martes, 12 de agosto de 2014

Carta a mi hermano Hernán Vera

Querido “Maravilla”:
No puedo creer que moriste, enano. Te conocí en Managua, en diciembre del 1980. Ambos esperando el traslado a El Salvador, a la guerra que queríamos grabar, filmar, fotografiar, relatar desde adentro. Pasamos el tiempo tomando ron, despidiéndonos, platicando. Bueno, vos platicando, yo escuchando. Yo hablando poco, por lo del idioma - y porque aun no tenía nada que contar.


Una madrugada de un día como cualquiera, un 10 de enero del 1981, me despertaron: “Vas para San Salvador, con Hernán, van a llevar las cámaras. Apurate, el vuelo va en tres horas.”
Sentado en el avión, Hernán me dice: “Hoy comienza la insurrección. A las 5pm. Pero yo más bien creo que empieza una guerra larga.” Obviamente, no le creí nada, pensaba que era broma.
Lugo, ya instalados en la casa de Melitón Barba, en la Laico, le digo: “Faltan 10 minutos para las 5, y nada. Era paja.” Y Maravilla soltó una carcajada y dice: “Enano (toda la vida me dijo enano aunque le llevaba casi una cabeza; pero él dijo enano a todos, costumbre que se me pegó a mi..), y vos crees que el asalto al cuartel lo van a anunciar antes con unos tiritos.” – “¿Cuál cuartel?” – “El San Carlos, a dos cuadras, ¿no te recordás que te lo enseñé cuando pasamos?”
A las 5 de la tarde más 3 minutos comenzó el infierno. Ráfagas, sirenas, bombazos toda la noche. El 10 de enero resultó ser un día no tan ordinario, sino, como había dicho Hernán, el primer día de una larga guerra de la cual ambos saldríamos hasta enero del 1992, cuando Hernán me dijo: “Enano, me voy, quiero hacer cine. Buscáte una vida, , esta onda ya estuvo.” Y se fue. Se hizo independiente y hizo películas, telenovelas y documentales en México. Y yo me quedé en El Salvador, pero también me hice independiente - para volver a ser periodista, para hacer una familia y criar hijos…
Aquella larga noche del 10 de enero la pasamos en la casa en la Laico, encerrados por el toque de queda. En los noticieros escuchamos de la captura de Nelson Arrieta, el periodista venezolano que había alquilado la casa de Melitón donde estábamos, conocida entre los periodistas como la casa de los venezolanos. A Nelson lo agarraron en la casa clandestina que servía como cuartel general de los Comandos Urbanos del ERP.
“La primera casa que van a catear es esta, enano. Pero no te preocupés, no esta noche, Tienen suficiente que hacer para sobrevivir estos cabrones.”
A las 6 de la mañana del día 11 estábamos en camino a Morazán, en un microbús pintado de rótulos de “Prensa Internacional”, con nuestras cámaras. Pasamos retenes de la Guardia, de las FPL, del ejército, del ERP, de la PN, de las FAL - pero llegamos, en medio del caos total, a las minas de San Sebastián, cerca de Santa Rosa de Lima, tomadas por los mineros y los guerrilleros del ERP.
Ahí dejamos a Hernán, y Gustavo Amaya y yo regresamos a San Salvador, a activar el plan original de establecer una base periodística dentro de la capital, con cobertura internacional, con credenciales del Comité de Prensa del Estado Mayor, y en contacto con Managua y Morazán. Hernán se quedó en Morazán, para toda la guerra, grabando videos, escribiendo editoriales para la RV. Nos volvimos a encontrar en Morazán, trabajamos juntos, tejimos el colectivo de cine y su trabajo sincronizado desde la montaña, la capital y el exterior, donde editamos y las películas. Mucho de lo que aprendí en estos 11 años de trabajo en medio de la guerra, lo aprendí de Hernán. Sobre todo la filosofía que permite gozar de la vida y ser creativo a pesar de los horrores de la guerra.. Para entender esto, un ejemplo que demuestra que no estoy hablando de filosofía teórica, sino de filosofía para la vida: Vos me enseñaste que bajo los frecuentes bombardeos, lo mejor que uno podía hacer es meterse bajo un palo sombroso y dormir: “Enano, los morteros o te caen o no te caen. No tiene sentido afligirse, ni mucho menos correr de un lado al otro. Lo mejor es descansar.” Esta filosofía, Hernán, es lo mejor que he aprendido de vos: No afligirse por cosas que no podés cambiar.
Maravilla, me harás una increíble falta. Paolo Lüers
(Mas!/EDH

Carta de Alemania (1)

Me impacta con cuánta pasión, pero también responsabilidad se discute aquí en Alemania el tema Gaza. O el tema Israel. O el tema Hamas… Sea como sea, es el tema principal en los medios, en pláticas, en talkshows, en las familias, incluyendo la mía; entre amigos, incluyendo los míos. Lo debaten entre extraños, en los cafés, los bares, las universidades…

Luego del holocausto (la matanza de millones de judíos en toda la Europa cometida por los alemanes), en este país no es fácil criticar a Israel. Siempre está el fantasma del antisemitismo. Por una parte el antisemitismo real y existente, el que ha sobrevivido el proceso de reconciliación, descontaminación ideológica y democratización que ha vivido Alemania a partir de la derrota de la dictadura nazi. Y por otra parte el supuesto antisemitismo, la sospecha permanente del antisemitismo – siempre y cuando alguien critica la estrategia militar israelí o la política de los asentamientos judíos en territorios palestinos. Es complicado para los alemanes criticar a Israel. Siempre tienen que mostrar que ya no son antisemitas. Muchas veces prefieren callarse.
También es complicado apoyar a Israel. Por ejemplo, yo apoyo a Israel en esta guerra fea en Gaza, porque admiro el juramento que se hicieron los judíos sobrevivientes del holocausto: “Jamás volveremos a ser víctimas indefensas. Vamos a golpear a cualquiera que nos quiere atacar…” Admiro su férrea voluntad de superar la hostilidad de la naturaleza y de sus vecinos. Admiro su capacidad de poner fin a dos mil años de comportarse y sentirse como víctimas. Argumento que en Gaza no es una guerra contra Palestina, sino contra Hamas, una organización terrorista y fundamentalista que predica la intolerancia. Pero siempre me tengo que enfrentar a la sospecha (no solo de extraños y amigos, sino incluso de mi mismo) de que mi apoyo a Israel es resultado de un complejo de culpa colectiva que me hace ciego e insensible ante los crímenes de guerra de Israel. Para evadir esta sospecha, inmediatamente decimos: Yo apoyo a Israel, pero critico sus excesos… 
Me encontré aquí en Alemania a militantes de izquierda que hablan como si mañana van a ir a Gaza para combatir contra ‘la dictadura israelí’ y el ‘nuevo apartheid’. Y a otros que hablan como si están por ir a Israel para defender a los judíos. Por supuesto, todo es paja. Hacen bulla, pero son minorías irrelevantes. La mayoría discute el problema con seriedad, a pesar de los complejos de culpa y los fantasmas. En el fondo, todos sabemos que tanto Israel como Palestina tienen derecho de existir – y de luchar por defender este derecho. Y también sabemos que en ambos bandos hay radicales que para avanzar sus causas felizmente ponen en riesgo la vida de los civiles, incluyendo los propios.
Pero esto no impide a tomar partido en este conflicto. En Gaza, los fundamentalistas tienen el poder absoluto y usan a la población civil de escudo para sus ataques militares a Israel. En Israel, los fundamentalistas y racistas son una minoría, y el estado y sus Fuerzas Armadas gozan del apoyo y están bajo el control de una mayoría democrática multipartidaria.
La única solución es que el pueblo de Palestina y sus organizaciones representativas quiten a Hamas el control militar y político en Gaza y constituyan un gobierno legítimo que puede negociar con Israel la paz, la futura convivencia pacífica y el desarrollo compartido. Si la poderosa Al Fatah no puede (o no quiere) derrotar a Hamas, lo tendrá que seguir haciendo Israel. Lamentablemente, el costo lo pagará el pueblo palestino.
Sados desde Alemania, Paolo Lüers
(Mas!/EDH)

jueves, 7 de agosto de 2014

Carta al Fiscal General

Estimado Luis Martínez:
Hay delitos que necesitan por lo menos de dos para cometerlos. Por ejemplo, la corrupción. No hay corrupto sin corruptor. No hay corruptor sin receptor de corrupción. Si un funcionario de gobierno es corrupto, es por que alguien le paga. Y si alguien es culpable de pagar sobornos, es porque hay funcionario que lo recibe.


¿Y en el caso del ‘tráfico de influencias’? Nadie puede ejercer este delito sin que haya funcionario público que se deje influenciar.
La Fiscalía General de la República acusa al padre Antonio Rodríguez del delito de ‘tráfico de influencia’, y según los reportes de los medios el caso que presentan es el siguiente: Un reo, miembro de la pandilla Barrio 18 Sureños, es trasladado del penal de Cojutepeque al penal de máxima seguridad de Zacatecoluca. El padre Toño intercede por él, y el reo regresa al penal de Cojutepeque. La fiscalía lo clasifica como delito: ‘trafico de influencia’.
Surgen algunas preguntas, señor fiscal. ¿Cuál influencia tiene un padre católico de una parroquia en Mejicanos para trasladar a un reo de alta peligrosidad? O para decirlo en otras palabras: Si el traslado del reo es prueba del delito de ‘tráfico de influencia’, ¿con quién trafico el párroco? ¿Quién de los pocos funcionarios que tienen el poder de ordenar el traslado de reos, lo ordenó en este caso? O, para decirlo aun más claro: ¿Quién es el funcionario que se dejó indebidamente influenciar por el padre, haciéndose así cómplice del delito de ‘tráfico de influencia’?
Y la pregunta más importante y más incómoda que resulta de las anteriores: Si se cometió un delito, ¿por qué no está siendo acusado por la fiscalía y capturado por la PNC la persona (o las personas) que cometieron este delito junto al padre? Como dijimos al principio, no hay corruptor sin funcionario corrupto, y no hay tráfico de influencias sin alguien que se deje influenciar indebidamente.
Entonces, estimado señor fiscal, explíquenos: ¿cómo usted puede sostener a acusación de tráfico de influencia sin ni siquiera mencionar al funcionario que se dejó influenciar?
Para empezar: ¿Quiénes pueden ordenar el traslado de un reo? Que yo sepa solo son tres: un juez de vigilancia, el Director General de Centros Penales, y el Ministro de Justicia y Seguridad. Entonces, en este caso: ¿Quién autorizó el traslado, y por orden de quién? Y no me diga que por orden de un padre de Mejicanos.
No puede ser difícil para fiscalía investigar quién autorizó el traslado. A esta altura usted ya lo sabe. Entonces, ¿por qué usted sostiene la acusación contra el padre, que supuestamente ejerció influencia indebida, pero no hay acusación contra nadie que en base de esta influencia indebida tomó una decisión ilegal? Siempre suponiendo que el traslado del reo fue ilegal, como la fiscalía sostiene…
A mi no me consta si fue legal o ilegal el traslado de Zacatraz para Cojute. Incluso he escuchado versiones muy distintas, que la fiscalía también debería investigar: que la verdadera decisión arbitraria de las autoridades no fue el traslado del pandillero de Zacatraz a Cojute, sino su traslado anterior a esta cárcel de máxima seguridad. Dice este rumor que se trató de una medida de presión sobre la pandilla, para que aceptara al padre Antonio como nuevo mediador… ¿Quién estaba interesado en promover al padre como mediador? Tal vez esta es la pregunta clave. ¿Quién mejor que usted para investigarlo, señor fiscal?
Es ampliamente conocida la estrecha relación del padre Antonio con Ricardo Perdomo, quien fue ministro de Seguridad en este tiempo. Fue Perdomo quien propuso al padre Antonio como persona clave para su proyecto de ‘diálogo nacional’ con el cual trató de desplazar y aislar a los mediadores de la tregua.
Podría ser que este caso, al cual usted presenta como un caso contra la tregua, al fin resulte ser otra cosa muy diferente.
Saludos, Paolo Lüers
Habrá quienes dicen que estoy defendiendo al padre Antonio. Estoy defendiendo el principio de la presunción de la inocencia, válido para todos, incluyendo para personas como este padre que no me cae nada bien.
(Mas!/EDH)

Columna transversal: Alegato por el voto cruzado

La Sala de lo Constitucional está preparando su sentencia sobre el voto cruzado. Ojalá que tenga la sabiduría y el valor de abrir espacio a este nuevo paso hacia la democratización de nuestro sistema electoral y partidario.

El voto cruzado significa que los ciudadanos podremos votar por candidatos a diputados de diferentes partidos y de la lista de independientes no-partidarios. Sería el paso lógico luego de haber introducido, con su sentencia del año 2011, el voto por cara. Antes sólo podíamos escoger entre las listas de los diferentes partidos. A partir del 2012 podemos escoger, dentro de la lista de nuestro partido preferido, entre los diferentes candidatos propuestos por este partido. Si la Sala da el siguiente paso y aprueba el voto cruzado, podremos votar por los mejores candidatos de los diferentes partidos y de los independientes.
No conozco los problemas constitucionales que los magistrados tendrán que valorar para tomar esta decisión. Pero soy fiel creyente, junto con muchos constitucionalistas, que el derecho, en última instancia, es un asunto de la razón común. No puede ir contra la razón común que cualquier ciudadano puede entender.
Una vez que nos dieron el derecho de votar por personas, no existe ninguna razón de limitar esta libertad a escoger entre los candidatos de un solo partido. Una vez que votamos por caras, ya no existe razón de mantener el concepto rígido del partido preferido. Estoy seguro que así va a sentenciar la Sala.
Sin el voto cruzado, no tiene ningún alcance práctico el derecho de postularse sin respaldo de ningún partido. En el 2102 casi nadie votó por los candidatos independientes, y no por falta de calidad de los postulados. No, ningún independiente llegó ni cerca al número necesario de votos, porque cada uno de los votantes sentimos que desperdiciábamos nuestro voto si lo dábamos a un independiente, por simpático, carismático y capaz que fuera. Dando el voto a un independiente, ya no podíamos votar por el partido que necesitábamos fortalecer para crear equilibrio de poder. El resultado: Votamos por varios candidatos de nuestro partido de preferencia, aunque algunos quizás no tenían ni cerca la calidad de uno de los independientes. O de otros candidatos de partidos minoritarios.
Si nos dan el derecho de votar libremente, como la Constitución manda, podremos votar por los mejores. El simpatizante del Frente puede escoger a los mejores de la lista roja, pero además votar por un independiente, por un candidato del CD que le gusta, e incluso por algún candidato de ARENA que considera competente y honesto. Y al revés: Yo que voy a votar por los renovadores que aparezcan en la lista de ARENA, podré al mismo tiempo votar por mi amigo Payín Imendia, una vez que logre las 20 mil firmas para postularse como independiente en el departamento de San Salvador. Y pueden aparecer un par de candidatos atractivos en las listas de Cambio Democrático o del Partido Socialdemócrata. Los partidos pequeños o nuevos, sin que los votantes del FMLN y de ARENA pueden dar votos a sus candidatos, no van a existir.
Si no hay voto cruzado, yo en estas elecciones del 2015 tuviera un verdadero dilema. Estoy convencido que es importante que ARENA, y en particular los renovadores y los jóvenes en ARENA, se consoliden. Pero también quiero que alguien como Payín entre al parlamento. Él sólo puede tener el efecto que en otros países han tenido los verdes y los piratas. Si no hay voto cruzado, tengo que decidir si voto por mis candidatos dentro de ARENA o por Payín. Un dilema absurdo.
O si fuera votante en La Libertad, donde parece que mi amigo Facundo Guardado se va a postular en la lista del PDC, ¿qué haría – votar por ARENA o votar por Facundo?
Sin el voto cruzado, las candidaturas de Facundo y Payín y de los candidatos socialdemócratas no tendrán sentido. Con el voto cruzado, podemos componer un parlamento con las mejores personas de todos los partidos, incluyendo los independientes. Con el voto cruzado, se obliga a los partidos a postular excelentes candidatos. Y los partidos pequeños y emergentes, pueden convertirse en vehículos para llevar al parlamento a personalidades extraordinarias que no caben en las maquinarias electorales de los grandes. Sería pura ganancia.
Me encanta la idea de poder votar por un par de candidatos innovadores del FMLN, sin tener que adoptar este partido como mi preferido y exclusivo. Ya no quiero tener partido exclusivo. Me fascina imaginarme una Asamblea donde aparte de los sospechosos y obedientes de siempre hubiera tipos rebeldes como Payín Imendia y Facundo Guardado. Ya me imagino que cada votante, en las redes, sacaría su planilla cruzada personalizada: Voten por los números 11, 15 y 25 de ARENA, el 8 del FMLN, el 18 del CD y por X independiente. La campaña ya o sería monopolio de los partidos…
Al fin tendremos diputados que se deben a sus votantes, no a los aparatos partidarios. De paso sea dicho, anticipando el voto cruzado: Ayudemos a Payín Imendia a reunir las 20 mil firmas. Les garantizo: con este loco, la campaña (y luego la Asamblea) será más divertida.
(El Diario de Hoy)

martes, 5 de agosto de 2014

Telegramas a la clase política

Al presidente: No puedo creer que usted viaja a Venezuela por el cumple de Chávez. Ni que estuviera vivo...
A Hato Hasbún: ¿Cómo se siente ser el secretario de comunicación de la Presidencia de El Salvador y tener que difundir los mensajes del presidente Obama contra la migración?
A Manuel Melgar: Leí en El Faro que Carlos Dada llamó a ministro de Seguridad por lo del abuso policial contra uno de sus periodistas, y quien contestó fue usted. ¿No son casi tres años que usted ya no es ministro de Seguridad?
A Benito Lara: ¿Cuándo va a levantar el embargo ilegal que Perdomo decretó contra visitas de la prensa a penales y entrevistas a internos?
A los directores de medios: ¿Y cuándo algún medio va a protestar contra este embargo y exigir transparencia en las cárceles?
A Jorge Velado: ¿Qué tanto se tardan en armar un “gabinete de sombra” de la oposición y obligar al FMLN y al gobierno a debatir las políticas públicas?
A la fracción de ARENA: ¿Qué diablos estaba haciendo el diputado Menjívar en España?
A Donato Vaquerano: Cómo me alegraría si alguien de ustedes renunciara a su candidatura para hacer campaña a un candidato de la generación postguerra. Con solo uno que lo haga, cambiaría la imagen de ARENA.
A Carlos Callejas: Me encanta que empezamos a ver y escuchar la versión contemporánea del G20.
A Roberto D’Aubuisson y los generales Juan Orlando Zepeda y Mauricio Vargas: Gracias por responder a mis cartas críticas con la propuesta de entrar en un debate serio.
Al Sigfrido Reyes: ¿Al fin, va a pasar sus vacaciones de agosto en GAZA? Pagándolas usted. La solidaridad supone un esfuerzo personal.
A Hugo Martínez: ¿Cuándo ordenará a su embajador en Venezuela reportarse en El Salvador y no regresar a Caracas mientras no cesen las violaciones a Derechos Humanos en este país? Digo, así como hicieron con la embajadora en Israel.
A Fito Salume: Al fin, nunca me explicó cuál de mis palabras en la carta al diputado Roberto D’Aubuisson dañó en su honor a usted o a su recluta Ochoa. ¿Populista o tránsfuga?
Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/EDH

lunes, 4 de agosto de 2014

Carta a mis lectores

Estimados lectores:
A la hora que ustedes lean estas líneas, yo estaré sentado en el jardín de un pequeño hotel-restaurante, debajo viejos tilos y robles, celebrando el encuentro de toda mi familia. Uno de mis hermanos está cumpliendo 80 años, los mayores ya van por los 90. Y todos iban a estar juntos – menos yo, porque pensaba que tenía que estar aquí para celebrar otro cumpleaños: los 18 años de La Ventana el 1 de agosto.

Luego decidí que tenía que ir a Alemania a ver a mis hermanos, ya que tal vez será la última vez que nos vemos todos juntos. Tomar la decisión me llenó de felicidad.

También veré a mi hijo Pablo que ya lleva casi dos años en Alemania aprendiendo chef. Creció en La Ventana, su cocina, su barra, su mesa de billar – este fue su mundo durante toda su infancia y juventud, y ahora está estudiando chef. No sabe si para regresar y hacer suya La Ventana, o para buscar suerte en hoteles de cinco estrellas, o para dirigir un restaurante en Alemania como este, donde estaremos sentados este sábado.

También voy a ir a Valencia donde vive mi hija, que quiso ser doctora en El Salvador, pero tuvo que emigrar para poder seguir formándose, porque aquí tratamos de pata a los médicos, los explotamos y les pagamos sueldos de hambre.

Veré a mis hermanas, quienes me visitaron en El Salvador en el peor momento para turismo, en el 1994, cuando la PN todavía andaba emboscando y la PNC aun no estaba desplegada. Las pararon unos PN borrachos en La Libertad para robarles – y agarraron el próximo vuelo para Estados Unidos para terminar sus vacaciones.

También veré a mi hermano que vino a visitarnos aquí hace tres años, y pasó las mejores vacaciones de su vida entre Suchitoto, el Lago de Coatepeque, el Tunco. Así que entre el 1994 y el 2011 hemos avanzado…

Recuerdo el encuentro con mi familia, cuando regresé en medio de la guerra, y les conté de Morazán y del Volcán de Santa Ana; o cuando regresé después de terminar la guerra, y les conté del nuevo arranque de este país, con ánimo de reconciliación y reconstrucción; o cuando regresé a Alemania ya a principios de este nuevo siglo, y les conté de la Ventana, de este lugar mágico de encuentro y conversaciones.

Ahora, ¿qué les voy a contar? Porque siempre me preguntan porqué me quedo en este país extraño. Les voy a contar, con el mismo entusiasmo, de mi trabajo como periodista, del privilegio de poder escribir estas cartas, de mi incursión en el mundo de las cárceles, las pandillas y las ‘favelas’ para facilitar entendimientos que nos lleven a la paz social.

Voy a aprovechar estas tres semanas para estar cerca de mis seres queridos que tanto me hacen falta. Voy a convivir con mi hijo y mi hija quienes necesitan que yo les escuche y les hable. Voy a ser incondicionalmente feliz por tres semanas, y regresar con la fuerza necesaria para seguir trabajando y peleando en mi país El Salvador.

Voy a tratar de mandar, como hice hace un par de años, un par de Cartas desde Alemania, si encuentro cosas que valen la pena contar. Si no, hasta que regrese.

Saludos, Paolo Lüers

jueves, 31 de julio de 2014

Carta al diputado Sigifrido Ochoa

Estimado coronel y diputado:
Ya que usted, en el artículo que mandó a El Diario de Hoy para contrarrestar mis opiniones, me hace una pregunta directa a mi persona, le voy a contestar. “
¿De qué lado está usted señor Paolo Luers?”, titula usted su nota. Bueno, estoy del lado de la lucha contra la violencia.

Felicito a El Diario de Hoy por publicar su artículo. No lo publicó, como usted y su partido DS demandaron, por que le asiste el derecho a respuesta. El derecho a respuesta no contempla que cualquiera que se siente agredido por opiniones críticas publicadas sobre él o su partido, pueda exigir al medio espacio para contradecir estas opiniones. El derecho a respuesta solamente aplica a información equivocada o manipulada cuya publicación afecta el honor de alguien.  Pero usted y su partido reclaman a opiniones y las quieren contrarrestar con sus opiniones. Que es legítimo, por esto el Diario no dudó en publicar su nota, pero nada tiene que ver con el derecho de respuesta.
Usted escribe que en mis cartas escribo “soecidades, injurias y calumnias que lanzo con dolo e impunidad contra todo tipo de personas”. Y como prueba cita un párrafo de mi carta a Roberto D’Aubuisson: ““¿Qué bueno puede salir de una iniciativa conjunta con personeros desprestigiados como Francis Zablah de GANA y el coronel Sigifredo Ochoa Pérez, quien de ARENA se ‘transfugó’ al bloque gobiernista y recientemente al nuevo proyecto financiero-político de Fito Salume llamado Democracia Salvadoreña? Nada limpio”.
Veamos, coronel, ¿cuáles son las palabras soeces? ¿Cuál palabra, según usted,  constituye calumnia o injurias? Es palabra soez o injuria “personero desprestigiado”. Lea todo lo que han publicado sobre usted desde que salió de ARENA, y dígame si esto no califica como “desprestigiado”? ¿O es “tránsfugo” la mala palabra?  Lea en la Real Academia Española: “Persona que pasa de una ideología o colectividad a otra. Persona que con un cargo público abandona este al separarse del partido que lo presentó como candidato.” ¿Acaso no es exactamente lo que usted hizo?
¿O es la palabra ‘gobiernista’ lo que le ofende? ¿Acaso no ha votado por cuanta iniciativa de ley del gobierno? Y de todos modos, ¿para usted ser ‘gobiernista’ es insulto?
¿O será que usted se siente ofendido porque llamo al partido de Fito Salume un ‘proyecto financiero-político’? ¿Y no lo está financiando el hombre?
¿O es todo el contexto que le molesta, o sea la crítica política que hago diciendo que ustedes son ‘mala compañía’ de la cual no puede salir ‘nada bueno’, y que la suya es una “iniciativa populista y peligrosa”. Esto no es calumnia, es opinión, es crítica, y quien se mete en la arena política tiene que aguantarla.
En cambio, usted, estimado coronel, me dice “palabrero”. Esto sí es calumnia, porque implica una ilegalidad por parte mía. Soy hombre de palabra, que es otra cosa, pero que a lo mejor usted no entiende. Pero sin cuidado, a mi no me molestan sus palabras, porque yo creo en el libre intercambio de opiniones y críticas.
Hablando de calumnias: Tampoco estoy “bajo investigación“ del fiscal general. La fiscalía lleva una investigación para ver si en el contexto de la tregua alguien cometió ‘actos arbitrarios’, por ejemplo en el contexto del traslado de presos o la concesión de privilegios a presos que violan la ley. La cosa es que actos arbitrarios solamente los pueden cometer funcionarios, no el ciudadano. Por tanto, en esta investigación yo sólo puede ser testigo y no el investigado o acusado. Ustedes que hacen las leyes deberían entenderlas mejor.
Así, coronel: Tuvo oportunidad, gracias al Diario, de presentar su caso, pero la aprovechó mal.
Saludos, su hombre de palabra Paolo Lüers
(Mas!/EDH