sábado, 11 de enero de 2014

Carta a Mauricio Funes

Presidente:
Hoy usted va a dedicar otro programa radial a Francisco Flores. Como el décimo. Algunos piensan que es una obsesión suya que data de los tiempos que él era presidente y usted periodista. Yo más bien pienso que simplemente es su rol en la campaña electoral. 

Pero se olvida que usted no es candidato y que tampoco es candidato a derrotar Paco Flores. Con cada día que nos acerquemos a la fecha electoral, haga lo que haga usted, diga lo que diga usted, grita lo que grite usted, la gente va a dejar de poner atención al pleito entre dos hombres, cada uno sentado bajo un enorme techo de vidrio, tirándose piedrotas.
Faltando sólo tres semanas a las elecciones, la gente vuelve su mirada al tráfico y se da cuenta que todavía es caótico debido a la mala coordinación de obras de su ministro. Lo que va a incidir en el ánimo de la gente será nuevamente la falta de empleo, inversión, agua potable, vivienda, seguridad... Y así la gente va a ir a las urnas: preocupada, encachimbada, frustrada por los problemas no resueltos por su gobierno. Por más que usted quiere obligar a los medios y al público a pasar hablando de cheques taiwaneses, sólo va a provocar que la gente se recuerda que también hubo cheques de Salume; que hubo partida secreta de Saca; que hubo transferencias millonarias a Casa Presidencial, tanto de Saca como suya, hasta que la Sala de lo Constitucional los declaró inconstitucionales en el 2011; que así como hubo los “costalitos de billetes” que contó Paco Flores, todo el mundo sabe que los sigue habiendo para ciertos alcaldes y diputados, para movimientos sociales y marchas...
Para investigar bien los cheques, las partidas secretas, las transferencias de Paco Flores, Elías Antonio Saca y Mauricio Funes - habrá tiempo suficiente. Dejemos esto en manos del señor fiscal general, será su oportunidad de mostrar que tiene coraje y de establecer la independencia de su institución.
Entiendo su ansiedad: Aunque no es candidato, su futuro depende de que el que gane la presidencia le otorgue la misma protección que usted le dio a Saca. Pero es demasiado obvio su intento de desviar la atención de los problemas no resueltos por su gobierno. Por esto también la avalancha de propaganda de la “Presidencia Funes” en todos los medios. Que suerte la suya que entre el FMLN y Unidad controlan el Tribunal Electoral y no interviene como debería hacer...
Si quiere aportar a la lucha contra la corrupción, haga transparente el origen y el destino de los dineros que usted ha manejada desde Casa Presidencial – y entregue a la fiscalía las pruebas que tenga en su posesión sobre administraciones pasadas - pero todas, también las que podrían involucrar a Elías Antonio Saca.
Esta sería la muestra más contundente de nuestra madurez democrática: que cuando se asienta el polvo de la batalla electoral, independientemente si ganó Norman Quijano o Sánchez Cerén, los ex-presidente Flores, Saca y Funes sean debidamente investigados y, su hay mérito, procesados. Si usted tiene la conciencia limpia, no tiene nada que temer. Aportar a esta transparencia absoluta podría ser su legado.
Mientras tanto, hasta las elecciones de febrero y marzo, hablemos de empleo, seguridad, agua, escuelas, hospitales, viviendo, carreteras, transporte público...
Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

viernes, 10 de enero de 2014

Carta a los que no creen en la posibilidad de la paz

Esta carta sale publicada el 9 de enero. Hoy hace 33 años, el 10 de enero del año 1981, llegué a El Salvador. Este mismo día estalló la “ofensiva final” de la guerrilla – y con ella, irónicamente, una guerra de 11 años. Yo venía para cubrir la ofensiva – para mi periódico en Alemania, y para Radio Venceremos, que también se estrenó este mismo día.

Venía preparado, pensaba yo. Pero nadie es preparado para lo que me tocó ver en estos días de enero. Por ejemplo: el sargento de la Guardia, que en El Paraíso posó, con una bota y el sable apoyados en el pecho de un muchacho muerto y medio desmembrado, tirado en la calle: “Si quieren pasar, señores periodistas, pasen adelante, pero será por encima de estos hjp...” Y Harry Mattisson, el fotógrafo de Time Magazine, mi tutor en el oficio de fotógrafo de guerra, se bajó del carro, apartó a los muertos arrastrándolos suavemente, casi con ternura, desafiando a los Guardias que lo tenían encañonado. Mis primeras fotos de muertos de guerra, tomados con tanto nervio que en unos les corté al sargento la cabeza, en otro las botas. Ninguna foto mía de esta escena servía - y Harry, con la misma foto, pero tomada con frialdad y experiencia, hizo portada..
¿Cómo iba a estar preparado para ver soldados degollados en el puente de Río Seco en San Vicente? ¿O a dos muchachas ajusticiadas en la ciudad de Chalatenango, a las cuales les habían puesto naipes en la mano, a una un As de Corazones en, a la otra con un As de Trébol. Marcando terreno, me explicaron...
Al calmarse la situación en febrero, la cosa se puso aun peor, aunque no me lo podía imaginar. Los fotos que tomamos ya no eran de muertos en combate, sino de sindicalistas, profesores y estudiantes desaparecidos, torturados y luego botados en Ciudad Delgado, Soyapango, Ilopango, Apopa...
Los mismo lugares ponen los muertos hoy. ¿Por qué me quedé en este país? Porque en medio del terror de la guerra y del terror de hoy, siempre he visto la nobleza de la gente salvadoreña. No solamente de “los civiles” y víctimas, sino también de guerrilleros y soldados, de pandilleros y policías, de escuadroneros y comandos urbanos. Hay muchos violentos en El Salvador, pero la gran mayoría de ellos quiere salir de la violencia y no sabe cómo salir del círculo vicioso. Esto ha sido así en la guerra entre ejército y guerrilla, y es así ahora en la guerra de pandillas...
En los 80 los gobiernos prometieron “un país sin terroristas”, y los guerrilleros “un país sin ejército”. Y encontramos la forma de convivir juntos. Hoy prometen “un país sin maras” - y es igual de demagógico e irreal. Lo que hay que eliminar no son las maras o pandillas, sino la violencia. Si alguien no tiene la capacidad de imaginarse un país donde convivamos también con maras, una vez que dejen la delincuencia, le remito a los días de enero del 1981, cuando llegué al país y me encontré a dos bandos dispuestos a erradicarse mutuamente.
Me dicen que soy ingenuo. Bueno, prefiero ingenuo y no cínico.
Piensen en esto este mes de enero que conmemoramos el inicio y también el fin de la guerra.
Paolo Luers
(Más!/EDH)

jueves, 9 de enero de 2014

Columna transversal: Los fondos secretos y discrecionales

No sé si es legal o ilegal que un presidente salvadoreño acepte cheques millonarios del gobierno (o gobernante) de otro país, supuestamente para “resolver problemas del país”, pero emitidos al nombre del mandatario y sin nunca entrar a la contabilidad del gobierno. O sea, sin rendición de cuentas.

Si no hay una ley que lo declare ilegal, urge dictarla. De todos modos no es legítimo. Un presidente no puede recibir fondos (de nadie, ni de otros gobiernos, ni de empresarios amigos) que entren a una caja de uso discrecional y sin rendición de cuentas. Esta práctica deja abierto cualquier tipo de abuso. Huele a soborno. Huele a enriquecimiento ilícito. Huele a compra de voluntades.
En el caso de los cheques de Taiwán, hasta ahora no hay ninguna prueba que el presidente Flores se haya enriquecido; ni tampoco de ningún otro uso ilegal de los fondos. La situación inaceptable es que simplemente no sabemos qué pasó con estos fondos, por que no hubo ninguna rendición de cuentas y el uso fue totalmente discrecional y secreto - igual que el uso que los presidentes solían hacer de las partidas secretas, antes de que fueran declaradas inconstitucionales en el 2010. Yo no tengo la capacidad de juzgar si en el período de Paco Flores (o sea, cuando la partida secreta presidencial todavía no había sido declarada inconstitucional) era ilegal incorporar donaciones internacionales a esta partida, sin pasar por los registros formales y mecanismos de control del fondo de la nación.
Es el Fiscal General de la República que va a tener que evaluar si hubo ilegalidades - y luego una corte. Pero de todos modos era ilegítimo y antidemocrático y requiere de transparencia. Igual que requiere de transparencia el uso que los presidentes Saca y Funes han hecho de las frecuentes y millonarias transferencias a Casa Presidencial de las diferentes carteras del estado, sin autorización y control de la Asamblea Legislativa, antes de que esta práctica también fuera declarada inconstitucional por la Sala en el año 2011.
El hecho que la partida secreta y las transferencias a Casa Presidencial fueran declaradas inconstitucionales, no significa que su uso anterior a las sentencias fue un acto ilegal. Pero sí significa que los presidentes están, por lo menos moralmente, obligados a rendir cuentas de todos estos fondos.
Estamos habando de sumas considerables que el presidentes Flores recibió de Taiwán, y de sumas aún mucho más grandes que los presidentes Saca y Funes recibieron mediante las transferencias. En el caso de Saca se calcula que se trata de 219 millones de dólares, sobre los cuales no existe rendición formal de cuentas; en el caso del presidente Funes nadie aún ha calculado el total alcanzado hasta la fecha que la Sala de lo Constitucional, en el año 2011, declaró inconstitucionales estas transferencias sin autorización legislativa.
Los presiente Francisco Flores, Elías Antonio Saca y Mauricio Funes nos deben explicaciones. No podemos seguir aplicando el lema “legal, ilegal, da igual”.
(El Diario de Hoy)

martes, 7 de enero de 2014

Carta a Renee Portillo Cuadra

Estimado René:
Te fajaste bastante bien en el debate de candidatos a la vicepresidencia. Sobre todo, mantuviste el Norte: Aunque el candidato del FMLN no estaba presente, no olvidaste que la lucha de ustedes es con el FMLN. No caíste en la trampa de meterte en una discusión inútil con el hombre que tenías a la par, Francisco Lainez, de la fórmula ya derrotada.


El duelo de ustedes es con el Frente, con su gobierno de los últimos 5 años y con lo que nos esperaría si tuvieran otros 5 años, pero esta vez bajo el mando del FMLN&ALBA SA de CV. El pobre Pancho, como no puede criticar en serio al gobierno (del cual su jefe Saca es socio), ¿cómo iba a transmitir la sensación que es urgente un cambio de gobierno? Esta gran ventaja de ser oposición la tuvo que dejar enteramente a vos, y tengo que decir: La aprovechaste bastante bien. Pancho Lainez no se vio mal, parece un tipo preparado y tranquilo, pero uno se preguntaba: ¿Y porqué quiere este hombre llegar al gobierno si parece que no tiene mucho en contra el gobierno actual que pide “5 años más”?
Ya te felicité. Ahora te voy a decir una verdad que no te va a gustar por nada: Te viste muy mal en el tema seguridad. Hubieras podido ganar por knock-out, si hubieras hablado de Seguridad con la convicción que mostraste hablando de la independencia de la Corte Suprema. Cuesta imaginárselo, pero en este tema sensible permitiste que te ganara el representante del proyecto Tony Saca, o sea del gobierno que llevó al colmo de fracaso la política de seguridad pública. Es cierto, hiciste lo imposible para no asumir, en este debate televisivo, la consigna estúpida del “país sin maras” (aunque apareció como 6 veces en el spot de TV que protagonizaste...). Pero tampoco pudiste asumir una posición alternativa y lógica, pero no en sintonía con la “línea oficial” de ARENA. Lo único que tenías que decir era: “El gobierno del FMLN habló mucho de tregua, pero no invirtió NADA en las comunidades, donde se producen y reproducen las pandillas y la violencia. Nosotros vamos a hacer o contrario: Nuestro gobierno no hablará de treguas, pero sí va focalizar la inversión social para rehabilitar las comunidades y crear oportunidades para los jóvenes..."
El único que dijo algo en esta dirección, aunque de manera aguada, fue Pancho Lainez. Y ustedes, quienes son los únicos que realmente lo podría hacer, junto con la empresa privada y la cooperación internacional, no se atreven a decirlo y se quedan con esta tontería del “país sin maras”...
Por suerte, Pancho no supo aprovechar mucho tu flanco débil. Claro, tiene la cola igual de pateada por su jefe que tú con el tuyo, quien aun piensa que ganará votos prometiendo una nueva especie de mano dura. Yo te digo: este discurso, al final del día, pierde votos. Porque en las comunidades también votan...
Pero nunca es tarde. Habrá otro debate el 19, esta vez con Oscar, y habrá segunda vuelta, esta vez sin Pancho...
Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

sábado, 4 de enero de 2014

Carta a nuestros sabios

Muy estimados doctores Abraham Rodríguez y René Fortín Magaña:
Ya en otra columna escribí sobre la reserva moral que, por su suerte y salvación, el país tiene en algunos personajes emblemáticos de su historia política, académica y constitucional. Hoy les puedo poner nombres y apellidos, porque ustedes ya se hicieron escuchar, con su voz de hombres que se ganaron el respeto de la nación, exigiendo a los candidatos a la presidencia que defiendan la Constitución y su pieza angular: la independencia de los órganos de control del poder, la Corte Suprema y sus salas; la Fiscalía, la Corte de Cuentas y el Tribunal Electoral.

Como los diputados no están jugando su papel de padres de la patria, este vacío lo tienen que llenar los ciudadanos más aptos para ser escuchados: los viejos como ustedes, por su sabiduría. Y les tenemos que hacer eco los que tenemos espacio en los medios e influencia en la opinión pública, y los intelectuales jóvenes que ya se están movilizando. No es el momento para guardarse cada uno su capital político y moral, en última instancia consistente de credibilidad. Es tiempo de ponerlo a trabajar en función del país. Juntos podemos hacer la diferencia, para que los que ganen esta batalla electoral se vean obligados a proteger la Constitución. Y para que los que no pueden asumir este compromiso con credibilidad, no ganen.

El primer paso indispensable para defender la Constitución, como ustedes dos ya dijeron con valentía y claridad, es proteger la Sala de lo Constitucional. Es la pieza angular que sostiene el sistema republicano. Quien logra quitar esta pieza, como es la manifiesta voluntad de prominentes dirigentes del FMLN y de UNIDAD, logra hacer caer el sistema que garantiza las libertades y los derechos de los ciudadanos.

Estamos entrando en la recta final de esta carrera electoral. Enero y febrero serán los meses decisivos. Sería un error fatal permitir que en este momento crucial sólo hablen los candidatos y sus partidos. Es
el deber ciudadano de todos de meterse en el debate. De todos que tengamos argumentos y credibilidad.

Hay muchos otros temas importantes: educación, salud, empleo, subvenciones, seguridad. Pero hay que concentrarse en la pieza angular, de la cual todo lo demás depende: la defensa de la Constitución y de la Sala. De nada sirve tener buena educación, salud y seguridad, como en Cuba, sin tener democracia y libertad - como en Cuba.

Ustedes han dado la pauta, exigiendo a los candidatos medidas concretas y garantías de cómo proteger la Sala y la Fiscalía y de cómo reformar y profesionalizar la Corte de Cuentas y el Tribunal Electoral. Hagamos públicas las respuestas o la falta de respuestas. Concentremos la atención de los ciudadanos en lo esencial: Esta campaña no es entre derecha y izquierda, no es sobre quien ofrece mejores escuelas o hospitales. Es entre proteger o destruir la democracia.

Gracias a sus intervención. Y los ilustres en las universidades, iglesias, fundaciones (o en el retiro), que todavía no han hablado, que tomen la palabra. No es tarde. Y no se vuelvan a callar jamás. De nada sirve tener una reserva moral, si no se moviliza. De nada sirve tener capital ético, si no se invierte.

Feliz año, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 2 de enero de 2014

Observador político: En el fondo, nada uevo

Algo raro está pasando: Está cambiando sustancialmente la percepción de mucha gente de quién va a ganar las elecciones, sin que haya cambiado la intención de votos reflejada en las encuestas. En comparación con la situación hace dos meses, mucho más gente piensa que el FMLN puede ganar. Y esto independientemente de su intención de voto: lo piensan no sólo simpatizantes tanto del FMLN, sino también gente de ARENA e indecisos.

¿Qué ha pasado en los últimos dos meses que explica este fenómeno? Mucho y nada. Nada que explique este cambio en la percepción de la tendencia electoral. Nada que explique que unos se llenen de triunfalismo y otros de resignación. Ambos, por cierto, igualmente peligrosos para sus respectivos candidatos...
Las encuestas no lo explican. Han aparecido algunas que dan ventaja a ARENA, otros al FMLN. El promedio de las encuestas más serias describe un empate entre ambos.
¿Lo explican las campañas, el bombardeo de publicidad? Poco probable. Las campañas no han cambiado sustancialmente en los últimos dos meses. La campaña mediática de ARENA sigue igual de mala; la del FMLN-ALBA-Funes igual de buena. Nada nuevo.
En el trabajo territorial, ambas campañas están haciendo un excelente trabajo de acercamiento a la gente. Nada nuevo.
En cuanto a propuestas e ideas que podrían conectar con las angustias y aspiraciones de la gente y así cambiar la correlación de fuerzas, veo nada. Cero por parte de ARENA y cero por parte del FMLN. Nada nuevo. Ambas campañas carecen de lo mismo: prometiendo demasiado, nadie les cree nada. No hay focalización, no hay prioridades claras. Nada nuevo que podría cambiar la situación...
Algunos piensan que la diferencia la hizo la permanente ofensiva de Funes contra ARENA, las acusaciones de corrupción, los 10 millones de Taiwan, el caso ENEL... No lo creo. Si las acusaciones provendrían de un presidente libre de sospechas de corrupción (o de un partido que no se ha ensuciado las manos), las acusaciones harían la diferencia. Pero esto no es el caso. Lo que para unos son los cheques de Paco Flores, para otros son los 3 millones que Funes recibió de Salume. Y lo que para unos es el caso ENEL, para otros es el caso CEL, que implica a Saca y a Funes, no a ARENA. No veo nada nuevo en este terreno, nada impactante que podría explicar que de repente unos canten victoria y otros se resignen.
De todos modos, se sobreestima el impacto del tema corrupción en un país donde la gente ha perdido la confianza a toda la clase política, no a un partido. No creen al acusado, pero tampoco al acusador. Si tuvimos alternancia y resulta que la corrupción sigue igual o peor, ¿qué validez tienen las mutuas acusaciones?
También se tiende a sobrestimar el impacto de la publicidad mediática. Si no hay mensaje claro (y lamentablemente, no lo hay de ninguna de las partes en competencia), la publicidad no impacta mucho. La publicidad política, para ser efectiva, necesita como materia prima proyectos políticos claros, que los puede traducir y resumidos en media docena de mensajes. Si no, puede ser hasta contraproducente.
Entonces, por donde veamos, no encontramos explicación racional porqué en el mes de diciembre se haya producido este cambio de ánimo, que generó pesimismo y temor del lado de la oposición, y optimismo y triunfalismo del lado del FMLN. Nada explica que de repente mucha gente, independiente de su personal intención de voto, piensan posible que el próximo presidente podría sea el profesor Sánchez Cerén. Cosa que hace un par de meses nadie creía posible, ni siquiera sus propios partidarios.
Se trata de un fenómeno que en Alemania lo llamamos “Stimmungsmache”. Literalmente traducido sería algo como la “hechura de ánimos”. Es otra cosa muy diferente que tratar de convencer a alguien con argumentos o ideas. Es influenciar el ánimo de las personas sin apelar a su razón, sino a sus emociones. En esta campaña se muestra la superioridad del FMLN en la guerra sicológica; en la propaganda que pasa debajo del radar de la razón argumentativa. En ella juegan su papel cada uno de los elementos que por si solo no explican el resultado (las encuestas que de repente dan ventaja al FMLN; las acusaciones del presidente contra ARENA, etc.). Pero el papel más prominente en esta estrategia la juegan los que se dejan desanimar, los que se dejan intimidar, y los que dejan de creer en su propia causa. Y los del otro bando que se dejan animar...
Me atrevo a pronosticar que la batería de nuevas encuestas, que saldrán en la segunda semana de enero, va a componer y corregir esta percepción extraña que el FMLN ha logrado crear y que está ganando. 
(El Diario de Hoy)

Primera carta del 2014: A todos

Estimados lectores:
quiero aprovechar la primera carta del año nuevo para abrir espacio al optimismo. El nuestro no es un “país de victimarios y víctimas”, como lo describió Carlos Dada en un editorial de El Faro. Tampoco es la República donde “solo se olfatea la fétida pestilencia de una podredumbre de desagüe”, como la describió el economista Carlos Glower en su última columna  (“Peligran la Impunidad y la República”) en ContraPunto, escrita en el fondo de una depresión que tres días después lo llevó a quitarse la vida.


El Salvador tiene futuro. No está en quiebra. El que está en quiebra es el gobierno, no nuestro país, no nuestra economía. Tenemos una economía tan fuerte que ha sobrevivido, maltrecha pero sin rendirse o colapsar, a dos gobiernos malos, populistas, sin disciplina fiscal, sin incentivos para la inversión, sin seguridad jurídica. Nadie sabe si la economía salvadoreña (este quehacer diario y complejamente entrelazado de miles de empresarios, trabajadores, vendedores, clientes, consumidores) podrá aguantar otros 5 años sin certidumbre e inversión. Pero estoy seguro que al sólo asumir un gobierno que emita las señales correctas, la economía movilizará sus reservas financieras y humanas y se levantará.

El país tampoco está en quiebra moral. Hay una crisis en el actuar de la clase política, en el ejercicio del poder, es innegable. El engaño de empaque que resultó ser Mauricio Funes; el surgimiento de GANA; el cinismo con que partes del FMLN hacen Realpolitik y negocios millonarios; la manera como quedó a medias la autodepuración en ARENA – son síntomas de esta crisis.

Pero no se trata de la quiebra moral de la nación. Hay problemas de corrupción, pero no es cierto que sean reflejo de una inclinación generalizada de los salvadoreños hacia el amaño, la movida, el fraude. Como tampoco es cierto que el alto grado de violencia que vive el esté en el ADN de los salvadoreños. La gran mayoría de salvadoreños son trabajadores, honestos, pacíficos y generosos.

Así como encontramos corrupción y violencia, de repente, en medio de la crisis moral, nos encontramos con importantes reservas éticas: en la juventud, que se levanta para defender a la Sala de lo Constitucional; en los profesionales de la nueva clase media que aspira a una verdadera meritocracia; en ciudadanos que toman protagonismo en la creación de mecanismos pacíficos de solución de conflictos.

De repente nos damos cuenta que detrás de los 4 magníficos de la Sala, que parecen tan extraordinarios, existe una generación de constitucionalistas, muy combativos a pesar de su edad avanzada; y una generación de nuevos profesionales de derecho dispuestos a poner la cara por la Constitución...

Y aunque a muchos les caiga mal, repito lo que ya me criticaron muchos: En medio de la crisis de credibilidad de la clase política, encontré liderazgo positivo y constructivo donde menos lo había esperado: en las cárceles y en los barrios conflictivos de nuestras ciudades.

El Salvador tiene futuro. Nadie me va a quitar este optimismo. Y lo quiero compartir con ustedes antes de que dejen de votar por frustración.

¡Feliz año nuevo! Paolo Lüers
(Más!/EDH)