martes, 1 de septiembre de 2009

Carta a Salvador Sánchez Cerén, vicepresidente de la República


Estimado Salvador:

¿Y quién le ha dicho que usted, sólo porque lleva el título de vicepresidente, puede aprovechar la ausencia del presidente y tomar decisiones?

¿Acaso no le han dicho que le dieron Educación para que esté ocupado y no se meta en asuntos de gobierno?

Nada de darle instrucciones al ministro de Agricultura. Nada de negociar, por su cuenta, la repartición de semillas. Nada de arreglos debajo de la mesa con Orlando Arévalo.

Además, a la gente del Frente ya le dieron sus semillas, ¿y qué más quiere? ¿Qué le den también un lote a Orlando, para que pueda distribuir a su gente y jalarlos al lado del Frente?

Si usted sólo fuera ministro, podría renunciar, como debería hacerlo el ministro de agricultura. Pero como lo eligieron vicepresidente, tiene que tomar una de dos opciones: o le acuerda a Funes que usted es vicepresidente y que en el ramo de educación es ministro, no un alumno que puede regañar en público - o se traga el sapo y se calla por siempre.

Esperando su respuesta en los hechos, Paolo Lüers

(Más!)

lunes, 31 de agosto de 2009

Venezuela en transicion - 6 entregas


UNA SERIE DE REPORTAJES Y ENTREVISTAS DE PAOLO LUERS
Obligados a unir fuerzas

La oposición venezolana está generando un nuevo liderazgo y preparando un cambio generacional, cultural y político.

"Chávez es del pasado"

Conversación con Henrique Capriles Radonski, gobernador de Miranda, la nueva estrella de la oposición venezolana.


No dejan hacer, pero tampoco hacen

La izquierda venezolana siempre había luchado por descentralizar el poder, hasta que llegó Chávez

El alcalde cruza la calle

La radio tiene un enorme arraigo popular. Chávez decidió sacar las radios independientes y sustituirlas por "comunitarias"


El garrote guardado

Una ley de Delitos Mediáticos, que apareció una madrugada y desapareció en la siguiente, penalizaba el ejercicio periodístico

La Lay Especial contra Delitos Mediáticos

La conflictiva ley sirvió para asustar a los dueños de los medios y los periodistas independientes
"Los medios somos el único poder independiente del gobierno"

El Diario de Hoy entrevistó a Miguel Henríquez Otero, quien dirige el periódico El Nacional.


“¡No nos callarán!”,
la batalla por las frecuencias radiales


De la noche a la mañana sacaron del aire a 34 emisoras, dejando muchas regiones del país sin radios independientes.

La radio es mía

La radio tiene en Venezuela un enorme arraigo popular.
”Se metieron con un poder popular”

Marisel Parraga se hizo famosa en el programa Aló Ciudadano. Ahora es vocera de la lucha de las radios por la pluralidad


“Vamos a luchar por el pluralismo”

Entrevista con Ibeyise Pacheco, locutora y reportera de Radio Venezuela, e integrante del grupo fundador de la Fundación La Radio es Mía.
Globovisión en la mira

La guerra mediática entre un gobierno que quiere control y medios que insisten en su independencia y su derecho a la crítica está escalando.
"El líder de la oposición no puede salir de los medios"

Muchos piensan que Alberto Federico Ravell, el director de Globovisión, es el verdadero líder de la oposición.
Lobo herido, más peligroso

Una segunda mirada a Venezuela. Luego de la serie "Venezuela Adentro", publicada en marzo del 2008, los conflictos políticos se han profundizado.
“No basta ser mayoría, hay que saber imponerse”

Entrevista a Leopoldo López, el político que organiza “redes populares” en los sectores donde el chavismo pierde apoyo.

sábado, 29 de agosto de 2009

Carta a los dirigentes empresariales


Estimados señores de los gremios empresariales:

Espero la hayan pasado galán en Casa Presidencial el día jueves. ¡Que bueno que el señor presidente les haya invitado para discutir sus políticas de Seguridad Pública! Oportunidad de oro para decirle: ¡Así no, señor!

Sólo que no escuchamos a nadie decir esto. Así como luego del acto de juramentación del presidente Funes, todos los cabezones salieron de la Feria diciendo “que bonito discurso”, aunque el señor les acaba de dar una gran paliza, igual ustedes salen hoy diciendo: “Que bueno que el señor presidente tenga por bien involucrarnos...”

¿Pero ustedes le dijeron en la cara al presidente lo que piensan de su gabinete de seguridad?

Cuando el presidente el jueves les pidió colaborar con la PNC patrocinando las unidades especializadas contra secuestro y chantaje, ¿le preguntaron porqué permitió que descabezaran la unidad investigativa DECO? ¿Ustedes le dijeron al presidente que su ministro descabezó la DECO precisamente con el argumento de que estaba casi privatizada por el patrocino de la empresa privada? ¡Y hoy les pide patrocinio!

¿Y le dijeron al presidente que a los empresarios les parece insólito que él les pida revivir la iniciativa de Tony Saca y René Figueroa de una campaña por la paz social?

Deberían haberle dicho todo esto. Y otra cosa más: Que les convoque cuando tenga una política de Seguridad que presentar – y un equipo para implementarla.

Tal vez en la próxima cita en Casa Presidencial.

Saludos, Paolo Lüers

(Mas!)

jueves, 27 de agosto de 2009

Columna transversal: El error de Uribe

El presidente Álvaro Uribe, de Colombia, está al punto de cometer el error que puede resultar destruyendo su propia obra: convertir Colombia en un bastión de la democracia contra el autoritarismo.

Si Álvaro Uribe no para en seco esta locura de un referéndum para cambiar la constitución colombiana para permitir al presidente un tercer período presidencial, les está dando legitimación a los más acérrimos enemigos de la consolidación democrática de Colombia: sus vecinos bolivarianos Hugo Chávez y Rafael Correa y sus clones en toda América Latina, y las FARC.

Consecuencia de esto, lo que se ha contenido en Honduras -a un enorme costo político, social y económico para los hondureños- agarraría nuevo brillo y ánimo en otras latitudes: la tentación de seguir el ejemplo (más bien, el guión) de Hugo Chávez de usar la insatisfacción de los pueblos para deslegitimizar las democracias representativas, cambiar las constituciones y, de paso, quedarse con el poder. Esta tentación existe en muchos movimientos políticos de América Latina. Existe latentemente en muchos gobernantes quienes no saben establecer su liderazgo sin atentar contra la institucionalidad del país y contra los equilibrios entre poderes. Manuel Zelaya es el mejor ejemplo de un presidente que se metió a sus aventuras de ‘democracia directa’ y ‘movilización del pueblo’ - principalmente por debilidad, por incapacidad de gobernar dentro del marco de la Constitución y de la división de poderes.

Zelaya no era el único presidente débil en nuestras latitudes. Hay varios que enfrentan situaciones difíciles con sus propios partidos, con movimientos sociales radicalizados, con problemas de gobernabilidad, con poderes institucionales y fácticos que se convierten en frenos para su proyecto político, con resistencias en las propias filas de buscar consensos con los demás poderes...

Estos problemas de gobernabilidad en varios países se pueden resolver haciendo esfuerzos de concertación, dentro del marco de la institucionalidad y del equilibrio de los poderes - o pueden tratar de resolverse rompiendo la institucionalidad y usando presión de movimientos populares para cambiar las reglas del juego. Cual de las dos opciones se busque, depende, entre otras cosas, del contexto internacional y de los antecedentes. En este sentido, lo que pasa en Honduras y lo que pasará en Colombia, es de mucha importancia para toda la región.

El efecto positivo de Honduras -donde el conjunto de instituciones y fuerzas democráticas no permite que el presidente de La República atente contra la alternancia en el poder- quedaría neutralizado, si Álvaro Uribe en Colombia no toma una posición inequívoca de suspender el referéndum y dejar claro que no buscará la reelección.

Quienes en el pasado han apoyado a Álvaro Uribe, a veces a altos costos políticos, en su esfuerzo de reconstruir y consolidar la institucionalidad democrática de Colombia, ahora deben ayudarle a Uribe a tomar la decisión correcta, para él, para Colombia, para el continente latinoamericano.

Muchos, aunque a regañadientes y con dolor de estómago, han apoyado a Álvaro Uribe cuando al término de su primer mandato planteó: La obra no está terminada, necesito más tiempo. Tal vez tuvo razón y su reelección era un mal necesario.

Pero este mismo argumento ya no vale. En ocho años, Colombia ha cambiado, en gran parte gracias a Álvaro Uribe, quien ha tenido tanto éxito en reconstruir la democracia colombiana que ahora no importa quien gane la presidencia, Colombia va a estar bien.

Ahora, para completar la construcción de la democracia colombiana, hay que abandonar las muletas de populismo, continuismo y liderazgo carismático y seguir dejar que la institucionalidad funcione. Otro período con Uribe sería un retroceso, y además un golpe bajo a todos que en América Latina están trabajando para contener a los Zelayas y Ortegas que bailan al ritmo de las canciones de Hugo Chávez.

(El Diario de Hoy)

Carta a Barack Obama


Dear Mr. President:

Demasiado presidentes de otros países me están saliendo últimamente que necesitan que les mande cartas. Prometo que las próximas cartas las voy a mandar a gente normal.

Pero este su piquete que hizo de suspender las visas a los hondureños no puede quedar sin carta de respuesta.

Puedo entender que usted necesitaba mostrar a América Latina que usted no es yanqui feo como Bush, sino yanqui bueno. Bueno, para mostrar cara de buena gente, hubiera podido levantar el embargo a Cuba. Pero entonces, le lleva judas con los gusanos en Florida.

O hubiera podido retirarse de Colombia. Pero entonces, se le viene para abajo la guerra contra los narcos.

Entonces, decide cagarse en Honduras. Who gives a shit about f... Honduras, right? Los pobres catrachos se han echado encima el huevo de parar en seco la revolución bolivariana, sacando a Zelaya. Seguramente sabían que usted los iba a regañar. Lo que no sabían es que les iba cobrar tan caro el favor de enfrentarse a Chávez.

Está bien que no les dio gracias en público. Se entiende. Incluso que les haya retirado préstamos - este costo están dispuestos a pagar los catrachos por mantener sus libertades.

¿Pero suspender proyectos humanitarios? ¿Negarles las visas a los estudiantes becados o a los familiares de ciudadanos estadounidenses de origen hondureño? Give me a break, Mr. President!

¿Cuándo es la última vez que Estados Unidos sancionó de esta manera a todo un pueblo? ¿Cuántos crímenes pudieron cometer países como Libia, Irán, Rusia, China sin ser sancionados de esta manera? Incluso a los cubanos les dan visas, siempre y cuando los dejen salir de la isla.

Usted le debe una a Honduras, Mr. President! Pero una buena.

Take care, Paolo Lüers

(Mas!)

martes, 25 de agosto de 2009

Carta a Álvaro Uribe, presidente de Colombia


Estimado Álvaro Uribe:

No puedo creer que esté buscando reelegirse para un tercer período.

Le pido un gran favor: ¡Pare esta locura del referéndum! Porque si no, nos van a salir un montón de Zelayas por todas partes buscando cambiar sus constituciones para gobernar ¡toda la viiiiida!

Hasta aquí en El Salvador podría picarle a algún presidente la tentación de imitar a Álvaro Uribe...

Todavía la primera vez que usted cambió la constitución para reelegirse, medio se podía entender. Estaba muy tierna la obra de consolidar a Colombia y -tal vez, quien sabe- tenía sentido un segundo mandato. Pero en ocho años, usted ha cambiado Colombia. Usted ha tenido tanto éxito en reconstruir la democracia colombiana que no importa quien gane la presidencia, ¡Colombia va a estar bien!

Retírese ahora que todo el mundo lo quiere – y no cuando todo el mundo esté cansado de un residente que nunca se va.

Deje esta locura de gobernar eternamente a Chávez, no le de legitimidad a la maña de aferrarse al poder. Haga que cualquier loco que quiere jugar con la constitución tenga que salir del closet como clon de Chávez – y no pueda legitimarse con alguien como Uribe.

De antemano, agradeciendo su atención a nuestra petición,

Paolo Lüers

(Más!)

sábado, 22 de agosto de 2009

Carta a Ricardo Martinelli, presidente de Panamá


Estimado presidente:

no sé si se ha dado cuenta, pero aquí todo el mundo está pegando gritos al cielo, porque usted quiere que Panamá se retire del PARLACEN.

Pero usted tiene razón: El Parlamento Centroamericano no sirve para nada, sólo para proveer de inmunidad, salarios y prestaciones a los políticos que ya nadie quiere tener en los parlamentos y gobiernos de cada país.

Los parlamentos sólo tienen sentido si tienen poder y pueden legislar. Al Parlacen nadie le hace caso.

Gracias, presidente, por la iniciativa de abolir el Parlacen. Que vean los partidos qué diablos hacen con los ex-dirigentes que les sobran...

Dicen que sin el Parlacen no habrá integración centroamericana. Bueno, de todas formas no hay, con o sin Parlacen. Sólo nos da la ilusión de unidad.

Que bueno que usted le dio un pinchazo a esta fantasía mentirosa de un parlamento donde ni siquiera hay voluntad de integración.

No se deje impresionar de las lágrimas de cocodrilo que todos están derramando sobre el cadáver del Parlacen. Ayúdenos de darle cristiana sepultura.

¡Y cuando haya integración, hagamos un parlamento de verdad!

Hasta pronto, Paolo Lüers

(Mas!)