sábado, 31 de octubre de 2009

Otra carta al ministro de Hacienda


Estimado señor Cáceres:

Gracias por contestar la carta que le mandé sobre su magnífica y novedosa idea de cobrar IVA sobre las propinas.

Como yo le mandé mi carta vía este periódico, es entendible que usted me contestara en otro periódico. Gracias.

Dice usted en La Prensa Gráfica: “¿Por qué a los restaurantes les aflige, si este dinero no es de ellos?”

Qué raro escuchar este argumento del ministro de Haciendo, quien por definición está obligado de afligirse del dinero no sólo del Estado sino de todos nosotros...

¡Que revelador que al ministro de Hacienda le parezca extraño que alguien se aflige por dinero que no sea propio!

La mayoría de los restaurantes son empresas familiares, donde los empleados se afligen por el negocio y el negocio por sus empleados. Sólo así pueden prosperar.

Los restaurantes podrían quitarse el paquetazo fiscal muy fácilmente: simplemente dejando de cobrar propinas. Fácil, pero irresponsable. Porque afectaría a sus empleados. Prefieren pelear para lograr que se quite esta tontería del paquetazo fiscal.

La otra cosa que usted menciona en su gentil respuesta: Lo consultó con el sector laboral. No sé con qué sindicatos a hablado, pero me cuesta imaginarme un sindicato que esté en favor de joder a los meseros y cocineros. De paso sea dicho: ¿A qué sindicato consultó? ¿Del Seguro Social, o de Hacienda? Porque de los afectados -meseros y cocineros- no existe.

Atentamente, Paolo Lüers

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jueves, 29 de octubre de 2009

Carta a Héctor Silva, presidente del FISDL

Hola, Héctor:

te vi en el programa de Nacho. Dijiste que sin más impuestos, no habrá desarrollo.

De acuerdo. El punto es: ¿Quién va a pagar más? ¿A qué actividades vamos a poner impuestos? ¿Cómo cobrar más impuestos sin frenar la recuperación económica?

Primera duda mía, querido Héctor: Están poniendo un montón de nuevos impuestos, pero todos caen sobre los mismos que ya pagan. ¿Cuáles son la medidas para ampliar la base tributaria, o sea para que negocios que nunca han pagado impuestos, también aporten?

¿No sería más lógico empezar ahí, antes de poner más impuestos a los que ya están pagando?

Hay miles de negocios que venden mucho sin pagar impuestos. Los buseros reciben subsidios y diariamente venden millones de pasajes sin facturar. La mitad de los negocios de comida ni siquiera son registrados como contribuyentes. ¿Cuántos impuestos pagan los distribuidores de CDs y de ropa en las calles?

Segunda duda: Hay empresarios que dicen “Cuidado con poner impuestos que frenan las inversiones y el crecimiento. No vaya ser que matemos las gallinas que ponen los huevos...” Tu dices: “Es la gente con pisto que no quiere pagar para que el país avance...”

De acuerdo, hay de esos, Héctor. Pero las dudas siguen válidas. Necesitamos que la economía arranque. Y necesitamos aumentar la taza tributaria. Entonces, hay que buscar una Reforma Fiscal que no se convierta en freno.

Si a cualquiera que discute las medidas propuestas por el gobierno lo acusan de evasor o explotador, mejor no hablen de consulta, concertación y diálogo. Además no es el lenguaje de la izquierda democrática que vos representás, sino de la izquierda dogmática que ambos detestamos...

Siempre un placer discutir contigo, Héctor.

Tu amigo Paolo Lüers

Posdata: ¿Me puedes p.f. averiguar en la próxima reunión de gabinete qué diablos pasó con la buena idea de un Pacto Fiscal? ¿O ya cambiaron de idea y ahora es Decreto Fiscal?

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miércoles, 28 de octubre de 2009

El perfecto idiota salvadoreño

Al fin la hemos encontrada, la sucursal salvadoreña del Club de Perfectos Idiotas Latinoamericanos. Son los lectores de ContraPunto, semanario digital dirigido por Juan José Dalton, órgano inoficial de los Amigos de Mauricio.

Semanalmente ContraPunto realiza una encuesta entre sus lectores, lo que nos permite elaborar este perfil de sus lectores.

De los lectores (por lo menos de los que participan en las encuestas) de ContraPunto:

  • 32.7% ven a Hugo Chávez como el mejor presidente de América Latina, casi el mismo porcentaje (32.3%) dan este título a Mauricio Funes.
  • 95.2% están convencidos que la crisis local ha sido causada por ‘mala administración de ARENA’ y sólo un 4.3% la relaciona con la crisis internacional.
  • 68.7% consideran ‘excelente’ el gabinete económico de Funes, 22% lo consideran bueno, 5.6% regular y sólo un 2.3% lo considera mal.
  • 73.1% califican de excelente el primer mensaje (1 de junio) del presidente a la nación; incluyendo los que dicen ‘bueno’ (15.6%) son no menos que 88.7% en favor, cifra de aprobación el régimen que difícilmente igualan los lectores del Granma.
  • 83.2% dicen NO a la pregunta “¿Está de acuerdo que en el nuevo gobierno hayan violadores de los derechos humanos?”. Con una pregunta tan ambigua es imposible saber si la gente quiere decir: “No, no hay violadores de DDHH en el nuevo gobierno” o más bien “No estoy de acuerdo que estén’, pero por el perfil que ya se dibuja de los lectores de ContraPunto asumimos que expresan que para su criterio no es cierto que en el gabinete haya personas con historial de violación de DDHH. A ellos se suma otro grupo (6.5%) que dice: No me importa si hay o no violadores de DDHH en el gabinete. Quiere decir: un impresionante 89.7% es inmune a las dudas sobre, por ejemplo, el vice- presidente Sánchez Cerén...
  • 86% apoyan a Manuel Zelaya...
  • 63.2% está en contra de la construcción de la represa El Chaparral.
  • 97.8% (!) encuentra ‘justa’ la victoria electoral de Funes.

Entonces, el perfil del lector de ContraPunto es el siguiente: Un(a) salvadoreño(a) que detecta entre Hugo Chávez y Mauricio Funes al mejor presidente del continente; piensa que ARENA causó la crisis económica del país; está convencidísimo del discurso de Funes y de su gabinete económico; no ve ningún problema en el record de DDHH de ningún miembro del gabinete; apoya a Zelaya y se opone al Chaparral.

Que bueno que son poquitos, tomando en cuenta que en las encuestas de ContraPunto nunca participan más de 600 personas. Aplicando el beneficio de la duda, no vamos a asumir que los lectores de ContraPunto, aunque es el órgano inoficial de funismo, sean representativos para los millones que apoyan al presidente...

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Gente de frontera

Gente que vive en las zonas fronterizas de las divisiones ideológicas, no hay mucha. Hacen falta. Sirven de puentes. Se niegan a las lealtades absolutas, a la pertenencia a bloques. Son independientes hasta caer mal.

Con la muerte de Carlos Briones, hay uno menos de esta especie tal vez no en extinción, pero si rara.

Hablamos de esto con Carlos cuando murió Ernesto Richter, hace 4 años. Nos reunimos sus compañeros de viajes fronterizos: Carlos Briones, Guidos Vejar, Roberto Rodríguez, el Choco Huezo, Evelyn Yacir, Roberto Turcios, Carlos Umaña... Una gran tertulia, con muchos tragos, y discusiones que burlan los tabúes y lealtades ideológicas reinantes en el país.

Alguien me preguntó ahora: ¿Y Carlos Briones, al fin, era de izquierda o de derecha? ¡Pregunta estúpida para quien conoció de cerca a este hombre! Se la habrán hecho muchos, tanto en el Frente como en Arena, sin nunca tener una respuesta que cupiera en sus esquemas.

Carlos Briones fue de los pocos pensadores e investigadores verdaderamente libres de amarres y miopías ideológicas. Para un investigador social, una condición indispensable. Por eso sus investigaciones han podido ser base para políticas del gobierno de Saca como también del gobierno de Funes. Red Solidaria no hubiera tenido sostén científico sin Carlos Briones, y tampoco el plan del gobierno actual de atender la pobreza urbana...

Discutir con Carlos siempre fue excitante, porque yo nunca sabía si iba a estar de acuerdo con mis ideas o las iba a criticar o incluso destruir. ¿Cuántos compañeros de tertulia tiene uno que nunca permiten que un desacuerdo intelectual o político se convierta en obstáculo para hablar con franqueza? No muchos. Y ahora, con la muerte de Briones, uno menos.

(El Diario de Hoy)

martes, 27 de octubre de 2009

El dogma Zelaya protege a Ortega

Cuando en Honduras derrocaron al presidente Zelaya por su intención de alterar la Constitución y facilitar su reelección, Daniel Ortega y Hugo Chávez lo entendieron y denunciaron como un golpe contra ellos.

Convencieron a los gobernantes del continente y del mundo que si no se condenara y revirtiera el derrocamiento de Zelaya, cualquiera de ellos podía ser el próximo. Obviamente estaban hablando de ellos mismos. Y hay que reconocerlo: con cierta razón. Todos los presidentes del ALBA corren riesgo de insurrecciones o incluso golpes de Estado, porque sistemáticamente están transformando al sistema político de sus países en regímenes autoritarios, eliminando la división de poderes, cerrando espacios a los medios independientes, etc. Uno de los primeros pasos en estos procesos siempre es: alterar la constitución para permitir la reelección presidencial.

A Zelaya lo pararon en el momento que intentó dar precisamente este paso. Los otros poderes del Estado de Honduras -el legislativo, el judicial, el electoral- actuaron en conjunto y le quitaron la presidencia. La Fiscalía y la Procuraduría de Derechos Humanos avalaron esta decisión, y la Fuerza Armada la ejecutó. Como es de costumbre, a los militares se les fue la mano y lo sacaron del país. Algunos dicen que por petición de Zelaya, una vez que vio que estaba derrotado...

El siguiente que va por este camino es Daniel Ortega. Utilizó su control sobre la mayoría de los magistrados de la Cámara Constitucional para que esta saque, en una acción nocturna sin precedentes, una resolución que declara inaplicable el artículo de la Constitución de Nicaragua que prohíbe la reelección del presidente. Igual como en el caso de Honduras, donde Zelaya intentó, haciendo uso de la presidencia, un autogolpe de Estado contra el orden institucional, lo que pasó en Nicaragua es un autogolpe de Estado. Así lo denuncia la oposición completa, incluyendo a los liberales incluso de Arnoldo Alemán que son los culpables de que existe esta corte dominada por Daniel Ortega.

En el ejército de Nicaragua todavía hay muchos sandinistas de verdad que se mueren de vergüenza por la perversión a que Daniel Ortega ha llevado al Frente Sandinista y al país. Igual en la Policía Nacional. Son luchadores históricos que se han formado en la larga lucha contra el somocismo, o sea contra un clan familiar que se convirtió en dueño del estado y del país. En esta misma dirección va el clan Ortega.

Si el ejército y la policía de Nicaragua no paran a Daniel Ortega en su camino a una nueva dictadura que se mantiene en el poder mediante el fraude electoral y el control partidario y uso represivo del órgano judicial, es por que temen que les va a pasar lo mismo que pasó a los hondureños. No actúan contra Ortega para restablecer el orden constitucional den Nicaragua, porque la estrategia del ALBA de disuasión fue exitosa. Si hasta Washington y México han condenado y sancionado al gobierno que reemplazó a Zelaya en Honduras, ¿quien en este mundo apoyaría a los oficiales democráticos y sandinistas en el ejército y la policía de Nicaragua si obligan a Daniel Ortega a entregar el poder usurpado?

Aunque es mala palabra, hay que decirlo: Un golpe contra Daniel Ortega sería un regalo para Nicaragua y para el continente. Posiblemente ya no hay alternativa. O sea, posiblemente con elecciones ya no podrán quitar el poder a Daniel Ortega.

¿Qué pasaría si un ejército democrático y progresista como el nicaragüense, que no tiene ni trayectoria ni tentaciones militaristas y golpistas, decidiera dar un golpe de Estado para evitar una nueva dictadura?

¿Le pasaría lo mismo que a los militares, diputados y jueces hondureños que derrocaron a Zelaya, o sea la condena unánime de parte de izquierdas y derechas?

Claro, los militares nicaragüenses no tendrían una Corte Suprema que los respalde, porque en este país la erosión de la democracia es mucho más avanzada que en Honduras. En Nicaragua ya no hay un órgano judicial independiente como en Honduras.

¿Qué pasaría? ¿Cómo reaccionarían el pueblo nicaragüense y la comunidad internacional? Estoy seguro, que la mayoría de los Nicas dirían: Depende en manos de quién quedaría el poder. Depende si son manos civiles y democráticas...

Lo mismo debería ser la respuesta de la comunidad internacional. Pero luego del boicot contra Honduras tendría mis dudas. Parece que el dogma Zelaya que han adoptado Estados Unidos, la OEA y Naciones Unidos, condena a los nicas a aguantar a Ortega for ever. Siempre pueden rezar...

(El Diario de Hoy)

Carta a Daniel Ortega, presidente de Nicaragua

¡Comandante!

Ahora entiendo la urgencia suya de obligar a los hondureños a restituir a Manuel Zelaya en la presidencia. Ahora entiendo que haciendo estos grandes discursos contra ‘el gorilazo’ estaba actuando en defensa propia. Preventivamente, porque ya sabía que usted iba a ser el próximo presidente del ALBA que haría un autogolpe contra la Constitución y así provocaría el peligro que lo derrocaran.

Ya dio el autogolpe, usando el control que tiene sobre la Corte Suprema. Usted ordenó a sus magistrados a declarar ‘inaplicable’ el artículo de la Constitución que prohíbe la reelección presidencial. Así de fácil.

Escogió bien el tiempo. Botó la constitución nicaragüense en el momento del rechazo mundial a la manera cómo los militares hondureños han sacado del país a Zelaya.

Muy astuto, comandante. Porque nadie sabe mejor que usted que en el ejército nicaragüense hay muchos sandinistas fieles a los ideales que usted ya traicionó: los ideales formados en la larga lucha contra el somocismo, o sea contra una familia que se hizo dueña del Estado del país. Cosa que ahora hace el clan Ortega.

A mi no me extrañaría por nada si los verdaderos sandinistas que están al mando del ejército y de la policía nicaragüenses, le sacaran de la residencia para restituir el orden democrático.

Y usted lo sabe. Por eso era tan importante para usted toda esta campaña internacional que hizo con Chávez, Insulza y Lula contra la destitución de su amigo Zelaya.

Ojala que los viejos luchadores sandinistas todavía tengan los huevos que mostraron cuando se trataba de enfrentar a Somoza y después a Ronald Reagan.

Le recomiendo, comandante, que a partir de ahora, aunque se moleste la Chayo, no duerma en pijamas, sino con las botas puestas.

Saludos, Paolo Lüers

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domingo, 25 de octubre de 2009

Machos sin dueño

Sobre la crisis de ARENA se ha hablado mucho. Incluyendo mucha paja. Veamos algunos conceptos que se han ventilado en el debate.

División. Muchos han hablado de una división de ARENA. Obviamente la parte más interesada en una división de su adversario, el FMLN. Pero también muchos comentaristas de derecha. Sobre todo los que tienen una larga historia de cercanía, para no decir otras palabras que podrían ser ofensivas, con el grupo que en los últimos años controló el gobierno y el partido de gobierno. División es cuando de un partido que entra en crisis, salen dos partidos, dos proyectos políticos. Pero es obvio que lo que se acaba de desprender de ARENA no es un partido nuevo. Tampoco un proyecto político. Salió de ARENA un grupo de diputados y dirigentes de poca monta y mínimo apoyo de las bases, no salieron estructuras sectoriales o locales del partido.

Disidentes. Los 12 diputados y los 4 ex-directores departamentales salieron de ARENA resultado de un intento fallido de retener el control partidario, no resultado de una disidencia política o ideológica. Salen porque luego de pertenecer a la poderosa estructura de control del partido durante años, fueron desplazados y sintieron -con razón- que ya no tendrán futuro en el partido. Jugaron el único capital que les quedó: su diputación, legado de la anterior cúpula. Un capital fuerte. No para un proyecto político, sino para el chantaje. Sabían que para ARENA perder 12 diputados significa perder buena parte de su capacidad opositora en la Asamblea. Entonces, plantearon un negocio: la lealtad de nuestros 12 votos contra la reversión de la renovación del partido. Porque la exigencia de 4 puestos en el COENA se traduce a nada menos que el intento de un contragolpe. El intento de restaurar la influencia institucional que el grupo del ex-presidente Saca había perdido en el proceso postelectoral de consultas con las bases. No se trataba solo que el diputado el ex-jefe de fracción quería recuperar su silla en el COENA, sino de parar en seco el todavía débil proceso de redefinición del partido y posterior apertura a nuevos liderazgos. Quien describe el pleito en ARENA como ‘disidencia’, oculta que detrás de la actuación de los supuestos disidentes se esconde el último intento de detener un proceso interno que está dejando marginado a un grupo acostumbrado a controlar el partido y traducir este control en capacidad de negociación.

La nueva dirección de ARENA desautorizó y deshizo todos los intentos de la anterior cúpula de usar ARENA para llegar con el Frente y con el nuevo presidente a un pacto político que garantizaría a unos inmunidad y a otros gobernabilidad. Por esto se tardaron tanto en elegir a los magistrados de la Corte Suprema y al fiscal general: Cristiani deshizo todos los entendimientos anteriores y la negociación tuvo que empezar de cero...

Renovadores. Hasta este nombre algunos trataron de dar al grupo de diputados extorsionistas. Para ganarse este nombre, primero habría que tener un proyecto político, y segundo un proyecto que encamina para adelante. En ARENA es al revés: los supuestos ‘renovadores’ tratan de detener la renovación de su partido, porque saben que esta los deja sin influencia. Por muy tímidas que han sido la manifestaciones de renovación en ARENA, este grupo ha tratado de boicotearlas. ARENA, para sobrevivir como fuerza política relevante, necesita una renovación radical que no teme tocar los viejos dogmas, símbolos y métodos de hacer política de ARENA. Con la decisión de rechazar el chantaje de los 12 diputados y dejarlos ir, ARENA ha removido apenas el primer obstáculo para su renovación. Habrá otros, así como habrá otros chantajes.

Independencia. El uso más cínico de conceptos erróneos en esta historia es tildar a los 12 diputados de ‘independientes’. O incluso decir que ahora al fin hay diputados que se han liberado del yugo de la dependencia de las cúpulas partidarias y hacen honor al mandato de sólo obedecer a su conciencia y los intereses del pueblo. Los 12 son los diputados más manipulados y más manipulables de la historia reciente del parlamentarismo salvadoreño. Se han separado de su partido, no para consolidar otro proyecto político, sino porque se han quedado sin proyecto político. Son machos sin dueño que a partir de ahora van a negociar sus votos cada vez de nuevo. Dependiendo de la correlación de fuerza y de la oferta...

La falta de independencia de los diputados de sus cúpulas partidarias es un asunto no resuelto en nuestro sistema político. Urgen una reforma electoral a fondo y una ley de partidos políticos para resolver este problema. El desprendimiento de diputados desafectados y resentidos de sus partidos seguramente no resuelve el problema, sino crea uno peor: el chantaje y la compra de voluntades.

Si ARENA sabrá aprovechar la oportunidad de convertir la crisis en el factor que dinamice su renovación, ser verá en los próximos meses. Ha dado el primer paso indispensable: amputar lo que había que amputar en vez de seguir viviendo con la gangrena del chantaje. Habiéndose liberado del grupo que boicoteaba la renovación, ARENA ya no tiene pretexto para no atreverse a redefinir su proyecto político.

La separación dolorosa de una parte de sus cuadros (y de una parte de su fuerza parlamentaria) puede ser un paso más hacia el desmoronamiento de ARENA – o el inicio de su resurrección. Depende en qué dirección van los siguientes pasos.

(El Diario de Hoy)