martes, 17 de marzo de 2020

Carta a los diputados: Golpes de pecho. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 17 marzo 2020


Esta carta va a los diputados del FMLN (y dos del PDC) que votaron en contra del decreto de Estado de Excepción, pero también a los diputados de ARENA que no querían dar su cara dando el voto, pero mandaron a suplentes a apoyar el decreto. Estos últimos son los más hipócritas. En el fondo sabían que el país (no el gobierno, el país) necesitará un decreto que le permite limitar el derecho a la libre circulación y reunión, una vez el coronavirus comience a propagarse. 
ARENA hizo lo correcto, pero como tantas veces, lo hizo mal.
Quien ha observado cómo esta epidemia se ha desarrollado en los diferentes países sabe que es inevitable que los gobiernos tomen medidas restrictivas, regulando y limitando sobre todo dos cosas: la circulación de los ciudadanos por el territorio nacional y las reuniones y aglomeraciones masivas de distinta índole: deporte, culto, cultura, comercio, etc.
Pero porque se trata de derechos consagrados en la Constitución, nuestro gobierno no podía imponer estas limitaciones sin que la Asamblea aprobara un Estado de Excepción. Yo comparto las dudas en la vocación democrática del actual presidente de la República, sobre todo luego de su actuación autoritaria y de menosprecio a la Constitución mostrada el 9 de febrero. Pero ante la gravedad de la amenaza que representa la epidemia del coronavirus, no se vale dejar al gobierno sin los instrumentos indispensables para enfrentarla. Decretar limitaciones de movimiento y reunión no son medidas opcionales, son indispensables. Y como chocan contra derechos constitucionales, se necesita un decreto de excepcionalidad. Punto.
La oposición rechazó, con razón, el proyecto del decreto de Estado de Excepción que mandó el gobierno, que daba competencias excepcionales mucho más amplias al gobierno. Por ejemplo, el derecho de negar la entrada al país a ciudadanos salvadoreños. También optó por una redacción muy tajante: “Se suspenden tales y tales derechos…”
Pero no hubo necesidad de suspender ningún derecho de un tajo. ARENA y el PCN consensuaron una versión del decreto mucho más moderada y prudente: en vez de suspender los derechos constitucionales, facilita que el gobierno, en dado caso justificado, pueda restringirlos parcialmente y por tiempo limitado. Este es el decreto que al final llegó a la votación del pleno y fue aprobado con 57 votos.
Es muy difícil imaginarse cómo un gobierno, en medio de la crisis de una epidemia y con todos los ojos encima pueda abusar de este decreto. Primero, no le da mano libre para suspender o limitar cualquier derecho constitucional, sino que solo los dos mencionados: reunión y movilización. Nada más. Y sólo para 15 días. O sea, en dos semanas la Asamblea, si ve abusos, puede negarle al gobierno una prórroga. 
Incluso actuando con las intenciones más oscuras, ¿qué daño puede hacer el gobierno en estas dos semanas que constituya un peligro para la institucionalidad del país? Ninguno. 
El problema es que en nuestro país este debate sobre medidas excepcionales siempre tiene una carga política y, diría yo, sicológica, muy fuerte por los traumas de la dictadura, la guerra y la represión. Alguien dice Estado de Excepción y la gente entiende Estado de Sitio, Toque de Queda y represión. Hasta La Prensa Gráfica sacó un titular diciendo que se decretó Estado de Sitio…
Cuando hablamos del Estado de Excepción, nos remitimos al Art. 29 de la Constitución. Este artículo da la lista de derechos constitucionales que pueden ser sujetos de limitación o suspensión en un Estado de Excepción. Y aparecen la libertad de expresión y la garantía de inviolabilidad de las comunicaciones. 
Y mucha gente, hasta profesionales, abogados y diputados, entienden que en cualquier caso, si se decreta Estado de Excepción, perdemos estas dos garantías: libre expresión y privacidad de nuestras comunicaciones. 
Pero incluso el borrador de decreto que mandó el gobierno dice explícitamente que estas dos garantías constitucionales no son sujetas de este decreto. Pero muchos opinadores siguen hablando del peligro para la libertad de expresión y critican a los diputados de haber puesto en peligro este derecho fundamental. 
Así que digo a los diputados que ahora se dejan celebrar como “la verdadera oposición”: Dejen la demagogia y la hipocresía. El país los va a necesitar una vez que la epidemia esté entre nosotros.
Saludos, 

sábado, 14 de marzo de 2020

Carta a los viejitos: Somos el 3% que el virus quiere matar. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 14 marzo 2020


Queridos colegas:
Yo he sido, durante largos meses, del 3% que no se alinea con el culto al líder Bukele y que ha mantenido distancia crítica con el nuevo gobierno. Asumí el rol de los 3% críticos, a toda honra.
Bueno, ya no somos el  3%, crecimos al 15 o 20%. Pero ahora parece que soy parte de un nuevo 3%, de la porción de la población que, según las estadísticas internacionales disponibles, el coronavirus es capaz de matar. O del 5% que, según las mismas estadísticas, necesitará cuidados intensivos en caso que se contagie, con gran probabilidad de morirse. Somos los viejos de la sociedad, los que tenemos enfermedades crónicas, bajas defensas, deficiencias de corazón.
Bueno, como no hay ni habrá camas de Cuidados Intensivos, ni para el 3% y mucho menos para el 3% de los que nos vamos a contagiar, no nos queda otra que protegernos a tiempo. Por lo menos yo no voy a asumir que este virus me va a matar, solo porque soy del 3% más vulnerable de la sociedad. Para nosotros, los viejos y enfermos, la única manera de sobrevivir es evitando que nos contagien.
Yo me voy a poner en auto cuarentena. En mi casa. ¿Cómo funciona? No sé, nunca lo he hecho, y hasta ahora tampoco he visto que el gobierno, el colegio médico o los medios nos hayan explicado cómo hacer efectiva una cuarentena voluntaria en casa. 
Pero tampoco compliquemos la cosa. Significa, en primer lugar, salir lo menos posible de casa, mucho menos a lugares con aglomeraciones de gente. Tener a alguien de la familia para hacer las compras necesarias. Y diseñar un sistema que evite que los familiares, que siguen saliendo y entrando de la casas, me traigan al virus. Entonces, otra vez el rollo del lavado de manos, de la higiene en general, de cambiar de ropa antes de acercarse a los demás. No recibir visitas que no sean necesarias.
También estoy esperando que las autoridades de Salud, del Seguro Social y nuestros médicos nos indiquen qué hacer con las citas médicas, consultas, exámenes, etc., sobre todo en caso de los que somos pacientes de hospitales nacionales o del Seguro Social. Una vez la epidemia arranque en el país, yo ya no voy a ir a las citas en el Seguro Social. Hacer las colas y las esperas en pasillos llenos de gente igual de vulnerables que uno no puede ser aconsejable. Los hospitales y el Seguro Social deberían comunicar a sus pacientes cuáles consultas, intervenciones y exámenes son vitales que hay que mantener, y cuáles se pueden suspender. Lo ideal sería pasar parte de las consultas a médicos privados, con un acuerdo especial del gremio con el gobierno y el Seguro Social para definir cómo el Estado, durante la emergencia, asumiría el costo de estos servicios.
Si las autoridades y los gremios de médicos proporcionan la información y orientación debida, armando también hotlines telefónicas y online para guiarnos, el sistema de cuarentena domiciliaria voluntaria puede funcionar, incluso para este minoría de 5 o de 3% que somos los más probables de morir si nos contagiamos. 
Tenemos que exigir al Estado, al gobierno, a las autoridades de salud que hagan todo en su poder para prevenir los contagios masivos y para atender y curar a los que adquieren el virus. Pero simplemente esperar que el gobierno nos proteja sería lo más imbécil que podemos hacer.
Yo me iré a auto cuarentena. 
Saludos, 

jueves, 12 de marzo de 2020

Telegramas en tiempos de epidemia. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 12 marzo 2020


Presidente Bukele: El gobierno de China enfrenta el Coronavirus desde el 31 de diciembre de 2019. ¿Qué asesoría y apoyo para prepararse para la epidemia ha recibido El Salvador de su nuevo aliado?
Embajadora china: ¿La ciudad de Beijing regaló los camiones cisterna a la alcaldía de San Salvador o a Neto Muyshondt? Porque llevan pintado en grande el slogan “Con Neto SSESTUYO”. 
Ministra de Salud: ¿Ya convocó un comité interdisciplinario y no partidario de expertos en Salud Pública e Infectología para conducir la campaña contra el virus? ¿O lo va a dejar a su sucesor?
Presidente de ANDA: La Asamblea pide su renuncia. Si no quiere hacerles caso a los diputados, hágalo a la gente de Altavista, Soyapango, Santa Tecla… 
A los compradores de pánico: Lo que viene es una crisis de salud, no el fin del mundo. Pricesmart no va a cerrar mañana…
Jefe de Migración: Díganme por favor que estas celdas del cuartel de la Fuerza Aérea donde mandaron a unos viajeros procedentes de España no son parte de su plan de prevención, sino una medida de emergencia, ya que no estaban listos los centros de cuarentena. ¿Pero cómo es posible que la llegada de estos compatriotas desde Europa les agarró a ustedes de sorpresa?
Empresarios: Ojalá haya sido solo un desliz lo que dijo el presidente de ANEP: “Me preocupa que vaya a salir más cara la medicina que la enfermedad. Me preocupa que el país se detenga en su actividad”. 
Gobierno: Entre más transparentes sean las decisiones y medidas que tomen para restringir la libertad de movilización y reunión de la gente para prevenir el contagio masivo, más confianza tendrá la gente para acatarlas. Y viceversa. 
ARENA: No entendí lo que van a poner a hacer a todas sus alcaldías y estructuras partidarias en esta su campaña anunciada para prevenir el Coronavirus. Pero es bueno que hagan algo.
Voceros del gobierno: Vi en TV e Internet a gobernantes de otros países explicando las medidas de emergencia contra la epidemia. Escuché a Angela Merkel y su ministro de Salud. Para no ir tan lejos, escuché al presidente de Costa Rica y su ministro. Qué envidia me dio…
Presidente Bukele: Ya sabe que nadie, ningún país, nos va a ayudar con lo del virus. Todos están ocupados para controlar la crisis en su propio país. La única salida es que el gobierno invite a todo el país a colaborar y compartir la responsabilidad.
Saludos, 
Posdata: 
Presidente Bukele: A primera vista, parecen racionales las medidas que anunció ayer en cadena nacional. Todos son para ganar tiempo para que nos preparemos mejor. Pero usted no mencionó las medidas para que el sistema de salud mejore su capacidad de respuesta.


martes, 10 de marzo de 2020

Carta al gobierno: Déjense de pajas y preparen el país para el virus


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 10 marzo 2020


Una de las cosas que se sabe sobre el coronavirus es que va a pegar más fuerte a los países pobres porque tienen sistemas de salud débiles. Ahora la epidemia pega a los países más desarrollados, porque son tan globalizados e interconectados con el turismo de masas y con el comercio que no se puede evitar que el virus llegue rápido de continente a continente.
Nosotros, con un flujo raquítico de turistas, viajeros de negocio y técnicos del resto del mundo, todavía estamos a salvo. Pero es una cuestión de tiempo para que un virus con esta velocidad de propagación, una vez establecido en los países más globalizados, alcance a los países menos globalizados y estos, desafortunadamente, también son los que tienen los sistemas de salud pública más débiles. Como El Salvador.
En las experiencias de China, Corea del Sur e Italia ya se puede estudiar de qué factores depende la fatalidad de esta epidemia. Depende de la capacidad de los gobiernos de tomar decisiones drásticas y a tiempo: capacidad de decretar e imponer restricciones de movimiento y de actividades económicas, culturales, religiosas y sociales en ciertas zonas, y al mismo tiempo garantizar a la población el abastecimiento, la seguridad, y la debida información. Me permito expresar dudas si el gobierno de El Salvador esté debidamente preparado, organizado y conectado con los territorios para jugar este rol. No se ha nombrado gobernadores, quienes deberían asumir la coordinación entre gobierno central y gobiernos municipales, y al mismo tiempo la coordinación entre todas las dependencias gubernamentales en un departamento. Protección Civil ha perdido protagonismo y parece subordinada a las políticas partidistas de Gobernación. 
Pero el factor decisivo, del cual dependerá que tan duro nos va a pegar el virus, o sea cuántos salvadoreños nos vamos a morir, es la capacidad de nuestro sistema de salud público. Los expertos internacionales ya nos explicaron que el 80% de los que se contagian no necesitan mayor atención médica y no corren peligro de morirse. Lo que necesitan es no contagiar a más gente.
Pero un 20% va a necesitar hospitalización, y dentro de este contingente habrá otro, el más vulnerable, que necesitará cuidados intensivos. Si no, se morirá. Son las personas de 65 años para arriba, sobre todo los que tienen enfermedades crónicas que debilitan sus resistencias.
No sé cuántas camas de hospital tiene el país. Asumamos que entre el sector público y el privado disponemos de 10,000 camas. En cuanto a cupos de Cuidados Intensivos me atrevo a decir que no llegan a 1,000 en todo el país. Y ojo, todas ocupadas, las 10,000 camas igual que las 1,000 camas de Cuidados Intensivos.
Hagamos la matemática: 10,000 camas alcanzarían (corresponderían al 20% de los contagiados del virus), si el total de los salvadoreños que adquieren la enfermedad no pasa de 50,000. Pero dentro de estos 10,000 pacientes habrá una cuarta parte que requiere Cuidados Intensivos, y definitivamente el país no dispone de 2,500 cupos.
Bueno, tal vez no lleguemos a este número de 50,000 contagiados del coronavirus. Tal vez no necesitemos todas las 10,000 camas para atender el 30% que lo requiere. Ojalá. Pero tampoco tenemos las 10,000 camas disponibles. Están ocupadas y hay listas de espera. Habrá que comenzar desde ya una política de priorización radical de tratamientos internos e de intervenciones quirúrgicas para tener camas disponibles. Si ahora necesitáramos internar a 1,000 o 2,000 pacientes con coronavirus, y 25% de ellos en Cuidados Intensivos, el sistema colapsa. ¿Qué hacer para evitar esto?
Hay que negociar desde ya con el sector privado de salud la inclusión de los hospitales privados, con todos sus recursos, en cualquier plan de contingencia. Y no solo los hospitales, también los miles de consultorios privados. Una vez que los hospitales nacionales y del Seguro Social entren plenamente en la atención a los contagiados del nuevo virus, será imposible mantener el mecanismo de consulta externa en estos hospitales. Sus pasillos se convertirían en los principales puntos de contagio. Habrá que descentralizar las consultas no relacionadas con la epidemia en centros de salud y consultorios privados y crear mecanismos financieros para garantizar que todos tengan acceso.
¿Está el gobierno preparando todas estas condiciones para que el país pueda enfrentar la epidemia? No sabemos. Y esto lleva a otro punto: Todo esto requiere confianza y la confianza requiere transparencia. Si no, nadie se va a someter a las medidas que decrete el gobierno.
Saludos, 

sábado, 7 de marzo de 2020

Carta a Schafik Hándal Jr.: No permitamos violencia política. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 7 marzo 2020


Diputado:
Cuando el presidente de la República llama a los diputados enemigos del pueblo y delincuentes que pactan con pandilleros; cuando sus ministros y luego sus propagandistas, y al final sus seguidores y troles repiten hasta la saciedad estos insultos, no se puede esperar que esta prédica del odio no se pase de las redes sociales a la calle. No me sorprendió por nada cuando vi el video de un seguidor fanatizado de Bukele emboscarte en la calle frente a la Asamblea para grabar una escena grotesca de insultos. 
Y esto apenas comienza, y no piensen que va a quedar a nivel de agresión verbal. El odio genera violencia real.
Aunque vos no sos santo de mi devoción, mi rechazo a esta escena fue inmediato. Y cuando te criticaron por devolverle al agresor sus insultos, puse en Twitter: “Hasta exceso de paciencia mostró Schafik”, porque yo tampoco soy partidario de poner la otra mejilla…
Horas después, escarbando en memorias casi muertas, se me vino a la mente una escena, en la cual vos fuiste el agresor, y yo el que recibía los insultos. 
Habrá sido hace como 6 años. Todavía teníamos La Ventana en Plaza Palestina, y hubo un pleito sobre la remodelación de la plaza. La Asociación Salvadoreña Palestina quería botar el bosquecito de eucalipto y sustituirlo con palmeras, pero los vecinos de la plaza queríamos salvar nuestro bosquecito. En este contexto hubo una celebración de la comunidad palestina, pero también se había apersonado un reducido pero ruidoso contingente de militantes del Frente. Comandado por vos…
Al final del acto, este contingente rojo, que estaba al otro extremo de la plaza, se movilizó hacia La Ventana, con gritos de solidaridad con la lucha palestina. Sentado con mi familia en una mesa que daba hacia la plaza, observé el espectáculo. Cuando me vieron, pararon la marcha y todos se voltearon hacia nuestro restaurante. Vos agarraste el megáfono y me dedicaste un mini discurso casi tan agresivo como el del loquillo que te enfrentó frente a la Asamblea. Me lo echaste con nombre y apellido, en frente de mi negocio, de mi familia, mis clientes, mis empleados: “Paolo traidor. Paolo enemigo del pueblo palestino…”
Me quedé callado, no porque tengo este don de la paciencia y moderación, sino porque mi familia no me dejóotra opción. 
Ya que estamos recordándonos de viejos tiempos, te voy a contar otro episodio, esta vez con tu padre. En su campaña presidencial, el viejo visitó Suchitoto. Y por supuesto fui a la plaza a verlo. Como maestra de ceremonia habían puesto a “Mariposa”, la ex locutora de Radio Venceremos, que en esta época residía en Suchitoto, una mujer que después de la guerra se fanatizó en un grado preocupante. Cuando ella me vio sentado en el portal sur, agarró el micrófono para insultarme y gritar que me fuera: “¡Paolo fuera!” Schafik le quitó el micrófono y dijo: “Aquí todos son bienvenidos.” Y a los pocos días apareció en La Ventana, todavía en la colonia San Luis, para pedirme disculpas. “Vos me recibiste en los cafetales de Perquín. Por donde llegue, vos sos bienvenido”. Y nos morimos del chiste contándonos anécdotas de sus meses en Morazán, incluyendo el “Arambalazo”, cuando querían matarlo y no pudieron…
A vos te hace falta el humor que tuvo tu viejo, pero sea como sea, yo voy a defender a cada diputado, independiente de coincidencias políticas, contra estas campañas de odio promovidas desde el gobierno. 
No podemos permitir que regrese al país la violencia política que supuestamente enterramos con los Acuerdos de Paz.
Saludos y nada de resentimientos, 

jueves, 5 de marzo de 2020

Carta sobre otro paso ilegal del presidente de la República, De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 5 marzo 2020

Las ilegalidades cometidas por el presidente de la República en su manera de ordenar ciertas medidas a sus funcionarios, comenzaron en los primeros días de su gobierno, cuando ordenó por Twitter a sus ministros despidos que violentaban la ley, hasta llegar el lunes pasado a esta orden al Director de Centros Penales: “Director @OsirisLunaMeza, decrete emergencia máxima en todos los centros penales, todos a encierro total, ni un rayo de sol para nadie, 0 visitas, 0 patio, 0 tiendas, todos en sus celdas, 24/7, hasta nueva orden”.
Ya queda establecido que esta orden presidencial carece de toda la legalidad. No tiene derecho de decretar estas medidas. Hay instancias y criterios que establece la ley. Lo que Osiris Luna, quien también es viceministro de Justicia, debiera haber contestado al presidente es: "No puedo cumplir esta orden, porque caería en una ilegalidad y un posible delito. Voy a instruir a los directores de cada centro penal y a los respectivos jueces de Vigilancia Penitenciaria que examinen si en el penal bajo su control existen las razones que la ley da para decretar estado de emergencia. También le informo, presidente, que la figura legal de un estado de emergencia, a nivel de todo del sistema penitenciario, no existe…”.
En vez de esto, Osiris Luna contestó: “Cumpliré la orden de inmediato, presidente”.
La ilegalidad de todo esto está muy bien argumentada en una columna especial que publicó en El Diario de Hoy el penalista Arnau Baulenas, del Instituto de Derechos Humanos de la UCA. También tomó esta misma posición el Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Apolonio Tobar. Sin duda, Bukele actuó fuera del margen legal. Uno se hace la pregunta: a estas alturas, el presidente ya sabe que esta manera de dar órdenes encima de las competencias de otras instituciones es ilegal, ¿por qué lo sigue haciendo?
Primero, porque puede. Puede, porque hasta ahora no hay nadie que lo pare. Segundo, porque es parte de su ADN. Como el escorpión que prometió a la rana que no la iba a picar si lo pasaba el río. A la mitad del río, el escorpión le dio su mortal picada. La rana le pregunta: “¿Por qué hiciste esto? Ahora moriremos los dos”. Él respondió: “Está en mi naturaleza…”.
O sea, para el presidente Bukele no es un asunto de legalidad, tampoco de conveniencia política mantener las reglas básicas de la institucionalidad. Por lo contrario: su propósito es mostrar que con suficiente apoyo popular se puede romper estas reglas. No es un accidente que se pasa encima de la Ley Penitenciaria, encima del control judicial del sistema penitenciario, encima de las competencias de la PDDH. Es diseño estratégico. Está en su naturaleza de gobernador autoritario con fuertes tendencias fascistas.
Por esto, en vez de pensar sobre cómo lo convencemos al presidente de que esta manera de gobernar al margen de la ley al fin va a hundirnos a todos, mejor pensemos cómo la sociedad, las instituciones, los medios, podemos dejar de permitirle estos experimentos autoritarios.
Saludos, 

La columna de Arnau Baulenas: 

Una orden de dudosa legalidad



martes, 3 de marzo de 2020

Carta a los golondrinos: Los ojos, oídos y puños del presidente en los barrios y cantones. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DAIRIO DE HOY, 3 marzo 2020


Así lo dijo el domingo, ejerciendo su voto interno, el flamante presidente de su partido, Xavi Zablah Bukele: “Nuevas Ideas será los ojos del presidente Nayib Bukele en el territorio”.
¿Qué pasó con la idea de que Nuevas Ideas iba a ser un ‘partido horizontal’, propagada con tanta insistencia por sus fundadores y emisarios?
¿Qué pasó con el democrático gesto del presidente Bukele de desligarse de su partido y entregarlo ‘al pueblo’? Hoy se lo devuelven.
Un partido que hoy se declara “los ojos del presidente”, mañana se declarará “los ojos y oídos del presidente” y pasado mañana “los ojos, los oídos y los puños del presidente”.
Lo que les está diciendo el nuevo presidente del partido (y primo del presidente) a ustedes, los militantes golondrinos, es: Nosotros somos instrumentos del líder. Nayib, ordene…
En la teoría democrática de partidos, estos son asociaciones libres de ciudadanos para impulsar un proyecto político, y sus funcionarios partidarios y electos a cargos públicos son sus representantes. En la práctica fascista y autoritaria es al revés: Los militantes del partido en el último rincón del país representan al líder máximo y ejecutan su voluntad. Son los ojos, los oídos y los puños de él.
Muchos de ustedes están convencidos que como militantes de Nuevas Ideas están promoviendo una transformación democrática, superando la corrupción de “los mismos de siempre” que siempre gobernaron al país. Pero cuando se fijan en el lenguaje que usan sus líderes, en su prepotencia, y en su determinación de usar el apoyo popular que ustedes les han proporcionado para romper las limitaciones constitucionales del poder, se van a dar cuenta de que la transformación que Bukele trata de hacer mediante Nuevas Ideas no es democrática, sino autoritaria y en el fondo es tan fascista como los regímenes de Mussolini en Italia, de Franco en España, de Perón en Argentina o del teniente coronel Hugo Chávez en Venezuela. Muchos de ustedes creen que Nuevas Ideas es la nueva izquierda salvadoreña, cuando de verdad es la nueva derecha que ya se apropió del partido más derechista del país (GANA) y ahora está tratando de desplazar o incluso comerse a ARENA…
¿Qué significa ser “los oídos y ojos del presidente” en un cantón, en un barrio suburbano, en una escuela o en un centro de trabajo? Vigilar y denunciar, y si el líder así lo ordena, reprimir a los opositores, a los críticos, a los independientes. “Orejas” se llamaban los ojos del presidente la última vez que tuvimos un régimen autoritario, organizado en “Orden”.
Aprendamos de la historia, antes de repetirla. 
Saludos,