sábado, 18 de mayo de 2019

Carta sobre la puesta en escena del traspaso del mando



Parece que lo que están construyendo en el corazón del centro histórico, en la Plaza Barrios frente al Palacio Nacional, es el escenario medieval para el traspaso del mando presidencial. Cerraron las calles tres semanas antes del evento, y docenas de carpinteros están levantando unas tarimas hechas de cuartones de madera.
Conociendo al presidente electo, yo hubiera pensado que iba a hablar a sus representantes en la comisión preparatorio del evento del traspaso de mando para decirles: Miren, ármenme una onda como si fuera la llegada de los Rolling Stones. Hablen a estas compañías que no solo te arman tarimas sino espectáculos, pero del primer mundo. Vamos con todo para que vean que somos diferentes…
Pero obviamente no dio esta orden. Alguien tomó la decisión de no usar los servicios existentes de espectáculos.
Estas compañías existen en El Salvador. Tienen sistemas modulares de metal. Uno les da un dibujo de lo que quiere construir y exhibir, y lo arman en dos patadas, con sonido y luces incluidos, al tamaño y la altura que uno pida. Y como son módulos prefabricados y reutilizables, sale mucho más económico que armar una estructura de madera para un solo evento. Esto es, literalmente, regresar al tiempo medieval…
Bueno, cada uno tiene derecho de hacer sus fiestas a su manera. Pero lo que sí podemos exigir es que se transparenten los costos de esta manera medieval de hacer unas tarimas y escenografías, y que se diga cuanto hubiera costado en el sistema modular de metal. 
Tienen que haberlo cotizado. Se necesitan además una explicación porque era necesario cerrar el paso vehicular 3 semanas antes del evento. También habría que preguntar cómo piensan reciclar todo el montón (mejor dicho, el bosque) de madera que están utilizando para su obra.
¿O quedaría montado en un museo esta escenografía del día histórico en que en nuestro país se declaró por cerrada la post guerra?
Como dice Pencho Duque, sólo por fregar.
Saludos,

martes, 14 de mayo de 2019

Carta sobre la investigación de la investigación de la investigación

Hagamos un ejercicio de lógica. Si hay indicios de que fiscales hayan utilizado métodos ilegales para preparar acusaciones y conseguir condenas, hay que investigarlos y apartarlos de los casos.

Si esto afecta a los casos, en el sentido de poner en peligro las condenas, no puede ser razón para no investigar a las fiscales o de no apartarlos de los casos donde han manipulado testimonios o pruebas.

“Ponen en peligro que se les caiga el ‘caso Corruptela’ por andar investigando y cambiando fiscales” – con este grito al cielo denuncian que los favorecidos de esta serían Luis Martínez, el ex fiscal general preso en Mariona; Enrique Rais, el empresario prófugo en Suiza; y Mauricio Funes, el ex presidente asilado en Nicaragua. Ellos son los acusados en este caso.
 
¡Momentito! La cuestión no es si se les cae una condena o no, la única cuestión relevante es si hubo o no hubo ilegalidades en los procedimientos de la fiscalía – y la única manera de saber es investigando a los fiscales al cargo del caso. Y a sus superiores, incluyendo el entonces fiscal general Douglas Meléndez, porque hay fiscales que alegan que han sido obligados a dar falsos testimonios. Acordémonos que el tal ‘caso Corruptela’ incluye las irregularidades presuntamente cometidas por el entonces fiscal Luis Martínez para favorecer a Rais y Funes. Y resulta que ahora aparecen indicios que esta investigación sobre casos amañados también tuvo mañas.

Parece increíble: Al actual fiscal general Raúl Melara le toca investigar si bajo el mando de su predecesor Douglas Meléndez se manipularon pruebas para comprobar que el fiscal general anterior Luis Martínez había ordenado manipular juicios…

Si el nuevo fiscal general no logra que estas investigaciones internas se concluyan apegadas a las leyes y de manera transparente, el daño para la institución fiscalía sería irreparable. En cambio, si esta vez la fiscalía procede bien, se comprueba que estamos avanzando en la lucha contra la corrupción judicial.

No entiendo la denuncia que FUNDE ha hecho contra la decisión del fiscal de investigar las irregularidades. En cualquier policía y cualquier fiscalía se necesita que se investiguen a los investigadores – y que se suspendan y castiguen al encontrarles irregularidades.

Lo que quiero decir es: Ir al fondo en estas investigaciones internas es mucho más importante que el daño que esto podría causar al ‘caso Corruptela’. Y si de hecho, luego de todo este desmadre, se perdiera este caso, la culpa la tendrán quienes han tratado de ganarlo con métodos fuera de la ley y la ética – no quienes decidieron investigar, exhibir y subsanar estas ilegalidades.

En el contexto de la actual investigación se reveló algo que parece insólito: Hay testimonios de fiscales, quienes confesaron delitos, luego se hicieron ‘testigos criteriados’ de acusación contra su ex jefe Luis Martínez – y siguen ejerciendo como fiscales. No puede ser.

Si estos fiscales/testigos realmente cometieron delitos, hay que apartarlos de la fiscalía. Si no cometieron delitos, hay que castigar a los otros fiscales que los obligaron a hacer confesiones y acusaciones falsas. Por esto es tan importante la actual investigación interna – y habrá que ampliarla hacia un montón de otros casos prominentes de las fiscalías de Martínez y Meléndez.

Saludos, 



Posdata: No, todo esto no es prueba de que estemos retrocediendo en la lucha contra la corrupción, como muchos denuncian. Todo lo contrario, el hecho que hoy conocemos las irregularidades es el primer paso a resolver el problema.

sábado, 11 de mayo de 2019

Telegramas en tiempos de transición De

Ningún presidente tiene la obligación de nombrar a ministros que me gustan. Y ningun presidente lo hizo, con muy pocas excepciones.

3 de las 4 ministras nombradas provienen del círculo interno del futuro presidente. Pero Michelle Sol es la primera donde no se detecta ninguna otra razón que explique su nombramiento.

Alexandra Hill: No es nada depreciable el consejo que le dio Roberto Lorenzana de mejor documentarse bien antes de ir a entrevistas. Por lo demás, me gusta su compromiso con los que se han metido en problemas y con darles segundas oportunidades.

Nayib Bukele: Todavía estamos esperando la carne. ¿Qué va a hacer con Seguridad? ¿A quiénes va a poner donde hay: en CEL, GEO, INE, CEPA, ANDA?  

Mauricio Interiano: Que raro que alguien que proviene del mundo de los ejecutivos corporativos no entienda que ciertos fracasos obligan a renunciar. Aunque no sea el único responsable.

Comisionado Landaverde: Echarle la culpa de los homicidios al futuro gobierno es la declaración de bancarrota menos elegante. Mejor se hubiera quedado con los 20 años de Arena…

Comisionado Cotto: Usted dijo que se quedará en la PNC. Sería más digno renunciar, porque la única manera de quedarse con el uniforme sería como agregado policial en Qatar.

Tengo que corregir el telegrama del 18 de abril: Mauricio Landaverde y Howard Cotto piden $260 mil – cada uno. Si no, amenazan con quedarse en la PNC. Disculpen, piden $350 mil cada uno.

Pero queda válido el otro telegrama: Sres. Comisionados Cotto y Landaverde: Recibimos su demanda extorsionista. Queda rechazada. Espero que el presidente electo no decida otra cosa.

Raúl Melara: ¿Entendí bien la noticia de que la fiscalía tiene testigos criteriados quienes a pesar de ser confesos de delitos siguen siendo fiscales? Por favor, dígame que no es cierto.

Oscar Ortiz: Para tener un mandato claro para los cambios que hay que hacer en el Frente, tenés que decir en público y con toda claridad qué piensas hacer con el partido.

Sigo pensando lo imposible: La crisis de ARENA (tal vez) se resolverá si Carlos Calleja y Javier Simán intervienen juntos. Muy transitoriamente, por supuesto, como facilitadores para crear un COENA de consenso.

Corte Suprema de Justicia: ¿Ya quedan perdonados y olvidados los pecados que el jefe de Probidad Carlos Pineda cometió cuando quiso chantajear a los diputados a que voten por su elevación a magistrado? Ya nadie habla de su sustitución. Por lo contrario: Corte Plena le ayudó a salvar a Gallegos. Quien por su parte apoyó su candidatura a la Sala.

Nuestro Tiempo: En honor al nombre que escogieron, entren en acción ahora, con palabras claras. Alguien tiene que llenar el vacío de liderazgo y visión, antes de que lo ocupe el nuevo gobierno.

Al juez especializado que preside el caso tregua: Espero que usted haga honor a la independencia de los jueces y absuelva a los 19 acusados.


Saludos a todos,

( MAS! y EL DIARIO DE HOY)

martes, 7 de mayo de 2019

Carta a Cristina y otros: Cuidadito con los conductores

Querida Cristina López:
Espero que la columna “Cuando el deber llama” que publicaste este lunes no sea un aviso que hayas aceptado un cargo en el gobierno. Simplemente no creo que alguien tan crítica, independiente y exigente como vos quepa en un gabinete presidido por Nayib Bukele.
Pero vos hiciste en su columna una comparación extraña para argumentar que los profesionales preparados para cargos en el gobierno no deberían negarse a aceptarlos, solamente porque no les parece propicio el ambiente alrededor de un presidente electo “que miente, ataca, difama y desinforma para explotar el hartazgo de la población sin ofrecer reformas concretas sustanciales a cambio”. Negarse a colaborar con el nuevo gobierno “sería el equivalente a quemar el autobús donde vamos todos con tal de demostrar las imperfecciones del conductor”.
Es una comparación forzada. Si estamos sentados en un bus y resulta que está al punto de chocar por su manera irresponsable de manejar del conductor, lo que vamos a hacer es tratar de bajarnos antes de que nos mate el conductor. O en un caso extremo, trataríamos a sacar del timón al conductor ebrio, drogado o loco. Lo que a nadie se le ocurriría sería quemar el bus.
En primera instancia yo trataría de no subirme a un bus si tengo desconfianza de que el conductor, por ebrio o inepto, nos va a hacer torta. Entonces, si choca, mala suerte para los que se subieron, desatendiendo las advertencias. Trágico también para los que el busero se llevaría de encuentro – pero de todos modos, yo no lo hubiera podido evitar, aunque me hubiera subido.
Quedémonos con la figura de comparación: Si usted está al punto de subirse a un bus y ve que el conductor no es de confiar, ¿tendrá sentido sentarse a la par de él para ayudarle a conducir?
Dejemos el bus y hablemos del gabinete de gobierno. Coincido contigo, Cristina, que es legítimo que alguien, aunque no esté comulgando con todas las ideas del presidente electo, acepte participar en el gobierno – si ve posibilidades de aportar por el bien del país. Por más personas que hagan sin perder el sentido crítico, mejor. Pero tampoco podemos comparar la decisión de alguien que no quiere ser parte de este gobierno, porque no cree en su rumbo, con un terrorista que quema el bus, en vez de hacer lo posible para prevenir que choque.
Ambas posiciones son legítimas: la de participar para evitar que el gobierno fracase; y la negarse a participar de un proyecto político en el cual uno no tiene confianza. No se puede tildar de traidores a los que aceptan participar, y tampoco acusar de sabotaje a los que se mantendrán en posición crítica o opositora. Tomen en cuenta que uno sirve al país desde el gobierno o desde la oposición – ambos papeles son necesarios, y ambos hay que cumplirlos bien y con responsabilidad.
Así que estimada Cristina, cuidadito con los malos motoristas que suelen chocar los buses, casi todo los días. Lo mejor es siempre tratar de evitar que tomen control del volante. Pero si no se pudo, mejor apartarse…
Y cuidadito con figuras de comparación que no funcionan para fortalecer un argumento. Estoy seguro que coincidimos en que sería mejor que los que formen el gabinete del gobierno entrante no sean los peores que rodearon al futuro presidente en toda su trayectoria. Hasta ahora, con los nombramientos de Cancillería y Cultura, no vamos tan mal – aunque hasta ahora el dilema que tematizaste (aceptar o no un cargo) no ha existido, ya que ambas mujeres nombradas provienen del círculo interno, casi familiar del presidente electo.
Saludos,

domingo, 5 de mayo de 2019

CIRES en vez de CICIES. Columna Transversal

Olvídense de la CICIES. No necesitamos una comisión internacional que ataque la corrupción por el lado de la investigación y persecución penal. Ya se ha mostrado que esta parte de la lucha contra la corrupción funciona en manos de nuestras instituciones, y con mejores presupuestos y asistencia técnica internacional lo harán aún mejor.
Pero hay otra parte de la lucha contra la corrupción que está en pañales: la consecuente e integral reforma del Estado que erradique la incapacidad e ineficiencia en la administración pública y la deficiencia de los servicio a la ciudadanía. Por que es errónea la idea de que la corrupción comienza donde un funcionario robe al Estado o acepte sobornos. Esta es la parte de la corrupción que es más fácil erradicar, y de hecho El Salvador y otros países latinoamericanos lo están haciendo con bastante éxito. La parte de la corrupción mucho más difícil es la que comienza con la contratación de un funcionario no capacitado para su cargo, y que continúa con estructuras burocráticas que en vez de solucionar problemas los complican.
La “corrupción delictiva”, para llamarla de algún modo que la distingue de la “corrupción sistémica” que tiene que ver con la forma ineficiente como se organiza el Estado, es más fácil de detectar y erradicar porque el Estado tiene instrumentos para hacerlo: instrumentos institucionales de investigación y de persecución, como la PNC, la Fiscalía, Corte de Cuentas, tribunales, la Sección de Probidad. Algunas trabajan bien, otras todavía no, pero será fácil mejorarlas con recursos adecuados y asistencia internacional, sin necesidad de una Comisión Internacional que entra en conflicto con el orden constitucional del país.
Además, la lucha contra la parte delictiva de la corrupción (los presidentes que usan partidas secretas para robar millones; ministros y alcaldes que se dejan sobornar) tiene la gran ventaja de tener la opinión pública no sólo de su lado, sino presionando a las instituciones, pidiendo resultados.
¿Pero quién denuncia, quién investiga, quién erradica la corrupción que no se deja definir como delitos perseguibles sino que requiere transformaciones estructurales en el Estado? Nadie. Leemos en los periódicos de un presidente y otros funcionarios presos por corrupción, de otro presidente prófugo por corrupción, de alcaldes procesados por corrupción, pero nunca leemos de investigaciones que nos explican que cientos de millones de dólares se pierden por ineficiencia. Lastimosamente no es cierto aquella consigna del presidente electo que dice que “el dinero alcanza cuando nadie roba”. Es una visión muy corta de la corrupción y de las reformas que necesita el Estado para erradicar la ineficiencia sistémica. Al final del día lo que perdemos por la corrupción/robo es nada en comparación con la corrupción/ineficiencia…
La crisis permanente de los hospitales públicos y de los medicamentos no se explica ni por el montón de dinero que robaron los presidentes ni tampoco por lo poquito que pueden estar robando directores o administradores del área salud. Se explican por fallas en el aparato gubernamental que impiden que los recursos existentes sean bien aprovechados y se reflejen en beneficios de los usuarios.
Lo mismo en el sistema escolar, en la manera como se administran la PNC, el agua, la política energética. Podemos armar el mejor sistema de investigación policial, la mejor fiscalía, el mejor sistema judicial, la mejor CICIG y posiblemente agarrar y meter presos a todos los ladrones metidos en salud, Educación y Seguridad, en ANDA y CEL, y con esto se aun no van a mejorar los servicios públicos que dan estas instituciones, porque siguen sin tocar las fallas sistémicas de esta administraciones públicas que evitan que trabajen con eficiencia.
Y para esta tarea no tenemos instrumentos. Así que, si queremos institucionalizar la disposición internacional de ayudarnos en la lucha contra la corrupción, no pensemos en una CICIG que duplique el trabajo de la Fiscalía General. Pensemos en una comisión que nos ayude a reformar el Estado y a hacer más eficiente el servicio público y las instituciones que brindan servicios a la ciudadanía. Para esto se necesitan leyes adecuadas, como por ejemplo la permanentemente engavetada Ley de Servicio Público; se necesita reforma profunda de la burocracia; tecnología adecuada para hacer el aparato estatal a la vez más eficiente y más transparente; sistema de evaluación de funcionarios y de incentivos…
En esta reforma del Estado se tendrá que enfrentar a resistencias muy fuertes de grupos de interés incrustados en el aparato del Estado; funcionarios privilegiados igual que sindicatos. Para esto hay que hacer investigaciones, elaborar propuestas, movilizar la opinión pública. Invito al futuro presidente de establecer y dotar de total autonomía una Comisión Internacional de Reforma del Estado –y a comprometerse a poner en práctica sus recomendaciones. CIRES en vez de CICIES. Simplemente insistir y tratar de imponer una CICIES a la guatemalteca sería demagogia.

sábado, 4 de mayo de 2019

Carta sobre Venezuela: Todos conspirando con todos

Esto de Venezuela parece un campeonato mundial de conspiración política, militar y de inteligencia. Imagínense las escenas en aquella casa donde Leopoldo López guardaba arresto domiciliario, vigilada las 24 horas por agentes del temible Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN): entran generales del SEBIN y del ejército, a veces juntos, a veces por separado y se sientan con el líder opositor para instrumentalizarlo dentro de su plan de dar un auto-golpe. Quieren deshacerse de Nicolás Maduro, quien ya está quemado internamente e internacionalmente, pero necesitan que el nuevo régimen sea percibido como gobierno de transición y legítimo que cuenta incluso con el apoyo de líderes opositores.
Juan Guaidó y Leopoldo López en frente de la base aérea La Carlota en Caracas, 
en la madrugada del 30 de abril
Y por su parte, Leopoldo, quien me consta que no es ningún sencillo, tratando de instrumentalizar a los generales para que generen las fisuras que la oposición necesita dentro de las fuerzas armadas, para luego usar la movilización popular para hacer caer el debilitado edificio del régimen chavista…
Los generales venezolanos reportando a sus referentes cubanos, que controlan cada movimiento del SEBIN y de las fuerzas armadas —y los cubanos negociando con los agentes rusos, que llegaron hace pocas semanas para hacerse cargo de la operación de rescate— no de Maduro, sino del régimen. Porque ojo: Los cubanos y los rusos andan juntos en Caracas, pero no necesariamente tienen los mismos intereses…
En otro escenario, Moscú intercambiando mensajes con Washington. Ambos descaradamente lanzando campañas públicas de desinformación sobre la situación real en las calles de Venezuela, pero al mismo tiempo tratando de evitar que la situación se salga de control. Para Washington se trata de convencer a los chavistas que están dispuestos a mandar sus marines si algo le pasa a Juan Guaidó, al mismo tiempo que aseguran a los rusos que de ninguna manera van a intervenir militarmente.
Nada de esto lo vimos en televisión. Sólo vimos lo que pasó el 30 de abril en las calles de Venezuela: la sorpresiva aparición de Leopoldo López a la par de Guaidó, pero también flanqueado de miembros bien armados del SEBIN, de la Guardia Nacional y del Ejército. Los dos líderes más emblemáticos del país, encabezando una manifestación opositora, pero sin lograr detonar un levantamiento popular masivo que obligue a las tropas militares a tomar posición.
¿Qué pasó? Dicen que los planes (hechos para el 1 de mayo, tanto de un auto golpe para deshacerse de Maduro como el de Leopoldo y Guaidó de usar este autogolpe para de una sola vez hacer caer al régimen) se frustraron, porque otros efectivos del SEBIN, a lo mejor por orden de los cubanos, planificaron detener a Guaidó en la mañana del 30 de abril —lo que obligó a los conspiradores (de ambos lados) a adelantar sus acciones. La idea era que la concentración popular masiva del 1 de mayo coincidiera con la aparición de Leopoldo y con la operación del autogolpe militar. Esto se frustró —y ni los opositores ni los conspiradores militares consiguieron su objetivo. Maduro, aunque visiblemente asustado y debilitado, se mantiene en el Palacio de Miraflores…
La otra razón del fracaso es que la actuación de Estados Unidos carece de credibilidad. Nadie les cree la amenaza de intervención militar, ni los rusos, ni los cubanos, ni los chavistas, solamente los sectores más retrógrados dentro de la oposición venezolana. ¿Y cómo iba a ser diferente, si la Operación Venezuela de Washington está a cargo de un fanático veterano de la Guerra Fría como Elliot Abrams, quien depende de dos tigres de papel como John Bolton y Donald Trump?
Todo esto parece una novela mal lograda, escrita en partes por mentes bastante brillantes (como Leopoldo López y algunos generales jóvenes de inteligencia venezolana), pero en otras partes por trogloditas como Elliot Abrams y algunos adeptos de la anti-política dentro de la oposición venezolana. Para nosotros puede ser una novela de suspenso divertida, para los venezolanos sigue siendo una pesadilla.
Saludos,

jueves, 2 de mayo de 2019

Carta a los responsables de seguridad salientes y entrantes: ¿Cuál reducción?


Está llegando a su fin el gobierno actual. Ya vendrán las evaluaciones de sus 5 años en el poder, los balances, los resúmenes críticos y otros acríticos. Y las recomendaciones para el gobierno entrante de cómo manejar mejor la Seguridad Pública…

Uno de los temas principales a evaluar será el de seguridad pública, las políticas contra la delincuencia, las pandillas, la violencia.

Basado en datos oficiales he preparado un gráfico que pone en relación la curva de homicidios con las fechas políticas y con quienes han estado al frente de la política de Seguridad y su implementación.

Antes de comenzar a analizar y a sacar conclusiones y recomendaciones para el gobierno entrante, veamos las cifras. Veámoslas fríamente. Y luego hablemos.


Todos los datos de homicidios son oficiales proporcionados por la PNC. Por favor, tocar la imagen para verla entera                                                                                                                                                                              










Como ven, el gobierno actual, que tanto habla de “reducción de homicidios”, entrega el poder con más homicidios al mes que cuando asumió el gobierno. Y en el camino, en el 2015 y 2016, implementaron políticas que resultaron en una violencia tan alta como en tiempos de guerra.

Hay que analizar bien estos números – y otros que las instituciones deberían proporcionar sobre desapariciones, extorsiones, hurtos y robos. Luego hablemos.

Saludos,