Por suerte, los artistas ya no aceptan la censura. Inmediatamente montaron sus obras en la acera encima de la Sala Nacional, a la orilla del Parque Cuscatlán, convocaron a la comunidad artística y los medios, y convirtieron la exhibición en una protesta contundente contra la censura gubernamental.
¿Qué hay detrás de esta censura? ¿Qué tiene esta exposición que Casa Presidencial no pudo tolerar?
![]() | |
| La introducción al catålogo, firmada por la Secreretaria de Cultura |
Gerardo Martínez expuso esta idea a los artistas, y les ofreció financiarles a cada uno su obra. Y varios de los mejores aceptaron el reto con entusiasmo y se apuntaron: César Menéndez, Mayra Barraza, Antonio Bonilla, Mauricio Mejía, Juan Carlos Lazos Tablas, Hernán Reyes y Salvador de la Mancha.
![]() |
| El recibo-contrato de César Menéndez |
Pero los artistas (tanto los autores de la muestra, como los que dirigen la Secretaría) no tomaron en cuenta que en el transcurso del año que se trabajó la idea, el país ha cambiado. Cuando comenzaron a pintar las obras de “La última cena”, el gobierno hablaba del “gran diálogo nacional” para combatir la violencia. Cuando la muestra estaba lista, el gobierno habló de “la gran guerra contra las pandillas”, comenzó a diabolizar cualquier diálogo con los sectores fuera de la ley. Y cuando se trató de inaugurar la muestra, el país discutía masacres, batallones de limpieza, despliegue militar, defensas civiles con o sin armas, ejecuciones extrajurídicas…
En una situación donde pasan leyes que quieren penalizar que alguien se siente en una mesa para hablar con pandilleros, ¿cómo Casa Presidencial iba a permitir que su Secretaría de Cultura iba a exponer en su Sala Nacional unos cuadros, donde Jesús celebra la última cena con mareros tatuados? El arte es libre, pero no para tanto…
Primero uno de los artistas, que además tiene un cargo en la Secretaría, quiso retirar su obra. Pero Gerardo Martínez había pagado por estas obras, y además cada artista pintó su cuadro libremente, sin interferencia ninguna en su creación y contenido. Aceptaron la idea central – ya cada uno plasmó en el lienzo su propia visión. Por tanto, el coleccionista y promotor de la exposición insistió que todos los cuadros se exhibieran. Pero, un día antes de la inauguración vino la orden de censura – directamente de Casa Presidencial.
![]() |
| La expo va al exilio: a la calle. Foto: El Faro |
Toca a ustedes, los artistas, defenderse de la censura, de la imposición, de la intolerancia. Toca a nosotros, los escritores y periodistas, entender que la censura comienza contra el arte – pero si no la paramos, continuará contra los medios, el periodismo, la literatura.
Pueden haber muchos que no les gusten los cuadros de Antonio Bonilla, César Menéndez y Cía. No se trata de esto. Se trata de la libertad. No puede ser el gobierno es quien decida qué es bueno o malo en el arte.
Ánimo y aplauso para los artistas de la muestra “La última cena”. Saludos,




















