martes, 6 de octubre de 2020

Carta a los ministros-candidatos: ¿Cuándo piensan renunciar? De Paolo Luers

El ministro de Gobernación Mario Durán en plena campaña 

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 6 octubre 2020

Excelentísimos funcionarios:
Varios de ustedes están felizmente aprovechando sus cargos, fondos públicos, su aparato institucional y sus canales de comunicación para posicionarse como candidatos en la campaña electoral que viene: 

- Mario Durán, ministro de Gobernación 

- Suecy Callejas, ministra de Cultura y ahora adicionalmente presidenta del ISDEMU (Instituto Salvadoreño para el Desarrollo de la Mujer) 

- Luis Rodríguez, comisionado presidencial para proyectos estratégicos

- Ernesto Castro, secretario privado del presidente de la República

 

A estos se suman varios viceministros y funcionarios gubernamentales de menos jerarquía:

- Yesenia Hern
ández, viceministra de Desarrollo Social

- Dennis Salinas, viceministro de Gobernación

- Víctor Martínez Santana, gerente de Cultura Ciudadana en Gobernación

- Marcela Pineda, directora general de INJUVE (Instituto Nacional de Juventud)

- Dania Abigail González, subdirectora del INJUVE

 

Además corren como candidatos de Nuevas Ideas un gran cantidad de empleados del gobierno, entre ellos los jefes de comunicación de varios ministerios. Una investigación de la revista digital Gato Encerrado (la que el presidente dice no conocer, pero sí ataca) revela que un 37% de las candidatras de NI son funcionarios o empleados del gobierno, más un 7%  son contratistas del Estado. 

 

Todos ellos, incluyendo los contratistas del Estado, deberían leer con detención el artículo 127 de la Constitución, que prohíbe ser candidatos a los contratistas del Estado, los ministros, viceministros y funcionarios que ejercen jurisdicción.

 

A los ministros y viceministros, si quieren ser diputados, les deja la opción de renunciar 3 meses antes de las elecciones, o sea lo más tarde el 28 de noviembre. No está muy claro a quiénes de los demás funcionarios aplica la clausula de haber ejercido jurisdicción.

 

Así que muchos de ustedes tienen la obligación legal de renunciar a sus cargos gubernamentales lo más tarde a finales de noviembre. Pero el Código Electoral, en su artículo 184, dicta que los empleados públicos no pueden valerse de sus cargos para fines partidarios. Cualquiera que tome en serio esta prohibición legal hubiera renunciado a su cargo y a sus prebendas lo más tarde el día que fue postulado como candidato por su partido, o incluso el día que se inscribió como precandidato en las elecciones internas de su partido.

 

Ya sabemos que el espíritu de las leyes les vale madres. Ni hablar de la ética que debería guiar a todo funcionario público. Independiente de lo que la Constitución y el Código Electoral le exija a cada uno de ustedes, la ética gubernamental debería haberlos motivado a separarse de sus cargos en el momento de meterse en precandidaturas y candidaturas. 

 

Pero, todo esto para ustedes es paja. ¿Qué le voy a decir a los que obviamente no creen que la política y el servicio público tienen que guiarse por principios éticos – y por supuesto por las leyes? Sólo les puedo decir: Tarde o temprano, la gente va a detectar su manera amoral de hacer política; se va a dar cuenta que con esta falta de principios es el inicio de la corrupción – y algún día se les va a cobrar. 


El ministro Mario Durán en campaña repartiendo paquetes alimenticios del gobierno

Y todavía no he hablado de la parte material del abuso que hacen del poder, por ejemplo de los activistas partidarios e incluso candidatos, que reparten paquetes solidarios y otras dadivas o beneficios del gobierno.

 

Si todavía les queda una pizca de pena, renuncien mañana a sus cargos a al acceso a bienes gubernamentales. Entren a la campaña como ciudadanos comunes, como deber ser...

 

Saludos de 




domingo, 4 de octubre de 2020

¿Cuál unidad? Columna Transversal de Paolo Luers


"Para defender la democracia, primero hay que saber respetar y defender el pluralismo, la convivencia pacífica entre conservadores y progresistas, derecha e izquierda, la búsqueda o construcción de acuerdos de nación – y al mismo tiempo aceptar que no habrá unidad posible con quienes no aceptan las reglas democráticas, sino que buscan sustituirlas por un orden autocrático"

Publicado en EL DIARIO DE HOY, domingo 4 octubre 2020

Cuando en una democracia se rompe toda posibilidad de llegar a acuerdos nacionales, porque han surgido fuerzas populistas y anti democráticas que apuestan a la división como vía al poder o para mantenerlo, no hay que abandonar la búsqueda de unidad. Hay que redefinir el concepto de unidad y de acuerdos nacionales.

Los populistas también redefinen el concepto de unidad y acuerdos: Su concepto de unidad es la adhesión de la mayoría al movimiento, o voluntaria o mediante amenazas y acoso, al proyecto político de ellos, para luego marginar o incluso reprimir la minoría.

En El Salvador, el movimiento/gobierno/partido de los hermanos Bukele sistemáticamente ha roto todos los canales y mecanismos de entendimiento, diálogo y administración civilizada de conflictos de interés, no sólo entre fuerzas políticas opuestas, sino adentro de la misma ciudadanía y entre los órganos fundamentales del Estado cuya cooperación en bien de la armonía social el presidente está obligado por la Constitución a facilitar.

En esta situación, seguir buscando acuerdos para llegar a una unidad nacional que incluya las fuerzas de oposición y las que dan sustento al gobierno, demócratas y anti demócratas, o es ingenuo o es engaño.

Pero esto no significa que hay que abandonar la búsqueda de acuerdos y de unidad – pero la unidad entre todos los que están dispuestos a defender el Estado de Derecho, el carácter pluralista de la democracia, el sistema de contrapesos y controles al poder ejecutivo.

En Alemania, cuando surgió la Alianza por Alemania (AFD), un movimiento-partido ultraderechista, racista y abierto para los neonazis, también surgió un consenso entre los demás los partidos (centroderecha, socialdemocracia, liberales, verdes, izquierda), que no sólo incluía el compromiso de que nadie pactara alianzas o coaliciones con la AFD, sino una re-confirmación generalizada entre partidos, movimientos sociales, academia y ciudadanía de los valores democráticos compartidos. Resultado: La AFD tiene representación en todos los parlamentos de Alemania, pero cero posibilidades de acceder al poder. La democracia se fortaleció, porque hay unidad de los demócratas.

No así en España. La socialdemocracia, de manera muy oportunista, formó gobierno con dos fuerzas anti democráticas: los separatistas catalanes y los populistas de izquierda de PODEMOS. Y la centroderecha y el centro (Partido Popular y Ciudadanos) pactaron gobiernos regionales con VOX, la nueva derecha populista anti migrantes, anti integración europea. No hubo construcción de una unidad nacional basada en consensos sobre los valores democráticos compartidos. La democracia, en vez de fortalecerse, se debilitó.

La lección que hay que aprender: Para defender la democracia, primero hay que saber respetar y defender el pluralismo, la convivencia pacífica entre conservadores y progresistas, derecha e izquierda, la búsqueda o construcción de acuerdos de nación – y al mismo tiempo aceptar que no habrá unidad posible con quienes no aceptan las reglas democráticas, sino que buscan sustituirlas por un orden autocrático.

El gobierno de NI GANA sabe que lo único que en febrero 2021 (y después) podrá detenerlo en su afán de tomar el poder total es que los partidos de oposición, a pesar de sus diferencias ideológicas, lleguen a líneas estratégicas compartidas para defender la democracia, y además sepan incluir en estos acuerdos a buena parte de las fuerzas sociales vivas del país. Por esto, cualquier muestra de unidad de la oposición la tildan como “pacto de los mismos de siempre”o “pactos de corruptos”. Llegan a la tontería de aplicar esta etiqueta incluso a los Acuerdos de Paz, aquel acto de refundación de la República y de la democracia salvadoreña.

No aceptan las reglas del juego consensuadas a partir de los Acuerdos de Paz y las reformas constitucionales del 1992, que permitieron poner fin a la guerra fratricida, al militarismo y a la exclusión política. Por esto hablan de un nuevo capítulo de la historia a partir de la llegada al poder de Bukele, de la necesidad de refundar nuevamente la República a medida de Nuevas Ideas, y de una nueva Constitución. Es tiempo de que quienes queremos defender lo logrado por los Acuerdos de Paz nos unamos para defender nuestro Estado de Derecho y nuestra sociedad pluralista y tolerante.


sábado, 3 de octubre de 2020

Carta a Milena Mayorga: Vas a fracasar estrepitosamente. De Paolo Luers



 

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 3 octubre 2020

Milena, ‘mi amiga’:

Las instrucciones que te da el presidente, explicándote tu misión en Washington, no las podés fanfarronear al mundo en Twitter. Para poder servir de embajadora de Nayib, aprendé a conspirar, engañar y hablar un doble discurso. Saber mentir no es suficiente.

Si el presidente te explicó que su pacto con Trump implica que El Salvador va a dejar de oponerse a la suspensión del TPS y la posible deportación de los tepesianos, vos no podés poner el día siguiente un tuit como el que pusiste el 28 de septiembre, revelando esta política muy delicada: “El corazón de la nueva agenda con Washington es explicar a nuestros compatriotas que nuestro presidente está generando las condiciones para su retorno”. 


¡Así no funciona la diplomacia, Milena! Tenías que decir que tu misión como embajadora será luchar incansablemente por la diáspora y su derecho de permanecer en Estados Unidos. Precisamente lo que hiciste, una vez que te diste cuenta de tu metida de pata, cuando la diáspora ya estaba organizando manifestaciones de repudio contra la nueva embajadora, antes de que llegara… El problema es que ahora ya nadie te cree.

La misión que te encomendó el presidente era preparar el terreno en Estados Unidos para esta nueva política, tanto con la diáspora salvadoreña como con el gobierno, el Congreso, la sociedad civil y la opinión pública. Al aceptar este papel, aceptaste ser parte de algo que muchos considerarán traición a la patria. Pero participar en un acto de engaño y traición de esta envergadura, requiere saber conspirar y mentir, pero no mentir bobamente, sino con inteligencia. Entendiste mal el ejemplo de tu presidente de gobernar vía Twitter. Lo que a ti te encomendaron no se hace en Twitter.



Luego fanfarroneaste en otro tuit, el mismo día 28 de septiembre, que “el gobierno prepara al país para que nuestros hermanos en el exterior regresen” y que “Estados Unidos es el que mejor nos ha venido acompañando en estas nuevas ideas”. Pero la cualidad que necesitás para ser embajadora de Nayib Bukele no es ser tuitera fanfarrona, sino que requiere la aptitud del doble discurso, de manejar una doble cara. Para cumplir lo que te encomendaron necesitarías decir a los salvadoreños afectados y asustados por la suspensión del TPS que los vas a defender, y al mismo tiempo convencer a los congresistas opuestos a la política anti-migrantes de Trump que ya no hay necesidad de prolongar el TPS o de inventarse cualquier otra solución que permita a los salvadoreños quedarse en Estados Unidos, porque el maravilloso gobierno de Bukele está creando las condiciones para que pueden regresar a El Salvador y convertirse en inversionistas.

No digo que vos no sabés mentir (como diputada has mostrado que sí), pero dudo que seás apta para un juego diplomático de doble cara como el que necesita tu presidente para engañar a la diáspora y al mismo tiempo al congreso y la opinión pública de Estados Unidos. Conspirar para manipular a las organizaciones de la diáspora y a los congresistas, que han luchado por décadas por los derechos de los migrantes, es otra cosa más sofisticada que tu comprobada capacidad de mentir, primero a los votantes de ARENA, y luego a los partidarios de Nuevas Ideas. 

Así que dudo si sos la indicada para implementar la nueva política de doble discurso de Bukele ante la situación de los salvadoreños en Estados Unidos. En las comunidades de la diáspora ya están pintando las pancartas para recibirte como traidora a su causa. El hecho de que el presidente te haya escogido para esta misión confirma que no entiende ni la política estadounidense ni el ánimo de aquella diáspora salvadoreña, que con tanto entusiasmo lo apoyó y que ahora se siente traicionada.

Vas a fracasar, Milena. Estrepitosamente. Y luego de engañar a todos, ¿quién te va a defender?

Saludos, 




jueves, 1 de octubre de 2020

Carta a los periodistas: Ánimo, vienen batallas bonitas. De Paolo Luers

  


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 1 octubre 2020

Estimados colegas:

Viene una batalla mediática campal. El gobierno irá a la ofensiva con todo. No solo con sus ya acostumbrados troles y portales digitales tipo ‘Brittany’, ‘Porttada’ y ‘El Blog’, sino en el terreno de los medios tradicionales: televisión, radio y periódicos. Dijeron que eran obsoletos, que nadie les hacía caso, pero en la campaña presidencial invirtieron millones pautando anuncios y spots en los ‘medios obsoletos’. 

Se dieron cuenta que el periodismo independiente, crítico e investigativo les hacía daño, porque revelaba y exponía a diario la corrupción y la incompetencia de su gobierno. Entonces, recurren a la estrategia clásica de los gobiernos autoritarios, que tiene tres pilares: 1) atacar, debilitar y (si pueden) destruir a los medios críticos; 2) neutralizar o incluso instrumentalizar a otros medios independientes, mediante la combinación de amenazas y prebendas; y 3) crear propios medios de comunicación, controlados por el gobierno y financiados generosamente con fondos públicos.

Las tres líneas estratégicas están en pleno desarrollo. Medios como El Faro, El Diario de Hoy, La Prensa Gráfica, El Mundo, y revistas digitales como Factum y Gato Encerrado están bajo ataque y acoso. Los programas noticiosos y de opinión de los canales de TCS, Megavisión y del 12 están neutralizados. Y Casa Presidencial tiene listo un ejército de comunicadores (periodistas, fotógrafos, diseñadores, camarógrafos, productores) para lanzar sus medios propios. El primer ensayo: el lanzamiento de un noticiero gubernamental en el estatal Canal 10.

Este ‘Noticiero El Salvador’, por más pisto que le metan, será un cohete soplado. No le tengan miedo, estimados colegas. Los medios estatales, cuando son voceros de los gobierno y no medios públicos autónomos y profesionales como la BBC o la Deutsche Welle, son inútiles y jamás logran competir contra los medios independientes. No tienen credibilidad.


Pero s
í hay que preocuparse porque el gobierno está usando fondos públicos millonarios para su aparato de publicidad, desinformación y ataque a la oposición y los medios independientes. Esto los periodistas lo tenemos que revelar y denunciar, no porque nos dé miedo la competencia, sino porque es ilegal. Es otra forma de corrupción desviar fondos públicos y usar medios estatales para fines de autopromoción de los gobernantes.

El siguiente paso sería el lanzamiento de un periódico oficialista, dirigido por el ‘Ministerio de la Verdad’ instalado en Casa Presidencial y en empresas como Plan B de Porfirio Chica que se enriquecen aprovechando la sed propagandística del gobierno. 

Para los profesionales quienes a pesar de amenazas, presiones y promesas financieras no abandonamos el periodismo independiente y crítico, será un placer competir contra un Granma o Prawda salvadoreña. Qué bueno que se metan en un terreno donde podemos vencer el afán del gobierno de establecer una hegemonía comunicacional y mediática. 

Más difícil será hacer fracasar la otra línea de estrategia del gobierno: domar las empresas mediáticas, mediante una política de zanahoria y garrote, convertirlas en medios dóciles. Para que esto funcione ya no depende de nosotros, los periodistas, sino de las decisiones de las empresas mediáticas. ¿Tendrán el valor de arriesgarse o apostarán a ‘portarse bien’, esperando que será la forma de sobrevivir? Y también depende de la reacción del público y de los anunciantes…

A nosotros no nos queda otro camino digno que no acobardarnos ante los ataques y acosos, apostar al valor del trabajo periodístico profesional, defendernos mutua y solidariamente. Los gobiernos van y vienen, pero el periodismo, si no lo abandonamos, ahí queda siempre.

Saludos y ánimo, 

Posdata: Recibí una carta del empresario Roberto Bukele, tío del presidente de la República. Se siente agraviado porque me refería, en una reciente columna, al “gobierno de los Bukele”, y manifiesta que hay ramas de la familia Bukele que nada tienen que ver con el gobierno. No se preocupe, don Roberto, voy a hablar del “Gobierno de los Hermanos Bukele”.