martes 9 de febrero de 2010

El policía bueno saca las uñas

En su reciente entrevista en TCS, el presidente de la República, en televisión, recomendó a los dueños de La Prensa Gráfica a cerrar la columna de Luis Membreño. La razón del presidente para esta intervención inusual: Una crítica publicada por Membreño al presidente de la República, que según el último mostraba “pobreza de análisis’. El entrevistador no aprovechó la oportunidad para preguntar al presidente cómo encaja esto con sus reiteradas denuncias contra los presidentes Francisco Flores y Toni Saca de haber presionado a los dueños de Canal 12 de con el fin que callen la crítica del entonces todavía periodista Mauricio Funes.

Afortunadamente, el presidente de la Republica aún no tiene suficiente poder cómo para decidir quiénes tenemos la calidad de análisis para escribir en los periódicos y quiénes no. Ganas obviamente no le faltan al ex-periodista Mauricio Funes de adquirir el poder para decidir sobre quién tiene derecho de criticarlo y quién no. Y con qué argumentos es permitido criticarlo o con qué otros argumentos no.

El hecho que el presidente te haya atacado a un columnista de esta manera, con nombre y apellido y con amenaza de callarte, muestra que la crítica pegó en el blanco. Y que le dolió. Como cualquier político, Mauricio Funes no es el vigilante de la calidad crítica en los medios, sino el vigilante de sus propios intereses y de su imagen pública. Y como cualquier humano, Funes grita cuando le duele.

No importa si lo que Membreño escribió (y lo que provocó este exabrupto del presidente contra él) era correcto o no. Sobre esto se puede discutir. Habrá discusión entre los columnistas y académicos. Habrá críticas a Luis Membreño, habrá otros enfoques de análisis sobre las contradicciones entre FMLN y Funes que Membreño caracterizó como juego de policía malo-policía bueno. Imagen que yo también utilicé anteriormente...

Habrá debate. Pero no sobre si cerrar o no ninguna columna. Y el que menos puede decidir sobre la correcto o no del planteamiento de Membreño -mucho menos sobre cerrar o no su columna- es el presidente de la República, sobre todo cuando él mismo es el objeto de crítica en la columna en cuestión.

Mucho menos un presidente que, cuando aún era periodista y autor de espacios de opinión (que irónicamente se llamaban “Sin censura”), a cada rato acusaba a los presidentes areneros de ejercer presión sobre los dueños de Canal 12 con el fin de callarlo por sus posiciones críticas al gobierno. El periodista Funes acusó al gobierno de Francisco Flores de haber orquestado el retiro de publicidad al canal 12, como medida de presión contra la línea editorial de Funes. Luego acusó al presidente Flores de haber estado detrás de la clausura de su programa de opinión “Sin Censura” en 2003, supuestamente por las críticas que ahí hacía Funes al manejo de la ayuda internacional para los terremotos de 2001. Y cuando en 2005 Mauricio Funes fue despedido como director de noticias y entrevistador del Canal 12, no faltaban las denuncias contra el gobierno de Toni Saca de haber tenido su mano peluda en esta decisión del consorcio mexicano.

Para un presidente con estos antecedentes, ir a un programa de televisión para recomendar a un periódico que cierra la columna de un autor crítico a su gestión presidencial, es grave. Habla muy mal del periodista Funes, y aún peor del político y presidente de la República Funes.

Luis Membreño, en la columna que sacó de quicio a Mauricio Funes al punto tal de dar declaraciones que no competen a su investidura como presidente de la República, estaba hablando del juego del policía malo-policía bueno, donde el FMLN y el vicepresidente Sánchez Cerén asustan con el Socialismo del Siglo 21 y donde Mauricio Funes da el estadista que nos quiere inspirar confianza. Bueno, sea como sea este juego de policía malo-policía bueno, Luis Membreño logró que el supuesto policía benévolo enseñara sus dientes...

(El Diario de Hoy)

Carta a mi colega Luís Membreño


E
stimado Luís:

No te afligas, Luís, sólo porque el presidente de la República, en televisión, haya recomendado a los dueños de la Prensa Gráfica a cerrar tu columna.

Primero, no creo que Funes tenga ya suficiente poder cómo para decidir quiénes tenemos la calidad de análisis para escribir en los periódicos y quiénes no. Ganas obviamente no le faltan al presidente de poder decidir sobre quién tiene derecho de criticarlo y quién no.

Segundo, tenés que entender una cosa: El hecho que el presidente te haya atacado de esta manera, con nombre y apellido y con amenaza de callarte, muestra que le pegaste en el blanco. Y que le dolió. Como cualquier político, Mauricio Funes no es el vigilante de la calidad crítica en los medios, sino el vigilante de sus propios intereses y de su imagen pública.

No importa si lo que vos dijiste (y lo que provocó este exabrupto del presidente contra un columnista) era correcto o no. Sobre esto no puede decidir el presidente, sobre todo cuando él mismo es el objeto de tu crítica.

Mucho menos un presidente que, cuando era periodista, a cada rato acusaba a los presidentes areneros de ejercer presión sobre los dueños de Canal 12 con el fin de callarlo por sus posiciones críticas al gobierno...

Tranquilo, don Luís, por más que quiera, el presidente no nos puede callar. Que te haya regañado en público, mejor tómalo como incentivo de seguir ejerciendo el oficio de la crítica. ¡Imagínate que el hombre te hubiera felicitado en público! Entonces, sí tendrías que afligirte.

Vos estabas hablando del juego del policía malo-policía bueno, donde Sánchez Cerén asusta con el Socialismo del Siglo 21 y Mauricio Funes es el estadista que nos quiere inspirar confianza. Bueno, sea como sea esta cosa, don Luís, vos lograste que el supuesto policía bueno enseñara sus dientes...

Paolo Lüers

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sábado 6 de febrero de 2010

Carta a los lisiados de guerra

Queridos amigos:

Les felicito. Son los únicos que supieron aprovechar bien el pleito entre el presidente y el FMLN. El partido de los comandantes no movió ni un dedo para resolver la situación social de los lisiados – no de propios, ni muchos menos de extraños.

Entonces, ustedes se fueron directamente a Casa Presidencial y le dijeron a Funes: Mire, Mauricito, el Frente le está echando lodo que nada está haciendo para los pobres, aquí estamos nosotros para sacarlo de este huevo.

Y mientras el Frente estuvo hablando babosadas de tarifas de teléfono fijo que de todos modos los pobres no usan, ustedes negociaron con el presidente el pago que el Estado debe a los lisiados de guerra.

El presidente echándoles la mano a los lisiados de guerra olvidados por sus comandantes - ¡que ahuevada para el Frente! Me llega que los dirigentes de los lisiados ya no se están dejando manipular por el partido. Me llega que Ustedes han sabido aprovechar el pleito entre casa Presidencial y Frente, para conseguir sus derechos.

Sólo les dejo una inquietud, compañeros: ¡No se confíen! Este gobierno es algo campeón en promesas y algo maleta en cumplir y ejecutar. Cuidadito que la primera cuota del pago a los lisiados no resulte como la primera piedra del hospital maternidad o la primera casa para los del IDA o la primera entrega de los 50 dólares a los viejitos... siempre la primera y nunca la segunda.

La otra cosa que me encanta es ver unidos a los lisiados del ejército y de la guerrilla. ¡Que no me digan que aquí no hay reconciliación!

Otra vez, ¡felicidades y suerte!

Paolo Lüers

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jueves 4 de febrero de 2010

Jugando con la seguridad, sin plan, sin evaluación

En octubre de 2009, el presidente Funes anunció su decisión de mandar a la Fuerza Armada a las calles para apoyar a la PNC en el combate a la delincuencia. El decreto ejecutivo 60, que es la base legal para el nuevo despliegue militar, entró en vigencia el 9 de octubre de 2009.

Citamos aquí dos artículos de este decreto que es ley de la República y tiene que cumplirse, primero de todo por sus tres firmantes: El presidente de la República, el ministro de Seguridad y el ministro de Defensa Nacional.

Art. 2.- (...) las disposiciones y medidas necesarias para la colaboración y apoyo por parte de la Fuerza Armada a la Policía Nacional Civil, deberán desarrollarse en un plan de seguridad específico que contenga las estrategias de coordinación interinstitucional, que deberá ser emitido por el Presidente de la República y Comandante General de la Fuerza Armada, con el apoyo del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, el Ministerio de la Defensa Nacional y la Policía Nacional Civil.

Art. 5.- Transcurridos tres meses de la vigencia del presente Decreto, los titulares de Justicia y Seguridad Pública y de la Defensa Nacional presentarán al Presidente de la República una evaluación de las condiciones de la delincuencia a nivel nacional, para determinar si se continúan o se suspenden las operaciones conjuntas.”

Quiere decir: Por su propia ley, el presidente de la República está obligado a presentar un “PLAN DE SEGURIDAD ESPECÍFICO” que contenga “estrategias de coordinación interinstitucional”.

Este plan hasta la fecha no existe. Tampoco existe (por lo menos no para el público) la “evaluación de las condiciones de la delincuencia” que demanda el artículo 2 de los titulares de Seguridad y Defensa.

El plazo de tres meses que da el decreto ejecutivo se venció (el 9 de enero), y a los cuatro meses no conocemos ni plan ni evaluación. Se supone que para hacer una evaluación, primero tiene que haber un plan que define las metas. Sin esto es imposible evaluar. Entonces, si el decreto da un plazo de tres meses para la evaluación, el plan tendría -por lógica- estar al principio del despliegue de la Fuerza Armada.

Habrá que preguntar al presidente si realmente no existe la evaluación que manda el decreto 60. Entonces, él tendría que sancionar a sus ministros. O, si existe, habría que preguntar porqué no lo han hecho público. ¿Será tan demoledora la evaluación que hizo el ministro de Defensa que no la pueden hacer público?

Al ministro de Defensa habría que preguntar si su propuesta de decretar un Estado de Emergencia con mayores facultades para la Fuerza Armada en la lucha contra la delincuencia, es resultado de la evaluación que manda el decreto 60. ¿O es simplemente un intento desesperado de llenar el vacío que se creó porqué el presidente nunca presentó el plan estratégico previsto en su propio decreto, y porque sin conocer el plan de su jefe tampoco pudo hacer una evaluación?

¿Será demasiado pedir que por lo menos cumplan sus propios decretos?

(El Diario de Hoy)

Carta a los pandilleros de San Martín y Soyapango

Señores:

Suchitoto es un pueblo con las puertas abiertas para los visitantes que buscan relajarse en la tranquilidad y belleza de este lugar mágico.

Relajarse, ¡pero nada de relajo! Las puertas de Suchitoto están abiertas para los turistas, para las familias de salvadoreños que vienen en excursión, para los amigos. No están abiertas para pandilleros que traen violencia y buscan sembrar odio.

No tengo idea quienes mataron a balazos a los 8 pandilleros en la poza El Pato en el cantón Milingo de Suchitoto. Pero sí está clara la moraleja de esta horrible historia: ¡Dejen en paz a Suchitoto!

Suchitoto ha sobrevivido la guerra. Unos, en la ciudad, el asedio de la guerrilla. Otros, en las comunidades rurales, la represión de la Guardia. La gente de Suchitoto ha vivido y aportado su cuota de violencia y muerte. No necesita y no tolera más.

Por esto, a diferencia de sus vecinos San Martín y Aguilares, el municipio de Suchitoto no ha producido pandillas. No ofrece condiciones para que existan. Y no está dispuesto a permitir que lleguen de otras partes para destruir la paz de este lugar que ha sido símbolo de la guerra y del amor a la vida.

A pesar de este martes sangriento, las puertas de Suchitoto quedarán abiertas. Pero que nadie se equivoque: ¡sólo para los amigos! La gente de Suchi es pacífica, pero no es pendeja. Si no, pregunten a los ex-guardias o los ex-guerrilleros que han lidiado con la gente de Milingo, Copapayo, Aguacayo y la ciudad de Suchitoto durante la guerra...

Adiós, Paolo Lüers

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martes 2 de febrero de 2010

Carta al director general de la PNC


E
stimado comisionado Carlos Ascencio:

La otra noche tuve la visita del ex-director de policía de un país de América Latina. El hombre tuvo como una semana de haber llegado a El Salvador. Me contó que, para aprender rápido adonde estaba parado, pasó todas las mañanas monitoreando las diferentes entrevistas televisivas. ¡Pobre hombre! Como era de esperar, salio más confundido que cuando venia la país...

Pero lo que mas le impactó a nuestro ilustre visitante era que no pasó un día sin que en por lo menos un canal apareciera o el director general de la PNC o uno de sus subdirectores debatiendo, discutiendo, alegando, explicando...

Me decía: “En toda mi larga carrera yo he dado una sola entrevista y nunca e participado en un talk-show en televisión.”

Fíjese, comisionado, el hombre era tan anticuado que pensaba que “un policía habla con sus actos, no dando declaraciones o debates. O hace un buen trabajo - entonces no tiene necesidad de andar dando explicaciones o pretextos en la tele. O no hace su trabajo - entonces mas razón para callarse...”

Me pidió trasladarle un consejo: “Para eso, se contrata a un vocero. Un fulano que habla mientras los jefes actúan...”

Lo que mas le extrañó a mi visitante era que los altos jefes policiales salvadoreños tuvieran tiempo para aparecer tantas horas en televisión. “Se supone que tienen otras cosas que hacer, ¿o no? ¿O será que están en campaña política?

Saludos de Paolo Lüers

Posdata: Hago las observaciones aquí hechas a los jefes policiales extensivas a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Como decía Beto Cuellar: “Sólo en El Salvador se ve a los magistrados debatiendo en público. Un magistrado habla con sus sentencias, no en la tele...”

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viernes 29 de enero de 2010

Carta a Florentín Meléndez y Sidney Blanco, magistrados de la Corte Suprema

Estimados amigos:

Cuando estábamos en el pleito interminable por la renovación de la Corte Suprema, a todos que querían escuchar (y aun más a los que no querían escuchar) les estuve predicando que dejaran de vetar a ustedes dos por el sólo hecho de ser hombres de izquierda.

No chinguen, le dije a la derecha, si realmente quieren un antídoto contra el autoritarismo de la izquierda ortodoxa, metan a estos dos: Son de izquierda, pero tienen suficiente cerebro y huevos para ser independientes, críticos y vigilantes de la Constitución.

Sigo creyendo esto. Estoy seguro que ustedes dos, en la Cámara Constitucional, van a defender la libertad de expresión, la libertad de prensa, la libertad de la crítica pública.

Hay un empresario y que quiere que ustedes -la Cámara de los Constitucional- declaren inconstitucional un artículo de nuestros código penal, con el cual la Asamblea quitó a los periodistas el peligro de terminar en la cárcel por las críticas que haga o por la información que desvele.

Este empresario quiere que El Salvador regrese a los tiempos de la censura y de la persecución a los periodistas. Su iniciativa tiene el apoyo del FMLN, que por cierto no votó por la reforma que ahora quieren revertir.

Los que hemos luchado contra la censura toda la vida, los que hemos ejercido la crítica pública incluso cuando nos podía costar la vida, no vamos a aceptar ningún retroceso en la libertad de expresión conquistada. Por eso me da confianza que ustedes dos estén en la Corte Suprema, precisamente para no permitir que esto pase.

Estoy seguro que tienen el valor de hacer lo correcto, sean cuales sean las presiones.

Paolo Lüers

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