, ni tampoco promete revoluciones. ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Fui al “Festival de la Luz” en San José. Todo el mundo en la calle, toda la ciudad iluminada. Ningún alcalde o ministro aparece tomando crédito para este show. Es normal, es de todos, es parte de la cultura popular. Nada que ver con política o elecciones. Otra vez: ¡Qué aburrido! Pero, ¡qué alivio!

Saludos desde San José,


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(MAS! / El Diario de Hoy)

martes, 19 de diciembre de 2017

Carta a Josselyn Alabi: El lado positivo

Campeona:
Disculpá que te saco en una carta pública. Casi no nos conocemos. Pero sos persona pública: campeona de surf y embajadora de “marca país”. Pero sobre todo me atrevo por la manera como nos conocimos. Estuve con unos amigos almorzando en el Sunzal, igual que vos con unas amigas, en otra mesa. Me llamó la atención tu sonrisa, cuando se cruzaron nuestras miradas. Así es la vida en la playa. En el stress de la ciudad todos somos extraños, pero en la playa los extraños se pueden regalar sonrisas.

Comenté esto con mis amigos extranjero. Les hablé de la violencia con la cual convivimos, del fatal impacto que tiene sobre el tejido social, pero también de la facilidad con la cual se hace contacto entre salvadoreños, en cuanto nos olvidamos de nuestras angustias. Por ejemplo, en la playa…

Miren la alegría que irradia esta chava, les dije, cuando volviste a dirigir tu sonrisa a nuestra mesa. Fui a saludarte. Resulta que vos me habías reconocido: el señor de las cartas. Y me di cuenta que sos campeona y embajadora. Nos despedimos tomándonos fotos juntos… los dos famosos. Me fui con una sensación de…You made my day!

Luego me saliste en Facebook, y me causó la misma sensación. Es contagioso el optimismo que estás transmitiendo con tus fotos y posts: sobre tu deporte, tu carrera de economista, tu país. De repente entiendo el concepto de los embajadores de marca país, que siempre vi con escepticismo. Entiendo porqué mi amigo Alfredo Atanacio, a pesar de sus diferencias con el gobierno, aceptó este cargo. Tiene sentido que gente con esta fuerza de optimismo y entusiasmo sean la cara del país.

Parecido impacto me hizo otro encuentro fugaz, en el evento extraordinario de los libros humanos. Habíamos como 60 gente invitados a leer cada uno tres libros humanos, o sea sentarnos en una mesita para hablar con personas que representan grupos sociales o culturales con los cuales normalmente no nos comunicamos: ex pandillero, ex combatiente guerrillero, transexual, empresaria exitosa, joven de barrio marginal…

Cada uno escogía tres libros que representaban algo desconocido. Uno estaba anunciado como mujer evangélica – y como nunca había hablado en serio con alguien evangélico, escogí este. Me encontré con S., una mujer que ya conocí socialmente, sin tener idea sobre su religiosidad. Fueron 20 minutos increíblemente interesantes, que me causaron la misma sensación de felicidad que describí arriba. Es la felicidad que te invade cuando de repente se rompe la anonimidad, y conectás sin reserva, sin miedo con una persona. Conectar con una buena persona, aunque sea por un momento fugaz, puede enderezar tu manera de ver nuestra vida, o el país, o el futuro. Recuperás el optimismo que estabas a punto de perder…

Disculpen, Josselyn y S., que comparto esto con los lectores. Pero estoy seguro que sienten lo mismo.

Saludos,
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(MAS! / El Diario de Hoy)

sábado, 16 de diciembre de 2017

Un diagnóstico preocupante, que nadie quiere escuchar. Columna Transversal

El New York Times publicó una nota sobre El Salvador, que extrañamente no tuvo eco en nuestro país. El Times no es cualquier periódico, y la nota no fue cualquier noticia, sino un extenso reportaje investigado y escrito por Azam Ahmed, jefe de la oficina de este periódico para Centroamérica, el Caribe y México.

El tema: La guerra contra las pandillas. Como el título sugiere, el lector no va a encontrar un diagnóstico cómodo: “La hora de la verdad en El Salvador.” Tal vez por esto no ha tenido eco. ¿Nos asusta la hora de la verdad?

Pocas veces el NY Times dedica tanto espacio a nuestro país. Y pocos periódicos y reporteros trabajan con este método tan exhaustivo de investigación, fuentes contrastantes, y fact checking como lo emplearon el Times y Azam. El diagnóstico de hecho salió devastador, y no nos conviene obviarlo.
El diagnóstico: La guerra que la administración Sánchez Cerén lleva adelante contra las pandillas no ha logrado pacificar al país, sino por lo contrario ha empeorado la situación de derechos humanos, ha creado fuertes tensiones con las comunidades que supuestamente iban a liberar del control pandillero. Y la conclusión más importante, aunque diametralmente contraria a la narrativa oficial: precisamente cuando muchos pandilleros estaban discutiendo la posibilidad de dar un viraje a su historia y buscar su reinserción, la política de militarización del conflicto los forzó a responder con más radicalidad y violencia a un gobierno decidido a erradicarlos. El gobierno del FMLN, en vez de declarar la guerra a la violencia, la declaró a los pandilleros, usando cualquier método, incluyendo ejecuciones extrajurídicas. Y esto tiene su costo.
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No voy a contar como el reportaje llega a estas conclusiones. Los interesados lo pueden leer en el New York Times. Sólo voy a poner este reportaje en su contexto.

Tuve la oportunidad de observar, durante un año, la investigación de este periodista del Times, quien antes reportaba desde Afganistán sobre terrorismo y estrategias contrainsurgentes fallidas. Para no reproducir los acercamientos superficiales de muchos medios al tema, Azam Ahmed insistió en poder convivir con comunidades expuestas a las pandillas y a los operativos anti-pandillas de la policía. Vivió durante una semana en Las Palmas, colonia vecina de San Benito; y durante otra en Valle del Sol, una de las colonias más populosas de Apopa. En ambos lugares convivió con pobladores y pandilleros.

Además insistió en tener acceso a una de las figuras claves de las pandillas, no solo para entrevistarlo y recoger sus opiniones, sino para ver cómo vive y cómo interactúa con su familia y con su comunidad. Terminó compartiendo por varios días la vida de Santiago, vocero de la pandilla 18 Sur. Varios periodistas entrevistaron a este pandillero, pero nadie lo vino a conocer como este reportero. No extraña que se convirtiera en el personaje central del reportaje. Solo por esto vale la pena leer el reportaje. Demuestra que el problema no es tan simple y blanco y negro como muchos lo prefirieron pintar.

Santiago
no es el típico pandillero. Es el político entre ellos. Lo conozco desde el 2012, cuando la tregua tuvo que dar el paso de la cárcel, donde nació entre las cabezas históricas de las tres pandillas, a la calle, a los barrios, y hacerse sostenible entre las clicas dispersas en todo el país. En este proceso, Santiago jugó un papel clave, y es gracias a su liderazgo que el acuerdo inicial, la suspensión de la guerra entre las pandillas, se mantuvo hasta la fecha, incluso sin la intervención de sus protagonistas iniciales, quienes desde 2015 nuevamente se encuentran en estricto aislamiento en el penal de Zacatecoluca. Y sin la necesidad de una mediación externa, que primero fue desautorizada, luego obstaculizada y finalmente desarticulada y penalizada por el Ministerio de Seguridad, la Fiscalía General y la Asamblea Legislativa.

Fue Santiago quien contra todas las adversidades trató de mantener abiertos canales de comunicación entre las pandillas, para desmontar conflictos y cadenas de venganza, y también con la sociedad civil, los medios de comunicación y las iglesias. Fue Santiago quien no se cansó a activar estos canales para comunicar que las pandillas, aun bajo las condiciones de las medidas extraordinarias en los penales y los operativos masivos en los barrios, querían mantener viva la opción de un diálogo para parar y desmontar la escalada del conflicto. Muchos dentro de las pandillas, sobre todo entre los liderazgos que ganaron poder en ausencia de los protagonistas de la tregua recluidos en Zacatraz, comenzaron a ver a Santiago como un loco, pero también sabían que su autoridad descansaba en el mandato que le habían dejado los históricos. Cuando Santiago trató de construir un mecanismo de incluir, a través de intermediarios, las posiciones de las pandillas en el diálogo propuesto por Naciones Unidas, se enfrentó con mucho escepticismo dentro de las pandillas. Lamentablemente el gobierno, con su veto a esta iniciativa, dio razón a este escepticismo.

Fue también Santiago quien se opuso a las iniciativas del Frente de retomar el diálogo con las pandillas, pero limitado a buscar apoyo electoral. Irónicamente, quien promovió estas iniciativas fue precisamente otro cabecilla, que luego de su captura en la operación Jaque se convertiría en colaborador de la fiscalía y de los organismos de inteligencia, conducidos por cuadros del FMLN. El famoso Piwa.

Fuera de este contexto, las únicas declaraciones de Santiago que una nota del Diario de Hoy retomó del reportaje del Times suenan como declaraciones de guerra. Porque dice que antes de que pueda haber una solución, correrá más sangre. Pero al leer todo el reportaje, los lectores de darán cuenta que no lo dice para son amenazar, sino para expresar su resignación ante un gobierno que insiste enenfrentar la violencia con más violencia.

Resumen: Es necesario leer y reflexionar este reportaje del New York Times. Búsquelo en google, poniendo “NYT, La hora de la verdad en El Salvador”.
(El Diario de Hoy)

Telegramas navideños. Me pueden contestar en enero

Presidente: Usted fue a El Mozote para cumplir una sentencia de la Comisión Interamericana de DDHH. Salió del trámite. Un estadista hubiera aprovechado la ocasión para conciliar la justicia con la paz, presentando una Ley de Reconciliación que llene el vacío que dejó la suspensión de la amnistía.
Salvador Sánchez Cerén, en su carácter de dirigente de las FPL: Hablar de los 1000 campesinos de El Mozote y callar sobre los 1000 campesinos de San Vicente es hipócrita.
Mauricio Vargas: Usted mostró hombría cuando como militar apoyó a Cristiani a negociar la paz. ¿Por qué no va a El Mozote para decir a los hijos y nietos que la masacre de sus familias fue un crimen que deshonró la Fuerza Armada? Lo puede hacer una vez termine el juicio.
Padre Tojeira: ¿Por qué, en vez de solicitar un juicio penal, no convocaron en la UCA un Tribunal Russell, como el que se hizo en 1966 sobre Vietnam, para establecer la verdad sobre el asesinato de los jesuitas, de Rodríguez Porth y otros crímenes de guerra?
Nayib Bukele: Ahora que quiere asumir el rol del verdadero revolucionario, acusando al FMLN de ser Arena.2, ¿por qué hace giras en California, en vez de ir a las comunidades de ex combatientes en Morazán, Chalate, y el Bajo Lempa? Será interesante ver si aceptan su liderazgo.
Milagro Navas: Alcaldesa, si las propuestas de su contrincante Luis Rodríguez son tan risibles como usted dice, ¿por qué se niega a enfrentarlo en un debate público?
Mauricio Interiano y Alberto Romero: Su silencio sobre los bonos navideños de los diputados hace demasiado ruido. ¿Realmente van a permitir que sus diputados los cobren?
Vanda Pignato: ¿Realmente piensa que alguien le cree esta cara de Yo no fui, fue mi marido? Usted vivió en los mismos lujos de su esposo. ¿No fue usted que llevó a Orlando su familia en el jet privado? ¿Y lo de Santana, Lula y Odebrecht?
Fiscal General: ¿No va a investigar y acusar al ministro de Gobernación por falsedad ideológica y decisiones arbitrarias en el caso de la legalización exprés de las 62 asociaciones fantasmas que necesitaba el gobierno para elegir a Trejo?

Ya sé que todos ustedes ya están empacando para sus vacaciones. Yo también. No importa, me pueden contestar en enero 2019. Saludos,
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(MAS! / El Diario de Hoy)

jueves, 14 de diciembre de 2017

Carta al canciller y al ministro de Seguridad: Saquen a Trump de sus confusiones

Estimados Hugo Martínez y Mauricio Landaverde:
Trump ordenó a su fiscal general Jeff Sessions y la jefa de Homeland Security Kirstjen Nielsen una campaña propagandística que se llama: Vamos a erradicar la Mara Salvatrucha. Pero en el fondo no tiene nada que ver con Seguridad, sino con su política contra la inmigración.

Tienen que contrarrestar la mala prensa que tienen por lo del TPS y de los “dreamers”, programas que ambos quieren suspender. Entonces, proyectan el problema de la MS como un asunto de migración. Para combatir a la pandilla, proponen suspender los mecanismos de unificación familiar que permite a inmigrantes con estatus legal a traer a Estados Unidos su hijos – y de paso la llamada “lotería de visas” para salvadoreños. Y quieren obligar por ley a las autoridades locales y estatales a colaborar con las autoridades federales en la caza de inmigrantes ilegales. Con esto quieren remover tres estorbos en su lucha contra la inmigración. Pero como las tres medidas son controversiales, incluso en el Congreso, los presentan necesarias en la lucha contra la criminalidad y las pandillas salvadoreñas. Asustan con el petate del muerto para avanzar en su legislación anti inmigrante.

Alguien tendrá que explicar a Trump y sus zares de Seguridad que estas medidas van a afectar a la mayoría de inmigrantes trabajadores, pero solo mínimamente a las pandillas. Y como todas las medidas contra nuestros migrantes afectan directamente a nuestro país, esta tarea les toca a ustedes, señores ministros.

Hay que explicarles que las pandillas no son una exportación de El Salvador a Estados Unidos, sino al revés: de Estados Unidos para El Salvador. Así ha sido históricamente, y así sigue funcionando con las deportaciones.

Hay que explicarles que la gran mayoría de los pandilleros en Estados Unidos son “made in USA”: nacidos o por lo menos crecidos y convertidos en criminales en los barrios de Los Angeles, Houston, Maryland y Long Island – y no infiltrados a Estados Unidos por la frontera y por los “vacíos en la legislación de migración”, que ahora proponen cerrar. De paso: Lo mismo es cierto con la mayoría de los terroristas y autores de masacres en Estados Unidos.

Hay que explicar a Trump que muchos de sus pandilleros son ciudadanos de Estados Unidos y nunca han pisado tierra salvadoreña.

Hay que explicarles –e incluso en público- que Trump está engañando a su pueblo y su Congreso, mezclando asuntos de migración con la lucha contra las pandillas y el terrorismo. Lo que realmente quiere no es combatir las pandillas, sino avanzar con su política anti inmigrantes.

Hagan su trabajo, señores ministros.
Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)

martes, 12 de diciembre de 2017

Carta a los fiscales y jueces: Levanten la reserva en el “caso Gordo Max”

¿Por qué el caso de los clientes de una red de prostitución tiene reserva total? Debido a la reserva, solo conocemos la información que los fiscales han filtrado a los medios, mientras que los acusados y sus defensores tienen que mantener silencio. Y debido a esto, en los medios presentan a los 4 acusados como miembros de una red que se dedicaba a la prostitución de menores.

Ninguno de ellos es acusado de este delito, sino como clientes, por haber pagado por tener relaciones con una menor. Que es un delito diferente.

La reserva favorece a la fiscalía y reduce la capacidad de los acusados a defenderse, facilitando su pre-condena mediática. El Diario de Hoy escribió: “Son acusados de pertenecer a red de trata de personas.” Obligada a mantener silencio, la defensa no puede contrarrestar esta falsedad.
Los miembros de la red de prostitución no aparecen en el juicio. Son sujetos de otro juicio separado. Debido a la reserva que los jueces decretaron para ambos casos, no sabemos si la principal testigo, presentada por la fiscalía como “clave Azul” y víctima, anteriormente fue acusada como integrante activa de la red de prostitución. No sabemos si “clave Azul” está bajo protección por su calidad de menor (al tiempo de los hechos), o como “testigo criteriado”, la que a cambio de su testimonio se salva de ser perseguida como proxeneta.
Esto sería grave. La fiscalía no puede conceder este beneficio a alguien que cometió delitos mayores que las personas contra los cuales testifica. Además, sería inconcebible que una mujer involucrada en el delito de ofrecer servicios sexuales de menores de repente se convierta en víctima. Porque “clave Azul” figura en el actual juicio como víctima y testigo de la fiscalía. Sin ella, no habrá condena.
Entonces, ¿es víctima o es victimaria? No hay respuesta, porque la fiscalía (que sabe la respuesta) consiguió reserva total.
Algunos dirán que estoy defendiendo a pervertidores de menores. No se trata de esto. Si son culpables, los quiero ver condenados y encerrados. Pero también quiero que su juicio sea transparente – y que la fiscalía no repita el pecado que muchos ya le hemos señalado: primero pedir reserva, y luego filtrar información negativa para, conseguir una pre-condena mediática.
Siempre es problemático condenar basado en testigos que consiguen impunidad por otros delitos. Si fuera cierto que este caso se sostiene en el testimonio de una persona que de victimaria se convirtió en víctima, quedarían serias dudas en la acusación. Para prevenir esto, lo mejor sería que se levante la reserva, para que podamos conocer y valorar toda la información relevante.


Saludos,

44298-firma-paolo

(MAS! / El Diario de Hoy)

sábado, 9 de diciembre de 2017

Carta al ‘Capo di Capi’ del VMT: Sostengo lo dicho

Estimado funcionario:
Usted ha demandado a Genaro Ramírez de difamación, lo acusa de haberle dicho en televisión “capo de capos”. Genaro dice que sólo repitió lo que yo había expresado en público. Es cierto, el 7 de enero 2017 publiqué una columna titulada “Carta al ‘capo di capi’ del VMT: La prueba de cafres”, ofreciéndole ayuda con el diseño del examen sicológico para motoristas.

Entonces, la primera pregunta que me surge al leer la noticia sobre su demanda contra don Genaro es: ¿Por qué este hombre qué no me demandó a mi, si siente que la palabra ‘capo’ mancha su buen nombre?

La segunda pregunta: ¿Cuál buen nombre? Si este hombre, desde que lo conozco, siempre se menciona en el contexto de noticias malísimas: arbitrariedades, ineptitud, y todas las irregularidades e ilegalidades relacionados al SITRAMSS.

La tercer pregunta que me surge: ¿Cuál de las definiciones de ‘capo’ objeta este funcionario? Consultemos la Real Academia de la Lengua Española:
capo
Del it. capo; propiamente
‘cabeza’.
1. m. Jefe de una mafia.
2. m. Jefe superior de una corporación u oficio.
3. m. Persona con poder y prestigio o muy entendida en una determinada materia.
¿Cuál de las 3 definiciones de ‘capo’ le ofende? Usted cumple por lo menos dos de ellas: la segunda, porque es jefe de una dependencia estatal importante. La tercera ya es más problemática, porque tiene poder, pero no tiene prestigio, y mucha gente duda que esté “muy entendido” en la materia del transporte. ¿Y la primera? Decida usted si se siente aludido. Veamos entonces lo que significa ‘mafia’, según la Real Academia:
mafia
Del it.
mafia.
1. f. Organización criminal y secreta de origen siciliano.
2. f. Cualquier organización clandestina de criminales.
3. f. despect. Grupo organizado que trata de defender sus intereses sin demasiados escrúpulos. La mafia del petróleo.
4. f. Engaño, trampa, ardid.
Bueno, los dos primeros numerales no aplican a usted, porque su operación no es secreta, ni clandestina, sino se desarrolla dentro del gobierno. Pero hay mucha gente, incluyendo Genero y este servidor, que creemos que los últimos numerales sí aplican. Hasta sus amigos no le describirían como hombre de escrúpulos, y la misma Sala de lo Constitucional le reclamó engaños y trampas…

Así que lo mejor que puede hacer es tomarlo como halago. Hombres más poderosos que usted sabiamente tomaron el título de ‘capo di capos’ como distinción.
Saludos,

44298-firma-paolo
(MAS! / El Diario de Hoy)