domingo, 19 de mayo de 2013

Carta al presidente de la República


Señor presidente:
Ya terminando otra carta, sobre otro tema, me llega la noticia de la sentencia de la Sala de lo Constitucional que declara inconstitucional el nombramiento del ministro de Justicia y Seguridad y del Director de la PNC. David Munguía Payés y Francisco Salinas tienen que entregar sus cargos actuales. Y creo que puedo hablar en plural: aunque no nos gusta ni nos convence esta sentencia, usted la va a tener que acatar y nombrar a una nueva dupla para dirigir el aparato de seguridad pública del país.

Yo personalmente estoy convencido que esta sentencia es errática. En todos los sentidos. En el sentido constitucional: No puede ser inconstitucional que un ex-militar asuma cualquier cargo público. Pero no voy e entrar en este campo, porque de todos modos los que tienen la última palabra ya decidieron. El fallo es errático también en cuanto al impacto político: Es un golpe al de todos modos frágil proceso de paz iniciado con la tregua. Usted tiene ahora el huevo de cómo evitar que este golpe ponga en peligro el proceso. Si usted no encuentra un ministro y un director que entiendan el proceso iniciado por la tregua y la dinámica de la mediación, este proceso se va a estancar. Y este tipo de procesos, si no avanzan y producen resultados positivos, entran en crisis.


Apartando todas las diferencia que en casi todos los demás campos tenemos, señor presidente, respetuosamente le hago el llamado de supeditar todas las decisiones que a raíz de esta sentencia tiene que tomar a la necesidad de  preservar y fortalecer el proceso de reducción de violencia y delincuencia que entre todos hemos iniciado.

Hay crisis que se pueden aprovechar para avanzar. Esta es una. Usted puede nombrar personas idóneas para sustituir al ministro y al jefe de la PNC. Pero además usted puede dar un paso realmente audaz y nombrar a David Munguía Payés Comisionado Presidencial para el proceso de reducción de la violencia, rehabilitación, reinserción y reconciliación. Así como usted puso a su esposa a focalizar, con el respaldo de la Presidencia, todas las políticas del gobierno hacía la inclusión de la mujer, usted va a necesitar que alguien asuma este papel en este nuevo campo prioritario: la intervención social en las barrios; la inserción social y productiva de los jóvenes en riesgo, incluyendo los pandilleros y sus familiares; y la reparación de los tejidos sociales en las comunidades.

Haciendo esto, usted mandaría una señal clara y positiva: La sustitución de Munguía Payés del ministerio no va debilitar al proceso de paz, por lo contrario se va a consolidar con el nombramiento de un comisionado que con pleno respaldo del presidente va a focalizar y coordinar todos los esfuerzos del gobierno, de la cooperación internacional y de la sociedad civil para atacar las raíces sociales y económicas de la violencia.

La conferencia episcopal decidió que como institución no quiere ser parte de este proceso. Pero ni monseñor Fabio Colindres va a abandonar su papel de mediador, ni los párrocos van los procesos locales de paz local. La Sala obliga a Munguía Payés a salir del ministerio, pero no a salir del proceso de paz. Si usted no lo puede incorporar en su gabinete, nosotros invitamos al general a unirse a la Fundación Humanitaria y ayudarnos a articular el aporte de la sociedad civil a este proceso de paz. Nosotros no pensamos que hay que marginar a los militares cuando como civiles quieren servir a la sociedad.

Saludos de Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 16 de mayo de 2013

Carta a Francisco Laínez


Estimado Pancho:
Hoy anunciaste oficialmente lo que ya sabíamos: Te incorporás a la campaña de tu ex jefe Elías Antonio Saca. Bueno, vos decís que te incorporás a Unidad. Pero ambos sabemos que Unidad no existe más allá de una campaña de marketing político.

Irónicamente ahora resultan sabias las supuestas palabras de Paco Flores que tanto escandalizaron a tu amigo Walter Araujo: que vos no ibas a ser el candidato de ARENA porque no tienes el compromiso de “topar a Tony Saca”. Bueno, no tienes este compromiso. Estás en tu pleno derecho, puedes apoyar al candidato que más idóneo te parece para dirigir al país. Pero dejemos claro una cosa, entonces: No podía ser candidato un hombre que cree que Saca debería volver a ser presidente. O sea, el hombre que está haciendo todo a su alcance para destruir al partido a nombre del cuál ustedes ambos gobernaron hasta el 2009...

Entonces, estás ahora donde quieres estar, y con quien querías estar. Te felicito: uno tiene que ser coherente con sus lealtades. Te puedo respetar por esto, Pancho. Mucho más que a aquel Pancho Laínez que luego de la expulsión de los Saca del partido se incorporó al COENA hablando peste del su ex-jefe. En más de una ocasión pensé: Bueno, ¿y si Saca era tan malo, porque alguien como Pancho se quedó sirviendo en su gabinete hasta el último día?

Así que, estimado Pancho, al fin superaste la indefinición y estás donde quieres estar. Te digo que fue precisamente por esta falta de definición y claridad que dos veces tu propio partido no te ha tomado en cuenta como candidato y dirigente. Tal vez ahora, estando bien definido y a la par de tu jefe, puedes ejercer liderazgo dentro de esta extraña coalición de fracasados que espera llegar a las frutas del poder con Elías Antonio Saca. Porque si algo necesita este artefacto Unidad es liderazgo, si no quiere quedar como el movimiento de utilería de un caudillo que no tolera líderes a su lado....

Sabés qué es lo más irónico: Dos veces peleaste en Arena contra la maldita tradición de poner a dedo sus candidatos. Y terminás a la par del hombre que no sólo hizo lo mismo, dejándote a vos colgado de la brocha y poniendo de dedo a Rodrigo Ávila, sino que luego llevó al extremo esta práctica: ahora es el caudillo que se autoproclama candidato y de dedo pone movimiento, alianzas, programa, candidato a vice y equipo de gobierno.

¿Te suena el término del ‘Síndrome de Estocolmo’?

Saludos y suerte en tu nueva carrera, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Columna transversal: Dime con quién andas...


No cuesta imaginarse el gabinete de gobierno de Salvador Sánchez Cerén. La mayoría de sus integrantes no me gustarán. Pero será gente que uno tiene años de conocerlos, habrá predictibilidad. YGWYS: You get what you see. And you see what you get. A menos que pongan a un loco como Salvador Arias como ministro de Hacienda, que puede salir con cualquier disparate. Pero esto no pasaría. Lo más probable es, en caso que el FMLN gane, que tendremos un gabinete de personajes que continúen hablando como revolucionarios y que actúen con pragmatismo. Capitalismo de Estado, en vez de socialismo. Bastante predecible. Podría haber sorpresas ingratas, incluso para el mismo Sánchez Cerén, en caso que se arriesgue a incorporar a personajes que supuestamente representan la nueva generación de la izquierda, como por ejemplo Nayib Bukele. Ahí podría ser a revés: un discurso nuevo, pragmático, casi socialdemócrata, pero prácticas autoritarias e inescrupulosas. Cuidado con la chequera, profesor...

Tampoco cuesta imaginarse el gabinete de gobierno de Norman Quijano. Dependiendo de cuál camino escoge ARENA, me puedo imaginar dos gabinetes: uno principalmente de operadores políticos, muchos de ellos los cheros y areneros de siempre; otro más bien de profesionales, gerentes, tecnócratas – gente que tiene el compromiso no con el partido sino con una visión de desarrollo del país. O lo más probable: una mezcla de los dos. De todos modos, bastante predecible también. Gente que viene de la política y otros que viene de la empresa privada. Algunos corruptos, otros incorruptibles. Dependiendo de cómo al final resulte la correlación de fuerzas dentro de ARENA, me puedo imaginar un gabinete mediocre que tratarían de regresar a lo que entienden como los años dorados de ARENA. También me puedo imaginar, aunque cuesta un poco más, un gabinete de reforma, de renovación, de apertura. De todos modos sería un gobierno predecible que buscaría un pacto de desarrollo, crecimiento y empleo con la empresa privada. Puede ser más conservador o puede ser más liberal, pero siempre sería predecible, sin mayores sorpresas.

En cualquiera de los gobiernos que formarían Sánchez Cerén o Norman Quijano, dependiendo de la respectiva correlación interna a la hora de la transición, principalmente entrarían personas confiables, fieles a sus principios, más o menos coherentes. Ambos tienen dónde escoger. Cualquiera de los dos, si quiere formar un gabinete de gente honesta, lo podría hacer. Cualquiera de los dos, si busca ministros competentes, los podría encontrar.

Lo que cuesta imaginarse es el gabinete de Elías Antonio Saca. En su gobierno pasado ha tenido varios ministros muy buenos. Pero de los buenos muchos se le fueron renunciando porque no estaban de acuerdo con la corrupción, con el populismo, con los poderes detrás del trono. Estoy hablando de Eduardo Zablah,  Guillermo López Suárez, Yolanda Mayora. Y otros valiosos, aunque aguantaron hasta el triste final, nunca volverán a entrar en un gobierno de Saca. Gente como Ana Vilma de Escobar, Luis Mario Rodríguez, Rubén Rochi...

¿Con quiénes formaría gobierno entonces Saca? ¿Con la gente que tienen años de hacerle el trabajo sucio, como Guillermo Gallegos, Andrés Rovira, Herbert Saca, Julio Rank, Charlaix, Peter Dumas? ¿Con sus socios de siempre, como René Figueroa y César Funes? ¿Cuáles ministerios o autónomas va a dar a Gana, cuáles al PCN, cuáles al PDC, cuáles a los ‘independientes’ recién salidos de ARENA? ¿Con quiénes va sustituir a los que han metido en crisis y deshonra al sector energético – o va a dejar ahí gente tan cuestionada como Julio Valdivieso y Leopoldo Samour?

El FMLN tendrá problemas de reclutar a funcionarios en la empresa privada y en la sociedad civil, pero dispone dentro del partido de un gran pool de cuadros confiables, disciplinados, algunas con formación académica. A mi personalmente, no me inspiran confianza, pero es obvio que para cientos de miles de votantes ellos serán garantía que lo prometido se cumpla.

ARENA tiene el privilegio de poder reclutar ministros y funcionarios entre los ejecutivos de la empresa privada - gente con experiencia probada y excelente formación profesional. A una buena parte de la población no le gusta la idea que este tipo de personas ocupen el gobierno, pero a una mayoría de salvadoreños les da confianza y cierto optimismo.

¿Pero en qué sector confiable para la ciudadanía podrá reclutar ministros Saca? ¿A quiénes podría presentar para disipar las dudas sobre la probidad de su futuro gobierno? Ninguno de los arriba mencionados tuviera este efecto, por lo contrario. ¿Hay empresarios o profesionales probos, con prestigio y buenas relaciones en el mundo empresarial, académico e internacional, dispuestos a poner la cara por Saca y a asociarse con sus amigos? Obviamente hay mucha gente dispuesta a creer en Elías Antonio Saca y sus promesas. Él tiene este don de encantador. ¿Pero confiaría esta misma gente el país a Herbert Saca, Guillermo Gallegos y Chico Merino, cuando podrían encomendarlo a gente probada como Gerson Martínez, Fabio Castillo, Hugo Martínez, Oscar Ortiz - o si son de derecha, a personas confiables como Edwin Zamora, Ana Vilma de Escobar, Miguel Angel Simán o Francisco Bertrand Galindo?

Hay que insistir que los candidatos presenten cuanto antes a sus hombres y mujeres de confianza, con los cuales nos quieren gobernar. 
(El Diario de Hoy)

martes, 14 de mayo de 2013

Carta a los obispos católicos de El Salvador


Apreciados monseñores:

Ustedes publicaron un comunicado que expresa su preocupación por la violencia. Hay una frase que quiero resaltar: “La ‘tregua entre pandillas’ no ha producido los beneficios que la población honrada y trabajadora esperaba para si misma.”

¿Adónde pongo mi firma? Me alegro que esta sea la posición oficial de la Conferencia Episcopal. Y como ustedes son cristianos y pastores, no tengo duda que la consecuencia que ustedes como personas y como institución sacarán de esta indudable verdad sólo puede ser una: Hagamos todo en nuestro poder para que el proceso de paz iniciado por la tregua entre pandillas se vuelva integral, irreversible y de beneficio para toda la sociedad.

Ante la certeza que la tregua sola no producirá los beneficios que la población honrada y trabajadora espera, sólo hay dos caminos a tomar: abortarla (y así asegurar que jamás nacerán los beneficios en cuestión) – o intervenir, hacerse parte del proceso, superar sus deficiencias, conseguirle los apoyos necesarios, y así transformarlo, hacerlo integral y sostenible, hasta que rinda los beneficios esperados.

La conclusión a la cual han llegado ustedes los obispos, realmente no sorprende: Era imposible que la tregua entre las pandillas, por si sola, arrojara los beneficios que la sociedad reclama: el fin de la violencia y de la extorsión. Quien esperaba milagros, ahora se da cuenta que este tipo de problemas no se resuelven por arte de magia, sino por arduos procesos de reducción de violencia y de construcción de soluciones.

No se ofendan, señores obispos, pero milagros no hay.


Y nadie los ha prometido. Mucho menos los pandilleros. Desde el principio insistieron que la tal tregua no era más que un primer paso unilateral de ellos. Querían crear las condiciones para iniciar, en el seno de toda la sociedad un proceso gradual, pero irreversible e integral de paz y reconciliación. La meta de este proceso: la reinserción definitiva de los pandilleros, sus familias y sus comunidades en la sociedad, en la vida productiva y en el estado de derecho.

Aquí durante años tuvimos 15 muertos diarios, porque se peleaba una guerra entre las pandillas. Y como en toda guerra, la mayoría de los muertos los puso la población ‘civil’. En medio de esta guerra, ninguna política del estado podía resolver los problemas sociales en las comunidades, mucho menos los problemas de violencia. Ni la política de mano dura, ni la de mano amiga, ni la beneficencia, ni la prevención, ni la intervención de las iglesias – nada podía funcionar mientras no se paraba la guerra.

Bueno, pararon la guerra. Esto es la tregua. Se bajó el número de homicidios. Se redujo igual el número de ataques a escuelas y al transporte público, donde durante años la población de pocos recursos estaba expuesta a los mayores riesgos. Esta es la tregua. Nada más, nada menos. Lo demás, para realmente poder erradicar los flagelos de la violencia y las extorsiones, es carpintería. Es trabajo de construcción que requiere de todos. Requiere abrir oportunidades para los jóvenes de los barrios. Oportunidades laborales, educativas, condiciones y apoyos para que monten sus propias empresas. Políticas públicas diferentes. Mentalidades abiertas en la empresa privada y las iglesias...

¿Quién dijo que la tregua iba a ser un atajo a la paz? Ella sola no resuelve el problema de la inseguridad. Pero ninguna solución que construyamos funciona sin ella. Por esto hay que cuidarla, hacerla sostenible. Y trabajar a mil, para aprovechar la ventana de oportunidad que abrió la tregua - para construir soluciones de fondo e irreversibles.

Todo esto no lo podemos delegar al gobierno. Necesita liderazgo dentro de la sociedad civil. Estoy seguro que ustedes, los obispos, serán parte de este liderazgo. 

Saludos, Paolo Lüers 
(Más!/EDH)

sábado, 11 de mayo de 2013

Carta a ARENA


Estimados dirigentes y bases del partido opositor:
Ustedes pueden tomar la carta del diputado Gustavo Escalante como muestra que las fuerzas del mal les siguen haciendo daño – y seguir llorando. O la pueden tomar como muestra que algo va mal en el partido y su fracción legislativa – y cambiar lo que haya que cambiar para que los problemas se resuelvan y ustedes, en vez de perder gente, puedan volver a crecer.

Lo hicieron en el 2009. En vez de seguir llorando sobre la leche derramada, entendieron que la salida de los primos Saca y su gente,  lejos de debilitar al partido, era la oportunidad de renovarla. Empezaron a trabajar y a renovar, de manera muy lenta, cautelosa y no muy clara - pero hubo cambios. El resultado: volvieron a ganar las elecciones legislativas y municipales del 2012.

Obviamente, los cambios internos no eran suficientes. Quedaron a medias. Arrastraron problemas y vicios viejos. Pero no piensen que los únicos problemas que arrastraron fueron los 5 diputados que luego se fueron. Igual arrastraron viejos métodos de conducir un partido y una fracción legislativa – o de no conducir, dirían algunos.

Por esto les digo: Si sólo buscan culpables afuera del partido, hombres de maletas negras que compran y corrompen voluntades políticas, andan mal.

Hay quienes están observando todo esto gustosamente, esperando que se cumpla su propia profecía de que ARENA va a una derrota anunciada. Algunos harán todo a su alcance que así sea, para luego poder decir: Yo les dije...

Pero también hay muchos, mucho más, dentro y fuera del partido, quienes esperan que ustedes den un salto de calidad y aceleren el proceso de renovación. Lo decisivo no son los 5 diputados que se fueron y que ahora buscan huesitos por otros lados. Lo decisivo tampoco es si Gustavo Escalante al fin se queda apoyando ARENA o termina con Saca. Los decisivos son los cientos de miles de ciudadanos que están observando cómo ustedes reaccionan a esta crisis. Tomando la crisis como oportunidad de ponerse las pilas y abrirse a al sociedad y la crítica, o enconchándose y limitando la crítica...

A mi me vale qué van a hacer y cómo van a votar Patty Figueroa o Gustavo Escalante. Pero me importa que estarán haciendo ustedes con la responsabilidad que asumieron de construir un nuevo liderazgo y un proyecto político para el país. Les tengo que decir: Por ahora, no veo ninguno de los dos.

Saludos, Paolo Lüers 
(Más!/EDH)

jueves, 9 de mayo de 2013

Carta a no sé quién


Esta vez no sé a quién dirigir mi carta. No por falta de tema, porque sé exactamente lo que quiero decir. Quiero preguntar qué diablos pasó con los 900 mil dólares que en el presupuesto nacional del año 2013 fueron asignados al Instituto de Acceso a la Información. Resulta que los directores de este Instituto, juramentados hace 2 meses, aun no disponen ni de un centavo de este presupuesto. No pueden cumplir su mandato: vigilar que el gobierno cumpla con la transparencia que le ordena la ley.

Pero, ¿cómo cumplir si no les liberan los fondos asignados para funcionar, por ejemplo para investigadores?

El gobierno dice que el dinero existe: “El Ministerio de Hacienda optó por utilizar la partida presupuestaria de la Secretaría para Asuntos estratégicos como una especie de resguardo temporal para los $900 mil asignados al IAIP”, dice Casa Presidencial en su página Web. Para entender esto, hay que contar un historia graciosa: La Asamblea aprobó la Ley de Acceso a la Información Pública, conocida por Ley de Transparencia. Esta ley crea el Instituto de Acceso a la Información Pública IAIP como ente rector y para vigilar el cumplimiento de la ley. Pero el presidente se niega a nombrar a los directores del IAIP, porque no le gustan los nombres que, conforme a la ley, conforman las ternas. Por esto no existe el instituto cuando se aprueba el presupuesto, y se inventan el mecanismo del “resguardo” en Casa Presidencial. Al fin la Corte Suprema pone orden y el presidente tiene que nombrar a los directores de la ternas existentes. Pero a los directores los tienen pendejeando: en dos meses no le han hecho la transferencia de los 900 mil dólares de Casa Presidencial al Instituto.

Cuando las transferencias son al revés, o sea de cualquier cartera hacia Casa Presidencial, la hacen en dos patadas: El ministro presenta la solicitud a la Asamblea, los diputados del Bloque aprueban a ciegas, y ahí va el pisto. Pero en este caso, todo lo contrario.

¿Pero a quién dirijo la carta para tocar este desmadre? Resulta que el funcionario que recibió el dinero “en resguardo”, el entonces sub-secretario de Transparencia Marcos Rodríguez, ya abandonó el barco de la presidencia y se pasó directamente a la campaña del profe Sánchez Cerén. Su jefe Hato Hasbún, el secretario de Asuntos Estratégicos, tiene que atender asuntos más estratégicos apagando todos los fuegos que se le encienden al gobierno. Además lo nombraron ministro de Educación. Podría escribir al ministro de Hacienda, quien tendría que haber hecho el trámite con la Asamblea para la transferencia. Sólo que este señor no toma decisiones políticas. Podría dirigirme al presidente, pero es él que obviamente no quiere que este Instituto asuma sus funciones de vigilancia y obligue al gobierno a cumplir con la transparencia.

Hay un vacío en el gobierno. El encargado de transparencia renunció y la vacante no ha sido llenada. El secretario Hasbún, teóricamente responsable supremo del área transparencia, asumió el ministerio más grande del país - y la vacante en Casa Presidencial no ha sido llenada.

Así que mando la carta al vacío, a ver si alguien se siente aludido. Con una pregunta bien simple: ¿Qué diablos pasa con el presupuesto aprobado para hacer que se cumpla la ley de transparencia? Sólo hay dos explicaciones: O se lo han gastado en Capres, o quieren seguir boicoteando la transparencia. ¿Cuál de las dos es?

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

martes, 7 de mayo de 2013

¿Pruebas querían? Con gusto...


El jueves 4 de abril publiqué en este Diario una de mis cartas, dirigida al director del Instituto Salvadoreño del Seguro Social, el doctor Leonel Flores. En esta carta conté la historia que me contó un paciente del Seguro Social, un pensionado, a quien su médico había informado que para ahorrar costos en el Seguro Social, llevaba instrucciones de la dirección de bajar la dosis de sus medicamentos. Entonces, le formulé la siguiente pregunta al Dr. Flores: "¿Es cierto que ahora son contadores y burócratas que deciden la dosis de medicamentos vitales para la salud de los pacientes?"
El Dr. Flores me contestó en una carta publicada el 8 de abril como columna de opinión por el periódico digital La Página. También el entonces subsecretario de Transparencia de la Presidencia, Marcos Rodríguez, publicó la respuesta del Dr. Flores en su publicación gubernamental "Transparencia Activa", poco antes de abandonar su cargo y juntarse al equipo de campaña del profesor Sánchez Cerén.
En su carta, el director del ISSS me acusa de difamación y niega rotundamente que el ISSS haya instruido a sus médicos a cambiar la medicación de pacientes. Según Flores, no pudo haber existido tal instrucción, porque "el reducir la dosis de un paciente bien controlado por 'ahorrar' no sólo es demagógico, sino atentatorio contra el derecho humano universal de la salud".
Cierra su carta emplazándome a comprobar el contenido de mi carta: "Ahora le pregunto a usted, señor Lüers: ¿el paciente existe o usted se lo inventó? ¿El médico existe o usted se lo inventó? ¿Por qué usted NO buscó pruebas antes de escribir el cuento?".
Bueno, el paciente existe, pero la ética periodística me prohíbe dar a conocer su nombre si él no está de acuerdo. Ni el nombre del médico. Ambos me informaron que temen represalias por parte de las autoridades del Seguro Social. Pero esto no me preocupó, porque por experiencia sé que la verdad siempre sale a la luz. Simplemente me quedé esperando que otros empleados o pacientes del Seguro Social se me acerquen y me entreguen los documentos que comprueben mi historia.
No tuve que esperar mucho. No puede aceptar el reto del Dr. Leonel Flores de convocar a mis fuentes a una reunión con él, porque los que me entregaron la documentación que aquí estamos reproduciendo, tampoco pueden identificarse, ya que también temen represalias laborales. Sería otro tema a analizar en otra ocasión: ¿Por qué los médicos del Seguro Social temen represalias en caso que hagan derecho de su libertad de expresión?
El 20 de septiembre del 2012 se emitió una CIRCULAR dirigida a los "directores de hospitales y unidades médicas, departamento de psiquiatría, neurología, neurocirgurgía, jefaturas de servicio clínico, coordinadores de Comités Locales de Farmacoterapia, farmacias de los centros de atención del ISSS, farmacias generales", firmada por tres altos jefes del ISSS: Dr. José Guillermo Vaquerano, jefe del Departamento Farmacoterapia; Dr. Milton Giovanni Escobar, jefe de División Gestión Política en Salud, y Dr. Carlos Ramón Menjívar, subdirector de Salud.
Esta circular tiene el título "Lineamientos para prescripción y dispensación de Clonazepan". Se trata de un medicamento importante en la psiquiatría, principalmente para tratar casos de ansiedad.
En el documento se anuncia que el 20 de noviembre 2012 cobrará vigencia un nuevo lineamiento para el uso del referido medicamento, anexo a la circular y también firmado por el jefe de Farmacoterapia, Dr. Vaquerano.
Este lineamiento dice en el numeral 4b: "En los casos de pacientes que actualmente están en tratamiento con Clonazepán, el médico tratante en la próxima consulta deberá reevaluar al paciente y ajustarse a los criterios de uso establecidos en esta institución para este medicamento".
Debido a muchas inconformidades expresadas por pacientes y médicos de psiquiatría, el Dr. Vaquerano emite una instrucción más clara en un posterior memorando firmado por él con fecha del 19 de febrero de 2013: "Tomando en cuenta que no es adecuada una suspensión brusca y considerando las existencias del medicamento, para pacientes con uso crónico, se estableció el período de un año (2013) para favorecer su retirada de forma gradual".
Esto es precisamente lo que los pacientes afectados denunciaron y lo que yo relaté en mi carta al Dr. Flores. Y es lo que el director general del ISSS llama "mentira".
Dada la gran cantidad de quejas de pacientes, los médicos de psiquiatría del Seguro Social mandaron una carta al autor del nuevo lineamiento, el Dr. José Guillermo Vaquerano, con fecha del 15 de febrero 2013 y con copias a todos las autoridades del Seguro Social, incluyendo al director general Dr. Leonel Flores, cuya oficina la da por recibida el 18 de febrero.
En esta carta, los médicos psiquiatras plantean que ellos antes de entrar en vigencia el nuevo lineamiento, pidieron una reunión para discutir la problemática y no recibieron respuesta. En la nueva carta hacen constar que, al cumplir el nuevo lineamiento y comenzar a reducir la dosis de Clonazepam, "los pacientes cuyos cuadros clínicos se encontraban estables con el uso de Clonezepam, han presentado recaídas ... situación que podría llegar a riesgos físicos...".
En esta carta, "ante el desabastecimiento actual de Clorazepam y el inminente desabastecimiento de Diazepam 10 mg a nivel institucional, los médicos preguntan al jefe de Farmacoterapia "cuál será la respuesta que el ISSS ofrecerá a nuestros pacientes, por lo que solicitamos una respuesta escrita de manara inmediata del Departamento que usted dirige, para el bienestar de nuestros pacientes".
La respuesta a esta señal de alarma emitida por los médicos psiquiatras es precisamente la segunda circular del 19 de febrero, que ya citamos arriba, y donde la jefatura ordena el "retiro gradual" de Clorazepam a los pacientes crónicos. Y en e numeral 8 de este circular dice una frase que tiene preocupados a muchos médicos del Seguro Social: "Debemos de apostar al uso de medidas no farmacológicas, sobre todo en patologías tan frecuentes como el insomnio y la ansiedad para garantizar realmente la Salud Mental..."
Los médicos no están conformes con las instrucciones que reciben, y preocupados de las consecuencias graves para sus pacientes. Pero no sienten que dentro del Seguro Social y bajo la dirección del Dr. Leonel Flores haya un clima propicio para que estos problemas se puedan resolver, haciendo valer el criterio profesional y ético de la profesión médica.
Urge una concertación con el personal médico para efectuar una reforma del Instituto Salvadoreño de Seguridad Social.

La carta al Dr. Flores:
La respuesta del Dr. Flores: