martes, 12 de junio de 2012

Carta a un ‘pura sangre’

Estimado Mario Acosta:
Me encanta que exista debate en el mismo periódico. El Diario ayer te abrió sus páginas para criticar a los “transformers” que ahí escriben y para decir: “No aceptamos perfumados”. Yo te contesto hoy: Y la sociedad ya no acepta candidatos con tufo rancio al pasado.
Está abierto el debate sobre las candidaturas presidenciales. Algunos buscan un candidato que conduzca al país al glorioso pasado de ARENA. Otros buscan un candidato capaz de unir toda la oposición contra la fatal coalición entre populistas de izquierda y de derecha que amenaza la democracia del país.
Unos buscan un candidato que puede correr y ganar contra el FMLN, contra Tony Saca e incluso contra el pacto entre ambos. Vos buscás un candidato para derrotar a los “perfumados”, que quieren transformar ARENA.
Tu argumento es: “Debe ser un miembro activo del partido, no un foráneo.” Disculpe, me confundí, esto dijo Nidia Díaz defendiendo la candidatura de Salvador Sánchez Cerén. Me confunde la similitud de argumentos... El tuyo era: “Ojala que con un pura sangre que pueda unificar la familia Arenera y al país entero...”
Si Ustedes quieren imitar al FMLN y poner la pureza del partido y sus orígenes beligerantes encima del propósito de ganar las elecciones y reformar al país, adelante: pongan a un “pura sangre” a correr contra el “hueso colorado” Sánchez Cerén. Regresemos al siglo pasado.
Mario, te metiste en un dilema sin salida: quieres “unificar la familia Arenera y al país entero”. Pero un “pura sangre” no puede unir el país. Lastimosamente, no definiste qué es un “pura sangre”, sólo mencionas quienes no lo son: los que no han sudado la camiseta partidaria en los 80, acompañando al mayor en su lucha contra el comunismo. Quedan afuera obviamente los que usted llama “transformers”, pero también los jóvenes de la generación posguerra que ya superaron los traumas de la guerra...
Asumamos que el “pura sangre” es alguien parecido a vos. Pero entonces, ni siquiera podrá unir a ARENA que ya no es la misma, que ya se depuró y abrió sus puertas. Mucho menos podrá unir a los sectores de clase media y a la nueva corriente opositora en la sociedad civil que puede acompañar a una nueva ARENA, pero no la ARENA histórica...
El miedo tuyo no es que con un candidato “perfumado”, como vos llamás a los que no huelen a camisa sudada, ARENA pierda las elecciones. Tu pánico es que surja un gobierno de ARENA que ustedes ya no controlan: “Pueda que ARENA gane, pero sea ese club de cheros el que gobierne...”
Que revelador: los “pura sangre” de ARENA y del Frente comparten las mismas pesadillas – y las mismas recetas.
Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

domingo, 10 de junio de 2012

"Estoy hablando de un proceso de paz, no de una tregua": Entrevista a Monseñor Fabio Colindres:

Paolo Lüers: Monseñor, a tres meses de haberse gestionado, ¿en qué estado está este proceso que algunos llaman la tregua, otros entendimiento entre las pandillas?
Monseñor Fabio Colindres: Se ha logrado mucho más de lo que este servidor, la sociedad civil y también la comunidad internacional hubieran esperado. Aquella actitud inicial de buena voluntad ha trascendido en el tiempo, y ya no estamos hablando de una tregua, estamos hablando de un proceso que está tomando rostro, cuerpo y carácter. A mí ya no me gusta hablar de tregua, estoy hablando de un proceso de paz.

En la reunión en el penal de Quezaltepeque con el representante de la OEA, el líder de la pandilla 18, El Duque, habló específicamente de un proceso de paz.
Yo he empezado a utilizar la expresión proceso de paz, porque de otra forma no tiene sentido. En su momento el entendimiento entre ellos fue un primer paso, pero no tendría mayor valor si nos hubiéramos quedado ahí.

¿Y usted percibe que los líderes de las dos pandillas lo ven así también?
Tengo la impresión de que ellos lo han visto así antes que yo. Cuando ellos acordaron un pacto entre ellos, no estaban pensando en una tregua, estaban pensando en un proceso definitivo que llevaría a la paz. Todos los demás actores, no por falta de fe, sino porque es un proceso inédito no lo habíamos visto como ellos lo vieron desde el inicio: cómo un proceso que llevaría a la paz.

Entonces, si vemos el punto inicial, aquel comunicado que ellos firmaron a finales de marzo, donde lo único que realmente se comprometieron con su palabra era el cese de la matanza entre pandilla y pandilla, ¿a los tres meses ha trascendido a otras formas de violencia?
Ha traducido a una reducción general de la violencia, al respeto en el ámbito estudiantil, al cese del reclutamiento en los mismos; ha trascendido en la forma que paulatinamente otros centros penitenciarios –últimamente cárcel de mujeres– han querido unirse a este proceso. Poco a poco estamos viendo elementos nuevos, que nos hacen pensar en que ya no es de una decisión interna que les convenían a un grupo de personas, sino un proceso que está involucrando y debe involucrar a toda la nación.

Lo que inició como una iniciativa de un grupo reducido de líderes pandilleros –todos ya en una edad más avanzada y con condenas altas–, que estaban reflexionando quizás a partir de su situación personal, ¿esto realmente se ha consensuado en la totalidad de las pandillas, incluyendo a los de afuera de los penales?
La reflexión sobre la necesidad de un entendimiento entre las pandillas y de una etapa social abierta, en la que para ellos pudieran haber cambios –y consecuentemente para la nación–, era una reflexión más intensa y profunda en aquellos que estaban recluidos y de una cierta edad, pero también de la población que está relacionada a las pandillas. He tenido contacto con los pandilleros en las comunidades, y me convencí que a esta altura ya no se trata sólo de una decisión de arriba. Esto es esencial para poder sostener un acuerdo como el que ellos están manteniendo, porque naturalmente tienen que renunciar a muchas actividades y comportamientos, a las que nos están dando signos de que han renunciado para ser creíbles. Ellos están sosteniendo no sólo un acuerdo interno, están sosteniendo un proceso de hacerse creíbles en la sociedad, y para esto están y dando gestos concretos, a pesar de las detracciones, de los ataques y las dificultades.

Sería difícil explicarse cómo funciona el acuerdo y la reducción de los homicidios, si sólo fuera una decisión de un grupo reducido de líderes pensando en mejorar su situación personal...
Sí sólo se tratará de esto, no funcionaría, hay un convencimiento de las bases mismas de las pandillas. Y de su entorno social.

Esto nos lleva al punto que es el crítico en todo este proceso: ¿Cómo administrar prudentemente las expectativas? Si los pandilleros se crean expectativas irreales de que a corto plazo se va a resolver lo que ellos llaman el problema de marginación y de discriminación, pero sobre todo de exclusión del empleo, se pueden frustrar y puede sufrir un retroceso este proceso. Igual, si la sociedad civil piensa que este proceso a corto plazo va a llegar a un cese total de la delincuencia por parte de las pandillas, sobre todo de las extorsiones, puede haber una contrareacción peligrosa para este proceso. ¿Cómo hacemos entre todos para administrar bien esas expectativas? Para empezar, ¿qué esperan ellos realmente?
Quiero partir de las palabras que usted acaba de decir: ¿Cómo hacemos entre todos? Eso resume de manera perfecta mi respuesta. Se trata de hacer, entre todos, todo lo que nos sea posible, no para sostener un acuerdo pandilleril, sino para atacar esta situación de injusticia dentro de las cárceles y fuera de ellas. Tenemos todos a ponernos las manos en el corazón y caer en la cuenta de que ha llegado el momento de hacer algo para transformar la forma de pensar sobre el tratamiento que se le da a los delincuentes en este país. No podemos seguir creyendo que la represión sea el único medio. Dentro del marco legal debe haber represión, y de eso se encargan los especialistas y las autoridades competentes. Pero junto a ese proceso, en el que se persigue el delito, se juzga y se condena, tiene que haber una dosis mucho más alta de humanismo en el trato a la persona. La dignidad humana en esta cuestión es vital, el hacinamiento debe ser atendido y el trato que se da a los privados de libertad tiene que ser en la línea de la rehabilitación, no de la destrucción.

Entonces, ¿usted cree que la palanca más inmediata para atender las expectativas que ellos tienen se encuentra en el tema carcelario, más que en las comunidades?
Hay que partir del sistema carcelario, porque es el núcleo donde se gesta la violencia más profunda de este país. ¿Por qué? Porque es ahí donde están concentrados los pandilleros más violentos, pero también porque ahí es donde el maltrato a la dignidad humana de los recluidos ha sido brutal.

¿Usted ha escuchado en sus platicas en los penales peticiones que van más allá de lo que de todas formas es obligación del Estado hacerlo? Se habla de concesiones y privilegios, que ellos consiguen extorsionando al Estado con la tasa de homicidios...
Yo me metí a esto en la línea pastoral humanitaria, y caí en la cuenta que ellos no nos estaban chantajeando, no estaban pidiendo libertad, ni que bajaran sus penas, no estaban exigiendo nada fuera del marco legal. Sencillamente pedían trato humanitario y atención a su salud. Esto para mí fue como la condición de que podríamos proceder en un diálogo franco, porque no se nos estaba chantajeando. Nos estaban pidiendo algo que en el marco de la legalidad y en la línea del humanismo es una obligación. Estamos obligados a esforzarnos en la medida de nuestras posibilidades por darle sostenibilidad a este proceso de paz.

¿Cómo hacer esto? ¿La Iglesia tiene esta capacidad?
No somos expertos en las soluciones políticas, sociales, económicas, pero sí nosotros tenemos mucho que decir y mucho que hacer en la iluminación de la solución de estos problemas, por eso la Iglesia no puede ni debe retirarse de un proceso como este.

Recientemente se tenía la impresión de que la Iglesia quería tirar la pelota a otros y retirarse.
Agradezco la oportunidad para clarificar la cuestión. Se tuvo la percepción en algún momento, por una declaración que dio el señor arzobispo, de que la Iglesia se retiraba, de que la Iglesia daba un paso atrás en este proceso de paz. Fue una mala percepción, no se supo interpretar la declaración del señor arzobispo, quien dicho sea de paso es un hombre extraordinario con un profundo interés por lo social y por lo humano, pero fue mal interpretado. Me alegra mucho que recientemente él haya aclarado que no quiso decir que la Iglesia se retiraba, y yo aprovecho esta entrevista para ratificar lo mismo: La Iglesia no puede, no debe retirarse, porque como dijo el papa Pablo VI la Iglesia es experta en humanidad, nadie mejor que la Iglesia conoce el dolor del corazón humano, la soledad, las crisis existenciales, y sólo la Iglesia puede dar respuesta a los problemas más profundos de la humanidad y de una sociedad herida y sufrida como la nuestra. Por eso es que la Iglesia ha estado presente en todos los procesos de paz y hoy no puede ser la excepción.

En las platicas con empresarios, que se sienten de alguna manera retados tanto por la Iglesia, también por las palabras de los mismos pandilleros, también por parte del Presidente, a intervenir en este proceso, en cuanto a la creación de empleos dentro y fuera del sistema carcelario, hay una preocupación: Sienten que tanto el Estado como quizás también la Iglesia quieren pasar responsabilidades a ellos, que no las pueden asumir.
Si en algún momento hubo la idea de que la responsabilidad total de la solución del momento histórico que vivimos estaba sólo en las mano del sector privado, fue una idea distorsionada. Ellos tienen mucho que aportar, pero no son los únicos. También sería injusto decir que si ellos no responden, esto se caerá y que ellos son los culpables. En su momento darán el aporte que esperamos que den, pero no se puede presionar ni obligar. Soy profundamente respetuoso de ellos, me alegra mucho que algunos de ellos, no obstante la incredulidad de otros, sí toman la decisión de apostarle a este proceso. Naturalmente, esto significa que ellos habrán hecho una reflexión y habrán comprendido que mas allá de las dudas, más allá de la incertidumbre y de los temores, vale la pena apostarle a cualquier proceso que apunte a la paz y al humanismo. No estamos hablando de apostarle al sostenimiento de una tregua, eso sería mezquino y corto, estamos hablando de apostarla al país, a la paz de la nación, a la inversión nacional y en esto todos tendríamos de estar involucrados, sector privado y sector público.

Para resumir: ¿Usted hoy es más optimista que hace tres meses que todo esto empezó a gestionarse?
Paolo, con el tema de la paz siempre hay que ser más optimistas, jamás los pueblos que han logrado la paz lo habrían logrado si aún en medio de las crisis y la tormenta no se hubiera mantenido la voluntad de llegar a la paz. Sólo se puede lograr la paz creyendo que es posible.



(El Diario de Hoy)

sábado, 9 de junio de 2012

Carta a los diputados del Frente

Señoras y señores:

ya entendimos todos que no les gusta, por nada, la Sala de lo Constitucional y la manera cómo ejercen su rol de guardián de la Constitución.

Por más que ahora ustedes atacan a esta Sala de “derechistas, que defienden los intereses de la oligarquía”, lo que realmente los tiene locos de furia es precisamente lo contrario: esta es la Sala más progresista que hemos tenido.

Parece absurdo, pero es la triste realidad: Ustedes, que prometieron “el cambio”, se ven retados por unos magistrados que realmente producen los cambios democráticos. A mi no me extraña, por nada. Porque sé que para la izquierda autoritaria no hay peor espanto que gente progresista que piensa y actúa con independencia. Por esto ustedes odian tanto a las magistrados Sidney Blanco y Florentín Menéndez: representan la izquierda incómoda, crítica, independiente que se niega a someterse a dictados del partido.

Esta Sala de lo Constitucional les ha quitado a ustedes la bandera de “el cambio”, este es gran pecado. A la par de ellos, ustedes de repente se ven como lo que son: los más conservadores de este país, los obstáculos para el cambio.

Esto no es una crisis constitucional, como ustedes lloriquean - a menos que ustedes la provoquen con sus berrinches. Es cierto: La Sala, por su carácter progresista e independiente, produjo una seria crisis. Pero no de la institucionalidad del país, sino una crisis de la izquierda. De repente se vuelve visible que el FMLN, en plena contradicción con sus orígenes, ya no está del lado de los ideales de democracia y libertad, por los cuales miles luchamos y muchos se murieron – sino del lado de la reacción. Y de las expresiones partidarias más corruptas del conservadurismo salvadoreño: Concertación Nacional y GANA.


Sólo hay una salida de esta crisis en la cual ustedes se metieron: Regresar a la los principios que han hecho fuerte a la izquierda, al pensamiento crítico, a la defensa de las libertades democráticas. En cambio, seguir con los berrinches contra la Sala y contra la voluntad expresa de la sociedad civil  sólo va a agravar la crisis de identidad de una izquierda que se está despegando de su razón de ser.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 7 de junio de 2012

Carta a Alejandra Fuentes

Estimada Alejandra:

Mientras los padres de la patria nos dan pena ajena (uno vergueando a su mujer, otro intentando de descifrar cifras de más de tres dígitos, otros tratando de averiguar cómo diablos se comen caviar y langostas), vos nos hiciste orgullosos de ser guanacos. Vos y el resto de la selecta de física que ocuparon los 3 (¡tres!) primeros lugares en la II. Olimpiada Centroamericana y del Caribe de Física, celebrada recientemente en Guatemala.

Vos ganaste oro, a tus 16 añitos. Igual que Alicia Cortéz, que ganó bronce. Mario Alvarado, quien ganó plata, tiene 17. Y un bicho de 13 años, José Manuel Escalante, completó la Selecta de Física ganando una mención especial.

Ustedes nos mostraron que es mentira que nuestros jóvenes son indiferentes o son pandilleros; que son consumistas o atontados por ver tanta televisión y mandar tanto chat. O lo que sea lo que los viejos a veces nos inventamos, porque no entendemos a nuestros hijos. Viendo las fotos que publicaron de esta otra Selecta, me imagino que a ustedes igual les encanta chatear, ir a discos, fregar, vestir bien – ¡¿y qué?! A pesar de esto son competitivos y disciplinados, tienen sed de saber y de superación. Son nuestros científicos del futuro...


El triunfo internacional de su Selecta nos obliga a poner más atención a estos extraordinarios y exitosos programas de excelencia que el profe Carlos Canjura ha levantado en la UES, sin muchos recursos, sino con las uñas y su voluntad férrea de apoyar a los jóvenes talentos en Matemáticas, Física, Química y Biología. A él y su equipo y a ustedes, sus alumnos, los mueve el sueño de algún día tener investigación científica en El Salvador. En este país hay pisto para cualquier cosa: uniformes, subsidios a transportistas-homicidas, caravanas para la familia presidencial, banquetes gubernamentales y legislativos – pero no para la mejor inversión que podemos hacer en el futuro del país: elevar la calidad de la educación y llevar al máximo desarrollo académico a los jóvenes talentos como ustedes.

Gracias al programa Jóvenes Talentos de la UES, y gracias al esfuerzo de ustedes y de un grupo de profesores mal pagados existe esta otra Selecta y nos trajo medallas de Guate.

Les felicito y los admiro, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

martes, 5 de junio de 2012

Observador Político: Un método confiable para nombrar candidato

Es obvio: ARENA, al igual que el FMLN, no dispone de un mecanismo confiable para tomar la decisión tal vez más importante de su historia: ¿Quién será el candidato presidencial idóneo para el 2014? Veamos en esta columna el dilema de ARENA y en una posterior el dilema del Frente.

ARENA enfrenta un reto mucho más grande que ganar las elecciones del 2014: Esto parece la parte más fácil. Tiene que mostrar que su próximo gobierno no significa un paso atrás, sino un paso adelante en el desarrollo democrático, institucional y económico del país.

El elegido de ARENA no sólo tiene que ser un candidato ganador, sino también un estadista que gobierne de manera diferente, sin peligro de recaer en los errores cometidos por ARENA en el pasado.

Luego de dos presidencias populistas (de Tony Saca y Mauricio Fines), el país necesita a un presidente capaz de recuperar la confianza en la política, en el gobierno, en el Estado, en el funcionamiento de las instituciones democráticas, en el país y su futuro. Tiene que ser alguien con capacidad de reconstruir la viabilidad financiera y administrativa del país, un gran gerente, pero al mismo tiempo alguien con principios firmes y una visión clara de la ética, transparencia y responsabilidad social de la administración pública.

Uno de los errores que la derecha ha pagado caro ha sido la manera cómo escoge a sus candidatos. La última vez, esto le costó a ARENA las elecciones y obligó al partido a pasar por una profunda crisis y renovación del partido.

Esta renovación no está terminada. Por esto ARENA no puede simplemente buscar al candidato más popular para asegurar la victoria electoral, y ciertamente no al más populista. Ya sabemos a qué desastre esta tentación puede llevar al país y al partido de gobierno.

Tampoco puede ARENA correr el riesgo que el proceso de selección de su candidato nuevamente ponga en peligro su frágil unidad, ni mucho menos la también frágil confianza de las bases y los votantes en la institucionalidad del partido y en la integridad de su dirigencia.

El mecanismo ideal serían primarias, así como exitosamente las llevó a cabo en febrero del 2012 la oposición venezolana. El problema es que primarias, sin cumplir antes todos los requisitos necesarios para que el proceso sea confiable y creíble, serán contraproducentes y pondrán en peligro la unidad.

El proceso de selección del candidato tiene que cumplir básicamente 3 funciones: a) escoger al candidato idóneo; b) dar la máxima legitimidad al candidato; y c) asegurar la unidad del partido y su contorno.

Resulta imposible que para esta ocasión se tenga el tiempo, el padrón, las condiciones y la institucionalidad partidaria para que unas primarias sean exitosas en este sentido: escoger al mejor candidato y a la vez cimentar la unidad.

Pero igualmente hay que descartar que la decisión la tome el COENA o un círculo cerrado de seis personajes del partido, como ahora se propone. De esta manera no está garantizada ninguna de las metas: ni que salga el mejor candidato (o candidata, en este caso), ni que se fortalezca la unidad.

ARENA necesita adoptar un mecanismo que sea práctico, confiable, e institucional. Y que sea transparente en el sentido de que todos (los precandidatos, los cuadros, la opinión pública) sepan cuál es el mecanismo y cuáles son las reglas del juego.

Entonces, si ARENA aún no está lista para un mecanismo realmente abierto y democrático, el nombramiento del candidato tiene que ser “por dedo”, pero por un dedo que tenga la capacidad, credibilidad, pluralidad y autoridad para asegurar que la decisión final sea asumida por todos sin recelos, en especial por todos los precandidatos.

ARENA puede construir para esta ocasión un gremio ad-hoc con tanta autoridad que cualquiera que no acepte el resultado, automáticamente quede aislado y desprestigiado. Definitivamente, el gremio de los seis sabios (3 ex-presidentes +3) no cumple este requisito.


Para que el proceso tenga credibilidad y potencie al partido, este “Consejo de Sabios” tiene que ampliarse. La comisión de los seis, luego de consultas con los sectores, los departamentos, los empresariales donantes, y con otros amigos del partido, puede perfectamente nombrar una comisión amplia, un verdadero “Consejo de Sabios” con el siguiente mandato:
  • elaborar las reglas del juego para el proceso de escogitación de la formula presidencial; incluyendo su reglamento interno, o sea cómo va a proceder y cómo va a tomar decisiones, por ejemplo con qué tipo de mayoría;
  • definir el perfil político del futuro gobierno y del candidato idóneo para llenar este perfil;
  • organizar el proceso de precandidaturas, y de audiencias (públicas y privadas) con los precandidatos;
  • definir qué cargos dentro del partido son incompatibles con precandidaturas; y como deben comportarse los miembros del COENA frente a las precandidaturas;
  • tomar la decisión final e inapelable sobre la fórmula presidencial de ARENA;
  • comunicar esta decisión de manera que no queden dudas ni espacio para conspiraciones, sino que todo el partido acepte la decisión y trabaje en función de ella, incluyendo a todos los precandidatos.

Quiere decir que estamos hablando de una Comisión con plena autoridad de decisión. No sería el COENA que reciba una propuesta y luego tome la decisión. El partido delega la decisión a la Comisión. Así se protege al COENA, su credibilidad y su autoridad frente a todos los sectores y todas las tendencias de pensamiento dentro del partido.

Que esta Comisión o este “Consejo de Sabios” tenga la capacidad de tomar la decisión correcta y la autoridad para asegurar que todo el partido y sus amigos la acepten y asuman, depende de la manera consensuada y plural de constituirla. Tiene que incluir a todos los sectores y todas las corrientes de pensamiento.

Esta Comisión tiene que incluir los siguientes elementos:
  • dirigentes orgánicos del partido, incluyendo los 3 ex-presidentes;
  • representantes de los principales empresarios donantes del partido;
  • intelectuales no orgánicos con gran credibilidad, no sólo dentro de las bases del partido, sino en el resto de la oposición y en la sociedad civil.

Todo el proceso hay que diseñarlo en función de un objetivo que es igual de importante que el nombre del candidato que salga: preservar y fortalecer la pluralidad y al mismo tiempo la unidad.

El partido puede desde ya establecer como pre-requisito que nadie puede ser precandidato, si no está dispuesto a formar parte del equipo alrededor de la formula definitiva. Esto sería la regla básica. Los partidos tienen que empezar a ver la lista de sus precandidatos como fortaleza, como el futuro equipo de campaña y de gobierno, no como un campo de batalla e eliminación.

Para esto hay que aplicar las experiencias más importantes del proceso de primarias en Venezuela: la inclusión en el proceso a personajes independientes que no son parte del aparato partidario; lograr convertir el concepto “pluralidad-unidad” en la idea fuerza; y una política de comunicar abiertamente los principios que logre que las bases del partido, sus simpatizantes y la opinión pública no acepten que alguien rompa las reglas y la unidad.

Disculpen la intromisión en asuntos internos. Pero este proceso es demasiado importante para dejarlo solamente al partido.
(El Diario de Hoy)

Carta a la clase política

Estimados amigos en todos los partidos:

Me han caído docenas de mensajes en twitter&facebook exigiéndome una carta al diputado Rodrigo Samayoa. No la voy a escribir. Por varias razones: por lo de la leña  del árbol caído; porque simplemente este hombrecillo no es importante; y porque el escándalo que se armó, más allá de exponer la miseria de un hombre, pone en evidencia la miseria de ustedes: de nuestra clase política.

El comunicado de GANA es más preocupante que el hecho que un bolo haya vergueado a su mujer. Los anaranjados tienen la desfachatez de hablar de un “complot contra el primer órgano del Estado”... Pero aún peor que este lamentable comunicado es el hecho que todos ustedes, incluyendo los diputados decentes dentro del FMLN y ARENA, hayan votado por Rodrigo Samayoa, Chico Merino y Guillermo Gallegos como directivos de la Asamblea, conociendo su record, sabiendo que no son aptos para cargos públicos. Es una cosa que sus partidos hayan logrado engañar a un par de miles de ciudadanos a votar por este tipo de diputados, para ellos desconocidos. Pero es otra cosa mucho más seria que ustedes, que los conocen de primera mano, los elijan para presidir la Asamblea.


Lo mismo en el caso de diputados casi analfabetas, como Sandra Delgado o Reynaldo Cardoza. La democracia implica que también personas de poca educación pueden alcanzar una diputación, pero la decencia dicta no ponerlos en la Directiva, donde ponen en ridículo a ellos mismos, sus partidos y la Asamblea.

Algo está mal, muy mal, con nuestra clase política, cuando este tipo de personajes pueden llegar a la Junta Directiva de la Asamblea. Ahora van a quitarle el fuero a Rodrigo Samayoa, porque no hay de otra. Pero esto no resuelve el problema. Los diputados decentes, independientemente si son de ARENA o del FMLN o de otros partidos, tienen que unirse para introducir criterios éticos a la Asamblea y la política. Los directivos y los jefes de fracción obviamente no tienen ni la voluntad ni la visión para emprender esta tarea.

Se necesita una alianza entre los organismos y movimientos de la sociedad civil que monitorean a la cosa pública, y los diputados y políticos que tengan el valor de rebelarse contra el reino del oportunismo y cinismo en la clase política.

En esta batalla se van a forjar los nuevos liderazgos que este país necesita con tanta urgencia para cambiar de rumbo en el 2014.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

sábado, 2 de junio de 2012

Carta a Jorge Hernández de TCS

Estimado colega:

Este espacio estaba reservado para comentar el “informe de labores” del presidente ante la Asamblea Legislativa. Pero como no dio ningún informe de labores, sino prefirió repetir su sermón dominical de la Feria, me puedo ahorrar esta carta, que de todos modos me hubiera dado mucha hueva...

Jorge, te tengo que decir que el jueves dejaste pasar una oportunidad histórica: hacer algo por la educación cívica de nuestro mandatario. Llegó tarde a su cita contigo y los televidentes, como es su costumbre (o su táctica para sentirse importante). En vez de reponerle los 20 minutos (¡y más!), prolongando el programa, le hubieras dicho: “Presidente, acaba de perder 20 minutos de su entrevista, ¡vamos al grano!”

Nunca hay que asumir, de nadie, que ya no puede aprender y deshacerse de sus malos costumbres y malcriadeces. Todavía a Mauricio Funes, nos guste o no, le faltan dos años de seguir atendiendo a mandatarios, embajadores, empresarios, diputados, comunidades. Alguien tiene que empezar a enseñarle al presidente que llegar tarde es falta de respeto, y llegar tarde a propósito es malacrianza.

 
Hay embajadores de países importantes para nuestro país que pasan meses esperando que el señor presidente se digne recibir sus credenciales, para que puedan comenzar a ejercer su trabajo. Alguien tiene que enseñarle que la falta de disciplina y de cortesía tiene consecuencias y trae sanciones.

Si yo fuera diputado, no estaría por 45 minutos sentado en mi curul esperando como pendejo que llegue el señor. Si fuera entrevistador, no estaría alterando la programación de TCS sólo porque el presidente no puede llegar a tiempo. Mucho menos cuando él mismo ha sido entrevistador y sabe perfectamente lo que significa cuando un invitado te deja plantado.

Que le dejaste pasar nuevamente un montón de respuestas que no contestaban a las preguntas, ya parecía lógico: Si no te hacés respetar, no te respetarán...

Una pregunta, Jorge, sobre las dos corbatas idénticas que estrenaron ustedes en esta entrevista: ¿Tú se la regalaste al presidente – o al revés? ¿O fueron juntos a Miami a comprarlas?

Saludos, Paolo
(Más!/EDH)