jueves, 23 de septiembre de 2021

Carta a Jean Manes: Al fin se desengañó de Bukele. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 23 septiembre 2021

Estimada señora embajadora¹:
Casi nunca veo las entrevistas matutinas. En horas tan tempranas tengo poca tolerancia para sermones, mucho menos para mentiras, respuestas evasivas, rodeos discursivos. Pero el pasado martes, en mi desayunando con café, bagels y Twitter me di cuenta que esa ma
ñana me había perdido algo importante: la revolcada que usted dio al presidente Bukele. Muchos la habíamos esperado desde hace tiempo. Pero mejor tarde que nunca... 


Busqué la grabación en YouTube y me quedé impresionado. Como corresponde a su misión, usted ha sido siempre muy diplomática -para mi gusto demasiado cuidadosa- en su forma de criticar la manera como Bukele estaba desmontando la democracia. Pero ahora sí habló claro y pelado y sin filtro diplomático, como alguien que quiere decir “Enough is enough! No more bullshit” - lo que en Salvador traduciríamos así: “¡Ya basta! A mi ya no me des más paja...”


Usted ha dado a Bukele el beneficio de duda, cuando corrió por la presidencia con la promesa de erradicar la corrupción y de renovar la política; también cuando comenzó a gobernar, desarrollando un discurso cada vez más agresivo contra la oposición y la prensa independiente; e incluso cuando usted regresó, poco después del golpe de Estado del 1 de mayo 2021, con el cual Bukele se deshizo de la Sala de lo Constitucional y de una fiscalía independiente. 


Entendemos porque usted le daba a Bukele el beneficio de la duda, aunque aquí ya todos hablábamos del peligro de una dictadura. Como representante del gobierno de Estados Unidos tenía la obligación de explorar todos los medios posibles para llegar a acuerdos con el gobierno de El Salvador. Acuerdos que incluirían que se espetara el Estado de Derecho, la independencia judicial, la Constitución, los Derechos Humanos y la libertad de prensa. Pero como dijo el martes: “No queremos cerrar todas la puertas (con el gobierno), pero no podemos mirar al otro lado.”


Me puedo imaginar las incontables reuniones que le toco hacer con Bukele, y las reiteradas garantías que él le dio de que iba a respetar la democracia y erradicar la corrupción. El problema es que ninguna de estas garantías las cumplió. Llegó el momento del desengaño y de decir que usted y el gobierno de Estados Unidos de sienten defraudados. Demasiados engaños. Llegó el momento de hablar fuerte.


En su entrevista, usted dio un diagnóstico demoledor: En El Salvador, gracias al gobierno de Bukele, la democracia estáen declive. El gobierno se pasa encima de la Constitución, busca la reelección y está consolidando su control sobre la Corte Suprema, los juzgados, la fiscalía. 


Y usted dejó claro: La inclusión de los 5 magistrados impuestos en la lista Engel de funcionarios que atentan contra democracia es sólo el inicio de una política que Estados Unidos adopta, luego de desengañarse del carácter del régimen Bukele. Todo se puede revisar en la grabación de la entrevista y en las notas informativas en los periódicos, pero quiero citar una frase clave que dijo: “Cuando ustedes tenían a un fiscal independiente, nosotros apoyamos los casos contra la corrupción. Vamos a seguir apoyando donde podemos. Si hay un fiscal independiente, vamos a apoyarlo. Si no, no vamos a apoyar.”


Esto quiere decir: El fiscal impuesto tiene que irse, y si quieren mantener la ayuda de Estados Unidos, tendrán que poner a un fiscal independiente, no otro lacayo del gobierno. 


La respuesta inmediata de Bukele a la nueva lista Engel vino en Twitter: “No somos el patio trasero de nadie.” Bueno, aquí nadie quiere que nuestro país sea patio trasero de nadie, pero si un presidente lo dice en esta situación, es como si hubiera dicho: “Yankee go home!” o ”F.... you!”


Para mi, la parte más contundente de sus declaraciones donde explica cómo Bukele sigue el guion de Hugo Chávez y Daniel Ortega para transitar de la democracia a la dictadura - lo que usted llama “el libro de jugadas”. La descripción de este manual, que dio usted como representante del presidente Joe Biden en El Salvador, da la razón a todos los que hemos pasado ya dos años señalando que el clan Bukele nos está llevando a una dictadura. Los miles de ciudadanos que marchamos el 15 de septiembre señalamos precisamente esto. Pero no sólo era lamento y denuncia, sino dijimos al presidente: Usted tiene su manual, pero nosotros tenemos claros cuál es la ruta. Usted ya sabe cuál ruta es...

martes, 21 de septiembre de 2021

Carta de Paolo: Expediente Osiris Luna, ¿el intocable? De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 21 septiembre 2021






Estimados lectores:

A esta altura ya corremos peligro de perder la cuenta de todas los atropellos que nuestro máximo carcelero Osiris Luna ha cometido contra la ética, la razón común y la ley. Recapitulemos...

 

I.

En noviembre de 2019, se hizo viral una foto que mostraba a Osiris, junto con una joven, felizmente sentados en un jet privado. Poco después se supo, por investigaciones periodísticas, que una empresa se seguridad mexicana le había invitado a Osiris y su acompañante a un tour por México. En las redes sociales se hizo (y todavía se mantiene) viral el hashtag #QuiénPagóElViajeDeOsirisLuna. Hasta la fecha ni Osiris, ni su jefe, el ministro de Seguridad, ni el presidente Bukele han dado una respuesta oficial. Sin embargo, la prensa averiguó que todos los gastos del viaje del alto funcionario de Seguridad del gobierno de Bukele corrieron por cuenta de la empresa “SeguriTech Integral Security”.


II.

En abril de 2020, otras fotos con Osiris recorrieron el mundo, provocando reacciones de repudio. Osiris había mandado a exhibir a una multitud de internos de un penal, casi desnudos, sin mascarillas, amarrados, agachados o hincados, vigilados por unos robocops con fusiles. Imágenes que provocaron la dolorosa memoria de las fotos de los campos de concentración de los nazis. En algunas fotos se ve a Osiris, sonriendo, mientras observa el espectáculo. Organizaciones internacionales de Derechos Humanos clasificaron el hecho como grave violación a los Derechos Humanos.





III.

En agosto de 2020, la revista Fáctum reveló que Osiris “usó $8.5 millones (de los ingresos de las tiendas institucionales del sistema penitenciario), incumpliendo la ley y saltándose procedimientos.” Hasta la fecha, la Dirección General de Centros Penales, presidida por Osiris, se ha negado a revelar en qué gastaron estos $8.5 millones.


IV.

En agosto de 2021, nos enteramos que Osiris ha sido un de los negociadores de la tregua entre el gobierno de Bukele y las pandillas. El Faro documentó, con documentos acumulados por una investigación fiscal (ahora también suspendida y archivada) que Osiris personalmente organizó las reuniones con los dirigentes de las pandillas en los penales de alta seguridad de Zacatecoluca e Izalco - y que participó en ellas como negociador, junto a su segundo al mando Carlos Marroquín, alto funcionario del ministerio de Gobernación. Recientemente nos enteramos de una investigación de La Prensa Gráfica que Osiris organi parte de estas reuniones en el hospital de Zacatecoluca.


V.

Cuatro diferentes sentencias judiciales ordenaron a Osiris a transferir al exalcalde Neto Muyshondt de Mariona a arresto domiciliar. Osiris desacató las 4 ordenes judiciales y mantiene ilegalmente a Muyshondt en detención provisional. Esto lo hace culpable de privación ilegal de libertad; desacato de fallos judiciales y actos arbitrarios.


El exalcalde Muyshondt en el penal de Mariona. Foto publicada por 'Ultima Hora', sitio afín al gobierno






VI.

Ahora, en una investigación de El Faro, nos enteramos que Osiris (utilizando a su madre) vendió en el mercado negro alimentos comprados para abastecer a la población afectada por la pandemia y por el cierre de sus fuentes de trabajo. La fiscalía, cuando todavía tenía un titular legítimo, estimó el valor de los alimentos desviados en $1.6 millones. Por cierto, la que le entregó a Osiris los alimentos fue María Chichilco...


Estos 6 pecados de Osiris son los que hemos podido conocer, la mayoría gracias a investigaciones de la Fiscalía filtradas a los medios, aunque el fiscal impuesto por Bukele las paralizó y trata de esconderlas. La buena noticia: las autoridades de Estados Unidos no han suspendido las investigaciones sobre Osiris. Por algo está en la lista Engel - ahí no termina...


Otros actos ilegales, cometidos en los penales, bajo responsabilidad de Osiris, todavía no han sido documentados. Obviamente, la “nueva fiscalía” no los va a investigar.


Tampoco los superiores de Osiris -el ministro de Justicia y Seguridad Gustavo Villatoro y el presidente Bukele- van a suspender a su carcelero. De todos modos, no los pudo cometer sin complicidad o incluso sin órdenes de ellos.


¿Quién protege a Osiris? ¿Saca, Gallegos o Bukele?

Uno se pregunta: ¿Quién protege a Osiris, y por qué? ¿Será Gallegos, quien por años lo tuvo como achichincle? ¿Son los tentáculos de Tony Saca, con el cual Osiris tuvo una relación especial? ¿O es el presidente Bukele, por las razones que sean, quien asume un alto costo político por mantener en su gabinete a un hombre tan indefendible?


Sin embargo, tarde o temprano le llegará a Osiris su día en la corte.


Saludos,




domingo, 19 de septiembre de 2021

Carta a los amantes del amor: Vean la serie “Modern Love”. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 18 septiembre 2021



Estimados amigos:
Varios sábados no he podido continuar con mis cartas sobre las series. Por dos razones: Primero, porque se impusieron temas de la realidad nacional e incluso internacional demasiado importantes; segundo, porque s
ólo encontré series basura. Unas aburridas, otras burdos, y algunas con sobredosis de violencia. Las mejores series son policíacas o historias de crimen, que obviamente contienen violencia, pero con un tratamiento cinematográfico adecuado, como en “Ozark”, “Fargo”, “Lillyhammer”, “Bloodline” u otros que ya aparecieron en mis cartas de sábado. 

Pero últimamente nos topamos con orgías de violencia - y llegamos a un punto de saturación: Ya ni siquiera aguantamos en nuestro cine domiciliar series con violencia bien hechas como “Fauda” o “Bitter Daisies”.

Entonces, dijimos: Busquemos historias de amor.


Qué decepción: Cuesta encontrar películas románticas que no sean cursis o bayuncas. Pasamos algunas noches frustrados, luego de tres intentos fallidos, que tuvimos que abandonar a los 5 minutos. No se necesitan mas para ver si una película o una serie sirve o si es basura...


Hasta que nos topamos, en Amazon Prime, con “Modern Love”. Yo había leido, un par de veces, la columna dominical del mismo nombre en el New York Times. Fascinante. Pero no tuve idea que John Carney había agarrado estas historias de amor para convertirlas en una serie-antología de televisión para Amazon. ¡Poeta tenía que ser el director de cine a quien se ocurriría esta idea!


El resultado: en 2 temporadas (hasta la fecha; ojalá sean más), Carney produjo 16 odas al amor, pero al amor más diverso imaginable: el amor entre adolescentes o entre ancianos, el amor platónico y el sexual, el amor entre hombres y mujeres o entre hombres y hombres o mujeres y mujeres. Hasta las historias tristes -por que amor y tristeza no son excluyentes- son contados con humor, un humor cariñoso, nunca burlesco.


No son episodios como estamos acostumbrados a verlos en las series, nos son capítulos de una novela. Aquí cada entrega es independiente, con otras personas, en otras situaciones. Esto permite a la serie hacer desfilar una cantidad impresionante de actores de primera calidad, algunos tan conocidos como Andy García y Anne Hathaway, otros que nunca hemos visto y que son revelaciones. 


Pero además de odas al amor, casi todas las historias son declaraciones de amor a la ciudad de New York. De las 13 historias que he visto, 11 tienen lugar en las calles de New York - y con cada entrega se vuelven más irresistibles mis ganas de volver a esta ciudad, donde pasé meses muy felices, incluyendo una bella historia de amor con la mujer que hoy es mi esposa. 





En “Modern Love” dibujan New York con un cariño, que se expresa en la importancia que adquiere la vida en los vecindarios de Manhattan y Brooklyn. Se registra como funciona en ellos el tejido social (no lo vayan a confundir con el “tejido social” que se administra en nuestro ministerio de Gobernación, y que es nada más la construcción de una base social del gobierno. Disculpen la interrupción.) Recuerdo con nostalgia el tejidos social que sorprendentemente sigue funcionando en una metrópolis de más de 10 millones de habitantes, en barrios con docenas de grupos étnicos, pero también en “Downtown Manhattan”, el corazón del sistema financiero del mundo. En New York nunca me sentí solo.


Quien ama New York, va a amar “Modern Love”. Quien ama el cine poético, también. Ni hablar de quienes aman historias de amor bien contadas.


Busquen ¿”Modern Love” en Amazón Prime Video, o en el New York Times. Ambas versiones son nutritivas para el alma.


Saludos, 




jueves, 16 de septiembre de 2021

Carta a la República: El momento de inflexión. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 16 septiembre 2021


El momento de inflexión es el evento, a partir del cual la tendencia cambia y nada sigue igual. Esto pasó este 15 de septiembre en las calles de San Salvador. 

Justo cuando es su cumpleaños número 200, la independencia se celebró en las calles de San Salvador con gente que realmente está dispuesta a defender la República. Esta vez no fue el gobierno que puso a marchar a los soldados. Tampoco fueron los partidos que acarrearon a la gente. Este día 15 de septiembre de 2021 nació en El Salvador lo que ya conocíamos de Nicaragua: “los autoconvocados” ciudadanos, que no esperaron a que surja un liderazgo creíble y unificador que los organizara y convocara a defender la democracia. Se convocaron ellos mismos, a través de las redes sociales, no solo las virtuales en Internet, sino también las reales en las universidades, las colonias, los hospitales, los juzgados.


Esto no quiere decir que para vencer al autoritarismo y recuperar la democracia no vamos a necesitar partidos, organización y liderazgo. Por supuesto. Pero antes de que surjan liderazgos y organizaciones creíbles, tiene que surgir una masa crítica con suficiente peso consistencia y amplitud. Esta masa crítica no se veía - hasta ayer. Y a partir de esta experiencia va a crecer y consolidarse.

A una señora, que me saludó en la marcha, le pregunté quién la había convocado. Su respuesta: “La rabia y el sentido de impotencia. Ya no aguanté tener tanta rabia con este presidente y sus ladrones y no saber cómo expresarla.” Pienso que ella expresó lo que muchos de los 50 mil manifestantes sintieron. Otra señora, quien escuchó nuestra plática, agregó lo siguiente: “Pero hoy la rabia, al verla expresada por tanta gente, nos causa alegría, esperanza, ganas de seguir adelante hasta que recuperemos la democracia.”

¿Cómo un gobierno podrá detener a 50 mil estudiantes, profesionales, maestros, médicos, jueces y amas de casa que sienten y piensan y se expresan así? ¿Más a los cientos de miles que ahora se sentirán motivados a resistir, porque hoy vieron que no se trata de unir a un movimiento minúsculo, sino a una ola creciente, un movimiento plural donde todos caben. Bueno, todos que no quieren permitir el desmontaje de la democracia, del estado de derecho, de una sociedad tolerante e incluyente.


Era visible en esta marcha la diversidad política, social, sectorial. Marcharon 50 mil ciudadanos, quienes aparte del rechazo a la imposición del Bitcoin, al control presidencial sobre la justicia, a la reelección presidencial y al intento de decretar una Constitución confeccionada a la medida de Bukele tienen algo importante en común: su madurez democrática, que les permite poner al lado diferencias ideológicas e intereses sectoriales a la hora que la República necesita que la defienda. 


La República llamó y miles respondieron. Y respondieron, al unísono y a gritos, la pregunta que todos teníamos meses de hacernos: “¿Cuál es la ruta?” Ya conocen la respuesta.


Querida República, es cierto lo que Ricardo Avelar escribió en El Diario de Hoy, en su edición dedicada al Bicentenario: “Cuando El Salvador despertó, 200 años después, la tiranía todavía estaba ahí.” Una verdad terrible, pero hoy miles asumieron el compromiso de cambiarla.




sábado, 11 de septiembre de 2021

Carta a los estadounidenses: 20 años después. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 11 septiembre 2021

Amigos:

Hoy hace 20 años, cuando Estados Unidos sufrió los ataques del 11 de septiembre de 2001, el mundo entero se entristeció, se enfureció y se solidarizó con ustedes. ¿Cómo no sentir simpatía, viendo las imágenes de las Torres Gemelas cayéndose, sabiendo que ahí estaban muriendo miles de personas? ¿Cómo no sentir admiración por la manera como en Nueva York policías, bomberos, médicos, enfermeras y gente común y corriente se movilizaron para ayudar, rescatar y salvar vidas? ¿Cómo no sentir rabia ante un atentado tan cobarde?

Incluso los que siempre habíamos criticado fuertemente las intervenciones militares de Estados Unidos en Vietnam y luego en América Latina, estábamos de acuerdo cuando un mes después, el 7 de octubre 2001, Estados Unidos y países aliados comenzaron a bombardear instalaciones militares en Afganistán. A Estados Unidos no le quedó otra opción, ya que el gobierno talibán se negó a entregar a los líderes de Al Qaeda, que habían planificado, ordenado y coordinado desde Afganistán los atentados del 11 de septiembre. Al Qaeda seguía recibiendo protección y colaboración de los talibanes y mantuvo su cuartel general en las montañas de Afganistán. A Estados Unidos no le quedaba otra que ir a destruir las dos organización terroristas: Talibanes y Al Qaeda.

El error fue que Estados Unidos no se concentró en completar esta tarea. Se enredaron con la tentación de tomar control de Afganistán, instalar un gobierno afín y construir un país democrático. El famoso concepto del nation building. Aparte de que esto era una misión imposible (lo sabemos hoy), significaba que había que mantener la ocupación militar por 20 años. Y ni así se pudo…

Mucho menos cuando el gobierno de Bush cometió el otro error: en vez de hacer bien lo que había que hacer en Afganistán, destruir los aparatos terroristas de los talibán y Al Qaeda y salir, decidieron en 2003 invadir también Irak. Y en vez de entrar, capturar o matar a Hussein, y salir, comenzaron otro proyecto de nation building.

De Irak, se retiraron en 2011, luego de 8 años de ocupación, guerra, y casi 5 mil bajas. En Afganistán, las tropas de Estados Unidos y la OTAN se quedaron 20 años (¡!), tuvieron 2,500 muertos, y al solo irse, el débil régimen afgano colapsó incluso antes de que lograran evacuar todas sus tropas. Los talibanes tomaron control de la capital y las tropas extranjeras ni siquiera lograron evacuar a todos sus colaboradores locales, ni hablar de los miles de afganos que pedían asilo.

Este fracaso ha sido un golpe tal vez aún más fuerte para Estados Unidos que el 11 de septiembre del 2001. Aunque en los atentados del 2001 murieron muchísimo más estadounidenses que en la retirada improvisada de Kabul 20 años más tarde, Estados Unidos ganó la simpatía y el apoyo del mundo. En el abandono de Afganistán Estados Unidos sólo sufrió 12 bajas, pero perdió el respeto del mundo.

Esto duele, no sólo a ustedes, sino a todos los que consideran a Estados Unidos un aliado en su lucha contra las tiranías. Centroamérica sería un buen lugar para recuperar la confianza y el respeto perdido en Kabul, mostrando que han aprendido del fiasco en Afganistán. La alternativa a la intervención militar y el nation building no es el otro extremo, no es retirarse y dejar hacer a los dictadores.

Para dejarlo claro, aquí en Centroamérica nadie espera que Estados Unidos nos instale democracia, sólo que deje de hacer alianzas con dictadores y aprendices de dictador, en vez de sancionarlos. El resto lo haremos nosotros mismos.

Saludos solidarios en este aniversario del 9/11,