sábado, 2 de octubre de 2021

Contra la antipolítica. Columna Transversal de Paolo Luers

 Publicado en EL DAIRIO DE HOY, sábado 2 octubre 2021

Juli Zeh, de 47 años de edad,  es autora de 9 novelas exitosas

Recientemente leí la ponencia que la escritora alemana Juli Zeh dio en 2019, cuando le otorgaron el premio literario Heinrich Böll. La novelista, que también es jueza constitucionalista, hace una radical crítica a la antipolítica, con el argumento central que lleva a destruir la democracia y crea espacio para el autoritarismo. Voy a traducir las partes más importantes de su ponencia publicada en el semanario Die Zeit


***

“De repente, para ser cool, ya no bastaba exhibir su desinterés en la política, sino se tuvo que estar en contra de ella. No en contra de un determinado programa político, sino contra la política en sí. Sobre todo contra ‘los políticos’, todos los políticos, que de manera general fueron presentados como una especie subhumana.”


Así empezó también en El Salvador. Percibiendo que había mucho malestar a los partidos y sus gobiernos, un ambicioso populista se montó encima de una crítica justa, la explotó, la manipuló con un discurso contra ‘el sistema’ y ‘las élites’ y la logró transformar en una masivo sentimiento de antipolítica.


“La imbecilidad se volvió ilimitada. Lo nuevo fue ponerla en escena como si fuera una audaz ruptura de tabús - y que lograron explotarlo para ganar atención.”


Funcionó. La gente comenzó a ponerle atención al joven empresario con discurso retador. Se desmarcó del partido que lo había contratado primero como publicista, pagándole millones, para luego llevarlo a gobernar la capital, para poder presentarse como rebelde antisistema. La gente le compró esta maniobra. La frase de Juli Zeh que “la imbecilidad es ilimitada” no sólo se refiere a los discursos que políticos pueden asumir, sino también a las masas que se lo creen...


“No es casualidad que en todas partes se eligieron candidatos que se presentaron de manera absurda pero exitosa como enemigos declarados de la política y las élites. Donald Trump (anti Washington) y Boris Johnson (anti Europa) son los mejores ejemplos. El desprecio a la política se ha vuelto programa político, sobre todo en la orilla derecha del espectro político.”


La versión criolla de estos políticos se llama Nayib Bukele. Llega a la presidencial con un programa político que se reduce al rechazo de ‘los mismos de siempre’. En el tercer año de su presidencia no ha presentado programa de gobierno ni planes para ninguno de los problemas del país.

 

“El siguiente paso: El político se vuelve enemigo, al cual no hay que permitir hablar. Y después: Cero tolerancia para opiniones diferentes a la antipolítica. Aunque surja de la sociedad civil.”


En esta fase estamos ahora. Sólo que la ‘cero tolerancia a opiniones diferentes’ ya no es puro discurso, sino una práctica gubernamental. Se removió una Sala de los Constitucional entera por disentir con el presidente. Ahora están removiendo a los jueces que siguen creyendo en la independencia judicial. Empresarios que no comulgan con la ideología antisistema del presidente, son sujetos a acoso de parte de Hacienda y la fiscalía. Los medios de comunicación independientes y críticos y sus periodistas son declarados ‘enemigos del pueblo’.





“Urge poner fin al auto-odio que padece nuestra democracia y regresar a un trato respetuoso para con nuestro sistema político, para con nosotros mismos y la manera como convivimos. Si les retiramos nuestro apoyo a las instituciones; si nos hundimos en frustración y cinismo; si aceptamos la conclusión de que nuestras instituciones ya no sirven para nada y que de todos modos no pueden producir los cambios necesarios, entonces desechamos todos los instrumentos que tenemos para enfrentar los desafíos del presente, sea el cambio climático, la transformación digital o la migración masiva.”


Lo más probable es que la constitucionalista alemana que habla así no conoce lo que está pasando en El Salvador, pero sus palabras describen fielmente nuestros dilemas. Si no erradicamos el odio que han sembrado contra los políticos, la oposición, las ONG y fundaciones de carácter cívico, los empresarios y periodistas independientes, no habrá manera de salvar la democracia.  


¿Esto significa que vamos dejar de criticar a los políticos? Por lo contrario, democracia no funciona sin crítica. La política comete errores, inclusive delitos, y la manera de enfrentarlos es la crítica, el debate, la transparencia y una justicia que funciona con independencia.


“Por cierto tiempo la democracia tal vez podrá sobrevivir el desprecio que sufre. Pero no eternamente. La democracia necesita demócratas, si no morirá.”


Esta última es la frase que más me llama la atención en la ponencia de la escritora Juli Zeh, porque resume la situación nuestra. Para nuestro consumo en El Salvador, agrego: “La democracia necesita demócratas que se unan, se expresen y que se apoderen de la política para rescatarla.”






Carta a Sara Hanna: Te cambiaste de bando. De Paolo Luers

 Publicado en MAS! y EL DAIRIO DE HOY, sábado 2 octubre 2021

Venezuela y El Salvador


Estimada Sara:

Dicho en venezolano, “saltaste la talanquera”. Indigna el papel que estás jugando en El Salvador. De luchadora contra una dictadura, te has convertido en protagonista de otra..


Para que no haya malentendidos: Yo siempre voy apoyar la lucha del pueblo venezolano contra la dictadura, que túpareces haber abandonado. Como periodista lo he hecho durante varios años (2008-2012). Hice seis viajes a Venezuela - viajes de exploración periodística y mucha discusión política. Publiqué seis series de reportajes y entrevistas en El Diario de Hoy, para explicar a los salvadoreños el carácter dictatorial del régimen chavista y el complicado proceso de la unidad de la oposición. Esta labor me valió que a partir de 2012 el gobierno venezolano me prohibió la entrada al país.


Conocí de cerca lo que significa para un pueblo la pérdida de la libertad de expresión, de una prensa independiente, de jueces donde se puede buscar justicia o protección ante los abusos del poder. Conocí de cerca también el valor de los activistas opositores y de unos dirigentes dispuestos a arriesgar todo para recuperar la democracia. En este contexto llegué a conocer y admirar a Leopoldo López, Henrique Capriles, Bony Pertiñez, Freddy Guevara, el general Baduel, y otros incontables dirigentes. Llegué a ver a Voluntad Popular como un ejemplo fascinante de cómo construir un proyecto político alternativo a los partidos desgastados.


Te cuento todo esto para que puedas entender cómo me siento indignado por el hecho que tantos activistas de Voluntad Popular, aparentemente dirigidos por ti, se prestan a enseñar a los hermanos Bukele cómo se desmantela una democracia y construye un régimen autoritario. Me pareció tan inconcebible que escribí cartas a Leopoldo y Carlos Vecchio para pedir explicaciones. Nunca me contestaron. Publiqué la carta a Leopoldo, y el que me contestó fue Lester Toledo, expresando su total apoyo a Nayib Bukele, su partido y su gobierno.


Ustedes se cambiaron de bando, de la lucha por la democracia, al trabajo por su destrucción. No han tenido el valor de hacerlo en Venezuela, porque es socialmente inaceptable. ¿Por qué creen que sea aceptable si lo hacen en otro país, convirtiéndose en mercenarios? Parece qué creyeron que su lamentable rol en El Salvador pasaría desapercibido, que lo podían mantener en secreto o presentarse como unos simples exiliados políticos ganándose la vida brindando servicios técnicos en El Salvador.


Te tiene que haber dolido que poco a poco la prensa independiente reveló tu verdadero papel en la maquinaria política de los Bukele. Ya salió en El Faro y en Armando.info que eres la mano derecha de Karim y Nayib, que das órdenes a los ministros; que el grupo de Voluntad Popular diseña campañas de desinformación - luego de haber dirigida la campaña electoral. 


Parece que a ustedes -y esto lamentablemente incluye a Leopoldo- los autoritarios no les preocupan ni molesta, siempre cuando sean de derecha. Apostaron a que Trump iba a salvar Venezuela. Se hicieron aliados de Iván Duque, quien gobierna en Colombia sin respeto a los derechos humanos. Lester Toledo trabajó en las campañas de la derecha en Chile y Colombia, antes de llegar a El Salvador a dirigir las campañas de Nuevas Ideas, los hombres de la nueva derecha salvadoreña. 


¿A esto ha llegado Voluntad Popular? Qué decepción, porque lo conocí como el partido de los jóvenes que se rebelaroncontra Chávez, pero no para regresar a las fracasadas políticas de las derechas. Voluntad Popular nació como un movimiento progresista.



¿Sábes quiénes se solidarizan con la lucha de los venezolanos contra Maduro y de los nicaragüenses contra Ortega? Los mismos que luchan aquí contra una nueva forma, aparentemente más cool, de dictadura. ¿Acaso crees que los Bukele van denunciar a Maduro por la falta de libertad de prensa e independencia judicial?


Las dictaduras no conocen ideologías, solo demagogia. Y la lucha por la democracia es una sola, en Venezuela, Cuba, Nicaragua y El Salvador.


Algún día alguien como Leopoldo me tendría que explicar cómo uno puede luchar contra una dictadura y apoyar otra. 

 

Saludos,

Posdata: Los sábados normalmente escribo de cine o series. Hoy también. Agregando un enredo de amor, esta historia de traición es materia prima para una telenovela.


jueves, 30 de septiembre de 2021

Carta de Paolo. Asunto: Asamblea antipopular. De Paolo Luers

 Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 30 septiembre 2021



Estimados amigos:

Si no fuera tan triste, sería para reírse una payasada más de los pasapapeles que ocupan los 64 curules en la Asamblea: La diputada estrella del bukelismo, Dania González, vestida de colegiala, repitiendo como lora que “la Asamblea es la voz de la población”, sea lo que sea que el entrevistador le pregunte.

La realidad es otra. Solamente en la última plenaria, esta fracción de “diputados del pueblo” mandó, sin debate, al archivo tres propuestas legislativas de la oposición: La primera, para garantizar por ley que los salarios se sigan pagando en dólares. Rechazada, al archivo. La segunda, para poner candado a quienes quieran usar el Bitcoin y la billetera digital Chivo para lavado de dinero. Rechazada, al archivo. La tercera iniciativa, para regular las prestaciones y beneficios para veteranos de guerra de la Fuerza Armada y de la guerrilla.

La propuesta de prohibir el pago de salarios en Bitcoin obviamente es popular. Igual la otra de garantizar que el gobierno honre las promesas que Bukele hizo a los veteranos de guerra. Y la iniciativa de garantizar que nadie use la billetera Chivo y el Bitcoin para lavado de dinero mal habido, no la querían ni siquiera discutir, porque toca intereses oscuros detrás de la imposición del Bitcoin como moneda legal, cosa que por buenas razones ningún otro país ha hecho y a la que se oponen todos los organismos internacionales contra el lavado de dinero y el financiamiento de grupos ilegales y terroristas.

La máquina cian



Estos bloqueos sistemáticos de NI-GANA-PCN afectan negativamente a amplios sectores de la sociedad, incluyendo a muchos que han votado por la bandera cyan. Sólo negar a los veteranos de guerra sus prestaciones afecta a 130,000 beneficiarios y sus familias. ¿Y cuántos son los empleados del gobierno, que serían los primeros a los que les pagarán sus salarios con dinero de Monopoly?

Estos son sectores que en la marcha de protesta del 15 de septiembre todavía no participaron masivamente, pero que ya están organizándose para movilizarse. ¿Entonces, de qué tamaño serán las próximas marchas?

La “nueva Asamblea”, dirigida autoritariamente por el eterno capataz de Bukele, Ernesto Castro, tiene la mayoría celeste que tiene porque la gente creía en las promesas de que ahora se iba a legislar “en favor del pueblo”, como todavía siguen sosteniendo Dania González y todos los activistas cyan convertidos en diputados. ¿Qué pasará cuando más y más sectores se den cuenta de que fueron promesas vacías y mentirosas, y que esta “nueva Asamblea” sólo legisla en favor del clan Bukele y sus aliados?

En Casa Presidencial ya se están haciendo esta pregunta y otras:
– ¿Qué pasará si el oficialismo pierde su ventaja más importante: la ausencia de una oposición política unida y combativa?

– ¿Qué nos pasará si los partidos de oposición despiertan de su letargia y comienzan a vincularse a la sociedad civil y su descontento?

– ¿Qué pasará si el gobierno y Congreso de Estados Unidos sigue aplicando sanciones por cada abuso de autoridad y ataque al orden constitucional cometido por Bukele, su Asamblea y su Corte?

– ¿Qué pasará si la gente común y corriente comienza a darse cuenta de que ya no hay instancias jurídicas que les puedan proteger contra abusos del gobierno?

– ¿Y qué pasará si poquito por poquito el gobierno pierde la hegemonía que ha alcanzado en las redes sociales y la opinión pública?

Parece que a partir de los golpes mortales a la independencia judicial, de la imposición del Bitcoin y de la respuesta popular del 15 de septiembre el proyecto de poder total de Bukele comienza a ser cuesta arriba.

Saludos, 



martes, 28 de septiembre de 2021

Carta a los jueces: Ahora veremos de qué madera están hechos. De Paolo Luers

 Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 28 septiembre 2021

Jueces en la marcha del 15 de septiembre 2021


Estimados jueces:

Hemos llegado al capítulo “Jueces” en el “Libro de Jugadas” de Bukele, que mencionó Jean Manes, a nombre del gobierno de los Estados Unidos. Ahora, la cosa es con ustedes, pues está en juego (más bien en peligro) su dignidad y el espacio que tendrán para aplicar la justicia de manera justa, independiente y apegada a la Constitución.

Las jugadas de los capítulos anteriores del manual llamado “Cómo llegar al Poder Total” ya concluyeron exitosamente, desde el punto de vista de Casa Presidencial. Tomar control de la Policía, cumplido. Tomar control de la Fuerza Armada, cumplido. Tomar control de la Asamblea, cumplido. Tomar control de la Fiscalía, cumplido. Tomar control de la Sala de lo Constitucional, cumplido. Tener mayoría en el pleno de la Corte Suprema de Justicia, cumplido.

Faltaba la columna vertebral del sistema judicial: el cuerpo de jueces. Para tener control total, había que purgarlo de personas independientes y valientes. Porque sabían que todavía había jueces de verdad en El Salvador. Para resolver este problema, inventaron el método más irracional y estúpido: el famoso decreto de retiro obligatorio de todos los jueces de 60 años de edad para arriba, declaradolo necesario para erradicar la corrupción en el sistema judicial, como si esto fuera un asunto de edad. Este decreto de purga aplica a un tercio de los jueces de la República. Sabiendo que la medida es totalmente ilegal, y para evitar que más de 200 jueces despedidos ofrecieran resistencia, recurrieron al soborno, pero uno con el amargo sabor a extorsión: “Les vamos a pagar, encima de la indemnización por ley, 12 meses de salario extra, pero quienes no renuncien antes de que los echemos pierden este sobresueldo…”

Respeto la decisión que cada uno de ustedes haya tomado. Pero respeto con gran admiración a los pocos valientes que mandaron al carajo a los poderes en Casa Presidencial, la Asamblea Legislativa y la Corte Suprema, con todo y su paquete de 12 salarios de sobresueldo. Dijeron: “Échennos, pero no vamos a legitimar nuestro despido ilegal”. Y se niegan a renunciar, aunque saben que ya no tienen abiertas las vías judiciales para defenderse.

Ya juramentaron a 98 jueces que sustituirán a los “depurados”. No sabemos quiénes son. No sabemos su trayectoria. No sabemos cómo los escogieron, sólo sabemos que no siguieron el procedimiento que manda la Constitución, sino el que dicta su “Libro de Jugadas”: “lo que no podemos hacer de manera legal, lo imponemos de manera ilegal, ¿!y qué pues!? ¿Dónde van a demandarnos?”

Todos ustedes ahora tienen la responsabilidad ética y legal de no dejarse presionar, intimidar ni extorsionar para que incumplan su deber de aplicar la ley como es, y no como alguien les quiere imponer. Digo todos, no solamente los jueces sobrevivientes de la masacre, porque no podemos asumir que todos los recién nombrados son corruptos y sumisos a poderes externos a la justicia. Pronto veremos de qué madera están hechos.

Si ustedes, los jueces y magistrados de cámara, nos traicionan ahora, la República se muere. El sistema republicano de separación de poderes no sobrevive sin jueces independientes. Puede haber en la cúpula, la Corte Suprema, una mayoría de jueces sumisos al poder presidencial, pero mientras en los juzgados hay jueces independientes y valientes, los ciudadanos tendremos cierta protección. Y ustedes mismos también.

Quieren establecer una “Bancada Cyan” en el sistema de justicia. Depende de ustedes no permitirlo.

Vale la pena esta lucha. Saludos y ánimo, 


sábado, 25 de septiembre de 2021

¿Qué viene luego de Angela Merkel? Columna Transversal dePaolo Luers

 Publicado en EL DIARIO DE HOY, sábado 25 septiembre 2021

Armin Laschet - Annalena Baerbock - Olaf Scholz




Esta elección alemana del 26 de septiembre no es cualquier trámite de votación. Las últimas tres elecciones federales las ganó Angela Merkel sin despeinarse, y todos lo sabían antes. Aburrimiento. Hoy, por primera vez desde 2005 Merkel ya no es candidata, y esta vez la competencia es de suspenso. Nadie sabe qué y quién viene luego de Merkel, y es una carrera muy cerrada. Por primera vez en la historia de la postguerra, es una competencia entre tres. Los Verdes, originalmente un partido encerrado en el nicho de los ecologistas, se ha convertido en un partido popular y por primera vez compite de túen tú con los conservadores de la Democracia Cristiana (CDU/CSU) y los Socialdemócratas (SPD). Estos dos partidos han puesto a cada uno de los jefes del gobierno federal, desde la fundación de la República Federal Alemana en 1949. 


Dos candidatos quedaron empatados durante meses: Armin Laschet, de la CDU/CSU de Merkel y Annalena Baerbock de Los Verdes, la candidata de la ruptura con el status quo, que llama a los alemanes a un “nuevo comienzo” luego de mucha paralización e inercia de la eterna y impopular “Gran Coalición” de Merkel que Merkel formó con los socialdemócratas. Laschet es primer ministro del más populoso de los 16 estados que conforman la República Federa de Alemania, el cual incluye ciudades tan importantes como Colonia, Bonn, Düsseldorf, Dortmund e Essen. El SPD, con su candidato Olaf Scholz, actualmente ministro de Finanzas y vicejefe del gobierno, quedó relegado a un distante tercer lugar. Esto parecía confirmar los pronósticos de todos los sabios y tan sabios analistas de que el declive del Partido Socialdemócrata era imparable e irreversible. Nadie daba un cinco por este partido que se había desgastado como socio minoritario en la Gran Coalición con la Democracia Cristiana y bajo la sombra de Merkel.

Hasta que en las últimas semanas el socialdemócrata Olaf Scholz, actualmente el ministro de Finanzas y el número dos en el gobierno de Merkel, comenzó a subir, mientras que al mismo tiempo la Democracia Cristiana, huérfana de su mamáAngela Merkel, comenzó a perder apoyo. Pagaron el costo de una lucha feroz por la candidatura, que al final Laschet ganó, pero sin convencer a nadie (ni siquiera a lis militantes de su propio partido) que podrá llenar los zapatos de Merkel. La veterana dirigente simbolizaba para los alemanes lo que más anhelan: estabilidad, confiabilidad. “Ningún experimento” siempre ha siso el lema de los conservadores que fundaron el partido demócrata cristiano.


Olaf Scholz, conocido como tecnócrata de alta competencia, de repente les pareció a los alemanes el verdadero heredero que podía dar continuidad a las políticas de Merkel. Y los Verdes se perfilaron como la alternativa fresca y audaz a la continuidad que muchos han comenzado a ver como obstáculo para enfrentarse al desafío de combatir el cambio climático sin poner en peligro el futuro de Alemania como próspera nación industrial que exporta tecnología a todo el mundo.


De repente se dibujaba algo nuevo: una mayoría de centroizquierda, con Verdes y socialdemócratas teniendo muchas coincidencias - y además ganas de gobernar juntos. Aún así no alcanzaba para una mayoría absoluta, pero sí para desplazar a la derecha del primer lugar - y posiblemente del gobierno, si un tercer partido se uniera a esta nueva colación: o la Izquierda, o los Liberales.


Pero una vez que Olaf Scholz logró empatar y poco después incluso sobrepasar a Armin Laschet, se generó otro cambio en la tendencia de las preferencias. Los votos que la derecha perdió ya no fueron hacia Los Verdes, sino de una sola vez hacia la opción socialdemócrata. La gente vio en el voto por Olaf Scholz la garantía de realmente sacar del gobierno a la Democracia Cristiana. Poco a poco, Los Verdes comenzaron a perder apoyo, pero sin desplomarse. Ahora el promedio de todas las encuestas da al Olaf Scholz (SPD) 26%, a Armin Laschet (CDU/CSU) 22%, y a Annalena Baerbock (Los Verdes) 17%.  



Tomando en cuenta la situación volátil y los márgenes de error, todo es posible, incluso Los Verdes podrían el próximo domingo ponerse a la cabeza de la carrera - pero lo probable es que Olaf Scholz gane y tendrá la primicia para negociar un gobierno de coalición. Su socio lógico sería el Partido Los Verdes - y la gran incógnita es si se atreve incluir a La Izquierda, que todavía tiene un ala de excomunistas. Resulta que la gran mayoría de los votantes de SPD, Verdes e Izquierda exige una colación Rojo-Verde-Rojo (ambos SPD y La Izquierda mantienen el clásico rojo). 


En respuesta a esta posibilidad, el CDU/CSU está enfocando la recta final de su campaña a explotar el miedo que la derecha tiene de un gobierno de izquierda. Los conservadores nunca realmente tuvieron confianza en los socialdemócratas, ve a Los Verdes como Hippies que en su obsesión con el cambio climático van a destruir la economía, y a La Izquierda como reencarnación del Partido Comunista. Sólo que los Verdes ya no son los lunáticos de su inicio, y La Izquierda es prioritariamente socialdemócrata y no comunista.


Es obvio que en Alemania, luego de 16 años de Merkel, hay una mayoría que quiere un cambio sustancial que redefina las prioridades de la política alemana: enfrentar en serio y sin demora el cambio climático, y más justicia social. La gran interrogante de esta elección es si esta tendencia será suficiente fuerte para que Scholz, en case de ganar, se atreva a incluir La Izquierda en su gobierno. Si no, tendría que negociar con los Liberales - y muchos temen que ellos serían un obstáculo para las decisiones audaces que el nuevo gobierno tendrá que tomar. 


El próximo gobierno alemán: Armin Scholz con Annalea Baerbock



 

Mi pronóstico: Scholz ganará las elecciones, la Democracia Cristiana pasará a la oposición. Socialdemócratas y Verdes formarán un gobierno de minoría apoyado por La Izquierda. Los tres tienen mucha coincidencia en temas ecológicos y sociales, y en cuestiones de defensa y política exterior y de defensa tendrán que aprovechar sus coincidencias con la Democracia Cristiana. 


Las dos buenas noticias: Primero, la ultraderecha racista y antieuropea, agrupada en el partido AFG, no juega ningún papel en esta historia. Segundo: En Alemania, si hay una ruptura con el status quo, será sin populismo, sin demagogia y sin peligro para la democracia.



 

Carta sobre literatura y cine: ¿Edad de oro de Hollywood? ¿Cuál oro? De Paolo Luers

 Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 25 septiembre 2021




Estimados amantes de literatura y cine:

F. Scott Fitzgerald es una de la más brillantes, pero también trágicas figuras de la literatura americana de la época entre las dos guerras mundiales. El amor de su vida no se quería casar con él, porque sus intentos de convertirse en novelista fracasaron - hasta que su novela “This Side of Paradise” (Este Lado del Paraíso) se convirtió en una gran éxito. Se casaron, pero el éxito no fue garantía de felicidad. Por lo contrario: al final de su matrimonio, Zelda terminó en instituciones mentales y Scott, por años, en alcoholismo. Su gran éxito, la novela “The Great Gatzby”, lo hizo famoso - y se le abrieron las puertas en Hollywood. Lo contrataron para escribir guiones.


En Hollywood le pagaron bien, pero frustraron su ambición de llevar al cine a la excelencia literaria de sus novelas. En esta frustración comenzó a escribir la novela “The Last Tycoon”: una novela que por una parte es un homenaje al glamur de Hollywood, y por otra parte el retrato demoledor de una industria, donde el negocio domina toda la creatividad y calidad literaria del cine. 


El libro

Estas dos maneras de Fitzgerald de ver el cine se reflejan en “The Last Tycoon” (El Último Magnate): su atracción por lo espléndido, y su frustración con el oportunismo de los hombres que dirigen la nueva industria que comienza a triunfar en el mundo y cambiarlo. Para dar vida a esta relación de amor y odio con Hollywood, Fitzgerald inventa la figura de Monroe Stahr: un productor ambicioso que lucha por su obsesión de crear cine de alta calidad, que trata de erradicar la extrema explotación en los estudios de cine. La de Monroe es una historia de éxito, pero últimamente de fracaso. Demuestra que elevando la calidad literaria del cine se puede ganar dinero y un Oscar y que pagando y tratando bien al ejército de escritores y trabajadores da mejores resultados. Pero al fin se impone la lógica del dinero. La producción de su proyecto estrella se cancela, en última instancia porque Monroe es judío y Alemania ha amenazado a vetar a boicotear a las productoras de Hollywood que emplean judíos. Monroe, el productor estrella que podría sacar Hollywood de la mediocridad y del oportunismo, se muere temprano. Igual de Fitzgerald, quien deja inconcluso su novela sobre Hollywood...


Años después sale la novela incompleta y es un éxito literario. En 1976, el director Elia Kazan la lleva al cine con Roberto de Niro, Tony Curtis y Robert Mitchum. Otro éxito póstumo.  


La película

Y en 2016, Amazon Prime Video comienza a producir una serie con el mismo título, una libre adaptación de la historia de Monroe Stahr escrita por Fitzgerald. No puedo entender porqué la crítica la recibió con reseñas tan negativas, y mucho menos porqué Amazon la suspendió luego de que la primera temporada no tuvo el rating esperado. Otra vez, “The Last Tycoon” quedó inconcluso, esta vez no por la muerte del autor, sino por la muerte de la ambición creativa de Amazon. Irónicamente, la suspensión de la serie reproduce la historia, que tanto frustró a Fitzgerald en la vida real y a su personaje Monroe en la novela: el dinero mata la creatividad.


La serie


A diferencia de los renombrados críticos que rechazaron la serie como “superficial”, a mí me encantaron los nueve episodios. Me sentí defraudado, cuando me di cuenta que nunca se produjo la segunda temporada. La serie es aun mejor que la película de Elia Kazan, que ya es un clásico del cine. Juega genialmente con la contradicción entre la genialidad visual que logró Hollywood en los años 30, y la superficialidad de sus contenidos. La cinematografía de esta serie nos brinda, en casi todas sus tomas, imágenes que parecen posters o pinturas. Logran un perfección de ambientes, vestuarios, maquillaje, iluminación que pocas veces hemos visto. Tildar esto como “superficial”, como los zares de la crítica de cine lo han hecho, es absurdo: la serie necesita recrear lo espléndido y la perfección de los detalles visuales, que Hollywood logró en su supuesta “edad de oro”, precisamente para contrarrestarlo con el oportunismo que permitía que escritores como Fitzgerald o productores como Monroe pudieran crear un cine alta calidad literaria.


Amazon nos debe la segunda temporada. La debe a Francis Scott Fitzgerald y a tantos productores como Monroe Stahr, que lucharon para dar a Hollywood el salto de calidad que necesitaba. 


Saludos,