domingo, 5 de mayo de 2019

CIRES en vez de CICIES. Columna Transversal

Olvídense de la CICIES. No necesitamos una comisión internacional que ataque la corrupción por el lado de la investigación y persecución penal. Ya se ha mostrado que esta parte de la lucha contra la corrupción funciona en manos de nuestras instituciones, y con mejores presupuestos y asistencia técnica internacional lo harán aún mejor.
Pero hay otra parte de la lucha contra la corrupción que está en pañales: la consecuente e integral reforma del Estado que erradique la incapacidad e ineficiencia en la administración pública y la deficiencia de los servicio a la ciudadanía. Por que es errónea la idea de que la corrupción comienza donde un funcionario robe al Estado o acepte sobornos. Esta es la parte de la corrupción que es más fácil erradicar, y de hecho El Salvador y otros países latinoamericanos lo están haciendo con bastante éxito. La parte de la corrupción mucho más difícil es la que comienza con la contratación de un funcionario no capacitado para su cargo, y que continúa con estructuras burocráticas que en vez de solucionar problemas los complican.
La “corrupción delictiva”, para llamarla de algún modo que la distingue de la “corrupción sistémica” que tiene que ver con la forma ineficiente como se organiza el Estado, es más fácil de detectar y erradicar porque el Estado tiene instrumentos para hacerlo: instrumentos institucionales de investigación y de persecución, como la PNC, la Fiscalía, Corte de Cuentas, tribunales, la Sección de Probidad. Algunas trabajan bien, otras todavía no, pero será fácil mejorarlas con recursos adecuados y asistencia internacional, sin necesidad de una Comisión Internacional que entra en conflicto con el orden constitucional del país.
Además, la lucha contra la parte delictiva de la corrupción (los presidentes que usan partidas secretas para robar millones; ministros y alcaldes que se dejan sobornar) tiene la gran ventaja de tener la opinión pública no sólo de su lado, sino presionando a las instituciones, pidiendo resultados.
¿Pero quién denuncia, quién investiga, quién erradica la corrupción que no se deja definir como delitos perseguibles sino que requiere transformaciones estructurales en el Estado? Nadie. Leemos en los periódicos de un presidente y otros funcionarios presos por corrupción, de otro presidente prófugo por corrupción, de alcaldes procesados por corrupción, pero nunca leemos de investigaciones que nos explican que cientos de millones de dólares se pierden por ineficiencia. Lastimosamente no es cierto aquella consigna del presidente electo que dice que “el dinero alcanza cuando nadie roba”. Es una visión muy corta de la corrupción y de las reformas que necesita el Estado para erradicar la ineficiencia sistémica. Al final del día lo que perdemos por la corrupción/robo es nada en comparación con la corrupción/ineficiencia…
La crisis permanente de los hospitales públicos y de los medicamentos no se explica ni por el montón de dinero que robaron los presidentes ni tampoco por lo poquito que pueden estar robando directores o administradores del área salud. Se explican por fallas en el aparato gubernamental que impiden que los recursos existentes sean bien aprovechados y se reflejen en beneficios de los usuarios.
Lo mismo en el sistema escolar, en la manera como se administran la PNC, el agua, la política energética. Podemos armar el mejor sistema de investigación policial, la mejor fiscalía, el mejor sistema judicial, la mejor CICIG y posiblemente agarrar y meter presos a todos los ladrones metidos en salud, Educación y Seguridad, en ANDA y CEL, y con esto se aun no van a mejorar los servicios públicos que dan estas instituciones, porque siguen sin tocar las fallas sistémicas de esta administraciones públicas que evitan que trabajen con eficiencia.
Y para esta tarea no tenemos instrumentos. Así que, si queremos institucionalizar la disposición internacional de ayudarnos en la lucha contra la corrupción, no pensemos en una CICIG que duplique el trabajo de la Fiscalía General. Pensemos en una comisión que nos ayude a reformar el Estado y a hacer más eficiente el servicio público y las instituciones que brindan servicios a la ciudadanía. Para esto se necesitan leyes adecuadas, como por ejemplo la permanentemente engavetada Ley de Servicio Público; se necesita reforma profunda de la burocracia; tecnología adecuada para hacer el aparato estatal a la vez más eficiente y más transparente; sistema de evaluación de funcionarios y de incentivos…
En esta reforma del Estado se tendrá que enfrentar a resistencias muy fuertes de grupos de interés incrustados en el aparato del Estado; funcionarios privilegiados igual que sindicatos. Para esto hay que hacer investigaciones, elaborar propuestas, movilizar la opinión pública. Invito al futuro presidente de establecer y dotar de total autonomía una Comisión Internacional de Reforma del Estado –y a comprometerse a poner en práctica sus recomendaciones. CIRES en vez de CICIES. Simplemente insistir y tratar de imponer una CICIES a la guatemalteca sería demagogia.

sábado, 4 de mayo de 2019

Carta sobre Venezuela: Todos conspirando con todos

Esto de Venezuela parece un campeonato mundial de conspiración política, militar y de inteligencia. Imagínense las escenas en aquella casa donde Leopoldo López guardaba arresto domiciliario, vigilada las 24 horas por agentes del temible Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN): entran generales del SEBIN y del ejército, a veces juntos, a veces por separado y se sientan con el líder opositor para instrumentalizarlo dentro de su plan de dar un auto-golpe. Quieren deshacerse de Nicolás Maduro, quien ya está quemado internamente e internacionalmente, pero necesitan que el nuevo régimen sea percibido como gobierno de transición y legítimo que cuenta incluso con el apoyo de líderes opositores.
Juan Guaidó y Leopoldo López en frente de la base aérea La Carlota en Caracas, 
en la madrugada del 30 de abril
Y por su parte, Leopoldo, quien me consta que no es ningún sencillo, tratando de instrumentalizar a los generales para que generen las fisuras que la oposición necesita dentro de las fuerzas armadas, para luego usar la movilización popular para hacer caer el debilitado edificio del régimen chavista…
Los generales venezolanos reportando a sus referentes cubanos, que controlan cada movimiento del SEBIN y de las fuerzas armadas —y los cubanos negociando con los agentes rusos, que llegaron hace pocas semanas para hacerse cargo de la operación de rescate— no de Maduro, sino del régimen. Porque ojo: Los cubanos y los rusos andan juntos en Caracas, pero no necesariamente tienen los mismos intereses…
En otro escenario, Moscú intercambiando mensajes con Washington. Ambos descaradamente lanzando campañas públicas de desinformación sobre la situación real en las calles de Venezuela, pero al mismo tiempo tratando de evitar que la situación se salga de control. Para Washington se trata de convencer a los chavistas que están dispuestos a mandar sus marines si algo le pasa a Juan Guaidó, al mismo tiempo que aseguran a los rusos que de ninguna manera van a intervenir militarmente.
Nada de esto lo vimos en televisión. Sólo vimos lo que pasó el 30 de abril en las calles de Venezuela: la sorpresiva aparición de Leopoldo López a la par de Guaidó, pero también flanqueado de miembros bien armados del SEBIN, de la Guardia Nacional y del Ejército. Los dos líderes más emblemáticos del país, encabezando una manifestación opositora, pero sin lograr detonar un levantamiento popular masivo que obligue a las tropas militares a tomar posición.
¿Qué pasó? Dicen que los planes (hechos para el 1 de mayo, tanto de un auto golpe para deshacerse de Maduro como el de Leopoldo y Guaidó de usar este autogolpe para de una sola vez hacer caer al régimen) se frustraron, porque otros efectivos del SEBIN, a lo mejor por orden de los cubanos, planificaron detener a Guaidó en la mañana del 30 de abril —lo que obligó a los conspiradores (de ambos lados) a adelantar sus acciones. La idea era que la concentración popular masiva del 1 de mayo coincidiera con la aparición de Leopoldo y con la operación del autogolpe militar. Esto se frustró —y ni los opositores ni los conspiradores militares consiguieron su objetivo. Maduro, aunque visiblemente asustado y debilitado, se mantiene en el Palacio de Miraflores…
La otra razón del fracaso es que la actuación de Estados Unidos carece de credibilidad. Nadie les cree la amenaza de intervención militar, ni los rusos, ni los cubanos, ni los chavistas, solamente los sectores más retrógrados dentro de la oposición venezolana. ¿Y cómo iba a ser diferente, si la Operación Venezuela de Washington está a cargo de un fanático veterano de la Guerra Fría como Elliot Abrams, quien depende de dos tigres de papel como John Bolton y Donald Trump?
Todo esto parece una novela mal lograda, escrita en partes por mentes bastante brillantes (como Leopoldo López y algunos generales jóvenes de inteligencia venezolana), pero en otras partes por trogloditas como Elliot Abrams y algunos adeptos de la anti-política dentro de la oposición venezolana. Para nosotros puede ser una novela de suspenso divertida, para los venezolanos sigue siendo una pesadilla.
Saludos,

jueves, 2 de mayo de 2019

Carta a los responsables de seguridad salientes y entrantes: ¿Cuál reducción?


Está llegando a su fin el gobierno actual. Ya vendrán las evaluaciones de sus 5 años en el poder, los balances, los resúmenes críticos y otros acríticos. Y las recomendaciones para el gobierno entrante de cómo manejar mejor la Seguridad Pública…

Uno de los temas principales a evaluar será el de seguridad pública, las políticas contra la delincuencia, las pandillas, la violencia.

Basado en datos oficiales he preparado un gráfico que pone en relación la curva de homicidios con las fechas políticas y con quienes han estado al frente de la política de Seguridad y su implementación.

Antes de comenzar a analizar y a sacar conclusiones y recomendaciones para el gobierno entrante, veamos las cifras. Veámoslas fríamente. Y luego hablemos.


Todos los datos de homicidios son oficiales proporcionados por la PNC. Por favor, tocar la imagen para verla entera                                                                                                                                                                              










Como ven, el gobierno actual, que tanto habla de “reducción de homicidios”, entrega el poder con más homicidios al mes que cuando asumió el gobierno. Y en el camino, en el 2015 y 2016, implementaron políticas que resultaron en una violencia tan alta como en tiempos de guerra.

Hay que analizar bien estos números – y otros que las instituciones deberían proporcionar sobre desapariciones, extorsiones, hurtos y robos. Luego hablemos.

Saludos, 







martes, 30 de abril de 2019

Carta a quienes quieren darle consejos al presidente electo: Ahórrense la molestia


Estimados amigos:

Entiendo que están preocupados por la situación en la cual va a entrar el país en los próximos cinco años.

Entiendo que ven con angustia que han pasado 2 de los 3 meses de transición (entre la elección y la toma de poder) y que no existe ningún mecanismo de entrega ordenada y transparente del poder, de las finanzas públicas y los proyectos inconclusos entre el gobierno saliente y el entrante —sólo porque el presidente electo lo prefiere así.

Entiendo que les asusta la incertidumbre en la que el presidente electo tiene al país en cuanto a la composición y las líneas de trabajo de su gobierno. 

Entiendo que ante esta situación muchos ciudadanos y empresarios, poniendo el bien del país encima de sus preferencias ideológicas o partidarias, quisieran ayudar para que el próximo gobierno no fracase.


En este contexto, casi todos los días salen columnas o entrevistas de personajes competentes y bien intencionados dándole buenos consejos al futuro presidente. Que abra un diálogo nacional con todas las fuerzas vivas del país; que busque un acuerdo nacional para enfrentar la violencia y delincuencia; que aplique el principio de la meritocracia para escoger a sus ministros y otros funcionarios claves; que deje de deslegitimar a sus adversarios políticos, porque los va a necesitar para construir gobernabilidad; que respete la independencia de los poderes del estado; que respete la libertad de expresión y sea mas tolerante con sus críticos; que aplique austeridad —y un montón de recomendaciones más detalladas en materia fiscal, de seguridad, educación y salud. Básicamente le piden a Bukele que sea buena gente y un presidente decente…


La mayoría ofrece estos buenos consejos de buena onda, expresión de su preocupación por el país. Algunos los ofrecen de manera oportunista, buscando a acercarse al nuevo centro del poder. No es a ellos que va esta carta, sino a “asesores” desinteresados, pero lastimosamente también ingenuos.


Un político que maneja la alternancia del poder con tanto desprecio a la transparencia, al diálogo y la sana administración de diferencias, no hace caso a buenos consejos. Así como es resistente a la crítica, es resistente a buenos consejos. Se ríe de quienes de buena onda y como buenos patriotas lo tratan como un ser racional y abierto que va a tomar en cuenta criticas, propuestas, recomendaciones y consejos. Es como pedir peras al olmo. Es como esperar que un lobo se comporte como un pastor alemán, solo porque de lejos se parecen.

No les pido que dejen de analizar y comentar los retos que enfrentará el país en los próximos cinco años. Es necesario que lo hagan. El país y su ciudadanía necesitan entender su situación, y sólo lo podrán lograr a través del diálogo abierto, del debate franco, de la crítica clara. Si en el nuevo gobierno se incluye alguna gente capaz de escuchar, van a sacar provecho de este diálogo de la ciudadanía —pero jamás del intento de influenciar al presidente electo con consejos bien intencionados.

Mejor esperemos qué va a ofrecer el presidente Bukele a partir del 1 de junio: qué tipo de gabinete, qué discurso, qué políticas públicas, qué manera de relacionarse con la prensa y los órganos que no controla, como la Asamblea, la Corte, la Fiscalía. Y luego sometamos todo esto a un examen crítico y veamos qué se puede apoyar y a qué hay que oponerse.


Paciencia será la virtud principal que necesitamos desarrollar.


Saludos



sábado, 27 de abril de 2019

Carta al presidente electo: Where’s the beef?


Señor:

Revisé la sopa que nos sirve. Como usted supuso, se encontraron pelos en ella. Pero, no encontré ninguna carne. ¿Adónde está la carne, presidente?

‘Where’s the beef?’ – con esta pregunta Walter Mondale remató a su rival Gary Hart en el debate entre precandidatos presidenciales del Partido Demócrata. Hart explicó su plan de gobierno, y Mondale solo tuvo que preguntarle ‘Where’s the beef?’ para ganar la primaria… La frase se había hecho famosa este mismo año con la campaña de Wendy’s, haciendo burla de los Big Macs de la competencia, que tenían panes gigantescos y poca carne…

A partir de lo de Wendy’s y Mondale usa esta frase para decir: Pura paja, nada de sustancia. Incluso en alusión al tamaño del órgano sexual de los machos…



Regresemos a su sopa. En su Facebook live de miércoles 24 de abril, usted describió cómo lo maltrata la prensa: haga lo que usted haga, siempre le encuentran ‘un pelo en la sopa’. Sus troles ya le habían preparado el hashtag para convertir en campaña las palabras de su líder: #ElPeloEnLaSopa…

Pues hombre, sírvanos una sopa sustanciosa – una que tenga carne, no solo sabor de cubitos. Y aunque encontremos uno que otro pelo en la sopa, cosa que siempre se dará, vamos a hablar de la carne: de la sustancia, del sabor, del contenido, de las propuestas, de las soluciones… Pero si no hay carne, ¿qué hacemos?

La gente, sobre todo la que votó por usted, quiere saber ¿qué tipo de gobierno está armando Bukele, y con quiénes? Han pasado dos meses de la elección y quieren saber ¿qué va a hacer el nuevo gobierno? Usted no lo dijo en campaña y no lo dice ahora. Pero sale con un monólogo de una hora para hablar de dos cosas: De lo mal que le tratan los medios, y de cómo va a consolidar su partido. ¿Y la carne, pues? Nuevas ideas no se come…

Entonces, al no encontrar carne, lo que encontramos son los pelos.

De paso sea dicho: Cada día se parece más a Funes: la comunicación reducida a monólogos, Funes en su programa de radio, usted en su Facebook live. Ustedes piensan que es comunicación con el pueblo, pero son puros monólogos. No hay diálogo. No hay debate. No hay preguntas y respuestas. Y la otra cosa que usted aprendió de Funes: Desde el poder señalar y atacar a sus críticos – al aire, con nombre y apellido. Así como Funes me sacó varias veces en su programa radial sabatino, usted me sacó en su Facebook live. Usted tiene razón en decir que como presidente también tiene libertad de expresión, igual que cualquier ciudadano y periodista tiene el derecho de criticar al gobernante. Claro que sí. Sólo que quien lo hace desde el podio del poder, desde la inmunidad de la Presidencia, tiene otro tipo de responsabilidad. Puede caer en abuso del poder.

A veces es incomodo que te ataquen desde la altura del poder. Pero no me intimida. Voy a seguir señalando los pelos que encuentro en las sopas mal cocidas – y la falta de carne y sustancia.

Lo que me preocupa no es que me puedan atacar, primero en un programa presidencial y luego en campañas de troles, sino la expectativa de tener otro presidente, como antes Funes, que se niega a someterse al escrutinio crítico de la prensa. 

Saludos,


jueves, 25 de abril de 2019

Carta sobre otro 0:2 entre Fiscalía y defensa

Podría hoy repetir literalmente la carta que publiqué el 8 de agosto 2018 sobre el primer día del juicio contra la tregua. Porque ayer otra vez fue el primer día del mismo juicio – de su repetición. En el 2018 lo perdió la Fiscalía y todos los 19 acusados fueron absueltos, pero logró que la Cámara anulara el juicio y ordenara su repetición.

Lo espectacular del arranque del juicio en agosto pasado fue que la Fiscalía presentara dos testigos prominentes (monseñor Fabio Colindres, el que fue mediador, y el general Francisco Salinas, el que fue director general de la PNC). Los fiscales abrieron con ellos para conseguir goles tempranos porque supuestamente iban a testificar en contra de la tregua y los acusados. Pero ambos, hablando con todo el peso de su trayectoria, los defendieron. Por esto le puse 0:2 en el titular. 

Exactamente lo mismo pasó ayer. Y era lógico. El mismo juicio, con las mismas acusaciones manipuladas, con los mismos fiscales, con los mismos testigos, con la misma ausencia de pruebas, con los defensores ya prevenidos, ¿en qué va a terminar? En lo mismo.

Aunque los fiscales trataron de sacarles lo contrario, tanto monseñor Colindres como el general Salinas establecieron que el proceso de pacificación y reducción de violencia popularmente bautizado “la tregua” fue una política oficial del gobierno, conducida por el gabinete de Seguridad, y que tanto el presidente Funes como el fiscal general (primero Barahona, luego Luis Martínez) estuvieron informados sobre cada paso de su implementación. Según monseñor, “la tregua fue exitosa hasta que llegó Ricardo Perdomo al ministerio de Seguridad…”.

Entonces, si fue así, ¿cómo los diferentes funcionarios públicos que implementaron este plan pueden ser acusados de “agrupación ilícita”? ¿Acaso el Gabinete de Seguridad es una agrupación ilícita?

A monseñor Colindres, que acompañó a Raúl Mijango (uno de los acusados principales) en sus visitas a los penales para dialogar con los cabecillas de las pandillas, lo interrogaron durante más de una hora para encontrar comprobación para el delito de “introducción de ilícitos a los penales”, pero lo único que encontraron fue la confirmación que introdujeron pizza y pollo, porque una reunión alrededor de una mesa con comida siempre crea un ambiente más propicio para construir confianza. 0:1.

Al general Salinas le querían sacar la confesión que había perdido el control sobre los dos inspectores de la PNC que comisionó para participar en el proceso de pacificación y mediación, y que ellos actuaron y delinquieron por propia cuenta. Pero lo que le sacaron al general fue que los dos cumplieron complicadas y peligrosas misiones de inteligencia policial, que sirvieron de mucho para la dirección de la policía. 0:2.

Raúl Mijango

Raúl Mijango ya está condenado en otro caso penal (un caso donde interpretaron su labor de mediador entre una empresa y sus extorsionistas como complicidad, a pesar de que esta labor la inició a petición de la empresa). Este caso está en revisión. Ayer lo trajeron al juzgado, siempre en uniforme de interno. Y lo que manifestó a la prensa fue esto: “Me están acusando de haber servido de mediador salvando unas 6 mil vidas. Si de algo estoy orgulloso en mi vida, es de esto. Si por esto voy a estar en la cárcel, así será”.

Todos los que estaban ayer en esta sala del juzgado especializado A sintieron la repetición como un trámite tedioso. Hasta los dos fiscales nunca perdieron la cara de aburrimiento que uno pone cuando le dan una tarea sin sentido.

Va a ser aun más aburrido en los próximos días, cuando van a desfilar un montón de testigos que ya en la primera vista pública resultaron incapaces de aportar pruebas.

Se volverá a poner interesante al final, con dos testimonios: el de “Nalo”, el jefe pandillero convertido en testigo criteriado estrella de la Fiscalía, y el del único testigo que llamará la defensa, el general David Munguía Payés. El primero con un relato sobre teléfonos introducidos al penal que resultará inútil, porque estos aparatos ni siquiera existen en los registros oficiales de decomisos y mucho menos como ‘cuerpos de delito’.

Al final, al juez no le quedará otra que absolver a los 19 acusados, porque quedará comprobado que actuaron cumpliendo con una política oficial de su gobierno y porque no hay ni una sola prueba de que en este contexto hayan cometido delitos.

Saludos,



Lea también:
Carta sobre el primer día de la vista pública del “caso tregua”: FGR 0-2 Defensa. (Agosto 2018)


Carta al nuevo fiscal general: Hora de corregir (23 abril 2019)


martes, 23 de abril de 2019

Carta al nuevo Fiscal General: hora de corregir

Estimado Dr. Raúl Melara:
Terminando las vacaciones de Semana Santa, estoy releyendo todo lo que se escribió sobre el juicio de la tregua, que en agosto del 2017 terminó con el juez especializado absolviendo a todos los acusados de todas las acusaciones.

Bueno, lastimosamente no terminó ahí. El fiscal Douglas Meléndez apeló la sentencia absolutoria y la Cámara la declaró nula. Hay que repetir toda la vista pública, con todo el desfile de testigos y por esto, para poder nuevamente comentar el juicio, estoy leyendo todo lo que se escribió sobre este espectacular caso. Ponga “caso tregua” en google.com y le sale todo el chorro.

En agosto 2017, el juez Godofredo Salazar declaró inocentes a los 178 acusados (el mediador Raúl Mijango, un oficial de policía, el ex director general de Centros Penales, los exdirectores de varios penales y todos los integrantes del Consejo Criminológico Paracentral) con un argumento central: que todos los acusados habían actuado en cumplimiento de una política pública adoptada por el gobierno.

Esta argumentación fue atacada agresivamente por la Fiscalía General, no solo en su apelación, sino en muy violentas declaraciones mediáticas contra el juez Salazar. El mismo fiscal general de entonces, Douglas Meléndez, aprovechó una entrevista televisiva para amenazar al juez Salazar con perseguirlo penalmente. Estas amenazas motivaron a los jueces penales del Centro Judicial Isidro Menéndez a publicar una declaración conjunta, rechazando las “injerencias, señalamientos y amenazas indebidas contra la independencia judicial” y denunciaron al fiscal general ante el Relator de Naciones Unidas sobre la Independencia de Magistrados.

Estos son los antecedentes de la segunda vista pública del “caso tregua” contra los mismos acusados, a celebrarse a partir de mañana 24 de abril. La presión ahora está sobre el nuevo juez, a quien le tocará presidir el juicio y sentenciar. En una carta que publiqué sobre el tema en marzo 2018, escribí: “Presionar a los jueces con campañas mediáticas y amenazas de investigación y persecución penal es inadmisible para un fiscal general. Atenta contra su propia independencia y dignidad y las de los juzgadores. No podemos tener a un fiscal general que cada vez que pierda un caso arme berrinches contra el juez y que cada vez que obtenga la reversión de una sentencia no favorable a la Fiscalía se lance al ataque amenazando al juez de echarlo preso”.

Casi hice un llamado a sustituir al fiscal general, escribiendo: “Necesitamos que el nuevo fiscal general, que la Asamblea tendrá que elegir este año, sea una persona más equilibrada, más profesional y menos mediática. Y sobre todo que sea un profesional de derecho que entienda que el fiscal general no solo tiene la función de acusar, a nombre del Estado, a las personas imputadas de delitos, sino que también (y sobre todo) tiene que ser el garante del Estado de Derecho. Esto incluye garantizar que se aplique el principio constitucional de la presunción de inocencia, así como defender otro principio constitucional: que los jueces puedan aplicar justicia libres de presiones y amenazas”.

Bueno, Douglas Meléndez no fue reelegido y ahora tenemos un Fiscal General que ha prometido que ya no habrá juicios mediáticos y politizados.

Esperemos que en la repetición del “caso tregua”, uno de los juicios con más vicios de politización y pre condena mediática por parte de la Fiscalía, veamos la diferencia. Cierro con a misma frase de la carta de marzo 2018:

“Deje que la nueva vista pública se desarrolle sin presiones indebidas de ninguna parte. Deje que se haga justicia, basada en pruebas, y no en campañas mediáticas”.
Saludos,

Lea también:

 

Carta sobre el primer día de la vista pública del “caso tregua”: FGR 0-2 Defensa.

 

Carta sobre el último día del juicio en el “caso tregua”: La Fiscalía es una desgracia.

 

Carta al Fiscal General: Goleada de 0-18

 

Mal perdedor, mal ganador