jueves, 12 de diciembre de 2013

Carta a los pandilleros de Suchitoto

Chavos:
Tal vez se recuerdan de mi, de los años que tuve casa en el barrio Concepción y pasé todos los fines de semana en Suchi. Tal vez algunos de ellos han leído lo que he escrito en los periódicos sobre la tregua, aguantando insultos y amenazas por explicarla y defenderla...


Desde hace ratos mis amigos de Suchi me están hablando de cómo de yuca se ha vuelto la situación en el pueblo – y que esto tiene que ver con ustedes y el pleito que se tienen entre las dos pandillas y entre La Colonia y La Cruz. Me duele el alma ver cómo un lugar tan lindo como Suchitoto, con gente noble que apenas logra sobrevivir, se sienta acosado de la violencia y frustrado en su intento de salir adelante mediante el turismo. No puede ser que a 20 meses de haber iniciado la tregua y con ella supuestamente un proceso de paz, ustedes no sepan ponerse de acuerdo por el bien de sus propios comunidades y de toda la población de Suchi.
He hablado con sus líderes en los penales tanto de Ciudad Barrios como de Cojute, y también con los que andan coordinando afuera. Todos, de ambas pandillas, me han dicho que los problemas en Suchi se pueden resolver y que ellos están trabajando para esto. Si quieren se comunican con ellos y les preguntan si yo soy alguien que tiene el derecho de exigirles a ustedes que reflexionen y cambien de actitud. Les van a decir que me he ganado este derecho.
Y hago uso de esta cancha que me he ganado y les digo: Dejen en paz a Suchi. Hagan la paz entre ustedes y con la gente de este pueblo.
Yo pensaba dejar este asunto en manos de sus dirigentes. Pero me lanzo a este llamado público directamente a ustedes, porque hay que hacer algo para que el pueblo puede pasar las vacaciones con más tranquilidad, sin muertos, sin amenazas, sin espantar a los turistas, sin robos y asaltos. Si no podemos asegurar a la gente ni siquiera una tregua navideña, ¿quién diablos va a creer en la tregua que ustedes están prometiendo al país?
Déjense de pajas y regalen paz navideña a su gente en Suchi. Y luego nos sentamos a hablar a calzón quitado y hasta que tengamos soluciones para los problemas de fondo: las extorsiones, que la gente necesita que terminen - y las oportunidades, que ustedes necesitan que se les abran. Los mediadores del proceso y este servidor estamos listos para entrar en esto.
Hagamos algo por nuestro pueblo. 
Paolo Lüers
(Más!/EDH)