martes, 2 de septiembre de 2014

Carta a los medios sobre el caso trata de menores

Estimados colegas que dirigen medios:
Un nuevo ‘shitstorm’ está alborotando las redes sociales: en miles de mensajes se expresa la sana indignación sobre una red de prostitución de menores. La gente quiere que se haga justicia. Con razón. Yo también quiero que todo el peso de la ley caiga sobre quienes prostituyen a menores de edad – y esto, obviamente, incluye a los clientes. Los detestables perversos que compran sexo con niñas.

Pero de repente se mezcla algo muy feo en esta tormenta de indignación. Aparecen nombres de supuestos clientes. Aparecen campañas de linchamiento digital. Y aparece la insinuación que los medios de comunicación están callando los nombres de los presuntos implicados para protegerlos, o peor aún, porque provienen de sus filas…
Por muy calientes que sean las pasiones que este caso despierta, hay que manejarlo con cabeza fría. La fiscalía aun no ha presentado cargos contra ningún ‘usuario’ de esta red que supuestamente facilita el sexo con menores. A esta altura no hay ningún indicio que la fiscalía quiera proteger a alguien. Las investigaciones tienen sus pasos a seguir, y sacar antes del tiempo los nombres de los investigados puede complicar o incluso hacer caer el caso, una vez que llegue a la corte. La fiscalía, aunque a veces comete este error, no debe llevar sus casos a los medios antes de llevarlos a los tribunales correspondientes.
Pero resulta que alguien de la fiscalía filtra la copia del testimonio de una de las menores a un periodista que tiene fama de publicar lo que sus fuentes anónimas le filtran – aun cuando no tiene posibilidad de corroborar los datos filtrados. Entonces, Héctor Silva junior publica en twitter una página de un documento que supuestamente (no lo podemos corroborar) representa la declaración ante la fiscalía de una de las mujeres involucradas en el caso.
Por supuesto que este documento, si es auténtico, no debería haber salido al público. Mientras la fiscalía no presenta el caso, es información sumamente confidencial. Su publicación puede tener serias implicaciones jurídicas.
Resulta que en la fotocopia que publica Silva, aparece el nombre de un personaje famoso. Que no lo voy a repetir, porque mientras nadie lo acusa formalmente, nadie tiene derecho de lincharlo. Comienza, entonces, el shitstorm en twitter y Facebook y blogs de dudosa reputación: contra el supuesto cliente, contra el medio donde trabaja, contra los demás medios porque no lo denuncian, contra la voces de cordura que dicen: Esperemos que la justicia trabaje. Si es culpable, que le caiga el peso de la ley y toda la indignación de la sociedad. Mientras tanto, esperemos que actúe la fiscalía.
Por decir más o menos esto, me acusaron de complicidad con la trata de menores. A mi y a todos los medios que no han entrado en el terreno del linchamiento público – y por tanto, no han puesto el dedo a alguien que por el momento sólo salió implicado en un documento filtrado ilegalmente y publicado irresponsablemente.
Los medios como instituciones y los periodistas, como profesionales, no podemos actuar de otra manera. Callarse mientras no hay acusación formal no es cobardía, es responsabilidad. No es complicidad con la prostitución de menores, es la negación de hacerse cómplice de un linchamiento público. Al colega que publicó el supuesto testimonio filtrado le digo: Si usted tiene otras fuentes para implicar a la persona que menciona, preséntelas. Sería legítimo, como resultado de una investigación periodística. Pero reproducir copias filtradas que usted no tiene forma de corroborar, no es profesional.
Felicito a los medios que están actuando responsablemente en este caso. Saludos, Paolo Lüers
Shitstorm = tormenta de indignación, impulsada en redes sociales, que termina en difamaciones y ataques viscerales a quienes no apoyan las acusaciones. 
(Mas!/El Diario de Hoy

sábado, 30 de agosto de 2014

Carta a todos los candidatos

Estimados amigos:
Me dirijo a todos los candidatos: a diputados, a alcaldes, a concejales – y de todos los partidos. Las elecciones son el 1 de marzo del 2015 - o sea faltan 6 meses. Para diputados, la campaña comienza hasta el 31 de diciembre - faltan 4 meses. Para alcaldes y concejos municipales, la campaña comienza el 31 de enero – faltan 5 meses. Esto quiere decir: 5 meses, señores Araujo, Quijano y Bukele (y todos los cientos de candidatos para las otras 261 alcaldías), en los cuales no deben hacer campaña, ni pedir el voto.

Tengan cuidado: Esta vez nosotros, los ciudadanos y votantes, vamos a castigar a los vivos que se quieren adelantar. Recuérdense: Los últimos van a ser los primeros.
Está bien que algunos partidos hagan de manera pública, o sea transparente, su selección de candidatos. El partido que hace elecciones internas, gana cierta ventaja porque sus candidatos reciben atención mediática. Por más abierto y transparente el proceso, más beneficio mediático. Pero esto, por ejemplo en el caso de ARENA, ya estuvo. Ya la oposición tuvo oportunidad de mostrar a la ciudadanía sus nuevas cartas. Pero cuidado, los nuevos candidatos no pueden deslizarse de un solo a una campaña adelantada. Caerían mal y perderían el capital político que acaban de ganar…
Luego los partidos pueden armar un debate público para armar su plan legislativo y sus planes de gestión municipal. Si lo hacen transparente, ganan puntos. Si logran involucrar a la ciudadanía, ganan puntos – sin adelantar la campaña.
En San Salvador ya estamos al punto de entrar en una campaña adelantada que en este caso duraría 6 meses, en vez de un mes que permiten la ley y la decencia. Pero cuidado, señores Walter Araujo y Nayib Bukele, no coman ansias, no comiencen a andar besando señoras de mercado, regalar o prometer babosadas, solo para ponerse a la par del alcalde Quijano, que obviamente tiene la ventaja de estar en la alcaldía. Y cuidada también usted, don Norman, de no usar los fondos del municipio para promoverse, y no valerse de su cargo para ganar ventajas.
Ya vimos al alcalde Bukele dando vueltas en el centro de San Salvador, donde no es alcalde – y aun no es candidato. Está bien que comience a ensuciarse los zapatos, porque solo en redes sociales y lanzando cohetes espaciales no llegará lejos en San Salvador. Pero cuidadito: lo ven metiéndose en campaña antes del tiempo y los capitalinos lo van a castigar. En el caso de Walter Arauja me da la impresión que da igual si hace campaña adelantada o no, de todos modos los capitalinos no le van a hacer caso. Pero bueno, un ex-presidente del Tribunal Supremo Electoral burlándose de las reglas electorales lo puede hacer perder lo poco de simpatía que podrá gozar…
También vemos en acción un “Comando Neto”, haciendo propaganda al vicepresidente de ARENA. Tampoco le ayudará más de lo que le restará…
Nosotros, los periodistas y generadores de opinión, también tenemos que calmarnos. Mucho de la culpa de las campañas adelantadas tuvimos los medios, iniciando el debate electoral antes del tiempo y jalando a los candidatos al ring, mucho antes del campanazo oficial del árbitro. Yo me incluyo. En los meses que faltan hasta que se abra la campaña habrá que hablar más de los problemas a resolver en el país y en la ciudad, y no tanto de los candidatos y sus propuestas. Para esto hay tiempo en enero y febrero del 2015.
A los candidatos serios les deseo prudencia, paciencia y suerte. Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy

jueves, 28 de agosto de 2014

Carta a Salvador Sánchez Cerén

Estimado señor presidente:
Hay unos sindicalistas en Santa Ana, que están esperando respuesta de su presidente. Son los enfermeros del Hospital Nacional San Juan de Dios. Usted recibió de ellos una carta el 27 de julio, donde le invitan a visitar el hospital para conocer de primera mano los problemas que enfrentan. “Nos
avocamos a usted para solicitarle a su distinguida persona que nos visite en nuestro querido hospital nacional, lo esperamos con las puertas abiertas para que conozca nuestras necesidades reales…”
Como su ministra de Salud probablemente no le ha informado, los enfermeros de Santa Ana tienen meses de estar pidiendo la sustitución de la jefa de enfermeros y del director, por incapacidad, por actos arbitrarios contra los trabajadores y su sindicato. También cuestionan el manejo de los recursos, las adquisiciones y la contratación de servicios por parte del director.

Las autoridades de Salud les han prometido sustituir a la jefa de enfermería, pero no han cumplido su compromiso firmado con el sindicato. Por tanto, ahora no les queda otro recurso que pedir hablar con usted: “Le rogamos que ponga atención a nuestra delicada situación, haciendo caso a su discurso y claro mandato que ir a dialogar…”

Esta gente, lejos de ser opositores derechistas, son sindicalistas y servidores públicos que se ponen a su disposición: “Señor presidente, cuente con nosotros para apoyar y emprender día a día luchando para controlar todos los obstáculos y adversidades para cumplir con sus políticas de gobierno… pensando en los miles de pacientes que son atendidos por todos los trabajadores en nuestro querido hospital nacional San Juan de Dios de Santa Ana.”

Presidente, le reto a realizar uno de sus próximos programas de radio y televisión “Gobernando con la Gente” en Santa Ana, en el San Juan de Dios, con micrófono abierto para los enfermeros, los médicos, los pacientes, los jefes cuestionados, la ministra de Salud. Se lo pongo como reto, porque sería una acción audaz por parte de usted: puede convertir su programa de los sábados de un show de propaganda en un verdadero encuentro con la ciudadanía. En cambio, si no se atreve a ir a Santa Ana para debatir con los sindicalistas del hospital, de una vez por todo usted pierde el beneficio de la duda que muchos trabajadores le están dando.

Usted podría decir: este problema lo vamos a resolver sin debate público, mejor voy a mandar a mi secretario de diálogo a ver cómo resuelven. Pero no. Hato Hasbún no va a resolver nada. Hato ya intervino, ya hizo promesas, y nada se resolvió. El reto es con usted, que viene de raíces sindicales - y tiene el poder de poner orden en la mala administración que sufren muchos hospitales. Y tiene que ser un debate abierto y sincero, no una de estas visitas relámpago a hospitales que le prepara su equipo de campaña. Y público, porque estarán discutiendo problemas que afectan a todo el sistema de salud.

Los sindicalistas y los pacientes de Santa Ana lo están esperando, señor presidente. Y este escritor de cartas, también. Porque le cuento un secreto: tengo las mismas raíces sindicales que usted. En los movidos años 70, cuando usted organizó maestros en Andes 21, yo incorporé a obreros migrantes al sindicato IG Metall en Berlin.

Así que no quedemos mal con los trabajadores de Santa Ana. Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

martes, 26 de agosto de 2014

Carta a Juan Pablo Fontán

Estimado Juan Pablo:
No recibiste suficiente apoyo en las elecciones internas de ARENA para convertirte en candidato a diputado. Lo que es una gran lástima, porque para mi fuiste el candidato ideal para impulsar la renovación: joven, proveniente del mundo de los movimientos cívicos, y como fundador y dirigente de ‘Un Techo para mi País’ con una gran experiencia organizativa y un sólido compromiso social. Un tipo que puede sostener debates sobre la necesidad de renovar la esencia ética de la política, pero que al mismo tiempo está acostumbrado a ensuciarse las botas y las manos en los barrancos y los cantones resolviendo problemas con la gente.
Para mi, fuiste el candidato ideal. Sin embrago, las bases de Arena no votaron por vos. Hay dos maneras de explicarlo: o no votaron por vos, porque sabían qué tipo de candidato sos - y qué impulso de cambio pueden esperar de vos; o no votaron por vos simplemente porque no te conocen. En el primer caso, el resultado negativo expresaría un rechazo político a tu postura de renovación y compromiso social. Esto sería gravísimo, porque significaría que la mayoría de los militantes de Arena no quiere la renovación. Cosa que no creo, porque votaron por los de otros candidatos renovadores.
Considero más lógica la otra explicación: no votaron por vos, porque no lograste proyectarte como potencial líder de la renovación. En este caso, no hay ninguna razón de tirar la toalla, y lo que te toca es seguir trabajando para que la corriente renovadora en la oposición agarre más fuerza, más transparencia y más apoyo popular. Me alegra de sobremanera que vos, son ninguna vacilación, decidiste ir por este camino, anunciando que vas a seguir trabajando, dando apoyo a lo que se está conformado como corriente de renovación en el partido. Te felicito por esto.
Y tienes toda la razón: Los resultados de la contienda interna del 24 de agosto son sumamente positivos. Es un primer paso bien dado. El partido se abrió, entraron nuevos liderazgos – y fueron las basas que abrieron las puertas. Era una elección de apertura, no para definir un nuevo rumbo del partido. Y la apertura se logró.
Ahora el espectro de lo que ARENA representa ante la nación es mucho más amplio, con mucho más vínculos entre partido y sociedad. No se cambió el carácter ideológico del partido, pero sí se amplió. Hoy existe pluralismo. Aparte de los sectores conservadores, que también se consilidaron con algunos de los candidatos electos el 24 de agosto (los militares, los fundadores, los hermanos Rodrigo y Roberto Ávila), entraron con el mismo derecho y la misma fuerza liberales, activistas de movimientos sociales, profesionales progresistas. Juntos con dirigentes como Ana Vila, David Reyes, Edwin Zamora, René Portillo Cuadra, Rodrigo Molina y otros van a formar una poderosa corriente renovadora.
Esto es un logro que tal vez no muchos dentro de la oposición han entendido en toda su dimensión. Las bases de un partido, que durante décadas se mantuvo cerrado frente la sociedad, impusieron la apertura y la conversión de ARENA en una partido plural, con amplitud y diversidad de pensamientos, incluso con competencia interna de ideas.
Esta competencia sana dentro de un partido que ya no es vertical, autoritario y monolítico sino ahora es horizontal y plural se expresará plenamente en el voto por cara en las próximas elecciones. Son los votantes que el 1 de marzo del 2015 van decidir si quieren ser representados por el veterano general Juan Orlando Zepeda o por el joven empresario John Wright Sol; por el ex ministro y candidato presidencial Rodrigo Ávila o por el libre pensador Juan Valiente; por la diputada actual Silvia Estela Ostorga de Escobar, que nadie conoce, o por Mayteé Iraheta, la candidate más joven que representa la juventud de Sonsonate…
A partir de ahora, el partido opositor es más amplio, se dirige a sectores más variados, y tiene ofertas para nacionalistas y liberales, conservadores y progresistas.  
Para vos, Juan Pablo, y los jóvenes que apostaron a vos, habrá espacio y trabajo de sobra.
Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

sábado, 23 de agosto de 2014

Carta a ARENA

Voy a abusar de este espacio de opinión. El 19 de agosto dirigí una carta a los militantes de ARENA que el domingo 24 van a decidir sobre las candidaturas a diputados de su partido. Bueno, los que no están reservadas para los actuales diputados. Pero este acto de apertura, relevo y democracia interna de uno de los partidos mayoritarios es tan importante que le voy a dedicar otra carta. No importa que los ortodoxos de derecha digan que es una intervención indebida de alguien ajeno al partido en sus asuntos internos. No importa tampoco que los ortodoxos de izquierda digan que con esto me destapo como arenero.
Ambos están equivocados. Lo que está pasando con esta elección interna de ARENA es un paso de apertura hacia la sociedad civil. Un cambio en la relación partido-sociedad. Por tanto, desde la sociedad civil todos tenemos derecho de intervenir. Si en el FMLN se diera una proceso parecido, con gusto intervendría - así como lo hice cuando los renovadores aun formaban parte del Frente y hubo un debate abierto sobre estrategia, democracia interna y el futuro de la izquierda…
Me hubiera gustado que el proceso de apertura y democratización de ARENA fuera más coherente e integral. Me hubiera gustado que TODAS las candidaturas, incluyendo las de los actuales diputados, fueran sujeto a debate, evaluación y decisión de las bases. Me hubiera gustado que el partido hubiera salido activamente al encuentro de la sociedad civil y sus organizaciones para identificar a nuevos candidatos que pueden representar a la ciudadanía y dar nuevos impulso a la oposición. Me hubiera gustado que esto se hubiera convertido en una verdadera elección primaria.
Me hubiera gustado -y creo que hubiera sido sumamente positivo para el país- que en esta primaria se hubieran relavado la mayoría de los diputados.
Pero esto no va a pasar. El proceso es más lento, más tímido, menos audaz – pero constituye un paso bueno. Y  depende de ustedes sacarles el mejor provecho y llevarlo a los mejores resultados.
También me hubiera encantado que más líderes surgidos en la sociedad civil se hubieran apuntado para pasar de la puerta que Arena les abrió. Pero algunos sí se apuntaron y hay que apoyarlos.
Hoy apenas se inicia el proceso de relevo de ideas y liderazgos. Pero ustedes tienen la oportunidad de volverlo irreversible y darle la fuerza necesaria para que en las elecciones del 1 de marzo del 2015 cambiemos el mapa político. Para esto, ustedes tienen que apostar a la renovación y la apertura. O sea, a los candidatos que representan esta tendencia.
¿Cómo? Priorizando el voto para las caras frescas que representan la nueva alianza con la ciudadanía, con los independientes, con la juventud, con la masa citica de la sociedad. Para que la gente entienda y apoye la apertura de ARENA, las caras nuevas tienen que recibir un mandato fuerte en la votación del 24.
En este sentido, yo me tomo el derecho a recomendarles votar por Juan Pablo Fontán y Johnny Wright Sol en San Salvador, y por Juan Valiente en La Libertad. Los conozco lo suficiente para apoyarlos públicamente. Hay otros que no conozco personalmente, pero a lo mejor ustedes sí los conocen como buenas alternativas para dar sentido al voto por cara en las elecciones de marzo: Jorge Santacruz y José Roberto Zablah en San Salvador; Felissa Cristales y Ricardo Andrés Velásquez Parker, en La Libertad; Lucrecia de Domínguez y Maytee Iraheta, en Sonsonate; Claudia Gazzolo de Munguía en Ahuachapán; Javier Palomo en Santa Ana; e Irma Patricia Zavala, en San Vicente. Si hay otros que se me escaparon, cada uno de ustedes complete la lista. Pero aprovechen la oportunidad y apuesten al futuro.
Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy

jueves, 21 de agosto de 2014

Columna transversal: País quebrado y Estado fallido, dos distracciones

Dos diagnósticos fatalistas se han puesto de moda en El Salvador: que ‘el país está quebrado’ y que ‘somos un estado fallido’. Ambos son falsos. Falacias irresponsables. Son peligrosos, porque socavan la confianza en un país, cuya economía y seguridad ya están en crisis – y las puede terminar de hundir. Self-fulfilling prophecy - profecía autocumplida.

El país no está en quiebra, las finanzas públicas están en quiebra.
Tenemos gobiernos que fallan ante su responsabilidad, pero no un Estado fallido.
Mal gobierno, mal manejo de finanzas públicas, y políticas públicas erróneas ponen un país en crisis, pero solamente terminan llevándolo a la quiebra económica y a un estado fallido si la sociedad pierde la confianza en su capacidad de superar esta crisis.
Un país es mucho más que un gobierno y sus políticas, y la economía de un país es mucho más que sus finanzas públicas.
La economía salvadoreña ha aguantado políticas públicas erróneas y populistas de las administraciones Saca y Funes. Ha perdido su capacidad de generar crecimiento, pero no ha quebrado. La economía ha sobrevivido tres reformas fiscales, que nos han traído nuevos impuestos y menos transparencia. Todas las reformas fiscales son malas si no hacen más simple y transparente el sistema tributario. Nuestra economía ha sobrevivido el declive en todos los diferentes índices que miden el clima adecuado para inversiones;  ha sobrevivido la sistemática confrontación del gobierno Funes con el sector privado - y no ha quebrado. Todavía crecen la exportación y la industria. Todavía tenemos una economía que puede recuperar su crecimiento mañana, con tal que las políticas públicas dejen de restringirla y focalicen la inversión pública consecuentemente en educación y una seguridad basada en la inclusión social y la transformación de los guetos.
El problema de las finanzas públicas, que el gobierno del FMLN, lejos de resolverlo, está profundizando, se puede volver manejable con la conjugación de varios factores: crecimiento económico, austeridad en el gasto público, y políticas públicas que logren comprometer al sector privado en estrategias de largo plazo.
Expertos en la materia afirman que incluso las finanzas del Estado, aunque son mal manejadas por los gobiernos del FMLN, podrían sanarse a corto plazo con medidas adecuadas que perfectamente están al alcance de un ejecutivo y una legislativa responsables. O sea, no es un problema estructural, es reflejo de políticas erradas. Pero estas se esconden detrás de la falsa imagen de un país quebrado. Se habla de nuevos modelos económicos, en vez de revisar de fondo las políticas públicas adoptadas por los dos gobiernos del FMLN.
Algo parecido pasa con la afirmación irresponsable que El Salvador es un “estado fallido’. Fatalmente, se juntan corrientes de izquierda que quieren empujar al FMLN hacia cambios más fundamentales (o incluso fundamentalistas). En esta categoría caen las posiciones de Héctor Silva hijo, quien difunde la tesis que la PNC, por a infiltración de ex-militares y sus conexiones mafiosas, tiene un pacto con el crimen organizado. No habla de individuos que, igual que en cualquier policía del mundo, dentro de la PNC pueden tener conexiones con el crimen organizado – habla explícitamente de un problema institucional y estructural: la PNC como institución está comprometida y por tanto no puede cumplir su rol de combate al crimen. Ergo: estado fallido.
Lo más absurdo es que estas posiciones son retomadas no sólo por voceros de  la UCA, de El Faro y de FESPAD, sino igualmente por representantes oportunistas de la derecha.  En su afán de criticar al FMLN y su gobierno les conviene la teoría de la quiebra y del estado fallido. Echan al niño con el agua de la bañera. En vez de someter las políticas de seguridad del gobierno a un análisis crítico y proponer alternativas, hacen juicios sumarios con el veredicto de un estado fallido. El argumento: si el estado, en partes de su territorio, no puede mantener el control, ni garantizar los servicios básicos ni imponer el monopolio estatal de ejercer violencia, se trata de un estado fallido. Felicidades: aplicando criterios tan generales, toda América Latina se compone de estados fallidos, tal vez con excepción de Chile, Costa Rica y Uruguay. Ni hablar de África, el mundo árabe  y buena parte de Asia. Entonces, “estado fallido” se vuelve sinónimo de subdesarrollo, tercer mundo, país en desarrollo… Felicidades, ¡excelente análisis!
Igual que en el tema económico, aquí aplica lo mismo: el gobierno y sus políticas están fallando, hay que cambiarlos, urgentemente. Cuando una habla de “estado fallido”, esto parece imposible. Reparar un “estado fallido” requiere mucho más que una corrección de políticas públicas o un cambio de gobierno. Implica una refundación del estado, cambios en la correlación de fuerzas entre gobierno, poderes, sociedad, sector privado. Sólo la izquierda troglodita puede tener interés en una refundación del estado. Por esto promueve la tesis del ‘estado fallido’, echando la culpa a los 20 años de ARENA…
(El Diario de Hoy

Carta al arzobispo

Estimado monseñor José Luis Escobar Alas:
Espero que lea mi columna transversal que hoy mismo sale en las páginas editoriales de El Diario de Hoy, sobre su tema favorito de los últimos días: el “estado fallido”.


No tenemos “estado fallido”. Tenemos un gobierno que falla. Digo esto para que nadie confunda mi posición con la del gobierno del FMLN, que también rechaza la tesis del “gobierno fallido”. Claro, tiene que defenderse, nadie quiere ser gobierno de un estado fallido. Pero peor aun sería para el gobierno reconocer que el fallido es él, no el estado…

El presidente, en un acto en honor a los policías muertos en el cumplimiento de su deber, lo mandó a callar. Es más, el presidente le reclamó, básicamente diciéndole: Y usted, ¿por qué habla de “estado fallido”, si su iglesia es parte de nuestra estrategia de seguridad? Bueno, usted en algún momento se dará cuenta que hasta la fecha, lo único de lo cual ustedes y el PNUD son parte es una estrategia de relaciones públicas para hacernos creer que hay estrategia de seguridad…
Usted, monseñor, como vocero de la Iglesia Católica tiene que tener cuidado con sus palabras. No para ahorrarse reclamos del gobernante, estos no importan, sino para preservar su autoridad moral ante la nación. Aunque su antecesor y usted mismo han hecho un uso inflacionario de su intervención política de todos los domingos, todavía está viva la tradición de monseñor Oscar Arnulfo Romero – y ella da mucho peso a la palabra política del arzobispo. Usted no debería hablar de “estado fallido”, sino más bien de lo que hay que exigir al gobierno para que nunca lleguemos a esta calamidad…
 
Y si su Conferencia Episcopal ya está comprometida con la iniciativa publicitada del gobierno de crear una política de seguridad del estado, ustedes deben hacer transparente esta su participación, sus términos, y sus condiciones. Para la Iglesia tiene mucho sentido participar en la búsqueda de la paz, así como lo ha hecho su obispo hermano Fabio Colindres. Es su deber. Pero tiene que hacerlo de manera transparente, para poderse convertir en el instrumento de la sociedad civil frente al gobierno y sus autoridades. Lo que no se vale es, por una parte, hacerse instrumento de las estrategias del gobierno, y por otra parte (y para lavarse la cara), hablar de “estado fallido”.
Tendremos un “estado fallido” cuando además del gobierno también falle toda la sociedad civil – y esto incluye la Iglesia… y los partidos, el sector privada, la academia, la opinión pública. No estamos en este punto.
Con todo respeto, le pido revisar sus discurso. Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy