jueves, 31 de mayo de 2018

Carta al presidente de CEL: ¿Y el Chaparral?

Estimado David López:
Se va a recordar que le entrevisté en enero del 2017, y que uno de los temas fue la construcción de la presa El Chaparral. Hablamos de los costos que se estaban disparando de 140 millones a un aproximado de 400 millones de dólares. Discutimos si con este costo El Chaparral todavía era una inversión rentable, y usted me dijo que aunque costara 1000 millones, una inversión del Estado siempre es rentable, porque no se calcula con la lógica de la ganancia capitalista… Y hablamos de los tiempos. Cito:
Así como está el proyecto de El Chaparral, ¿cuándo va a comenzar a operar?
Tenemos la orden que en el primer trimestre del 2018 se tiene que terminar, para poder empezar a recibir las primeras lluvias de junio 2018 y ya empezar a generar en esa época.

¿En 1 año y 2 meses? ¿Eso es factible?
Sí, le estamos metiendo todo.

Pero queda pendiente comprar tierras, preparar terrenos…
Ya está todo.

Voy a guardar esa frase, le voy a buscar en junio del 2018 y preguntarle que pasó.
Exacto.

Sigo escéptico. Me encantaría que usted tuviera razón…
Te invito que vayamos a El Chaparral.
Bueno, mañana tenemos el 1 de junio 2018. Usted todavía es presidente de CEL. La construcción de El Chaparral todavía no está concluida. Y sobre los costos, que usted me dijo que tenían como límite 400 millones, tenemos ratos de no escuchar ni una palabra.

Es tiempo que acepte su invitación que vayamos juntos al Chaparral para ver qué pasa. Off te record me dijo: Vamos en helicóptero. No importa, yo puedo ir en carro…

Leyendo nuevamente la entrevista, me fijo que usted nunca dijo: “El Chaparral va a estar listo en marzo y operando en junio del 2018.” Usted dijo: “Tenemos la orden…”

Entiendo que el único que puede dar órdenes al presidente de CEL es el presidente de la República. Entonces, lo que le voy a preguntar cuando vayamos al Chaparral será: ¿Dio el presidente Sánchez Cerén una orden equivocada? Si fue así, ¿quién lo asesoró y cuál fue el consejo de CEL? ¿O fue la CEL incapaz de cumplir con una orden racional? Y una última pregunta: ¿Alargándose el proyecto, vamos a descubrir que no solo los plazos no eran realistas, sino tampoco los costos proyectados, o sea el límite de 400 millones?

Al solo regresar al país en junio, me voy a poner en contacto con su oficina de prensa para que cuadremos el viaje y la nueva entrevista.

Con cordiales saludos desde Roma,

La entrevista a David López:
Parte 1: “Las anteriores administraciones no tomaron las decisiones adecuadas”
Parte 2: “Como persona de izquierda, no estoy de acuerdo con la descentralización de CEL”
Parte 3: La negociación de la CEL con Odebrecht

Una nota que acompañó la entrevista:
El legado para los siguientes gobiernos es una gran hipoteca

(MAS! / El Diario de Hoy)
 

martes, 29 de mayo de 2018

Carta a Hugo: ¡Seguí sorprendiéndonos!

Estimado Hugo Martínez:
Me sorprendiste. No pude imaginarme que en las primarias presidenciales del FMLN podía perder el candidato de la cúpula. Pero ganaste. Tomaste la decisión correcta en el momento correcto, luego de la derrota electoral de marzo. Parece que hiciste las alianzas internas correctas. Apostaste a la insatisfacción de los militantes y bases, la cual ya se había manifestado, no solo en el pobre resultado de marzo, sino también en el apoyo que logró atraer el discurso de Bukele contra la dirigencia del FMLN.

Aunque no parecía posible, ganó el candidato que con más credibilidad habló de renovación, democracia interna, y cercanía con las bases.

Te felicito. Es una buena noticia para la izquierda salvadoreña, pero también para el país. Cualquiera que logre producir más apertura y democracia en el FMLN, aunque sea gradual y tímidamente, aportará a la estabilidad del país.

Sigo escéptico que podrás transformar, contra todas las resistencias, al Frente en un partido moderno e inmune al populismo. Cuando un partido de izquierda conducido por la ortodoxia entra en crisis, siempre hay dos opciones: deslizarse hacia el populismo para mantenerse en el poder; o transformar la lógica de la izquierda en un concepto racional y responsable con soluciones viables dentro del marco de la democracia representativa y constitucional.

El reto principal del Frente -y el tuyo como su candidato- no es ganar las elecciones y preservar el poder, sino preservar la izquierda como elemento constructivo dentro del pluralismo democrático. Hacer que el FMLN se quede en el poder es imposible, transformar y preservar la izquierda salvadoreña como opción para el futuro y elemento de estabilidad del proceso democrático que iniciamos con los Acuerdos de Paz es una tarea necesaria, difícil, pero posible.

Espero que no te equivoqués en esta disyuntiva entre el populismo y la renovación democrática del FMLN. Puede existir la tendencia de tratar de emular al discurso antipolítico de Nuevas Ideas -sea para competir exitosamente contra esta tendencia, sea para preparar la opción de aliarse contra ella. Sería un error histórico. Tu verdadero reto es contener al populismo, que nace en la crisis de la izquierda – y que tiende a destruir al FMLN, si no sabe como enfrentarlo adecuadamente.

En las campañas presidenciales que comienzan a partir de ahora (al tener el tablero completo -Carlos Calleja, Nayib Bukele y Hugo Martínez) vamos a ver si vas a emular el discurso antipolítico y antisistema de Nuevas Ideas, o si vas a tener el coraje y la capacidad (y el espacio dentro de tu partido) para defender la democracia institucional construida en los últimos 27 años desde la perspectiva de una izquierda responsable y racional.

Si te equivocás y nutrís al populismo (o incluso lo llevás al poder), ni vos ni el FMLN van a sobrevivir como opción política. Si consolidás al FMLN, transformándolo, puede ser que gane ARENA las presidenciales, pero la izquierda se mantendrá vigente como oposición y fuerza indispensable – e incluso como opción de poder para el futuro.



No es fácil hacer lo correcto, lo sé. Muchas veces va contra la corriente. Pero hay que hacerlo. Te deseo suerte. Seguí sorprendiéndonos.

Saludos,

(MAS! / El Diario de Hoy)

jueves, 24 de mayo de 2018

Carta desde Italia: L’opera buffa. De Paolo Luers

Luego de una semana en Italia y con mi escasa capacidad de entender italiano, obviamente no estoy en condición de analizar competentemente la complicada situación política de este país. Ni lo intento. Pero tengo impresiones, basadas en las impresiones de mis amigos romanos.

Parece que los italianos viven la permanente crisis de gobernabilidad con humor. La única opción de formar un gobierno es una coalición entre dos populismos: la ‘Lega Nord’ (Liga del Norte), de clara tendencia derechista, xenofóbica y antieuropea, que nació de la rebelión del Norte rico contra el gobierno central dominado por el Sur pobre; y el ‘Movimento 5 Stelle’ (5 estrellas), también escéptico contra la integración europea, pero más bien de tendencia de izquierda, aunque su líderes insisten que están más allá de las ideologías. Se proyectan como un movimiento ciudadano ‘transversal’ en contra de la partidocracia.

La partidocracia italiana, famosa por su corrupción, está fuera del juego. La Democracia Cristiana, que durante décadas gobernó Italia, muerta; la socialdemocracia, reducida a un mínimo; y los conservadores de Berlusconi, excluida del intento de formar un gobierno.

La coincidencia entre los dos populismos que ahora quieren formar un gobierno juntos se agota en una larga lista de cosas que rechazan: la presencia de tantos refugiados en Italia, ‘la casta política’, el bipartidismo, el Euro, la burocracia de Bruselas, ‘la corrupción’, ‘el establishment’…

Mis amigos romanos, en largas y apasionadas discusiones, no pueden definir las coincidencias positivas entre estos dos movimientos. Sospechan que no hablan de lo mismo cuando critican la corrupción, la burocracia y el establishment. Tal vez pueden ponerse de acuerdo sobre políticas más restrictivas contra la inmigración, pero difícilmente sobre política fiscal, inversiones sociales, transparencia en la administración pública. Habrá políticas del mínimo denominador común…

Los líderes de los dos movimientos se han vetado mutuamente: “Si yo no puedo ser primer ministro, tu tampoco.” Por tanto, tuvieron que buscar a un tercero, una persona ‘independiente’, para que asuma le jefatura del gobierno, mientras que ellos gobiernen. ¿Pero quién quiere este cargo, cuando está claro que lo que va a pasar en este gobierno depende del pleito y de los compromisos entre los dos líderes de los movimientos, sus grandes egos, y sus necesidades de responder a sus seguidores.

Encontraron a un voluntario: un señor Giuseppe Conte, un prominente abogado sin ninguna experiencia política o administrativa. Lo propusieron al presidente de la República, un caballero respetable de la vieja escuela, pero también del establishment de la ‘vieja política’, que ambos movimientos dicen detestar…

En Italia el presidente tiene la facultad de aceptar o rechazar la propuesta que le hacen los partidos para nombrar al primer ministro. También puede nombrar un ‘gobierno técnico’ compuesto por tecnócratas, o convocar nuevas elecciones.

Mientras el presidente Sergio Mattarella estaba considerando sus opciones, la prensa reveló que el candidato a primer ministro se acreditó méritos académicos que las respectivas universidades desconocen. Dijo que lo iba a pensar un día más, y también expresó su desconfianza al ministro de Economía que quieren nombrar, un banquero enemigo del Euro y de la Unión Europea, que nombre provoca pánico en Berlín, Paris y Bruselas.

Pero todo indica que cuando se publique esta carta, Italia tendrá un gobierno. Aunque no he encontrado a nadie que piensa que esto resuelva la crisis de gobernabilidad. Todos se ríen de un hombre que para convertirse en primer ministro hace trampas con su currículum. Todos están convencidos que los dos ‘líderes’ y sus teatrales egos van a paralizar su propio gobierno.


Moraleja: La nueva política es la continuación de la vieja.
 

Saludos desde Roma,

(MAS! / El Diario de HoY)

martes, 22 de mayo de 2018

Carta a Gerson y Hugo: ¿No van a decir nada sobre las elecciones en Venezuela?

Señores precandidatos del FMLN:
Su presidente ya se pronunció. Para él las elecciones del 20 de mayo en Venezuela, donde por supuesto ganó Nicolás Maduro, son una “jornada electoral democrática”, que “son un paso fundamental en su avance democrático, por lo cual reconocemos plenamente el resultado.”

Su partido también se pronunció: “Felicitamos al pueblo venezolano, al partido PSUV y al presidente electo Nicolás Maduro por la clara y contundente victoria electoral obtenida. ¡Viva Venezuela! ¡Chávez Vive! ¡Viva Maduro!”

Ustedes dos se han quedado callados. Lo que provoca algunas preguntas: ¿No están de acuerdo con esta nueva muestra de genuflexión del gobierno del FMLN y su presidente? En este caso, ¿por qué no lo dicen claramente? Podrían mostrar con un hecho que realmente buscan un cambio en el FMLN.

¿O será que comparten la opinión oficial del partido de que las elecciones venezolanas son un ejemplo de democracia, y que están equivocados los gobiernos de América Latina, Europa y Estados Unidos que no las reconocen? Si es así, ¿por qué no lo dicen y no lo defienden ante la ciudadanía salvadoreña?

Ambos tienen una larga trayectoria de dejar, a veces, entrever que no están de acuerdo con la dirección del partido y su total sumisión a los lineamientos que reciben desde Cuba y Venezuela. Pero también ustedes tienen, ambos, una larga trayectoria de acomodarse, callarse, en incluso de cooperar con las políticas equivocadas que promueve la cúpula de su partido. Entonces, ¿cómo van a convencer a las bases insatisfechas de su partido y luego a la ciudadanía aunque más insatisfecha que a partir de ahora ustedes serán renovadores y luchadores por la democracia?

Hablemos de Venezuela y sus elecciones. Maduro se queda en la presidencia. ¿Pero cómo? Su sistema de control absoluto sobre las instituciones como Corte Suprema y Consejo Electoral inhabilitó a los principales partidos y líderes de la oposición. Usó de manera cínica. Y el único candidato opositor, Henri Falcón, no tuvo el apoyo de estos partidos y líderes, quienes optaron por llamar a la abstención.

Al fin, la abstención opositora ganó las elecciones – y gracias a esto Maduro queda al mando de una país al borde del colapso social y económico. Es obvio: Si la oposición se hubiere unido detrás de Falcón o cualquier otro candidato, hubiera duplicado los 5.8 millones de votos que el Consejo Electoral reclama que votaron por Maduro.

Todo esto es tan evidente ante el mundo entero que también el presidente Sánchez Cerén, la dirección del FMLN y ustedes dos no pueden tener dudas: No fueron elecciones ni democráticas ni legítimas. Por esto la comunidad internacional no las reconoce.


La pregunta que todos nos hacemos es: ¿Alguien de ustedes dos tiene al valor y la dignidad de romper con esta complicidad del FMLN (y su gobierno) con regímenes represivos como el de Maduro en Venezuela y el de Ortega en Nicaragua? Si la respuesta es sí, hablen. Si la respuesta es no, no valen la pena las primarias y los discursos de rectificación.

Saludos,


(MAS! / El Diario de Hoy)

sábado, 19 de mayo de 2018

Carta a los magistrados electorales y muchos otros: No le den pretextos al remedo de redentor

Bukele quiere hacerse la víctima. No le hagan el favor.

Para el que pretende proyectarse como redentor (contra ‘el sistema’, ‘la corrupción’, 'la clase política’, ‘la partidocracia’, ‘la oligarquía’, ‘la dictadura de los medios’…) siempre sale beneficioso poderse presentar como víctima de tales poderes.

Recomiendo al Tribunal Electoral hacer horas extras para ratificar lo más antes posible las firmas que presentó Nuevas Ideas para constituirse como partido. Aprovechar al máximo el plazo que concede la ley sería un torpe abuso de poder, que Bukele puede interpretar -con cierta razón- como obstrucción.

Nadie tiene dudas que en los libros que presentaron hay más de 50 mil firmas válidas. Ratifíquenlas. Al populismo hay que vencer en las urnas, no en la burocracia.

Si la ley permite interpretarse así, dejen que haga sus primarias y se inscriba de candidato de Nuevas Ideas. ¿Qué rédito político tendrán ‘elecciones primarias’ de un movimiento que nació con un líder-candidato, mucho antes de tener cuerpo orgánico, plataforma ideológica, principios y programa político? Hasta las primarias del FMLN entre los Martínez tendrán más credibilidad democrática.

Si la ley no permite que se inscriba como candidato de Nuevas Ideas, no le pongan ninguna traba para inscribirse montado sobre uno de los partiditos. No se les ocurra cancelarlos. Dejen que Bukele se suba a estos barquitos podridos y se hunda con ellos al zarpar al movido mar electoral.

El mismo mensaje va a todos que pretenden inhabilitar la candidatura presidencial de Bukele con juicios. El juicio de la manzana ante el ‘Juzgado Especializado de Instrucción para Una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres’ es una locura. La legislación que dio vida a este tribunal no fue creada para que nadie le pueda decir ‘traidora’ a una política o funcionaria. Es para perseguir abusos serios contra las mujeres, como pasan todos diariamente. Es una farsa aplicar esta legislación al pleito entre Bukele y el FMLN dentro del Consejo Municipal. Apelar la sentencia absolutoria y revivir este caso fue otra decisión torpe del fiscal general. Es cierto que Bukele le ha faltado el respeto con su tarimazo frente a su oficina. Fue de mal gusto, pero está dentro del marco de la libertad de expresión. No trate de desquitárselo reviviendo una acusación ridícula.

A los magistrados de la Corte Suprema y su Sección de Probidad les recomiendo mucho cuidado con el caso Bukele. Si hay indicios de enriquecimiento, procedan. Pero cuidado, no le apliquen criterios que no están aplicando a otros funcionaros. Si no pagó impuestos sobre los pagos que le hizo la empresa familiar de publicidad, déjenlo en manos de Hacienda.

Queda el caso de la clonación de los periódicos. Hasta ahora, a pesar de toda la tinta derramada sobre su troll center, lejos de hacerle daño político le ha ayudado a Bukele proyectarse como hombre que desafía a los poderes facticos y mediáticos. Ya Funes aprovechó esta imagen. Siempre he pensado que estas estrategias demagógicas hay que enfrentarlas políticamente, no en las cortes. Para los medios, esto significa ser acuciosos y no dejarle pasar a Bukele y sus instrumentos de desinformación ninguna mentira. La demagogia se enfrenta con buen periodismo, no corriendo a la fiscalía.

Moraleja: Este hombre desafía a todos, a todo el sistema político, y en las elecciones del 2019 hay que vencerlo entre todos, de una vez por todas. Pero en contienda limpia, como corresponde en el sistema que queremos defender.

Saludos,

(MAS! / El Diario de Hoy)

viernes, 18 de mayo de 2018

Mayo 1968. Columna Transversal


El filósofo y escritor español Fernando Savater, en una columna sobre la rebelión antiautoritaria conocida como “Mayo ‘68”, escribió algo muy cierto: “Las agitaciones del 68 no transformaron el mundo, sino que fueron el síntoma indudable de que el mundo ya había cambiado”. Por supuesto, esto no sabíamos cuando casi de forma sincronizada salimos a las calles en mayo 1968 en París, Berlín, Praga, México DF, Berkeley/California… Claro que queríamos cambiar el mundo, y a cualquiera que expresara dudas sobre esta empresa lo mandamos al carajo.

Hoy, medio siglo más tarde, somos un poquito más sabios y también más tolerantes. Sin embargo, en ese momento no fue un error ser exigentes y hasta arrogantes. No fue un error rechazar las reformas y demandar la revolución. Ese empuje idealista y absolutista fue necesario. De otra manera —más prudente, más moderado, más civilizado y tolerante— nuestro movimiento no se hubiera propagado por el mundo. Empezó en París, se dio en Berlín hasta en Praga, del otro lado de la ‘cortina de hierro’. Sin el empuje radical, no se hubiera propagado de las universidades a las escuelas y hasta las fábricas y sindicatos, como pasó en Francia e Italia.

Las sociedades estaban cubiertas del manto de silencio: sobre los pecados de la generación de nuestros padres, el fascismo, las dictaduras, el colonialismo, las guerras de Argelia y de Vietnam, las dictaduras. Esta prohibición de pensar y cuestionar no la podíamos romper con buenas maneras. Había que gritar fuerte, había que tomarse las universidades – y cuando esto provocó la represión policial, había que tirar piedras. El discurso tenía que ser radical, había que pedir lo imposible, porque la sociedad y la cultura que encontramos habían declarado imposible todo tipo de cambio

Por supuesto que fuimos injustos con muchos que durante toda su vida habían luchado contra las dictaduras de izquierda y derecha: socialdemócratas, cristianos, intelectuales. Pero los vimos acomodados o cobardes, algunos incluso corruptos. Les gritamos para despertarlos, porque los vimos pasivos. Los insultamos, porque nos pidieron paciencia y buenos modales. A dos de ellos, a mi profesor de literatura Walter Höllerer y a Willy Brandt, el gran hombre de la socialdemocracia alemana, les pedí disculpas años después. Ambos me dijeron que no lo tomaron personal y que teníamos derecho de ser exigentes con ellos.

Evidentemente no hicimos ninguna revolución y no botamos ningún gobierno. Pero el movimiento del ‘68 revolucionó la manera como las sociedades trataron la educación, la sexualidad, la relación entre los géneros, el medio ambiente. Fue más una revolución cultural que una política-institucional. Provocamos los cambios culturales necesarios para el progreso de las sociedades, incluso de la productividad y la competencia libre. Nuestro rechazo al nacionalismo y nuestro comportamiento cosmopolita pavimentaron el camino para la posterior globalización, para la integración europea y para el sistema de Naciones Unidas y de los Derechos Humanos.

Todo lo anterior lo logramos apreciar décadas después, luego del fracaso de muchas tendencias erráticas que también surgieron del seno del movimiento antiautoritario del ’68, una vez que su impulsó se agotó: la constitución de absurdas sectas marxistas-leninistas, que pervirtieron el ideal antiautoritario y se alinearon con dictaduras; los núcleos de lucha armada en sociedades democráticas como Italia, Gran Bretaña, España y Alemania, que traicionaron todos nuestros ideales al deslizarse al terrorismo.

Pero también nacieron, de la misma raíz, movimientos indispensables y (como la historia mostró) indetenibles, que lograron poner al centro de la agenda de muchos países los derechos humanos, la igualdad de género, la ecología, la reforma educativa... Muchos de los protagonistas del ’68 fueron fundadores de estos movimientos. Otros ingresaron a los sindicatos o la socialdemocracia, para consolidar y refrescarla cuando tuvo que redefinirse luego de la caída del muro y del imperio soviético. En los países del imperio soviético, como Hungría, Polonia y Alemania Oriental, alimentaron los movimientos ciudadanos que catalizaron la caída de los regímenes comunistas.

En Latinoamérica, la influencia del ’68 fue menor. Sin embargo, fue instrumental para el surgimiento de algunas guerrillas menos ortodoxos y más libertarios, como el ERP salvadoreño, los Montoneros de Uruguay, el M19 colombiano y el PRV venezolano de Douglas Bravo. Son las guerrillas que han sabido construir la paz antes de que su lucha se volviera obsoleta.

El eje central del ’68 fue el enfrentamiento al autoritarismo, de derecha y de izquierda. Esta idea sigue vigente y permite puentes entre la izquierda democrática y los verdaderos liberales. Puentes que todavía hace falta terminar de construir…

Lea también la columna de Fernando Savater:
El 68 visto a los 70

(El Diario de Hoy)

jueves, 17 de mayo de 2018

Carta a los bien intencionados que hacen el mal

Estimados miembros del Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia:
Con contadas excepciones, no dudo de su buena voluntad. Decidieron darle el beneficio de la duda al gobierno. Aceptaron su invitación a formar parte de un Consejo participativo supuestamente encargado a diseñar soluciones integrales al problema de la inseguridad, violencia y delincuencia. Es difícil decir no cuando hablan de diálogo, concertación, participación ciudadana y paz.

Lo criticable no es que se hayan incorporado, aunque este Consejo nació con fallas de origen, la principal su falta de autonomía. Fue desde el principio un Consejo de Casa Presidencial, no de la Sociedad Civil. Otra falla fue que el gobierno lo compuso con el principio de representatividad, no de capacidad. La consigna: Por más sectores representados, mejor. Idóneo es quien me cubre las espaldas. Un Consejo con este diseño sirve para dar oxígeno político al gobierno, no para diseñar soluciones.

Lo que cuesta entender es que luego de tres años y múltiples fracasos todavía forman parte de este Consejo y avalan lo que ya se reveló que es una farsa. Bueno, muchos se han retirado, pero esta carta va a los que todavía ayudan al gobierno a mantener viva y vender como logro esta farsa.

¿Por qué digo farsa? Porque el gobierno nunca tuvo intención de supeditar sus políticas de seguridad pública a los debates, planes, propuestas de este Consejo. De hecho, esto sería imposible. Un gobierno puede crear un Consejo de expertos para que le asesore y evalúe sus políticas, pero jamás le puede delegar responsabilidades – mucho menos a un Consejo que no está compuesto por expertos. La función de este Consejo -y por tanto de sus miembros- es meramente política y de imagen: crear la falsa percepción de que las políticas de seguridad (y sus fracasos), no son responsabilidad del gobierno que las impulsa, sino de la sociedad entera. Lo que es falso. Primero porque es una ficción que ustedes representan la sociedad; y segundo porque el gobierno de todos modos implementa otros planes que nunca puso a discusión en el Consejo – porque son planes inconfesables que nacen del mundo de sus equipos de inteligencia política, no de una concertación. Planes de militarización del conflicto y de la PNC. Planes que ante la incapacidad de aplicar adecuadamente la ley contemplan medidas extralegales, incluyendo ejecuciones extralegales. Todo lo que ustedes discuten: prevención, rehabilitación, reinserción, inclusión, atención a las víctimas… es adorno, porque este gobierno no está dispuesto a cambiar sus prioridades. Para hacer prevención de verdad, el gobierno tendría que abandonar su esquema de gasto social clientelista – y no está dispuesto hacerlo. Para facilitar la reinserción e inclusión, tendría que abandonar sus intenciones de golpear a las bases sociales de las pandillas – hasta que se alineen al Frente, o hasta exterminarlas.

Lo que me provocó escribir esta carta es lo que leí sobre la visita que varios de ustedes hicieron a Los Angeles, para estudiar el modelo que en esta ciudad han desarrollado para enfrentar la violencia de las pandillas. Es un modelo diametralmente contrario al implementado aquí por el FMLN. También a las que practicó ARENA cuando gobernaba. En Los Angeles priorizan el diálogo y la mediación, instrumentos que ustedes han permitido y avalado que el gobierno nuestro haya diabolizado y vetado.
Si ustedes realmente han entendido lo que les enseñaron en Los Angeles, a su regreso deberían disolver este Consejo Presidencial, recuperar su autonomía y crear una iniciativa de la sociedad civil para elaborar conceptos alternativos que debería adoptar el siguiente gobierno.


No dejen al próximo presidente la tarea de dar sepultura a esta farsa. Les toca a ustedes hacerlo. Y así dejarían el camino libre a que el próximo gobierno arranque bien.

Saludos,

(MAS! / El Diario de Hoy)