martes, 30 de octubre de 2012

Carta al país

Mi querido país El Salvador:
Cuando alguien lee estas líneas, este servidor de cartas y tragos ya estará del otro lado del charco, en la ciudad de Bonn, que durante 41 años jugó el papel de capital de Alemania y luego, cuando el gobierno se volvió a mudar a la Berlin unificada y sin muro, volvió a la tranquilidad de una ciudad provinciana.
Es la primea vez que visito a mi país natal como extranjero, viajando con el pasaporte azul salvadoreño. Resulta que en el momento que adquirí la nacionalidad del país donde tengo ya 31 años de estar trabajando, donde hice familia y donde sembré árboles, automáticamente renuncié a la nacionalidad alemana. Sin saberlo, porque no tuve idea que todavía en tiempos de la globalización los alemanas tienen una legislación tan anticuada que no permite la doble nacionalidad, por lo menos no fuera de la Unión Europea. Parece que uno puede hacerse griego o irlandés sin perder el derecho de ser alemán. Pero definitivamente no salvadoreño. Me consta, porque me quitaron el pasaporte...
Así que ando viajando en Alemania como extranjero. Rara experiencia. Por suerte no soy morenito, así que nadie se va a dar cuenta, y ningún skinhead nazi me va a insultar, ni ningún policía me va a parar en la calle pidiéndome papeles. Espero.

En las próximas tres semanas voy a mandar cartas de Alemania, sobre temas o personajes que me llamen la atención. Porque no tengo ninguna intención de amargarme mis vacaciones tratando de seguir la pista a los pleitos salvadoreños. Me tomo tres semanas de vacaciones del desmadre en el centro de San Salvador y en la Asamblea Legislativa, del pleito sobre la fiscalía y del otro sobre la compra-venta de diputados.
Sólo háganme un favor, queridos compatriotas: no enreden más las cosas. No vaya ser que regreso y existe una nueva fracción legislativa o un nuevo candidato presidencial. Me fui con la esperanza que tal vez, cuando regrese, tengamos un fiscal general independiente y una nueva Corte de Cuentas con magistrados honestos; que ya esté lista la Diego de Holguín y que don Gerson no haya hecho realidad su amenaza de ponerle nombre de “Boulevard” a una autopista, y mucho menos una ridiculez como Boulevard de Transparencia o Boulevard Salarrué...
Por favor, tampoco aprovechen mi corta ausencia para zamparnos nuevos impuestos o una ley de partidos que regule hasta el color de las corbatas de los secretarios generales, o que defina cuotas para vegetarianos, indígenas (perdón: pueblos originarios) o nudistas en las siguientes planillas para diputados.
Saludos desde el lindo río Rin, Paolo Lüers 
(Más!/EDH)

sábado, 27 de octubre de 2012

Carta al ministro de Obras Públicas

Estimado Gerson:
Fui a inaugurar la Longitudinal del Norte. Tuve que ir a Ciudad Barrios, al Norte del departamento de San Miguel, a visitar el penal, y decidí aprovechar el viaje para conocer esta nueva carretera recién entregada por Fomilenio.
Luego de evadir con suerte y habilidad aprendida los enormes cráteres sobre la autopista que rodea Cojutepeque, agarramos en San Rafael Cedros el desvió a Sensuntepeque. No está tan mal esta carretera. Ya estamos acostumbrados a los baches y la falta de marcación de los carriles. Llegamos a Sensunte. ¿Y cómo se llega a la nueva carretera? Buena pregunta, porque a nadie se le ha ocurrido poner un sólo rótulo. Si alguien, por ejemplo el MOP, ha construido algún tipo de acceso para la Longitudinal, lo ha escondido tan bien que ni los habitantes de Sensunte se han dado cuenta. Por lo menos no los 15 que hemos preguntado. Hasta que al fin nos encontramos con uno que nos mandó por una carretera de polvo que nos llevó a la Longitudinal...
Yo entiendo que estamos jodidos de pisto y que por esto el MOP tal vez no pudo construir un acceso para que los que venimos de San Salvador podemos conectar con la Longitudinal y seguir hacia Oriente. Pero no me diga que el gobierno del cambió está tan quebrado que no alcanza para unos cuántos rótulos...

La Longitudinal es una maravilla. No muy ancha, por lo menos no en la parte montañosa entre Sensunte y el Lempa. Pero bien hecha y con paisajes hermosos. Y una vez que uno agarra la Longitudinal, llega en dos patadas al departamento de San Miguel y al desvío a Ciudad Barrios. Ahí es como pasar una frontera. Sin necesidad de poner un rótulo que diga "Bienvenido a la jurisdicción del MOP": los hoyos avisan que estamos de regreso.
¿Cómo usted ha explicado a los funcionarios del gobierno de los Estados Unidos que vinieron a la inauguración de la obra del Fomilenio que el estado salvadoreño no ha podido arreglar los 3 ó 4 kilómetros de conexión entre Ciudad Barrios y la Longitudinal? ¿Con qué cara el gobierno está tratando de aplicar a un Fomilenio II, si no ha cumplido con su compromiso de construir las conexiones entre nuestra red vial y la nueva carretera donada?
De regreso nos fuimos por la Panamericana. Ni voy a contar cómo es de fregado el tramo para llegar a San Vicente, donde al fin comienza la autopista que nos lleva de regreso a San Salvador. Mal pintada, mal mantenida, pero autopista...
Menos mal que dicen que el MOP es el ministerio más eficiente de este gobierno.
Paolo Luers                  
(Más!/EDH)

lunes, 22 de octubre de 2012

Carta al candidato presidencial de ARENA

Estimado Norman:

El domingo te puse un mensaje en twitter: “Consejo: primero conocer, luego analizar y entender. Y hasta entonces, hablar.”
Me referí a unas declaraciones que en España diste sobre la tregua de los pandilleros. Hasta ahora, de manera muy prudente, ni vos ni tu partido se han apresurado a emitir juicios sobre este delicado tema, antes de realmente estudiarlo, entenderlo y poder tomar posiciones responsables. Evitaron fijar posiciones que tal vez resultarán indefendibles en las elecciones del 2014...
Pero de repente saliste hablando en España: “Se ha triplicado o cuadruplicado la cifra de desaparecidos. En los primeros tres meses del año ya teníamos 1,500 desaparecidos, que están muertos en cementerios clandestinos. Entonces, ¿de qué te sirve bajar la tasa de homicidios, si se dispara el dato de desaparecidos, la extorsión, el hurto y el robo, y los más altos capos viven como en un hotel de cinco estrellas.” Y tu conclusión, hablando como candidato presidencial: “No me comprometo a mantener el acuerdo entre las pandillas y el gobierno.”
Palabrotas fuertes. Arrastraste al pleito electoral el único asunto que hasta ahora todos se han cuidado de no politizar: ¿Cómo debe el gobierno actuar frente a la intención expresada por las pandillas de querer reinsertarse a la sociedad y abandonar la delincuencia? Aunque tal vez se te escapó: esta voluntad no sólo la expresaron en palabras, sino en hechos y actos comprobables: siete meses con diariamente 10 homicidios menos.
Tomaste posición como candidato presidencial, sin conocer bien los hechos. Los números de desapariciones no han aumentado sino bajado. Otros delitos tampoco se han disparado. En ningún penal del país hay una sola persona que vive “como en un hotel de 5 estrellas”. Por lo contrario: TODA la población penitenciaria vive en condiciones debajo del mínimo estándar establecido por la Constitución. Te invita que vayas a visitar un penal. Me da pena que un candidato, además amigo mío, amarre su futuro gobierno a posiciones basadas en desinformación, perjuicios y cálculo populista.
Posiblemente incluso un cálculo equivocado: Aunque ahora tal vez en la población prevalezca un sentimiento de incomprensión y rechazo a la propuesta de las pandillas, ¿quién te garantiza que a la hora de las elecciones, cuando hayan pasado 2 años de visible reducción de la violencia y delincuencia, la gente va a votar por un candidato que “no se compromete a mantener la tregua”?
Si no es la responsabilidad moral, por lo menos el frío cálculo populista te debería indicar que a nadie le conviene tomar posiciones adelantadas en el tema tregua. Lo responsable y conveniente es darle a este proceso el tiempo y espacio necesarios para mostrar si realmente nos lleva a la paz – o a un fracaso. Durante el 2013 veremos reflejado en hechos si este proceso se habrá estancado o consolidado. Habrá tiempo para que los candidatos y partidos tomen posiciones claras antes de las elecciones de marzo 2014.
Espero que te informés mejor, dejando al lado perjuicios, y analicés bien. Todavía hay tiempo para rectificar el error. Saludos, Paolo
(Más!/EDH)

sábado, 20 de octubre de 2012

Carta a Barack Obama

Dear Mr. President:
He visto con atención sus dos debates con Mitt Romney y tengo que decirle que me siento algo decepcionado de usted. En el primer debate, le fregaron el peor enemigo: la prepotencia; y el peor error de cualquier candidato: subestimar al adversario.
 Su mensaje era claro (y cayó remal): Soy tan superior a este pendejo de Romney que me da hueva discutir con él. A este imbécil lo aplasto con las manos amarradas, no voy a malgastar mi valioso tiempo preparándome para debatir con semejante inútil...

Bueno, resulta que el imbécil le montó riata. No sólo estaba mejor preparado, también era más simpático. Y además, había abandonado las posiciones retrógradas que necesitaba asumir para ganar las primarias contra los estúpidos del Tea Party. Usted atacó al candidato de las primarias y no al candidato que tuvo enfrente. Golpes al aire...

En el segundo debate usted ya dejó atrás la hueva, más no la prepotencia. Estuvo mejor preparado. Pero así como en el primer debate no supo perder con gracia, en el segundo no supo ganar sin caer mal. A Romney le vi la decisión de enfrentar las políticas suyas, pero no a la persona. A usted le sentí más bien el desprecio por la persona de Romney, más allá de las diferencias políticas...

Así que incluso alguien como yo, que detesto todo lo que se parece a republicanos, luego de dos debates tengo más simpatía por Romney que antes y menos respeto por usted que hace poco. No votaría por él, porque es republicano. Votaría demócrata, pero no por usted, sino a pesar de usted.

Tengo la impresión que muchos de los votantes independientes pueden sentir igual. Aunque tal vez coincidan con las posiciones suyas, pueden votar contra usted, si en la tercera cita no cambia radicalmente la manera de debatir. Lo que necesita usted no es un cambio de argumentos, sino de actitud.

Clinton tuvo razón cuando dijo: It’s about economy, stupid. Y así ganó. Su problema, Mr. President, es que economía no es su punto fuerte. En su caso, it’s about attitude, arrogant.

Good luck, Paolo Lüers
(Más!)

jueves, 18 de octubre de 2012

Columna transversal: La tregua, un gran reto para la sociedad civil

Si nuestro Gobierno no fuera tan disfuncional, habría que esperar y presionar que asuma su responsabilidad y un rol activo para consolidar el proceso iniciado con la tregua entre pandillas y para convertirlo en un proceso definitivo de paz y reinserción de los pandilleros y su entorno social. Todas las condiciones están dadas. Existe un mecanismo de mediación, apoyado por la Iglesia Católica, que durante ya seis meses de manera exitosa ha logrado consolidar los compromisos adquiridos públicamente por las pandillas.
La sociedad y la opinión pública comienzan a tomar conciencia de la oportunidad que se ha abierto para resolver el problema de la violencia endémica. Poco por poco empresarios e instancias internacionales llegan a la conclusión que hay que invertir en este proceso y abrir oportunidades de reinserción. Parece que está preparado el terreno para que, en una siguiente fase, también el Gobierno pueda asumir compromisos, sin comprometer la institucionalidad y el principio de la legalidad. Todas las condiciones están dadas, menos una: este Gobierno ya no tiene la capacidad ni la voluntad de reinventarse y hacer una apuesta audaz.
Así que hay que partir del hecho de que el Gobierno salvadoreño va a seguir tomando crédito por un proceso exitoso de reducción de violencia criminal, en el cual no está invirtiendo nada. No está reorientando sus programas sociales para aprovechar la oportunidad histórica de entrar en las colonias y las comunidades más conflictivas con proyectos de mejoramiento de los barrios. El presupuesto para el 2013 no refleja, por nada, que el Gobierno haya alterado sus prioridades. Los presupuestos reflejan la voluntad política de los gobernantes, y el presupuesto 2013 no refleja ni siquiera la existencia de la tregua...
¿Por qué hablo de una oportunidad histórica? Por dos razones: primero, porque en las gavetas gubernamentales tienen una década de dormir planes detallados y bien fundamentados para una intervención focalizada de comunidades, elaborados por la difunta Comisión Nacional de Seguridad Pública, y luego desechados en favor de los planes de mano dura. Sólo hay que desempolvarlos, actualizarlos y ejecutarlos. Segundo (y sobre todo), porque hoy, con la tregua y la mediación exitosa, se ha abierto la oportunidad de ejecutar estos planes de saneamiento de los barrios sin enfrentamiento con las pandillas, sino en base de un consenso con ellas y con su participación activa.
Esto es la verdadera oportunidad que ha abierto la tregua: Por primera vez los planes educativos, de empleo, de inserción productiva, de mejoramiento de infraestructura en los barrios saldrían del contexto y del concepto de contrainsurgencia. Los pandilleros siempre han visto los proyectos de prevención de violencia (independientemente de la buena o mala voluntad de los pastores, alcaldes o ONGs que los promovieron) como complemento de la represión: con la mano dura el Estado los quería destruir, con la mano amiga quería quitarle el agua al pez. Igual que en la guerra contrainsurgente de los 80: Primero entraban los batallones contrainsurgentes, luego los "operativos cívicos" con doctores, maestros, enfermeros y trabajadores sociales, para "ganarse las mentes y los corazones" de la población civil.



Hoy, con la disposición mostrada por las pandillas de extender la tregua a una reducción gradual de hostilidades contra la sociedad, existe la posibilidad de intervenir los barrios conflictivos sin tener que chocar con los pandilleros (con todos los riesgos que esto siempre ha significado para todos los participantes en los programas de prevención), sino en coordinación y con participación de las pandillas.
Y en este sentido, tal vez es una ventaja que el Estado, con este Gobierno actual, tenga tan poca capacidad de aprovechar los espacios abiertos. Tal vez de todos modos sea mejor que lo hagan la sociedad civil, las ONGs, las iglesias, la empresa privada. Tal vez sea mejor que nos encaminemos a un proceso de paz de las pandillas con la sociedad, y no con el Gobierno.
Los organismos internacionales que han decidido apostar a este proceso, porque entienden que es la mejor inversión que pueden hacer en pro del desarrollo de El Salvador, ya están buscando formas creativas de canalizar sus aportes mediante instancias independientes del Gobierno. Tal vez así se logre que todo este proceso se salve del mayor peligro que enfrenta: convertirse en sujeto del pleito electoral que se avecina.
Si es así, lo único que hay que exigir al Gobierno es que siga facilitando el proceso que se está dando entre las pandillas, entre pandillas y la sociedad, y entre sectores de la empresa privada y la cooperación internacional. Y que de manera más decisiva ahora asuma la tarea de remover obstáculos burocráticos y legales, y de desarrollar formas de actuar de sus fuerzas de seguridad que no entorpezcan el proceso de paz.

Carta al hombre del maletín negro

Señor:
Me imagino la gran sorpresa para usted al darse cuenta que todavía hay gente que no se dejan comprar. Se quedó colgado de la brocha con su filosofía de que no hay quien no tenga precio. Usted, el que aplicó esta filosofía a la política salvadoreña. No es que usted haya inventado este sistema político de compara-venta de voluntades, pero sí puede tomar crédito de haberlo llevado a la perfección. Gracias a usted la corrupción dejó de ser un complemento de la política, más bien la sustituye.



Y a pesar de todo esto, usted fracasó. Han llegado a mencionar 2 millones por diputado, y aún así, usted no cumple. Su bloque legislativo de aliados ya tiene tres semanas de hacer lo imposible para ganar tiempo y bloquear la elección del fiscal general -- y usted no consigue los 6 votos adicionales... Y con el peligro que en el camino se pierdan algunos de los 50 votos del Bloque, porque ya empiezan a dudar de su poder...


¿Qué pasa? Parece que el mercado libre de voluntados ya no funciona. Ni siquiera con la ayuda de amenazas, extorsiones, etc. ¿Qué ha cambiado? Si esto funcionaba, sin problema ninguno, en el 2009, cuando se formó Gana? ¿Qué ha cambiado del 2009 para acá?

Lo que ha cambiado es que ahora hay vigilancia ciudadana. Todos los berrinches que ustedes han armado contra la institucionalidad del país han despertado algo nuevo: conciencia ciudadana. Esto significa que para el diputado que agarre su maletín y venda su voto, ya no habrá vida política ni social para gozar de sus nuevas riquezas.

La conciencia ciudadana ha creado un mecanismo de sanción moral que usted ya ha sentido en carne propia, una especie de cuarentena social: igual que usted, los diputados que vendan su voto ya no podrán ir a fiestas sin sentirse incómodos. Por donde aparezcan se silenciarán las conversaciones, se apartará la gente. Sus hijos sufrirán del rechazo y aislamiento de sus padres. Se romperán amistades, sociedades y hasta matrimonios. Aunque usted no lo crea: la sociedad ya no tolera que ustedes sigan pervirtiendo la política, y quien se mete en este juego, lo pagará caro...

Mejor guarde su maletín negra y deje que elijan a un fiscal idóneo.

Paolo Lüers
(Más!/EDH)

martes, 16 de octubre de 2012

Carta a un diputado

Estimado diputado:

No puedo publicar todo lo que me contó el otro día. No puedo ni siquiera poner su nombre, porque el que tiene que hacer público todo esto, con nombres y apellidos, es usted. Nadie más lo puede hacer.
Tampoco puedo publicar el nombre del diputado de GANA que primero le trató de convencer y luego de extorsionar. Sólo usted es testigo de estas conversaciones y puede revelar las fechas, los lugares y las palabras usadas.
No puedo revelar los nombres de los personajes que se encargaron de ofrecerle dinero, mucho dinero, por su voto en la Asamblea. Sólo usted puede testificar sobre quienes son los compradores o los intermediarios de los compradores, cuánto dinero ofrecieron, cómo iban a ser la prima y las cuotas.
No puedo revelar el nombre del ex-presidente de la República que de repente le llamó a usted, de manera muy amable, haciéndole ver que en el proyecto político que él está construyendo hacen falta “personas honestas” como usted. Sólo usted es el testigo de esta conversación. Sólo usted puede decir si esta llamada le cayó antes, después o en medio de las amenazas y de las ofertas de dinero...
Usted tal vez piensa que con haber rechazado todas las ofertas, tanto las endulzadas como las acompañadas de amenazas, ha hecho suficiente para hacer caer este tipo de negocios con votos y voluntades. Pues, no. Estos crímenes hay que erradicarlos de raíz, y para esto hay que hacerlos públicas. Así como el vampiro, el gran corruptor no resiste la luz del día. La transparencia lo mata.
La sociedad tiene un derecho de saber cuánto dinero están dispuestos a invertir en la elección del fiscal general. Se está hablando de 2 millones por voto – y necesitan 6 votos adicionales para imponer al fiscal que piensan que les va a proteger...
Así que si usted no denuncia las ofertas obscenas y los chantajes que le han hecho para cambiar su voto en la Asamblea, se hace corresponsable de la impunidad para el gran corruptor de la política y sus aliados y empleados. Y del daño que está sufriendo el sistema político, si se salen con la suya los que piensan que en política todo y todos tienen un precio.
Usted dice que teme represalias, porque está lidiando con gente mala que no tiene escrúpulos. Bueno, más razón para pararlos. Si usted se decide a hacer las denuncias pertinentes, toda la sociedad le va a proteger.
Saludos, Paolo Lüers
(más!/EDH)