martes, 31 de diciembre de 2013

Carta a los personajes del 2013

Saludo con enorme respeto a los personajes que en una escala de 0 a 10 se han ganado 10 puntos - por excelencia y por extraordinarios esfuerzos por nuestro país. A todos ustedes los necesitamos con urgencia en el 2014.

Monseñor Fabio Colindres y Raul Mijango, mediadores entre las pandillas y entre las pandillas y la sociedad. Con su coraje civil, humanismo y visión han abierto una oportunidad para la paz, la reconciliación, y la rehabilitación del tejido social.
Los “Cuatro Magníficos” de la Sala de lo Constitucional, por su rigurosidad y honestidad intelectual. Además han mostrado ser la última línea de defensa de la institucionalidad democrática, mientras ellos animaban el surgimiento de un movimiento ciudadano capaz de asumir esta tarea.
Billy Sol Bang, ex-presidente de CEL, por mostrar cómo un ciudadano valiente puede enfrentarse al intento de usar la justicia para fines políticos.
Francisco Hirezi, alcalde de Zacatecoluca, del FMLN, representando a los 11 alcaldes que se atrevieron a construir acuerdos contra la violencia en sus municipios. Se ganó mi respeto por su especial dedicación y paciencia para encontrar soluciones pacíficas a los problemas de su ciudad.
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Saludo también (aunque con menos respeto) a los personajes que en una escala de 0 a 10 ni siquiera han llegado a 3 puntos, destacándose por acciones lesivas a la cohesión social y la institucionalidad democrática del país. Deseo ver disminuidas su incidencia en el 2014.
Sigfrido Reyes, presidente de la Asamblea Legislativa, por su incansable labor en contra la transparencia y la independencia de la Corte Suprema.
Salomón Padilla, ex-presidente de la Corte Suprema, por su intento de dirigir el órgano judicial con criterios partidarios.
Guillermo Gallegos y Francisco Merino, dirigentes de UNIDAD, por profundizar la crisis de credibilidad de la clase política.
Walter Araujo, ½ magistrado del Tribunal Suprema Electoral, por tratar de convertirse en jugador de ofensiva sin abandonar su papel de árbitro.
Ricardo Perdomo, ministro de Justicia y Seguridad, por el oportunismo y egocentrismo que lo llevaron a boicotear los mecanismos exitosos de mediación que habían producido una sensible reducción de la violencia. Pero hasta en esto fracasó.
Gerson Martínez, ministro del MOP, por incapacidad. Puede ser que no robe como anteriores ministros del MOP. Pero está poniendo todo el sistema de transporte y tráfico patas arriba por razones electorales.
Mauricio Funes, presidente, por el cinismo con que ha defraudado las grandes expectativas que generó en un gobierno comprometido con la transparencia, la meritocracia, la lucha contra la corrupción y los ideales de monseñor Romero.
Paco Flores, ex-presidente, por falta de transparencia.
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También saludo a los que en esta escala de valores cívicos se ubican en el campo medio, mostrando logros importantes, pero mezclados con errores y reveses.
En este grupo quiero destacar a Luis Martínez, el fiscal general, que ha asumido la tarea de llevar su institución a la independencia y profesionalidad que necesita - lo que es sumamente positivo. Pero está centrando esta estrategia excesivamente en su propia persona - lo que es un peligro. Desearía que en el 2014 se consoliden sus logros y se superen sus deficiencias.
Feliz año para todos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

sábado, 28 de diciembre de 2013

Carta a Nicolás Maduro, sucesor de Hugo Chávez

Señor presidente:
Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para Iván Simonovis. Libertad para Raúl Baduel. Libertad para María Afiuni. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela.
Libertad para Iván Simonovis, comisionado policial, preso político. Condenado en un proceso manipulado por orden de Hugo Chávez, por la masacre a una manifestación anti-chavista que Simonovis intentó a proteger contra francotiradores chavistas. Acaba de cumplir 9 años de encarcelamiento. Está gravemente enfermo y solicitó medida humanitaria para poder curarse en el seño de su familia y con médicos de su confianza.

Libertad para Raúl Baduel, el general del ejército que rescató a Hugo Chávez y lo reinstaló en el poder luego del golpe militar del 2002. Ex-ministro de defensa, preso desde abril 2009, luego de que en 2007 se uniera a la oposición para (exitosamente) derrotar el intento de una “reforma socialista” de la constitución venezolana.

Libertad plena para María Afiuni, jueza, encarcelada durante 2 años, actualmente bajo arresto domiciliario con prohibición de pronunciarse. Fue detenida luego de haber emitido sentencia de libertad condicional a un banquero que el gobierno quería ver en la cárcel.

Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para Iván Simonovis. Libertad para Raúl Baduel. Libertad para María Afiuni. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para Iván Simonovis. Libertad para Raúl Baduel. Libertad para María Afiuni. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para Iván Simonovis. Libertad para Raúl Baduel. Libertad para María Afiuni. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. Libertad para Iván Simonovis. Libertad para Raúl Baduel. Libertad para María Afiuni. Libertad para todos los presos políticos en Venezuela. ¡Libertad para todos los presos políticos en Venezuela! ¡Libertad para Iván Simonovis! ¡Libertad para Raúl Baduel! ¡Libertad para María Afiuni! ¡Libertad para todos los presos políticos en Venezuela!

Es un asunto de humanismo, justicia y decencia. 
Paolo Lüers
(Más!EDH)

jueves, 26 de diciembre de 2013

Carta a los que sueñan con “cambios irreversibles”

Mientras nos acercamos a las elecciones, cada día más fuerte escucho hablar de “los cambios irreversibles”. Dicen que en estas elecciones hay que defender “el cambio” iniciado por el gobierno FMLN-Funes, para hacerlo irreversible mediante un gobierno FMLN-FMLN.

No sólo el Frente está hablando de hacer irreversible los cambios, también el presidente saliente de la República. Lo que es un poco absurdo. Porque para el FMLN, hacer irreversible los cambios, significa profundizarlos, radicalizarlos. Y esto significa: Hacer lo que no pudieron hacer en estos últimos 5 años por las restricciones e indecisiones ideológicas de sus compañeros de viaje como Funes, los Cáceres, Mecafé, Alex Segovia. Con Funes no se pudo meter al país al ALBA dirigido por Cuba y Venezuela. Gobernando con este tipo de gente no se pudo negociar con Venezuela el “refinanciamiento” de la deuda internacional de El Salvador, o sea que Venezuela compre la deuda y mandemos al carajo al BID, al Banco Mundial, a la ley de Asocios Públicos Privados, y al tal Asocio del Crecimiento, con que andan jodiendo todos los días la embajadora gringa y los empresarios salvadoreños - o sea, no pudieron romper con todo lo que impide que “el cambio” sea irreversible...
Y ahora el mismo Funes y su ideólogo Alex Segovia, pidiendo que la gente, con su voto, vuelva irreversibles “el cambio”...
Tal vez no todos que como loros repiten la frase del cambio irreversible entienden que pedir cambios irreversibles es contrario a la esencia de la democracia. En democracia, siempre tiene que estar abierta la posibilidad que la oposición se convierta en gobierno, y que las políticas públicas sean corregidas y, cuando sea necesario, sustituidas y revertidas. Este es el principio sagrado de la alternancia democrática: Nada es irreversible.
Lo que los dirigentes del FMLN están diciendo es: Cinco años no eran suficientes para hacer
irreversibles “el cambio”, mucho menos con una Sala de lo Constitucional que tan tercamente defiende la Constitución – por esto necesitamos 5 años más (y un presidente que a la hora de la verdad no se ahueve) para tomar control de las instituciones, remover los obstáculos, y hacer irreversible los cambios.
En la vecina Nicaragua “el cambio” ya es irreversible. Por lo menos ya no es reversible por mecanismos institucionales y por voluntad electoral, porque ya no existe institución, corte, policía, fiscalía independientes que ejercen control sobre el poder. En Nicaragua, Cuba y tal vez en Venezuela, ya no existen maneras pacíficas de revertir “el cambio” cimentado por gobiernos que no creen en la alternabilidad, sino en lo irreversible de sus políticas. En estos países, los regimenes o tienen que colapsar, o los pueblos tienen que insurreccionarse.
Ojo, yo no estoy en contra de cambios. Por lo contrario, necesitamos mucho más cambios, reformas, renovaciones. Pero que a nadie se le ocurra a manipular la institucionalidad del país para volver irreversibles sus políticas. El cambio siempre tiene que ser posible, incluso para corregir o revertir los cambios del gobierno anterior. El cambio es permanente - o se vuelve autoritario y dictatorial.
Así que a cualquiera que coquetea con la idea de “cambios irreversibles” le digo: Cuidado con lo que deseas, podría hacerse realidad...
Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH

Columna transversal: La disyuntiva


La disyuntiva en estas elecciones no es reflejo del pasado de la guerra fría mundial ni de la guerra caliente nacional. Es sobre el futuro, no sobre el pasado. No es entre derecha e izquierda, es entre democracia y autoritarismo.

Por esto es ridículo que ARENA siga queriendo descalificar al candidato del FMLN por su pasado de comandante guerrillero. No es este su problema, incluso tomando en cuenta su participación en violaciones de derechos humanos. Actuó en la guerra dentro de la lógica del enfrentamiento, igual que el mayor D’Aubuissón y los militares de la Tandona. Su problema no es la ideología que defendió como guerrillero en los años 80, sino su posición actual: su vinculación ideológica con los regimenes de Venezuela y Cuba, y la vinculación orgánica de su partido con los partidos gobernantes de estos países. Sánchez Cerén se hizo guerrillero para combatir un régimen antidemocrático. Hoy es parte y protagonista de un plan de establecer en El Salvador un régimen antidemocrático.
La visión que representa la candidatura de Sánchez Cerén ya no es la izquierda plural y comprometida con los derechos humanos de los años 80, enfrentada a un régimen represivo; ya no tiene nada que ver con los ideales de libertad y democracia enfrentados a un gobierno militar que controlaba todo; ni con la lucha por las libertades de expresión y de organización negados por un régimen que no dejaba espacios a opositores ni minorías. Y el FMLN SA de CV, aparte del discurso, ya no tiene nada que ver con el ideal de justicia social de monseñor Romero ni con las ideas socialistas que motivaron a muchos de los guerrilleros salvadoreños.
La visión que el FMLN de hoy comparte con sus homólogos de Cuba, Nicaragua y Venezuela tiene como centro un Estado-partido-movimiento corporativo y omnipotente, manejado por una casta de burócratas y un partido que se arroga la representación “del pueblo”. La Venezuela de Chávez y Maduro y la Nicaragua de la familia Ortega tienen mucho más similitudes con el estado fascista de Mussolini o Perón que con el sueño socialista de la Cuba de los 60. Estos regimenes coartan la libertad de la libre empresa, pero basan su poder en pactos con sectores de la derecha y del empresariado. Mejor ejemplo: los pactos que Ortega mantiene con los liberales de Arnoldo Alemán y con la cúpula de COSEP. Hacia este modelo camina el FMLN - y para esto necesita aliados derechistas como Elías Antonio Saca, GANA y el PCN, así como empresarios como Quique Rais, los Bukele, los Salume...
Uno de los requisitos para caminar por el camino trazado por Ortega y Chávez es dividir a la derecha y al empresariado. Lo han logrado, pero no al grado de debilitar o destruir la institucionalidad del empresariado y del partido opositor. Por esto el odio contra ANEP y ARENA.
Quien confunde esta batalla con una réplica de la guerra fría, con una prolongación del conflicto bélico de los 80, o con un enfrentamiento derecha-izquierda, no va a poder diseñar las estrategias adecuadas.
No es casualidad que en ambos campos ahora enfrentados en pro y en contra de la esencia e institucionalidad de la democracia encontramos a protagonistas de ambos bandos de la guerra y a personajes de procedencia de derecha e izquierda. Así como sectores de la derecha y de la empresa privada están coqueteando con la alianza FMLN-UNIDAD, del lado que asume la defensa de la democracia representativa y de la independencia de las instituciones de control (Corte Suprema, Fiscalía, Corte de Cuentas, Tribunal Electoral, etc) hay gente de larga trayectoria de izquierda, como los magistrados Florentín Menéndez y Sidney Blanco e intelectuales como Joaquín Samayoa y Roberto Rubio. Y a la par de ellos hay ex-dirigentes de la guerrilla como Salvador Samayoa y Facundo Guardado. Nadie de ellos se ha unido a ARENA, pero sí a la defensa de la institucionalidad democrática contra la alianza FMLN-UNIDAD. Y así se agrupa buena parte de los jóvenes profesionales, los círculos académicos, los tanques de pensamiento. Todos tienen serias reservas a una ARENA que no ha abierto los espacios necesarios al relevo de ideas; pero no se equivocan en cuanto al carácter del conflicto que se expresa en estas elecciones. No es entre partidos. Es entre dos formas de vida y de sociedad: una democrática, abierta, y plural; la otra autoritaria, cerrada,  y centralizada. 
(El Diario de Hoy)

martes, 24 de diciembre de 2013

Cartas de Paolo: Telegramas navideños

A las plumas nuevas de opinión Cristina López, Sergio Rodríguez, Marlon Manzano, Rodrigo Molina, Carlos Callejas: Sigan irrumpiendo en la opinión público con esta irreverencia, rebeldía, frescura y responsabilidad. No se adapten. No se dejen cooptar por nadie.
A mis colegas Observadores en EDH: Es un honor compartir cancha con ustedes. Es un honor adicional que todos los sábados dediquen un programa radial presidencial a uno de nosotros.

A Fabio Colindres y Raul Mijango: Admiro su disposición de nadar contra corriente, defendiendo el diálogo para reducir la violencia; abriendo espacios para la rehabilitación del tejido social.

A Jorge Meléndez: Es heroico cómo levantaste Protección Civil y cómo mantienes la bandera de la Socialdemocracia. Lastima que el segundo esfuerzo lo botaste aliándote otra vez con el FMLN.

A los alcaldes de los Municipios sin Violencia: Del ejemplo y liderazgo de ustedes dependerá, en gran medida, que el próximo presidente asuma la tarea de focalizar la inversión social en las comunidades donde nace y se reproduce el círculo vicioso de marginación-violencia.

A los 4 magníficos de la Sala de lo Constitucional: Ustedes han sido la última línea de defensa de la institucionalidad. Quiere huevos asumir esta responsabilidad.

A Luis Martínez, fiscal general: Aunque estamos en franco desacuerdo sobre el caso CEL y sobre la tregua, que para usted es hipócrita y para mi es primer paso de un proceso de construir paz social, lo apoyo 100% en su intento de asegurar la independencia de la fiscalía.

A Jorge Velado, presidente del COENA: Estoy claro que usted ha sido clave para mantener abierto el débil proceso democrático dentro de ARENA. Si le pido demasiado es porque hay pocos que vale la pena presionar. 

A Marcos Rodríguez, ex-secretario de Transparencia, ahora coordinador del plan de gobierno del FMLN: Critiqué tu trabajo en CAPRES. Critico tu plan de gobierno. Pero estimo mucho que nunca quemas puentes de diálogo.

A Oscar Ortiz: Sos el único dirigente del FMLN que demuestra la calidad humana de mantener la amistad con alguien que critica tan duro a su partido. Te deseo la mejor de las suertes - que por cierto no es la vicepresidencia.

A Billy Sol Bang y Ana Vilma: Usted les enseñaron a todos cómo defenderse de la infamia.

A Santa (última hora): Como los candidatos y sus activistas, incluyendo algunos alcaldes, te hacen competencia desleal haciendo regalos y promesas a diestra y siniestra, tu papel realmente está en peligro. Sólo te pido: Hágale llegar algunos regalitos a los niños que se escaparon a la maquinaria de Norman, Sánchez Cerén, Tony, Nayib y Cia.

¡Feliz navidad! Paolo Lüers
(Más!/EDH)

sábado, 21 de diciembre de 2013

Cartas de Paolo: Telegramas con preguntas incómodas

Gerson Martínez, ministro de Obras Públicas: ¿No dijo que para el 15 de diciembre iba a habilitar el tráfico normal en nuestra ciudad? Dicen que durante la guerra, con todo su sabotaje, el FMLN nunca logró causar un caos de tráfico como con usted de ministro.
A Ricardo Perdomo, ministro de Justicia y Seguridad: ¿Cómo hace para terminar creyéndose usted mismo los “informes de inteligencia” que se inventa para no tener que enfrentar la responsabilidad por el nuevo aumento de los homicidios? Incluyendo los “informes” que usa para desacreditar a sus críticos... 

A Nicolás Salume, benefactor: ¿En qué fecha recibió una nota del FMLN que asumía la deuda de 3 millones contratado por el señor Mauricio Funes? ¿Y en qué fecha usted condonó la deuda y a quién? Y la pregunta del millón: ¿De dónde provenía el dinero que usted dio a Funes?

A Carlos Cáceres, ministro de Hacienda: ¿En base de qué documentos analizados por su ministerio usted determinó que la condonación del préstamo de 3 millones de dólares por parte del ciudadano Nicolás Salume no es un hecho generador de impuestos?

A Luis Martínez, fiscal general: ¿Cuándo va mandar a allanar y cerrar los centros ilegales de escucha telefónica que usted mismo dice que operan en el país?

A Elías Antonio Saca, candidato: Una vez fuera de la carrera el 2 de febrero, ¿realmente va a pedir a sus votantes que apoyen al FMLN? (Está bien, contésteme el 2 de febrero...)

A Norman Quijano, candidato: ¿Va a cometer el mismo error fatal que Funes: hablar mucho de la tregua (él en favor, usted en contra), pero no invertir un centavo en las comunidades, donde nacieron y se siguen reproduciendo la marginación y la violencia?

Otra pregunta a Norman Quijano: Su eslogan sigue siendo “No voy a negociar con delincuentes”. ¿Lo va a aplicar también en sus gestiones para recomponer la derecha y construir gobernabilidad?

A Jorge Velado, presidente de ARENA: ¿Cuándo va a ejercer realmente la dirección de su partido?

A Salvador Sánchez Cerén, candidato: ¿En serio, usted se cree esta paja del “buen vivir” que se inventaron en Bolivia y Ecuador para no usar la mala palabra “comunismo”?

A Mauricio Funes, presidente: ¿Realmente cree que aun tiene amigos? ¿Y que no se sepa el día siguiente lo hablado al calor de un buen Scotch en tertulia post-entrevista con supuestos amigos?

A todos: Felices vacaciones. Úsenlas para reflexionar.
Paolo Lüers
(Más!)

jueves, 19 de diciembre de 2013

Observador político: Los cheques presidenciales

Cheques de 10 millones del gobierno de Taiwán a nombre de Paco Flores, cheques de 3 millones de Nikki Salume que terminan en la cuenta personal de Mauricio Funes, los millones  de ALBA para la campaña de Sánchez Cerén, y a saber los cheques de qué sumas y de quién para financiar las campañas de Elías Antonio Saca y Norman Quijano – toda esta terrible contaminación del clima político la podríamos haber evitado si a tiempo hubiéramos tenido una ley de partidos políticos decente y con dientes. Y otras leyes complementarias que regulan y transparentan las finanzas de candidatos y funcionarios públicos.

O a lo mejor existen las leyes y, como es nuestra costumbre en El Salvador, no se aplican. Me cuesta creer que no exista una ley que prohíba a un gobierno extranjero a emitir cheques pagables personalmente al presidente de la República de El Salvador --  y al mandatario recibirlos. Tampoco puedo creer que no exista ninguna ley que prohíba a un empresario nacional dar 3 millones a un candidato presidencial para financiar su campaña, declararlo préstamo para luego de las elecciones condonarlos, al tiempo que su hijo es nombrado presidente de CEL. Le podemos dar los nombres bonitos que queramos a esta transacción, pero condonar una deuda de 3 millones a un presidente es exactamente lo mismo que llevarle un maletín con cash a Casa Presidencial. Sólo es un poquito más elegante.
Si tenemos leyes que no permiten todo esto, que los apliquen: a Paco Flores, si no presenta una explicación satisfactoria sobre el destino de los 10 millones; a Funes, por recepción de dádiva y evasión de impuesto – y posiblemente a Salume por sobornar a un presidente. Que se apliquen al FMLN y a Albapetróleos, en caso que se confirma que detrás de sus transacciones se esconde la intervención del gobierno de Venezuela en nuestras elecciones. Tengo la sensación que las finanzas de ARENA y de UNIDAD, una vez debidamente abiertas al escrutinio institucional y público, también podrían tener elementos relevantes para la fiscalía...
En caso que resulte que no tenemos las leyes suficientemente claras, urge reformarlas para asegurar que en el futuro ningún gobierno pueda transferir fondos a presidentes ni a partidos políticos y sus campañas. Todo el mundo sabe que Taiwán ha hecho esto durante décadas para asegurar que estos funcionarios, presidentes y partidos sigan dando reconocimiento internacional a este país en pleito con la otra China. Esto no comenzó ni terminó con los cheques para Paco Flores. Pero tiene que terminar.
Igual, si no tenemos una ley que prohíba la forma en que el gobierno de Venezuela, mediante su empresa petrolera estatal PDVESA, está financiando al FMLN, sus operaciones empresariales y su campaña electoral, urge reformar la ley de partidos políticos, la ley de lavado y la ley de empresas mixtas para llenar este vacío legal.
Igual si resulta que según nuestras leyes no había nada ilegal y penable en transacción entre la familia Salume y Mauricio Funes. La Ley de Partidos Políticos aprobada en esta legislatura no garantiza una real transparencia de las finanzas de los partidos y de las campañas electorales. En la Ley de Lavado de Dinero, FMLN y GANA están vetando que se incluya un escrutinio de las finanzas de partidos y sus patrocinadores. Y ARENA, aunque de palabra se ha pronunciado por más transparencia, tampoco ha abierto las finanzas de su campaña y las aportaciones de sus donantes al escrutinio público.
El presidente piensa que diciendo en qué ha gastado los 3 millones (para comprar la publicidad de su campaña electoral),  el problema está resuelto. No entiende que en el caso suyo, diferente al caso de los cheques a nombre de Flores, no importa en qué lo ha gastado. Si los gastó en la campaña o lujos personales no hace ninguna diferencia legal en su caso. El problema reside en la relación donante-funcionario y en el status tributario de la donación, no en el destino de los fondos. Si gastó el 100% para pagar gastos de campaña, no hace más legal la recepción del dinero; y si los ha gastado en lujos personales y mujeres, no lo hace más ilegal. Tiene razón: de esto sólo tiene que rendirle cuenta a Salume y su esposa.
Diferente en el caso de Paco Flores y Taiwán. Hay que reafirmar y aplicar estrictamente la norma que de un gobierno extranjero no pueden entrar fondos a cuentas personales de funcionarios ni a partidos políticos. Todos saben que los fondos de Taiwán estaban destinados, por mutuo acuerdo, a financiar la campaña de Elías Antonio Saca en el 2003/4. Si Paco Flores de este dinero desvió algo para su bolsillo, es un asunto entre su partido y él. El asunto relevante es que no podemos seguir permitiendo que gobiernos extranjeros financien campañas partidarias. Y ahí nos topamos nuevamente con el problema que se llama ALBA... 
(El Diario de Hoy)

Carta a los magos que nos prometen "unidad"

“El único consenso que se requiere en democracia es alrededor de las reglas de juego con las que se dirimirán los disensos.” Esta frase la encontré hoy en el twitter,  de un muy estimado colega venezolano: Luis Vicente León, economista, encuestador, analista político y columnista de El Universal. Obviamente está hablando de Venezuela, país profundamente polarizado, donde en medio de la crisis total (económica, productiva, de abastecimiento, de instituciones, de derechos humanos) surge el grito desesperado por el consenso, la sensatez, el diálogo, la unidad nacional. Y Luis Vicente le dice a su gente: No sean ingenuos, lo que necesitamos recuperar son instituciones confiables.
Igual podría estar hablando de El Salvador: otro país dividido, donde la gente está frustrada de la polarización – y donde ustedes, los mercaderes de ilusiones, tratan de vendernos que la receta es “unidad”. No estoy hablando solamente del candidato que puso esta palabra incluso de nombre a su movimiento. No, estoy hablando de todos los candidatos y algunos intelectuales que hablan de construir consensos e incluso pactos de nación...

A mi nunca me han gustado estos discursos. Casi siempre son mentirosos. Esto es lo que cae mal en esta campaña: Ninguno de los 3 candidatos habla claro, los programas de gobierno casi no se distinguen, hay que adivinar las verdaderas intenciones de cada uno...

Nos viene como anillo al dedo la frase de mi colega venezolano: “El único consenso que se requiere en democracia es alrededor de las reglas de juego con las que se dirimirán los disensos.”

La receta no es unidad, sino reglas claras. No es pacto nacional, sino seguridad jurídica. No es consenso, sino mecanismos confiables para resolver o administrar las diferencias.

Y ahí está la deficiencia, tanto en Venezuela como en El Salvador: No funcionan bien las instituciones encargadas de dirimir las diferencias y conflictos. Bueno, en Venezuela han dejado de funcionar del todo como mecanismos democráticos y se han convertido en mecanismos de control del gobierno sobre la sociedad. Aquí no estamos tan mal, pero tampoco estamos bien. Aquí, con justa razón, tenemos muy poco confianza en la Fiscalía, en la Corte de Cuentas, en el Tribunal Electoral, en la Asamblea – que son las instituciones creadas para dirimir los disensos, para garantizar seguridad jurídica, para proteger las libertades...

Entonces, no haremos caso a los discursos de ustedes que prometen falsos consensos. Mejor pondremos atención a las medidas prácticas que fortalezcan la independencia de las instituciones de control.

A los candidatos no les pedimos cuentos da hada de unidad, sino los interrogamos sobre qué están dispuestos a hacer para que las instituciones (fiscalía, Corte de Cuentas, Corte Suprema, Tribunal Electoral..)  sean entidades profesionales, independientes – verdaderos árbitros, a cuyo juicio todos podemos confiar y supeditarnos.

A los candidatos hay que interrogarnos sobre qué van a hacer para que todos, incluyendo ellos mismos, estén plenamente subordinados al principio que la última palabra sobre conflictos de constitucionalidad la tengan los magistrados de la Sala de lo Constitucional - y no el presidente de la República, ni la Asamblea, ni tampoco los plebiscitos que quieren algunos importar...

Para resumir: El principio que hay que buscar con urgencia no es el consenso, sino la libertad de disentir y reglas claras para administrar el pluralismo.

Así que, no nos vendan recetas demagógicas. 
Paolo Lüers
(Más!/EDH)

martes, 17 de diciembre de 2013

Carta a los médicos de mañana

Estimados amigos:
veo con zozobra cómo los egresados de las diferentes escuelas de medicina están peleándose las escasas plazas en los hospitales. Peleándose en público, en los medios, en la calle, en los redes sociales. Los de la UES contra los de la Evangélica, por las plazas en Santa Ana. Ambos juntos contra los que estudiaron becados en Cuba.
Y a nadie de ustedes se les ocurre hacer un sólo frente solidario y exigir a la ministra de Salud, al ministro de Hacienda, a Funes y a los diputados que creen plazas para todos. Y que todas las plazas sean pagadas.

El país necesita de todos ustedes. A mi como ciudadano y paciente me vale si los médicos que me atienden en los hospitales han estudiado en El Salvador o en Cuba, en la Evangélica o en la Nacional. Quiero a los mejores médicos, y suficientes, que entre todos reúnan todas las cualidades de las diferentes universidades.

Es triste ver cómo ustedes se dejan dividir. Terminan peleándose entre colegas en vez de pelear con el gobierno. Y es una cosa vieja. Hace un par de años, bajo el gobierno de Saca, cuando regresaron los primeros médicos egresados de Cuba, aquí los trataron con la pata – y los gremios, en vez de echarles una mano, se unieron al gobierno para marginarlos y no dejarles entrar el sistema. Muchos de los mejores médicos formados en Cuba, que venían con la ilusión de servir a su país como profesionales, tuvieron que ir a otros países, porque aquí no los dejaron entrar. Mi hija es un ejemplo. Llorando de frustración se fue para España, donde la recibieron con los brazos abiertos, y donde se terminó de formar como especialista. Ella nunca va a regresar, porque su país la defraudó.

Y ahora parece que es el mundo al revés. La Chabelita quiso abrir las puertas a los egresados de Cuba, pero sin facilitar un entendimiento entre todos, y sin pelear dentro del gobierno por los fondos necesarios para que todos ustedes quepan, con dignidad y con oportunidades...

¿Cómo la ministra, a la cual estimo mucho, piensa hacer una verdadera reforma de salud sin ponerse de acuerdo con los médicos y los trabajadores de Salud, y sin reformar el sistema de formación de los médicos? Esto no puede funcionar.

Ahora que el gobierno ya va de salida y antes de que entre el siguiente, todo depende de ustedes: Pónganse de acuerdo entre ustedes, elaboren una plataforma conjunta – y luchen por ella, con el gobierno que sea, del partido que sea.

No es una cuestión ideológica, sino de ética profesional. No permitan que los dividan en médicos de izquierda  de derecha. Es absurda esta división. Hay médicos buenos y malos, pero no políticamente correctos...

Saludos, Paolo Luers
(Más!/EDH)

sábado, 14 de diciembre de 2013

Carta a unos alcaldes valientes

Estimados amigos:
¿Saben cuál es el reto más difícil en este negocio de escribir columnas (o cartas) de opinión? Mandar mensajes positivos. Porque no todo es negativo. Nuestro oficio principal es la crítica, pero ¿cómo logramos reflejar las buenas noticias? Las buenas noticias ya de por si tienen malas cartas en los periódicos. Es mil veces más fácil escribir sobre un asesinato que escribir sobre alguien que no fue asesinado porque de alguna manera se cortó a tiempo la mecha de la violencia...

Por esto, tengo que aprovechar la oportunidad que como alcaldes me dieron para resaltar algo sumamente positivo que está pasando en nuestro país. El miércoles pasado, don Paco Rábena, el embajador de España, invitó al Centro Cultural de España en San Benito a un foro de discusión con 6 alcaldes de los denominados “Municipios Libres de Violencia”.

Estaban presentes 6 de los 11 alcaldes que han logrado firmar acuerdos locales con todos los liderazgos comunitarios (incluyendo de las pandillas) para trabajar juntos en la tarea de reducir la violencia en sus municipios. 3 alcaldes del FMLN (Santa Tecla, Ciudad Delgado,  Zacatecoluca) y 3 de ARENA (Quezaltepeque, Ilopango, Apopa).

Ustedes dieron testimonios y análisis realmente convincentes de cómo han logrado dar más tranquilidad a sus comunidades. Menos miedo, más diálogo, espacios públicos y negocios recuperados; jóvenes que se partan de la violencia; pandilleros que buscan la reconciliación con sus comunidades - luego de haberles hecho tanto daño.

Lo de ustedes ya no es pajas mental. Es vivencia, son experiencias y números comprobables. Lo más impresionante: Ante la magnitud de la tarea, las diferencias partidarias e ideológicos no se han borrado, pero han dejado de ser obstáculos para trabajar juntos y aprender uno del otro...

Alguien les preguntó: ¿Y realmente son libres de violencia sus municipios? Entre todos dieron la respuesta: Claro que no. Somos alcaldes, no magos. Sigue existiendo violencia, siguen habiendo asesinatos en nuestros pueblos. Pero hemos logrado los mecanismos y diálogos necesarios para intervenir en la cadena de venganza y cortar la escalada de la violencia. Intervenir con alternativas pacíficas.

Y viendo los números, se dibuja una imagen bien clara: Mientras en el país, desde junio de este año, hubo un incremento de los asesinatos, en sus municipios pasó lo contrario, sigue disminuyendo la violencia e incluso la extorsión. ¿Por qué? Por que gracias al liderazgo, la visión y el coraje de ustedes, en sus municipios se ha consolidado la tregua, ha echado raíces en los barrios y las colonias, ha propiciado procesos de reconciliación dentro de las comunidades. En los municipios de ustedes se está trabajando en serio en la reparación del tejido social que hemos destruido con  la guerra, la exclusión y la violencia. Esta es la diferencia entre sus municipios y el resto del país.

En el gobierno se habla de inclusión, en sus municipios se practica. Y el hecho que el gobierno les prometió fondos, pero nunca cumplió su palabra, no los ha detenido a ustedes, sólo los hizo más creativos.

Alguien del público preguntó: ¿Y por qué este proceso positivo no se refleja en los medios de comunicación? Pues, repito: Esto es el reto más complicado para nosotros, los periodistas.

Es un reto también para toda la sociedad y la política. Los municipios que logran reducir la violencia y las extorsiones deberían ser premiados (por el gobierno, las iglesias, la cooperación internacional y la empresa privada) con incentivos económicos; con fondos para invertir en proyectos de prevención y reinserción; con campañas publicitarias. Los verdaderos “Pueblos Vivos” son los que protegen la vida, no sólo los que más bonito pintan sus casas y hoteles. Los héroes escondidos de este país son ustedes: los alcaldes y otros líderes comunales que contra viento y marea hacen verdad la idea del “Municipio Sin Violencia”.

Con mucha admiración, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 12 de diciembre de 2013

Carta a los pandilleros de Suchitoto

Chavos:
Tal vez se recuerdan de mi, de los años que tuve casa en el barrio Concepción y pasé todos los fines de semana en Suchi. Tal vez algunos de ellos han leído lo que he escrito en los periódicos sobre la tregua, aguantando insultos y amenazas por explicarla y defenderla...


Desde hace ratos mis amigos de Suchi me están hablando de cómo de yuca se ha vuelto la situación en el pueblo – y que esto tiene que ver con ustedes y el pleito que se tienen entre las dos pandillas y entre La Colonia y La Cruz. Me duele el alma ver cómo un lugar tan lindo como Suchitoto, con gente noble que apenas logra sobrevivir, se sienta acosado de la violencia y frustrado en su intento de salir adelante mediante el turismo. No puede ser que a 20 meses de haber iniciado la tregua y con ella supuestamente un proceso de paz, ustedes no sepan ponerse de acuerdo por el bien de sus propios comunidades y de toda la población de Suchi.
He hablado con sus líderes en los penales tanto de Ciudad Barrios como de Cojute, y también con los que andan coordinando afuera. Todos, de ambas pandillas, me han dicho que los problemas en Suchi se pueden resolver y que ellos están trabajando para esto. Si quieren se comunican con ellos y les preguntan si yo soy alguien que tiene el derecho de exigirles a ustedes que reflexionen y cambien de actitud. Les van a decir que me he ganado este derecho.
Y hago uso de esta cancha que me he ganado y les digo: Dejen en paz a Suchi. Hagan la paz entre ustedes y con la gente de este pueblo.
Yo pensaba dejar este asunto en manos de sus dirigentes. Pero me lanzo a este llamado público directamente a ustedes, porque hay que hacer algo para que el pueblo puede pasar las vacaciones con más tranquilidad, sin muertos, sin amenazas, sin espantar a los turistas, sin robos y asaltos. Si no podemos asegurar a la gente ni siquiera una tregua navideña, ¿quién diablos va a creer en la tregua que ustedes están prometiendo al país?
Déjense de pajas y regalen paz navideña a su gente en Suchi. Y luego nos sentamos a hablar a calzón quitado y hasta que tengamos soluciones para los problemas de fondo: las extorsiones, que la gente necesita que terminen - y las oportunidades, que ustedes necesitan que se les abran. Los mediadores del proceso y este servidor estamos listos para entrar en esto.
Hagamos algo por nuestro pueblo. 
Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Columna transversal: Empate en Venezuela

La oposición venezolana no perdió las elecciones municipales, pero sí el plebiscito contra Maduro en que ella misma había decidido convertirlas.

Para ganar un plebiscito oficial se necesita alcanzar una mayoría de 50% más 1 de los votantes. Pero para convertir unas elecciones rutinarias en un plebiscito simbólico contra el presidente se necesitaría alcanzar una mayoría clara o aplastante. Esto no lo logró la oposición. De ahí la sensación de derrota que embarga a muchos de mis amigos y fuentes que contacté en estos días. Los chavistas lograron 50%, y el otro 50% les negó su voto. El empate favorece a Maduro. Este presidente sumamente débil sólo necesitaba no perder votos. Y lo logró.
Para la oposición, no haber logrado ganar mayoría de votos a nivel nacional en una elección municipal, sino “solamente” empatar, puede ser decepcionante, pero no constituye una derrota. Sobre todo cuando los opositores lograron mantener y consolidar su mayoría en la población urbana, no sólo de clase media y alta, sino igualmente entre los pobres urbanos. El pasado 8 de diciembre la oposición ganó en 4 de los 5 municipios que constituyen la ciudad de Caracas – y también la carrera por la Alcaldía Mayor, que coordina las 5 alcaldías capitalinas. La Mesa de Unidad Democrática (MUD) ganó en Maracaibo, la capital de Zulia; en Valencia, capital de Carabobo; en Mérida, capital del estado del mismo nombre; Barquisimeto, capital de Lara, y en las ciudades cabeceras de 6 estado más. Lo que más le dolió al chavismo es el hecho que la oposición les arrebató la alcaldía en la ciudad de Barinas, capital del estado donde nació Hugo Chávez y donde en la casa del gobernador se ha establecido una dinastía de la familia Chávez.
Estas elecciones han reafirmado una división muy tajante del país: entre una Venezuela rural, muy deprimida económicamente y atrasada en cuanto a cultura, educación y comunicación, donde se ha fortalecido el control político del gobierno y su partido oficial. Estos son, en su gran mayoría, el 80% de alcaldías que ganó el chavismo. Y la Venezuela urbana, donde conviven una amplia clase media y una enorme cantidad de sectores populares, ambos muy golpeados por la creciente paralización de la actividad productiva y comercial. Esta Venezuela urbana, con mucho más acceso a cultura, educación, comunicación, y con expectativas mucho más altas, vota mayoritariamente por un cambio democrático. Las elecciones del 8 de diciembre consolidaron esta tendencia.
Todo esto no huele a derrota. Lo que sí constituye una derrota de la oposición es no haber podido ganar el reto del plebiscito que lanzaron a Maduro. Retrospectivamente se sabe que fue un error tratar de convertir unas elecciones locales en un plebiscito no oficial para debilitar al presidente Maduro. Subestimaron el control que el oficialismo sigue ejerciendo sobre casi todas las zonas rurales, donde hacen mayoría las familias que dependen del gobierno para subsistir: o son empleados del gobierno o sus empresas, o reciben becas, subsidios, vivienda gratis. Además, son las zonas donde por más de 10 años no hay actualización ni auditoría del padrón electoral...
La dirigencia opositora también subestimó el creciente cansancio de sus bases. Hay una frustración que hace difícil cada rato movilizar a otra elección, y siempre salir con el mal sabor de la impotencia contra un régimen que controla todo y que usa todos sus recursos para favorecer a los candidatos oficialistas.
El plebiscito declarado y no ganado provoca en el seno de la oposición nuevas discusiones sobre estrategia, sobre el carácter de su proyecto político, y también sobre el liderazgo. Es obvio que el hasta ahora indiscutible líder de la multifacética oposición, el gobernador Henrique Capriles, es el más afectado. Él fue el candidato presidencial que dos veces no pudo imponerse, primero contra el moribundo Hugo Chávez, luego contra su sucesor Maduro. Él fue quien declaró que fue víctima de fraude, pero a los días suspendió las movilizaciones populares ante la escalada de represión por parte del régimen. Él fue el jefe nacional de campaña en las elecciones municipales del 8 de diciembre.

Claro que todo esto le causa desgaste. Y cuestionamientos y debates, que de todos modos son necesarios. Entre todas las fuentes consultadas había muchos que insistieron en la necesidad de una revisión crítica de la estrategia y de los mecanismos de decisión de la oposición. Pero no encontré a nadie que cuestionaba el liderazgo de Capriles. O que planteaba sustituirlo, por ejemplo por Leopoldo López, la otra figura carismática de la oposición. Se dibuja un consenso que hay que reforzar una dirigencia más inclusiva y colectiva. Muchos quieren ver un rol más decisivo, pero a la par de Capriles, de Leopoldo López, quien con su partido Voluntad Popular ha aportado mucho al avance de la oposición en las áreas urbanas e incluso algunas rurales. López aboga por una estrategia más ofensiva contra los abusos del gobierno, apostando ofensivamente a la organización de activistas y la movilización de calle. El futuro de la oposición dependerá de su capacidad de reinventarse sin divisiones, sino abriéndose aun más hacia la ciudadanía, los movimientos sociales, sindicales y estudiantiles. Henrique Capriles va a tener que dedicarse mucho más a la tarea de convertir a su gobierno estatal de Miranda en el modelo de una nueva gestión, y Leopoldo López debería asumir mucho más liderazgo en la construcción de nuevas alianzas y estrategias. Como yo escribí hace 4 años, cuando estos dos hombre aun eran competidores más que aliados: “Juntos estos dos serán invencibles.”
(El Diario de Hoy)

martes, 10 de diciembre de 2013

Carta a Jorge Velado

Estimado Jorge:
Las oportunidades o se aprovechan, o se pierden. Nunca esperan a los claudicantes. Es hoy o nunca que tienes que asumir el liderazgo, Jorge. Eres el presidente del partido ARENA, pero hasta ahora no lo has dirigido de verdad. Los líderes históricos y los poderes fácticos han seguido piloteando el barco. Pero el rumbo no ha cambiado. Los tales poderes no lo cambiaron pero tampoco dejaron que otros, por ejemplo tú, lo hagan. Hoy es cuando, estimado Jorge: Tienes que golpear la mesa, si es necesario voltearla, tomar el control, definir el rumbo y navegar adelante..

Tienes que apartar del poder al montón de personajes que quieren que toda siga igual; a los que ya tuvieron su oportunidad (los que la aprovecharon exitosamente y los que no cumplieron); también a los oportunistas que siempre rodean el poder, a los inútiles que se sienten estrategas. Si puedes, apartarlos de manera diplomática, como es tu modo; pero si es necesario, mándalos al carajo.

Para cambiar el rumbo no sólo tienes que cambiar caras, tienes que construir equipo. Hay suficiente talento, voluntad y ganas para producir el relevo y el cambio de rumbo. Sólo hay que soltar los frenos. Además hay una nueva generación lista para acompañarte. Apóyate en ella. De todos modos, Norman no podrá gobernar bien con la misma gente y las mismas recetas. Más vale hacer el relevo ahora, para que se dinamice la campaña y se genere credibilidad.

Ideas hay. Más que suficiente. Hay profesionales, académicos, intelectuales, creativos que pueden aportar al relevo y la renovación del ideario. Sólo hay que abrir las puertas y las ventanas para que entre aire fresco. Esta es la tarea tuya: crear el espacio y abrir las puertas para la renovación.

La gente que te rodea podrá decir: ¿Por qué arriesgarse ahora? - ya tenemos casi aseguradas las elecciones. Bueno, puede ser (aunque tampoco hay que confiarse). Pero el problema principal de ARENA no son las elecciones. Es la parte relativamente chiche. Lo yuca es gobernar, o sea gobernar bien, sin volver a caer en los vicios, errores y abusos del pasado.

Tú tienes la llave en la mano. Te pusieron de presidente del COENA. Lo que tienes que hacer es usar el poder de decisión y de convocatoria que te da este cargo, y el prestigio sólido tuyo para producir el viraje: en la campaña, en el partido, en el futuro gobierno, en la visión.

Si vos te lanzas, te vas a sorprender de cuánta gente (¡y buena!) te harán barra dentro y fuera del partido.

Piénsalo bien, pero no te tomes demasiado tiempo. 
Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

sábado, 7 de diciembre de 2013

Carta a mis amigos en Venezuela

Estimado amigos:
Mañana ustedes votan, supuestamente en unas elecciones no tan cruciales para renovar los gobiernos municipales, pero que se han convertido en un referéndum sobre pésimo gobierno de Nicolás Maduro.
Esta elecciones se han convertido en las más cruciales de su reciente historia no por una decisión de la oposición, sino por el colapso de la economía venezolana y del estado de derecho provocado por el gobierno más corrupto e incapaz del continente. Ustedes los ciudadanos están obligados a mandar un mensaje claro: este gobierno ya no tiene mayoría, y hay una nueva mayoría lista para asumir, lo más antes posible, la tarea de reconstruir Venezuela.

Les deseo, de toda corazón, éxito en estas elecciones. Lo deseo a mis amigos Iván Simonovis y Raul Baduel, quienes no podrán ejercer el voto porque están presos en la cárcel militar Ramo Verde. Deseo éxito a Bony Pertiñez, la bella y valiente mujer de Iván, que con su campaña por la libertad de su esposo ha eclipsado las campañas partidarias tocando el corazón de todo el país...

Deseo suerte a Carlos Ocariz, quien hizo y sigue haciendo el milagro de derrocar a los chavistas en los inmensos cerros de los pobres de Petare traicionados por la revolución que se hundió en corrupción; a los militares retirados y activos que me recibieron en una finca escondida para explicarme que dentro de la Fuerza Armada hay miles de soldados y oficiales que quieren defender la democracia; a los veteranos socialdemócratas que me recibieron en su casa en Mérida para contarme de décadas de luchas democráticas y sociales traicionadas por los militares rojos.

Deseo suerte a los dirigentes estudiantiles que en 2007 lograron cambiar el rumbo a la oposición venezolana y lograron derrotar a Chávez en su intento de aprobar la constitución socialista – y quienes hoy se postulan como alcaldes.

Deseo suerte a mi amigo Nelson, quien siempre ha defendido a Chávez, pero que hoy ve su negocio cerca de la bancarrota por culpa de las políticas de Maduro.

Deseo suerte a las chicas salseras que conocí en el la parte más pobre del Barlovento que vistiendo camisetas con la imagen de Chávez abrazaron al dirigente opositor  Henrique Capriles porque “este chamo es guapo y dice la verdad”...

Deseo suerte a Venezuela. 

Paolo Lüers
(Más!/EDH)

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Carta al periodista Lafitte Fernández

Estimado colega:
Hemos llevado en facebook un interesante y controversial debate sobre periodismo. Más bien sobre el papel de los medios y periodistas frente al intento de un presidente de convertirse en investigador, acusador y fiscal contra sus adversarios políticos. Vos has asumido el papel de caja de resonancia del presidente, reproduciendo no sólo las acusaciones de Funes, sino también los documentos que te filtró para sustentarlas – y al mismo tiempo me criticás a mi de haber asumido la defensa de los acusados, tanto en el caso CEL, como en el caso de los cheques de Taiwán. Yo, en cambio, critico a los medios, como el tuyo (diario1.com), que se ponen a la disposición del poder gubernamental en su cruzada. Cruzada que para vos es combate a la corrupción, mientras que yo tengo la sospecha que es el intento de usar la justicia para fines electorales.

Para vos, es legítimo que un presidente se vuelva acusador, incluso filtrando supuestas pruebas. Para mi, quien tengo desconfianza profesional a los gobiernos, es un abuso de poder: El presidente debería entregar lo que considera pruebas al fiscal y dejar que las instituciones de justicia trabajen.

Vos criticás que me estoy inventando una nueva doctrina profesional: desde el periodismo callar las denuncias que hace un gobernante. Pero, estimado colega, aquí nadie está inventando nuevas doctrinas de periodismo. Por lo menos, yo no. Estoy defendiendo una muy vieja: No permitir que los políticos y gobiernos nos instrumentalicen. Tampoco bajo el manto de causas supuestamente nobles, como el combate a la corrupción.

Mi instinto me dice: Si un gobernante me filtra documentos que supuestamente comprueban corrupción de sus adversarios, lo más probable es que quiera esconder sus propios pecados...

Yo no digo que como periodistas nunca podemos recibir y procesar acusaciones cuando provienen del centro del poder (presidencia, inteligencia del estado, policía...) - pero hay que usarlas para iniciar una investigación, no para servir de caja de resonancia de la parte interesada o acusadora.

Vos lo que hiciste en diario1.com es precisamente esto. El presidente Funes sale en TV mostrando algunos documentos, y el día siguiente estos mismos salen reproducidos en tu medio. Sin cuestionamiento, sin información adicional, sin otras fuentes. De esta forma tu medio se convierte en instrumento de la presidencia de la República.

Lamentablemente es algo común este pecado de tomar las filtraciones de fuentes oficiales como verdad, en vez de investigar incluso las intenciones de estas mismas fuentes. Puede ser que el verdadero caso no sea el que la fuente nos quiere vender, sino algo que quiere esconder. Por esto, por más que Funes me habla del “caso CEL-ENEL”, sospecho que más bien hay que investigar un “caso CEL-INE”, que involucra a Saca y Funes, más sus respectivos funcionarios en CEL, GEO e INE.

La diferencia, Lafitte, al final se reduce al grado de confianza y cercanía que tenemos en el gobierno de turno. Yo pienso que a los periodistas nos conviene tener muy poco de ambas. Sea quien sea quien gobierne.

Saludos, Paolo Lüers

(Este debate se desarrolló en facebook, tú lo retomaste en tu medio diario1.com, y yo lo documenté completo en mi blog siguientepagina.blogspot.com.) 
(Más!/EDH)

martes, 3 de diciembre de 2013

Tercera y última parte del diálogo sobre periodismo

Esta es la tercerea parte del diálogo sobre periodismo entre Lafitte Fernández y Paolo Lüers. Y la última que vamos a documentar aquí en SiguientePagina. Para avanzar, este diálogo tendría que cambiar de formato, tal vez en un foro público o un debate radial o televisivo. Aquí los links para leer las dos primeras partes: primera parte; segunda parte.

Lafitte Fernández: Paolo, te estás quebrando los dientes en la acera de tu casa. Puse el caso de la señora Merkel no por el procedimiento que se sigue en Alemania.

Lo escribí porque, y eso no podrás negarlo jamás, si ella hubiese hecho la denuncia, todos los medios alemanes le darían la portada para al menos dos efectos: 1) o para hundirla, como dices tú 2) para ensalzarla.

No podrás negar que una denuncia que haga un gobernante alemán, sobre todo en temas de corrupción, alzaría vuelo, para bien o para mal. No la callarían los periodistas. Mucho menos silenciarían los hechos denunciados. Tampoco les darían la madera a los acusados y callaría la denuncia.

Ese tema, mi querido Paolo, es una batalla perdida para quienes quieran justificar esa nueva doctrina periodística de la defensa que se quiere aplicar en el país. ¿O crees que me convencerás que si la señora Merkel hace la denuncia, todos callarán y los periodistas le dirán: no publico nada porque usted no siguió los caminos correctos? Ese cuento, mi amigo Paolo, échatelo en otro lado.

Si aplicamos la doctrina periodística que defiendes, ningún gobernante en ningún país del mundo, puede denunciar a nadie públicamente. Debe callarse y, en el mayor de los silencios, entregarle todo al fiscal. Así los ciudadanos nadan en el silencio administrativo más absoluto. ¡Linda democracia sería la que funcione de acuerdo con tus procedimientos y principios, amigo!

Aquí hay una cosa clara, Paolo: o se pelea por tener cada vez más voces públicas, vengan de donde vengan, o se lucha por los silencios. Y, si te entiendo bien, estás de lado del silencio.

El presidente no debe denunciar nada. Todos debemos callarnos para que el Fiscal General trabaje.

¿Así te defino bien?

Si aplicamos tu pensamiento, en Costa Rica no habrían capturado ni condenado al expresidente Miguel Ángel Rodríguez. Te quiero recordar que, en buena parte, fue su compañero de partido y presidente en la época, Abel Pacheco, quien entregó su caso. Y lo hizo públicamente, aunque eso le costara lo que fuera.

En el caso CEL - ENEL hay una realidad, Paolo: Primero ¿de dónde te inventas que es un caso de Asocio Público Privado? Perdiste la memoria: esa ley fue aprobada en este gobierno. Los hechos de CEL - ENEL se dieron en 2002. Hace once años no había ni sombra de tener una ley de Asocio Público Privado.
Quien te puso esa ley como base de las reflexiones, quítale el título. Mándalo al carajo. No sirve para nada.

Lamento que empezaras la reflexión sobre ese tema con una ley que en 2002 no existía.

Precisamente eso es parte de la discusión: ¿Cuál ley autorizó que se le diera acciones o se seleccionara un socio estratégico para La Geo? ¿O es que crees que la geotermia estatal era un bien privado?

Precisamente la discusión arranca con la ausencia de ley. ¡Lamentable que te inventaras la existencia de una ley especial! Te embarcaron y te perdieron tus amigos, Paolo.

Y lamento mucho que, a pesar de la ausencia de alguna ley especial, justifiques que se entregue a un grupo de italianos una empresa que vale, al menos, $1.200 millones a cambio de una inversión no verificada del todo, de apenas poco más de $100 millones. Por lo que veo, Paolo, crees que a los salvadoreños les sobra el dinero para que regalen uno de los bienes más importantes del país.

Como leo que defiendes a tus amigos a morir, pregúntales (y así le haces un enorme favor al país), Por qué nos dijeron que tres empresas de talla mundial querían asociarse con La Geo, cuando la verdad solo una participó. ¿No te parece raro que eso ocurriera? ¿No te parece que por solo eso, algunos deben ir a parar a la cárcel? Si no me crees, examina las colecciones de los periódicos de la época y compáralos con las certificaciones que están en el expediente judicial. Compara esos hechos, Paolo, y dime qué sientes en tu garganta.

O pregúntales por qué, apenas tres horas después de seleccionar a los italianos, cambiaron el pacto social de accionistas para dejar a CEL totalmente indefensa ante ellos.

Me dices que crees en los arbitrajes internacionales. Yo también. Pero si profundizas en esos temas verás, con sobradas pruebas, que en esos actos no se examinó ni la legalidad, ni la constitucionalidad de lo que se firmó con los italianos. ¡No terminas de entender, Paolo, que aquello fue un lindo acto de tigre suelto contra burro amarrado!

El país y quien sea, puede y debe investigar todo lo que se relacione con CEL. Cuando quieras te firmo una solicitud en ese sentido. Pero, primero informen, Paolo, todo lo que pasó con la inversión italiana. No oculten nada. No apliquen ese chanchullo periodístico: callamos las acusaciones, pero le damos las páginas que sea a los acusados. Ese ejercicio no solo es inmoral.

En un mundo de lectores cada vez más juiciosos, se miran mal, muy mal. Lean, al menos, el expediente judicial. Recomiendo que lo leas tú, y no me vengas con ese cuento de asesorías, Paolo. Eso no sirve para nada ni me hace avergonzarme de nada.
Paolo Lüers: Es tiempo que cerremos este diálogo, antes de que aburramos a nuestros lectores. Los argumentos no adquieren más validez al repetirlos. Por lo contrario, pierden validez.
Sólo para resumir: Nadie está inventando una nueva doctrina de periodismo. Estoy defendiendo una muy vieja: No permitir que los políticos y gobiernos nos instrumentalicen. Tampoco bajo el manto causas supuestamente nobles, como el combate a la corrupción.
Mi instinto me dice: Si un gobernante me filtra documentos que supuestamente comprueban corrupción de sus adversarios, lo más probable es que quiera esconder sus propios pecados...
Yo no digo que como periodistas no podemos recibir y usar este tipo de acusaciones provenientes del centro del poder, pero hay que usarlas para iniciar una investigación, no para servir de caja de resonancia de la parte interesada...
Tú lo que hiciste en diario1 es precisamente esto. El presidente Funes sale en TV mostrando algunos documentos, y el día siguiente salen reproducidos en tu medio. Sin cuestionamiento, sin información adicional, sin otras fuentes. De esta forma tu medio se convierte en instrumento de la presidencia de la República.
Sobre CEL, LaGeo y ENEL ya hemos escrito mucho, tanto vos como yo. No vale la pena repetirlo aquí todo. Solo una aclaración: los asocios públicos privados no nacen a partir de la existencia de una ley. Claro que la sociedad que se hizo entre CEL y ENEL para conjuntamente manejar, mediante LaGeo, la generación de energía geotérmica en El Salvador, es un ejemplo clásico de una asocio público privado. Es el más importante existente en el país, una especie de laboratorio. Bueno, con la decisión de Saca y Salume de no cumplir el convenio, y la otra de Funes de tampoco cumplir las dos sentencias de arbitraje internacional, este ensayo de APP está fracasado. Y esto en el preciso momento en que el gobierno salvadoreño firmó un convenio con Estados Unidos para desarrollar juntos este concepto de los Asocios Públicos-Privados como principal estrategia de desarrollo.
A menos que el siguiente gobierno cambie radicalmente la posición oficial en el caso ENEL y busque un entendimiento con los socios italianos, no habrá asocios ni para el Aeropuerto, ni para el Puerto La Unión, ni para nada. Saludos, colega.

Carta al ministro de Justicia y Seguridad

Estimado ministro Perdomo:

¿Se recuerda? A mediados de noviembre usted salió diciendo que la tasa de homicidios había llegado a 10 por día  - o sea, duplicando el número alcanzado antes de que usted asumiera el mando. Además, en un hecho insólito para un ministro de Seguridad, usted vaticinó que esta tasa iba a subir aun más en diciembre y enero, ya que se trataba de una manera de los pandilleros de intervenir en el proceso electoral.
Yo le mandé una carta, publicada el 16 de noviembre, desmintiendo este anuncio absurdo.
En caso que no lo han informado, ministro, le voy a dar los números de homicidios de los últimos 10 días de noviembre: jueves 21: 3 homicidios en todo el país; viernes 22: 3 homicidios; sábado 23: 3; domingo 24: 8; lunes 25: 7; martes 26: 6; miércoles 27: 8; jueves 28: 8; viernes 29: 6; y sábado 30 de noviembre: 2 homicidios.
Son 54 homicidios en 10 días. Un promedio de 5.4 al día. Una baja sensible casi a la mitad.
Estos números usted no las difunde, ni nadie en su ministerio o en la PNC. A lo mejor porque esta buena noticia contradice sus teorías y sus vaticinios negativos.
Aunque a usted no le guste, esta baja no logró gracias a su trabajo, sino a pesar de sus intentos de obstaculizar el trabajo de los mediadores. La nueva baja de homicidios se logra a partir del trabajo paciente y sistemático de los mediadores (Raul Mijango, Fabio Colindres  y sus equipos). Retomando el diálogo con las pandillas y entra ellas, se logró provocar un nuevo acuerdo entre los cabecillas en las cárceles y en las comunidades. Una especie de reafirmación del acuerdo original que en marzo del 2012 dio inicio a la tregua y al proceso de reducción de violencia.
Estoy seguro que esta tendencia se va a consolidar, dada la decisión expresa de los pandilleros. Usted va a argumentar que es un éxito de su política de mano dura y de la operatividad de la PNC, por ejemplo de la iniciativa “Casa Segura”. Pero esto no se lo creen ni los más fervientes defensores de la mano dura. Sólo lea la columna de nuestro adversario común Carlos Ponce, donde compara sus nuevas estrategias policiales con “atacar al avispero atacándolo con un bate”...
Lo mejor sería que usted se convenza que todavía vale la pena regresar a las políticas exitosas de su ministerio de facilitar (o sea, generar condiciones favorables) a la mediación. Coordinando constructivamente el ministerio con los mediadores, los alcaldes, los liderazgos comunitarios y religiosos, con la Fundación Humanitaria, entre todos podríamos crear las condiciones para una reducción aun mucho más drástica de la violencia de aquí hasta las elecciones. De esta manera el próximo gobierno podría asumir en un clima de menos tensión y arrancar de una sola vez con su tarea más importante: la inversión en la rehabilitación integral de las comunidades.
Le deseo sabiduría y apertura, ministro, en estos tiempos de navidad y transición política. 

Paolo Lüers
(Más!/EDH)

lunes, 2 de diciembre de 2013

Segunda parte del diálogo sobre periodismo

Esta es la segunda parte del diálogo entre los periodistas Lafitte Fernández y Paolo Luers sobre los casos CEl y chques de Taiwan, pero esencialmente sobre periodismo. La fuente: el perfil facebook de Lafitte Fernández. Aquí el link para leer la primera parte de este intercambio.

Lafitte Fernández: Con Paolo es un placer debatir. No adopta tonterías ni termina, como otros, verdaderos analfabetos del espíritu, tratando de urdir conspiraciones, deslegitimaciones o metiéndose en esquemas de tarados.
Me sorprendí que Paolo subiera a su cuenta de Facebook las diferencias que mantenemos. Pero su última respuesta se produjo en la noche. No me enteré de su último comentario, mas no soy de los que se quedan callados ni agachan la cabeza.

Mi posición es clara. Se la explicaré con un ejemplo a Paolo: imaginemos que Ángela Merkel, la presidenta de Alemania (y no menciono ese país para desagradar a Paolo, sino para que acabe de entender cómo debe funcionar el periodismo), denuncia que su antecesor recibe $10 millones de Taiwán y que eso provoca una investigación del Departamento de Estado.

No es posible creer, porque ese no es ni el método, ni la lógica del periodismo, que el periodista dirá que no publica nada porque quien hace la denuncia es la mandataria. Mucho menos debe decir que no publicará nada porque se le atraviesa al Fiscal General, o porque se estima que nada está probado y es una mera denuncia.

Por eso es que sostengo que tratar de justificar un silencio periodístico con ese tipo de argumentos, provocaría linchamientos en las mejores escuelas de periodismo del planeta.

La verdad es que en un país con periodismo del primer mundo, una denuncia de Ángela Merkel significaría, en Alemania, en Estados Unidos o en cualquier otro país de Europa, una denuncia que ocuparía todas las portadas. Es la verdad. No nos rompamos la nariz para negar eso.

Lo que sucede, y a mi juicio eso es absolutamente lamentable y significa un retroceso a quinta categoría del periodismo salvadoreño, es que algunos han decidido inventar el periodismo de defensa de oficio. Calle las acusaciones. Resalte las posturas de defensa.

La nueva regla es: “No publico nada de la acusación, pero le doy todo el espacio posible para que los acusados se defiendan. Callo la acusación. Pregono, hasta donde me de el galillo, los argumentos de los acusados”.

Hay otros que lo hacen en forma más decente: apenas registro, en unos tres párrafos, la acusación, pero le doy cuatro páginas a los acusados. Y justifico mi nueva versión del periodismo diciendo que es que la política me metió a la Fiscalía, a la presidencia de la República y hasta el atrio de la catedral.

No Paolo, la gente no es imbécil. La gente sabe lo que están haciendo. Madera para que un acusado se defienda. Una pequeñísima nota de registro para resumir al máximo la acusación. Ese es el nuevo periodismo.

Y ocurre esto último cuando mejor le va a la búsqueda de la verdad. Sobre todo porque he visto descaros tan grandes como entregarle madera a un acusado sin escribir nada de lo que se hizo o, al menos, de lo que se le acusa.

Paolo, no deberías estirar tanto la frazada. Yo no digo que todo lo que exprese un presidente debe publicarse. Pero si denuncia que un grupo de exfuncionarios quiere entregar a inversionistas, por $100 millones, una empresa geotérmica que vale al menos $1.200 millones, la decencia nos obliga, al menos, a explicarle a la gente cómo pudo haber pasado eso y quiénes son los responsables.

¿No crees que, al menos, un periódico debe pedirle a los funcionarios de la época que nos expliquen por qué, abiertamente nos engañaron a todos? ¿No crees que, al menos, deberían decirnos, por qué le informaron al periodismo que tres compañías, de talla mundial, participaban en la licitación pública para entregarle las acciones de LAGEO cuando fue sólo una (los italianos)? ¿Crees Paolo, que eso es justo? ¿Crees que, como se avecinan las elecciones, eso se debe callar? Buscá, al menos, el espejo del buen periodismo de tu país de origen. No podemos ser tan cínicos en la vida.

Y aunque te caiga gordo y aborrezcas a Mauricio Funes, Paolo, vos y yo deberíamos estar de acuerdo que si no es por él, no sabríamos nada de lo que pasó con las negociaciones que se hicieron con los italianos y la geotermia estatal en el 2001 y 2002.

Lamentablemente, como la línea es otra, entonces según la nueva doctrina periodística de la defensa, al público no hay que decirle nada de lo que se negoció con los italianos, pero a los acusados penalmente por el Fiscal General, sí hay que darle todo el espacio para que se diga que todo es electoral, que la acusación es un fracaso y que todo hiede. Paolo, entendé, no se puede ser tan cínico en esta vida y sé que no naciste para el cinismo.

La peor vergüenza, en todo esto, es que me topo con periodistas, y hasta con diputados que respeto, que ni siquiera han leído el expediente judicial del caso CEL- ENEL. En el caso de los periodistas, ya no sé si es por orden de los editores (como hay que defender, no podemos contagiarnos con las acusaciones, dirían), o por reducción del método periodístico. Y entonces, cuando se les acusa ante la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), se enojan. ¿Cómo los entendemos?

Yo no sé si Mauricio Funes dice la verdad cuando muestra un documento en el que, supuestamente, se delata la ruta de $10 millones establecida por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. No sé si esos documentos son fiables. Pero, me extraña, y mucho, que el Fiscal General diga que no ha leído los documentos del gobernante y, segundos después, dice que va a investigar cómo le llegaron. Es clarísimo que el Fiscal General no ha dicho que esos hechos no ocurrieron.

Es más claro aún que ni el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, ni el gobierno de Taiwán han desmentido los hechos. ¿No te parece extraño eso? ¿Y entonces por qué callar lo que dice el presidente y darle madera al acusado? ¿Es eso buen periodismo? ¿Es eso equilibrado? ¿Es eso buen método periodístico?

Paolo, lo más sano para el periodismo y para todos los ciudadanos es que le exijamos al Fiscal General que muestre los documentos que tiene en su poder. Ya no vale la paja que usas de que, si se hace eso, interferimos en las investigaciones oficiales. De pronto se te olvida que al periodismo lo que le interesa es la verdad, no las investigaciones oficiales.

Si fuese lo contrario, no existiría el buen periodismo. Al buen periodismo tampoco le interesa que una prueba penal esté prescrita o no. Al periodista lo que debe interesarle son pruebas que te permitan encontrar la verdad. Prescritas o no prescritas, jurídicas o no jurídicas, la prueba periodística es diferente y siempre irá atada a la verdad y la ética. La lógica es sencilla: de lo que diga el presidente Funes, gano yo como periodista.

Si Funes miente, pues le diremos mentiroso, engañador. Pero, si dice la verdad, entonces tendremos que decirle al Fiscal General que cumpla con su trabajo. No hay mitades en esto, Paolo.

Si el gobernante quiere manipular, no es mi problema. Digámoslo en un artículo de opinión. Pero, antes informemos la verdad a la gente. No la callemos. Si el presidente hace el ridículo que lo haga. La posteridad lo dice. Pero… ¿cuál es el problema de informar sobre lo que dice?

En el periodismo no hay manera de extraviarse. Si Funes quiere metérsele al trabajo de la Fiscalía, eso no es problema del periodismo. Tampoco es un problema tuyo o mío. Pero si lo que denuncia es algo tan grave como el manejo de $10 millones dados por Taiwán, el periodismo no tiene que esperar que la Fiscalía haga su trabajo para informar.

No te pierdas tanto, Paolo, en este tema. Si aplicamos tu regla, en este país solo podríamos informar sobre condenas penales para no entorpecer el Fiscal General. Si seguimos tu ruta, le daríamos poderes totales al fiscal para que calle lo que quiera callar. Y, que yo sepa, con eso no se alimenta una democracia.


Paolo Lüers: Voy a comentar los dos ejemplos que pone Lafitte: el hipotético caso de la canciller alemana Angela Merkel; y el muy real caso CEL.
Angela Merkel, si se entera de indicios que su antecesor (que representa al otro partido mayoritario del país) posiblemente haya incurrido en un caso de enriquecimiento ilícito, entregaría todas las pruebas a la Fiscalía General. Lo que jamás haría es salir en televisión haciendo ella, como jefa del gobierno, la acusación. Mucho menos durante una campaña electoral. Y si lo hiciera, la prensa alemana inmediatamente agarraría el caso, pero el “caso Merkel”, el caso de una gobernante que lesiona gravemente la institucionalidad y la división de poderes. La opinión pública la haría renunciar en pocos días – o si negara a renunciar, su partido perdería las elecciones.
Actualmente, el señor Cristian Wulff, ex-presidente de Alemania, está enfrentando un juicio por acusaciones de haber aceptado que amigos empresarios le pagaran gastos de vacación familiar. Ni la jefa del gobierno, ni los dirigentes opositores han intervenido en la decisión inédita de la fiscalía de presentar cargos contra el presidente y así obligarlo a renunciar. El caso Wulff, prominente figura de la gobernante Unión Demócrata Cristiana, no ha sido utilizado, por nada, en la reciente campaña electoral alemana.
Así que, Lafitte, no te conviene llamar de testigo a Angela Merkel. Te haría caer en pedazos tu caso. En las democracias consolidadas sería inaceptable un comportamiento como el que está mostrando Mauricio Funes como acusador público. La misma prensa no lo permitiría porque inmediatamente su principal tema sería la manera como un gobernante abusa de su mandato.
Veamos el otro caso que Lafitte cita: el caso CEL. Cada uno de nosotros, los medios y los periodistas, lo tiene que enfocar partiendo de su propia concepción del caso. Para vos, Lafitte, y para los señores Saca y Funes, el caso CEL es el caso de un contrato mal hecho que causa daño al país. Por tanto hay que acusar y condenar a los responsables de crear este Asocio Público Privado que se llama LaGeo. Para mi, el caso CEL es el caso de dos presidentes (primero Saca, luego Funes), que no quieren cumplir un contrato válido, tampoco las sentencias del arbitraje internacional que los obliga a cumplirlo. Para mi es el caso de dos gobiernos que atentan contra contratos, arbitrajes internacionales, contra el concepto del Asocio Público Privado y contra una política energética que define como interés principal la generación de energía barata para los consumidores y para la industria. Para mi, el de CEL es un caso contra el manejo intransparente de la compañía INE y de los precios de energía, por tanto es contra los presidentes Saca y Funes y sus respectivos presidentes de CEL e INE.
Vos siempre has visto el primer caso, por razones que sólo tú sabes, ero que evidentemente tienen que ver con asesorías para entidades que son parte del caso.
Yo siempre he investigado y descrito el otro caso CEL, pero yo nunca he ejercido ninguna asesoría para ninguna entidad que forma parte de este pleito. A mi personas como Billy Sol y Antonio Rodríguez me han convencido, con sus documentos, con sus interpretaciones, con sus números que su política energética era correcta y de acuerdo con el interés nacional.
Así que, colega Lafitte, los dos estamos obligados a sostener, desde el ejercicio periodístico, nuestra versión del “caso CEL”. Haciendo esto bien, hacemos un favor al país, al periodismo. Tal vez ambos no seamos muy imparciales, porque tenemos interpretaciones específicas del problema. Pero en conjunto el periodismo cumple el mandato de pluralidad e imparcialidad.
Para mi, el caso CEL no está ni cerca de haberse aclarecido. Faltan las investigaciones de INE, del proyecto Chaparral, de la ampliación de la presa 5 de noviembre, de las compras de bunker y los contratos de seguros de la CEL presidida por Salume; de la política de precios de la electricidad; y sobre todo, de los verdaderos motivos de querer sacar a ENEL de LaGeo... Mi hipótesis que aun no puedo comprobar: algún otro privado quiere asumir el lugar de ENEL.
Vaya, Lafitte, regresemos al tema del rol del periodismo en todo esto. Entre todos, y si es necesario con enfoques opuestos, tenemos que transparentar los temas en debate, pero incluyendo la actuación de los diferentes presidentes: Flores, Saca, Funes. Cualquiera que piensa que puede enlodar a uno para favorecer a los demás, se puede llevar sorpresas.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Un dialogo en facebook: Sobre periodismo

El periodista Lafitte Fernández publicó en facebook el link de una publicación del medio digital que dirige (diario1), en la cual publican los supuestos documentos del Departamento de Tesoro de Estados Unidos que días antes mostró y citó el presidente Funes en la entrevista con Nacho Castillo. Obviamente luego los entregó al diario1 y otros medios. Luis Martínez, el fiscal general de la República, declaró que contrario a lo que había dicho Funes estos documentos no han sido proporcionado al presidente por la Fiscalía General; que los documentos en su poder no tienen el mismo contenido que los publicados por Funes, y que además la ley le prohíbe compartirlos con el presidente.

A raíz de esta publicación se dio el siguiente diálogo en facebook entre Lafitte Fernández, director de diario1 y Paolo Lüers, columnista de El Diario de Hoy de Más!.
Paolo Lüers: El fiscal dijo claramente que la ley solo le permite compartir este tipo de documentos con autoridades competentes. El presidente, por mas que juega a super-fiscal, no es autoridad competente. Y filtrando estos documentos, sea como sea que los consiguió extraoficialmente, puede estar cometiendo delito. De paso sea dicho: que el presidente filtre estos documentos a los enemigos (La Pagina, diario1) del investigado, esto sí es juicio paralelo...
Lafitte Fernández: Me impresionas amigo Paolo. Resulta que ahora, or hacer periodismo, soy enemigo de los encartados. Si sigo tu pensamiento, amigo, porque así te considero, el deber es callar. Paolo, creeme que te expulsarían de las mejores escuelas de periodismo de los Estados Unidos y del mundo. Lo que le interesa al periodismo es la verdad. La verdad es que el Presidente Funes hizo una denuncia. Sólo en este país del planeta los medios callan pese al tamano de la denuncia. Y no sólo callan sino que, sin informarle a sus lectores, se ponen del lado de los acusados. Es no lo ves en ningún sitio del planeta. Pero allá aquellos que crean que los lectores son imbéciles. Aquí ocurre algo tan grave como que hay una severísima acusación sobre el destino de $10 millones y, entonces, si sigo tu conducta, hay que aplaudir al Fiscal General por no enseñar un documento que revela conducta que nos interesa a todos. Es decir, hay que ponerse de lado del silencio y no de la búsqueda de la verdad. Paolo, amigo, consúltale el caso a los periodistas alemanes. Consultalo. Informar es juicio paralelo. Cada vez me sorprendes más amigo....dinamitaste todas las enseñanzas de las escuelas de periodismo. Viva el silencio.....aquí lo público vale depende de quien pronuncie la denuncia. Y entonces, como el documento se consiguió extraoficialmente, también somos delincuentes. Abra la puerta de la cárcel, amigo Paolo, que con mucho gusto cruzo la puerta de la celda que quieres construir. Un abrazo
Paolo Lüers: Nuestra diferencia es que tú tomas como verdad o como prueba lo que diga el señor presidente. Yo no he ido a ninguna escuela universitaria de periodismo, mi escuela ha sido la calle, el debate, la guerra, la lucha por la paz. Y en esta mi escuela, el periodista se niega a ser instrumentalizado del poder de turno. Se niega a tomar ciegamente como verdad lo que diga el presidente. En este mi escuela, uno siempre se pone muy alerto cuando la fuente es oficial, y aun más cuando la fuente oficial te filtra “información de inteligencia”. Porque es la fuente (en este caso el presidente de la República) quien define el momento de hacer público el informa. Es la fuente (Funes) quien define qué parte de la información la filtra y qué otra no. Y cuando estamos a semanas de las elecciones, esta tu fuente obviamente es fuente interesada, parte de la campaña. Así que cuidado con lo que manejas como fuente. Está bien que busquemos “la verdad”, pero cuidado con quién (en qué momento político y con qué intención) nos alimenta con pedazos de información que bien pueden ser la verdad, pero también pueden ser lo contrario.
¿Y me estás insinuando que yo te estoy diciendo “delincuente” y abriendo “la puerta de la cárcel”. No se vale, colega: Vos bien sabés que siempre he estado en primera línea para rechazar cualquier intento de penalizar el ejercicio de la libertad de prensa.
Para dejarlo claro, colega: Rechazar la manera como el presidente abusa de su cargo para intrometerse en investigaciones y juicios no equivale a ponerse del lado de los acusados. Yo le he dicho en público a Paco Flores que le exijo que aclare lo que pasó con los cheques de Taiwan. Lo que pasa es que tenemos un presidente que ha dicho en público que para él no vale la norma constitucional que cualquier persona es inocente hasta que se prueba su culpa. Funes dijo que las acusados por él son culpables hasta que prueban su inocencia. Contra esto si tiene que reaccionar el  periodismo y ponerse del lado de la norma que nos asegura seguridad jurídica: Somos inocentes mientras no comprueban nuestra culpa. Y si el acusador es el presidente de la República, más vale que recordemos esta norma.
No sé si esta es la tribuna adecuada de discutir estas cuestiones tan esenciales para nuestro oficio. Tal vez deberíamos mejor armar un debate público y directo.
Saludos, Paolo
Lafitte Fernández: No, mi querido Paolo. Yo no tomo como verdad lo que dice el presidente Funes. Mi deber, y el de todos los periodistas salvadoreños, es informar lo que dice el gobernante. El problema es que tú, y tus amigos, no informan ni jota sobre una denuncia de esa envergadura. Y entonces, le estás creando una nueva regla al periodismo: no se publica nada de lo que diga el presidente mientras no se pruebe que es verdad. Problema: ni siquiera dejan que arranque esa búsqueda de la verdad. Impresionante,l Paolo, tu posición!. Publicar una denuncia del gobernante no es instrumentalizarse, Paolo. !Qué equivocado estás!. Y no hay que ir a una universidad para entender eso. Más violatorio y ridículo es el camino que defiendes: yo no publico lo que dice el gobernante pero sí defiendo a quienes ataca. Qué nombre le puedo dar a eso, Paolo? Y es obvio que ese es el camino que han seguido. Claro que uno debe estar atento a las filtraciones oficiales. Pero, y esa es la diferencia, no por publicar posiciones oficiales, estás lejos de l;a verdad. Pregúntale, por favor, a un periodista alemán qujé haría si quien hace la denuncia es la presidenta Angela. Callan? Salen a informar, exclusivamente, la posición de los acusados como es el nuevo estilo que encabezas? . Claro que lo que dice Funes no es la verdad. Pero, por lko menos que debemos luchar es que, si la denuncia es tan grave, el Fiscal General enseñe los documentos que tiene para saber quién dice la verdad. No me vengas con esas pajas, Paolo, que se puede cometer un delito o se entorpece la investigación. Si repetimos eso, Paolo, el buen periodismo no existiría. Por qué te asusta el momento o la intención? Tú vienes de una democracia moderna y avanzada. Acaso la fiscalía alemana o los periódicos se pensionan cuando se acercan las elecciones? No, Paolo, es cuando más robustas aparecen esas instituciones. Tú deber, y el mío, es procurar que los votantes lleguen a las elecciones bien informados. O no es así? Ya te tragaste, o sos parte de los creadores, que el buen periodismo debe silenciarse en estos períodos? O defiendes que, en estos momentos, ocultamos lo que hicieron los acusados y sólo les abrimos espacios para que se defiendan. Penoso papel, mi querido Paolo. No has pensando, Paolo, que si Funes no se mete en esos temas, no habríamos sabido de tan abominables casos. Tendríamos ciudadanos bien informados? Si Funes se equivoca, que él cargue con la culpa., No te parece que lo más sano es que el Fiscal General muestre los documentos para saber quién miente. Si Funes miente, yo seré el primero en salir a defender a Flores. De eso no te quepa la menor duda. Ahora, hasta donde entiendo, porque lo escuché el sábado y otros sábados, Funes lo que sale a pedir es que investiguen lo que pasó. Recuerda Paolo, y si no lo sabes ye mando libros, la verdad jurídica es muy lejana, en algunas ocasiones, a la verdad periodística. Si te sigo, entonce no sabríamos nada de CERl ENEL , nio de PERLA, ni de los $10 millones. El buen periodista sabe siempre que los acusados están bajo un principio de inocencia, pero no calla, JAMAS, de lo que se le acusa al personaje. Busca la verdad. Pero no se silencia. Y acepto, con mucho gusto, un foro público sobre este tema. El periódico que dirijo atiende tu solicitud. O si quieres, buscamos otra cancha. Al fin y al cabo son los lectores que ganan con esto, amigo.
Paolo Lüers: “Mi deber, y el de todos los periodistas salvadoreños, es informar lo que dice el gobernante.” Bueno, colega, esta norma de ética periodística sí es nueva para mi. No todo lo que dice un gobernante es digno de reportar. Puede ser que lo que el gobernante quiere que sea noticia no lo tomamos como tal, sino que la nota es: El gobernante quiere manipular; o el gobernante interviene en investigación de la fiscalía...