sábado, 30 de enero de 2016

Carta a los agentes de la PNC: Tienen razón, pero no pueden extorsionar

Estimados policías:
Tienen razón, los salarios que les pagan no corresponden al grado de responsabilidad y riesgo que el estado les exige asumir todos los días. Gana más un ordenanza en la Corte o en la Asamblea que un policía que a diario arriesga su vida. Es absurdo e injusto.

Tienen razón también en exigir al gobierno que les facilite los recursos necesarios para hacer su trabajo con dignidad y eficiencia. Sin vehículos, armas, sistemas de comunicación, uniformes adecuados su trabajo se vuelve menos profesional y más peligroso.

Tienen razón incluso en pedir que el gobierno y la dirección de la PNC dejen de improvisar y que definan estrategias y planes operativos de Seguridad que sean consistentes e integrales y que tengan claridad de metas. Sin una conducción profesional, los que pagan el costo de la ineficiencia e improvisación son ustedes que andan en la calle.

Tienen razón de plantear que el gobierno les está metiendo en un conflicto que trasciende el carácter policial y adquiere carácter de una guerra. Además una guerra que no se puede ganar y en la cual todos pierden, sobre todo los policías y sus familias. El gobierno no tiene derecho de mandarlos a reprimir a las comunidades y matar a pandilleros - y luego dejarlos solos en sus barrios…

En todo esto, ustedes tienen razón 100% - y la opinión pública los tiene que apoyar.

Donde no tienen razón es cuando extorsionan al gobierno (y por tanto a la sociedad que han jurado proteger). Un cuerpo armado como la PNC no puede ir a la huelga, y mucho menos amenazar con acciones violentas para promover sus reivindicaciones, por más razonables que sean. Ustedes no pueden bloquear carreteras, ni tomarse a la brava edificios públicos. Como fuerza del orden no pueden crear desorden.

Ustedes tienen que usar la fuerza de sus argumentos y convencer a la opinión pública para que ejerza presión sobre el gobierno para mejorar sus condiciones. Si ustedes convencen a los ciudadanos que así como actúa el gobierno está poniendo en peligro la eficiencia y la integridad de la policía, y por tanto la seguridad de todos, la sociedad se va  a movilizar para que el gobierno cumpa a los policías.
Para convencer a los ciudadanos para que obliguen al gobierno a cambiar sus actitudes con la policía y sus planes de seguridad, ustedes tienen que estar siempre a la par de la gente, abstenerse de cualquier abuso de autoridad y de violencia. Una población que tiene confianza a su policía, no la va a dejar sola. Si nosotros entendemos que ustedes, los policías no están luchando por privilegios, sino por mejores condiciones para protegernos, los vamos a apoyar – y no tendrán necesidad de incurrir en huelgas, movilizaciones violentas y amenazas.

Marchar a Casa Presidencial encapuchados y armados, removiendo las barricadas de la UMO, es una acción muy delicada. Esta vez no hicieron daño a nadie, pero violaron la legalidad, cuando ustedes son los que la tienen que proteger y garantizar.

Un gobierno no puede dejarse extorsionar por sus propios cuerpos armados. Es por esto que la ley no les da el derecho a sindicalizarse e ir a la huelga como los trabajadores públicos. Ustedes tienen derecho de organizarse y de expresarse libremente – nadie les puede quitar esos derechos constitucionales. Pero no a sindicalizarse para ir al paro de labores.

Hagan uso de sus derechos, sobre todo de la libertad de expresión, y de manera legal y pacífica lograremos juntos resolver los problemas. Porque los problemas de los policías son los problemas de toda la sociedad.

Les saluda Paolo Luers
(Mas!/El Diario de Hoy)

viernes, 29 de enero de 2016

Columna Transversal: Pactos con el diablo o renovación

Muchos piensan que a ARENA le hace daño que haya debate interno y que este se exprese públicamente. Todo lo contrario: Hace falta más debate. Y hace falta que sea más público y transparente - pero sobre todo que sea más sustancioso, más político.

El hecho que Neto Muyshondt y Norman Quijano critican abiertamente al presidente del partido, Jorge Velado no tiene nada de mal. El hecho que uno de los tradicionales donantes de ARENA le haya declarado la guerra abierta a Jorge Velado, sin que el partido le haga caso, me parece una maravilla. La manera como los diputados nuevos bloquearon el intento de alistar los votos de ARENA para reelegir al fiscal saliente Luis Martínez; el hecho que Johnny Wright crítico ante los micrófonos de la Asamblea (y no en reunión interna a puerta cerrada) la manera poco transparente cómo su partido había llegado a un acuerdo con el FMLN sobre el nuevo fiscal general Douglas Meléndez; el debate que esto provocó entre los diputados; las diferencias entre los miembros areneros de la Junta Directiva sobre el seguro privado de la Asamblea; la propuesta de Juan Valiente de reducir la Junta Directiva de la Asamblea y la oposición dentro de la fracción a esta iniciativa… todo esto son muestras de apertura y amplitud de ARENA. Por tanto son síntomas de fuerza, no de debilidad.
La crítica que yo haría a los participantes de todos estos debates internos no es que lleven a conocimiento público las diferencias, sino que no las profundizan con más claridad. Quisiera ver claramente definidas las posiciones políticas e ideológicas que defienden los que quieren desbancar a Jorge Velado. Quisiera que la crítica permanente que le hace Norman Quijano y Neto Muyshondt vaya acompañada con posiciones claras sobre el proceso de renovación y apertura que facilitó Velado en su partido.  
Quisiera que los renovadores del partido que apoyan a Jorge Velado obliguen a don Tomás Regalado a que deje de esconderse en el anonimato y que argumente en público porque está en campaña para sustituir al actual presidente del COENA. Desde afuera de ARENA y su contorno se percibe que se avecina un enfrentamiento entre los conservadores y los liberales; entre los que quieren mantener vivo el carácter mercantilista de ARENA y quienes quieren avanzar en la renovación para erradicarlo de una vez por todas. Pero esta disputa, hasta ahora, queda en lo oscuro, sin que nadie tome posiciones claras. Se habla de cargos, pero no de ideas.
ARENA tiene dos opciones de cómo lidiar con sus diferencias: evadirlas, siempre buscando arreglos, pero no sobre la base de definiciones políticas, sino de repartición de cuotas; o llevar las diferencias a definiciones y hacerlas públicas.
Creo que urge que opten por la definición. ARENA, para tener éxito electoral en el 2018/19, tiene que mostrar que en su seno hay pluralidad, tolerancia y libertad de debate. Pero esta amplitud no puede significar que sigan coexistiendo tendencias no compatibles. Con la necesaria renovación democrática y liberal de ARENA no son compatibles las viejas mañas de sectores económicos que quieren favorecer sus negocios mediante el partido y el gobierno. Con la apertura a la sociedad civil y el libre debate interno no es compatible que haya poderes fácticos que piensan que con unas llamadas telefónicas pueden desbancar a presidentes del partido o poner candidatos. Si estos sectores, ante el avance de la democratización en el partido, inician una lucha por el control para detener este proceso y preservar sus privilegios, el partido debe aceptar el reto, derrotarlos - y mostrar al público que la vieja ARENA dominada por estos sectores económicos ya no existe.
La alternativa sería evadir el conflicto hacer pactos con el diablo – siempre y a nombre de la unidad. Lo que pasa es que esto no es alternativa, pensando en la nueva relación que necesita establecer el partido con la sociedad civil para poder construir una nueva mayoría y cambiar el rumbo del país en los años 2018/19.


(El Diario de Hoy)

jueves, 28 de enero de 2016

Carta a la ministra de Salud: Erradiquemos las 7 pestes

Estimada doctora Violeta Menjívar:
Tenemos años de pelear con el Dengue. Como nunca logramos vencer al causante de la epidemia, terminamos aprendiendo a vivir con la enfermedad. Nos cayeron las 4 cepas del Dengue. Las aguantamos. Luego el Chikingunya, igual lo aguantamos. Ni modo.


Y ahora nos cayó el Zika. Todas estas pestes tienen un solo culpable: el maldito sancudo llamado
Aedes Aegypti. Por esto las llamo las plagas de Egipcio, que eran 10; ya tenemos 6, pero así como vamos, nos van a caer rápido las otras 4…

Y al Zika no nos podremos enfrentar a la guanaca: sobreviviéndolo, aprendiendo a vivir con el desastre, porque tiene esta horrible complicación: A infectarse una mujer embarazada, su bebé puede nacer con una malformación genética llamada microcefalia, que causa que el cráneo y por tanto el cerebro del recién nacido no se desarrollan normal. El Zika ya causó miles de casos de microcefalia en América Latina. Con esta peste no se puede convivir…

Hay que erradicar al maldito sancudo Aedes Aegypti. Y en esto, doctora, ustedes están fallando. Las fumigaciones con insecticida, aunque fueran sistemáticas y permanentes (lo que lamentablemente no son, y por esto se ha propagado tan rápido el Zika), podrían servir para reducir los sancudos, si el gobierno se pone las pilas – pero nunca los erradicaremos de esta manera.

Los británicos ofrecen un método nuevo, que sí es para erradicar: Están criando sancudos genéticamente alterados, y cuando sueltan millones de estos, toda esta raza de sancudos deja de reproducirse – y desaparece.

Dicen los ingleses que El Salvador, por su tamaño y su característica geográfica, sería un territorio genial para comprobar, en la práctica, la eficiencia de este método innovador. Estoy seguro que los ingleses nos ofrecerían un precio muy cómodo…

Porque realizar este experimento en El Salvador les serviría a ellos como el ensayo necesario, en un territorio manejable, para luego poder vender esta tecnología a países grandes como Brasil, México, Colombia… Igual serviría al ministerio de Salud, porque entonces ustedes podrían mostrar algo más útil que este ridículo llamado a las mujeres de no embarazarse. Y obviamente servirá a la población salvadoreña, porque se erradicaría el causante de todas estas malditas pestes: las 4 cepas de Dengue, el Chikingunya y el Zika.

¿Por qué no se hace? ¿Por qué usted no agarra el teléfono y habla a Inglaterra, o por lo menos a la embajada británica en San Salvador, que ofreció sus buenos oficios para negociar un acuerdo con la empresa que está ansiosa a hacer el ensayo en El Salvador? Me imagino que tienen miedo a lo nuevo, y que la palabra ‘transgénica’ les suena políticamente incorrecta… Piensan en Monsanto y sus granos transgénicos. Pero en este caso, el daño que haría la tecnología genética sería solamente a los malditos sancudos, no a los humanos. Estoy seguro que una fumigación permanente con insecticidas, como sería necesaria para combatir las pestes, sí tiene efectos secundarios que pueden afectar la salud nuestra.

Y en serio, doctora; No puede ser política del Estado decirle a las mujeres que dejen de embarazarse.

Vaya, doctora, aquí le mando el teléfono en la ciudad de Abingdon en Inglaterra, cerca de Oxford:
+44 1235 832393. La compañía se llama Oxitec y la información la encuentra en www.oxitec.com.

En caso que no hable inglés, doctora, estoy seguro que tienen ejecutivos que hablan español, porque como le dije: están muy interesados en el mercado latinoamericano que es escenario de esta nueva epidemia llamada Zika.

Saludos, Paolo Luers
(Mas!/El Diario de Hoy)

miércoles, 27 de enero de 2016

Carta a Francisco Flores: Hang in there! ¡No te rindas! ¡Hacele huevo!

Estimado Paco:
Espero que te recuperés, y plenamente. Te lo deseo, de toda corazón, por el bien tuyo y de tu familia, obviamente, pero también por el bien del país, de la justicia. La gente quiere (y merece) justicia. Y el caso tuyo es emblemático: la primera vez que un expresidente enfrenta la justicia. Casi automáticamente, tu caso se ha convertido en el gran test del sistema: ¿Habrá justicia o habrá impunidad? Y yo agrego otra disyuntiva, que ya también mucha gente siente: ¿Habrá justicia o habrá venganza?

Los que están detrás del juicio paralelo – juicio político y mediático – contra vos, Mauricio Funes y Cia., han tratado, con demasiado éxito, meternos en la cabeza que la única manera de hacer juicio en el caso Flores-Taiwán es tu condena. Pero ya muchos se dieron cuenta que esto no es cierto: Con razón a ‘Su Majestad la Justicia’ siempre la retratan con una venda sobre los ojos; ella es ciega políticamente, y ante ella todos somos iguales. O es así, o no es justicia.

A vos te tienen que vencer en juicio o sobreseerte. Ambos desenlaces son válidos, son justicia. Hay que aplicar justicia a los culpables, pero también a los inocentes. Y el que no ha sido vencido en juicio es inocente. Punto.

En el caso tuyo, luego de todas las campañas políticas y mediáticas de Mauricio Funes, Luis Martínez, Walter Araujo, y muchos (no todos) del FMLN, la justicia nos debe la prueba que está funcionando; que aquí no hay impunidad para los culpables ni venganza  para los inocentes.

Por esto, estimado Paco, no sólo te deseo a vos como persona que logrés salir bien de esta prueba, también lo deseo al país, para que puedas tener el juicio justo que merecés luego de la precondena y, hay que decirlo, el silencio de los cobardes y oportunistas.

Estás en coma, y por suerte no tenés que darte cuenta de la miseria humana que se manifiesta en sectores del país que confunden justicia con venganza. Deseo a tu esposa, tus hijos y a todos tus familiares y amigos que tengan la estoicidad que se necesita para aguantar esto.

Si este derrame cerebral te termina quitando la capacidad de enfrentar tu juicio, quedarías condenado en la opinión pública. Solo un juicio justo y transparente, ante los ojos de toda la sociedad, puede quitarte el estigma que ya lograron pegarte en el juicio mediático. O confirmarlo.

Yo no sé si al fin sos culpable de los delitos que te acusan o no. Hasta ahora no me han convencido las pruebas. En otras publicaciones he dicho que no tengo dudas de tus pecados contra la ética política, por esto ahora tenemos una Ley de Partidos que afortunadamente regula el financiamiento de campañas electorales. Pero por nada me han convencido que te has enriquecido de fondos públicos.

Repito: Deseo que te recuperés plenamente. Saludos,
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(Mas! / El Diario de Hoy)

sábado, 23 de enero de 2016

Carta a Mari Carmen Aponte: EE.UU. no tiene amigos, pero usted sí

Estimada amiga:
Dicen que Estados Unidos no tiene amigos, solo intereses. Y es cierto, no solo para Estados Unidos, sino para países en general. Y así se comportan, por lógica, la mayoría de embajadores, cancilleres y otros funcionarios.
Pero los que repiten esta frase como verdad absoluta, no la conocen a usted, Mari Carmen. Usted ha sido la excepción, la sorpresa, la mujer que ha roto los moldes de la diplomacia. Usted ha sabido combinar los intereses de su país poderoso, no solo con los intereses de nuestro país insignificante, sino además -y esto es lo realmente excepcional- con amistad, con confianza, con calor humano, y con genuino afecto.
 No sé si esto fue la idea del presidente Obama cuando la nombró como embajadora en El Salvador, y cuando luego defendió su nombramiento contra toda una campaña de la oposición republicana. Más bien lo dudo. Me parece que todo este conflicto sobre su nombramiento nada tuvo que ver con su persona, y que simplemente fue parte del enfrentamiento entre la Casa Blanca de Obama y el Senado controlado por el Tea Party…
Sea como sea, usted llegó aquí – y en tres patadas (más bien tres “abrazos”) se ganó el cariño de todo el mundo. Pero también el respeto. Usted mostró que hay situaciones donde la mejor manera de defender los intereses de su país es romper la distancia que genera su cargo. Usted mostró que la genuina amistad puede ser la mejor forma de promover el interés de su país.
No solo proyectó con gran calidad humana y credibilidad la cara amigable de su gobierno (todas las iniciativas de crecimiento económico, por ejemplo; y la presión al gobierno del FMLN de no pasarse de la raya en sus ataques contra la empresa privada) – usted incluso supo compensar con amistad genuina la cara fea de su gobierno. Y esto es la parte difícil…
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Le voy a poner un ejemplo: Yo mantengo una posición muy crítica a la manera como su gobierno interfiere en el debate sobre seguridad pública en nuestro país. Estoy convencido que es un error muy peligroso que Estados Unidos siga supeditando su política hacía Centroamérica a sus viejas (y ya fracasadas) estrategias de seguridad nacional y la guerra contra el narcotráfico – y no a la lógica del desarrollo social y económico de los países. Esto se refleja en la imposición de conceptos de seguridad pública derivados de su vieja filosofía de contrainsurgencia: conceptos que priorizan la represión y las soluciones militares encima de la búsqueda de inclusión social y prevención.
Hemos tenido discusiones fuertes sobre esto, usted fielmente defendiendo las políticas, limitaciones y los amarres de su gobierno, yo cuestionándolos – pero en nada ha afectado la relación de mutua confianza y amistad. Es una experiencia muy extraordinaria con una embajadora de Estados Unidos, y estoy convencido que es resultado de sus cualidades muy personales – mucho más que de la renovación de las políticas externas de su gobierno.
Precisamente a esto se deben las incontables expresiones de agradecimiento y cariño que usted está recibiendo de tanta gente en El Salvador, ahora que pronto se va a despedir de nuestro país.
Usted ha dado a las políticas de Estados Unidos una cara humana, incluso cuando estas políticas no han sido del todo amistosas. Y lo ha hecho de una manera honesta, no para tapar el lado oscuro de la política del imperio, sino para compensarlo. No con palabras, pero con hechos y actitudes usted nos transmitió este mensaje: “Mientras yo sea la embajadora, tal vez no puedo corregir todos los errores que comete mi país, pero sí puedo evitar que se impongan de manera cínica … Voy a ser su amiga incluso cuando mi país se equivoca…”
Gracias, Mari Carmen, siga en su nuevo cargo de embajadora ante la OEA haciendo para América Latina entera lo que hizo para El Salvador. Un abrazo,
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(Mas!/El Diario de Hoy)

jueves, 21 de enero de 2016

Carta al vicepresidente: Retiro lo dicho



Estimado Oscar Ortiz:
Me equivoqué. Cuando te escribí la semana pasada (Carta al vicepresidente: “Es tu hora, agarrá Seguridad”), estuve pensando en el Oscar Ortiz que conozco: el alcalde cercano a la gente, que caminaba las calles de Santa Tecla y platicaba con los paseantes. Estuve pensando en el Oscar Ortiz que tuvo los huevos de convocar a los pandilleros de Santa Tecla a un acto en la plaza pública para retarlos a participar en la construcción de un “municipio sin violencia”. Fue una carta al Oscar Ortiz quien en una reunión con 11 alcaldes, varios de ellos de ARENA, dijo que la seguridad no era un asunto del partido sino del país, y que juntos podían reducir la violencia, promoviendo el diálogo como método de la inclusión social y productiva de los que hoy andan al margen de la sociedad y la ley. Me dirigí al Oscar que pidió al secretario general de la OEA que siga funcionando como garante de este proceso – aunque el siguiente gobierno, del cual vos sos el vice, lo mandó al carajo y le dijo que no interviniera…
En resumen: escribí al Oscar que conocí antes de que se convirtiera en vicepresidente de la República – y te pedí asumir la dirección de la política de Seguridad para lo que resta del gobierno del FMLN.

Lea: Carta al vicepresidente: Es tu hora, agarrá Seguridad. De Paolo Luers


Me equivoqué, porque este Oscar ya no existe. El que existe y hace pocos día habló en televisión es alguien que repite, mentira por mentira, lo que dicen los actuales responsables de la política de Seguridad y sus desastrosos fracasos. Dijiste en la entrevista de Nacho que los 6.600 salvadoreños asesinados en 2015 (número que nos convierte en el país #1 en asesinatos en el mundo) son muestra que el plan de Seguridad implementado por el gobierno del FMLN funciona bien – y como funciona, los criminales responden matando.
Dijiste que no nos preocupáramos, que entre este montón de muertos hubo miles de pandilleros que ya no van a molestar. Dijiste que tu gobierno está dispuesto a seguir pagando el costo de la guerra frontal contra las pandillas. Solo que los únicos funcionarios públicos que lo pagan son los policías y soldados del nivel básico…
Hace un par de años, cuando yo te conocí, vos hablabas que el combate del Estado tenía que ser contra la violencia, no contra los pandilleros. Contra las causas, no contra personas. Hoy hablás, igual que el ministro Benito Lara y el director de la PNC Ramírez Landaverde, en términos militares: de bajas, de enfrentamientos, de héroes, de guerra…
Por lo tanto, no tiene ningún sentido que el presidente sustituya a Benito Lara por vos. Harías lo mismo, solo con más elocuencia. Me equivoqué pensando que vos sos la alternativa. ¡Qué lástima! Posiblemente significa que, mientras esté gobernando tu partido, no hay alternativa.
Escuchándote hablar en televisión, esta es la triste conclusión: Te alineaste, Oscar, te hiciste cómplice de las políticas de seguridad, aunque bien sabés que no funcionan y causan un costo social terrible. Entendiste que para mantener abierta tu opción de algún día ser candidato presidencial del Frente, tenías que dejar de disentir.
No sé qué opciones le queda al presidente para formar su próximo gabinete de seguridad. A lo mejor no importa a quién pone, si no está dispuesto de cambiar el rumbo. Y si quiere otro rumbo, vos ya no serías la opción. Tendría que pensar en alguien fuera del partido…
Adiós, Oscar.
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martes, 19 de enero de 2016

Carta a quienes escriben los discursos del presidente

No sé quién le escribe los discursos a Salvador Sánchez Cerén. No sé hasta qué punto intervienen los hombres de su círculo interno en Casa Presidencial: Hato Hasbún, Manuel Melgar, Marcos Rodríguez y Eugenio Chicas, o sus aliados principales en el partido, como Medardo González o Lorena Peña.
La verdad es que entre todos ustedes no han logrado influir en el presidente para que en este aniversario de los Acuerdos de Paz diga las palabras correctas para pedir perdón por los crímenes de guerra cometidos en nuestro país.
Esta es la frase que dijo en el acto en la feria:
“En 2010, como Estado pedimos perdón por las violaciones a los derechos humanos cometidas contra miles de familias salvadoreñas durante el conflicto, a quienes se les vulneró el derecho a su integridad, a la libertad personal y a la vida. Hoy, como Comandante General de las Fuerzas Armadas, pido perdón a las víctimas de las graves violaciones a los derechos humanos, a sus familiares, y les reafirmo mi compromiso que hechos como esos jamás se repetirán en nuestra historia.” 

Y nadie de ustedes fue capaz de escribirle la frase que faltaba para que su discurso tenga sentido histórico y valor ético:
“Como miembro de la Comandancia General del FMLN durante la guerra, también pido perdón a las víctimas de las graves violaciones a los derechos humanos cometidos por y a nombre de nuestras fuerzas guerrilleras. Y voy a aprovechar este día para hablar, de manera muy especial, como comandante en jefe de las FPL para pedir perdón a las víctimas de los más de 1000 compañeros y colaboradores de nuestra organización ajusticiados injustamente.”

Sin este complemento, el perdón que pide el presidente a nombre del Estado y de La Fuerza Armada no es más que retórica y no refleja ningún proceso de reflexión histórica, autocrítica ética y de verdadera disposición a la reconciliación.
El presidente del primer gobierno del FMLN, Mauricio Funes, cometió el mismo pecado de omisión el 16 de enero de 2010, cuando en un acto oficial dijo:
“En nombre del Estado salvadoreño, en relación con el conflicto armado interno, reconozco que agentes del Estado cometieron graves violaciones a los derechos humanos. masacres, ejecuciones arbitrarias, desapariciones forzadas. Por todo lo anterior, pido perdón.”

El entonces vicepresidente Salvador Sánchez Cerén, hizo el intento de corregirle la plana a Funes. Sin embargo, la manera como lo planteó, demostraba que muy poco ha aprendido en 20 años de postguerra:
“A todo el pueblo salvadoreño afectado por nuestras acciones militares, el FMLN les pide perdón.”
No, señores: No se trata de pedirle disculpa al pueblo por las acciones militares del FMLN, porque estas tenían sentido histórico y moral para derrotar al militarismo y la represión. A Salvador Sánchez Cerén le toca pedir perdón, no por la guerra de guerrilla, pero sí por las acciones de guerra sucia que también fueron cometidos por el FMLN bajo su responsabilidad como máximo dirigente y comandante: por los asesinatos políticos a dirigentes civiles opuestos al FMLN, por secuestros y asesinatos a empresarios, por la campaña de “limpieza ideológica” en las propias filas de las FPL que costaron la vida a más de mil personas en San Vicente.
¿Cómo es posible que nadie de ustedes, quienes en Casa Presidencial y en el partido están cerca del presidente, le haya explicado la diferencia entre un pedido de perdón retórico y un pedido de perdón autocrítico? Pedir perdón por los pecados de otros, sin asumir los propios, es una burla a las víctimas.
Saludos,
e2b99-firma-paolo (Mas!/El Diario de Hoy)