sábado, 5 de diciembre de 2015

Carta al juez García Argüello que mandó a bartolinas a Paco Flores

Su señoría:
Usted tiene que decidir si es juez o fiscal. Más bien: si actúa como juez o actúa como fiscal. Son dos roles diferentes en un juicio, y cuando se confunden, la justicia está en aprietos.

El jueves pasado, en la audiencia de Francisco Flores, usted actuó como fiscal, con lógica de fiscal, con lenguaje de fiscal, asumiendo el rol de fiscal, pero usando el poder de juez. Esto no se vale.

Bueno, todos sabemos que usted, aparte de juez, es candidato a fiscal general. Tiene todo el derecho de aspirar a este cargo, y como candidato y competidor tiene todo el derecho de criticar al fiscal general que busca la reelección. Lo que no puede hacer es usar su investidura de juez en el caso del Siglo (el caso de Francisco Flores) para mostrar que usted sería mejor fiscal que Luis Martínez.

Lamentablemente, esto es precisamente lo que usted hizo. No solo en la audiencia esta semana, cuando mandó el caso a juicio y a Paco Flores a las bartolinas de la PNC, lo hizo desde que el caso de Flores llegó a su juzgado.

Lo éticamente correcto, para no entrar en un obvio conflicto de intereses y de roles, hubiera sido excusarse como juez del caso Flores en el momento en que se inscribió como candidato a fiscal general. Porque era obvio e inevitable que este caso tan conflictivo y prominente lo iba a enfrentar directamente con el fiscal general Martínez, a quien usted busca desplazar, y que este juicio (ya bastante contaminado por la campaña iniciada por Mauricio Funes desde Casa Presidencial y por la evidente precondena mediática del acusado) se iba a pervertir del todo.

Esto es exactamente lo que pasó. Usted desde el principio no actuó como juez, que tiene que ser imparcial, sino como fiscal, como acusador. Llegó a la situación perversa que todo el mundo percibió que  en este juicio el juez estaba enfrentado con el fiscal. El colmo fue cuando usted, en la audiencia final de su diligencia, procedió a incluir otro delito en la acusación contra Flores: el lavado de dinero.

Cambiar el delito es tarea de la fiscalía, y no del juez. Y agregar a última hora otro delito nuevo a la acusación, simplemente es abuso de autoridad, porque atenta contra el derecho del acusado a tener una defensa. Los mismo usted trató de hacer a Miguel Lacayo en el juicio CEL-Enel. Y ambas veces lo hizo para mostrar que sería un fiscal más “duro” que Luis Martínez. Usted actuó en la lógica de su carrera por la fiscalía. Hasta este día nadie le había parado bola con su candidatura, y algo dramático tuvo que hacer para no quedar fuera de la lista corta que en estos días tienen que hacer los diputados para poder elegir fiscal.

Y cabal, al solo terminar esta histórica audiencia que le dio a usted sus 5 minutos de fama, y al solo callarse los aplausos con los cuales la gente del FMLN y de GANA recibieron la noticia que usted mandaba a Paco a bartolinas, salió en twitter y facebook el diputado del FMLN, Damián Alegría, avalando su candidatura a fiscal general: “Estoy pensando que el Juez García se ha ganado el derecho a ser el Fiscal General de la República!” Cómo que no…

Pero esta movida no le va a funcionar. Seguramente se ganó el apoyo del FMLN y de GANA, que ven que ya no podrán lograr la reelección de Luis Martínez y necesitan un sustituto. Pero igual se ganó el veto de la oposición. Porque déjeme decirle, ahora no se trata de deshacerse de un mal fiscal para poner otro que igual politice la justicia. Ahora se trata de poner un fiscal que no le hace favores a ningún partido, gobierno o poder fáctico. Y ahí ni Luis Martínez ni usted califican. Usted se eliminó solito con la manera cómo ha llevado los casos de CEL-Enel y Flores-Taiwan, pensando que los pueda usar como trampolín para llegar a cargos más altos…

Saludos,


(Mas!/El Diario de Hoy

viernes, 4 de diciembre de 2015

Columna transversal: Que no sea aburrido el país que viene

¿Adónde está la rebeldía? Con el permiso de todos los autores de “El país que viene” (muchos de los cuales son mis amigos): Me parece muy aburrido el país que según ustedes viene…
En este libro que unos 40 jóvenes presentaron todo es muy correcto, pero tengo que confesar: Me costó leerlo. Se expresan respetando el código del “political correctness”, incluso los que están totalmente equivocados. El libro no pasó el test: Yo solamente leo de noche, y cuando los libros son aburridos, me duermo. Cuando me fascinan, me desvelo…
Leyendo el libro me invadió la misma sensación que tuve cuando vi las fotos y los videos del acto de su presentación: demasiado ceremonioso; demasiado bien adaptado a los códigos del poder. ¿Por qué un libro que pretende anunciar el país que viene se presenta en un hotel, en vez de nacer en una universidad o en centro deportivo en Soyapango? ¿Por qué los jóvenes del país que viene, para entrar en sociedad, necesitan de padrinos del país que tenemos? Los padrinos: Hugo Martínez, el canciller; David Escobar Galindo, el firmante de paz; Margarita Escobar, la ex canciller y diputada; Erlinda Handal, la viceministra de Educación; Lorena Peña, la presidenta de la Asamblea. Ahí están en el libro, llenándolo con 5 (!) prólogos y con ideas del país que ya tenemos - y ahí estuvieron en la presentación. ¿Quién tiene ganas de leer un libro con 5 ceremoniosos prólogos, y quién tiene ganas de ir a un evento con tanto discurso?
Y precisamente así es el libro. Hay muy pocos entre los 40 autores que se atreven a provocar, a marcar rupturas, a expresar rebeldía y hartazgo, a formular ideas fuera del mainstream. Los de izquierda, casi todos, hablan como si fueran miembros de la Comisión Política del Frente. Cera distancia, cero atrevimiento. Y los de derecha, hablan como si no fueran de derecha. No tienen amarre partidario, pero si amarra e los códigos de lo “políticamente correcto”, aunque con un toque liberal. Todos nice; por Dios, evitemos la confrontación y la polémica. Y hay otros (de derecha, de izquierda y asépticos) que no manejan este discurso, pero que simplemente no saben escribir o no tienen nade que decir más que contar sus vidas. Es una lamentable actitud de condescendencia intelectual incluirlos en el libro.
El libro nos muestra nuevamente que sin la clara confrontación de ideas nunca surgen acuerdos o visiones comunes sostenibles que valen la pena. Es el privilegio de los jóvenes provocar, confrontar, defender sus ideales con pasión. No encontré ni una onza de pasión en este libro, solo mesura, racionalidad, madurez. Me niego a creer que en esta generación no existan sueños ni utopías.
Los jóvenes que se expresan en el libro parecen tener una gran prisa de convertirse en adultos y entrar en los pasillos del poder. Para hacer esto, dejan afuera del salón sus pasiones, su rebeldía, y con esto su fuerza y creatividad…
Esto no significa que no hay ideas buenas en el libro. Muchos de estos jóvenes, al asumir el liderazgo social y político, serán bien preparados para su rol. Se puede esperar buen rendimiento de ellos. Lo que no se puede esperar, por lo menos no si este libro es representativo para la generación que viene, es espíritu combativo y la irreverencia necesaria para renovar la política.
“El país que viene” parece una iniciativa de profesionales que aplican a posiciones de junior en las respectivas firmas de sus papas (sea ALBA o Banco Agrícola, FMLN o ARENA) - no un movimiento para desplazar a la generación que manejó el país en la guerra y la postguerra y que ahora no sabe adónde llevarlo. No son aventureros que se arriesgan para construir su propio futuro.
Casi todo lo que digo en esta recensión del libro suena terriblemente injusto, porque sé bien que en muchos de los 40 jóvenes hay bastante rebeldía, pasión y ganas de retar al país que tenemos y su establishment. Solo que no las expresaron en el marco de esta iniciativa y bajo este manto de lenguaje correcto que caracteriza el proyecto “El país que viene”. El hecho que la confrontación de la generación que ahora lidera el país es demasiado estéril, no puede llevar a los jóvenes a pensar que la confrontación de ideas (e ideológica) sea mala y que haya que sustituirla por la permanente búsqueda de consensos. Lastimosamente la mayoría de los autores cayeron en esta trampa del proyecto “El país que viene”.
Es cierto, esto lo que vemos en el libro es el país que viene, simplemente por el relevo generacional biológico. Todos ellos van a ser parte del poder de mañana. Merecidamente, porque se portaron bien.
Pero estoy convencido que habrá otro país que vendrá de otra manera, no tan suave y elegante y bien educado, sino molestando, haciendo desorden, tomándose los espacios que necesita para transformar el país. Dentro de esta generación, y dentro de muchos de los 40 autores, hay una generación no tan adaptada, no tan ansiosa de convertirse en establishment, más dispuesta al disenso. Esto será el país que no simplemente vendrá, sino que irrumpirá.
(El Diario de Hoy

jueves, 3 de diciembre de 2015

Carta de adiós al Fiscal General saliente

Licenciado Luis Martínez:
El día de hoy, jueves 3 de diciembre, usted tiene que abandonar el despacho del Fiscal General de la República. Se le acabó la peseta. No debería regresar, porque le falló a la nación. La deja más insegura y con menos seguridad jurídica, cuando era su tarea  constitucional proteger el Estado de Derecho, combatir la impunidad y asegurar que nadie persiga a los inocentes.

Usted asumió como Fiscal General en el mes de diciembre del 2012. El promedio de homicidios de los últimos 6 meses antes de que asumiera la Fiscalía General fue de 168 al mes, lo que equivale a 5.5 homicidios al día. Ahora entrega su cargo, el promedio del último medio año de su mandato fue de 645 homicidios al mes, o sea 21.15 homicidios al día. ¡Cuatro veces más!

Es cierto, usted como Fiscal General no es el único responsable de esta explosión de violencia. Es uno de muchos que han contribuido al fracaso de la política de seguridad.

Los otros están en el Ejecutivo y dirigen la PNC, el ministerio de Seguridad, la Inteligencia, los centros penales, y el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana. Pero a usted se le termina ahora su mandato constitucional. A los otros responsables de la inseguridad les podremos cobrar la cuenta hasta en el 2019.




Usted carga con el peor pecado que puede cometer un Fiscal General: persiguió a inocentes y protegió a culpables. Para caer bien a los partidos (de los cuales depende su reelección), convirtió la justicia en un doble juego. A Mauricio Funes y el FMLN les hizo el favor de acusar y someter a juicios a Francisco Flores, sabiendo que no tenía pruebas que resistan un juicio formal; y a personas como don Billy Sol, sabiendo que no tenía caso. Al mismo tiempo trató de vender a ARENA la idea que las acusaciones fueron hechas para perder los casos y dejar libres a los acusados.

El doble juego no le funcionó. Ahora lo odian en la izquierda por no tener presos a Paco Flores ni a Billy Sol. Y lo odian en la derecha por haberse prestado al juego de la persecución política promovido por Mauricio Funes. Ambos tienen razón: los de izquierda que dicen que este Fiscal ofrece impunidad, y los de la derecha que dicen que este Fiscal se presta a persecución política.
Como si ya fuera su naturaleza, vuelve a hacer lo mismo, sólo que esta vez al revés: Dice al Frente que el caso Chaparral solo lo abrió para que al final quede comprobado que no hubo corrupción; y a ARENA le cuenta que va a topar al poste a Funes y su operadores en la CEL.

El resultado del doble juego: Ahora usted tiene dos frentes abiertos y está bajo ataque de todos lados. Logró unificar a los que quieren ver preso a Paco Flores y Billy Sol con los otros que jamás le van a perdonar que los haya sometido a humillaciones y juicios. Por esto no será reelecto.

Sus operaciones rayan con la extorsión: amenaza con investigaciones a justos y pecadores, al tiempo que les ofrece protección con tal que se porte bien con usted y sus patrocinadores…

Tuvo que pasar por la Fiscalía un hombre tan extremo en sus ambiciones como usted para que al fin el país llegue a la conclusión que necesita a una Fiscalía diferente que no se presta a juegos políticos, ni a amenazas, chantajes, servicios de protección…

Gracias a  la Sala de lo Constitucional, pero también a una ciudadanía mucho más exigente, los partidos han entendido que ya no pueden poner un Fiscal que haga sus mandados, persiga a sus enemigos y proteja sus intereses. Así que las estrellas se alinearon para que con un nuevo Fiscal la Fiscalía se incorpore en la lucha contra la impunidad y la corrupción.

Saludos, Paolo Lüers


(Mas! El Diario de Hoy)

martes, 1 de diciembre de 2015

Carta al presidente: Reprobado, ¡a estudiar!

Excelentísimo señor presidente:
Por más que ustedes en el FMLN se han convencido que los periódicos del país son parte del enemigo a vencer, instrumentos de la oligarquía y del neoliberalismo, y totalmente alineados con ARENA, espero que usted no deja de leerlos. Con desconfianza, pero leerlos…
Uno de los matutinos sale con una portada que dice: Presidente reprobado, y se refiera a su última encuesta que indica que 52% de los salvadoreños califica de mal su gestión presidencial. El otro matutino publicó una encuesta hace una semana, y el veredicto fue el mismo.
Si estas encuestas no le preocupan, presidente, será por que sus asesores le dicen que son de mentira. Sin embargo, las encuestas que ustedes encargan, más o menos indican lo mismo. Y si usted todavía no se preocupa, tal vez no le han dado a leer las dos entrevistas que Francisco de Sola decidió dar el mismo día lunes, una a El Diario de Hoy y otra a La Prensa Grafica. De la manera educada que le caracteriza, pero con gran insistencia don Chaco le hace el mismo llamado que los ciudadanos vía las encuestas: Cambie el rumbo, presidente, antes de que sea tarde para el país.
Y si lo dice don Chaco, usted tiene que preocuparse, porque es de los empresarios que tienen 6 años de darles el beneficio de la duda a los gobiernos del FMLN; que junto con otros hombres de negocios se ha incorporado al Consejo para el Crecimiento; que ha ido a Washington con funcionarios del gobierno de Funes y del suyo para pedir que Estados Unidos, el FMI y el Banco Mundial no le retiren la confianza a nuestro país…
Si hombres como Francisco de Sola le dicen que está mal el rumbo que su partido da al país, más vale escucharle.


Le voy a poner otro ejemplo: ¿Se dio cuenta que de los personajes claves que al inicio usted logró convencer que se incorporen a su Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana, algunos ya se frustraron del doble discurso de su gobierno y se retiraron – y otros no se han retirado, pero insistentemente señalan que la política de Seguridad Pública de sus gobierno está en pleno choque con el Plan El Salvador Seguro del Consejo? Usted se ha preguntado porqué un experto en la materia de prevención como Salvador Samayoa nunca se quiso incorporar a este Consejo, por más que lo invitaron; y porque hombres tan comprometidos con el concepto de prevención de la violencia como Chema Tojeira y don Antonio Cabrales renunciaron al Consejo cuando se dieron cuenta que fueron usados en un juego de apariencias? ¿Usted ha leído los numerosos editoriales que tanto el padre Tojeira como el pastor Mario Vega han escrito exigiendo al gobierno cambiar el rumbo de su política de seguridad basada en represión y confrontación?
Da la impresión que usted no toma en cuenta estas críticas, simplemente porque no las lee. Tiene que hablar en serio con Hato sobre el tipo de análisis que es necesario para tomar decisiones – y para reflexionar sobre el rumbo de su gobierno.
Algunos esperaban que el Congreso del FMLN, realizado en noviembre luego de meses de discusión previa, podía generar los impulsos para revisar y corregir el rumbo que este gobierno da al país. Pero los tres documentos que surgieron de este debate partidario demuestran que usted y el resto de la dirección del FMLN no solo están dando un rumbo equivocado al país sino también al partido. Su partido ha mostrado que entro todos los partidos deficientes (bastante deficientes) del país, el FMLN es el más inflexible, el más conservador, el más cerrado al cambio que tanto cantan ustedes…
Su definición del socialismo no apunta a justicia social sino a un capitalismo de estado donde convergen intereses del partido, de empresas relacionadas al partido y de sectores mafiosos de la derecha, con los cuales ustedes están pactando.
Su modelo de democracia apunta a la creación de poderes paraestatales entrelazados con el partido y movimientos sociales que aparentan “participación ciudadana” pero terminan erosionando la institucionalidad formal (según ustedes “burguesa” ) de las instituciones republicanas.
Si insisten en sacar de estas teorías desfasadas y fracasadas las definiciones del rumbo del país, van a terminar quemando los pocos puentes del diálogo y profundizar la polarización – y por tanto la crisis del país. Un puente –la Interpartidaria promovida por la OEA y Naciones Unidas, ya se está cayendo, porque ustedes no la entienden como un instrumento para conjuantamente corregir el rumbo.
No me hagan caso a mi, que soy demasiado crítico. No hagan caso a los periódicos. Hagan caso a los hombres que encima de las diferencias siempre le han estrechado la mano para construir acuerdos. Hagan caso a hombres como Salvador Samayoa, David Escobar Galindo, Chema Tojeira, Chaco de Sola, Bobby Murray, Mario Vega…
Saludos,
5d6de-firma-paolo

sábado, 28 de noviembre de 2015

Carta a la Iglesia Católica sobre el caso Jesús Delgado

Lastimosamente, ciertos temas uno no los puede tocar críticamente sin verse obligado a hacer aclaraciones preventivas – para evitar interpretaciones equivocados y malintencionadas. A veces, aunque uno lo detesta, hay que afirmar cosas que supuestamente se entienden sin expresarlas…

En este sentido, antes de entrar en mi tema, afirmo: Para nadie, mucho menos para dirigentes religiosos, debe haber impunidad en casos de abuso sexual contra menores. Por supuesto, la Iglesia debe actuar con justicia y transparencia, cuando uno de sus representantes está siendo acusado de este crimen, esté o no prescrito ante la ley penal.

Habiendo aclarado de esta manera que no estoy defendiendo al padre Jesús Delgado, puedo entrar al tema que quiero tocar: el comportamiento escandaloso de Vanda Pignato en este caso.

Si una mujer, que tiene 25 años de cargar con el trauma de un abuso sexual sufrido en su infancia y adolescencia, llega a Ciudad Mujer para al fin hablar de su historia, posiblemente los profesionales que la atendieron tienen derecho de informar a la máxima autoridad de su institución, la Secretaria de Inclusión Social Vanda Pignato – pero solamente para que ella reporte el caso a las autoridades pertinentes. En este caso, a las autoridades eclesiales. Sin embargo, esta información confidencial no debería haber sido utilizada por la funcionaria para un espectáculo de proyección personal, como el que hizo en un programa de radio y luego en una entrevista televisada.

Es éticamente inadmisible que la ex primera dama haya mezclado (como lo hizo en el programa de Pencho & Aida) las frívolas intimidades de su amor y desamor con Mauricio Funes con una denuncia pública del caso de abuso sexual que la señora reportó en Ciudad Mujer. Mucho menos es aceptable que la funcionaria, en vez de hablar con los obispos e insistir que traten el caso de Jesús Delgado con transparencia, les tire un ultimátum público: “O ustedes dan a conocer el nombre del acusado, o lo haré yo, la protectora y vengadora de las mujeres mal tratadas…”

Vanda Pignato convirtió la información confidencial, que una mujer había hecho a una entidad profesional (Ciudad Mujer), en un instrumento para lucir su poder. Además la convirtió en un chambre venenoso: Al no decir el nombre del acusado, pero sí revelar que se trata de uno de los 5 religiosos que recientemente fueron recibidos por el Papa, esto desató una ola de especulaciones sobre cada uno de los 5 religiosos. Corrieron por las redes sociales y chats los ecos de estos chambres: ¿Crees que fue monseñor X? – Fíjate que siempre me pareció raro monseñor Y. – Nombre, no puede haber sido monseñor Z, mas bien tiene que haber sido monseñor X…

A mi una persona me habló para preguntarme: “Vos que sos amigo de XYZ, crees que es capaz de hacer esto?”

Estoy seguro que ustedes, quienes dirigen la Iglesia Católica salvadoreña, de todo modos hubieran actuado con transparencia, una vez que las autoridades de Ciudad Mujer les exponen la denuncia recibida – y que no necesitaban de este show de Vanda Pignato para actuar.

Quiero pensar que la Iglesia de monseñor Romero no necesita asesoría en ética por parte de la pareja Mauricio Funes/Vanda Pignato; y que para actuar tampoco requiere de comunicados como el que inmediatamente sacó Casa Presidencial, donde felicitan a Vanda Pignato: “Reconocemos la valentía y determinación de la secretaria de Inclusión Social, Vanda Pignato, quien al conocer un hecho de tal magnitud supo exponerlo ante la opinión pública para que este no quedara en el silencio y la impunidad.”
 
No, señor presidente: Su funcionaria “estrella” no supo exponer bien el caso. No supo olvidarse de su ego y responder a lo serio del caso, al dolor de la víctima, y a lo que está en juego para la Iglesia y la sociedad. ¿Y cuál valentía?

Espero que la Iglesia Católica sepa manejar con responsabilidad y transparencia este caso, a pesar de la manera accidentada como llegó a la atención pública. Está en sus manos dejar cristalinamente claro que la Iglesia no tolera abusos sexuales.

Saludos,
5d6de-firma-paolo 
(Mas!/ El Diario de Hoy)

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Carta a los “opinadores”: Enfoquen bien su crítica

Esta bicha Cristina hace una semana me robó una mi carta que iba a mandarle a Funes. Escribió una “defensa al ex presidente”, que resulta más demoledora que cualquier acusación.
Mi carta iba a arrancar así: “Cada político tiene derecho de decidir cómo quiere entrar en la memoria de su pueblo. Si vos preferís que te recuerden como el ex presidente que ya no puede costearse Blue Label ni putas de clase, y que tiene que conformarse con las mujeres y el Cinta Negra que le consigue otro entrevistador fracasado, es tu libre decisión y tu pleno derecho. ¿Quién soy yo para juzgarte?”
Pero bien, Cristina López ya escribió todo lo que había que decir sobre el asunto. Sólo me queda razonar sobre el fenómeno en general: Muchas veces aquí descalificamos a los políticos por razones equivocadas o pecados menores, habiendo tantas razones válidas para hacerlos pedazos…
¿Por qué atacan a Funes por su mal gusto en mujeres, en vez de seguir preguntándole por Polistpeque, la empresa que montaron sus cheros brasileños y que por orden del presidente acaparó con todas las cuentas de publicidad del gobierno? ¿Porqué hacen burla de tu notoria obsesión con productos de silicona, cuando este es su pecado menor, comparado con el Chapparral o el SITRAMSS?
A Salvador Sánchez Cerén lo atacan por su pasado de guerrillero, cuando esto ha sido lo más decente que ha hecho en su vida. Es absurdo reclamarle esto, cuando hay que preguntarle porqué no honró los principios revolucionarios y no paró a tiempo a su súbdito Mayo Sibrián y las matanzas de San Vicente…
Igual de absurdo es reclamarle su pasado guerrillero a Benito Lara, en vez de hacerle responsable de sus malas decisiones como ministro de Seguridad. Y lo mismo en el caso de los ex militares: el coronel Ochoa pudo haber cometido errores durante la guerra, pero estos quedan saldados con los Acuerdos de Paz y la amnistía. Sin embargo, ¿por qué nunca le obligaron a explicar bien los enredos millonarias que dejó como presidente de CEL? Si en vez de encubrirlo, le hubieron hecho rendir cuentas, ARENA se hubiera evitado los problemas que Ochoa le causó años después cuando “se transfugó”…
En general: Dejen de querernos contar que el país está mal por los pecados de los militares y los guerrilleros durante la guerra, o porque no sirvieron los Acuerdos de Paz. Estamos como estamos por los errores, pecados y negligencias de la postguerra. No busquen justificaciones en la guerra.
Otro ejemplo: Marcos Rodríguez. Lo atacan porque no nació en El Salvador, como si esto fuera pecado. Pero no hacen un análisis de su actuación en Casa Presidencial. Otros lo quieren descalificar, porque su mujer tiene un alto cargo en Fosalud, aunque nadie pudo argumentar que ella no está capacitada. Yo lo defendí en ambos casos, por principio. Sin embargo, mantengo que Marcos debe renunciar. No por nepotismo, mucho menos por “extranjero”, sino por los abusos que la Secretaria de Transparencia está cometiendo…
A Gallegos, ¿cómo es posible que lo atacan por sus viajes, cuando estos son sus pecados menos serios? A este hombre lo descalifica su rol en la compra-venta de diputados, y su campaña permanente para que la gente tome la justicia en sus manos y por legitimar a los grupos de exterminio…
Así que, estimados formadores de opinión pública, sobre todo los que operan en las redes, sean más selectivos y serios en sus críticas. Apunten bien, no tiran ráfagas a la loca. No se dispersen con los pecados menores.
Saludos,
f4519-d851d-firma-paolo 
(Segunda Vuelta)

sábado, 21 de noviembre de 2015

Carta a Angela Merkel: Usted tiene coraje

Liebe Frau Merkel:
Necesito expresar que me siento orgulloso de Usted. Jamás me hubiera imaginado que iba a decir esto sobre alguien de la Democracia Cristiana. 
Cuando usted decidió decir a los miles de refugiados sirios varados en Hungría que eran bienvenidos en Alemania, usted sabía que esto le podía costar el apoyo de su propio partido - y tal vez el poder. Usted, la pragmática, la eterna buscadora de consensos, tomó una decisión basada en principios, poniendo todo su prestigio personal y todo su capital política en juego para mover a la opinión pública de su país a la única posición éticamente aceptable: dar la bienvenida y protección a los seres humanos que huyeron del fuego cruzado entre dos fuerzas igualmente diabólicas: la del dictador Assad y la de ISIS. 

Su gesto tan enérgico y claro tuvo el impacto esperado: Los alemanes, en su gran mayoría, adoptaron lo que se dio a llamar la “cultura de la bienvenida”: una ola de solidaridad y colaboración práctica sin precedentes. Miles de ciudadanos alemanes recibiendo a los refugiados, ofreciéndoles techo, comida, y calor humano. Voluntarios trabajando día y noche en los albergues abiertos para los refugiados. Parecía que bajo su liderazgo, Frau Merkel, el país se unía alrededor de una nueva identidad nacional: de generosidad, tolerancia, y hermandad. Pocos políticos logran esto.
Pero cuando el flujo de refugiados no cesaba y llegaba al millón de personas, la opinión pública comenzó a cambiar. Todavía seguían trabajando los miles de voluntarios, pero a  la mayoría de la gente le comenzaron  entrar dudas: ¿Puede nuestro país acoger a tanta gente, además de otra cultura y religión? Los moderadores de los talk shows comenzaron a cuestionar la posición de su gobierno. En su propio partido surgió crítica. Comenzaron a asustar con el fantasma de la ultra derecha.
Pero usted siguió diciendo: Somos un país rico y fuerte que puede y debe absorber a los refugiados. Tenemos la capacidad si tenemos la voluntad…
Surgió una exigencia dentro de su propio gobierno y partido: Hay que reducir el flujo. Hay que definir un límite. Hay que cerrar las fronteras.
Pero usted sigue diciendo: El derecho humano al asilo no conoce límites. Los valores que nos definen nos obligan a acoger a los seres humanos que buscan asilo en Alemania y Europa.
Pasó lo de Paris, y creció la presión de cerrar las fronteras para que no entren más extraños. Surgió la frase: Seguridad va encima de humanidad.
Usted dice: No. Vamos a reforzar la seguridad para evitar atentados terroristas, pero no vamos a cerrar las fronteras a los que precisamente huyen de este terrorismo.
En Estados Unidos, el presidente Obama adopta un discurso parecido, frente a la exigencia de los republicanos de no dejar entrar a ningún sirio al país - ya vieron lo que pasó en Paris. Pero hay una diferencia abismal entre usted y Obama: Usted dio asilo a cientos de miles de sirios, arriesgando su capital político, ya están en Alemania, tienen techo, comida, seguridad y acogida. En cambio,  Obama solo habla y habla y habla – y hasta la fecha no ha acogido a nadie. Y Hillary se hace la maje…
Son muy contadas las ocasiones cuando el discurso de los políticos (la declamación de principios) es coherente con su acción. Es muy extraño que los polítcios, para aplicar un principio, están dispuestos de arriesgar su poder. Cuando esto pasa, presenciamos historia. Cuando esto pasa, podemos volver a confiar en el liderazgo político. Usted, Frau Merkel, ha dado este extraño ejemplo. Con esto se gana el respeto de muchos.
Saludos, 
(Mas!/El Diario de Hoy)