Estimados amigos:
El otro día 5 de
ustedes me cayeron a mi negocio, La Ventana, entre estos algunos que
conozco de cara de la tele, cuando armaron desmadres a varios alcaldes.
Siempre pensé que ustedes son uno de los principales problemas del país:
los responsables del desorden. Y a veces, me uní al coro de los que
andan puteando, ya que hacen estorbo, molestan, ensucian las ciudades.
Claro, es deporte nacional hablar mal de ustedes, sobre todo en sectores
que no necesitan de sus ofertas baratas…
Pero a veces me puse a
pensar que ustedes más bien son producto del principal problema del
país: el desempleo, la falta de oportunidades. Y también, en momentos de
honestidad, me pregunté: ¿Y si no existiera esta economía informal,
adónde lograrían llenar su canasta básica los que viven de salario
mínimo? Así que teóricamente sabía que ustedes corresponden a
necesidades básicas que la economía no está satisfaciendo de otra
manera. Necesidad de trabajo de unos, necesidad de comprar barato de
otros. Pero emocionalmente siempre pesaba más la molestia que uno
siente, el rechazo al desorden…
Entonces, ustedes llegaron y
exigieron hablar conmigo: Si sos generador de opinión, cabrón,
escúchanos. Me entregaron su "Plataforma Programática". Y me explicaron
que quieren que los candidatos a alcalde lo lean sin prejuicios y los
discutan con ustedes, en público. El argumento que inmediatamente me
convenció: Hay que buscar una solución al sector informal, una solución
digna para los que esto viven, y que al mismo tiempo permite crear una
ciudad ordenada y limpia. Y esta solución no se puede alcanzar sin o
contra ustedes.
Es lógico. Y cuando leí su plataforma, me di
cuenta que también tiene mucha razón. Dice, por ejemplo: "El sector
informal representa un apoyo para el sistema económico nacional, ya que
es el principal receptor de la fuerza laboral que éste expulsa, y además
es una opción de mercado para las personas de bajos ingresos, que de
otra manera no les alcanzaría sus recursos para subsistir".
Es
verdad. Es innegable. Y si es así, de ahí se derivan derechos de ustedes
y obligaciones del Estado, sobre todo de las alcaldías. Y esto hay que
discutir abiertamente, para buscar soluciones y la inclusión de ustedes
en el sistema legal y económico.
Ustedes tienen toda la razón del
mundo cuando exigen que los señores que quieren gobernar la ciudad
capital los escuchen y los tomen en cuenta en sus planes de gobierno.
Exhorto por esta vía a los candidatos a aceptar el reto de ustedes.
Ustedes
cierran su plataforma con una frase que el futuro alcalde debe abrazar
como si fuera suya: "Crear las condiciones para que el trabajador del
sector informal salga de la economía de subsistencia para incorporarse a
la economía productiva".
La verdad es: Candidato que no tiene la
voluntad, la capacidad y el valor político para atacar de fondo este
problema, junto con ustedes, no debería ser alcalde. No podemos seguir
viendo a los vendedores sólo como problema ni tratarlos como
indeseables. En lo que ustedes plantean hay una gran oportunidad. El
alcalde que detecta y sepa explotar el potencial humano y productivo en
el sector informal va a transformar la ciudad.
Ya que me
buscaron, un consejo: En vez de rogar al gobierno que les den permiso de
vender en los buses del Sitramss, exijan al gobierno que este proyecto,
así como está diseñado, se suspenda. La cuestión no es si pueden o no
vender en los buses, sino cómo construir un sistema de transporte
verdaderamente integral, que tome en cuenta que el comercio se va a
concentrar, de forma planificada o de forma caótica, donde circula la
masa de gente subiéndose a buses. O sea, el sistema de transporte nunca
será integral si no toma en cuenta y resuelve las necesidades de ustedes
y de sus millones de clientes.
Suerte, les felicito por la plataforma seria y el reto que lanzaron a los candidatos y partidos. Saludos, Paolo Lüers
sábado, 31 de enero de 2015
jueves, 29 de enero de 2015
Carta de respuesta de Edwin Zamora a Paolo
El 20 de enero, publiqué una carta a los
candidatos Bukele y Zamora, haciéndoles las siguientes perguntas:
Cuál es su educación académica?
Ambos se presentan como empresarios. ¿Qué empresas dirigieron, y con qué resultados?
¿Están dispuestos a revelar, antes de las elecciones, su patrimonio personal?
¿Tienen acciones o intereses en empresas que son contratistas del Estado?
¿Cuál es su posición frente al SITRAMSS?
Ambos se presentan como “renovadores” de sus respectivos partidos. ¿Cuáles han sido sus acciones concretas para democratizar a su partido?
Aquí las respuestas de Edwin Zamora:
En espera de palabras claras, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy
Cuál es su educación académica?
Ambos se presentan como empresarios. ¿Qué empresas dirigieron, y con qué resultados?
¿Están dispuestos a revelar, antes de las elecciones, su patrimonio personal?
¿Tienen acciones o intereses en empresas que son contratistas del Estado?
¿Cuál es su posición frente al SITRAMSS?
Ambos se presentan como “renovadores” de sus respectivos partidos. ¿Cuáles han sido sus acciones concretas para democratizar a su partido?
Aquí las respuestas de Edwin Zamora:
Estimado Paolo:
He leído a detalle tu carta y quiero aclararte que esta “carrera”, como tú la denominas, es por San Salvador. Acepté la candidatura que me ofreció mi partido con la intención de continuar transformando el corazón de nuestro país y de poner mi experiencia al servicio de los capitalinos. No es momento de construir castillos en el aire. Aterricemos y hablemos de lo que nos compete: San Salvador.
Ciertamente la participación de los columnitas, articulistas, periodistas y personas que - indiferentemente de su profesión- ocupan un Medio para exponer sus ideas es valiosa al momento de un autoanálisis de cualquier funcionario público o candidato; son importantes para sentar las bases del debate que está por venir, de un debate serio, franco y verdadero.
Dicho esto, paso a responder tus interrogantes, aunque sinceramente hay algunas que no veo razones para ahondar en ellas y otras que considero deben ser respondidas en un espacio más amplio y adecuado para explicar detalles.
He leído a detalle tu carta y quiero aclararte que esta “carrera”, como tú la denominas, es por San Salvador. Acepté la candidatura que me ofreció mi partido con la intención de continuar transformando el corazón de nuestro país y de poner mi experiencia al servicio de los capitalinos. No es momento de construir castillos en el aire. Aterricemos y hablemos de lo que nos compete: San Salvador.
Ciertamente la participación de los columnitas, articulistas, periodistas y personas que - indiferentemente de su profesión- ocupan un Medio para exponer sus ideas es valiosa al momento de un autoanálisis de cualquier funcionario público o candidato; son importantes para sentar las bases del debate que está por venir, de un debate serio, franco y verdadero.
Dicho esto, paso a responder tus interrogantes, aunque sinceramente hay algunas que no veo razones para ahondar en ellas y otras que considero deben ser respondidas en un espacio más amplio y adecuado para explicar detalles.
- Sobre mi educación puedo decirte que gracias
a mis padres tuve el privilegio de estudiar en un colegio bilingüe (Escuela
Americana) y pude comprobar que el inglés abre puertas. Estudié ingeniería textil
en la North Carolina State University, misma en la cual saqué la maestría en
Ingeniería industrial.
- Mi primera experiencia laboral -a mis
22 años, tras graduarme de la maestría- fue en Pasamanería, Ecuador, donde por
cinco años tuve la oportunidad de tener un cargo gerencial. Vine a El Salvador
y me incorporé a la empresa familiar como gerente de producción, empresa que en
ese momento tenía 120 empleados. En el transcurso del tiempo he fundado 8
empresas… pero creo que la gente lo que quiere, más que la lista de mis
trabajos anteriores, es tener la certeza que su alcalde tiene las
características necesarias para gerenciar la ciudad. yo las tengo. Lo he dicho
en varias ocasiones, Dios me dio la bendición de ver cumplida una de mis
metas, esa empresa de 120 empleados
llegó a los 10,000 empleos y ahora es una de las mayores generadoras de trabajo
en el país.
- Mi patrimonio personal no tiene ningún secreto. Para optar a la candidatura como diputado presenté a la CSJ mi patrimonio personal y familiar, mismo que tendré que presentar al cerrar el período para el cual fui electo como diputado.
- No soy concesionario del Estado, lo demostré cuando con intenciones políticas el FMLN me señaló como tal. No tengo contratos con el Estado ni los he tenido.
- En el caso del SITRAMSS, el que considero uno de las malas ideas del FMLN, puedo asegurar que desde las competencias municipales presionaremos por el orden y transitabilidad en San Salvador, de la búsqueda de una solución real al problema generado por este sistema. Los alcaldes de los municipios involucrados están en todo el derecho -y tienen el deber- de exigir el buen uso de las calles que han sido invadidas por este fallido proyecto.
- En relación a la renovación partidaria puedo decir, con todo orgullo, que mi partido está caminando en la democratización interna y en la apertura de espacios a nuevos liderazgos. Soy fiel testigo de esos cambios que se apresuraron con los resultados del V Congreso Nacionalista del cual me confiaron su coordinación. Somos el único partido que ha implementado el voto secreto y ahora tenemos una oferta electoral más amplia, con profesionales y otros interesados en servir al país que no tenían mayor militancia partidaria. Falta por hacer, pero vamos por el camino correcto.
- Mi patrimonio personal no tiene ningún secreto. Para optar a la candidatura como diputado presenté a la CSJ mi patrimonio personal y familiar, mismo que tendré que presentar al cerrar el período para el cual fui electo como diputado.
- No soy concesionario del Estado, lo demostré cuando con intenciones políticas el FMLN me señaló como tal. No tengo contratos con el Estado ni los he tenido.
- En el caso del SITRAMSS, el que considero uno de las malas ideas del FMLN, puedo asegurar que desde las competencias municipales presionaremos por el orden y transitabilidad en San Salvador, de la búsqueda de una solución real al problema generado por este sistema. Los alcaldes de los municipios involucrados están en todo el derecho -y tienen el deber- de exigir el buen uso de las calles que han sido invadidas por este fallido proyecto.
- En relación a la renovación partidaria puedo decir, con todo orgullo, que mi partido está caminando en la democratización interna y en la apertura de espacios a nuevos liderazgos. Soy fiel testigo de esos cambios que se apresuraron con los resultados del V Congreso Nacionalista del cual me confiaron su coordinación. Somos el único partido que ha implementado el voto secreto y ahora tenemos una oferta electoral más amplia, con profesionales y otros interesados en servir al país que no tenían mayor militancia partidaria. Falta por hacer, pero vamos por el camino correcto.
Aún queda mucho por decir, pero te invito
a ti y a tus lectores a buscar respuestas de sus dudas en los proyectos y
programas que tengo para San Salvador, en la experiencia de ARENA para gobernar
y en la capacidad de este su servidor para pasar de los sueños a los hechos.
Saludos, Edwin
Zamora
Aun estamos esperando las respuestas del candidato Bukele.
Está bien que no me las dé a mi. Las debe a los ciudadanos. Tampoco aprovechó
el debate del 27 de enero para aclarar las dudas. Por lo contrario: sembró más
dudas, por ejemplo sobre su administración en Nuevo Cuscatlán, sus empresas, su
manejo de la verdad…
(Mas!/El Diario de Hoy
sábado, 24 de enero de 2015
Carta a un empresario sorpresa
Estimado Josué Alvarado:
Voy a hacer uso anticipado del voto cruzado. Nunca pensaba que iba a dar un voto a la Democracia Cristiana, ni en Alemania ni mucho menos en El Salvador, donde todavía huele a pescado podrido, corrupción y el populismo de Duarte… Pero nunca hay que decir nunca. Esta vez voy a votar por un tipo que se postuló en la lista de la Democracia Cristiana: por vos, Josué Alvarado.
El voto cruzado me permite realmente votar por
personas. Como estoy inscrito en San Salvador, me da 24 opciones, ya que
a nuestro departamento le tocan 24 diputados. Puedo hacerme mi propia
lista, escogiendo los mejores de todos los partidos. Puedo votar por
alguien, aunque me caiga mal su partido. Haciendo uso de este nuevo
derecho del voto cruzado, voy a dar uno de mis 24 votos a vos, Josué.
¿Por qué votaré por vos? Casi estoy seguro, que votaría por vos incluso si no te conociera. Sólo porque de repente, entre los spots aburridos de televisión de docenas de personajes que quieren ser diputados, salís vos con una onda totalmente diferente y refrescante, diciéndome: "¡Es tiempo que los que podemos, actuemos!" Y esto es, sin duda, la mejor consigna electoral de esta campaña…
Creo que sólo por esta consigna hubiera votado por vos, sin conocerte. Pero resulta que te conozco, y esto me da otras buenas razones de incluirte en mi bancada personal que quiero ver en la próxima Asamblea.
Sos un tipo
totalmente transparente. Como dicen en Estados Unidos, donde llegaste de
inmigrante muerto-de-hambre y terminaste empresario exitoso: "You get
what you see, you see what you get." No hay engaño, no hay empaque que
te promete lo que no está adentro. Es verdad lo que ves. Esto es muy
raro en política, y quiero un tipo así en mi bancada legislativa.
Sos optimista. Cuando todo el mundo quiere irse del país, incluyendo el capital, vos venís del Norte y comenzás a invertir en El Salvador: levantás una fábrica de alimentos en medio de lo que todos aquí piensan que es tierra perdida o zona de guerra: en San Martín. Y te funciona de maravilla. Luego comprás tierras en el departamento La Paz, ahí donde otros dejan abandonadas sus fincas, y ponés uno de los mejores hatos para producir leche para el queso que vas a exportar a Estados Unidos. Y luego comprás otras tierras, también en una zona caliente de sol y violencia, para sembrar maíz para tu fábrica de tortillas, pupusas y tamales. Y de esta forma demostraste que dando a un montón de familias un trabajo y un trato decente, se puede construir empresas exitosas y al mismo tiempo convivencia entre vecinos. Así que de repente hay un empresario, que se llama Josué Alvarado, que en vez de andar llorando dice: Haciendo las cosas bien, se puede producir en El Salvador. El país tiene futuro. Y entre todos los pajeros que hay, a vos te creo, porque lo has probado: has invertido en el país, has levantado producción, donde todos dicen que no se puede. ¿Cómo no voy a querer tener en la Asamblea a un tipo como vos, que me dice que se puede levantar el país y su economía? Y quien además ha probado con hechos que sabe de qué diablos está hablando…
Todo esto entiendo yo cuando enciendo la tele y me salís vos, hablando fuerte pero al grano: "Es tiempo que los que podemos, actuemos." Tienes razón: la política es demasiado importante para dejársela solo a los políticos. Tienen que entrar a la política los que saben, los que pueden hacer las cosas.
No sé cómo terminaste en la Democracia Cristiana, ¿pero sabés qué?: Me importa un bledo. El voto es por persona.
Suerte te desea Paolo Lüers
Voy a hacer uso anticipado del voto cruzado. Nunca pensaba que iba a dar un voto a la Democracia Cristiana, ni en Alemania ni mucho menos en El Salvador, donde todavía huele a pescado podrido, corrupción y el populismo de Duarte… Pero nunca hay que decir nunca. Esta vez voy a votar por un tipo que se postuló en la lista de la Democracia Cristiana: por vos, Josué Alvarado.
¿Por qué votaré por vos? Casi estoy seguro, que votaría por vos incluso si no te conociera. Sólo porque de repente, entre los spots aburridos de televisión de docenas de personajes que quieren ser diputados, salís vos con una onda totalmente diferente y refrescante, diciéndome: "¡Es tiempo que los que podemos, actuemos!" Y esto es, sin duda, la mejor consigna electoral de esta campaña…
Creo que sólo por esta consigna hubiera votado por vos, sin conocerte. Pero resulta que te conozco, y esto me da otras buenas razones de incluirte en mi bancada personal que quiero ver en la próxima Asamblea.
Sos optimista. Cuando todo el mundo quiere irse del país, incluyendo el capital, vos venís del Norte y comenzás a invertir en El Salvador: levantás una fábrica de alimentos en medio de lo que todos aquí piensan que es tierra perdida o zona de guerra: en San Martín. Y te funciona de maravilla. Luego comprás tierras en el departamento La Paz, ahí donde otros dejan abandonadas sus fincas, y ponés uno de los mejores hatos para producir leche para el queso que vas a exportar a Estados Unidos. Y luego comprás otras tierras, también en una zona caliente de sol y violencia, para sembrar maíz para tu fábrica de tortillas, pupusas y tamales. Y de esta forma demostraste que dando a un montón de familias un trabajo y un trato decente, se puede construir empresas exitosas y al mismo tiempo convivencia entre vecinos. Así que de repente hay un empresario, que se llama Josué Alvarado, que en vez de andar llorando dice: Haciendo las cosas bien, se puede producir en El Salvador. El país tiene futuro. Y entre todos los pajeros que hay, a vos te creo, porque lo has probado: has invertido en el país, has levantado producción, donde todos dicen que no se puede. ¿Cómo no voy a querer tener en la Asamblea a un tipo como vos, que me dice que se puede levantar el país y su economía? Y quien además ha probado con hechos que sabe de qué diablos está hablando…
Todo esto entiendo yo cuando enciendo la tele y me salís vos, hablando fuerte pero al grano: "Es tiempo que los que podemos, actuemos." Tienes razón: la política es demasiado importante para dejársela solo a los políticos. Tienen que entrar a la política los que saben, los que pueden hacer las cosas.
No sé cómo terminaste en la Democracia Cristiana, ¿pero sabés qué?: Me importa un bledo. El voto es por persona.
Suerte te desea Paolo Lüers
jueves, 22 de enero de 2015
Columna transversal: Diálogo versus pactos
Todos los gobiernos han negociado con los pandilleros, desde que a
finales de los años 90 su presencia comenzó a convertirse en una amenaza
a la seguridad ciudadana. Todos, sin excepción, y esto incluye al
ejecutivo actual. El gobierno de Salvador Sánchez Cerén,
independientemente de su discurso público y en el Consejo de Seguridad
Ciudadana, sigue negociando con los pandilleros. Y así lo hicieron los
gobiernos de Paco Flores y Tony Saca, muy a pesar de sus discursos y
prácticas de "mano dura". Y el gobierno de Funes, aun cuando el FMLN
controlaba el aparato de seguridad, antes de llegar al ministerio de
Justicia el general David Munguía Payes y a la dirección de la PNC el
general Francisco Salinas, hicieron varios intentos de pactar con
pandillas. Y así lo hizo el gobierno de Funes luego de que en junio 2013
Ricardo Perdomo llegara a sustituir a Munguía Payés como ministro de
Seguridad y anunciara el fin de la tregua.
Lo raro es que todos aquellos que activamente buscaron pactos con las pandillas, trabajando para distintos gobiernos de diferente tinte ideológico, en unísono descalifican y condenan la tregua y el proceso de diálogo con las pandillas. Además de raro, es hipócrita. Nadie condena los diálogos y las negociaciones con pandillas, que todos los gobiernos, empezando con el de Flores, hicieron con fines estrictamente electoreros - pero todos condenan, en tono de indignación moral, el único intento de diálogo con los pandilleros que no tuvo como fin beneficios electorales o control social de uno u otro partido, sino que trató de generar un proceso sostenible de reducción de la violencia. En el proceso que llamamos "la tregua" por lo menos se establecieron métodos de intervención social que lograron coartar cadenas de venganza e intentaron, con parcial éxito, sustituir los métodos violentos de solución de conflictos entre pandillas y entre pandillas y comunidades por métodos pacíficos, basados en el diálogo y la mediación.
Nadie denuncia los esfuerzos de los gobiernos y partidos de hacer pactos oportunistas con los pandilleros, y que al mismo tiempo todos deslegitiman el único esfuerzo de involucrar a las pandillas y su entorno social en la construcción de soluciones que ataquen la marginación, la situación de los guetos y otros factores estructurales que generan violencia. El esfuerzo de la tregua puede haber cometido errores (la mayor parte debido a la actitud pusilánime del presidente Funes, quien quiso sacar rédito político de la drástica reducción de los homicidios, pero que no estaba dispuesto de cambiar las prioridades de inversión social de su gobierno para hacer este proceso sostenible), pero fue un intento sincero de abrir espacio para soluciones integrales y sostenibles. Los mediadores nunca aceptaron convertir este proceso en un pacto con los pandilleros, mucho menos con tintes partidarios, para ganar elecciones o para usar a las pandillas como instrumento de control social partidario. Es precisamente por esto que monseñor Fabio Colindres y Raúl Mijango fueron sistemáticamente apartados por el gobierno de Funes, cuando se acercaban las elecciones presidenciales de 2014. El gobierno de Sánchez Cerén lamentablemente ha continuado esta política de poner miles de obstáculos a la mediación independiente, pero al mismo tiempo busca retomar el diálogo con las pandillas con interlocutores propios y con fines partidarios.
El presidente recientemente aseguró que facilitar la tregua fue un error del gobierno de Funes, y que este error, al fin, fortaleció a las pandillas. Pero al mismo tiempo, emisarios del partido FMLN y de las instituciones de seguridad del gobierno están activamente tratando de retomar el diálogo con las pandillas. Pero, de nuevo, con fines electoreros, no en función de una estrategia de construir la paz. Con una política irresponsable de promesas, por una parte, y amenazas y chantajes, por otra parte, el gobierno del FMLN trata de construir nuevos arreglos electorales. Una de las amenazas que usan para extorsionar a los extorsionistas es el traslado de sus cabecillas a Zacatraz. El mensaje es claro: Si las pandillas no ayudan al gobierno, bajando en la época reelectoral sus actividades delincuenciales, y si no ayudan al FMLN electoralmente en las comunidades, ejerciendo su control social, habrá traslados masivos a Zacatraz.
Esta es una extorsión. Y la extorsión es una forma específica de la negociación. Sin embargo, tiene un problema serio: puede tener éxito a corto plazo, pero nunca a largo plazo. Conseguir ciertos comportamientos de las pandillas mediante una negociación/extorsión, es verdaderamente amoral y sumamente peligroso, sobre todo cuando se hace con fines partidarios y electoreros. En este contexto es positivo que las pandillas, en una carta que el 17 de enero entregaron al Secretario General de Naciones Unidas, durante su visita a la colonia IVU, rechacen este oportunismo y declaren: "Como gesto de nuestra buena voluntad nos comprometemos que las pandillas se van a abstener de interferir con el libre voto de los ciudadanos, incluyendo en las comunidades donde tenemos presencia, en las elecciones de alcaldes y diputados en marzo de 2015. Nuestros miembros, nuestras familias y nuestras bases sociales van a hacer uso de su derecho de votar, pero no van a usar su influencia en las comunidades para beneficiar ni para afectar negativamente a ningún candidato o partido."
Conclusión: Buscar pactos y arreglos con las pandillas es una aberración. Buscar el diálogo con ellas, es inevitable.
(El Diario de Hoy
Lo raro es que todos aquellos que activamente buscaron pactos con las pandillas, trabajando para distintos gobiernos de diferente tinte ideológico, en unísono descalifican y condenan la tregua y el proceso de diálogo con las pandillas. Además de raro, es hipócrita. Nadie condena los diálogos y las negociaciones con pandillas, que todos los gobiernos, empezando con el de Flores, hicieron con fines estrictamente electoreros - pero todos condenan, en tono de indignación moral, el único intento de diálogo con los pandilleros que no tuvo como fin beneficios electorales o control social de uno u otro partido, sino que trató de generar un proceso sostenible de reducción de la violencia. En el proceso que llamamos "la tregua" por lo menos se establecieron métodos de intervención social que lograron coartar cadenas de venganza e intentaron, con parcial éxito, sustituir los métodos violentos de solución de conflictos entre pandillas y entre pandillas y comunidades por métodos pacíficos, basados en el diálogo y la mediación.
Nadie denuncia los esfuerzos de los gobiernos y partidos de hacer pactos oportunistas con los pandilleros, y que al mismo tiempo todos deslegitiman el único esfuerzo de involucrar a las pandillas y su entorno social en la construcción de soluciones que ataquen la marginación, la situación de los guetos y otros factores estructurales que generan violencia. El esfuerzo de la tregua puede haber cometido errores (la mayor parte debido a la actitud pusilánime del presidente Funes, quien quiso sacar rédito político de la drástica reducción de los homicidios, pero que no estaba dispuesto de cambiar las prioridades de inversión social de su gobierno para hacer este proceso sostenible), pero fue un intento sincero de abrir espacio para soluciones integrales y sostenibles. Los mediadores nunca aceptaron convertir este proceso en un pacto con los pandilleros, mucho menos con tintes partidarios, para ganar elecciones o para usar a las pandillas como instrumento de control social partidario. Es precisamente por esto que monseñor Fabio Colindres y Raúl Mijango fueron sistemáticamente apartados por el gobierno de Funes, cuando se acercaban las elecciones presidenciales de 2014. El gobierno de Sánchez Cerén lamentablemente ha continuado esta política de poner miles de obstáculos a la mediación independiente, pero al mismo tiempo busca retomar el diálogo con las pandillas con interlocutores propios y con fines partidarios.
El presidente recientemente aseguró que facilitar la tregua fue un error del gobierno de Funes, y que este error, al fin, fortaleció a las pandillas. Pero al mismo tiempo, emisarios del partido FMLN y de las instituciones de seguridad del gobierno están activamente tratando de retomar el diálogo con las pandillas. Pero, de nuevo, con fines electoreros, no en función de una estrategia de construir la paz. Con una política irresponsable de promesas, por una parte, y amenazas y chantajes, por otra parte, el gobierno del FMLN trata de construir nuevos arreglos electorales. Una de las amenazas que usan para extorsionar a los extorsionistas es el traslado de sus cabecillas a Zacatraz. El mensaje es claro: Si las pandillas no ayudan al gobierno, bajando en la época reelectoral sus actividades delincuenciales, y si no ayudan al FMLN electoralmente en las comunidades, ejerciendo su control social, habrá traslados masivos a Zacatraz.
Esta es una extorsión. Y la extorsión es una forma específica de la negociación. Sin embargo, tiene un problema serio: puede tener éxito a corto plazo, pero nunca a largo plazo. Conseguir ciertos comportamientos de las pandillas mediante una negociación/extorsión, es verdaderamente amoral y sumamente peligroso, sobre todo cuando se hace con fines partidarios y electoreros. En este contexto es positivo que las pandillas, en una carta que el 17 de enero entregaron al Secretario General de Naciones Unidas, durante su visita a la colonia IVU, rechacen este oportunismo y declaren: "Como gesto de nuestra buena voluntad nos comprometemos que las pandillas se van a abstener de interferir con el libre voto de los ciudadanos, incluyendo en las comunidades donde tenemos presencia, en las elecciones de alcaldes y diputados en marzo de 2015. Nuestros miembros, nuestras familias y nuestras bases sociales van a hacer uso de su derecho de votar, pero no van a usar su influencia en las comunidades para beneficiar ni para afectar negativamente a ningún candidato o partido."
Conclusión: Buscar pactos y arreglos con las pandillas es una aberración. Buscar el diálogo con ellas, es inevitable.
(El Diario de Hoy
Carta al director de la PNC: ¿Licencia para matar?
Estimado comisionado Mauricio Ramírez Landaverde:
Ayer leí una noticia terrible, titulada: "Director de la PNC aconseja a policías 'disparar sin miedo a delincuentes'". No podía creer lo que estaba viendo. Pensaba que tal vez a algún editor se le fue la mano con el titular. Pero no: En la nota, en la versión digital de El Diario de Hoy (elsalvador.com), estaba la cita textual suya, o sea del jefe de la policía de nuestro país: "Hay una institución que los respalda, hay un gobierno que los respalda. Háganlo (disparen) con toda confianza y con convicción." En un país realmente democrático con instituciones fuertes, un jefe de policía que dice esta frase sería inmediatamente suspendido mientras se investigan sus actuaciones y declaraciones. Muchos van a decir que con esto estoy defendiendo a delincuentes que asesinan a policías, o van a decir que estoy negando a los policías el derecho de defenderse. Los policías tienen el derecho de defenderse. Y quien mata policías, que vaya a la cárcel.
Entiendo que usted como
jefe tiene que proteger a su gente. Pero también, y sobre todo, tiene
que defender la ley y el debido proceso. Usted tiene que medir sus
palabras, para que nadie las puede interpretar como "licencia de matar".
Yo sé que en la calle muchos, entre estos no pocos policías, exigen
precisamente esto: "licencia de matar", que regrese la Guardia Nacional
(que gozaba de este derecho), que se activen escuadrones de "limpieza
social", que se tomen este derecho de matar a delincuentes.
En esta situación, usted como director de la PNC no puede mandar señales que pueden ser mal interpretadas. "Disparar sin miedo" es un mal mensaje. "Disparen con confianza, nosotros los vamos a respaldar" es un pésimo mensaje, porque se interpreta como invitación a entrar en cualquier situación conflictiva pistola o fusil en mano, o incluso disparando "por las dudas"…
Una amiga, por cierto una estudiosa de criminología, comentó la misma noticia en Twitter: "Creo que la población avala este mensaje…" Es cierto: La mayoría de la población no solo avala que policías usen sus armas para defenderse - avalan que policías ejecuten a los delincuentes que tanto nos joden. Avalan el concepto de la "licencia de matar". Pero esto no es ninguna razón para que un director policial asuma y reproduzca las posiciones apasionadas de la calle y mande mensajes que sus agentes pueden entender como "licencia de matar".
Desde que el gobierno y las autoridades policiales discuten de esta manera pública, difusa y a veces populista la defensa legítima de los policías, se observa una escalada de violencia entre policías y pandilleros. Ambos bajaron las barreras para usar sus armas. El resultado: docenas de policías muertos y cientos de pandilleros muertos. La mayoría en enfrentamientos que antes sucedieron con menos violencia menos uso de armas de fuego, de ambos lados. Y algunos, nadie sabe cuántos, en ejecuciones fríamente planificadas: pandilleros haciendo atentados contra policías; policías ejecutando a grupos de pandilleros.
Esta loca y mortal escalada de violencia entre delincuentes y policías se debe parar. La policía debe cumplir escrupulosamente las reglas establecidas del debido procedimiento y del uso de fuerza letal. Las autoridades políticas y policiales tienen que actuar con inteligencia y hablar con suma prudencia. Tienen que supervisar que la policía solo use la fuerza indispensable y solo en situaciones de legítima defensa. Y los pandilleros deben de suspender, de una vez por todas y sin exigir nada en cambio, los atentados contra policías.
No podemos asumir que la violencia sea inevitable. Ojalá que usted aclare sus palabras mal escogidas y tome una posición institucional.
Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)
Ayer leí una noticia terrible, titulada: "Director de la PNC aconseja a policías 'disparar sin miedo a delincuentes'". No podía creer lo que estaba viendo. Pensaba que tal vez a algún editor se le fue la mano con el titular. Pero no: En la nota, en la versión digital de El Diario de Hoy (elsalvador.com), estaba la cita textual suya, o sea del jefe de la policía de nuestro país: "Hay una institución que los respalda, hay un gobierno que los respalda. Háganlo (disparen) con toda confianza y con convicción." En un país realmente democrático con instituciones fuertes, un jefe de policía que dice esta frase sería inmediatamente suspendido mientras se investigan sus actuaciones y declaraciones. Muchos van a decir que con esto estoy defendiendo a delincuentes que asesinan a policías, o van a decir que estoy negando a los policías el derecho de defenderse. Los policías tienen el derecho de defenderse. Y quien mata policías, que vaya a la cárcel.
![]() |
| El mismo día que la carta al director de la PNC, en La Prensa Gráfica sale el mismo tema: Licence to Kill |
En esta situación, usted como director de la PNC no puede mandar señales que pueden ser mal interpretadas. "Disparar sin miedo" es un mal mensaje. "Disparen con confianza, nosotros los vamos a respaldar" es un pésimo mensaje, porque se interpreta como invitación a entrar en cualquier situación conflictiva pistola o fusil en mano, o incluso disparando "por las dudas"…
Una amiga, por cierto una estudiosa de criminología, comentó la misma noticia en Twitter: "Creo que la población avala este mensaje…" Es cierto: La mayoría de la población no solo avala que policías usen sus armas para defenderse - avalan que policías ejecuten a los delincuentes que tanto nos joden. Avalan el concepto de la "licencia de matar". Pero esto no es ninguna razón para que un director policial asuma y reproduzca las posiciones apasionadas de la calle y mande mensajes que sus agentes pueden entender como "licencia de matar".
Desde que el gobierno y las autoridades policiales discuten de esta manera pública, difusa y a veces populista la defensa legítima de los policías, se observa una escalada de violencia entre policías y pandilleros. Ambos bajaron las barreras para usar sus armas. El resultado: docenas de policías muertos y cientos de pandilleros muertos. La mayoría en enfrentamientos que antes sucedieron con menos violencia menos uso de armas de fuego, de ambos lados. Y algunos, nadie sabe cuántos, en ejecuciones fríamente planificadas: pandilleros haciendo atentados contra policías; policías ejecutando a grupos de pandilleros.
Esta loca y mortal escalada de violencia entre delincuentes y policías se debe parar. La policía debe cumplir escrupulosamente las reglas establecidas del debido procedimiento y del uso de fuerza letal. Las autoridades políticas y policiales tienen que actuar con inteligencia y hablar con suma prudencia. Tienen que supervisar que la policía solo use la fuerza indispensable y solo en situaciones de legítima defensa. Y los pandilleros deben de suspender, de una vez por todas y sin exigir nada en cambio, los atentados contra policías.
No podemos asumir que la violencia sea inevitable. Ojalá que usted aclare sus palabras mal escogidas y tome una posición institucional.
Saludos, Paolo Lüers
martes, 20 de enero de 2015
Carta a Edwin Zamora y Nayib Bukele: Mis preguntas
Estimados candidatos a la alcaldía
capitalina:
No nos demos paja en dos cosas: Esta carrera es entre ustedes dos, los demás están ahí de adorno, o más bien de distracción. Y la otra verdad que nadie dice pero todos pensamos: Está en juego mucho más que la alcaldía. Quien de ustedes dos gana, es precandidato a la presidencia. Necesitamos saber mucho más sobre ustedes.
Posdata: Aprovecho la
publicación de esta carta para pedir a los ciudadanos que cada uno, dependiendo
de sus intereses y prioridades, formule de manera pública sus preguntas a los
candidatos. Twitter y facebook son excelentes medios para publicar estas
preguntas y para dialogar directamente con los candidatos. Así fomentamos un
verdadero debate y obligamos a los candidatos.
No nos demos paja en dos cosas: Esta carrera es entre ustedes dos, los demás están ahí de adorno, o más bien de distracción. Y la otra verdad que nadie dice pero todos pensamos: Está en juego mucho más que la alcaldía. Quien de ustedes dos gana, es precandidato a la presidencia. Necesitamos saber mucho más sobre ustedes.
Qué bueno que ya hay convocatorias para debates
directos entre ustedes dos, en diferentes canales de televisión. Qué bueno que
al fin el debate público comenzó. Más y más gente están opinando sobre el
futuro de la capital y sobre los candidatos. Falta que se pronuncien muchos
más…
Qué bueno que Nayib Bukele me contestó
una columna en la cual expuse 8 razones de no votar por él. Aunque no contestó
ninguno de los 8 puntos, es bueno que haya respondido. Personajes como Federico
Hernández Aguilar y Marvin Galeas, ambos escritores, intervinieron. Teresa
Guevara de López y su controversial hija Cristina López, representando dos
generaciones de líderes de opinión, intervinieron en sus columnas en El Diario
de Hoy. Otros opinarán a favor y en contra de los diferentes candidatos y sus
propuestas. Enhorabuena. Ojala que todos los líderes y generadores de opinión
(columnistas, académicos, dirigentes empresariales) acepten el reto al debate crítico
y franco. Y que hablen claro, sin miedos, sin rodeos.
Los que tomamos posiciones, los que
criticamos o apoyamos candidatos y sus propuestas, estamos haciendo un servicio
a la cultura política. Ojala que los canales de televisión sepan aprovechar
estos impulsos y abonos y organizar verdaderos debates entre candidatos.
Ya que estamos debatiendo, aprovecho para
abonar la discusión con algunas interrogantes incómodas para los candidatos a
la alcaldía de San Salvador:
- ¿Cuál es su educación académica? ¿Con qué títulos se graduaron, en qué carreras y en qué universidades?
- ¿Cuál es su record laboral o empresarial? Ambos se presentan como empresarios. ¿Qué empresas dirigieron, y con qué resultados? ¿Cuál es el origen del capital que invirtieron?
- ¿Están dispuestos a revelar, antes de las elecciones, su patrimonio personal?
- ¿Tienen acciones o intereses en empresas que son contratistas del Estado?
- ¿Cuál es su posición frente al SITRAMSS? ¿En qué condiciones estarían de acuerdo que se implemente el proyecto y que se realice la segunda fase, que conectaría San Salvador con Santa Tecla, Merliot y Antiguo Cuscatlán?
- En caso que no están de acuerdo con el SITRAMSS, ¿cuáles son las alternativas que proponen?
- Los dos se presentan como “renovadores” de sus respectivos partidos. Discurso electoral aparte, ¿cuáles han sido sus acciones concretas para democratizar a su partido y para promover el relevo generacional y programático dentro de sus estructuras?
En
espera de sus respuestas, por el medio que ustedes escojan, me despido.
Paolo
Lüers
(MAS / El Diario de Hoy)
lunes, 19 de enero de 2015
Carta a Salvador Sánchez Cerén
Estimado
presidente:
Un discurso valiente, al momento adecuado, puede cambiar radicalmente le percepción que se tiene de un dirigente, puede convertirlo en líder y darle autoridad de hablar a nombre de todos y la solvencia moral para exigir unidad.
Un discurso valiente, al momento adecuado, puede cambiar radicalmente le percepción que se tiene de un dirigente, puede convertirlo en líder y darle autoridad de hablar a nombre de todos y la solvencia moral para exigir unidad.
Unidad necesitamos para enfrentar la
seria crisis de seguridad y para desbloquear el crecimiento económico. Pero la
unidad hay que construirla, y se construye con confianza, con gestos que ponen
de manifiesto la voluntad de un gobernante de superar resentimientos y dogmas.
Esto requiere valentía.
Ayer, en la Feria, en el 23 aniversario
de los Acuerdos de Paz, usted tuvo la oportunidad (yo diría incluso: el deber)
de dar este discurso valiente. No la aprovechó. Desde la manera come estaba
organizado el magno evento hasta en su discurso, usted permitió que el
aniversario de la paz y la visita del secretario general de Naciones Unidas se
convirtiera en un acto partidario y electoral. Viéndolo en televisión, me dio
pena ajena. Entiendo perfectamente porque varios de los firmantes de los
Acuerdos de Paz, aunque estaban en el país, prefirieron no participar. Uno me
dijo: No me prestaré de florero decorativo. Y cabal, a los pocos firmantes
presentes, usted ni siquiera los saludó, mucho menos les dio el crédito que
merecen como arquitectos de la paz que fueron, incluso mucho más que usted
mismo…
Sólo dos frases valientes dijo usted: una
cuando reconoció al expresidente Freddy Cristiani la decisión de buscar la paz;
y la otra cuando reconoció el sacrificio de los miembros de la Fuerza Armada
que dieron su vida.
Sin embargo, cuando usted habló de las
víctimas, fue de la misma manera como su partido lo hace desde antes de la paz:
sólo refiriéndose a las víctimas de la represión militar, paramilitar y
estatal, nunca a las víctimas de los secuestros, ejecuciones y abusos de poder
a manos de la guerrilla. Y cuando usted rezó lista de mujeres y hombres que con
su vida aportaron al logro de la paz y la democracia -Oscar Arnulfo Romero,
Schafik, los jesuitas, Mélida Anaya Montes- usted no fue capaz de incluir en
esta lista de honor al doctor José Antonio Rodríguez Porth, a quien mató un
comando guerrillero, por exactamente la misma razón que un comando militar mató
a Ignacio Ellacuría: ambos conspiraron con Cristiani para superar las
resistencias a una solución negociada.
Si un dirigente guerrillero al final de
la vida llega a la presidencia y no logra superar en su propia mente -y en su
discurso a la nación- el esquema blanco y negro, según el cual su bando fue el
bueno y el otro el malo, no va a cumplir su misión de unir la nación.
Usted tuvo la oportunidad de oro de
ofrecer este 16 de enero, ante el pueblo y la comunidad internacional representada
por el secretaria general de la ONU, un discurso sincero y valiente: reconocer
los errores y crímenes de guerra tanto del Estado que hoy representa, como de
las fuerzas insurgentes que durante la guerra comandó; echar la mano de
reconciliación a las víctimas que murieron a mano de militares y de
guerrilleros.
Obviamente, usted no tuvo ni la visión ni
el coraje necesarios. En vez de esto, permitió que su gobierno y su partido
organizaran un meeting electoral, con barras acarreadas, y no en evento de peso
moral que puede aportar a la unidad nacional. Un acto y un discurso que no están a la altura de su cargo. Lo mismo
les señalé a sus antecesores Paco Flores, Tony Saca o Mauricio Funes. Ninguno
de ellos tuvo la voluntad ni la capacidad de convertir el aniversario de la paz
en día de la unidad nacional.
Lástima.
Paolo Lüers
(Mas! / El Diario de Hoy
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