jueves, 18 de febrero de 2021

Carta al Dr. Alabi: Va para fuera sin haber cumplido con nada. De Paolo Luers

Alabi y sus amigos, el contralmirante Merino Monroy y el comisionado Arriaza, esperando las vacunas "Covishield" de India


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 18 febrero 2021

Ministro:
Usted va para afuera, al sólo pasar las elecciones. En la anunciada “Lista Engels” que preparan en Washington para sancionar a funcionarios centroamericanos corruptos saldrá su nombre. También las investigaciones de la fiscalía sobre la malversación de fondos y recursos durante la emergencia sanitaria le llegan demasiado cerca. Usted está dando sentido real a la consigna de su partido. “Van para afuera”.

Nadie lo va a extrañar. Nunca realmente ejerció su cargo de ministro de Salud, lo que es gravísimo en tiempo de epidemia. Usted permitió que decisiones que afectan la vida y la salud de los salvadoreños se tomen en Casa Presidencial. Dejó que el presidente encargara el diseño y la construcción del Hospital Cifco a los (in)expertos del MOP, cuando es obvio que planificar un hospital requiere de capacidades especializadas.


Y su pecado más grave: Usted permitió que nos agarren sin un plan nacional de vacunación, cuando al fin nos llega el primer lote de 20 mil vacunas contra el Covid19, en el marco del programa “Vaccine Maitri/Vacuna de Amistad” de India. Según el anuncio del presidente, ahora mismo comienza la campaña de vacunación, pero nadie, ni siquiera los profesionales de salud y mucho menos los ciudadanos, tienen idea cómo se va realizar. No se sabe ni cómo ni dónde – y mucho menos con qué criterio de preferencia y secuencia nos van a vacunar. Entre tanta propaganda que emite el gobierno, no hubo espacio para la información oportuna.

En todos los países que disponen de un ministerio de Salud operante, se han dado algunos pasos lógicos e indispensables: un debate ético serio y transparente sobre los criterios para decidir a quiénes se va a vacunar de preferencia y en qué orden le tocará a los demás. Esto combinado con una campaña de información y concientización, para lograr que los ciudadanos tengan confianza a las vacunas - y a la forma cómo el sistema de Salud las administra. Se crea un sitio Web donde el ciudadano se inscribe para gestionar la cita para su vacunación. En muchos países, los que son pacientes con antecedentes médicos relevantes, recibirán su vacunación en el hospital donde han recibido tratamientos y donde por tanto conocen su condición de salud.


Nada de esto está pasando aquí. Existen “lineamientos” generales de su ministerio, pero sin detalles y cronograma. Nadie sabe cuándo y dónde le va a tocar. La población no ha sido informada sobre las características de la vacuna; sobre posibles complicaciones; sobre el grado de inmunidad que podemos esperar. No nos han explicado el hecho que aun no está comprobado si una persona vacunada ya no puede ser portadora del virus... Nadie nos ha explicado que aunque estemos vacunados habrá que seguir con las medidas de prevención.



Lo única que nos comunican es que papa N (no Noel, sino el de las vallas celestes) consiguió las vacunas y con esto vamos a superar la epidemia. Pero esto es campaña electoral, no campaña de concientización de un gobierno responsable y transparente. De todos modos, es sospechoso que las vacunas aparecieron faltando 10 días para las elecciones...


El ministro de Salud aplicando la primera vacuna, 
el presidente de la República supervisando

Lo importante es todo lo que NO sabemos. No sabemos cuántas vacunas el gobierno compró y a qué precios con qué fechas de entrega. En noviembre Bukele anunció en cadena nacional que había logrado reservar 2 millones dosis de AstraZeneca a precios preferenciales. Desde entonces, ya nadie ha hablado de este lote. Olvidémonos de esta “reservación”, asumamos que fue otro invento del presidente. Pero entonces, ¿de dónde van a aparecer las 10 millones de dosis que necesitamos para dar a todos los salvadoreños sus 2 dosis necesarias para inmunizarlos? Dicen que el primer loto será de 50 mil dosis. La donación del programa internacional COVIX será de 375 mil. ¿Y el resto?


Por más que ahora hagan propaganda con la vacunación de los de “primera línea” del sistema de Salud, tal vez les daráunos cuantos votos más, pero no llegamos ni cerca a un plan nacional de vacunación. 


Usted se va para fuera sin haber cumplido. 

Adiós, 



martes, 16 de febrero de 2021

Carta a quienes reciban invitación a CAPRES: Cuidado, emboscada. De Paolo Luers

 

Publicado en MAS! y EL DAIRIO DE HOY, martes 16 febrero 2021

Estimados amigos:

Si usted representa algún sector de relevancia, corre peligro que de repente reciba una invitación a Casa Presidencial. A menos que usted sea opositor confeso. A estos los evita el presidente como si fueron diablos...


Lo que pasa cuando acepta la invitación y se presenta en Casa Presidencial es que entrará a un set de reality showtelevisivo. Cámaras por todas partes. Escucharán un discurso del presidente, normalmente lleno de falsedades y de ataques a la oposición y la prensa independiente – y por buena educación, por protocolo y por el guion del reality show, ustedes se van a tener que tragar cualquier respuesta. No hay espacio para contradecirle al anfitrión. Y sobre todo, no hay manera de esconderse de las cámaras.


Las fotos, los videos y las declaraciones del presidente van a salir en las redes y en los múltiples medios de propaganda del gobierno. Y ustedes aparecerán como si están validando las declaraciones del presidente – aunque no habrán dicho nada de esto, sólo habrán estado sentados ahí escuchando. 


Esas emboscadas ya han pasado a empresarios, alcaldes, sindicalistas, magistrados, diputados, hasta al presidente de la Asamblea. Fueron de buena voluntad y cayeron en la trampa. Las últimas víctimas fueron los embajadores acreditados en nuestro país. Fueron convocados de emergencia a Casa Presidencial. Este mecanismo funciona en todos los países del mundo, pero por reglas diplomáticas no escritas sólo se activa en casos de emergencia o cuando el mandatario anfitrión tenga que comunicar a la comunidad internacional algo de suma importancia: un desastre que necesita asistencia internacional; una crisis regional; un conflicto interno o regional de graves consecuencias que amerita mediación diplomática...


Nada de esto fue el caso del pasado jueves 11 de febrero, cuando Bukele convocó al cuerpo diplomático. Los reunió para dos propósitos. Primero, para decirles que la prensa internacional miente y conspira contra él. Un presidente tiene el derecho de desmentir cualquier noticia, aunque provenga de la agencia internacional Associated Press o de periódicos como el Washington Post. Pero para esto no se convoca al cuerpo diplomático.


La AP, el Post y otras docenas de medios más habían reportado que Bukele hizo un viaje a Washington (clandestino, porque nunca fue autorizado por la Asamblea ni comunicado a la ciudadanía salvadoreña) y que sus solicitudes de reunión con funcionarios del gobierno de Biden fueron rechazadas. Mala suerte de Bukele que luego de que él lo desmintió tan enfáticamente ante el cuerpo diplomático, tomaron la palabra congresistas y asesores cercanos a Biden para desmentirle. Según ellos, Bukele sí solicitó reuniones con funcionarios, y sí es cierto que nadie lo quiso recibir. Obviamente, en Washington tenían claro que el presidente estaba buscando fotos con altos funcionarios de Biden para publicarlas en su campaña electoral y decir: Miren, sigo teniendo buenas relaciones y apoyo en Washington...


La segunda cosa que Bukele quizo comunicar a los embajadores: el supuesto intento de un golpe de Estado contra él. Sólo que los embajadores saben distinguir entre un golpe de estado y la moción de un diputado opositor de que la Asamblea le aplique al presidente el artículo 131/20 de la Constitución para determinar si es apto para ejercer su cargo. Esto puede ser un error político, pero no es ilegal, mucho menos es un golpe. Todos los embajadores tienen muy frescas las imágenes del 9 de febrero del 2020, que sí se parecía peligrosamente a un golpe de estado...


La emboscada no sólo consiste en tomar y publicar fotos a personajes escuchando al presidente, sino en los pie de foto y los titulares: “Embajadores (empresarios, sindicalistas...) apoyan a Bukele”. La conclusión la sacan sus propagandistas: “Embajadores rechazan intento de golpe de Estado y mentiras de la prensa internacional.”


Así, estimados amigos, si algún día reciben una invitación del presidente, vayan de viaje, enférmense, aleguen demencia, pero no vayan a CAPRES. A menos que quieran servir de tontos útiles... 

Saludos,

Empresarios en CAPRES


Alcaldes de ARENA en CAPRES


Sindicalistas en CAPRES


Empresarios en CAPRES



sábado, 13 de febrero de 2021

Por unos votos más... De Paolo Luers



Publicado en EL DIARIO DE HOY, sábado 13 febrero 2021

Por unos cuantos votos más, Bukele puso en riesgo las buenas relaciones con los países amigos. Por lo menos fue su cálculo que con la foto una sala de Casa Presidencial llena de embajadores, iba a ganar unos votos y tal vez salir de la crisis, en la cual está su imagen a raíz del 31 de enero. Ese día, encargados de seguridad del ministro de Salud y su vice atacaron a balazos un camión, sólo porque llevaba banderas de un partido opositor. La manera como el gobierno, usando ilegalmente la PNC, obstaculizó las investigaciones de la fiscalía profundizaron la crisis. Y así llegó Bukele al 9 de febrero, día que toda el país revivió las imágenes de los militares, que por órdenes del presidente, tomaron la Asamblea Legislativa. Más crisis. Y para colmo, Bukele cometió el error de principiante de viajar a Washington, sin la debida gestión preparatoria, queriendo hacerse fotos, para su campaña electoral, con funcionarios del gobierno Biden. Como era de esperar, lo dejaron con los colochos hechos. Así que había que producir otras fotos: las de los embajadores acreditados en El Salvador. “Presidente Bukele recibe respaldo internacional a través de embajadores”, titularon los ‘diarios’ digitales de Casa Presidencial.


Algunos votos pudo haber ganado con esta movida. Pero el costo es altísimo.


Un presidente puede convocar con emergencia al cuerpo diplomático acreditado en su país. Pero tiene que tener una muy buena razón. Una emergencia, una crisis, un anuncio sobre una decisión de suma importancia, un informe sobre un asunto de mutuo interés de los países representados.


Pero convocar de emergencia a los embajadores, sólo porque el presidente necesita para su campaña electoral una foto con ellos, es un insulto. Tampoco un presidente puede convocar a los embajadores para darles mensajes tan ridículos como “La prensa internacional miente” y “un diputado opositor está intentando a hacerme un golpe de Estado, pérfidamente solicitando aplicarme un mecanismo contemplado en nuestra Constitución”.


Con este discurso, acompañado con los usuales insultos a la oposición política, a los miembros de la Asamblea y los medios de comunicación independientes y sus periodistas, no sólo hizo el ridículo, sino sembró serias dudas de su capacidad para ejercer su cargo. Irónicamente, una de sus denuncias fue que se propuso someterlo a un examen psicológico para ver si es mentalmente apto para ejercer el poder. Ahora, varios de los embajadores habrán salido de esta reunión admitiendo, por lo menos a si mismos, que comparten estas dudas...


Daría mucho por conocer los informes que los embajadores han mandado hoy a sus respectivas cancillerías sobre esta extraña reunión en Casa Presidencial.


Por unos cuantos votos más, el inquilino de Casa Presidencial está dispuesto a poner en riesgo el respeto de los embajadores y de los gobiernos que representan. Y uno se pregunta: ¿Realmente necesita estos pocos votos adicionales, o todo es asunto infantil de un ego inseguro?


En vez de carta, una narración: El Coronel. De Paolo Luers



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 13 febrero 2021

1987. Estamos filmando el documental ‘Doble Cara’, con equipos ‘clandestinos’ y otros ‘legales’. Regreso del campamento de Las Pavas a San Salvador, sólo para enterarme que cayó en combate en Masahuat nuestra camarógrafa Victoria)

* * *

“¿Siempre vamos al cuartel de Santa Ana? Tal vez mejor no.” – “Al revés, con más razón vamos a Santa Ana, para ver qué pasó”.

En la comandancia de la 2da. Brigada en Santa Ana, nos recibe una mujer que porta su uniforme con gran elegancia. Nos sirve café mientras esperamos al coronel. Cuando este entra, nos saluda con gran cordialidad y poca formalidad. En la entrevista que grabo con él, no dice nada de relevancia, pero fuera de cámara sí. Dice que la guerrilla no es una amenaza militar en la zona occidental, pero que desde la llegada de la fuerza del ERP desde Morazán, al mando de un tal ‘Cirilo’, hay un intenso trabajo político. El Ejército sabe que en el volcán hay un campamento donde “desfilan los sindicalistas y estudiantes de Santa Ana”, y que en la zona del Rio Lempa conspiran con organizaciones campesinas y cooperativistas. “Mientras no se pongan ofensivos, no voy a lanzar grandes operativos contra ellos. No quiero convertir Occidente en zona de combates”. – “¿Y el Estado Mayor está de acuerdo con esto?” – “No sé. No lo he discutido”. ¿Y me lo cuenta a mí?

Antes de que me atreva a preguntarle por la muerte de nuestra camarógrafa Victoria, el coronel me saca el tema. Me cuenta de la emboscada a una columna guerrillera, que dejó atrás a una mujer muerta que andaba una cámara y material grabado en su mochila. “Es material bien interesante, como si quieren hacer una película sobre su trabajo en Occidente”. Hmmm…

“Si está interesado en tener unas copias, mañana se las podría tener, si pasa luego del almuerzo”.  “Como no. Gracias”.

En el viaje a San Salvador, mis colegas me tratan de convencer de que no regrese al cuartel, que es una trampa, que “el tipo algo sabe”. Pero no puedo resistir. Me intriga ver el material de Victoria y también la personalidad del coronel.

El día siguiente voy nuevamente a Santa Ana, pero solo.

Cuando me llevan al despacho del comandante, ya está montado el equipo para revisar los tapes. “Los vi en la mañana. El más interesante es este que tenía en su cámara”.

Se me congelan el cuerpo y el cerebro. ¿Victoria habrá grabado su propia muerte? Pero resulta que es peor. Se ven unas tomas de una asamblea de los compas con unos campesinos, mucho discurso repetitivo, nada nuevo. Corte. Luego se enciende nuevamente la cámara, con unos movimientos locos, y con las voces de los soldados. “¿No sabés manejar esta babosada? ¡Tomale foto a la terenga!” Al rato el tipo logra medio controlar la imagen. Se ve el cuerpo y luego la cara de Victoria. La cámara se acerca a la herida en el pecho. Se distingue la sangre derramada que hizo negra la tierra. Los soldados jodiendo…

No sé si es cierto que el coronel me está observando. Me siento como en una prueba. ¿Estoy mostrando emociones? ¿Es normal no mostrar emociones? ¿Cuál es la cara que me toca poner para que el hombre no pueda leer mi mente, o mi corazón dolido?

“Qué terrible”, digo. “Demasiados muertos en este país, coronel”. – “Tiene razón. Me duele verla a esta chava”.

Me dice que en dos horas puedo retirar las copias, incluyendo las escenas que acabo de ver. “Tal vez le sirva para su película. Cuídese”.¿Cuándo le dije que estábamos haciendo una película? Que yo sepa hablamos de reportajes para la ABC…

Me acompaña al parqueo. Cuando estamos solos, sin nadie que nos pueda escuchar, me dice: “Saludos a Mena Sandoval.” Me hago el tonto: “¿A quién?” – “Estoy seguro que como periodista lo conoce, el excapitán de esta Brigada, Francisco Mena Sandoval, hoy comandante del ERP en Morazán. Fuimos compañeros de graduación…”

El tipo me tiene confundido. ¿Debería tenerle cuidado? Tal vez, pero quiero creer en su palabra. Regreso al cuartel, y la ayudante me entrega las copias. “Cuídese mucho, señor.” 

* * *

El siguiente sábado, otro fragmento sobre ‘Doble Cara’: Filmar la guerra desde ambos lados.

Saludos, 

Vea la primera parte de esta narración: Como unos perfectos extraños me protegieron

Vea el documental Doble Cara

jueves, 11 de febrero de 2021

Carta a Ricardo Velásquez Parker: Lo correcto a destiempo, o lo correcto "inconveniente". De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOYjueves 11 febrero 2021

Estimado diputado:

Hoy todos te quieren linchar, hasta “amigos” en tu propio partido. Hiciste algo que consideran “inconveniente”, aunque muchos saben que en el fondo tienes razón: Formulaste en la sesión del aniversario del 9F la moción a la Asamblea de que apliquen el artículo 131 que define las funciones y competencias de la Asamblea. El inciso 20 dice: Declarar, con no menos de los dos tercios de votos de los Diputados electos, la incapacidad física o mental del Presidente, del Vicepresidente de la República y de los funcionarios electos por la Asamblea, para el ejercicio de sus cargos, previo dictamen unánime de una Comisión de cinco médicos nombrados por la Asamblea.” 

El presidente y su gente dicen que tu solicitud constituye un intento de golpe de Estado. Los más descabellados entre sus seguidores, como el porno-abogado Nelson García, interpretan que cometiste un acto de sedición que faculta a la Fuerza Armada intervenir. Según él, te tienen que ir a traer unos paracaidistas… Pero, ¿cómo puede ser inconstitucional, acto de sedición o intento de golpe de Estado si un diputado solicita a la Asamblea evocar un artículo constitucional?

Entonces, llegamos al argumento de tus “amigos”: Dicen que lo que hiciste es “inconveniente”. Algunos, con argumentos entendibles, por ejemplo que no conviene darle al presidente, quien está debilitado por razón del 9F y del asesinato de los activistas, la posibilidad de distraer la atención de estos puntos y victimizarse; o que esta tu movida se ve mal a pocos días de una elección. (Aunque habría que tomar en cuenta también que precisamente en el contexto de las elecciones el presidente vuelve a mostrar comportamientos irregulares, hablando de fraude, irrespetando leyes electorales, asumiendo la conducción de la campaña…).

Pero aunque hay argumentos entendibles contra tu iniciativa, tengo la impresión que la “inconveniencia” que te acusan reside en otra cosa: Entienden perfectamente que tu hiciste esta solicitud “a destiempo”, porque ellos nunca tuvieron el valor de hacerla “a tiempo”, cuando se debía haber hecho con toda la razón: luego del 9 de febrero del 2020, que obviamente fue un show de un hombre desequilibrado, peligroso y no apto para ejercer la presidencia y el cargo de comandante general de las Fuerzas Armadas…

La cobardía de tus “amigos” que hoy te critican es la responsable de que vos sintieras que “alguien tiene que hacer algo”, aunque no proceda. Por lo menos poner el tema sobre la mesa, en vez de mantenerlo siempre debajo de la mesa. Porque todos los que hoy te critican están convencidos que Bukele es un loco peligroso y no debería estar en el poder. Ponerlo sobre la mesa fue un acto de protesta, y yo puedo perfectamente entender por qué lo consideraste necesario.

Hiciste lo correcto, pero a destiempo. No siempre lo correcto es lo conveniente. Lastimosamente, así es la política. En general, hay que aceptarlo. Pero de vez en cuando es necesario que alguien se rebele contra esta regla que no siempre lo correcto es conveniente.

Te rebelaste. Mostraste coraje. No siempre me caíste bien, pero esta vez te tengo que felicitar por romper con la conveniencia, que a veces es insoportablemente oportunista. Hiciste tu punto, ya no hace falta que insistas en que la Asamblea proceda… 

Saludos,