jueves, 25 de agosto de 2011

Carta a los empresarios

Estimados señores:

El señor presidente les ha tirado un ultimátum poco común: o ustedes le dicen hasta finales de Agosto cómo quieren que les cobre lo que su gobierno necesita para su nuevo plan de seguridad – o él va a solicitar a la Asamblea que aprueba el impuesto al patrimonio que desde hace rato amenaza imponer. Y para que no se equivoquen, les dice que gracias a GANA, ya tiene los votos necesarios…

¿Y ustedes, qué van a hacer?

Olvídense por un momento del hecho que hasta los emisarios de Washington le han dicho al presidente que por favor ya no mencione este impuesto, porque jode al ‘Asocio para el Crecimiento’ que quieren armar con El Salvador…

Olvídense también del pequeño detalle que del plan de seguridad sólo le han explicado las necesidades financiera, pero no cómo van a cambiar las políticas de seguridad…

Olvídense incluso que no han visto ningún recorte en los gastos del gobierno, ninguna revisión de sus políticas de subsidios generalizados.

Olvídense de todas estas incongruencias, aunque son suficientes para mandarlo al carajo. Esta vez les ruego que tomen una posición de principios: mándenlo al carajo por principio. Y háganlo, por favorcito, en público, no de manera diplomática luego de fumarse juntos unos habanos y tomarse unos whiskies. El hombre tiene que aprender a asumir los costos de sus actos.

Hace falta que los empresarios del país se le paren a un presidente que no entiende otro lenguaje, y que digan al país: No aceptamos chantaje ni amenazas. Los impuestos los tiene que definir quien las quiere cobrar, no quien las tendrá que pagar. Y si usted tiene las finanzas del país en un estado tan fatal que necesita echar mano a un nuevo impuesto, aunque sea dañino para el crecimiento de la economía, entonces ¡hágalo y asuma los costos!

Hace falta que ustedes, los empresarios, no traten de zafarse de este pleito, sino que lo asumen de manera franca y pública. Si no, se hacen cómplices de este nuevo atentado contra la economía del país. Y esto, como todos lo sabemos, es exactamente lo que el presidente quiere conseguir con este ultimátum y chantaje.

Así que mándenlo al carajo. La gente lo va a entender y agradecer.

Saludos, Paolo Lüers

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martes, 23 de agosto de 2011

Carta de madre a madre

(Recibí vía correo electrónico esta carta de una madre a otra, las dos encerradas en el ciclo de la violencia que viven muchos barrios. Una reacción más a mi carta en la cual exhorté a los vecinos de los pandilleros a romper su silencio.)


Vi tu enérgica protesta delante de las cámaras de TV, en la reciente manifestación en favor de la reagrupación de presos y su transferencia a cárceles cercanas a sus familiares, y con mejores prestaciones.
Vi cómo te quejabas de la distancia que te separa de tu hijo, y de lo que supone económicamente para tí, ir a visitarlo como consecuencia de esa distancia
Vi también toda la cobertura mediática que dedicaron a dicha manifestación, así como el soporte que tuviste de otras madres en la misma situación y de otras personas que querían ser solidarias contigo, y que contabas con el apoyo de algunas organizaciones y sindicatos populistas, comisiones pastorales, órganos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs etc. etc.
Yo también soy madre y puedo comprender tu protesta e indignación.
Enorme es la distancia que me separa de mi hijo.
Trabajando mucho y ganando poco, idénticas son las dificultades y los gastos que tengo para visitarlo. Con mucho sacrificio sólo puedo visitarlo los domingos, porque trabajo incluso los sábados para el sustento y educación del resto de la familia.
Felizmente, también cuento con el apoyo de amigos, familia, etc.
Si aún no me reconoces, yo soy la madre de aquel joven que se dirigía al trabajo, con cuyo salario me ayudaba a criar y mandar a la escuela a sus hermanos menores, y que fue asaltado y herido mortalmente a balazos disparados por tu hijo.
En la próxima visita, cuando tú estés abrazando y besando a tu hijo en la cárcel yo estaré visitando al mío y depositándole unas flores en su tumba, en el cementerio.
¡Ah! Se me olvidaba: ganando poco y sosteniendo la economía de mi casa, a través de los impuestos que pago, tu hijo seguirá durmiendo en un colchón y comiendo todos los días. O dicho de otro modo: seguiré sosteniendo a tu hijo malhechor.
Ni a mi casa, ni en el cementerio, vino nunca ningún representante de esas entidades (ONGs), que tan solidarias son contigo, para darme apoyo ni dedicarme unas palabras de aliento.

Una madre

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Medio vacío


Paolo Lüers
Un grupo de jóvenes se organiza para articular la voz de su generación, exigiendo que las generaciones de sus padres y abuelos los escuchen, los tomen en cuenta y eventualmente les ceden el poder.

Se dan el nombre 'Medio Lleno', porque quieren "fomentar ese pensamiento positivo, esa actitud para ver el vaso medio lleno, y dejar de estar enfocados en la porción medio vacía." Así se presentan en su página WEB (mediolleno.com.sv). Uno de los esfuerzos políticos más prometedores en el país: "Un grupo de jóvenes que está abriendo espacios para contribuir…"

Lo abrieron, con gran agilidad. Pero no lo aprovecharon.

Convocaron, por segunda vez, a un evento llamado "Mediollénate" para elaborar, entre los líderes jóvenes participantes, las propuestas que esta nueva generación hace al país. Y convocaron, además, a los protagonistas de la generación en el poder, a recibir estas propuestas.

Doble éxito: lograron convocar y componer mesas temáticas de trabajo a 150 profesionales y estudiantes entre 20 y 30 años que representan diferentes pensamientos, experiencias, calificaciones y liderazgos. Y lograron que presidentes de partidos, diputados, directores de medios, columnistas, académicos de renombre llegaran para escucharlos.

¿Cuándo un grupo de jóvenes que quieren irrumpir e influir en el debate sobre el rumbo de la nación tienen a un expresidente de la República, a los máximos dirigentes de dos partidos, a varios presidenciables, a los más influyentes creadores de opinión pública, al dueño de uno de los principales medios de comunicación sentados durante dos horas para escucharlos? Un gran logro, resultado de un trabajo inteligente y persistente de estos jóvenes de 'Medio Lleno'. Una oportunidad de oro para una generación que no se siente escuchada.

Lastimosamente, una oportunidad mal aprovechada. Tanta expectativa, tanto de los jóvenes como de los viejos, y la montaña parió un ratón. Cuando una por una las seis mesas de trabajo presentaron sus propuestas, los políticos convocados comenzaron a guardar sus bloques de apuntes, donde iban a registrar el catálogo de reclamos, críticas, propuestas, retos que estaban preparados de recibir de una generación inquieta que desafía la manera como conducen al país.

No había nada importante que apuntar. No había reto. No había crítica. No había una nueva visión desafiando al establishment. Se habló de incentivos estatales para la empresa privada para que invierta en educación, deporte y cultura. Se hablaba de canchas, becas, emprendurismo, acceso a créditos… Todas propuestas racionales, bien argumentadas. Pero nada nuevo. ¿Estamos viendo la siguiente generación de lo mismo?

Nadie habló de la corrupción, de la falta de rendición de cuentas y de transparencia y de otros factores que hacen tan poco atractiva -o más bien intragable- la política partidaria para esta generación. Nadie habló del hecho que ni los gobiernos anteriores ni el actual han construido una política de juventud que enfoque los problemas estructurales que enfrenta esta generación: un sistema educativo que no siente las bases para desarrollo tecnológico; políticas de seguridad que oscilan entre mano dura y mano blanda…

Hubo una mesa de municipalismo, pero nadie habló de la necesidad de tener concejos plurales, candidaturas independientes a las alcaldías, participación de organizaciones juveniles, una descentralización real que dé a los gobiernos municipales el control de las escuelas, hospitales, redes viales - y los recursos…

Hubo una mesa de temas económicas, pero ningún joven dijo que su generación ya no se traga los términos estériles sobre privatización versus nacionalización que durante 20 años han estancado reformas indispensables como del Seguro Social (donde no se puede hablar de privatización sin desatar una guerra ideológica); o del transporte público (donde no se puede hablar de nacionalización sin que se desmaye la derecha). Ni siquiera el puerto de La Unión se ha podido poner a cumplir su potencial de dinamizar toda una región y toda una línea de desarrollo, porque la generación en el poder no sabe romper este debate ideológico sobre mercado y estado…

¿Qué pasó con 'Medio Lleno', qué pasó con el enorme empuje con que sus organizadores arrancaron? Obviamente hay un problema con esta filosofía de la 'crítica constructiva', de querer ver el vaso medio lleno, cuando en verdad está casi vacío. O medio lleno de conceptos desfasados…

¿Qué pasó con la energía de los 'indignados', que hace pocas semanas obligara, primero ARENA y luego el FMLN, a rupturas con sus políticas tradicionales de manoseo a la institucionalidad democrática, en el caso del famoso decreto 743 contra la independencia de la Sala de lo Constitucional? Parece que esta muestra de rebeldía y desafío contra la clase política no ha dejado huellas ni siquiera en la generación que la protagonizó. En el evento de 'Medio Lleno', por lo menos, no ha dejado huellas. Este evento, proclamado como el reto de una generación a las anteriores, hubiera podido desarrollarse exactamente igual antes de toda la conmoción e indignación contra el 743… Pareciera que esta generación no tiene conciencia de su poder, de su capacidad de veto, ni siquiera de sus propias victorias.

Escribo esto, en términos que parecen duros, no para detener o descalificar esfuerzos como 'Medio Lleno', sino para reforzarlos. Lo que menos necesitan estos jóvenes es una actitud condescendiente. Este evento no logró captar y expresar la fuerza ni la capacidad renovadora de esta primera generación de posguerra. Pero la fuerza existe. El reto existe. El desgaste de la generación que actualmente maneja al país es evidente. El espacio ya está abierto. Hay que ocuparlo, sin pedir permiso, y sin temer el conflicto que es implícito en cualquier proceso de relevo generacional.

(El Diario de Hoy)

Certifica.com

sábado, 20 de agosto de 2011

Carta al ministro de Obras Públicas

Estimado Gerson Martínez:

Siempre tuviste el don de las palabras. Entre los jefes guerrilleros fuiste quien se destacaba por un lenguaje casi de poeta. Todos hablaban en clave militar, marxista o de estrategas… vos en clave de literatura. Simpático.

No sé si es por esto que tu partido te encargó la redacción de su programa de gobierno para ‘el cambio’, el cual sorprendió a muchos por su lenguaje un poco romántico, tan lejos de la jerga revolucionaria que durante años ha cultivado el Frente. A algunos confundiste con este lenguaje floreado, a otros tal vez les quitaste el miedo al Frente.

Pero ahora te mandaste: “La Diego de Holguín se hace o se hace”, dicho en el momento que estabas sentado en conferencia de prensa para presentar a las empresas licitantes para terminar la autopista Diego Holgien. Sólo que no hubo a qué ni a quién presentar. Nadie solicitó. Las 22 empresas que habían adquirido las bases, las estudiaron y dijeron: Ni loco me meto ahí…

Algo está mal en el estado. Hablé con los representantes de una de las constructoras interesadas y me dijeron: Así como el MOP hizo las bases, es imposible concursar. No cuadran ni los plazos ni los montos. Mal hecho.

¿Y que vas a hacer, Gerson? Este huevo no se resuelve con el don del discurso, hace falta criterio técnico y administrativo. Es la segunda vez que tuviste que declarar desierta la licitación. La tercera es la vencida…

“La Diego de Holguín se hace o se hace” - ¿la cuestión es cómo y cuándo? Algo anda mal en el MOP. Y no sólo en el MOP, para ser justo contigo.

“Una economía fuerte y vigorosa necesita también un gobierno proactivo y efectivo”, escribiste en el programa de gobierno. Bien dicho. Pero que tienes este don de hablar bonito ya lo sabíamos…

Saludos, Paolo Lüers

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jueves, 18 de agosto de 2011

Carta a Francisco Laínez, dirigente de ARENA

Estimado Pancho:

De todo ha habido en el debate sobre el caso de los militares y su orden de captura decretada por un juez español.

Ha habido quienes salían en defensa de los militares y no se dieron cuenta que estaban meando fuera del tarro, porque lo que había que defender es la amnistía como pieza clave de la paz.

Ha habido quienes estaban frustrados porque nadie les dio el gusto de presentar a los generales esposados y humillados, y tampoco se dieron cuenta que estaban jugando fuera de lugar, porque su propia libertad y seguridad nacieron de la misma amnistía que favoreció a los militares.

Y luego apareciste tu, Pancho, en televisión, firmemente defendiendo la patria contra el embate de los insurrectos. Sorry, Pancho: El caso de los militares no es un asunto de defensa de la patria contra el comunismo. Es un asunto de defender los Acuerdos de Paz y el proyecto de la construcción conjunta de la democracia, donde todos participan que antes estaban enfrentados. Esto había que defender, Pancho, no el honor de la gloriosa Fuerza Armada, que indudablemente fue manchada por el asesinato de los padres jesuitas.

Ante un caso delicado como el que el país está debatiendo, el caso de los militares acusados en España, hay que saber bien cómo argumentar y qué defender.

La defensa que tú lanzaste ante las cámaras de Frente a Frente, queriendo cerrar filas con los ‘defensores de la patria contra el comunismo’, divide de nuevo al país en los dos bandos que se enfrentaron en la guerra. Revive un conflicto ya superado.

La segunda concepción (la que no defiende a los acusados ni a su causa durante la guerra, sino defiende la amnistía y los Acuerdos de Paz) busca lo contrario: unir al país alrededor de un proyecto común. Unir a los que durante la guerra fuimos enemigos y que en la paz tenemos la responsabilidad conjunta de reconstruir y reconciliar el país.

Así que, Pancho, mal favor les hiciste a los militares acusados. Y al país.

Saludos, Paolo

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martes, 16 de agosto de 2011

Carta a Roberto Valencia, periodista de El Faro

Muy estimado colega:

A mi última carta en Más!, en la cual reproduje la carta de un estudiante a sus vecinos pandilleros, tú me contestaste en facebook: “¿Un nuevo concurso? ‘Inventa tu propia carta maldiciendo los mareros, reuniendo todos los lugares comunes, y envíala para que se publique en el Más!’"

Yo te contesté en facebook: “Esto no es un pissing contest entre El Faro y Más! Es mas serio.” Este diálogo tuvo lugar el día 13 de agosto. Resulta que es el día cuando, hace 50 años, se construyó el muro de Berlin. Puse en facebook una foto del muro y el comentario: “Nos tardamos 28 años en derrumbarlo…”

Tu me contestaste: “En El Salvador llevamos casi 40 años con un muro invisible que nos divide, y a uno de los pocos que intentó derribarlo, de corazón, le metieron un bala expansiva en el pecho.”

Te repito: esto no es un concurso de quién es el campeón. Temas como el muro, que dividió Berlin, Alemania y el mundo; las pandillas y las divisiones sociales en El Salvador son demasiado importantes para no discutirlas en serio.

No hay exclusividad, no hay derechos reservados para tratar el problema que El Salvador tiene con la violencia. Lo que hay es la obligación de todos nosotros de enfrentarla. Nadie tiene la receta única de cómo enfrentarla.

En vez de seguir con descalificaciones y acusaciones absurdas, mejor hagamos un debate público y serio sobre este tema: ¿Cómo tratar el tema de la violencia y las pandillas en los medios? En serio: propongo un debate público y constructivo. Tal vez los dos aprendamos algo.

Saludos, Paolo Lüers

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domingo, 14 de agosto de 2011

Carta a mis vecinos

[El 2 de agosto publiqué la 'Carta a un asesino cobarde'. Al final hice un llamado : “Así como en Noruega la carta la escribió un estudiante de 16 años, aquí la deberían escribir los verdaderos héroes de nuestros barrios: los muchachos de las colonias que los pandilleros (y a veces los medios) declaran ‘zona de control marero’, pero que a diario salen a trabajar o a estudiar...

Sobre ellos no se escriben reportajes ni se hacen películas, aunque ellos son los verdaderos héroes de los barrios. Sobre ellos nadie hace estudios antropológicos puestas en Internet, aunque en ellos está la clave de la solución.
Quiero publicar estas cartas. Mándenlas a paololuers@yahoo.com.”

Sigo recibiendo cartas. Aquí publico otra:]


Homeboys:

Hola vecinos. Nos conocemos desde chiquito, jugamos juntos, fuimos cheros. Hoy solo me dan lastima y vergüenza. Bueno, más vergüenza que otra cosa. Se hacen los machos, pero yo los conozco. Solo son machos cuando andan en mara, solos no valen nada.

Dicen por ahí que ustedes son mareros, porque la vida no les ha dado oportunidades. Eso es mentira. Han tenido las mismas oportunidades que yo. Pero yo me voy a graduar de ingeniero, y ustedes van a estar muertos o en la cárcel.

Piensan que en la colonia los respetan. Pero los odian, todos los odiamos. Que nadie les dice nada es otra cosa. Yo tampoco, no soy tonto, si ustedes siempre andan varios. ¿Y saben qué? Nos reímos de ustedes...

Mi tía les paga renta, porque no hay de otra, si tiene tienda. Para ustedes es una vieja tonta, la insultan, le dicen cualquier m.... Pero cada vez que agarran o matan a uno de ustedes, ella se ríe. ¿Cómo es el dicho? “A ver quién se ríe de último...”

Lo que ustedes no saben es que ella apunta todo: sus nombres, con quiénes andan, la hora que salan y vuelven de la colonia, las placas de sus carros que a veces andan. ¿Ya se han preguntado porqué la chota los está fregando tanto? Pués sí, mi tía y yo, y el viejito enfrente del parque, y varias de las chavas que ustedes han fregado... no somos tan tontos que ustedes piensan.

Pobres pendejos. Saludos de un vecino.

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