sábado 28 de noviembre de 2009

Carta de despedida a José Manuel Zelaya


Estimado señor Zelaya:


Luego de un buen rato de no escribirle, hoy le mando mi última carta, la de despedida, para decirle adiós. La historia lo dejó atrás. O más bien: Usted, en vez de hacer historia, eligió un callejón sin salida.

Mañana el pueblo hondureño elegirá a su nuevo presidente - ¿y Zelaya? Acampado en la embajada de Brasil, resentido, deprimido, frustrado, solo. Los únicos amigos que hoy le quedan son los que lo metieron en este desmadre: Hugo Chávez, Daniel Ortega, y los conspiradores de la izquierda radical hondureña que necesitaban a un tonto útil para ayudarles a botar la Constitución.

Sus amigos brasileños al rato le van a pedir que abandone la embajada. Los gringos ya le mostraron la espalda en el momento que se dieron cuenta que la mayoría de los hondureños apostaba a las elecciones, no a un ex-presidente que recibía ordenes desde Caracas.
Así que, estimado señor Zelaya, mañana se le acaba la peseta. Honduras tendrá a un nuevo presidente electo libremente – y ustedes no lo han podido evitar.

A usted sólo le quedan dos alternativas: salir de su refugió con la frente en alta, para encarar la justicia – o salir del país como entró, clandestinamente, como un capitán que abandona al barco, dejando a sus tripulantes a un destino incierto...

Ojala que tenga el valor de hacer lo primero.

Saludos, Paolo Lüers

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domingo 22 de noviembre de 2009

Reforma Fiscal: ¿Madrugón legislativo o acuerdo nacional?

El presidente de la República tiene que tomar una decisión, probablemente la más importante desde que asumió el poder: imponer una reforma fiscal mal hecha y muy cuestionada por amplios sectores, haciendo uso de la nueva aritmética legislativa - o apostar a la construcción de consensos sólidos, mediante una negociación seria con la empresa privada y la oposición política.
Si apuesta a la vía fácil y rápida, tendrá su reforma fiscal, pero será una victoria pírrica, o sea pagará después un elevadísimo costo político. Más bien, todos lo pagaremos.

En un asunto tan importante como la reforma fiscal (me pregunto: ¿Qué diablos pasó con la idea de un pacto fiscal? ¿Adónde se perdió esta idea? ¿Quién la mató?), un presidente no se puede dar el lujo de lanzar una propuesta, invitar a la sociedad a consulta y diálogo, llegar al punto de no lograr consensos - y después activar una mayoría legislativa de dudosa procedencia para aprobarla. Por lo menos no si quiere seguir hablando de 'unidad nacional' y 'concertación'...

Si actúa así, contra toda lógica y decencia política, el presidente se hace prisionero de los proveedores de esta mayoría legislativa dentro del FMLN y en los poderes ocultos detrás de los cambios de lealtades del PCN y de los ex-areneros.

En cambio si decide querer construir una reforma fiscal en base de un amplio consenso, debería abstenerse de mandar el paquetazo actual a la Asamblea y, en vez de esto, convocar a una consulta seria con los centros de pensamiento, con los economistas (incluyendo miembros de anteriores gabinetes económicos, como Manuel Enrique Hinds, Juan José Daboub y Rafael Barraza, entre otros), y posteriormente a una negociación sincera con las gremiales de la empresa privada y los partidos políticos.

La empresa privada ha dicho reiteradamente que entiende y comparte la necesidad de aumentar la carga tributaria y los ingresos del Estado. Hay que tomarla de su palabra.

En todo lo que se refiere a cerrar los espacios a la evasión y el contrabando, hay una vasta coincidencia de intereses entre el Estado y la mayoría de los empresarios que pagan sus impuestos y sufren competencia desleal por parte de los evasores y contrabandistas.

Quiere decir, en este terreno -que es el más prioritario para aumentar la tasa tributaria y para crear justicia tributaria- hay mucho campo para llegar a acuerdos sobre medidas incluso más radicales y audaces que los previstos en la propuesta actual del gobierno.

No hay que olvidarse: para aumentar la tasa tributaria, primero hay que ampliar la base tributaria, o sea comenzar a cobrar a los que no pagan, en vez de ir por la vía más fácil que siempre es aumentar la carga a los que ya son contribuyentes.

El paso que lamentablemente no han dado ANEP, la Cámara, Fusades y otros voceros de la empresa privada es: presentar una contra-propuesta concreta y viable de una reforma fiscal que no atente contra la lógica de la recuperación económica, contra la atracción de inversiones y contra la defensa y creación de empleos, pero que sí da al Estado los recursos necesarios.

Está en jugo no sólo la estabilidad financiera del Estado, sino al mismo tiempo la gobernabilidad del país. De nada sirve al Estado conseguir la liquidez necesaria a costa de la gobernabilidad. Si la reforma fiscal que se aprueba atenta contra la posibilidad de construir acuerdos a largo plazo entre gobierno, oposición y empresa privada, de nada sirve. Ni al presidente, ni a la sociedad.

Ante esta disyuntiva, todos los implicados están llamados a actuar con responsabilidad y paciencia. La empresa privada y los centros de investigación que no están de acuerdo con la reforma fiscal propuesta, tienen la obligación de presentar alternativas viables. Si no, quedan bajo sospecha que simplemente no quieren aportar al desarrollo del país.

Y el gobierno debe bajarse del pedestal de la prepotencia mostrada hasta ahora por los encargados de esta reforma. Debe reconocer que su propuesta no ha sido capaz de generar los consensos necesarios, y por lo tanto abstenerse a usar al madrugón legislativo para imponerla.

(El Diario de Hoy)

sábado 21 de noviembre de 2009

Carta al doctor Héctor Dada, secretario general de Cambio Democrático

Estimado doctor:

Siempre he pensado que usted, en vez de tratar de dirigir un partido (con toda la marrufada que requiere para evitar que le desbanquen), debería haber regresado a la academia. Es más, usted rector de la Universidad de El Salvador debería ser. Entonces, no tendríamos el gangsterismo como ahora está reinando en la maltrecha U.

Bueno, en vez de rector se hizo ministro de Economía. Ni modo. También es un cargo donde podría aportar mucho un académico – si lo dejan...

De todos modos, me alegré mucho cuando escuché que ya no quiere defender su cargo como secretario general del partido. Me pareció coherente con sus posturas de criticar a los políticos que sistemáticamente confunden cargos de partido con cargos de Estado...

A pesar de todo esto, estimado amigo Héctor Dada, me alegra que cambió de opinión y vuelve a luchar por la dirección de su partido. Tiene razón: No puede dejarlo en manos de los transfugas mafiosos como Juan Pablo Durán (quien se vendió para destruir al PDC), Tomás Chévez (quien se vendió para destruir al PCN) y Oscar Kattan (quien se vendió al Frente para destruir al CD).

Durán dijo claramente lo que quiere hacer con el CD, una vez que seria electo secretario general: Convertirlo en el cuchumbo para recoger y reciclar los pedazos que por compraventa se desprendan de los partidos de derecha...

Merece respeto y apoyo su decisión de defender el último pedazo institucional que queda a la izquierda democrática. Y si para hacerlo con decoro hay que renunciar al gobierno, estoy seguro que tampoco le temblará la mano para hacerlo.

Suerte, su amigo Paolo Lüers

jueves 19 de noviembre de 2009

Carta a Francisco José Gómez, presidente de ANDA

Estimado ingeniero:

¡que buena nota que el señor presidente haya tomado la decisión sabia y audaz de poner a un sociólogo de renombre a dirigir ANDA!

Siempre pensaba que usted es otro ingeniero más que va a seguir administrando ANDA con criterios técnicos. Hasta hoy en la mañana, cuando lo vi en una entrevista, me di cuenta que ahora ANDA está en manos de un sociólogo que ha hecho descubrimientos sensacionales sobre los cambios de nuestra sociedad: “En El Salvador ya no hay clase media. ARENA acabó con la clase media y dejó al país sólo con ricos y pobres.” ¡Wow!

Claro, uno no está acostumbrado a escuchar a un presidente de ANDA haciendo semejantes afirmaciones profundas. Ahora que sé que detrás de las decisiones que toma ANDA en cuanto a las tarifas y el racionamiento del agua potable hay un profundo análisis científico, ya no me voy a preocupar del hecho que sólo recibo agua durante pocas horas. Antes recibía todo el día, desde que vino usted, sólo durante 4 horas. Ya no me duele que, para manejar mi negocio, tengo que pedir (y pagar) pipas por lo menos dos veces a la semana. Hoy ya no me aflige el hecho que en los últimos meses gasté más en pipas que en las facturas de ANDA...

Con tal que ANDA tenga como presidente a un sociólogo que ha detectado que ARENA ha acabado con la clase media, ya podemos confiar que ANDA no sólo nos va a proveer de agua sino además con justicia social.

Sólo sáqueme de una duda, señor presidente ingeniero-sociólogo. No entendí bien, ¿qué diablos tiene que ver este su descubrimiento de la muerte de la clase media con las nuevas tarifas de agua?

Estoy seguro que usted lo puede explicar. Sociológicamente.

Saludos, Paolo Lüers

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miércoles 18 de noviembre de 2009

Columna transversal: ¿Quién nos dicta a pedir perdón, nuestra conciencia o nuestros superiores?

Me alegra de sobremanera que en el Ministerio de Defensa esté un militar que tiene el valor de decir públicamente, que está dispuesto a pedir perdón por las violaciones a los derechos humanos cometidos por la Fuerza Armada durante la guerra.

Lo que no me convence es que el mismo general y ministro declare, en la siguiente frase, que haría este pedido público de perdón en el momento que el Presidente de la República se lo ordene.

Ya sabemos que en este gobierno ningún ministro tiene permiso (ni el valor cívico) de hacer ninguna declaración pública de importancia si no está ordenada o autorizada por el Presidente de la República. Este exagerado presidencialismo puede tener algún grado de lógica (aunque no de validez, para mi criterio), cuando se trata de declaraciones que comprometen políticas del Estado. Entiendo también que el Presidente necesita protegerse para que los ministros que corresponden a la cuota partidaria del FMLN no lo comprometan en asuntos donde no hay consenso entre Casa Presidencial y el partido.

Pero en asuntos de conciencia, el ministro no puede condicionar su actuar y sus declaraciones a previas autorizaciones de su Presidente. O su conciencia le dicta pedir perdón al pueblo por los casos en que la Fuerza Armada, de la cual ha sido miembro y protagonista durante la guerra y la cual ahora dirige, ha cometido faltas a los derechos humanos, o su conciencia está tranquila. En el primer caso que pida perdón, en el segundo no.

A nadie le sirve que los militares, en vez de decir al pueblo: "Mi conciencia me dicta pedir perdón..." Diga: "Mi Presidente me ordenó pedir perdón..."

El 1 de febrero, a pocos días del cese al fuego, se celebró un acto público en la Feria Internacional: la instalación de COPAZ, la comisión conjunta que iba a supervisar el cumplimiento de los Acuerdos de Paz. Joaquín Villalobos, jefe máximo del ERP y como tal miembro de la Comandancia General del FMLN, habló en este acto a nombre del Frente.

Sin consultar con nadie y sin pedir autorización de la Comandancia, aprovechó la ocasión para pedir, a nombre del FMLN, perdón al pueblo salvadoreño por los sufrimientos sufridos por la insurgencia y por los errores y abusos cometidos por combatientes o mandos guerrilleros.

Después de este discurso, Villalobos fue sujeto de serias críticas dentro del FMLN y su dirigencia, porque se había negado, incluso, a someter a revisión de la Comandancia el manuscrito de su discurso. Joaquín Villalobos sabía que Salvador Sánchez Cerén y Schafik Handal no le hubieran autorizado a pedir perdón a nombre del Frente. Él me afirmó después que esto era un dictado de su conciencia y no de la Comandancia, y que además este era el momento propicio de hacerlo.

De igual manera, Joaquín Villalobos encaró la Comisión de la Verdad diciendo: "Como máximo responsable del ERP, yo personalmente me hago cargo de todos los abusos a los derechos humanos cometidos por combatientes y comandantes del ERP". En el caso de los alcaldes asesinados por el ERP en oriente, Villalobos declaró ante la Comisión de Verdad: "No busquen responsables entre mandos o combatientes, porque todos actuaron bajo órdenes mías. Yo asumo la responsabilidad y yo pido perdón a las familias de las víctimas..."

Ningún otro miembro de la Comandancia General asumió de esta manera la responsabilidad por crímenes de guerra cometidos por fuerzas bajo su mando. Es por esto que en el informe de la Comisión de Verdad sólo un miembro de la Comandancia General del FMLN sale señalado y recibe como sanción una inhabilitación política de varios años: Joaquín Villalobos.

Ni hablar de los miembros del Alto Mando de la Fuerza Armada. Nadie nunca pidió perdón por nada. ¿Les queremos realmente dar la excusa que nunca recibieron órdenes de ningún Presidente de turno para pedir perdón?

Es que cuando no es la conciencia que nos dicta pedir perdón y asumir la responsabilidad por nuestros errores, ¿quién nos va a creer?

(El Diario de Hoy

Un desafío que trasciende los partidos de derecha

Arreglar los conflictos internos de ARENA es tarea de los areneros. Igual es tarea del PDC y del PCN defenderse de los intentos de dividirlos y de financiar la deserción de sus diputados. Sin embargo, reconstruir la oposición política como elemento indispensable del sistema democrático, es una tarea demasiado importante para dejarla a las cúpulas partidarias.

En este sentido, lo que aparece como crisis de ARENA no es sólo un problema de ARENA. Es un desafío que incluso trasciende la derecha. Es un problema de la democracia. Para asegurar que en el las próximas elecciones del 2012 y del 2014 exista un proyecto político capaz de frustrar las aspiraciones del FMLN de quedar en el poder que ahora comparte con compañeros de viaje que no están plenamente identificados con sus fines, es indispensable un proceso amplio y profundo de debate, definición y construcción.

Un congreso de ARENA puede resolver la crisis de legitimidad de sus instancias de liderazgo. Una coordinación efectiva entre los tres partidos puede resolver la falta de planes de contingencia en la Asamblea. Pero para realmente resolver la crisis de la oposición y la falta de un proyecto político atractivo y reformador, se necesita la concurrencia creativa de todos los sectores políticos y sociales dispuestos a defender el sistema de democracia representativa y economía social del mercado. Estamos hablando de un proceso que trasciende las clásicas fronteras de la derecha. Un proceso que incluye a la izquierda democrática y produzca una propuesta de reforma con puertas abiertas para la parte de la izquierda democrática que por el momento está incluida en la alianza alrededor de la figura del presidente Funes. Es muy poco probable que esta alianza, en esta forma y con esta amplitud, va a seguir existiendo cuando se acerquen las próximas elecciones.

Urge iniciar un proceso de reformulación de la oposición y de formulación de una propuesta política alternativa al proyecto socialista del FMLN. Este proceso tiene que trascender, además de la frontera derecha-izquierda, el ámbito partidario e incluir a empresarios, centros de pensamiento, organizaciones sociales, líderes de opinión. Sobre todo tiene que incluir los grupos de jóvenes que últimamente están irrumpiendo la vida política del país, producto del vacío de liderazgos tradicionales y partidarias. Estas iniciativas de jóvenes, que se han generado tanto en las universidades como en el ámbito de los profesionales, más bien deben jugar un rol protagónico en el proceso de debate y construcción de un proyecto político para el país. Podrían ser los catalizadores de un proceso nuevo, que los partidos no son capaces de provocar y liderar.

Para evitar cualquier confusión: No estoy llamando a nadie a afiliarse a partidos. No se trate de una concurrencia partidaria, sino de la participación de toda la masa crítica democrática de la sociedad en un proceso serio y profundo de debate, reflexión, análisis que puede o no puede llevar a cambios en el mapa partidario del país. Pero que de mínimo producirá nuevas ideas, nuevas propuestas de reforma, y rutas para nuevas alianzas y nuevas formas de participación. O sea, conjuntamente hay que producir los insumos indispensables para que luego los que tengan la vocación de hacerlo puedan construir un proyecto político electoral capaz de convertirse en opción de reforma y opción de poder en El Salvador.

Si ahora dejamos solos a las partidos -o a lo que va a quedar de los partidos luego de esta ‘recomposición’ política en la bolsa de voluntades y diputados-, en la tarea de formular una alternativa, dejaremos al FMLN el campo abierto para llenar los vacíos y para ganar el control de las instituciones que necesitan para implementar su modelo político de ‘democracia popular’.

El FMLN tendrá suficientes fondos, provenientes de Venezuela mediante Alba Petróleo y otros negocios, para implementar (con o sin los recursos y el aval de Casa Presidencial) políticas populistas y clientelistas de prebendas y compra de voluntades. Sin embargo, hay sólo una manera que en El Salvador la izquierda radical, mostrando su propia cara y su propio programa, puede ganar elecciones: descomponiendo al resto del espectro político.

En este camino, hay que decirlo, van bien avanzados. La primera víctima fue la izquierda democrática, que se desarticuló como tendencia autónoma ante la disyuntiva entre apoyar o oponer la llegada del FMLN al poder. El siguiente paso: la desestabilización de ARENA y la ‘recomposición’ de la correlación en la Asamblea. Los capítulos en desarrollo: desgastar al PDC y al PCN con una estrategia doble de división y cooptación; mediatizar a los gremios empresariales y los medios comerciales de comunicación...

La única manera de parar y revertir esta tendencia es un esfuerzo conjunto de definir y construir un proyecto alternativo que sea decididamente reformista, plural y democrático. Y que después cada uno saque de este proyecto integral lo que le toque hacer en su ámbito partidario, electoral, intelectual o gremial.

Cualquier otra cosa es rendición.

Si los lideres partidarios tratan de resolver el problema solos y con los limitados métodos tradicionales de partidos, sin atreverse a apertura y pluralidad, se hacen corresponsables del debacle.

(El Diario de Hoy)

martes 17 de noviembre de 2009

Carta a James McGovern, congresista norteamericano

Dear Jim:

me alegra mucho que la oficina de turismo de aventura de nuestro gobierno haya logrado incluirte en el programa de visitas a Verapaz.

Para los habitantes de este sufrido pueblo seguramente ya resultaba aburrido ver todos los días a un ministro patinar por sus calles y dar discursos. Un día había pasado el señor presidente, otro día el señor vicepresidente, otro día mi general el ministro de Defensa, otro día el señor ministro de Agricultura, otro día el señor ministro de Gobernación...

Como ahora tampoco tienen televisión que funcione, ver patinar sobre lodo a un auténtico diputado de Massachussets, les da por lo menos algo de diversión a los damnificados...

Si además de esto surge que Washington mande más ayuda, ¡perfecto, mister congressman!

Pero yo te quiero decir otra cosa: ¡Felicidades por tu valiente intervención en nuestro sistema de justicia! Sin temer represalias ninguna, té te atreviiste a desafiar a las fuerzas oscuras que en nuestro país impiden justicia...

Es realmente muy atrevido, sobre todo sin disponer de toda la información necesaria. Te voy a decir, dear James: Con un intérprete tan deficiente como el que anduvo hoy en la mañana traduciendo tu entrevista en el Canal 21, yo no me atrevería meterme en cosas delicadas y serias en un país extraño. Si los expertos, que te proveen de información sobre El Salvador, son tan incompetentes como tu traductor, entonces realmente es peligroso e irresponsable lo que estás haciendo en este país.

En serio: Gracias por asistir a los homenajes de los padres jesuitas asesinados – pero todo el resto del programa que te hicieron para El Salvador es manipulación y campaña.

Sorry, pero alguien tiene que decir la verdad,

Paolo Lüers

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