jueves, 30 de julio de 2009

Columna transversal: Día del periodista


El día del periodista es una aberración. Es un pretexto para recibir invitaciones, regalos, elogios y otras cosas que comprometen la decencia y la independencia de los periodistas.

No quiero hacer más grande el montón de paja que se produce en ocasión del día del periodista. Esas fechas de homenaje a ciertos sectores (madres, trabajadores, contadores, maestros, periodistas...) siempre se prestan a repetir viejos mitos. Esto puede ser admisible en el caso de las madres, pero en el caso del gremio de periodistas es absurdo: Nuestra tarea es desmantelar los mitos. Desmitificar la realidad.

Siempre en esas fechas se habla de la esperanza que inspiran ‘las nuevas generaciones’. Se habla de ‘el talento de periodistas jóvenes bien preparados para hacer frente a una nueva realidad’. Se sermonea de ‘una nueva generación de reporteros ávidos de explorar nuevos géneros y de aventurarse a desafiar nuevos límites’.

Claro que, afortunadamente, existen muchos periodistas jóvenes talentosos. Pero igual existen en todas las generaciones. Y existen periodistas dóciles, oportunistas, corruptos e incapaces en todas las generaciones, incluyendo las nuevas. (Y en todos los medios, incluyendo los ‘alternativos’, de paso sea dicho). Lo del periodismo no es un desarrollo darwinista y lineal. No hay ningún indicio que cada nueva generación de periodistas sea mejor que la anterior. Si en nuestro país el periodismo ha mostrado un avance notorio en los últimos 20 años, no es por un relevo generacional. Es porque el país cambió. Es porque a partir de los Acuerdos de Paz nació un sistema político propicio para el pluralismo, la tolerancia, la inclusión. Es porque unos fuimos a la guerra por la falta de espacios y libertades. Y otros aprendieron la lección. Este país y su periodismo cambiaron, porque a partir de 1992 hubo gobiernos que respetaron la libertad de expresión, y una oposición que no permitía retrocesos a una relación autoritaria entre el Estado y los medios. El periodismo dio enormes saltos de calidad por todo esto, y porque también hubo importantes aperturas en los medios de comunicación.

Eso nos lleva a otro mitos que brota de nuevo a la superficie cada año cuando hay que hablar paja el día de periodista: que el obstáculo principal para el desarrollo del periodismo es la forma de propiedad y el carácter comercial de los medios. Que existen contradicciones entre los intereses comerciales de un medio de comunicación y su calidad e independencia editoriales, es una verdad por todos compartidos. La vida está llena de contradicciones. Hay que aprender a lidiar con ellas y volverlas fuentes de creatividad y productividad.

La historia nos muestra que el intento de resolver estas contradicciones simplemente cambiando el modelo de propiedad y dirección de los medios, normalmente han llevado a menos libertad de expresión, menos calidad periodística y menos independencia editorial. Este es el caso con los medios manejados por partidos políticos, gobiernos, iglesias, o movimientos sociales. El Salvador está lleno de estos ejemplos: el canal 10, Radio Mayavisión, los medios de los diferentes pastores, el Colatino, las radios ‘comunitarios’ manejados por organizaciones sociales militantes, la radio de la UCA - todos muestran menos capacidad editorial, menos independencia, menos ética periodística y menos apertura a la pluralidad que cualquier medio comercial en manos de la ‘oligarquía mediática’. Eso no les quita el derecho de existir, pero sí el derecho de hablar tan arrogantemente de independencia y ética.

En otras latitudes existen radios y canales de televisión estatales que logran un alto grado de pluralidad. Pero tienen absoluta independencia de los gobiernos y los partidos gobernantes. Tienen un estatus de autonomía comparable a las universidades públicas. Algunos, como la BBC británica, son empresas líderes en cuanto a información veraz, pluralidad de opiniones e libertad de expresión interna. Pero no crean que para los periodistas que trabajan en estos medios estatales autónomos, no existen contradicciones diarias entre el ejercicio individual de la libertad de expresión y las líneas editoriales y los intereses del medio. No hay paraíso para la libertad de expresión. Contradicciones y limitaciones existen para los periodistas, sea cual sea el modelo de propiedad y dirección del medio.

Es parte integral de nuestro oficio saber movernos productivamente en un mundo imperfecto. Y la única receta que he encontrado es: Conectar con los lectores. Son ellos, en última instancia, los que tienen el poder. Del consumidor y su confianza depende el poder económico y político de un medio.


(El Diario de Hoy)

Carta a una periodista joven


Querida colega:

Estás entrando a nuestro gremio, llena de entusiasmo, compromisos, ideas, dudas. ¡Bienvenida!

Vas a encontrar, entre tus colegas viejos y jóvenes, farsantes y grandes maestros. Hay de todo. Vas a encontrar jefes con visión y jefes miopes. En eso, el periodismo no es diferente a ninguna otra profesión. Si en la universidad te han dicho otra cosa, te han dado paja. No será la única que te han dado...

Por ejemplo: que siempre tengás cuidado, porque el dueño o director del medio donde trabajás te va a limitar, censurar. Es al revés: ¡No tengás cuidado! No dejés que el cuidado te corte el valor. En la mayoría de los casos, tu jefe te va a respaldar si tu información es correcta y tu enfoque es valioso. Sobre todo cuando mostrás valor.

Tu jefe, el único que cuenta, es el lector o radioescucha o televidente. Y este aprecia que le hablés claro y sin miedo. El problema de nuestro medio no es la censura, es la autocensura, la falta de valor.

Otra paja que posiblemente te han dado en la U es que tenés que ser imparcial. No les hagas caso. El peor periodismo es el que no huele a nada, no sabe a nada, no sirve para nada. El siempre balanceado. El del ‘por una parte, por otra parte’...

Tenés que tomar en cuenta todas las informaciones, todas las fuentes, todas las opiniones. Pero luego tenés que decir que la cosa es negra o blanca, sucia o limpia...

No será fácil. Si quieres fácil, búscate otra chamba.

Saludos, Paolo Lüers

PD: Dirijo esta carta a una mujer, porque no soy capaz de escribir el lenguaje correcto que siempre incluye ambos géneros: querida y querido colega, o querid@ colega, u otras aberraciones que la gente inventa para nunca meter la pata con nadie...

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martes, 28 de julio de 2009

Carta a Mel Zelaya, presidente de la República Fronteriza de Las Manos

Estimado presidente:

Le felicito por el hecho que su amigo Daniel Ortega le haya dado un pedazo de tierra nicaragüense para formar la República Fronteriza de Las Manos. No es gran cosa, pero por lo menos sigue siendo presidente.

Hoy leí que usted mandó a notificar a la Secretaria de Estado Hilary Clinton que, si ella quiere hablar con usted, sería en su nueva sede presidencial en Las Manos.¡Vaya, para que la señora aprenda cómo tratar a un presidente macho! Nada de citarlo a Washington…

A lo mejor usted ha logrado encontrar la solución salomónica a la crisis hondureña: Usted despacha en Las Manos, Roberto Micheletti o quien le siga gobierna en Tegucigalpa - y ambos pueden participar en la OEA y en las cumbres presidenciales.

Los países como Venezuela, Bolivia y Nicaragua, que no están dispuestos a reconocer a ningún presidente hondureño que no sea usted, pueden trasladar sus embajadas de Tegucigalpa a Las Manos o a Ocotal…

Con esta solución creativa a una crisis con gran potencial de violencia política, Usted se convierte en candidato a premio Nobel de paz. Oscar Arias, con todo su plan de San José, no es nada a la par de usted...

Nuevamente felicitándole, le saluda Paolo Lüers

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sábado, 25 de julio de 2009

Carta a Edén Pastora



Estimado ‘Comandante Cero’:


Dicen que vas marchando otra vez. Esta vez no como mercenario a sueldo de los yanquis, como la última vez, cuando te convertiste de comandante sandinista en comandante de la contra.

Esta vez vas marchando con Mel Zelaya. Dijiste que para Mel Zelaya estás dispuesto a ir a tu tercera guerra civil. La primera fue la guerra sandinista contra Somoza, cuando te hiciste famoso como ‘Comandante Cero’ tomándote de asalto el Palacio Nacional en Managua. Tu segunda guerra era contra tus camaradas sandinistas, cuando la CIA te mandó a abrir el Frente Sur desde Costa Rica.

¡Y hoy quieres desatar una guerra civil en Honduras para restituir en la presidencia a Mel Zelaya!

Karl Marx dijo que la historia suele repetirse, aconteciendo la primera vez como tragedia y la segunda como farsa. Aunque nunca tuvista fama de gran pensador, lograste comprobar que Karl Marx estaba equivocado: los actos heroicos se repiten dos veces, primero como tragedia, y la segunda vez como bayuncada.

¡No jodás, Edén! Si aun te queda una pizca de dignidad, andá a tu casa a gozar de la pensión que te paga Daniel Ortega. El sí te necesita: como se quedó sin héroes, ya que todos le dieron la espalda, tiene que echar manos a los payazos como vos para acompañarlo en la tribuna de los comandantes revolucionarios...

Salud, Paolo Lüers

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jueves, 23 de julio de 2009

Carta a Breny Cuenca, secretaria de Cultura del nuevo gobierno


Querida Breny,


hermana lejana extrañada, ¡bienvenida de regreso al país! Y felicidades por el trabajo que encontraste...

Como no ha habido tiempo de tomarnos un trago para celebrar tu llegada al país y al gobierno, ni para hablar, aprovecho este medio para mandarte algunas ideas para la política cultural.

¿Quién dice que en El Salvador no se puede crear una industria de cine y televisión y convertir el país en locación de producciones internacionales? Maquila, si querés, pero de alto nivel técnico-creativo y con miles de puestos de trabajo calificados... Y así en diseño, en multimedia, en internet...

Primer paso: Hacer realidad la Escuela de Cine. Una escuela autónoma, pero apoyada por políticas adecuadas del Estado. Además, un programa de miles de becas para todas las artes y profesiones que necesitamos para este tipo de industrias...

¿Quien dice que El Salvador no puede ser sede de un Festival Internacional de Teatro y Danza que nos pone en el mapa cultural del mundo, y que atrae miles de turistas año por año? Existe un festival de este tipo en Stratford, en Canada, uno de los más famosos del mundo, que ha logrado revitalizar toda una región. Los organizadores y financiadores de este festival quieren implementar una escuela y un festival de teatro en Suchitoto. ¿Vas a potenciar este proyecto?

¿Quién dice que no podamos lograr que El Salvador sea conocido en el mundo, ya no por la Mara Salvatrucha, sino por la calidad de nuestra Compaña Nacional de Danza, nuestra Orquesta Sinfónica, de nuestros diseñadores y teatreros?

¡Pongámosnos metas grandes! No nos propongamos el regreso a nuestras raíces, sino alcanzar nuestro posible futuro.

Nada más, querida Breny, tu amigo Paolo Lüers

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martes, 21 de julio de 2009

Dos argumentos demagógicos

I.

Cuando -al fin- ha hecho algo realmente bueno e importante el nuevo presidente de la República, lo critican los guardianes de lo políticamente correcto. Cuando -al fin- la Asamblea Legislativa produjo algo positivo para el país, le caen encima los abogados de la inmaculada concepción. Cuando -al fin- los tan cuestionados partidos políticos deciden ponerse de acuerdo, colocando la institucionalidad del país encima de sus intereses partidarios, los acusan de usurpación de las funciones de la Asamblea los cerberos de la pureza.

Estoy hablando de la elección de los magistrados y del presidente de la Corte Suprema, resultado de una ardua pero muy productiva negociación entre los partidos políticos bajo mediación del presidente de la República. Y estoy hablando de la crítica que al presidente, a la Asamblea y a los partidos hace los puristas, por ejemplo Carlos Dada en su reciente editorial de El Faro.

Nuestros puristas no cuestiona el resultado, sino el procedimiento. Están de acuerdo con los magistrados electos, con su independencia y su competencia, con el equilibrio creado en la Sala de lo Constitucional. El pecado es de origen, como en el caso de los niños bastardos concebidos fuera del procedimiento normal que es el matrimonio y la posición de misionario.

La nueva Corte y sus magistrados no fue concebidos en el seno de Asamblea, sin en Casa Presidencial. Se duda de los padres: sospechan que no fueron los diputados que aparecen en el acta de nacimiento, sino hombres extraños como el jefe del ejecutivo y líderes partidarios que no disponen de curules en la Asamblea.

Tienen razón. Teóricamente no es Casa Presidencial donde se engendran acuerdos parlamentarios. Tampoco habla la Constitución de mediadores para llegar a la mayoría calificada. Correcto: Así como tampoco en la Constitución de Honduras se habla del presidente costarricense como mediador para asuntos internos de poder. Así como no estaba previsto en ninguna Constitución que la Iglesia y el Secretario General de la ONU mediaran entre guerrilla y gobierno para cambiar la institucionalidad de El Salvador...

El presidente no ha usurpado funciones de otros poderes constitucionales. No ha impuesto sus candidatos a magistrados. Si lo hubiera intentado, ARENA hubiera abandonado la mesa de concertación. O el Frente, quien sabe...

El presidente Funes ha facilitado un acuerdo entre partidos. Los partidos lo han convertido en acuerdo parlamentario. Cuando tengamos -algún día- una Asamblea electa de otra manera, donde los diputados actúen con más independencia de las cúpulas partidarias, ya no necesitaríamos que el presidente intervenga mediando para lograr mayorías calificadas. Mientras tanto, que bueno que interviene...


II.

Muchos comentaristas (entre ellos nuevamente el editorialista de El Faro), para criticar el recién concluido proceso de elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, lo comparan con la audiencia pública que en estos mismos días tiene lugar en el Comité Judicial del Senado en Washington para confirmar la nominación de la jueza Sotomayor a la Corte Suprema de Estados Unidos.

Según estos comentaristas, la comparación de los dos procesos deja al descubierto la deficiencia de nuestra Asamblea. Mientras en Washington los senadores interrogan a los futuros magistrados en público ante las cámaras de televisión, en El Salvador no hay transparencia, no hay debate público sobre los méritos y las posiciones de los candidatos.

Es una argumentación bastante ligera, porque compara peras con manzanas. Además muestra poco conocimiento del sistema norteamericano de nombrar y confirmar magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

En Estados Unidos los presidentes, sobre todo cuando pasan en la casa Blanca por dos períodos, determinan el carácter político e ideológico de la Corte Suprema. Cada vez que sale uno de los jueces -normalmente por muerte, ya que son cargos vitalicios-, el presidente mete a un juez que corresponde a sus preferencias. Preferencias filosóficas es el eufemismo que se suele usar, pero se sabe que son políticas y partidarias. Todo el mundo en Estados Unidos distingue entre ‘jueces liberales’, nombrados por presidentes demócratas, y ‘jueces conservadores’, nombrados por presidentes republicanos.

Es cierto que cada vez que el presidente nombra a un juez para la Corte Suprema, se celebra una audiencia exhaustiva en el Comité Judicial del Senado. Al final de esta audiencia, cualquier televidente conoce las opiniones del candidato sobre el aborto, el control de armas y otros temas controversiales. Parece un ejemplo de transparencia.

Parece. Pero de hecho el proceso de selección de candidatos es mucho más transparente en El Salvador. Primero, la elección de los abogados de la República, de la cual salen 15 candidatos a la Corte. Luego, los debates en el Consejo Nacional de la Judicatura, de los cuales salen los otros 15 candidatos. No existe nada parecido en Estados Unidos. El presidente y su círculo muy cercano escogen, sin transparencia ninguna, a los candidatos. A su conveniencia, para poner a la Corte Suprema en sintonía con las políticas del presidente. Es un proceso totalmente discrecional, secreto, donde el presidente no le debe explicación a nadie.

Una vez que el nombre del elegido por el presidente llega al Senado, comienza un proceso transparente, televisado en vivo. ¿Pero saben cuántos nombramientos presidenciales a la Corte Suprema ha rechazado el Senado en toda su existencia? ¡Sólo doce!

Es casi regla que el senado confirma los nombramientos del presidente. Aunque los debates son muy fuertes, al fin no son mucho más que un reality show. El ejecutivo requiere sólo mayoría simple para confirmar a los jueces. La Constitución de Estados Unidos no tiene un candado para evitar que un partido, con mayoría simple, determina la inclinación ideológica de la Corte Suprema.

Nuestros magistrados necesitan mayoría calificada en la Asamblea, o sea los partidos mayoritarios están condenados a ponerse de acuerdo. En Estados Unidos, es básicamente el presidente que define la correlación de fuerzas en la Corte - y todo el mundo lo acepta como normal...

No estoy haciendo ningún juicio sobre cuál sistema de elegir magistrados de la Corte Suprema es mejor. Son dos sistemas diferentes, cada uno con ventajas y desventajas.

Pero que no nos digan que el sistema de Washington es un ejemplo de transparencia cristalina, sólo porque en televisión aparecen unos viejitos haciendo preguntas incómodas, para luego confirmar el nombramiento del presidente. Y no me digan que el sistema nuestro es viciado, sólo porque en Casa Presidencial se ponen de acuerdo las cúpulas partidarias sobre los futuros magistrados. En la Casa Blanca se pone de acuerdo el presidente con sus asesores, y con nadie más. El resto es básicamente un reality show televisión.

(El Diario de Hoy/Observador)

Carta a Rodrigo Ávila


Estimado Rodrigo:

Perdiste las elecciones, pero esto no significa que tenés que desaparecer del mapa. Hiciste bien de mantenerte al margen de la refundación de ARENA, dejando espacio a gente que no ha estado en el desmadre interno que en última instancia les hizo perder.

Pero no tenés porqué esconderte. O dejar que te escondan. No hiciste un mal papel en las elecciones. Supiste pelear y supiste perder.

El país no puede darse el lujo de perder los aportes de sus mejores políticos sólo porque perdieron elecciones. El país necesita construir sobre la experiencia colectiva. De ganadores y vencidos.

Hoy, cuando en el debate urgente sobre seguridad pública nadie parece tener norte, el país demanda que el hombre que ha sido el mejor director de policía intervenga, participe, pelee. El nuevo gobierno no tiene ni plan ni liderazgo para enfrentar los retos de la seguridad. Están improvisando. Están cometiendo cagadas, como negociar con los pandilleros las condiciones en las cárceles…

La nueva dirección de ARENA tampoco tiene mucha idea sobre el tema. Tenés la obligación de tomar la iniciativa y provocar un debate constructivo sobre cómo enfrentar la delincuencia y la violencia.

Si vos no, ¿quién?

Te saluda Paolo Luers.

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