sábado, 27 de febrero de 2010

Carta a TIGO

Estimados señores:

Como miles de consumidores, me convertí en cliente de TIGO, no por decisión propia, sino porque ustedes se comieron AMNET, mi proveedor de televisión de cable.

De repente soy cliente de TIGO. Y lo primero que recibo de ustedes es un golpe bajo. Me quitaron a varios de los canales que a diario veo para informarme.

Cuando firmé el servicio de cable de AMNET, contraté la recepción de canales como Deutsche Welle, Globovisión, Antena 3, RAI, ABC, CBS, NBC y otros, que ustedes ahora suspenden del paquete básico. Sin previa consulta con sus clientes.

En vez de esto, nos ponen más canales de programas chatarra...

Buena parte de los canales informativos internacionales suspendidos por TIGO son de choto. No le cuesta nada a TIGO transmitirlos – y ahora nos quieren cobrarlos extra, pasándolos del paquete básico al paquete premium que cuesta más. En el lenguaje aguado de hoy, que siempre trata de ser políticamente correcto, esto se llama ‘abuso al consumidor’.

En el lenguaje de Más!, esto se llama robo. Punto.

Así que, queridos estrategas de mercadeo de TIGO, invéntense algo. Hay miles de suscriptores que quieren ver los canales informativos. Son los mismos que no se dejan mangonear tan fácil.

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)

jueves, 25 de febrero de 2010

¡Imagine!

"You may say that I'm a dreamer
But I'm not the only one..."
John Lennon

Las próximas elecciones presidenciales en El Salvador se celebrarán en marzo de 2014. Ahí vamos a decidir si Mauricio Funes entra a la historia como el presidente que abrió la puerta a una época de gobiernos de izquierda, o simplemente a una época de alternancia.

Tratemos de imaginarnos el contexto de estas elecciones: ¿Cómo será el mundo en el año 2014? Lo más probable es que Fidel haya muerto y Cuba se encuentre en medio de su transición democrática; que en Venezuela esté gobernando un presidente de tendencia socialdemócrata; en Nicaragua, un liberal; en Brasil, un personaje de centroderecha; en Guatemala, un ex-militar derechista. En Honduras, Chile y Panamá todavía gobernarán los presidentes-empresarios liberales electos en 2009-2010; en Costa Rica todavía gobernarán los liberacionistas, que más que socialdemócratas son liberales. En Estados Unidos, Obama habrá logrado su segundo mandato, pero perdido la mayoría en ambas cámaras del Congreso.

¿Este escenario les parece el ideal para que en El Salvador gane las elecciones presidenciales un dirigente del FMLN que se presente, a diferencia a las elecciones de 2009, con su propio programa, sus propios colores y su propia cara? A mí no.

Veamos el contexto interno de las elecciones de 2014. El FMLN se habrá fortalecido en las elecciones legislativas y municipales de 2012. Pero ARENA también. Los dos lograron fortalecerse, pero por vías muy diferentes: el FMLN, para fortalecerse, tuvo que cerrar filas y atrincherarse en sus posiciones ideológicas tradicionales. ARENA, para fortalecerse, tuvo que reinventarse y abrirse.

El bloque opositor de ARENA-PDC-PCN salió de las elecciones de 2012 suficiente fuerte para evitar que el FMLN pueda tomar decisiones que requieren mayoría calificada, ni siquiera juntando votos con GANA. Este grupo, comandado abiertamente por el ex-presidente Saca desde la campaña de 2012, logró establecerse como proveedor de mayoría. A veces para la izquierda, a veces para la derecha.

Las contradicciones entre el FMLN y el grupo Funes en Casa Presidencial no habrán llegado al punto de ruptura del gobierno, pero sí al punto de desgaste tal que vuelve impensable una nueva edición de la alianza que llevó al poder a Funes en 2009. La izquierda democrática que en el 2009 se unió a la alianza FMLN-Funes no logró traducir su participación en el gobierno en poder político-electoral propio. A partir de 2012 quedó definitivamente claro el fracaso del sueño de mucha gente de la izquierda democrática que acompañó a Mauricio Funes. Estoy hablando del sueño de poder cambiar la correlación de fuerzas dentro de la izquierda a favor de la tendencia moderada y reformista. Ni han podido modificar las posturas del FMLN ni crear una izquierda moderada con capacidad de competir con el FMLN. La idea de acostarse con el monstruo, consumar el matrimonio y despertarse al lado de una bella doncella, resultó un sueño muy ingenuo, que terminó en una pesadilla, dicen algunos.

Otra vez la misma pregunta: ¿Este escenario será propicio para un triunfo electoral del FMLN en el 2014?

Es obvio que Funes y sus amigos no van a jugar ningún rol en estas elecciones. El FMLN, que desde hoy está insistiendo y prometiendo a sus bases que el próximo gobierno será verdaderamente de izquierda, estará solo en 2014. Fuerte, pero solo.

¿Será posible una alianza del FMLN con GANA y Saca? Difícilmente en elecciones presidenciales. Después de cinco años de sufrir la necesidad de compartir el poder con Funes y sus amigos, no hay manera de que los militantes estén dispuestos a encarar cinco años de compartir el poder con Saca y sus amigos. Y para Saca, una alianza electoral con el Frente significaría abandonar su marca de "derecha popular" y perder lo que ha podido preservar de credibilidad con un electorado conservador. Es una cosa hacer pactos con un gobierno como el de Funes, supuestamente creando gobernabilidad, y otra cosa diferente plantear un gobierno compartido con el FMLN. Pero Funes en el 2014 ya no existe como actor electoral. Para GANA y Saca, el 2014 significa bajarse los pantalones: o están abiertamente con el Frente, o siguen compitiendo con ARENA en el terreno de la derecha.

Quedarían dos opciones para GANA y Saca: pueden lanzar a un tercer candidato, para dividir y hacer perder a la oposición. O pueden apoyar a un candidato unitario de la oposición. La primera opción sería un paso al vacío, un suicidio político; la segunda les abre la posibilidad de luchar por lugar dentro de un mapa redibujado de la derecha salvadoreña. No estoy seguro si habrá un lugar para Saca en este mapa. Lo que sí es seguro es que afuera no habrá lugar ni para esconderse.

Regreso por tercera vez a la misma pregunta: ¿Existe un escenario favorable para el FMLN para ganar las próximas elecciones presidenciales, sin disfraz, sin aliados que le prestan credibilidad? Usted decida.

(El Diario de Hoy)

Carta al ministro de defensa

Estimado David Munguía Payéz:

Lástima que a usted no le dejaron hablar ni una sólo palabra en toda la ronda de espectáculos que el gabinete de seguridad hizo para presentar su plan de seguridad. Todos hablando horas y horas – y usted y sus compañeros de armas callados con cara de póquer...

Lástima, porque a todos nos hubiera gustado saber cómo vamos a quedar con el Estado de Emergencia que ustedes propusieron. Ya nadie habló de esto. Ni una palabra. Así que se supone que siempre que no y sigamos igual...

Tampoco tengo claro si al final la PNC le dio al ejército las miles de órdenes de captura pendientes, para que los soldados en los barrios pueden recoger a los maleantes.

Y cuando llegaron al punto de las cárceles, todo el mundo dijo: Hoy sí van a hablar los militares, porque a ellos les va a quedar este gran huevo de poner orden y control y disciplina en las cárceles... Nada. Silencio. Dicen que ustedes van a poner la seguridad del perímetro. ¡Como si el problema de las cárceles viene de afuera!, cuando todos sabemos que viene de adentro.

Así que ustedes va a poner un perímetro a las cárceles para que nadie lance un operativo desde afuera para liberar a los pandilleros. Cuando el problema es que nadie se quiere fugar de las cárceles porque es la retaguardia de la delincuencia...

Así que, mi general, todo seguirá igual. La tropa en la calle, pero con las manos amarradas. ¡Qué lástima! Y qué desgaste para la Fuerza Armada.

Saludos, Paolo Lüers

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martes, 23 de febrero de 2010

Nuevamente hablan de tregua

¿Cómo puede un presidente ‘celebrar’ un acuerdo entre dos pandillas criminales, responsables de la mayor parte de los homicidios en el país? Supuestamente se trata de un acuerdo en que la MS y la 18 ordenan a sus miembros a suspender la guerra entre las dos pandillas.

‘Supuestamente’, porque nada garantiza que el comunicado publicado por el ‘Diario CoLatino’ sea auténtico. Y segundo, porque en este comunicado no se menciona una tregua entre las pandillas. Dice más bien: “Las pandillas han llegado a establecer como prohibiciones a sus miembros en las calles lo siguiente: secuestros, extorsiones, masacres, quema de buses y microbuses, el asesinato de motoristas, asesinatos de mujeres, estudiantes y atentados a pandilleros cuando estén con niños.”

El mismo día que salió publicado este comunicado, el presidente de la República lo comentó en Canal 12: "Celebro el acuerdo, pero no es suficiente, no podemos estar a expensas de que las pandillas y sus principales líderes den una tregua.”

¿A título de qué un presidente, máximo encargado de la seguridad pública y de defender el estado de derecho, ‘celebra’ un acuerdo entre mafias de abstenerse de asesinar a motoristas, mujeres y estudiantes, lo que significa que seguirán asesinando al resto de ciudadanos?

¿A título de qué el presidente ‘celebra’ el anuncio que los pandilleros sólo se van a matar entre ellos cuando no anden con niños?

Pero incluso si fuera cierto que hayan declarado una tregua en la guerra entre pandillas, no habría nada que celebrar. Más bien significaría un mayor peligro para el Estado y la sociedad. Significaría que las pandillas, en vez de matarse entre ellas, se unen para hacer más efectiva su labor criminal contra la ciudadanía y el Estado. ¿Qué hay que celebrar cuando los enemigos del Estado y de la sociedad de ponen de acuerdo?

Claro, el presidente agrega: “Se debe trabajar por desmontar estas organizaciones pandilleriles.” Correcto, pero el primer paso sería dejar de ‘celebrar’ sus supuestas ‘treguas’ y dejar de consentirlos en las cárceles.

¿Hay detrás de todo esto una negociación del gobierno (o partes del gobierno, probablemente sin conocimiento del presidente) con los líderes de las pandillas o con los familiares y los abogados de los líderes encarcelados? No sabemos.

Lo que sí sabemos que los familiares de los pandilleros encarcelados se han reunido en las instalaciones de FESPAD, una ONG de Derechos Humanos, de cuyas filas han salido varios funcionarios altos del gobierno, específicamente en el área de Seguridad. Lo que también sabemos que el comunicado fue entregado por FESPAD al CoLatino para su publicación.

El director del CoLatino, Francisco Valencia, ha defendido públicamente su práctica de publicar en su periódico comunicados firmados por las pandillas, a pesar de que no hay forma de confirmar su autenticidad. Con eso, Valencia y el CoLatino se meten en un problema serio, no de carácter legal, pero sí ético y político. Sobre todo cuando al mismo tiempo deciden suprimir su suplemento cultural 3000 para evitar que en su periódico salgan críticas a la decisión presidencial de descabezar la Secretaría de Cultura. Así que en el CoLatino pueden salir comunicados de pandilleros, pero jamás críticas a Mauricio Funes.

(El Diario de Hoy)

sábado, 20 de febrero de 2010

Carta a un chero-amigo-compañero de miles de batallas


Q
uerido amigo:

Recibí tu carta: “No he llegado últimamente a verte, porque no he querido ser hipócrita con vos y no contarte los detalles de lo que ando haciendo y lo que estamos proyectando hacer en El Salvador. Me preocupa como usas la información que los amigos comparten con vos en tus criticas políticas públicas y tus famosas cartas. Tenés que tener mucho cuidado en esto, ya que podes arruinar amistades de muchos años...”

Brother, te puedo asegurar que jamás uso en mis cartas o columnas detalles que amigos me cuentan en confianza. Lo que sí hago (y seguiré haciendo) es criticar a quién pienso que hay que criticar, no importa si es amigo o amigo de un amigo.

He perdido amigos queridos que no aguantan que yo estoy criticando a sus amigos, correligionarios o socios. No me puedo imaginar que esto me puede pasar con vos. Porque yo sí me he enfrentado a amigos muy cercanos para defenderte a vos. Si alguien de tus amigos se siente agravado por algo que yo escribo, no tenés porque defenderme. Sólo espero que defiendes mi derecho de criticarlo aunque sea tu mejor amigo, tu compadre o tu socio.

Así que no te hagás responsable de las babosadas que yo escribo – yo tampoco te voy a hacer responsable de las cagadas de tus amigos.

No olvidés, brother, que nuestra gran amistad nació cuando juntos nos rebelamos contra la intolerancia de nuestros amigos y compañeros y mandamos al carajo a todos que no querían que nosotros trabajemos juntos.

Así que no hay pedo. Puedes dejarte ver conmigo en público. Nadie va a pensar que vos estás detrás de mis posiciones políticas. Todo el mundo sabe que yo soy un francotirador que opera sólo, sin cómplices.

Nos tomamos el próximo trago,

tu amigo Paolo

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jueves, 18 de febrero de 2010

¿Tregua con las pandillas?

La idea de negociar una tregua y posterior Acuerdo de Paz con las pandillas MS y 18 no ha muerto.

La sigue promoviendo Dagoberto Gutiérrez, el gurú de los grupos antisistema dentro y fuera del FMLN.

Uno podría decir: Bueno, es un teórico un poco excéntrico y bien al margen de la sociedad, ¿qué daño puede hacer? Lastimosamente, aunque así los conductores de debates televisivos les encanta presentarlo, no es así. El liderazgo de Dagoberto Gutiérrez va mucho más allá de la ‘Tendencia Revolucionaria’ y de grupos de choque como la BRES. Una buena parte del partido en el gobierno y la mayor parte del llamado ‘Movimiento Social’ responden al lineamiento político de este ideólogo de una revolución que se propone destruir y sustituir la democracia ‘burguesa’ y la economía del mercado.

Y también parte del gobierno del presidente Funes responde a Dagoberto Gutiérrez y su teoría de que la violencia de los pandilleros es un fenómeno de ‘guerra social’ y sólo se puede resolver negociando con ellos, así como se hizo con la guerrilla. Como el director general de Centros Penales o el director de la Academia Nacional de Seguridad Pública, institución encargada de la formación de nuestros agentes y jefes policiales. O sea, piezas claves del aparato de Seguridad Pública, están comprometidos con la idea errónea que el gobierno debería negociar una tregua con los pandilleros.

Cualquier plan de seguridad del presidente, para que tenga viabilidad, tiene que partir de la sustitución de los funcionarios que comparten el concepto de buscar una tregua con los pandilleros, negociando con ellos las condiciones y los reglamentos adentro de las cárceles.

Lo que esta concepción enquistada en el gabinete de Seguridad del gobierno Funes ha provocado es que el Estado no sólo ha perdido el control de las cárceles, sino algo mucho más grave: el Estado ahora es sujeto de chantaje de las pandillas.

Una vez que las autoridades gubernamentales cometen el error de ofrecerles a los pandilleros la idea de una tregua (o sea, de dejar de aplicarles la ley), les entregan la palanca ideal para chantajear a toda la sociedad.

Es ingenuo pensar que es casualidad el crecimiento sistemático de la taza de homicidios que ha sufrido el país luego de la toma de poder del nuevo gobierno y nuevamente a principios de este año, cuando el presidente anuncia un plan de combate a la delincuencia de las pandillas. La más lógica explicación del sistemático crecimiento de la taza de homicidios es esta: Los jefes pandilleros, desde su retaguardia segura en las cárceles, están cocinándonos a fuego lento. El mensaje es claro: “¿Hasta dónde va a aguantar la ciudadanía? ¿15 asesinatos diarios, 16, 17, 18, 20...? Más vale al gobierno negociar con nosotros. Mejor pactemos una tregua: Nosotros controlamos las cárceles y las comunidades bajo nuestra influencia, y ustedes pueden anunciar una reducción en la tasa de homicidios...”

Dentro del gabinete de seguridad hay quienes promueven y facilitan esta negociación. Más bien, este chantaje. Su presencia en el gobierno es obstáculo para cualquier plan de combate a la delincuencia. Porque en el fondo no quieren combatir a las pandillas, sino pactar con ellos. Algunos, porque existen vasos comunicantes entre los pandilleros y las bases locales del ‘Movimiento Social’. Otros, porque simplemente están convencidos de los argumentos de Dagoberto Gutiérrez que la violencia es expresión de una rebelión juvenil contra un sistema que oprime y margina a amplios sectores de la sociedad. Una rebelión juvenil comparable a los movimientos insurgentes de los años 70 y 80.

Dagoberto Gutiérrez lo volvió a decir el miércoles en la mañana en una entrevista televisiva: La violencia de las pandillas es una forma de guerra social que no se resuelve con represión, sino con negociación. Claro, si estoy convencido que las pandillas son expresión de una rebelión social que yo comparto, no las quiero eliminar sino preservar su potencial para las luchas populares....

Lastimosamente, este predicador tiene mucha influencia en el gabinete de seguridad.
Toda la discusión ahora promovida por el presidente Funes sobre la combinación de prevención y represión y todos los planes de combate a la delincuencia caerán en saco roto, mientras dentro del gabinete de Seguridad se mantienen funcionarios que siguen obstruyendo este combate porque ven a los pandilleros como víctimas de un sistema injusto y por tanto como posibles aliados para transformarlo.

(El Diario de Hoy)

Carta al director de Centros Penales

Estimado licenciado Moreno:

La única manera que el plan de seguridad del presidente tenga la posibilidad de funcionar, es que usted ponga su renuncia. Usted y todos los funcionarios que comparten la política suya de buscar llegar a una tregua con los pandilleros, negociando con ellos las condiciones y los reglamentos adentro de las cárceles.

Lo único que ustedes han provocado es que el Estado no sólo ha perdido el control de las cárceles, sino algo mucho más grave: el Estado ahora es sujeto de chantaje de las pandillas.

Una vez que el gobierno comete el error de ofrecerles la idea de una tregua (o sea, de dejar de aplicarles la ley), los pandilleros tienen la palanca para chantajear a toda la sociedad.

En este sentido, la más lógica explicación del sistemático crecimiento de la taza de homicidios es esta: Los jefes pandilleros, desde su retaguardia segura en las cárceles que usted está administrado, están cocinándonos a fuego lento. El mensaje es claro: “¿Hasta dónde van a aguantar? ¿15 asesinatos diarios, 16, 17, 18...? Más vale al gobierno negociar con nosotros. Mejor pactemos una tregua: Nosotros controlamos las cárceles y las comunidades bajo nuestra influencia, y usted puede decir que logró bajar la taza de homicidios...”

Usted y otros en el gabinete de seguridad son los facilitadores de esta negociación. Más bien de este chantaje. La presencia suya en el gobierno es obstáculo para cualquier plan de combate a la delincuencia. Porque en el fondo no quieren combatir a las pandillas, sino negociar con ellos.

Su máximo gurú Dagoberto Gutiérrez (líder de la tendencia antisistema dentro y fuera del FMLN y del gobierno) lo volvió a decir hoy en la mañana en televisión: La violencia de las pandillas es una forma de guerra social que no se resuelve con represión, sino con negociación...

Lastimosamente, este predicador tiene mucha influencia en el gabinete de seguridad...

Adiós, Paolo Lüers

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