jueves, 5 de julio de 2012

Carta a la embajadora de Estados Unidos

Estimada Mari Carmen Aponte:
¡Welcome back! Su regreso al cargo de embajadora en El Salvador es un acto de justicia. Tuvo que abandonar su cargo por un pleito pendejo entre poderes en Washington (para que vean: también pasa en Estados Unidos...), que nada tuvo que ver con usted ni con su trabajo como embajadora. Al fin Senado y Casa Blanca se pusieron de acuerdo y usted pudo retomar su cargo. Enhorabuena.



Aparte de todos sus credenciales hay una que al fin se impuso: Todos los sectores políticos salvadoreños (gobierno y oposición; empresa privada y FMLN) pidieron su confirmación como embajadora. Es muy inusual que alguien se gane el respeto de todos, sin excepción, en un país tan polarizado.

Y esto la pone a usted en una situación privilegiada. En la fiesta del 4 de julio en la embajada, todo el mundo (de Sigfrido Reyes a Belarmino Jaime, de Tony Saca a Norman Quijano y Ana Vilma de Escobar; de la gente de ANEP a la gente del FMLN) le dio la bienvenida. Era como decir: Que bueno que al fin regresó, embajadora, a ver si usted puede mediar en este conflicto que amenaza a destruir nuestro Estado de Derecho...

Yo comparto esto. No porque creo que la potencia Estados Unidos debe intervenir y poner orden en El Salvador. ¡Dios guarde! Siempre he estado en contra de esta actitud de presidentes, senadores, diputados o embajadores estadounidenses que se comportan como si fueran gobernadores en nuestra tierra. Hasta a la guerra fui por esta razón.


No, Mari Carmen, quienes pensamos que usted puede mediar exitosamente para que los presidentes de la Asamblea y del Ejecutivo regresen a la razón y acepten a respetar la independencia de la Corte Suprema y a cumplir las sentencias de la Sala de lo Constitucional, no apelamos a la potencia imperial. Apelamos a su capacidad humana como persona, como mujer latina que entiende los problemas que en estas latitudes tenemos para ponernos de acuerdo y para hacer valer el Estado de Derecho.

No apelamos a la representante del presidente Obama, sino a Mari Carmen Aponte. A la mujer que, a pesar de tener el conflictivo cargo de embajadora de los Estados Unidos de América, se ha ganado el cariño y respeto de todos los salvadoreños, no importando nuestros intereses y nuestras ideologías.

Bienvenida y suerte, Mari Carmen Aponte! Paolo Lüers
(Más!/EDH)

lunes, 2 de julio de 2012

Carta al presidente de la Corte Suprema

Estimado Dr. Belarmino Jaime:
Lo que más me encante de usted es que no habla. Todo el mundo está hablando de usted y su cargo, y el que menos habla es usted. Y cuando habla, son dos o tres palabras escuetas. Así deben ser los jueces, me dijo un primo que toda la vida ha ejercido esta profesión en Alemania: Hablamos con nuestras sentencias, no en los medios.


Sin embargo, ahora no haría mal que hable y que habla fuerte. Queremos escuchar al presidente de la Corte Suprema de Justicia decir: Aquí en esta corte mando yo, y mientras yo mando, aquí no habrá sindicalistas y empleados de la Asamblea armando salas paralelas.

Ahora, cuando no sólo el presidente de la Asamblea, sino también el presidente de la República quiere destruir la primera Sala de lo Constitucional independiente que hemos tenido en la historia modera del país, los ciudadanos necesitamos ver a usted usar todo el poder que la Constitución le otorga para hacer prevalecer el Estado de Derecho.

No puede haber dos Corte Supremas, y quien tiene que decirlo y echar preso a cualquiera que intente instalar una Corte paralela, es usted. Todos sabemos que usted es un hombre de conciliación y no de confrontación. Entendemos que prefiere resolver ;ls cosas con la razón, no por la fuerza. Pero para que se imponga la razón, hay que expresarla con toda claridad. Y cuando todo el mundo habla, hay que hablar fuerte para que pongan atención.

Sabemos que usted no puede resolver esta crisis, porque es una crisis política, creada por políticos. Pero mientras los políticos no resuelvan (simplemente porque algunos quieren que se profundice y que se haga pedazos nuestro sistema de división de poderes), necesitamos que se haga sentir la autoridad y el poder del presidente de la Corte. No puede haber un vacío de poder. No puede haber un vacío de autoridad, donde no exista quien tenga la última palabra sobre lo que es correcto y lo que es ilegal. Este rol corresponde a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y si algunos de ellos no lo cumplen, le toca a su presidente y a los magistrados dispuestos a asumirlo. También le toca al fiscal general de la República, quien se ha pronunciado, pero aun no ha actuado.

Cuando usted, su colegas de la Sala, el fiscal, y los diputados responsables se pronuncien con fuerza y autoridad, abren el espacio para que los ciudadanos nos movilicemos para defender el Estado de Derecho. Para tomar acción la ciudadanía, necesita señales claras en esta confusión.

Así que, señor presidente de la Corte Suprema, usted tiene la palabra.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Mucho bulla, pero nada nuevo

Hoy (domingo 1 de julio) las redes sociales están llenas de comentarios sobre lo que este mismo día pasó en la Corte Suprema de Justicia. Muchos comentan con gran indignación y rabia que “la Corte ya se jodió”, que es “el primer día de la Corte Bolivariana de Justicia”, que “la aritmética legislativa se impuso y desmembró la Corte y su Sala de lo Constitucional”. Momento...

Para evitar confusión (y resignación), hagamos un resumen de lo que realmente pasó este domingo 1 de julio del 2012 en la Corte:

  • La sede de la Corte Suprema de Justicia amaneció ocupada por sindicalistas que ejercieron violencia física, abriendo a la fuerza áreas de la Corte que por instrucción del presidente del órgano judicial (el único que ejerce poder legal sobre estas instalaciones) estaban cerradas el fin de semana.
  • La policía no intervino para evitar o sancionar estas acciones ilegales. No pudo, porque el presidente de la República no estaba ejerciendo su deber de salvaguardar el orden constitucional. Tampoco el presidente de la Corte había solicitado una intervención policial.
  • Un grupo de personajes que no son magistrados, porque su elección como magistrados de la Corte Suprema ha sido declarada inconstitucional por la Sala de lo Constitucional, aprovechó esta acción ilegal de los sindicalistas para reunirse en las instalaciones de la Corte. A ellos se juntaron los 5 magistrados electos en 2006, cuya elección igualmente ha sido declarada inconstitucional por la Sala de lo Constitucional, pero que según dicha sentencia siguen ejerciendo su cargo hasta que la Asamblea Legislativa actual los ratifique o los sustituya.
  • Este grupo de 10 personajes (5 magistrados y 5 candidatos a magistrados) declaró que se constituyó como pleno de la Corte Suprema 2012-2015. Se basaron en el decreto 43 de la Asamblea Legislativa, que fue aprobado con 50 votos la medianoche del día jueves 28, firmado por el presidente de la República el día sábado 30 de junio y (según Casa Presidencial) publicado en el Diario Oficial fechado viernes 29 de junio. Esta versión del Diario Oficial no está publicada ni siquiera en Internet, en la pagina WEB de la Imprenta Nacional esta publicación sale en blanco.
  • Además, los 10 personajes reunidos en la Corte el domingo 1 de julio, justifican su derecho de constituirse como pleno de la Corte con una medida cautelar pronunciada por la Corte Centroamericana de Justicia en Managua. Pero esta medida ha sido declarada inconstitucional por la Sala de lo Constitucional, por tanto no surte efecto legal.

Estos hechos, aunque estén respaldadas por 50 diputados, por el presidente de la República y por la Corte Centroamericana en Managua, no cambian absolutamente nada en la situación real de la Corte Suprema de Justicia. De hecho, todo queda igual, solo políticamente aun más confuso y más enredado -- pero en un sentido estrictamente legal nada ha cambiado. Resumamos lo que queda vigente, muy a pesar de todo el desmadre armado el 1 de julio entre sindicalistas, candidatos a magistrados, y diputados en clara rebeldía que se niegan a acatar sentencias inapelables de la Sala de lo Constitucional:

·     Sigue existiendo una sólo Corte Suprema de Justicia, como debe ser en un Estado de Derecho. No es completa, pero es funcional. Consiste de los 5 magistrados electos en el 2009, cuatro de ellos integrantes de la Sala de lo Constitucional, más 4 suplentes llamados por acuerdo del último pleno de la Corte celebrado el 28 de junio, con participación y voto de 9 magistrados.
·     El Dr. Belarmino Jaime sigue siendo presidente, no sólo de la Sala de lo Constitucional, sino de la Corte Suprema y de todo el órgano judicial, hasta la medianoche del día 15 de julio.
·     Como presidente de la Corte, el Dr. Jaime sigue ejerciendo como autoridad única para decidir sobre el uso de las instalaciones de la Corte y su aparato de seguridad. También sigue siendo la única autoridad de la Corte que puede solicitar el uso de la fuerza pública para asegurar el orden dentro de las instalaciones de la Corte y el cumplimiento de sentencias de la Corte.
·     La Sala de lo Constitucional, con 4 magistrados propietarios y un suplente, continua funcionando y trabajando. Esta Sala sigue siendo la única y última instancia para decidir sobre la constitucionalidad de leyes y decretos de la Asamblea Legislativa. De hecho está deliberando sobre demandas de inconstitucionalidad pendientes, como por ejemplo la interpuesta contra la elección adelantada del fiscal general.

Siendo las cosas así, lo único que realmente ha pasado el 1 de julio aparte de los 50 diputados ahora también se declararon en pleno desacato de sentencias inapelables de la Sala el presidente de la República, los 5 magistrados de la generación 2006 pendientes de ratificación, y los 5 candidatos a magistrados que en abril del 2012 salieron favorecidos en una elección inconstitucional.

Este día domingo 1 de julio, el desacato se enredó más, se hizo más grave e comprometió al ejecutivo. Pero esto no cambió nada en la Corte Suprema. Es una tontería de hablar de dos Cortes Supremas. No pueden existir dos cortes, ni dos presidentes del órgano judicial. Es una falacia cuando los medios se refieren a los personajes electos en abril 2012 como “magistrados”. No son magistrados, no han tomado posesión de cargos en la Corte, no integran salas de la Corte, mientras no sean debidamente electos por la Asamblea. Punto.

Lo que tampoco ha cambiado es que, igual que antes de la fecha fatal del 1 de julio, la única solución de esta crisis es política: Los partidos mayoritarios (FMLN y ARENA)  tienen que ponerse de acuerdo para elegir en la Asamblea Legislativa a los 10 magistrados correspondientes a las generaciones del 2006 y 2012. Perfectamente pueden ratificar a los mismos, incluso a pesar de su actuación ilegal el día domingo 1 de julio.

Existen dos vías para facilitar esta solución: una, que la Asamblea retire su demanda (de todos modos no procedente) ante la Corte Centroamericana. Y la otra, que esta Corte se declare incompetente o declare improcedente la demanda interpuesta por Sigfrido Reyes. En ambos casos, quedarían las sentencias de la Sala de lo Constitucional como última palabra a cumplir. Como debe ser, porque es regla elemental del estado de Derecho.

Esta sería una solución sin perdedores y sin vencedores. Bueno, casi: Perdería Sigfrido Reyes, pero no la Asamblea, y ni siquiera el FMLN, que sería parte de la solución constitucional. El teatro del 1 de julio sólo metió más ruido al asunto, pero deja abierta la solución. Los 10 personeros que ayer querían usurpar sus cargos, los asumirían de manera legal. Un poco lesionados por su propia ansiedad, pero al fin reivindicados por un acuerdo político legítimo y responsable. Tienen la palabra el FMLN y ARENA.

sábado, 30 de junio de 2012

Carta al presidente de la Asamblea

Estimado Sigfrido Reyes:
te felicito: lograste otro golpe contra la Constitución. Lograste que 50 diputados aprobaran otro decreto encaminado a destruir la independencia de la Sala de lo Constitucional. Pero esta vez tu “triunfo” te va a costar caro. Cuando el año pasado aprobaron el famoso decreto 743 para quebrar la independencia de la Sala, hasta ARENA dio sus votos. Pero luego, bajo la presión de la protesta unánime de la sociedad, ARENA se retractó, se salió del complot y dejó a ustedes con la cuenta... El FMLN la pagó en las elecciones de marzo 2012. Ustedes dijeron que nunca más volverían a hacer semejante cosa, prometieron que iban a dejar la elección de los magistrados a la nueva Asamblea... pero de todos modos los electores les cobraron la cuenta.

Como ya pagamos los platos rotos, dijeren ustedes luego de las elecciones, ahora podemos hacer lo que nos da la gana. Rompieron su promesa, eligieren magistrados y fiscal con la mayoría que todavía tuvieron en la viaja Asamblea junto a Gana - ¡¿y qué?!
Pero ahora, cuando tuvieron que aprobar de madrugón otro decreto -una especie de 743B- para poder entronizar a los magistrados, a pesar de que su elección ya fue declarada inconstitucional, ya no era tan chiche. ARENA ha aprendido la lección y se ha puesto del lado del Estado de Derecho. Todavía alcanzaste 50 votos, pero esta vez te costó convencer (o mas bien obligar) a algunos diputados de tu propio partido, que ya están hartos de pagar el costo moral y político de tus berrinches. La mitad de tu partido sólo está esperando el momento de pasarte la factura. La última vez la pagó el partido entero, pero esta vez la van a pagar vos y el grupito de cuadros del Partido Comunista que dirigen la fracción legislativa del partido. ¿O vos creés que Salvador Sánchez Cerén quiere pasar dos años de campaña pagando tus pecados?
A esta altura, mucha gente en el Frente ya ve que vos andás mucho más cerca de Gallegos, Chico Merino, Parker... que de tu propia gente. O sea, andás con la gente que más detestan. Y de repente ven que hasta Funes está metido en esta conspiración – otro que ya no quieren ver ni pintado.
El precio que vas a pagar será alto. ¿Y sabés qué? Todos los decentes en esta sociedad, y todos los que todavía tenemos voz en la opinión pública, vamos a unir esfuerzos para que la cuenta sea alta.... y para que seas vos quien la pague.
Adiós, Sigfrido. Saludos de Paolo Lüers
(Más!/EDH)

viernes, 29 de junio de 2012

Columna transversal: Una historia absurda


Hoy es el último día hábil de la actual Corte Suprema de Justicia. Y nadie sabe qué tipo de Corte tendremos a partir de lunes. Si es que tendremos.

El lunes 2 de julio, supuestamente primer día hábil de la nueva Corte Suprema de Justicia, 10 señoras y señores se presentarán en la entrada al Palacio Judicial para asumir sus cargos como magistrados y suplentes. El presidente de la Corte, cuyo mandato como tal (¡por suerte!) espira hasta el 16 de julio 2012, habrá instruido al personal de seguridad de no dejarlos entrar: “Sorry, su elección ha sido declarada inconstitucional por la Sala de lo Constitucional.” Ellos abrirán sus atachés de cuero, adquiridos para la ocasión, para sacar un documento firmado por unos magistrados que despachan en Managua: “Disculpen, aquí tenemos un amparo de la Corte Centroamericana que suspende la ejecución de la sentencia de la Sala. Esto nos faculta a asumir nuestros cargos.”

El personal de seguridad estará preparado y produce otro documento: “Sorry, damas y caballeros, esta medida cautelar otorgada por la Corte Centroamericana ha sido declarada inaplicable por la Sala de lo Constitucional. Aquí les facilitamos copia.”

Adentro de la Corte, 5 de las 15 lujosas oficinas de magistrados están desocupados. Son los despachos de los 5 magistrados cuyo mandato terminó el 30 de junio y que no pueden ser sustituidos mientras la Asamblea Legislativa no se disponga a elegir los nuevos inquilinos, cumpliendo la sentencia que declaró inconstitucional la elección de los personajes parados en el portón, quienes a esta altura están realizando tres llamadas telefónicas: la primera al honorable presidente de la Asamblea Legislativa, quien los instruye que no se desesperen, que “el primer órgano del Estado” ya resolverá la situación. La segunda llamada es al presidente de la Corte Centroamericana en Managua, quien dice que ya no halla qué hacer, que va a consultar con el presidente Ortega. Y la tercera llamada a Casa Presidencial, pidiendo hablar con el presidente de la República. Pero éste está atendiendo ya dos llamadas, una de Managua, del presidente Ortega, otra de otro presidente llamado Sigfrido, ambos insistiendo que el señor presidente instruya al ministro de Justicia y Seguridad que ordene a la PNC de hacerse presente en la Corte Suprema para asegurar a los señores en el portón su derecho de entrar y tomar cargo de sus oficinas de magistrados.

Este es el momento en que el presidente de la República tiene que romper su silencio de semanas y tomar una decisión. Pero primero consulta con sus asesores.

Mientras tanto, el grupo en el portón de la Corte Suprema aprovecha el tiempo para dar declaraciones a los medios, enchibolando a los reporteros con citas de la Constitución y de diferentes sentencias. Otros periodistas están en el edificio legislativo en frente, recogiendo declaraciones de diferentes diputados y directivos. Unos respaldan a los magistrados de la Sala, otros a los magistrados residentes en Managua, pero todos hablan de la defensa de la institucionalidad. Unos acusan a la directiva de la Asamblea de desacato, otros al presidente de la Corte Suprema, pero todos dicen defender el estado de derecho. Cuesta entender que están hablando de dos estados diferentes. Otro contingente está al acecho en Casa Presidencial, pero ahí nadie dice nada.

Dentro de la sede de la Corte, hay 10 magistrados. Cinco de ellos, los electos en el 2006, están discutiendo si mantienen su paro de labores en protesta contra la sentencia de la Sala que declaró inconstitucional su elección, pero a la vez les señaló que deben seguir ejerciendo y fallando hasta que la Asamblea Legislativa proceda a ratificarlos o sustituirlos. Ya llevan semanas sin trabajar. Sin embargo, a raíz de la medida cautelar pronunciada en Managua habían decidido reanudar sus labores. Pero hoy deciden, en solidaridad con sus colegas reunidos abajo en el portón, a reanudar su paro de labores. Hay un magistrado, electo en el 2009, que realmente no sabe qué hacer. Su elección no está en cuestión, pero tampoco tiene con quien trabajar, así que decide unirse a sus colegas huelgistas.

Solo los 4 magistrados de la Sala de lo Constitucional y una suplente están trabajando. Discuten una de las demandas de inconstitucionalidad pendientes. Han dado instrucción que nadie los interrumpa con llamadas. A menos que sea el presidente de la República. Pero esta llamada no entra. Tampoco se apersona la policía en la Corte. Ni el ministro ni el director de la PNC ha recibido instrucciones del presidente de la República, así que explican a un furioso presidente de la Asamblea que no hay nada que pueden hacer....

¿Me dicen que esta es una historia increíble? Sí. ¿Que es una situación absurda? Sí. ¿Se preguntan cómo termina la historia? No sé, pregunten a los políticos.
(El Diario de Hoy)

 

jueves, 28 de junio de 2012

Telegramas a nuestra clase política

El twitter es una maravilla: Nos obliga a expresar una idea de manera precisa, sin tanta paja, en 140 caracteres. Llegás al punto o no llegás a nada. Cómo en el siglo pasado los telegramas: Pagaste por palabra...

Así, batallando para meter una idea completa en un “tuit”, me nació la idea: complementar las cartas de Paolo con telegramas de Paolo. Aquí algunos ensayos:

Telegrama a FMLN&ARENA: El problema no es quién al fin es el candidato, sino entronizar al siguiente líder sin definir el proyecto político. (140)

Telegrama a ARENA: ¿Ya programaron las consultas a @IndignadosSV, Aliados por la Democracia, @sin_censura, @CREO_org, @MedioLlenoSV...? (135)

Telegrama a Edwin, Ana Vilma y Quirós: Si van en serio, los renovadores de ARENA tienen que formar equipo y proponer un solo candidato. (136)

Telegrama a Norman y Pancho: Paciencia y silencio son virtudes subestimadas. Hablar a destiempo puede ser autogol. (114)

Telegrama a Tony Saca: Ya tuviste tu turno, y mire como dejaste al país. Si querés unir la derecha, quitáte del camino. (119)

Telegrama a Ana Guadalupe Martínez: No podés andar con Tony Saca. La historia -y tu lugar en ella- no te lo permite. (116)

Telegrama a Concertación Nacional: ¿Cómo puede un cadáver cometer suicidio? Con Saca se quedan hasta sin entierro. (114)

Telegrama a Sánchez Cerén: La única manera que tú podrías ganar es con los votos de Saca. ¿Están dispuestos a pagarle el favorcito? (131)


Telegrama a Alfredo Cristiani: Poné en congelador la selección de candidato, dedicáte tiempo completo a solucionar crisis institucional. (136)

Telegrama a ARENA & FMLN: Hay una salida sin perdedores. FMLN defendiendo a magistrados del 2012. Arena salva la Sala. Todos ganamos. (133)

Telegrama a todos: El manifiesto más corto: Someterse a la Constitución implica someterse a las sentencias de la Sala de lo Constitucional. (140)

Saludos a todos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

martes, 26 de junio de 2012

Carta a las direcciones de ARENA y el FMLN

Estimados:
Está en sus manos la institucionalidad del país. De ustedes depende si vamos a tener una Corte Suprema que funcione y garantice seguridad jurídica a ciudadanos, empresas e inversionistas. O si a partir de julio tendremos un caos que afectaría a todos..


Para este tipo de crisis siempre hay una solución ideal y otra práctica y pragmática. Ahora, por culpa de ustedes, ya no hay tiempo para la solución ideal, que sería: Componer una Corte Suprema integrada por magistrados independientes, representativos no de partidos sino de las principales corrientes de pensamiento jurídico y constitucionalista.

Pero los ciudadanos ya ni siquiera estamos exigiéndoles esto. Nos hicimos realistas, ya no esperamos soluciones ideales. Es una lástima y no habla bien del país, pero así es. Entre no tener Corte y tener una Corte mediocre (con algunos magistrados buenos y otros malos; algunos honestos e independientes y otros corruptos y partidizados), es mejor tener una Corte igual de mediocre que la actual y las anteriores. Ni modo. Ya estamos acostumbrados...

Desde esta resignación, les hago el llamado de no perder más tiempo: La única solución realista es que ustedes, los dirigentes del FMLN y ARENA, se pongan de acuerdo a ratificar a todos los magistrados electos en el 2006 y en el 2012. Si esto incluye la designación del Dr. Ovidio Bonilla como presidente de la Corte y de la Sala de lo Constitucional, así sea. Se las tendrá que arreglar con sus cuatro colegas en la Sala, incluyendo a Jaime Belarmino.

Es cierto: El país perderá la ilusión de avanzar hacia una mejor Corte. Pero nadie perdería la cara: ni los cuatro magistrados que quedan en la Sala; ni los magistrados que ejercen desde el 2006; ni los nuevos magistrados elegidos en el 2012. No pierden la cara ni los partidos que respaldaron estas elecciones, ni los partidos que respaldaron las sentencias de inconstitucionalidad contra estas elecciones. Unos habrán logrado preservar la independencia de la Sala de lo Constitucional. Los demás habrán logrado imponer a sus candidatos para la renovación del 2012. Nadie podrá gritar victoria ni llorar derrota... Unos renuncian al recurso en la Corte Centroamericana, otros renuncian a la idea de comenzar de cero la selección de magistrados.

Los ciudadanos aceptaríamos este pacto. No con entusiasmo, pero con la satisfacción de ver que las dirigencias partidarias, en vez de provocar una crisis profunda, pueden tomar decisiones pragmáticas. Es más, los ciudadanos tendrán que pronunciarse exigiendo una solución de este tipo.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!)