martes, 17 de enero de 2017

Carta al próximo presidente de la República: Que sea valiente

Estimado XX:
No sabemos quién asumirá la presidencia en el año 2019. Pero luego de escuchar el discurso del actual presidente en la celebración del 25 aniversario de los Acuerdos de Paz sabemos que urge que sea una mujer o un hombre con visión, con audacia y con coraje.

Ayer en la feria escuchamos a un presidente que no posee estos valores. Habló de diálogo, negociación y paz, pero no dio ningún indicio que quiere hacer uso de estos instrumentos para resolver el conflicto actual, el cual sólo durante los 31 meses de su gobierno ha costado 14,359 muertos.

El próximo presidente no tendrá que empezar de cero, ya existe el antecedente histórico, aunque no lo entendió el actual presidente: el antecedente de un presidente electo en 1998, en medio de un conflicto sangriento, anunciando cómo iba a ponerle fin. Y cumplió…
El país necesita un presidente capaz de pronunciar palabras como las de Alfredo Cristiani quien el 1 de junio del 1989 sorprendió a propios y ajenos. Aquí le reproduzco la parte esencial de este histórico discurso. Ojo: cambié 5 palabras.

Tenemos la obligación histórica de terminar con esa guerra, y lo haremos por los medios que la misma democracia provee.
La Constitución le ordena al Presidente de la República procurar la armonía social en el país. Cumpliremos escrupulosamente ese  mandato, buscando entendimientos legales y políticos con todos los sectores. Las pandillas son uno de esos sectores, y buscaremos de inmediato entrar en contacto con ellos, no para plantearles propuestas a fin de que ellos hagan contra-propuestas, y continuar un juego sin fin, que sólo sirve de ejercicio propagandístico.
Estamos dispuestos a trabajar, desde el primer día de nuestro  Gobierno, en la búsqueda de la Paz, cuidando de no vulnerar de ninguna manera el marco Constitucional, y conforme a los lineamientos siguientes:
Analizar los mecanismos prácticos que puedan ser los más factibles para impulsar un diálogo permanente, serio y reservado con las pandillas: es decir, principiar, como es lo lógico, por el aspecto funcional, que tendrán que ser acordado debidamente por ambas partes.
Constituir una Comisión de Dialogo, por parte nuestra con personalidades democráticas de amplio reconocimiento  nacional y que inspiren plena confianza por su honorabilidad y capacidad, las cuales desempeñarán una función eminentemente patriótica. Esta Comisión entrará en contacto con las personas que designen las pandillas, a fin de que se constituya un organismo de trabajo que estudie, según el programa previamente acordado por ambas partes, los puntos necesarios para lograr la incorporación de todos los sectores del país a la vida pacífica y a los mecanismos de la democracia representativa.
Realizar, por parte del Gobierno, todas las etapas de este proceso en constante consulta  con las fuerzas políticas legalmente establecidas.
No estamos pidiendo la rendición de nadie, pero tampoco podemos aceptar que la armonía social se base en la violación de la Ley. Nosotros hemos jurado cumplir la Constitución y las Leyes de la República, y eso haremos. El Diálogo con todos los sectores debe hacerse dentro del marco de la Ley, y el que tengamos con las pandillas no tiene por qué ser una excepción.
Nosotros, en este momento, al asumir la dignidad de la más alta magistratura de la Nación, no somos enemigos de nadie: ofrecemos a todos nuestra buena voluntad, para hallar soluciones que beneficien al pueblo, que es ante quien respondemos; y estamos dispuestos a actuar en función del futuro, porque las tareas que nos esperan después de esta etapa de violencia serán enormes, y en ellas la responsabilidad tiene que ser compartida por todos.
Esta buena voluntad, que es sincera, no  debe ser confundida con la debilidad. Nosotros somos fuertes, porque tenemos principios firmes, que no han cambiado ni cambiarán en lo fundamental. Tenemos la fuerza de los que luchan por la libertad, dentro de la democracia; y somos fuertes también porque cumplimos y haremos cumplir el imperio de la Ley. Nuestro pueblo necesita seguridad y se la daremos, aplicando la Ley, no simplemente la fuerza (…)
El proceso del Diálogo, sobre todo con las pandillas, no será fácil ni sencillo, pero estamos dispuestos a iniciarlo de inmediato. Nuestro pueblo y el mundo serán testigos de nuestro proceder…
Depende de todos nosotros que en el 2019 asuma el poder una mujer o un hombre con esta claridad y valentía, para terminar con la pusilanimidad y cobardía que el actual gobierno demuestra frente al problema principal del país.

Saludos,

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Posdata: Pusilánime = Falta de ánimo y valor para tomar decisiones o afrontar situaciones comprometidas (RAE)

(MAS!/El Diario de Hoy)

sábado, 14 de enero de 2017

Carta al presidente de la República: ¿Es paz o es guerra?

Estimado Salvador Sánchez Cerén:
A solicitud de su gobierno, la Asamblea Legislativa acaba de nombrar el 2017 “Año de la Paz”. Al mismo tiempo, también por solicitud de su gobierno, la Asamblea está discutiendo un decreto para prolongar por un año más las “medidas extraordinarias”, que su gobierno está implementando en su lucha contra las pandillas.

Las dos cosas son incompatibles: El 2017 será o de paz o de guerra. Depende de la decisión suya.

Su política de seguridad, puesta en marcha desde inicio del año 2015 y reforzada por las “medidas extraordinarias” en marzo del 2016, no ha tenido éxito, como afirman usted y sus funcionarios. Al contrario, 2015 y 2016 han sido los años con la cuota de sangre más alta de la postguerra: 6,657 homicidios en el 2015, y 5,274 en el 2015. En los dos años anteriores eran: 2,475 en el 2013, y 3,894 en el 2014. ¿Con qué cara usted ofrece esto como éxito, si es un aumento de 178%? Y son vidas, no sólo cifras.

Durante los 31 meses, desde que usted ha asumido la presidencia, el promedio de homicidios ha subido a 426.68 al mes, cuando durante los 3 años anteriores estaba en 248 al mes, y durante los 15 meses de ‘la tregua’ en 174.5 al mes. Son vidas, no sólo cifras.

Nadie en su sano juicio puede interpretar que la política de seguridad de su gobierno es exitosa, y que las “medidas extraordinarias” merecen ser prolongadas por un año más.

La filosofía detrás de las “medidas extraordinarias” no sólo ha causado más muertos. Ha creado en los centros penales y las bartolinas policiales una situación que la recién electa Procuradora de Defensa de los Derechos Humanos ha caracterizado comparables a la tortura. Ya la Sala de lo Constitucional, incluso antes de la puesta en marcha de las “medidas extraordinarias”, sentenció que es inconstitucional la situación de hacinamiento en bartolinas y centros penales. Las “medidas extraordinarias”, que ahora quieren prolongar, han agudizado esta situación, porque imponen un régimen que no permite a los internos el acceso al aire libre y al sol. Esto ya tiene consecuencias tan graves que han obligado al Ministerio de Salud a intervenir para enfrentar epidemias de tuberculosis.

El tipo de medidas aplicadas desde marzo 2016, por definición de convenios internacionales firmados por El Salvador, son transitorios y sólo se permiten en situaciones de emergencia, por plazos cortos, y de manera individualizada, no a toda una población carcelaria en general. Pero su gobierno solicita a la Asamblea prolongarlos por un segundo año, y aplicarlas a toda la población de seis centros penales con más de 10 mil internos. Esto es incompatible con el discurso de paz que toda la nación ha adoptado en estos día. ¿Será solo discurso?

Aparte de las “medidas extraordinarias” (ya se han hecho ordinarias) en los centros penales, su gobierno ha dado pasos acelerados en una dirección contraria a los Acuerdos de Paz: En su gobierno, la Fuerza Armada ha sido desplegada casi en su totalidad en tareas de seguridad pública; y además, y aun más grave: la PNC se ha militarizado al grado que ya no merece al apellido Civil que los Acuerdos de Paz le dieron como misión.

Muchos en este país dicen: Bueno, si todas estas medidas resuelven el problema, olvidémonos un rato de los principios legales, éticos y de derechos humanos y pongamos orden en el país. El problema es que no hay éxito, las medidas no resuelven el problema, sino lo agravan. Y no hay orden por ninguna parte.

Usted dijo que como presidente se iba a poner al frente de la lucha por la seguridad ciudadana. Pero en vez de esto, puso a Oscar Ortiz y Mauricio Landaverde a la cabeza de una guerra contra un fenómeno que tiene profundas raíces sociales. Todavía es tiempo para recapacitar. Si algo de su discurso sobre los 25 años de paz es sincero, tiene que cambiar su política de seguridad, priorizando el esfuerzo por la inclusión social y el diálogo social encima de la represión y la guerra. Sin una audaz decisión de usted, vamos al abismo, y todo su discurso de paz quedará como mentira.
Atentamente,

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homicidios-2016

(MAS!/El Diario de Hoy)
 

viernes, 13 de enero de 2017

Columna transversal: Ya basta con tanto discurso

Ya no aguanto escuchar y leer todos los días los sermones sobre los Acuerdos de Paz. Y eso que soy ferviente defensor de la solución negociada al conflicto, de los acuerdos como tales, y de su contribución a la democracia y el pluralismo en El Salvador.

Es el mundo al revés: A los que andan filosofando sobre la responsabilidad histórica de aprovechar el aniversario de los Acuerdos de Paz para concertar mínimo un “Acuerdo de Nación”, si no es un “Segundo Acuerdo de Paz”, nadie los lee, nadie les para bola, pero tampoco nadie los regaña. Se hacen pasar como sabios, y los medios los dejan pasar. Editoriales, homilías, secciones especiales, entrevistas… A pesar de que aburrir en exceso y difundir ilusiones son pecados punibles. En cambio, a los pocos que proponen discutir problemas bien concretos y soluciones aterrizadas, pero sin tanta paja, los descalifican. La propuesta que articulé en mi carta de este jueves, donde propongo ponerse de acuerdo sobre 3 medidas y seguir peleando y haciendo campaña electoral sobre todo lo demás, inmediatamente recibió críticas – y más de lo usual. Uno me escribió en Facebook: “Lo que necesitamos es superar la polarización, no una pinche reforma de educación o transformación de barrios”. Para citar una de las críticas decentes. Otro me escribió: “Se nota que vos nunca estuviste de acuerdo con la paz, querías seguir destruyendo el país”. Bueno, me imagino que esta columna se va a ganar más de estos comentarios…

En una reunión social con amigos, yo dije esta frase con la cual inicio esta nota: “Ya no aguanto toda esta paja sobre los Acuerdos y los 25 años, y todavía faltan 10 días hasta el 16…”. Fue como si hubiera dejado ir un ventoso en misa. Parece que esto no se dice. Se aguanta los sermones – y se calla.

Y ahora vino Hugo Martínez a la Asamblea para solicitar que por decreto todo el país siga todo el año 2017 hablando de los Acuerdos. Extrañamente acompañado de Óscar Santamaría, quien normalmente es un hombre sensato, aparte de arenero, y no tendría que tener interés en que el gobierno nos tenga adormecidos por aburrimiento y respeto por los sabios durante todo el “Año de la Paz 2017”.

Nuevamente algunos van a pensar que yo digo esto, porque estoy en contra de los Acuerdos de Paz. Les cuento que estuve a favor de ellos antes, durante y después de las negociaciones que llevaron en 1992 al fin del conflicto. Fui a campamentos guerrilleros para explicar el sentido de la solución política, por que había mucha incomprensión y resistencia. En Alemania, en concentraciones de los amigos de la revolución salvadoreña, aguanté tomates y huevos que me tiraron cuando argumenté a favor de negociar el fin del conflicto armado y el inicio de la democracia pluralista. Traidor, me dijeron. Me excomulgaron. Luego defendí los acuerdos contra los ideólogos de derecha no pensante, la cual sobraba aquí en El Salvador: No se tragaron la amnistía para los comandantes. Son los mismos que hoy la están reclamando cuando otros imbéciles quieren echar presos a los militares.

No, mi punto no es este. No tiene que ver con los Acuerdos de Paz. Tiene que ver con el mismo argumento que dijo Salvador Samayoa: Es tiempo de que discutamos los errores que en la postguerra se han cometido – y hagámonos cargo de corregirlos. Y esto no es seguir discutiendo sobre el espíritu de Chapultepec. Tampoco es construir castillos de naipes sobre nuevos acuerdos de paz, como si los partidos que los firmarían estarían en guerra y matándose mutuamente. Si quieren hacer acuerdos de paz, habrá que negociar con las pandillas, pero esto tampoco nadie se atreve ni siquiera mencionarlo.

Hacernos cargo de corregir las negligencias de la posguerra es discutir de las prioridades y corregirle la plana al FMLN que ya tiene 7 años de gobernar sin prioridades. Y también a ARENA, que se niega a definir prioridades, porque siempre un catálogo claro de prioridades despierta resistencia de muchos sectores. Si para financiar la explosión educativa que necesitamos hay que reducir los subsidios a un mínimo, cientos de miles de personas malacostumbradas por el populismo van a brincar.
Por esto insisto: No creo que ARENA y FMLN juntos puedan componer el mundo. A lo mejor saldrá un mundo mediocre que nadie quiere. Pero sí pueden asumir juntos algunas medidas necesarias y no populares, para que el país siga siendo viable.
(MAS!/El Diario de Hoy)

martes, 10 de enero de 2017

Carta a los diputados: El problema es la calidad de la Asamblea

Estimados:
Me encanta que con la propuesta de reducir el número de diputados de 84 a 50 al fin el tema de la reforma de la Asamblea está sobre la mesa. Aunque creo que está mal puesto, por lo menos va a generar una discusión que por años ha sido evadido.

¿Por qué digo que está mal puesto? Porque mezcla una discusión racional y necesaria sobre cómo mejorar la representatividad y la calidad de la Asamblea con un enfoque populista que sólo explota el resentimiento popular: “Los diputados son una bola de inútiles y además corruptos. Menos diputados, menos corrupción y menos gastos…”

La propuesta de crear circunscripciones (distritos) electorales que garanticen que cada diputado represente la misma cantidad de población, es correcta. Hay que hacerlo. Pero esto se puede hacer para 50 como para 84 diputados. Pueden ser 4 distritos para elegir 50 diputados, pero igual pueden ser 21 distritos para elegir en cado uno 4 diputados. Sea como sea, esto resuelve el problema de representatividad, pero de ninguna manera el problema de calidad de los diputados, de las fracciones, de las comisiones y de la Asamblea como tal. Tampoco resuelve el problema de la corrupción y de la falta de preparación de los diputados.

Si hacemos la reforma como Paul Steiner y Félix Ulloa la proponen, lo único que habremos hecho es dar una respuesta populista a un sentimiento irracional. Tendremos 50 diputados, en vez de 84, pero no habríamos resuelto nada.

Si queremos evitar que se elijan diputados corruptos o inútiles, no tenemos que cambiar la forma del voto popular (el primer paso ya lo hizo la Sala con el voto cruzado), sino la manera cómo los partidos postulan a los candidatos. Si no se logra una reforma democrática de los partidos, podemos elegir una Asamblea de 50 o de 84 diputados, y siempre será una Asamblea mala.

Queda el argumento que con menos diputados se reduce el presupuesto de la Asamblea. Y el otro argumento: Esto exige la gente. Puede ser que la gente lo exija, sobre todo si los “representantes de la sociedad civil” alimentan con su oportunismo populista este sentimiento. Pero por más que “la gente” lo demande, no es una exigencia racional. El presupuesto de la Asamblea no hay que reducirlo, sino hay que usarlo para mejorar la calidad del trabajo legislativo. Hay una gran demanda insatisfecha de legislación – y de legislación buena.

El problema no es que la Asamblea tenga un presupuesto demasiado alto. El problema es que se gasta en seguros médicos; en suplentes que no son necesarios; en asesores que no trabajan para la Asamblea, sino para los partidos; en una Junta Directiva inflada; en carros de lujo…

Pongo un ejemplo: Es falso que la Asamblea tenga demasiado asesores y hay que eliminarlos. Tiene malos asesores y hay que cambiarlos. La Asamblea necesita un departamento de investigación y documentación de alta calidad profesional y académica. Puede ser que esto incluso costaría más que ahora en gastan en asesores.

La Asamblea necesita mejorar el trabajo de sus comisiones. Para esto va a necesitar apoyo de un departamento de investigación, pero también el involucramiento permanente y preparado de todos los diputados. Con 84 diputados idóneos y un aparato académico-profesional adecuado, la Asamblea y sus comisiones podrían hacer maravillas en cuanto a legislación y elección de funcionarios de segundo nivel (fiscal, procuradores, magistrados, etc.). Dudo que 50 diputados tendrán esta capacidad.

La propuesta de reducir a 50 diputados la Asamblea solo tiene sentido si asumimos que siempre la gran mayoría de los diputados van a ser inútiles. Entonces, mejor tener menos inútiles. Pero no hay que conformarse que esto siempre será así. Hay que conseguir que los partidos postulen candidatos calificados; que los procesos internos sean democráticos y abiertos; que la ciudadanía sepa escoger a los mejores. Esta es la meta. Si logramos cumplirla, ya no tiene sentido reducir la Asamblea, ni de quitarle presupuesto.

Siempre hay que crear distritos electorales que garanticen una representatividad democrática. Siempre hay que eliminar a la gran mayoría de los suplentes. En este sentido es buena la propuesta. Pero la reducción es una consigna populista e irracional, que no enfoca en el problema real: la calidad legislativa.

Tomemos la actual propuesta como punto de partida de una debate racional. Necesitamos una reforma política, no sólo una reforma electoral. Saludos,

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(MAS!/EL DIARIO DE HOY)

sábado, 7 de enero de 2017

Carta al ‘capo di capi’ del VMT: La prueba de cafres

Estimado Lic. Nelson García:
Veo que va en serio con el plan de someter a los motoristas salvadoreños a un ‘examen sicológico’. No sé si para combatir el desorden y la matonería en el tráfico, o para tener ingresos extra…

Como difícilmente va a poder contratar a cientos de sicólogos para examinar a los cientos de miles de motoristas, le propongo un esquema simple pero efectivo para medir la aptitud emocional para conducir un vehículo: un cuestionario ‘multiple choice’, como en la PAES, que cualquiera puede llenar rápido – y que hasta el burócrata más lento puede procesar.

  1. Usted está esperando que se desocupe un parqueo. Otra persona se adelanta y lo ocupa. ¿Cómo reacciona?
  • Le echo el carro encima
  • Me bajo, saco mi pistola y le pego un tiro
  • Busco otro parqueo
  1. Su vehículo se acerca a un paso de peatones. Una señora comienza a cruzar la calle. ¿Cuál es su reacción?
  • Me detengo para dejarla pasar
  • Paro para putearla
  • Le pito la vieja y acelero
  1. Antes de salir a la playa, ¿cuáles son las cosas que nunca pueden faltar en su carro?
  • El ‘cooler’ para mantener fría la cerveza para el camino
  • La pistola, por si alguien me sale bravo en la carretera
  • Llanta de reserva y triangulo
  1. Una ‘gestora de tráfico’ del VMT le da el alto para dejar pasar otros vehículos. ¿Qué le dice?
  • “Quítate, vieja gorda, ni policía sos”
  • Simplemente acelero y la hago brincar para salvarse
  • “Buenas tardes, señorita, que bueno que usted ordena el tráfico”
  1. Usted viene de una noche de copas. Su esposa le dice: “Dejáme manejar, vos estás tomado”. ¿Qué le dice?
  • Le doy un sopapo.
  • “Sí mi amor, tenés razón, no hay que manejar bolo”
  • “Yo con tragos manejo mejor que cualquier mujer”
  1. Usted pasa por la Juan Pablo, y hay una gran cola que no se mueve. ¿Qué hace?
  • Me meto al carril del SITRAMS, todos los carros con placa nacional hacen lo mismo
  • Me armo de conciencia, sigo en la cola, porque apoyo al gobierno
  • Me quedo en la cola, reafirmando que nunca más voy a votar por el Frente
  1. Usted ha atropellado a un peatón. ¿Qué lo toca hacer?
  • Irme a la mierda, que otra gente lo levanten
  • Parar, atender al lesionado, llamar al 911
  • Irme rápido, antes de que alguien puede anotar mi placa
  1. Le paran en un retén de la PNC. ¿Qué le dice a la agente de tránsito que le pide los documentos?
  • “¿Cómo está hoy, señorita? Aquí mis papeles”
  • “Fíjese que soy chero del comisionado XY. ¿Por qué no le habla?”
  • “Hola, mamacita, ¿no tiene marido para andar aquí en la noche molestando?”
  1. Usted es testigo que asaltan a otro vehículo, robándole un celular. ¿Cuál es su reacción?
  • Como no ando pistola, le echo el carro encima al ladrón
  • Cierro mis ventanas y hablo al 911
  • ¿Qué me importa?
  1. Usted va en una autopista, manteniéndose en el carril izquierdo, aunque el de la derecha está desocupado. Otro vehículo lo quiere sobrepasar y le activa las luces para que desocupe el carril. ¿Cuál es su reacción?
  • Hago un frenazo, a ver si el hijo de su madre se asusta
  • Paso a la derecha para dejarlo pasar
  • Sigo en mi carril. Que me pase por la derecha
Cualquier motorista que marque más de 3 respuestas que reflejan ganas de matar, reprueba el examen. Por agresivo. Cualquiera que marque todas las 10 respuestas correctas, también reprueba. Por pendejo, o por mentiroso. Cualquiera que está dispuesto a pagar lo doble del valor de la prueba, pasa el examen.

Buena suerte con los exámenes,

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(MAS!/El Diario de Hoy)

jueves, 5 de enero de 2017

En vez de una carta: el discurso que nunca se pronunciará

Estimados ciudadanos:
Cuando me dirigí a ustedes en cadena nacional en la noche del 31 de diciembre, me dejé influenciar por mis compañeros de la dirección del partido y mis secretarios en la Presidencia, que me insistían que tenía que dar un ‘mensaje de esperanza y optimismo’. Me decían que la gente estaba desesperada, frustrada y enojada, y que era importante que como presidente les elevaba la moral. Disciplinado soldado del partido que soy, les hice caso, a pesar de que en el fondo sabía que no era correcto seguir mintiendo al pueblo.


Pero luego de reflexionar mucho, he llegado a una conclusión: El pueblo merece la verdad, no merece que su presidente le hable de un país de maravilla, cuando en realidad estamos mal. Por esto tomé la decisión de filtrar, por esta vía, el discurso que debía haber pronunciado.


Pueblo salvadoreño:
He llegado a la mitad de mi mandato, y con profundo dolor, pero con la responsabilidad de un estadista, les tengo que decir que no podemos seguir así. No quiere pasar la segunda mitad de mi mandato seguir haciendo lo mismo, quiero corregir los errores que hemos cometido – y quiero invitar a todos los partidos, también al mío, y a todos ustedes a ayudarme a rectificar las políticas públicas, para que juntos podamos enrumbar a nuestro país al camino del crecimiento y la paz social.


Tengo que reconocer la realidad: Nuestra política de seguridad ha fracasado. Hemos hablado mucho de inclusión, de paz, de prevención, pero esta parte de nuestro Plan El Salvador Seguro no lo hemos puesto en práctica. Hemos apostado solamente a la represión, y en el camino hemos puesto en peligro la esencia de lo que hemos logrado en los Acuerdos de Paz: una policía civil, que respeta los derechos humanos. No todo lo que hemos hecho estaba mal, pero nada ha tenido éxito, porque invertimos las prioridades y permitimos que nuestras fuerzas de seguridad operen al margen de la ley, corrompiendo todo el concepto de Seguridad Ciudadana.


Vamos a corregir estos errores, y los que no están dispuestos a acompañarme no tendrán espacio en mi gabinete y en los puestos de mando de la PNC.


También tenemos que reconocer que nuestra política fiscal y económica ha fracasado. Desde el primer día hemos dicho que necesitamos unir al país, pero la verdad es que lo hemos dividido. No podemos esperar que la oposición y el sector privado nos ayuden salir de la crisis, mientras no estemos dispuestos a revisar y corregir nuestras políticas. Ofrezco a partir de hoy una negociación seria, donde todo está sobre la mesa, todo está sujeto a discusión y revisión. Sólo así podemos llegar a acuerdos que nos permitan unir esfuerzos y sacar adelante al país.


Yo sé que a muchos en mi partido y mi gabinete no le gusta lo que estoy diciendo. Pero esta es mi decisión, y quienes no están de acuerdo, que se aparten. No voy a permitir sabotaje en este camino, de nadie.


A la oposición y al sector privado pido que adopten la misma actitud. Por parte de este presidente, se terminan las mesas falsas, los compromisos no cumplidos, los dobles discursos. Si para lo que hay que cambiar y hacer no encuentro suficiente apoyo en mi partido, voy a abrir las puertas del gobierno para que entren los que están dispuestos y capacitados para resolver los problemas que enfrenta el país.


Elaboremos juntos un plan de nación – y luego que los partidos compitan en las elecciones sobre cómo de mejor manera implementarlo, cada uno con sus matices ideológicas.


Esto es lo que debiera haber dicho en mi discurso del Año Nuevo. No tuve el valor, pero la verdad es que mucho menos tengo el valor de perder dos años más con políticas equivocadas que dividen el país.
Su presidente Salvador Sánchez Cerén

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Este borrador de discurso me llegó con la petición de publicarlo – y con la explicación que el aparato de propaganda del FMLN y de Casa Presidencial se niegan a difundirlo. Aunque conociendo a Salvador Sánchez Cerén me cuesta creer que sea capaz de pronunciarse así, el discurso es demasiado bueno para no publicarlo. Es lo que un estadista diría.

Saludos,

44298-firma-paolo

martes, 3 de enero de 2017

Carta de bienvenida al 2017: Lo que quisiera ver este año

No voy a pedir nada imposible. No es hora de soñar, sino de reclamar lo necesario y posible. A esto sí tenemos derecho.

En 2017 quisiera ver…


  • …elecciones primarias, donde FMLN y ARENA permitan a líderes de la sociedad civil competir en condiciones justas por las candidaturas a diputados y alcaldes.
  • …que los liderazgos emergentes de la sociedad civil, más allá de criticar a la clase política, comiencen a revolucionarla – tomando espacios, candidaturas, protagonismo.
  • …perfilándose potenciales candidatos presidenciales y ministros a través de un debate abierto y audaz sobre las políticas públicas necesarias para llevar al país a la ruta de crecimiento económico, seguridad jurídica y paz social.
  • …que en ARENA participen figuras como Claudia Umaña, José Miguel Fortín, Javier Simán, Carlos Calleja, Chico Bertrand Galindo, Ana Vilma de Escobar de este debate. En el FMLN me temo que será entre los pocos que tienen la venia del Buró Político…
  • …que Bukele tenga que enfrentar en la elección del próximo alcalde de San Salvador un candidato como Diego de Sola o Johnny Wright Sol.
  • …candidatos a diputados como Erika Saldaña, Cristina López, Guillermo Miranda, Marlon Anzora, Aida Betancourt, Felissa Cristales, Berta María Deleón, Max Mojica, Eduardo Cader, Juan Pablo Fontán, Bessy Ríos, Zaira Navas. (Vean que me he esforzado a proponerle al FMLN por lo menos 4 candidatos que le harían honor…)
  • …que ARENA deje un municipio (¿por qué no Soyapango?) a un candidato y equipo que represente el relevo generacional, la apertura hacia la sociedad civil y la renovación – para ensayar y enseñar cómo podrían ser la cara, el contenido y el lenguaje de la ARENA del futuro. Si no, de todos modos no ganan esta alcaldía.
  • …durante todo el año las universidades, los gremios de abogados, las organizaciones civiles discutan el perfil de los futuros magistrados de la Sala de lo Constitucional, para que el final del año exista un banco plural de profesionales altamente capacitados, preparados e independientes, cuyas concepciones jurídicas y filosóficas sean coherentes, transparentes y discutidos – para que la Asamblea pueda escoger de ahí a los 10 propietarios y suplentes que tiene que elegir en el 2018.
  • …al fiscal general revisar (y posiblemente retirar) los casos penales producidos en la fabrica de manipulaciones de Luis Martínez y Julio Arriaza – entre ellos el de la tregua.
  • …a Mauricio Funes encarar a sus jueces y enfrentar la justicia.
  • …a la fiscalía y los tribunales procediendo ágilmente con los juicios contra Saca, Luis Martínez, y toda la lista de funcionarios señalados por la Sección Probidad, para que se tenga la verdad y las condenas – y para poner un punto final en forma de una amnistía y reformas legales e institucionales que garanticen que a partir de este punto ya no exista impunidad para los corruptos.
  • …que en la opinión pública, y entre la academia, el sector privado, las organizaciones civiles, las iglesias y los partidos se desarrolle un debate serio, plural y libre de amarres ideológicos para analizar las distintas políticas de seguridad pública: mano dura, tregua, prevención, guerra contra las pandillas – con el fin de facilitar que el siguiente gobierno no sea condenado a continuar o repetir políticas y prioridades fracasadas.
  • …la Sala no se vaya sin obligar a la Asamblea a completar la reforma electoral; y sin establecer jurisdicción que impida al gobierno (cualquier gobierno que venga) a robarse las pensiones.
¿Será que con estos deseos me pasé de la raya entre realismo e ilusión? Bueno, se trata de mover esta frontera entre lo posible y lo imposible, desafiarla, empujarla. Si la meta es baja, poco vamos a lograr.

Feliz año nuevo,






44298-firma-paolo
(MAS!/El Diario de Hoy)