jueves, 27 de febrero de 2014

Carta al candidato Sánchez Cerén

Estimado Salvador:
En repetidas veces rechacé, en público, cuando tus adversarios te querían descalificar por tu participación en la guerrilla. Como si en este país fuera pecado haber sido guerrillero. Como si los que fuimos guerrilleros no tuviéramos derecho de optar por cargos públicos. Como si no hubiéramos suscrito los Acuerdos de Paz para asegurar que todos, sin exclusión política o ideológica ninguna, seamos parte de la reconstrucción del país y de la vida democrática...


Por esto, cuando salió la señora Maritza Herrera Rebollo con sus anuncios cuestionando tu derecho de postularte para la presidencia, yo escribí en mi carta del 31 de octubre 2013: “Me indigna que ARENA, que igual que el FMLN tiene su origen en la época de la violencia política y la guerra, utiliza la trágica historia de su familia como argumento electoral.”
¿Por qué? Por esto: “La incorporación de la izquierda alzada en armas era igual objetivo central de los Acuerdos de Paz que el desmontaje de los escuadrones de la muerte y de los cuerpos de seguridad represivos.”
Yo no votaré por ti, Salvador. Pero no es por tu pasado. Es por el futuro que nos prometes. Incluso tu pecado principal (las masacres de San Vicente, cometidos contra nuestros propios compañeros, cometidas bajo tu liderazgo o negligencia) para mi no es razón de no poder darte mi voto - si estuviera viendo que has aprendido de la historia y los errores de la izquierda. Lamentablemente veo lo contrario.
Cuando digo: no votaré por ti, no por tu pasado, sino por el futuro que nos prometes, me refiero al menosprecio que ustedes siguen teniendo para lo que la izquierda marxista siempre ha llamado, casi con asco, la “democracia burguesa”, con sus reglas como el respeto a las minorías, la alternancia en el poder y la independencia de las instituciones creadas para controlar al poder (Corte Suprema, Sala de lo Constitucional, fiscalía, Corte de Cuentas, Tribunal Electoral, etc.)
Si tú y tus camaradas en la dirección del FMLN hubieran superado este menosprecio a la democracia liberal y sus reglas, no podrían mantener como referentes las revoluciones de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Si tuviéramos aun dudas sobre tu vocación democrática o autoritaria, se nos quitan ahora cuando en Venezuela salan estudiantes a la calle – y la “revolución bolivariana” les da palo y plomo. Y tú defiendes esta barbaridad. No te causa asco el hecho que tu amigo Maduro está reprimiendo a los estudiantes.
Yo podría votar por personas que en el pasado han cometido errores, incluso violaciones a los derechos humanos, porque todos hemos actuado dentro del esquema de una guerra civil: o me matas o te mato. Estas deudas mutuas las saldamos con los Acuerdos de Paz – y con nuestro compromiso de construir un país donde nunca más el Estado reprime a sus ciudadanos.
El problema es que nunca cambiaste. En el fondo sigues convencido que la izquierda debe construir un estado revolucionario, como en Venezuela, donde ya no caben la huelga, la protesta, las manifestaciones de estudiantes – a menos que sean “contrarrevolucionarios” o “fascistas”. Y a estos se puede reprimir, torturar, matar – a nombre de la revolución. Como en aquel entonces en San Vicente. Como hoy en Venezuela.
Repito, Salvador: Tu problema no es tu pasado, sino el hecho que este pasado sigue siendo presente. Y si te conviertes en presidente, amenaza nuestro futuro.
Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

martes, 25 de febrero de 2014

Carta a los viejos chambrosos

Estimados señores:
No voy a hablar de “viejas chambrosas”, porque no quiere correr el riesgo que (¡Dios guarde!) me comparen con el profesor Sánchez Cerén, quien dijo que no va a debatir con su contrincante Norman Quijano, porque esto sería un “chambrerío de viejas” – y mire cómo le fue al pobre con este comentario: hasta las feministas las tiene encima, menos por supuesto las que juraron sumisión a los hombres que conducen al FMLN...

Así que me dirijo a los que difunden “chambrerío de viejos”: Dejen de joder al pobre presidente con el Ferrari. Dejen que el presidente se componga del trancazo, sea cual sea que haya sido, por que el hombre tiene cosas importantes que hacer. Por ejemplo, ganar unas elecciones...
Les voy a decir cómo yo veo este asunto. No tengo ni idea quién iba en el Ferrari que se hizo torta contra el pobre arbolito en la Plaza de la Bandera a las 3 de la mañana del día 18 de febrero. ¿Y saben qué? No importa. Los que andan en Ferrari en este país, sean empresarios o presidentes u otro tipo de playboys, no me importan. Pueden hacerse torta donde quieren, mientras no matan a nadie en el intento...
Lo importante ya pasó: ustedes, los “viejos chambrosos” comprobaron una tesis interesante, y esta es válida independientemente de que sepamos o no quién iba a en el Ferrari y quien no: Aquí la mara ya no se sorprende de nada que digan del presidente. Aparte de su alero de toda la vida Hato Hasbún, aquí nadie dijo que era impensable que nuestro presidente haya andado en un Ferrari – esto ya nos parece lo más normal. Tampoco nadie dijo que era impensable que nuestro presidente hubiera andado en zumba, ni mucho menos que fuera capaz de poner al batallón presidencial y la PNC para ocultar un accidente...
Me explico: ya no es tan importante saber quién anduvo en el Ferrari, sino el mero hecho que nos causa tan poca sorpresa cuando ustedes, los “viejos chambrosos” digan que fue el presidente.
En Nicaragua, cuando su propia hijastra acusó a Daniel Ortega de haberla violada desde su infancia, nadie escuchó a los nicaragüenses pegar el grito que esto era impensable. Igual, nunca sabremos si era cierto o no. Pero el hecho es que a su pueblo no le sorprendió por nada la acusación.
En cambio, si alguien trataría a contarles a los uruguayos que su presidente Pepe anduvo en un Ferrari, lo declaran loco. Y punto, discusión terminada. O si alguien me quiere vender la historia, aunque sea con fotos, que la señora Merkel se escapa de noche en el Ferrari de un amigo empresario, me muero de risa al solo tratar de imaginármelo. Aquí nadie se murió de risa. Ni en Francia, cuando dijeren que el presidente Hollande, para ver a una su amante, atravesaba Paris en una moto escondido detrás de un casco.
Para ser justo: Cuando salieron algunos “viejos chambrosos” hablar sobre Paco Flores y los cheques chinos, tampoco escuchamos a nadie gritar: ¿Paco? ¡Imposible!
La verdad: Lo que nos sorprendió no fueron los cheques chinos sino la forma torpe como se defendió (mas bien, no defendió) ante la comisión de la Asamblea.
¿Y Saca? Nadie se sorprende al ver las fotos de la mansión que se construyó, aunque parece de mentira.
Entonces, ¿qué tipo de gobernantes tenemos que nadie se sorprende, por más increíbles que sean las historias que nos cuenten de ellos?
Dejen de chambrear, viejos. Aquí no pueden competir con la vida real.
Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH

Vimos morir a demasiados periodistas durante la guerra, como para tolerar que en tiempos de paz sigan matando a colegas

La semana pasada fui a Honduras, invitado como conferencista en un foro llamado “Periodismo en situación de riesgo”. Participaron 80 colegas de Honduras, de todos los colores políticos y de todo tipo de medios.
Antes de tener que hablar, escuché las historias de horror que contaron y analizaron los otros invitados, colegas muy experimentados de Colombia y México: periodistas asesinados, medios atacados, silencio impuesto... Pero a la vez eran historias de esperanza, porque contaron cómo los colegas y los medios se unieron para defender nuestra profesión, para exigir a los gobiernos que rompan con la impunidad.

Luego hablaron los colegas de Honduras: 39 periodistas asesinados en los últimos 5 años; impunidad total; miedo y, como resultado: silencio ante la corrupción y sobre todo, ante los vínculos entre policía y crimen organizado. Pero lo más desconcertante: la profunda división del gremio, reflejando la extrema polarización del país. Y dependiendo a quién asesinaron - a un periodista que apoyaba el golpe contra Zelaya, o a un colega identificado con la resistencia contra el golpe-, cada muerte fue llorada por la mitad del gremio y silenciada (o incluso aplaudida) por la otra mitad...

Cuando al fin me tocó hablar sobre el periodismo en El Salvador y los riesgos que enfrentamos, casi les pedí disculpa a mis colegas de Honduras, México y Colombia por no poder compartir historias de horror. Les dije que en El Salvador vimos morir a demasiados compañeros periodistas durante la guerra, como para tolerar que en tiempos de paz sigan matando a colegas, y como para permitir que nuestras diferencias nos inhiban a actuar como gremio, unidos y solidarios...

Les conté que en El Salvador nuestras diferencias políticas y sobre cómo hacer periodismo son reales, las debatimos con pasión, pero en la guerra aprendimos dos cosas (y pagando un altísimo costo humano): que solo juntos nos podemos defender; y que la única protección no es el Estado (porque normalmente de sus “autoridades” proviene la amenaza) sino solamente la sociedad, cuando reconoce la calidad y la credibilidad de nuestro trabajo.

Me atreví a improvisar una tesis: para explicar porqué en El Salvador, desde los Acuerdos de Paz, no tenemos violencia contra periodistas. Ni la policía, ni las pandillas, ni nadie nos mata. Tenemos todo tipo de violencia, pero no esta violencia infame que sofoca la libertad de prensa e impone silencio, como pasa en amplias regiones de México y de Honduras. No tenemos esta flagelo en El Salvador, porque los periodistas, durante la guerra y en el proceso de paz, nos pusimos las pilas y jugamos un papel importante y valiente, creando transparencia, ejerciendo crítica y denuncia, expresando las aspiraciones de la ciudadanía – y porque la sociedad reconoce este papel clave del periodismo, y por ello protege a nuestra profesión y no permite que nadie la intente de callar, ni con balas, ni con otro tipo de represión. Y hasta las pandillas respetan este consenso no escrito.

Quiero pensar que estoy en lo correcto con esta tesis. No significa que el periodismo nuestro sea ideal. Falta mucho. Pero la guerra nos hizo aprender las lecciones que  ahora en Honduras y en México están obligados a aprender.

Tampoco significa que aquí no existan peligros para la prensa y el ejercicio de su libertad. Existen, y siguen proviniendo del los gobiernos, sean de derecha o de izquierda, que no quieren transparencia, no toleran crítica, chantajean a los medios, y niegan acceso a información. En El Salvador, los peligros para el periodismo no provienen del crimen organizado. Quien lo sostiene, distrae la atención del problema que se llama gobierno.

La experiencia nos dice: Para garantizar que la sociedad nunca más permita violencia política y contra los periodistas, tenemos que mejorar la calidad de nuestro trabajo, consolidar nuestra credibilidad y unirnos a pesar de nuestras diferencias. Hay tiempo para pelearnos entre nosotros, y tiempo para pelear juntos contra las fuerzas que atentan contra la libertad de expresión.

Los colegas de Honduras nos aseguraron que van a ir en esta dirección, superando las tentaciones del periodismo militante que les ha impedido a unirse contra los peligros, y también a mejorar su trabajo.
(El Diario de Hoy)

sábado, 22 de febrero de 2014

Carta a ARENA

Estimados amigos:
Al fin Norman Quijano puso orden en su partido, tomando la iniciativa de expulsar a Paco Flores. Un poco tarde - el partido hubiera tenido que hacerlo cuando inmediatamente después de la primera declaración de Flores ante la comisión de la Asamblea. Pero al fin, es una muestra del liderazgo que Quijano está asumiendo.
Ustedes, los areneros, tienen que entender que el mensaje que los votantes dieron el 2 de febrero. Su candidato está demostrando que lo entendió.

La primera lección: La gente ya no tolera la impunidad frente a la corrupción de sus gobernantes. Parece que Norman aprendió el mensaje - y está dispuesto a actuar. Con su demanda al Tribunal de Ética, Norman está diciendo a Paco Flores: Si sos culpable, no te vamos a defender, ni el partido, ni mucho menos un futuro gobierno de ARENA. Ni a vos, ni a nadie -sea quien sea- que se haya enriquecido dentro de un gobierno de ARENA.

Y de paso se deshizo de un pésimo asesor y comenzó a reparar el daño que Flores ha hecho a su campaña, diseñando mensajes que en vez de confianza, dieron miedo a la gente. El hecho que Norman Quijano, cuando al fin comienza a revelar con qué tipo de personas piensa gobernar, primero presenta a Facundo Guardado como su futuro ministro y a Salvador Samayoa como su principal asesor en asuntos de  Seguridad, muestra dos cosas fundamentales que pueden dar un giro a la campaña: Primero, que a partir del 2 de febrero ya no es una campaña de ARENA, sino de todos que estén dispuestos a unirse para defender la democracia y para poner al país nuevamente en el camino del crecimiento económico. O sea, ustedes los areneros tienen que entender y abrazar la idea que en esta campaña ya no se trata de que ARENA recupere el país, sino de que el país recupere su rumbo a la democracia y a la creación de oportunidades. Por esto, Quijano hizo lo correcto y necesario cuando involucra a Facundo y al Pollo Samayoa en la principal del próximo gobierno: resolver el problema de la violencia que tiene enfermo al país. Con esto demuestra que entiende que esto trasciende el interés y la capacidad del partido. Ojala que ustedes lo entiendan también

El otro mensaje importante que transmite Norman Quijano con la decisión de nombrar a Facundo y Samayoa en Seguridad: No vamos a revivir recetas ya fracasadas tipo la mano dura, sino vamos a abrir un capítulo nuevo, con un concepto integral que nadie ha intentado poner en práctica: centrar la estrategia en la inversión en los barrios y en la reinserción de los que están fuera de la vida productiva y al margen de la ley.

Puedo dar fe que Norman Quijano realmente ha entendido el mensaje que le mandó el electorado, sobre todo en las zonas más afectadas por la delincuencia: No queremos políticas que inyectan más conflicto en mi vecindario, sino políticas que inyectan inversión, oportunidades y armonía. En este sentido, con separarse de Paco Flores (el que inventó la mano dura) Norman Quijano manda tres mensajes fundamentales: no habrá inmunidad; habrá apertura, mucho más allá de ARENA, y habrá un rumbo nuevo en la política del combate a la violencia y la delincuencia. Los nombres y las trayectorias de los que ahora son sus principales asesores y mañana serían las principales piezas de su gobierno demuestran lo certifican. Ahí están, aparte de los ya mencionados: Claudia Umaña, Joaquín Samayoa, Raul Melara. Miguel Ángel Siman, y el economista Rivera Campos.

¿Por qué escribo todo esto en una carta dirigida a ustedes, los cuadros y bases de ARENA? Porque si ustedes no entienden y abrazan hacía una campaña que trasciende su partido, de nada sirve el esfuerzo de Norman, René y su equipo. ARENA no es suficiente para ganar estas elecciones, pero sin ARENA es imposible. Ustedes tienen que hacer un esfuerzo sobrehumano en el territorio y convertirse en portadores del nuevo mensaje de inclusión, apertura y lucha contra la corrupción.

Saludos, Paolo Lüers 
(Más/EDH)

jueves, 20 de febrero de 2014

Columna Transversal: Historia en vivo

El pasado martes me quedé todo el día pendiente de lo que iba a pasar en los dos lugares del mundo, donde movimientos ciudadanos están al punto de derrocar sus gobiernos autoritarios: en Ucrania y en Venezuela.

Era un día de trabajo, así que no era opción quedarme viendo tele todo el día. La solución: twitter. De todos modos, en la tele salió poco. En twitter, salió hasta demasiado. 
En Venezuela, el joven y dirigente opositor Leopoldo López había convocado a los estudiantes y a toda la alianza democrática a acompañarlo en el momento de entregarse a la Guardia Nacional, que lo estaba buscando por haber convocado las grandes marchas del 12 de febrero, cuya represión cobró 3 muertos. En Kiev, a la misma hora la policía se aprestaba a asaltar a una multitud opositora que tiene semanas de acampar en la céntrica Plaza de la Independencia, el Maidan, pidiendo que su país salga de la histórica dependencia de Rusia.
En Twitter, recibí minuto por minuto un flujo permanente de información, fotos y videos que facilitó que los momentos de máxima tensión que vivieron los manifestantes en Kiev y en Caracas se conocieran, en vivo, en todo el mundo. El problema: es abrumadora la cantidad y a veces confusa la calidad de la información que nos tiran en twitter. Y muy dada a la manipulación y la mentira.
Pero en Kiev andaba una muchacha que admiro mucho, sin conocerla fuera de redes sociales: Marina Weisband, alemana de origen ucraniana, dirigente del partido Los Piratas en Alemania - bajo el indicativo @afelia una gran tuitera. Marina estuvo en la Plaza de la Independencia tuiteando emociones e informaciones. Y en Caracas andaban, en medio de la concentración de camisas blancas, muchos amigos míos, entre periodistas y dirigentes opositores, todos usando twitter para transmitir el momento histórico: toda la dirigencia opositora, incluyendo Henrique Capriles, en la plaza Brión en Chacaito, junto con cientos de miles de ciudadanos, rodeados por tanquetas, batallones de antimotines y francotiradores en los techos. Y aparece Leopoldo López. Máxima tensión. Nadie sabe cómo va a reaccionar la Guardia Nacional. De repente, el ministro del Interior anuncia su orden a la Guardia de no intervenir y retirarse a un anillo más periférico. La multitud celebra, pero la tensión se mantiene. Una colega tuitea: “Puede ser la calma antes de la tormenta.”
Estas noticias se mezclan, en mi TL, con otras aun más dramáticas: en Kiev, la policía política anuncia que en el Maidan solo quedan terroristas y que procederá contra ellos con toda la fuerza disponible. Ya hay muertos y heridos. @afelia escribe: “¡20 mil terroristas! Hoy podría ser la noche más sangrienta de la historia de Ucrania.”
Desde Caracas, cientos de testigos reportan el dramático momento cuando Leopoldo, luego de llamar a la multitud a mantenerse firme pero pacífica, se entrega a la Guardia Nacional, que lo mete en un vehículo y lo saca de la plaza. Docenas de tuiteros acompañan el vehículo y reportan adónde lo llevan. Cientos de fotos del dirigente dentro de un blindado. Hasta que desaparece de la vista del mundo en la base de la Fuerza Aérea La Carlota. Fotos del helicóptero que se levanta...
Las fotos que desde Kiev y Caracas se parecen, las imágenes se confunden en una historia universal de resistencia y represión. Pelotones de antimotines con cascos, fusiles y escudos se ven iguales en todo el mundo. Las caras de angustia, de rabia y de coraje de estudiantes enfrentando a estos pelotones, se ven idénticos hasta en la China. Mujeres entregando rosas o tacando violín a los policías antimotines – y otras sangrando de impactos de bala son imágenes universales que nos hablan de cobardía y coraje. Me viene a la mente la foto que recorrió el mundo desde Praga en 1968: un estudiante sentado en la calle bloqueando el camino a una columna de tanques rusos. Una foto que impulsó a los estudiantes del mundo entero, que ya estábamos protestando contra la invasión americana en Vietnam, a protestar igualmente contra la invasión rusa en Checoslovaquia.
Hoy todo esto lo sabemos al instante, en twitter. Y esto complica la vida terriblemente a los gobernantes represivos, sean en Ucrania, en Venezuela o en Siria. A Leopoldo López no lo pueden torturar ni desaparecer, porque se entregó en público, acompañado por medio millón de venezolanos, y miles de ellos mandaron al mundo fotos, videos, palabras. En Kiev, aunque también hay cientos de celulares transmitiendo todo, la vida vale aún menos. Pero todos los que presencian el asalto policial al Maidan coinciden: sin el monitoreo mediante twitter, esta noche hubiera terminado con no con 18 muertos, sino en una terrible masacre.
Mi amiga cibernética @afelia escribe: “Los cinco canales de televisión de Kiev están fuera del aire.” Ahora todo depende de los reporteros ciudadanos con sus iphones.
Génesis, antes, durante y luego de la acción paramilitar contra los estudiantes en Valencia. El día siguiente falleció.

Y de repente aparece, entre tanta imagen de horror, la foto de una de estas bellezas venezolanas que conocemos de revistas: la reina de turismo de Valencia, Génesis Carmona. En el texto el tuitero @RAPS14 pide donaciones de sangre para Génesis: la belleza ha sido destruida por un balazo en la cara. Me meto en su twitter. El último RT de Génesis: “La oposición unida debe defender a Leopoldo López y Maria Corina Machado ante intención del gobierno de encarcelarlos.”
(El Diario de Hoy)

Carta a un colega

Estimado Ciro Granados:
Cuando vos denunciaste que “un dirigente de un partido político de derecha” te había amenazado de muerte, inmediatamente te mandé un mensaje en tuit diciendo: “Nadie tiene derecho a amenazar la vida de otros, mucho menos de periodistas.”


Esto fue hace una semana. Pero a la fecha vos no has dicho quién te amenazó. Que yo sepa no has ido a la fiscalía para hacer una denuncia concreta contra una persona concreta, con nombre y apellido.
¡Esto no se vale, colega!
Si alguien te amenaza, tenés varias opciones para responder. La más lógica: Lo denunciás con nombre, apellido y pruebas ante la fiscalía y ante la opinión pública. No lo hiciste.
O, si la amenaza es tan seria que pensás que puede desembocar en un acto violento, vas a la fiscalía y la policía, de manera confidencial, para que intervengan y pongan preso al político que te está amenazando.
La tercera opción que tenés es olvidarte de la fiscalía y de la PNC, porque de todos modos no hace nada, y enfrentar al político que te manda amenazas en público. Esto es lo que yo haría.
Pero las tres opciones solamente funcionan si tenés pruebas. Porque si no, cometés el delito de acusación falsa y difamación.
Vos no no te fuiste por ninguna de las tres opciones, sino por una cuarta, que es chuca: Pegar el grito, pero sin decir de quién estás hablando: Yo sé quién me está amenazando, es un alto dirigente de un partido de derecha; yo denuncio el hecho, pero no revelo quién es el hechor.
¡Esto no se vale, colega! Si tenés pruebas, presentálas, y puedes resistir cualquier demanda de difamación. Y todos los colegas te brindaremos solidaridad y protección.
Pero si no tenés pruebas y seguís manteniendo la acusación de manera confusa, para que nadie te pueda contestar, para que nadie se pueda defender – es campaña sucia.
Me extraña que instituciones como la Asociación de Periodistas APES y la Procuraduría de Derechos Humanos hayan echo eco a esta denuncia sin exigirte que la hagás como se debe: con nombre y apellido y pruebas.
Si hay una amenaza contra un periodista, no me importan las diferencias políticas y de ética profesional que podemos tener: voy a estar del lado del colega. Pero si la denuncia es maniobra chuca y tan poco transparente, no cuente conmigo.
Saludos, Paolo Lüers

miércoles, 19 de febrero de 2014

¿Por qué no logra construir mayoria el FMLN?

El FMLN, aunque en primera ronda sacó una cómoda ventaja de 10 puntos porcentuales sobre ARENA, no ha crecido. Ha pasado gobernando 5 años, ha aumentado el clientelismo heredado del gobierno de Tony Saca, ha recibido de Venezuela cientos de millones de dólares; ha recibido todo el apoyo (incluso ilegal) de Casa Presidencial. Pero no ha logrado convertirse en mayoría.
Cuando digo mayoría, no hablo de ganar elecciones. Es posible que el FMLN gane la segunda ronda de las elecciones con más de 50% de los electores. Estoy hablando de la mayoría que tiene que construir una izquierda que quiere transformar al país. No importa si la izquierda es revolucionaria o reformista, siempre plantea una transformación cultural, social y política que no funciona ni con mayorías electorales coyunturales ni mucho menos con imposición. Requiere de la capacidad de construir una mayoría capaz de hacer sostenible los cambios. De esto estoy hablando.

¿Cuáles son los factores que han impedido al FMLN crecer para construir esta mayoría, a pesar de todas las ventajas? ¿Y qué tendría que hacer el FMLN, en los próximos años, para poder construir una mayoría transformadora?

El FMLN ha perdido apoyo en el sector más importante de la población: la clase media urbana, compuesta por profesionales y empleados. Esto se hizo evidente en las elecciones parlamentarias y municipales del 2012, cuando el FMLN perdió control de casi todo el Gran San Salvador, incluyendo centros urbanos de clase media baja y de obreros, como Ilopango, Soyapango, San Martin, Apopa, Mejicanos...

Es una población con fuertes aspiraciones de movilidad social, que entiende que la consolidación de su posición económica-social depende del crecimiento económico del país, de su modernización, de su desarrollo productivo, de su productividad. Ya que las aspiraciones de estos sectores están concentrados en sus hijos, la calidad de la educación, incluyendo educación superior, tiene mucha importancia para estos sectores. Ven que el FMLN, y sobre todo su candidato, no han hecho nada para mejorar la calidad de la educación.

Estos sectores, o no son beneficiarios de las políticas de subvención de el FMLN, o por lo menos no dependen de ellas. Seguramente, no se dejan comprar por un par de zapatos. Exigen más bien políticas sostenibles que garantizan que la movilidad social, experimentada en las últimas dos décadas (los famosos “20 años de ARENA”) siga abriéndoles oportunidades de superación – a ellos y sobre todo a sus hijos.

Para construir una mayoría sólida, el FMLN no puede seguir priorizando el gasto social y las subvenciones. Tal vez le sirve para ganar unas elecciones, pero no para consolidar un proyecto político. Para esto, la izquierda tiene que generar confianza y esperanza en los sectores de la clase media urbana.

Por su exposición a los medios impresos, su acceso a las nuevas tecnologías de comunicación, y por la integración de sus hijos a la educación superior, en estos sectores se está consolidando una nueva cultura de ciudadanía, mucho más crítica y demandante que la tradicional. En estos sectores tienen impacto los permanentes atropellos a la independencia de las instituciones por parte del FMLN. Son ciudadanos que exigen a los partidos apertura, tolerancia, pluralismo, debate.

El otro factor que impide crecimiento de la izquierda es la confrontación con la empresa privada. El FMLN y Funes parten de un análisis superficial, pensando que los empresarios son un sector minoritario, y que pasar cinco años atacándolo y insultándolo les da rédito electoral. No toman en cuenta que, aunque los empresarios grandes y exitosos son estadísticamente pocos, millones de salvadoreños en el fondo quieren ser como ellos. El Frente no entiende el factor de las aspiraciones, que para las decisiones electorales pueden ser hasta más decisivas que las experiencias vividas. Muchísimos salvadoreños están estableciendo negocios, emulando a los empresarios que Funes vilipendia cada rato, y millones comparten esta aspiración para sus hijos. Apelar al resentimiento social todavía es el eje central de la identidad política y cultural de la izquierda salvadoreña, y como tiene su rédito electoral en ciertos sectores, en otros sectores (los crecientemente importantes) su explotación excesiva marca límites al crecimiento de esta izquierda.

Cuando se habla del factor confianza, siempre se refiere al capital, a los inversionistas nacionales e internacionales. Pero igual de importante es para un partido de izquierda construir confianza en los sectores de clase media: la confianza que sus aspiraciones de superación y de movilidad social no choquen con las políticas de justicia social, de equidad, y a veces de venganza social por parte de la izquierda.

Superando estas limitaciones auto-impuestas, y creando esta confianza en los sectores medios, sobre todo los urbanos y profesionales (y otros que están al punto de hacer este paso), la izquierda perfectamente podría construir una mayoría que le permita promover reformas sociales y políticas económicas de corte socialdemócrata, combinadas con reformas políticas que consoliden la democracia y sus instituciones.

No es que no hay mayoría para la izquierda. No hay mayoría en El Salvador para una izquierda retrógrada, autoritaria, anti-empresarial, que privilegia el populismo sobre el desarrollo y la intervención estatal sobre la iniciativa privada.

La suerte del FMLN ha sido que ARENA también enfrenta muchos obstáculos y claudicaciones internas en su intento de responder a las aspiraciones de esta gran clase media, con sus múltiples aspiraciones de superación. El 2 de febrero esto se manifestó en que ambos partidos grandes fueron castigados. El FMLN logró movilizar su voto duro y otro sector nuevo, principalmente rural, que responde al sistemático clientelismo. ARENA se quedó muy debajo de su voto tradicional, debilitado por una parte por la división de la derecha, por otra parte por la lentitud de la renovación  de su liderazgo y su ideario.

Los problemas que el FMLN tendrá que resolver para crecer son más de largo plazo, por esto su crecimiento en la segunda ronda depende exclusivamente de pactos y negociaciones clientelistas. En este sentido, su táctica de crecimiento electoral y cortoplacista puede convertirse en un obstáculo para su crecimiento a largo plazo.

El FMLN, antes de poder crecer. tiene que pasar por un largo y doloroso proceso de revisión de toda su cultura política. Y estos procesos son más fáciles hacerlos desde la oposición, no desde el gobierno. Otra razón más, para mi, de preferir que el FMLN no gane, sino que al fin se embarque en su transformación en la izquierda democrática, plural y deliberante que necesita el país. La izquierda con la dirección e ideología actuales, y con esta dependencia del gobierno de Venezuela, es contraproducente para el país y para ella misma. 
(El Diario de Hoy)