Estimados colegas:
todos queremos destapar la corrupción. Todos queremos mostrar que cumplimos nuestra misión de fiscalizar a los funcionarios públicos.
Lo que no podemos hacer es: para mostrar lo yuca que somos, pasarnos encima de hombres buenos, robándoles su honor y su buen nombre.
Si un funcionario sale señalado en un periódico como “vinculado a red de prostitución” --como le pasó ayer al subdirector de Migración, Pablo Nasser-- y el día siguiente la fiscalía declara que no existe ninguna investigación ni ningún indicio contra él, ¿quién le repara el honor? ¿Nosotros, los periodistas? ¿Los policías que filtraron la información y el nombre, sin haber realizado la más mínima investigación que les permitiera acusar a este funcionario? Nadie. La triste verdad es que nadie le repara el daño al hombre y su familia.
En la opinión pública de este país, que es sedienta de justicia y cansada de impunidad, hay que tener un especial cuidado a la hora de acusar en público a una persona. Porque el público siempre va a decir: ¡Al fin salió la verdad sobre los funcionarios corruptos! Aunque sea mentira, como en el caso de Pablo Nasser.
Ningún policía ni periodista le va a pedir disculpas a Pablo Nasser. Así como tampoco a mi amigo Raúl Mijango, a quien pasó lo mismo. Entonces, me permito hacerlo yo, a nombre de mis colegas. Pido disculpas a unos hombres que conozco como honestos y rectos.
Sean más cautelosos, queridos colegas. Les saluda Paolo Lüers
(Publicado en Más!)
sábado, 30 de mayo de 2009
viernes, 29 de mayo de 2009
¿Células partidarias dentro de la policía?
El Diario de Hoy informó hoy (jueves 28 de mayo) sobre una reunión de los diputados del FMLN Manuel Melgar y Benito Lara con mandos y agentes policiales, realizada en las instalaciones del centro recreativo de la PBC en Ayutuxtepeque. En esa reunión, decía la nota, se discutió el posible nombramiento del comisionado Carlos Ascencio como director de la PNC y del comisionado Mauricio Ramírez Landaverde como subdirector.
Parecía una cosa tal vez no usual, pero positivo: dos diputados mencionados como posibles ministros de Seguridad Pública y Justicia, ambos integrantes del equipo de transición del presidente electo, recogiendo las opiniones de los miembros de la PNC, antes de tomar una decisión sobre la futura dirección del cuerpo policial. Vaya, ‘el cambio’ parece estar generando medidas democráticas...
Parece... Como soy un gran desconfiado, averigüé un poco más sobre la reunión entre los dos aspirantes a dirigir la seguridad pública y los policías. Resulta que no fue una reunión del equipo de transición de Funes con mandos de la PNC, sino que una reunión partidaria del FMLN. Sólo estaban invitados y presentes los oficiales cercanos al FMLN: los de la cuota del FMLN en las primeras promociones de oficiales, y otros que no provienen de las filas guerrilleras, pero son considerados cercanos al FMLN.
Este tipo de reuniones --detrás de la espalda de la dirección del institución policial, detrás de las espaldas de los agentes y mandos que no forman parte de esta ‘célula’ del FMLN dentro de la policía, y posiblemente detrás de la espalda del presidente electo--obviamente no forman parte de la institucionalidad de la PNC. No era una reunión de la PNC, sino una reunión del partido FMLN con sus militantes y simpatizantes dentro de la PNC.
Integrantes de la PNC que participaron en la reunión me expresaron su seria preocupación por el futuro de la PNC. No están de acuerdo que con estas iniciativas del FMLN se ponga en peligro uno de los mayores logros de la posguerra: el carácter apolítico y estrictamente no partidario de la policía civil creada por los Acuerdos de Paz. El experimento de formar una nueva policía con cuotas importantes de ex-combatientes de los dos bandos de la guerra civil sólo pudo funcionar bien porque nadie permitía que en la PNC se formaran un bloque de derecha y otro de izquierda. La PNC funcionaba, porque nadie permitía líneas de mando paralelas a las institucionales.
A esta altura, precisamente cuando por primera el FMLN asume el ejecutivo y de cierta manera el control de la PNC, romper con esta tradición ética y crear estructuras partidarias dentro de la institución, para discutir la nueva estructura de mando, es un atentado al carácter apolítico de la PNC. Es un atentado a la esencia de la PNC.
Más de 60 agentes, mandos medios, inspectores y comisionados de la PNC, algunos uniformados armados, reunidos en un local de la institución, invitados aplicando un criterio de afinidad partidaria, sin el conocimiento de la dirección, a iniciativa de dos dirigentes del FMLN que están siendo considerados por el presidente electo para cargos como ministro y viceministro de Seguridad Pública e incluso como director de la PNC, todo esto parece indicar que hay una conspiración para poner a la PNC una estructura de mando hecha con criterios partidarios.
En la reunión de Ayutuxtepeque le llovieron críticas fuertes al comisionado Carlos Ascencio, quien en estos días se perfilaba como fuerte aspirante a director de la PNC. Porque Carlos Ascencio tiene un gran reconocimiento en las filas de la PNC, precisamente por su postura profesional y apolítica. Proviene de la famosa cuota de guerrilleros que entraron al nivel superior de la PNC, pero se ganó el respeto de todos, independiente de su afinidades ideológicas. Precisamente esta virtud de Carlos Ascencio fue duramente criticada por sus compañeros cercanos al FMLN en la reunión en Ayutuxtepeque. Para ellos, es un ‘derechista’ que ha trabajado demasiado de cerca con los directores de la PNC, cosa que para ellos lo descalifica como candidato a director. ‘El cambio’ exige jefes policiales que respondan al partido...
Si el presidente electo Funes necesitaba una razón para no nombrar a alguien del FMLN en la cartera de Seguridad Pública y Justicia, ahora la tiene. Por lo menos Manuel Melgar y Benito Lara, los dos dirigentes del FMLN que convocaron a esta reunión partidaria dentro de la PNC, quedan descalificados para cualquier cargo de dirección en el área de seguridad.
(El Diario de Hoy, Observador)
jueves, 28 de mayo de 2009
Carta Tony Saca, presidente de la República
Estimado Tony:
me ahorro las formalidades, porque así me dijiste cuando me invitaste a tu quinta: “Nada de ‘señor presidente’, soy Tony... y quiero hablar con vos para ver porqué me estás criticando tanto.”
Ahora, a la hora de despedirme de vos como presidente, lo que más me viene a la mente es esto: Me va hacer falta un presidente que, cuando lo criticás en público, te habla para invitarte un trago y a hablar ‘a calzón quitado’.
El siguiente presidente tendrá otras cualidades, pero esta virtud la vamos a extrañar en Casa Presidencial todos los que nos dedicamos al ejercicio de la crítica pública: la cualidad tuya de no resentir ni las puteadas.
Yo, un escribano ni siquiera salvadoreño, te había dicho cualquier cosa en tu cara: te dije ‘monseñor Saca’ y al arzobispo ‘presidente Sáenz Lacalle’, porque permitiste que la iglesia se metiera en asuntos del Estado. Te dije que ARENA, bajo tu dirección, se ha vuelto obsoleta. Te dije que parecías candidato a alcalde capitalino, tanto que te metiste en la campaña. Te dije que si no limpiabas la casa, otros iban a encargarse de hacerlo y sacarte...
Y vos, en vez de echarme la cruz, me invitaste a hablar, sólo poniendo una condición: “Me decís las babosadas en la cara, ¡nada de cortesía!”
Nunca me hablaste para reclamar o para intimidar. Siempre fue para decir: ‘Me jodiste, pero en algo tendrás razón...’
Si un presidente tan conflictivo, tan criticado, tan cuestionado, no mueve un dedo para restringir la libertad de expresión, sienta un antecedente, por el cual vamos a medir a quienes lleguen a Casa Presidencial.
En otro medio, con más espacio, trataré hacer un balance de lo bueno, lo malo y lo feo que hiciste como presidente.
Nos vemos, Paolo Lüers
(Publicado en Más!)
martes, 26 de mayo de 2009
Carta a Alfredo Cristiani, presidente de ARENA
Estimado Fredy:
al fin revelaste el nuevo COENA. Parecen gente buena. Pero en política, ser buena gente es importante, pero no suficiente. Se necesita la capacidad de pararse a todo tipo de poder: gobierno, presidente, partidos adversarios, empresarios, banqueros, argollas. A sus propios amigos...
En esta nueva dirección de ARENA, el único que tiene este peso político, sos vos. Ya lo mostraste cuando se trató de negociar la paz.
¿Cuál es tu rol ahora, Fredy? Te llamaron para manejar la crisis después de la derrota electoral y ante el peligro que el partido se desmoronara. Hay que decir las cosas por su nombre: Llegaste mediante un golpe de Estado. Un golpe necesario. Pero siempre golpe. Los ex-presidentes pasaron encima de los estatutos, deshicieron los poderes formales, actuaron como dirección de facto...
Pero después del golpe de Estado, ¿qué? Después de un golpe, sólo hay dos caminos: O a la dictadura, o a la democracia. Normalmente, los golpistas retienen el poder. O ponen unas marionetas para ejercer el poder detrás de las bambalinas. La excepción es que los golpistas se dedican a construir las condiciones para establecer democracia lo más antes posible.
¡Necesitamos lo excepcional!
O encaminás a ARENA a más democracia, o a su muerte. O sos la partera de un partido nuevo, vital, democrático, inclusivo, creativo – o serás el administrador de su bancarrota.
Un partido puede ser salvado por sus ex-presidentes, pero no gobernado. No es una tribu con un consejo de ancianos.
Lo bueno es que tu sabes todo esto. Ojala lo sepa el nuevo COENA.
Suerte, Paolo Lüers
PS: Una cosa más, Fredy: A los nuevos integrantes del COENA, ¡quitarles el chaleco tricolor! Al fin tenés ciudadanos civiles en el COENA, ¡no los convierta en brigada de pega y pinta!
al fin revelaste el nuevo COENA. Parecen gente buena. Pero en política, ser buena gente es importante, pero no suficiente. Se necesita la capacidad de pararse a todo tipo de poder: gobierno, presidente, partidos adversarios, empresarios, banqueros, argollas. A sus propios amigos...
En esta nueva dirección de ARENA, el único que tiene este peso político, sos vos. Ya lo mostraste cuando se trató de negociar la paz.
¿Cuál es tu rol ahora, Fredy? Te llamaron para manejar la crisis después de la derrota electoral y ante el peligro que el partido se desmoronara. Hay que decir las cosas por su nombre: Llegaste mediante un golpe de Estado. Un golpe necesario. Pero siempre golpe. Los ex-presidentes pasaron encima de los estatutos, deshicieron los poderes formales, actuaron como dirección de facto...
Pero después del golpe de Estado, ¿qué? Después de un golpe, sólo hay dos caminos: O a la dictadura, o a la democracia. Normalmente, los golpistas retienen el poder. O ponen unas marionetas para ejercer el poder detrás de las bambalinas. La excepción es que los golpistas se dedican a construir las condiciones para establecer democracia lo más antes posible.
¡Necesitamos lo excepcional!
O encaminás a ARENA a más democracia, o a su muerte. O sos la partera de un partido nuevo, vital, democrático, inclusivo, creativo – o serás el administrador de su bancarrota.
Un partido puede ser salvado por sus ex-presidentes, pero no gobernado. No es una tribu con un consejo de ancianos.
Lo bueno es que tu sabes todo esto. Ojala lo sepa el nuevo COENA.
Suerte, Paolo Lüers
PS: Una cosa más, Fredy: A los nuevos integrantes del COENA, ¡quitarles el chaleco tricolor! Al fin tenés ciudadanos civiles en el COENA, ¡no los convierta en brigada de pega y pinta!
(Publicado en Mas!)
sábado, 23 de mayo de 2009
Carta al policía Kurras, quién me convirtió en rebelde asesinando a un amigo mío
Señor Kurras:
Cuando usted -en una manifestación de protesta en Berlín, el 2 de junio de 1967- sacó su pistola y mató al estudiante Benno Ohnesorg, cambió la vida de miles de jóvenes. También la mía. A mi no me contaron, yo estuve a la par de Benno cuando usted le pegó el balazo.
Éramos unos bichos mocosos protestando contra la guerra en Vietnam y la dictadura en Persia, y en un segundo usted nos transformó en rebeldes contra nuestro propio Estado.
Usted, el policía que disparó a un hombre que ya estaba en el suelo recibiendo tremenda vergueada de un pelotón de uniformados, hizo más para impulsar el movimiento radical del 68 que cualquiera de nuestros dirigentes. Usted se convirtió en la cara fea de un Estado que descubrimos como inhumano y represivo.
Ahora se descubrió que usted fue agente de la temible ‘Stasi’, la Seguridad de Estado de nuestros vecinos del otro lado del muro, en la parte comunista de Alemania.
Revisando los archivos de la ‘Stasi’, investigadores encontraron su expediente: miembro del Partido Comunista desde el año 1955, agente encubierto de la ‘Stasi’, secretamente infiltrado en la policía en Berlin Occidental.
Así que a pocos días del 52 aniversario de su muerte, nos damos cuenta que nuestro compañero Benno no fue víctima de la represión derechista, sino de una conspiración comunista.
Vaya ironía de la historia...
Le deseo que su miserable vida sea larga, para que sufra de la vergüenza de haber sido descubierto como soplón y matón.
Sin nada más que decirle, Paolo Lüers
(Publicado en Más!)
viernes, 22 de mayo de 2009
Gabinete de sombra
Todo el mundo habla de cambiar la manera de hacer política. ¡Hagámoslo! Recomiendo a los partidos de oposición la presentación pública de un ‘gabinete de sombra’. No se trata del intento de deslegitimar al gabinete del gobierno. No tiene nada que ver con lo que Manuel López Obrador trató de hacer en México. Por lo contrario, es una manera de ejercer la oposición de manera transparente, propositiva y fiscalizadora.
Los integrantes del ‘gabinete de sombra’ de la oposición elaboran permanentemente propuestas para las políticas públicas y mantienen un monitoreo crítico de la políticas públicas planteadas por el gobierno y de su ejecución. Plantean alternativas a las políticas gubernamentales. Identifican entre los planteamientos del gobierno y de la oposición los campos de convergencia y de contradicción, creando de esta manera más transparencia y más debate público.
La oposición no o tiene que formar un gabinete de sombra completo y simétrico al gabinete de gobierno, pero sí tiene que abarcar las áreas más importantes. En estas áreas, los ‘ministros de sombra’ se convierten en los voceros de la oposición y pueden también asumir un rol decisivo en la concertación con el gobierno y su partido.
El gabinete de sombra funcionaría durante todo el quinquenio. En algunos países europeos, sobre todo en Gran Bretaña, existe la tradición que los partidos presentan su ‘gabinete de sombra’ al inicio de la campaña electoral. Pero no tiene que ser así. Aquí lo que se necesita no es un mecanismo temporal de campaña política, sino un mecanismo permanente de monitoreo, transparencia y construcción de políticas.
Sin embargo, el ‘gabinete de sombra’ puede jugar un papel muy positivo en la coyuntura electoral. Después de funcionar durante este gabinete, la oposición dispondrá, mucho antes de entrar en campaña, de un programa de gobierno elaborado y discutido. Y además, dispondrá de cuadros fogueados y ya posicionados en la opinión pública como los futuros gobernantes, ministros, líderes.
Para no quedar en abstracto, aquí una lista de potenciales integrantes del gabinete de sombra:
Hacienda: Manuel Enrique Hinds, Rafael Barraza, Rafael Lemus
Economía: Miguel Lacayo, Mirna Llevano, María Eugenia Brizuela
Seguridad Pública: Salvador Samayoa, Rodrigo Ávila, Oscar Bonilla
Relaciones Exteriores: Pancho Laínez, Fidel Chávez Mena, Héctor Dada hjo.
Reforma política e fortalecimiento institucional: Luis Mario Rodríguez, Chico Bertrand Galindo
Desarrollo: Sandra de Barraza
Salud: Rodrigo Siman
Educación: Joaquín Samayoa
Sociales: Cecilia Gallardo
Trabajo: Elena de Alfaro
Cultura: Robby Salomón
Juventud y familia: Celina de Ávila
Obviamente hay otros igualmente o más calificados. No soy a quien toca proponer nombres, sólo se trata de mostrar de qué tipo de personalidades estamos hablando. Además no tengo ninguna intención de desmontar el equipo de observadores del Diario de Hoy, con el cual tengo el privilegio de trabajar.
Lo importante es que ARENA no se quede con la formación de un COENA. Es imposible que un COENA pueda incluir a los mejores cuadros para cada problemática de la política pública. Además, a diferencia de una dirección partidaria, un ‘gabinete de sombra’ tiene que trascender al ámbito partidario e incluir personajes independientes.
Lo que habría que hacer, aparte de ponerse de acuerdo, es crear las condiciones materiales: establecer un staff técnico y académico calificado que apoya al gabinete de sombra, y dotarlo de recursos personales y materiales. Y sobre todo, abrir el espacio para que este equipo tome protagonismo y adquiera liderazgo, credibilidad y perfil público.
Sería una manera novedosa, poderosa y constructiva de ejercer la oposición. Si trabaja bien, no sólo tendremos una mejor oposición sino también, sin duda, un mejor gobierno.
(El Diario de Hoy, Observador)
Los integrantes del ‘gabinete de sombra’ de la oposición elaboran permanentemente propuestas para las políticas públicas y mantienen un monitoreo crítico de la políticas públicas planteadas por el gobierno y de su ejecución. Plantean alternativas a las políticas gubernamentales. Identifican entre los planteamientos del gobierno y de la oposición los campos de convergencia y de contradicción, creando de esta manera más transparencia y más debate público.
La oposición no o tiene que formar un gabinete de sombra completo y simétrico al gabinete de gobierno, pero sí tiene que abarcar las áreas más importantes. En estas áreas, los ‘ministros de sombra’ se convierten en los voceros de la oposición y pueden también asumir un rol decisivo en la concertación con el gobierno y su partido.
El gabinete de sombra funcionaría durante todo el quinquenio. En algunos países europeos, sobre todo en Gran Bretaña, existe la tradición que los partidos presentan su ‘gabinete de sombra’ al inicio de la campaña electoral. Pero no tiene que ser así. Aquí lo que se necesita no es un mecanismo temporal de campaña política, sino un mecanismo permanente de monitoreo, transparencia y construcción de políticas.
Sin embargo, el ‘gabinete de sombra’ puede jugar un papel muy positivo en la coyuntura electoral. Después de funcionar durante este gabinete, la oposición dispondrá, mucho antes de entrar en campaña, de un programa de gobierno elaborado y discutido. Y además, dispondrá de cuadros fogueados y ya posicionados en la opinión pública como los futuros gobernantes, ministros, líderes.
Para no quedar en abstracto, aquí una lista de potenciales integrantes del gabinete de sombra:
Hacienda: Manuel Enrique Hinds, Rafael Barraza, Rafael Lemus
Economía: Miguel Lacayo, Mirna Llevano, María Eugenia Brizuela
Seguridad Pública: Salvador Samayoa, Rodrigo Ávila, Oscar Bonilla
Relaciones Exteriores: Pancho Laínez, Fidel Chávez Mena, Héctor Dada hjo.
Reforma política e fortalecimiento institucional: Luis Mario Rodríguez, Chico Bertrand Galindo
Desarrollo: Sandra de Barraza
Salud: Rodrigo Siman
Educación: Joaquín Samayoa
Sociales: Cecilia Gallardo
Trabajo: Elena de Alfaro
Cultura: Robby Salomón
Juventud y familia: Celina de Ávila
Obviamente hay otros igualmente o más calificados. No soy a quien toca proponer nombres, sólo se trata de mostrar de qué tipo de personalidades estamos hablando. Además no tengo ninguna intención de desmontar el equipo de observadores del Diario de Hoy, con el cual tengo el privilegio de trabajar.
Lo importante es que ARENA no se quede con la formación de un COENA. Es imposible que un COENA pueda incluir a los mejores cuadros para cada problemática de la política pública. Además, a diferencia de una dirección partidaria, un ‘gabinete de sombra’ tiene que trascender al ámbito partidario e incluir personajes independientes.
Lo que habría que hacer, aparte de ponerse de acuerdo, es crear las condiciones materiales: establecer un staff técnico y académico calificado que apoya al gabinete de sombra, y dotarlo de recursos personales y materiales. Y sobre todo, abrir el espacio para que este equipo tome protagonismo y adquiera liderazgo, credibilidad y perfil público.
Sería una manera novedosa, poderosa y constructiva de ejercer la oposición. Si trabaja bien, no sólo tendremos una mejor oposición sino también, sin duda, un mejor gobierno.
(El Diario de Hoy, Observador)
jueves, 21 de mayo de 2009
Carta a Luis Felipe Moreno, viceministro de Transporte
Estimado viceministro:
tiene Usted toda la razón: Todo vehículo debería obligadamente tener un seguro que cubre los daños a terceros. Por eso tenemos años de disponer de una ley que nos obliga a los dueños de los vehículos a comprar este seguro. ¡Años!
Pero usted como jefe del VMT sabe mejor que cualquier otro que no todas las leyes son para cumplirlas. No sé qué le pasó cuando de repente emitió la orden a SERTRACEN que a nadie le refrendan la circulación sin que haya comprado tal seguro. Parece que de repente se despertó en la madrugada y se dio cuenta que su gobierno ya se va a terminar - y quiso arreglar el mundo en el último momento.
O se olvidó que vivimos en el país de las maravillas, donde hay una ley que obliga a comprar seguros, pero no existen seguros para comprarlas. Así como existe una ley que obliga a someter los carros a un examen técnico, pero no existen talleres ni instituciones para examinarlos.
Tiene razón, viceministro: Hay que proteger a los desprotegidos. Pero de boca del viceministro de transporte, entre todos los funcionarios que no han hecho su trabajo, esto suena como una burla más a los desprotegidos.
Le deseo mejor suerte en su próximo empleo, Paolo Lüers
tiene Usted toda la razón: Todo vehículo debería obligadamente tener un seguro que cubre los daños a terceros. Por eso tenemos años de disponer de una ley que nos obliga a los dueños de los vehículos a comprar este seguro. ¡Años!
Pero usted como jefe del VMT sabe mejor que cualquier otro que no todas las leyes son para cumplirlas. No sé qué le pasó cuando de repente emitió la orden a SERTRACEN que a nadie le refrendan la circulación sin que haya comprado tal seguro. Parece que de repente se despertó en la madrugada y se dio cuenta que su gobierno ya se va a terminar - y quiso arreglar el mundo en el último momento.
O se olvidó que vivimos en el país de las maravillas, donde hay una ley que obliga a comprar seguros, pero no existen seguros para comprarlas. Así como existe una ley que obliga a someter los carros a un examen técnico, pero no existen talleres ni instituciones para examinarlos.
Tiene razón, viceministro: Hay que proteger a los desprotegidos. Pero de boca del viceministro de transporte, entre todos los funcionarios que no han hecho su trabajo, esto suena como una burla más a los desprotegidos.
Le deseo mejor suerte en su próximo empleo, Paolo Lüers
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