jueves, 26 de marzo de 2020

Carta a la Asamblea: Hay verdades que hay que repetirlas hasta que se entiendan. De Paolo Luers



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 26 marzo 2020


Estimados diputados:
Lo que voy a decir, va a la oposición y con urgencia. Hay una enorme presión el día de hoy, en su plenaria de jueves, para que aprueben el paquete de los $2,000 millones para que el Estado salvadoreño pueda enfrentar las consecuencias económicas, sociales y laborales de la crisis del coronavirus. 
Y tiene razón el Gobierno cuando resalta la urgencia de esta decisión. Estamos en emergencia. Pero la emergencia nos obliga no solo a reaccionar rápido, sino igualmente a tomar las decisiones correctas. 
En mi última carta escribí: “Hablando de la ayuda financiera estatal: El gobierno tiene toda la razón del mundo para exigir la aprobación de un paquete de rescate económico de 2,000 millones de dólares. El problema es: ¿Qué hacer con este dinero, dónde invertirlo? Hay que tener claro que este fondo de rescate es el último cartucho que nos queda para evitar que el pinche virus deje al país en la quiebra. Si lo gastamos mal, no habrá otro”.
Y aunque sea repetitivo, voy a insistir en este argumento. Así como lo está haciendo Manuel Hinds en sus columnas. Es “el tema” en estos días, igual que la necesidad imperante de comenzar a hacer exámenes masivos de coronavirus, comenzando con todos los que están concentrados en albergues de cuarentena. De los exámenes depende el éxito de nuestra estrategia de contención a la epidemia. Y del carácter correcto del paquete de rescate financiero depende la gravedad de la crisis económica que inevitablemente viene en consecuencia de la epidemia.
Hasta ahora la oposición se ha concentrado en el análisis del paquete de rescate en los temas de transparencia y rendición de cuentas. Un tema importante. Ustedes le han puesto algunos candados al decreto, y esto es lo que ha provocado la ira del gobierno. En el debate de hoy es importante mantener estos candados para garantizar la transparencia del manejo de estos fondos.
Pero transparencia no es todo. Falta discutir otro tema, tal vez más importante y más controversial, antes de aprobar el paquete, y sobre esto hemos escuchado muy poco: ¿Qué es prioritario financiar con el paquete de rescate?
Cuando hablamos de un ‘paquete de rescate’ es para distinguirlo de un ‘paquete de estímulo’. Lo último es necesario para salir de una crisis financiera clásica: estimular al mercado, la producción, el comercio. No estamos ante una crisis financiera que necesita estímulos para superarse. Estamos ante un crisis económica consecuencia del cierre de operaciones de la mayoría de empresas que los gobiernos han decretado dentro de su estrategia de ‘lockdown’ de la vida social para contener la propagación del virus.
Tampoco se trata de un paquete de estimular el desarrollo local. Llama la atención que el paquete, así como se está discutiendo, contiene mucho financiamiento para las alcaldías. Y parece más estrategia electoral, de todas las partes involucradas, que estrategia para compensar a las familias de su pérdida de ingresos.
Porque de esto se trata, en esto tiene que concentrarse el paquete que tienen que aprobar: proteger los ingresos que necesitan las familias para sobrevivir. En este sentido, es correcta la decisión del gobierno de hacer una transferencia financiera de $300 mensuales a los que normalmente viven de la economía informal, sea como micro y pequeños empresarios, como independientes o como empleados. Esto está muy bien, y ojalá que el gobierno encuentre rápido la forma de hacerlo de manera efectiva y transparente. Hay que apoyarlo.
¿Pero qué solución hay para los empleados de las empresas formales, incluyendo las grandes? Hasta ahora el gobierno solo ha dicho que las empresas temporalmente cerradas (que son la gran mayoría del país) tienen que seguir pagando las planillas. Esto puede ser sostenible para 1 mes, aunque tampoco para todas las empresas. Pero la crisis no terminará en un mes. No podemos correr el riesgo que las empresas quiebren definitivamente, porque entonces será muy difícil volver a arrancar la economía una vez que termine el ‘lockdown’.
El paquete de rescate tiene que tener como prioridad número uno garantizar el ingreso a toda la fuerza laboral, y esto significa la necesidad de que el estado asuma buena parte de los salarios, directamente o mediante compensaciones a las empresas. Y ojo, esto tiene que incluir la gran empresa igual que la mediana y pequeña. 
Si el paquete de rescate no es diseñado así, no funcionará. Y si el gobierno no tiene claro esto, más razón para la Asamblea de corregirle la plana, brinque quien brinque.
Saludos, 

Columnas de Manuel Hinds sobre el tema:


Mi última carta:

Carta al gobierno y los diputados: No malgasten el último cartucho