sábado, 25 de junio de 2016

Carta a los NiNis: No se dejen ni comprar ni insultar

Decirles vagos o haraganes a los desempleados no es otra cosa que una deplorable expresión del odio de clases. Qué bueno que de vez en cuando nos damos cuenta que todavía existe este feo sentimiento, que levanta la cabeza siempre cuando en el calor del pleito se levanta el manto de lo políticamente correcto. Para algunos, normalmente fieles defensores de las libertades republicanas, incluso les visitan momentos de nostalgia por el régimen del general Maximiliano Hernández Martínez y sus campañas represivas contra la vagancia... ¿Qué se nos hizo la benemérita Guardia Nacional que puso en su lugar a los vagos?

¿De dónde surge esta explosión de odio contra los pobres, que de repente invade el debate político y las redes sociales? Por una parte del miedo que infunden las pandillas y de la suprimida conciencia que detrás de la violencia que sufre el país se encuentran profundos problemas sociales que entre todos hemos fallado encarar y resolver. No es nada extraño que un sentimiento colectivo de culpa e impotencia, en vez de transformarse en la búsqueda de soluciones, se convierta en agresiones. Por otra parte, lo que provocó este irracional rechazo a los desempleados fue la propuesta del gobierno del FMLN de gastar 130 millones de dólares para subsidiar a los llamados ninis, a ustedes, los jóvenes que ni estudian ni trabajan.

Es obvio que este proyecto del FMLN no nace de la preocupación por el alto índice de desempleo juvenil. El desempleo se combate creando oportunidades de trabajo, no con subsidios temporales a los desempleados. Esto es lo que ustedes tienen que exigir al Gobierno, y no que les regalen unos cuantos dólares que por nada cambiarán su situación.

Es un insulto para ustedes que el Gobierno piense que con unos dolaritos y sermones políticos los pueden jalar al FMLN, convertirlos en activistas, y así recuperar la presencia partidaria en los barrios y las comunidades que han perdido. Perdieron presencia porque en siete años no han hecho nada para transformar las comunidades. En vez de llegar a los barrios con inversiones en infraestructura, en mejores escuelas y servicios públicos y en desarrollo económico, han llegado con su guerra, con fusiles, con redadas que afectan a todos los jóvenes. Hoy quieren recuperar el terreno perdido, pero no para mejorar los barrios, sino para comprar voluntades.

Las instituciones que van a manejar los fondos para los jóvenes y administrar los subsidios (Injuve, Gobernación) son aparatos al servicio del FMLN para reclutar jóvenes. Esto no es estrategia de prevención de la violencia, es estrategia electoral. No es estrategia de seguridad, es estrategia de control territorial del partido.

Así que ustedes están en un sándwich: por una parte el Gobierno y el FMLN que quieren aprovechar políticamente su precaria situación social; por otra parte los que solamente los ven como haraganes, vagos y potenciales pandilleros. Y nadie, ni Gobierno ni oposición, propone soluciones. Nadie tiene una propuesta de cómo incluir a las comunidades precarias al desarrollo del país. Nadie articula una estrategia de cómo romper la marginación que está detrás de todo: desempleo, deserción escolar, violencia, pandillas. Nadie entiende que invertir en grande en las comunidades es una apuesta en seguridad, educación y crecimiento.

En vez de pedir 130 millones para subsidiar la marginación, hay que pedir 1,300 millones (o lo que sea necesario) para romperla, pero con una especie de Plan Marshall, como se suele hacer para salir de una larga guerra: invirtiendo en reconstrucción, inserción social, educación y desarrollo productivo.

Claro que la intención política del FMLN detrás de este nuevo subsidio inútil provoca un nuevo pleito con la oposición. Pero ustedes y su situación, lamentablemente, no están al centro de este debate. Otra cosa sería si la rabia opositora, en vez de dirigirse contra ustedes (los “vagos y holgazanes”) se concentrara en parar las políticas fracasadas del FMLN y desarrollar alternativas.

Mientras ustedes no se expresen y movilicen, esto no va a pasar. Saludos,


 (MAS!/El Diario de Hoy) 

miércoles, 22 de junio de 2016

Brexit: Un golpe al corazón de la idea de Europa

Como casi siempre, Manuel Hinds tiene razón: Si los británicos salen de la Unión Europea, ni la economía británica ni la europea van a sufrir graves consecuencias. Hinds lo explicó de manera contundente: las economías europeas, incluyendo la británica, ya son demasiado integradas, y a nadie le conviene desintegrarlas, ni en Londres, ni en Berlin, ni en Bruselas.

Precisamente por esta razón, el debate en Gran Bretaña y en el resto de Europa no se concentra en la economía. Los británicos que quieren salir de la Unión Europea no están preocupados por los efectos económicos de la integración europea. Están preocupados, o más bien angustiados, del tema migratorio. Y cuando lo discuten en la campaña del referéndum del Brexit, no está en el centro la ola de refugiados que tiene más bien a los alemanes en un controversial conflicto interno. En el centro del debate en Gran Bretaña está la libertad migratoria y laboral que la Unión Europea ha establecida en todo sus territorio. A los británicos les preocupen los cientos de miles de alemanes, polacos, checos, griegos, portugueses que viven y trabajan en la isla.

Y al revés: los más enfáticos adversarios del Brexit, o sea de la salida de sus país de la Unión Europea, son los cientos de miles de británicos que viven y trabajan en Berlin, Roma, Paris y otras ciudades continentales.

Este enfoque en la libertad irrestricta de residencia y trabajo es correcto: es el corazón de la integración. Por esto, el Brexit -sobre todo por las razones que se pide- sería un ataque muy profundo al logro más importante de la integración europea.

En Europa ha crecido una generación que se siente europea. Los que crecieron y se educaron y comenzaron sus carreras profesionales en la Europa integrada se mueven dentro de Europa como si de verdad fuera un solo país. Hay millones de europeos que nacieron en un país miembro, estudiaron en otro y trabajan en un tercero. Hay millones de europeos de la generación integrada que hablan tres o cuatro idiomas. Hay millones de profesionales que toman ventaja de la oferta educativa y del mercado laboral europeo. Alemania sólo puede mantener funcionando su exitoso esquema dual de formación profesional (aprendizaje de tres años en una empresa, combinado con escuelas vocacionales), porque cientos de miles de jóvenes de toda Europa aplican a esta modalidad para convertirse en mano de obra calificada y certificada que ofrece Alemania. Países como Suecia y Gran Bretaña solo pueden mantener sus excelentes servicios de salud, porque atraen a médicos y enfermeras de toda europa. Berlin sólo se pudo convertir en la capital europea de innovación tecnológica porque los mejores investigadores y emprendedores de toda Europa se concentran en esta ciudad. Lo mismo es cierto para Londres como centro financiero, Barcelona como capital del diseño, Paris como Meca de la moda.

El comportamiento de esta generación europea de profesionales, sobre todo los de alta calificación, pero incluso del estrato medio de mano de obra calificada en las industrias y servicios, es una verdadera revolución y un motor de desarrollo. Pero cada revolución despierta una contrarrevolución. La contrarrevolución proteccionista contra la libertad migratoria y laboral a escala europea hoy en día se llama Brexit en Gran Bretaña, Front Nacional de Le Pen en Francia, AFD en Alemania… con el peligro que a esta alianza se incorporen movimientos populistas de izquierda como Podemos en España.

Una salida de Gran Bretaña, aunque posiblemente no va a crear crisis económica, sí generaría una crisis política, y de ánimo. Será un duro golpe contra el corazón de la idea europea: la libertad de residencia y trabajo en todo el territorio de la UE. Y sería un golpe a las aspiraciones y oportunidades de la generación más joven, que más se benefician de estas libertad. El Brexit podrá ser el primer paso a la marcha atrás que promueven las fuerzas más retrógradas, nacionalistas y racistas del viejo continente. Por esto, como europeo espero que los británicos digan NO al Brexit y SI a Europa.
(El Diario de Hoy) 

martes, 21 de junio de 2016

Telegramas para incomodar. Y algunos para dar ánimo

Diputados Rolando Mata y Damián Alegría: Felicidades: Echándoles encima la turba roja dieron razón a una movilización ciudadana al punto del aborto.


Atilio Benítez: Tu dignidad como soldado y ciudadano está muy por encima de la mezquindad de un fiscal que no se atreve tocar a los poderosos.

Héctor:
Te moriste con 15 años, porque el Estado te falló. Hubo pisto para cualquier pendejada, pero no para tu quimioterapia.

Xiomara, madre de Héctor: La revolución por la cual luchamos está abandonando a sus hijos. Pero vos seguís peleando por lo que soñamos.

Consejo para Norman Quijano y Hugo Barrera:
Retírense de la política mientras lo pueden hacer con dignidad. Es tragicómico verlos querer detener la renovación.

Oscar Ortiz: ¿Te recuerdas qué dijiste cuando firmaste, junto con Dany Ramos, alias “Cisco”, el pacto para convertir Santa Tecla en Municipio sin Violencia?: “Este es el camino correcto.”

Salvador Sánchez Cerén:
Hoy que el Foro de Sao Paulo viene a San Salvador, ¿realmente quiere exponerse a que su presidencia quede vinculada al fracaso estrepitoso de Nicolás Maduro? Mejor mande a Nidia Díaz a dar el discurso. Ella no tiene nada que perder.

Fiscal general Meléndez:
Cuidadito con abrir la caja de Pandora de los alcaldes y sus relaciones con pandillas. Se llevaría de encuentro a varios de los mejores alcaldes – y a un ex edil convertido en vicepresidente y en comandante antipandillas.

ARENA: La única manera de oponerse con éxito al robo de las pensiones es presentando una verdadera reforma de pensiones, no basada en ideología, sino en factibilidad técnica.



Ricardo Perdomo: Hoy nadie lo menciona, pero cuando se haya bajado todo el polvo del “caso tregua”, vamos a ver al verdadero culpable del desastre post tregua: Usted, quien primero ayudó a facilitarla y luego la desarmó con engaños, traiciones y pactos sucios.

Hugo, Oscar y Gerson: ¿Realmente creen que inaugurando cualquier cosa les sirva para que les tomen en cuenta como candidatos? Ustedes perdieron su oportunidad de liderazgo renovador cuando se acobardaron a finales de los 90.

Magistrados de la Corte Suprema:
Nunca se van a poner de acuerdo todos en el caso de la extradición de los militares. ¿Por qué no votan y salgamos de esta incertidumbre?

Diputados: Ya que a nadie le importa un bledo el Consejo Nacional de la Judicatura, mejor hagan una reforma constitucional sustituyéndolo por un mecanismo más eficiente y confiable.

Alcaldes:
No se dejen intimidar. Sigan haciendo lo que el gobierno no es capaz de hacer: construir convivencia inclusiva en las comunidades. Son autónomos.

Saludos a todos,

44298-firma-paolo 
(MAS!/El Diario de Hoy)

sábado, 18 de junio de 2016

Carta a Ernst Jennrich, condenado a muerte y ejecutado por participar en el levantamiento obrero contra el “Estado de Obreros y Campesinos”

Recordado Ernst:
Participaste en el levantamiento del 17 de junio 1953, cuando en Alemania del Este, en todas las grandes ciudades, obreros salieron a las calles, se tomaron fabricas y edificios estatales y del partido. Los obreros estaban al punto de hacer caer el “Estado de Obreros y Campesinos”, como se auto-llamaba el régimen comunista de la “República Democrática de Alemania”. El primero de una serie de levantamientos que después sacudieron los gobiernos pro soviéticos en Polonia, Hungría y Checoslovaquia. Igual que Alemania del Este el 17 de junio de 1953, todas estas insurrecciones tenían dos cosas en común: sus actores eran obreros, sindicalistas y socialdemócratas; y los partidos comunistas y sus gobiernos sólo sobrevivieron por la intervención del Ejército Rojo de la Unión Soviética. Fueron los tanques rudos que aplastaron manifestaciones de obreros.


Berlin Oriental, 17 junio 1953

Tú viviste en Magdeburg, donde el 17 de junio todas las fábricas amanecieron en huelga. El detonante, igual que en Berlin, Leipzig, Chemnitz: un decreto del Politburó del partido que aumentaba en 30% las metas obligatorias de producción, pero con los mismos salarios de miseria, y con la misma escasez de alimentos creados por la nacionalización de la agricultura.
Llegaste a la cárcel de la ciudad, la tristemente Haftanstalt Sudenburg, donde los manifestantes ya habían desarmado a los policías y estaban al punto de asaltar el penal para liberar a los presos políticos. Fuiste el hombre que evitó un baño de sangre: le quitaste el fusil a un joven que empezó a disparar a los custodios, vaciaste el cargador tirando al aire y rompiste el fusil, gritando: “¡Obreros no matan a obreros!”
Los custodios se rindieron. Los presos se liberaron. No hubo muertos - hasta que llegaron los tanques rusos y tiraron a la multitud. Fuiste arrestado, torturado, enjuiciado, condenado como “provocador al sueldo del capitalismo”, y finalmente ejecutado, un 20 de marzo del año 1954.
Afiche de la Comandancia Soviética de Berlin Oriental que declara el estado de excepción que prohibe huelgas y manifestaciones  y decreta que los que violan esta orden serán sujetos a juicios militares de guerra
Todos los juicios contra los supuestos dirigentes del levantamiento del 17 de junio se convirtieron en tribunales contra “enemigos de la clase obrera” – pero tú, como la mayoría de los manifestantes, fueron socialdemócratas. Los soviéticos que luego de la Guerra Mundial ocuparon la parte oriental de Alemania, obligaron al Partido Socialdemócrata a fusionarse con el Partido Comunista, creando el Partido Unificado Socialista SED. Fue un matrimonio literalmente a punta de fusil. Y fueron los activistas y sindicalistas socialdemócratas como tú que organizaron las huelgas y manifestaciones del 17 de junio 1953.
Berlin Oriental, 17 de junio 1953
Mucho de lo que estoy escribiendo me lo contó un viejo socialdemócrata de Magdeburg, compañero tuyo en la resistencia contra el nazismo y luego contra la dictadura estalinista. Luego de años de encarcelamiento en Magdeburg, su libertad fue (literalmente) comprada por el gobierno de Alemania Occidental. Las largas pláticas con este hombre, que terminó viviendo sus últimos años en mi ciudad, me hicieron entrar con 16 años al Partido Socialdemócrata SPD – sólo para renunciar con 17 años, cuando en 1961 el Partido Socialdemócrata decidió expulsar a su Federación de Estudiantes Socialistas SDS, por deasiado radicales y anti-autoritarios. Mi viejo amigo de Magdeburg hizo todo lo posible para que no renunciáramos, con argumentos que en este momento no entendimos. Pero una cosa consiguió: que jamás me acerqué a los comunistas.
La historia tuya es la de los sindicalistas socialdemócratas que trataron de derrocar el yugo de un estado que solo existía, y solo se sostenía por el poder de los fusiles del ejército ruso. Tuvo que llegar el cambio (la “Perestroika” de Mijaíl Gorbachov) en Moscú, para que en 1989 este “Estado de Obreros” cayera.
Hombres y mujeres como tú, igual que los que murieron resistiendo al nazismo, son los héroes que nos permiten ver nuestra historia con orgullo. Cada 17 de junio los honramos.
(El Diario de Hoy) 

viernes, 17 de junio de 2016

Columna transversal: ARENA, ¿renovada u obsoleta?

Hace 8 años, en junio 2008, publiqué una columna sobre la disyuntiva de ARENA. Faltaban 10 meses para las elecciones del 2009, y ya era previsible que  ARENA las iba a perder. Dentro y fuera de ARENA se discutía si cambiar o no al candidato impuesto por Tony Saca (Rodrigo Ávila), pero nadie se atrevió a discutir y cuestionar el carácter y la visión del partido. Para provocar este debate escogí el título tan provocativo de la columna: ARENA es obsoleta.

Sostuve dos tesis principales:
1. Ambos partidos mayoritarios -ARENA y el FMLN- son obsoletos. ARENA, desgastado por 20 años de gobierno, va a perder contra otro partido obsoleto, pero que promete ‘el cambio’. “Lo que El Salvador necesita son nuevos partidos. Partidos que ya no corresponden a la lógica de la guerra. Ni siquiera a la posguerra, sino a tiempos normales, en los cuales El Salvador es un país más con los problemas normales de una sociedad frente al reto del tránsito del subdesarrollo al desarrollo.

2. ARENA tiene que “convertirse en parte de una nueva fuerza con nuevos liderazgos, nueva cultura política, nuevas formas de inclusión social y política.” Si logra esta transición, “puede contar con amplios apoyos que ahora ni siquiera los puede soñar. Sea para ganar las elecciones, o sea para crear una fuerza capaz de asegurar, desde la oposición, la democracia del país. La otra opción –ganar como y para ARENA– no existe”.

Mi conclusión hace 8 años: “Es tarde para crear ahora un partido nuevo que aspire a ganar las elecciones del 2009. Pero no es tarde para que los sectores responsables y conscientes en ARENA se unifiquen para poner a ARENA –partido que como tal ya no sirve para ganar ni para gobernar– en función de la creación de una fuerza nueva capaz de llevar al país adelante. Una fuerza, además, de ciudadanos, no de militantes”.

Ya sabemos todo lo que pasó en los 8 años que han pasado: En el 2009, ARENA perdió, porque se negó a la renovación y la apertura. Entró en una profunda crisis que llevó a la expulsión de Tony Saca, la creación de GANA – y a un proceso exitoso de reconstrucción con algunos elementos de renovación. ARENA logró a revitalizarse, incluso a ganar las elecciones parlamentarias y municipales del 2012, pero la renovación programática, el relevo generacional y su apertura hacia la ciudadanía quedaron cortos y ambivalentes. Resultado: Perdieron nuevamente las elecciones del 2014, regalando al FMLN un segundo mandato presidencial.

Así que hoy, ocho años después, no sólo queda inconcluso el proceso de renovación de ARENA, corre el mismo riesgo de enfocarse en un pleito sobre “el candidato idóneo”. En 2008 escribí: “La disyuntiva de ARENA no es cambiar o no cambiar al candidato (hoy sería: a quién de sus cuadros poner de candidato para el 2019)…. Lo que tienen que hacer es mucho más trascendental que la cuestión de candidaturas. Tienen ante si la siguiente disyuntiva: desmoronarse en el intento de asegurar el continuismo – o convertirse en parte de una nueva fuerza con nuevos liderazgos, nueva cultura política, nuevas formas de inclusión social y política”.

Suscribo hoy, en junio del 2016, cada una de estas palabras del 2008. Y ante las elecciones internas de septiembre es preocupante que ARENA no esté enfocando su debate interno y con la sociedad en su verdadero reto.

ARENA ha avanzado mucho. Abrió espacios para nuevos liderazgos y nuevas formas de hacer política. Asumió la defensa de la institucionalidad democrática. Y se recetó un proceso de democratización interna del partido que va a culminar este año con el primer COENA elegido por la militancia.

Todo depende ahora de esta elección. No es simplemente una elección de nuevos líderes. Es sobre el futuro del partido: o es un partido nuevo, capaz de construir una nueva mayoría comprometida con el progreso del país, o es un partido obsoleto que no representa más que los intereses de sus funcionarios y financistas. Esta elección tiene que convertirse en la decisión entre renovación y continuismo. Entre apertura y estrechez programática. Entre partido de militantes o vehículo de ciudadanos para regenerar el país.

De esta elección interna tiene que salir una definición de rumbo, la consolidación de un liderazgo capaz de terminar y profundizar el proceso de renovación – y sobre todo de ganar las elecciones del 2018 y 2019. Tal vez ganar las elecciones no sea el reto más complicado, dado el fracaso del gobierno del FMLN. Pero de nada sirve al país otro mal gobierno de ARENA, como con toda seguridad nos hubiera tocado si hubiera ganado Rodrigo Ávila en el 2009 o Norman Quijano en el 2014. El reto es gobernar con capacidad de resolver los principales problemas que frenan el progreso del país: inseguridad, falta de crecimiento, pobreza, sistema educativo obsoleto.

Y esta capacidad no depende de concertaciones de cúpulas partidarias. Depende de la capacidad de ser parte de la construcción de amplios consensos en la sociedad civil como sostén de nuevas políticas públicas – y de convertirse en la expresión política de estos consensos. Si no, queda obsoleta.

(El Diario de Hoy)

 Lea la columna del 2008:

martes, 14 de junio de 2016

Carta a los empresarios: No defiendan salarios de hambre

Estimados amigos:
Francamente, la propuesta de salario mínimo que proponen ustedes es ridícula y torpe. Ridícula, porque mantendrá el salario mínimo debajo del mínimo vital que necesita un trabajador para su subsistencia física. Torpe, porque regala al FMLN una bandera de lucha que tan desesperadamente necesita ante los fracasos de su gobierno.

La gran mayoría de ustedes de todos modos pagan a sus trabajadores mucho más que el salario mínimo. Los que pagan salario mínimo aunque su productividad les permite pagar salarios dignos son explotadores tacaños que no entienden que su empresa, para prosperar, tiene que invertir en su capital humano. Son malos empresarios, no solamente en el sentido ético, sino en el sentido profesional y gerencial. Estas empresas hay que obligarlas a pagar un salario mínimo decente.

Hay otros que pagan salario mínimo porque de hecho sus empresas solo pueden subsistir en base de la explotación de su mano de obra, porque no tienen productividad, no tienen productos buenos o no tienen capacidad empresarial. Estos negocios, o hay que transformarlos en empresas más productivas o competitivas, o hay que cerrarlas. No pueden seguir subsistiendo a costa de una explotación medieval. Suena duro, pero es la realidad de la competencia.

La política de las gremiales empresariales no puede ser mantener un salario mínimo debajo del mínimum vital, sino trabajar-luchar-negociar para que las empresas, cuya existencia depende de salarios de hambre, tengan las oportunidades y los incentivos para convertirse en empresas suficientemente productivas para poder pagar salarios dignos. Dignos significa que garantizan más que la sobrevivencia física de la mano de obra sino su desarrollo humano y su superación educativa.
Todas las empresas, si quieren competir en la economía cada vez más tecnifica y globalizada, necesitarán mano de obra más calificada, más motivada por oportunidades de superación, y que no esté atrapada en la diaria lucho por la supervivencia de sus familias. Si no apostamos a esto, no estamos en nada. No es un imperativo humanista, es un imperativo gerencial para el futuro de sus empresas.

Ninguna familia puede vivir con ingresos como los que prevea la tabla que ahora propone el Consejo del Salario Mínimo, ni siquiera con dos proveedores por núcleo familiar.

Si el sector privado no se convierte en el factor de cambio de esta situación insostenible, el FMLN con populismo asumirá este papel – y el cambio que provocará será contrario a lo que necesita el país y dañino al desarrollo de nuestra economía. Esto no es un peligro hipotético y abstracto, es una amenaza actual y real. Será fatal si la falta de visión y la mezquindad del sector empresarial provea al Frente del combustible para levantar banderas de lucha de clase.

No me pregunten a mi cuál será el salario mínimo racional. Les pido que establezcan una mesa técnica de las gremiales para estudiar el problema y generar propuestas y políticas, que van más allá de definir el salario mínimo, sino que garanticen que las empresas salvadoreñas pueden ser competitivas sin depender de salarios de hambre y de la perpetuación de la pobreza.

Saludos,
44298-firma-paolo 

(MAS!/El Diario de Hoy)

sábado, 11 de junio de 2016

Carta a los pesimistas: Aquí hay con quienes regenerar al país

Diana Aranda
Estimados ciudadanos frustrados, resentidos, indignados:
A veces abruma el pesimismo. Las encuestas dicen que la mayoría de los jóvenes quieren emigrar a otros países; que 70% no le ven rumbo al país; que la economía no tiene impulso para crecer; que no hay confianza en las instituciones del Estado y mucho menos en los partidos…

Pero aquí, entre nosotros, también hay empresarios como Rodrigo Bolaños que maneja una fabrica de textiles que a la vez es escuela de inglés y -cuesta creerlo- centro de estudios universitarios para sus trabajadores. Su empresa abre oportunidades a minorías normalmente excluidos de empleo y educación: discapacitados, ex mareros, homosexuales, transexuales, madres solteras. Y no es una obra de caridad, es una empresa competitiva que crece.

O como Josué Alvarado, cuyas empresas de alimentos florecen por sus relaciones de buenos vecinos con las “comunidades conflictivas” que las rodean en San Martín y en el departamento La Paz.
O como el emprendedor Alfredo Atanacio, quien invierte en proyectos de tecnología, conectividad y sinergia de jóvenes innovadores.

Aquí, entre nosotros, existe Glasswing, que trabaja en la inclusión educativa y social de los jóvenes – y que ha logrado crear una coalición amplia alrededor del proyecto Parque Cuscatlán que va a cambiar la cara al centro de la capital. Empresarios visionarios, algunos jóvenes otros veteranos y con los vilipendiados apellidos de las famosos 14 familias- están detrás de esta iniciativa cívica, igual que de “Supérate” y “Oportunidades”. Hacen inversiones en el futuro y la regeneración del país, sin esperar que el Estado y los partidos se despierten de su inercia.

Hay aquí, entre nosotros, mentes frescas que han irrumpido con fuerza en la opinión pública y las páginas de los periódicos y en los sitios digitales con planteamientos críticos que desafían la inamovilidad de la clase política: Cristina López, Rodrigo Molina, Bessy Ríos, Ricardo Avelar, Max Mojica, Erika Saldaña, Marlon Manzano, Aida Betancourt…

Han aparecido aquí, irrumpiendo en la política, diputados como Johnny Wright Sol y Juan Valiente, quienes abren espacio para que en la Asamblea y en su partido se tomen en cuenta las demandas e inconformidades de los ciudadanos.

Hay aquí, entre nosotros, artistas que no se conforman con la mediocridad y el conformismo del aparato cultural, sino aspiran a la excelencia y la independencia, como los bailarines Byron Nájera y su extraordinario elenco de la Compañía Nacional de Danza; como Diana y Neca Aranda que montan espectáculos con gran innovación y profesionalismo; como los teatreros Roby Salomón, en el Teatro Poma, Jorge Avalos y Alejandra Nolasco, el Teatro del Azora y La Cachada; cineastas como Arturo Menéndez y Brenda Vanegas, que se atreven a poner en pantalla el cine salvadoreño.

Nacieron, entre nosotros, proyectos alucinantes como el que llevan adelante Paola Lorenzana y Memo Araujo en Alegría, o el Centro de Arte por la Paz y la escuela de teatro Esartes en Suchitoto. Estas iniciativas exitosas comprueban que el antídoto a la violencia no es más violencia sino más educación, más cultura y más inclusión. Y que además comprueban que para cumplir este papel, la cultura no tiene que ser panfletaria e ideologizada sino todo lo contrario: creativa y profesional.
Hay, entre nosotros, comunidades como Valle del Sol en Apopa, que sin ningún apoyo del gobierno, ni de la alcaldía han logrado construir convivencia pacífica y erradicar la violencia.

Nadie me diga que este país está condenado a seguir a la deriva. Hay, entre nosotros, artistas, organizadores comunitarios, periodistas, columnistas, empresarios, e incluso políticos dispuestos y capaces a dar los impulsos para regenerar el país. Si todos ellos comienzan a conectarse, a crear redes y sinergia, a replicar sus proyectos, no habrá forma que El Salvador siga secuestrado o postrado por los conservadores, los pesimistas, los resentidos, los corruptos, los mediocres y los autoritarios.

Ánimo,
44298-firma-paolo
Mis disculpas a todas las personas y proyectos que no he podido mencionar para ilustrar mi tesis.
(MAS!/El Diario de Hoy)