viernes, 31 de julio de 2015

Columna transversal: Con saludos desde La Habana

Desde Cuba, el presidente Sánchez Cerén mandó a publicar un comunicado de Casa Presidencial que dice: "Envió su fraterno saludo al pueblo salvadoreño y le afirmó que está 'consciente' de la situación que atraviesa la nación por lo que el Vicepresidente de la República, el Primer Designado y el Secretario Privado fueron instruidos para que den el seguimiento respectivo y adopten oportunamente las medidas necesarias."
 
Otra vez Sánchez Cerén demuestra que no entiende (o no le importa) el orden constitucional. ¿Por qué menciona al primer designado, que resulta siendo el jefe del partido y diputado Medardo González? Medardo solo asumiría funciones del ejecutivo en caso que el vicepresidente tampoco pueda ejercer como presidente en funciones. Mientras tanto sigue siendo diputado y no puede meterse en asuntos de la presidencia. 


¿Tanta desconfianza tienen a Oscar Ortiz? ¿O será que el vicepresidente (y por el momento presidente en funciones) también tiene planes de salir del país (como el presidente y el ministro de Seguridad) en las vacaciones de agosto?
Anteriormente, el miércoles 29 de julio, Casa Presidencial emitió otro comunicado sobre el viaje del presidente a Cuba, en el cual ni siquiera se mencionó al vicepresidente Oscar Ortiz: “El mandatario se mantiene en comunicación constante con su equipo de trabajo conduciendo las acciones que dan continuidad a los distintos programas y planes que impulsa su administración… El gobernante sigue al frente de los planes de seguridad que se ejecutan para desmontar el sabotaje en contra del transporte público y frenar los asesinatos de transportistas ocasionados por grupos criminales en este contexto.”

¿Realmente el presidente piensa que puede gobernar -y manejar una grave crisis de seguridad- desde Cuba? ¿O será que piensa que puede dejar el gobierno en manos del jefe de su partido, muy a pesar de las previsiones muy claras de la Constitución? Artículo 155 dice: “En defecto del Presidente de la República, por muerte, renuncia, remoción u otra causa, lo sustituirá el Vicepresidente; a falta de este, uno de los Designados, por orden de su nominación…”

La figura de gobernar y “seguir al frente de los planes de seguridad” desde Cuba (sea desde un hospital, o desde una casa de protocolo del gobierno de Cuba, o desde un hotel en Varadero) no existe en nuestro orden constitucional. En el momento de asumir como presidente en funciones, el Vicepresidente tiene todas las facultades y poderes del presidente – y tiene que asumirlas, téngale confianza el partido o no.

Todo esto evidencia que lo que tenemos es un gobierno de partido, donde la cadena de mando no depende de las normas constitucionales, sino la correlación interna del partido gobernante.

Otros dos comentarios sobre la situación precaria del país bajo este esquema de gobierno
Ya el paro al transporte, impuesto por las pandillas, dejó al país semiparalizado por dos días, el lunes 27 y el martes 28 de julio. Pero el miércoles 29, voceros del gobierno y de la PNC comenzaron a hablar de “toque de queda” – con el efecto que en la noche de ese día, más allá del impacto del paro al transporte público, todo se paralizó. Dijeron que “no vamos a permitir un toque de queda” – y involuntariamente (o conscientemente, quien sabe) lo impusieron. Nadie más, ni siquiera los pandilleros, hablaron de un toque de queda, solo los voceros del gobierno.

Algo parecido pasó con el “golpe de estado”. Cuando voceros del gobierno y del FMLN comenzaron a hablar de “campañas de desestabilización” de ARENA y otros sectores, la reacción unánime de la gente fue risa. Nadie lo tomó en serio. Pero días después, en la nueva situación creada por el paro al transporte y la incapacidad del gobierno de asegurar el orden público, volvieron a insistir que todo esto era parte de un plan oscuro contra el gobierno - y comenzamos a escuchar a mucha gente decir frases como: “Tal vez un golpe de Estado no sería tan mala idea… Alguien tiene que poner orden aquí…”

Si un gobierno no tiene capacidad de enfrentar las crisis de un país sin recurrir a fantasmas del pasado, corre el riesgo que los fantasmas cobren vida. En el caso del fantasma “toque de queda”, esto ocurrió. En el caso del fantasma “golpe de Estado” no ocurrirá, porque no hay quien lo convierta en realidad, pero sí tiene el efecto de convertir una crisis de seguridad en una crisis política.
(El Diario de Hoy

jueves, 30 de julio de 2015

Carta al Comité de Ética Parlamentaria: Sancionen al diputado Gallegos

Estimados legisladores:
La verdad es que sólo sé que el Comité de Ética de la Asamblea Legislativa existe, aunque nunca lo he visto actuar. No he visto noticias sobre ustedes analizando o sancionando la extraña relación entre Sigfrido Reyes y sus asesor y socio de negocios.

Tampoco he visto noticias sobre el Comité de Ética pronunciándose sobre los viáticos que pagaron a Guillermo Gallegos para viajes fantasma que nunca hizo.

Pero alguna función de vigilancia, me imagino, deben tener ustedes. Dice en el reglamento de la Asamblea que ustedes tienen que “promover entre todos los Diputados y las Diputadas el respeto y la observancia de las normas éticas contenidas en el presente Reglamento.” Y la norma #1 para los diputados que encuentro en el reglamento es: “Observar en todo momento conducta correcta y honorable, así como la compostura, la dignidad y el decoro correspondiente a su cargo”.

Les pregunto: ¿Es acaso “conducta honorable” cuando un diputado, además vicepresidente de la Asamblea, públicamente instiga a delitos graves (por ejemplo homicidio)?

El diputado Guillermo Gallegos publicó, el día 28 de julio, una serie de mensajes en Twitter:



“Muerte a los mareros” todavía se podría entender como parte de su campaña por la pena de muerte. ¿Pero con las frases siguientes: “Lo q debe pasar es que tomemos la justicia en nuestras manos” y “Es hora q uno por 5 yaaaa”, el diputado inequívocamente está llamando a los ciudadanos a que apliquen la pena de muerte, como en la Asamblea no tiene posibilidad de aprobarse, tomando la justicia en sus propias manos.

También es apología de delito, mejor dicho de las ejecuciones extrajudiciales de supuestos pandilleros que ya se están cometiendo.

La justificación es, como siempre en boca de los populistas: Estoy expresando lo que el pueblo piensa. Puedo perfectamente entender que ciudadanos que viven la violencia creada por las pandillas, en su desesperación y ante la incapacidad del Estado de protegerlos, reaccionen así. Lo vemos todos los días en los comentarios en las redes sociales. Pero un funcionario público, en vez de recoger esta desesperación y frustración de la gente y llevarlo a su molino partidario, tiene la responsabilidad de insistir que los delitos se persigan dentro de la ley.

Un diputado no puede apropiarse de los impulsos irracionales que nacen de la desesperación de la gente, y así darles legitimidad. Tiene que confrontar los resentimientos populares con la racionalidad de la ley con la ética del Estado de Derecho. Esto lo convierte en líder. Ponerse a la cabeza de la exigencia de nuevos escuadrones de la muerte lo convierte en cómplice y delincuente.
Este populismo y oportunismo, en vez de reparar el tejido social dañado por tanta violencia, lo termina destruyendo.

Además del problema ético es un asunto penal. Los llamados del diputado Gallegos constituyen un delito, incluso, suficiente grave como para abrirle un antejuicio. La Asamblea no puede tolerar este tipo de comportamientos en su seno, y para esto existe el Comité de Ética Parlamentaria. Actúen, entonces, por el bien y la credibilidad de la Asamblea Legislativa.

                      Respetuosamente, Paolo Lüers


(Mas!/El Diario de Hoy

miércoles, 29 de julio de 2015

¿Como en tiempos de Duarte?

Parece un Déjà vu, una pesadilla que ya pasamos: paro de transporte, buses quemados, cadáveres en la calle, colas en las paradas de buses, calles nocturnas vacías, retenes, el gobierno hablando de terrorismo y desestabilización, gente llegando a su trabajo a saber cómo, acusaciones contra la empresa privada…

Todo esto ya lo vivimos en los años 80. ¿Llegamos otra vez al punto de partida?
Marcos Rodríguez salió el lunes en televisión comparando la situación actual de su gobierno con la del gobierno de Duarte, enfrentando al mismo tiempo la guerrilla y la empresa privada.
Pero que ni en los peores días del gobierno de Duarte, cuando en enero 1987 hubo un paro empresarial y en junio y noviembre la guerrilla del FMLN decretó paros del transporte que paralizaron todo el país, se les ocurrió a los Demócratas Cristianos a hablar de una conspiración entre la derecha y la guerrilla para derrocar al gobierno. 
Tal vez Marcos Rodríguez y Edmundo Viera, ex ministro de Duarte y actual viceministro de Sánchez Cerén, quien también en estos días hizo esta comparación entre los gobiernos de Duarte y Sánchez Cerén, tienen razón en un aspecto: Ambos gobiernos cometieron el mismo error fatal de meterse en un conflicto con dos frentes – con la empresa privada y la derecha política, y al mismo tiempo con la guerrilla, en el caso de Duarte, o con las pandillas, en el caso de Sánchez Cerén. No es culpa de ARENA, ni mucho menos de los exponentes de la sociedad civil que exigen la instalación de una Comisión Internacional contra la Impunidad, que el gobierno del FMLN se inventa el fantasma de un golpe de Estado al mismo tiempo que se vuelve manifiesto su fracaso en su guerra contra las pandillas. Cada partido, cada gobierno, cada presidente tiene que escoger bien sus batallas – y si se equivoca, desestabiliza al país. Y si esto pasa, poco le sirve acusar a otros de la desestabilización…
Así como Duarte fracasó escogiendo mal sus batallas y quedándose solo, el gobierno de Sánchez Cerén está fracasando porque profundiza las divisiones del país. Todos las comisiones de concertación que el gobierno de Sánchez Cerén está creando (para Seguridad, para Educación, para Crecimiento e Inversión) no sirven para nada mientras el FMLN no está dispuesto a negociar en serio: ni con la oposición política, ni con la empresa privada, ni mucho menos con los pandilleros. Con todos ellos, incluyendo los pandilleros, este gobierno está haciendo jueguitos engañosos de confrontación y diálogo. Estos jueguitos suelen entrar en crisis, y actualmente entraron en crisis todos a la vez. Como un acróbata que tiene demasiados pelotas en el aire: Se le cae una, y en el intento de levantarla, se le caen todas…
Esta es la situación actual de este gobierno. Tomó la decisión de resolver la crisis de seguridad yendo a la guerra abierta contra las pandillas – pero sin antes llegar a acuerdos con la oposición y con la empresa privada. ¿Y cómo va a llegar a acuerdos, si es tan transparente que su ofensiva abierta contra las pandillas no es para resolver el problema, sino para ganar apoyo electoral en una sociedad que desesperadamente exige seguridad?
Y cuando ya no aguanta el enfrentamiento, con tasas de más de 600 homicidios mensuales en mayo y junio, el gobierno hace promesas inconfesables e imposibles de cumplir a las pandillas, con tal que la situación se calme. De hecho se calma durante el mes actual de julio – pero al no poder cumplir las promesas, las pandillas cobran la factura de la única manera que han aprendido: con violencia. Resultado: el paro de transporte.
En vez de reconocer el error y sentarse con la oposición para concertar una política de seguridad que todos pueden apoyar, y que sea integral, prefieren culpar a la oposición del caos creado por ellos mismos. Llegan al absurdo de poner a su diputado Misael Mejía a decir que detrás del paro de transporte impuesto por las pandillas están un periodista y un diputado de ARENA. Crearse múltiples enemigos (medios, empresarios, oposición política y pandillas) y luego acusarlos a todos juntos de una sola conspiración contra el gobierno, esto es la receta segura para fracasar. Sin embargo, los platos rotos los pagamos todos.
(El Diario de Hoy

martes, 28 de julio de 2015

Carta al embajador alemán Heinrich Haupt

Estimado embajador:
Ya sé que usted no va a contestar los ataques que desde hace ratos le lanzan el FMLN y sus voceros y medios. Primero nuestro canciller, Hugo Martínez, en una entrevista televisiva, le informó de manera suave, como es su costumbre, que defender la Sala de lo Constitucional es visto por el gobierno de Salvador Sánchez Cerén como una intromisión en “asuntos internos”. Usted le explicó que la permanente desautorización de la Sala, por parte del gobierno, afecta sus posibilidades de continuar movilizando recursos alemanes y europeos para el desarrollo de El Salvador. Y como es costumbre entre naciones, con esta plática el asunto estaba saldado.

Pero no para Medardo González, quien de manera dura y torpe, como es su costumbre, elevó el tono, en una entrevista radial, para marcarle una raya de un solo a todos los embajadores: No se metan con este gobierno. Era como decir: ‘Si siguen hablando de la Sala y del juicio CEL-ENEL, vamos a vernos obligados a no seguir recibiendo donaciones, créditos e inversiones de sus países. Se van a arrepentir…’

Usted calladito, todo el diplomático, para no echar más leña al fuego artificial. Incluso cuando la presidenta de el Asamblea, Lorena Peña, se unió al coro.

Por esto sé que usted tampoco va a contestar el editorial del CoLatino, titulado “¿Diplomático o activista arenero?” Como es su costumbre servil, Francisco Valencia comienza a ladrar una vez los comandantes de su partido hayan marcado línea. Así lo hacen los chuchos pequeños: Esperan que los animales alfa atacan, para hacer una gran bulla ladrando de segura distancia…

“Que un embajador se atreva a descalificar a un Gobierno, y le diga, qué es lo que debe hacer, puede ser motivo para que en honor a nuestra soberanía, nuestro Gobierno pidiera desde hace meses que este embajador fuera retirado del país.”

¿Qué ha hecho o dicho usted para que don Francisco del CoLatino de una sola vez pida que lo expulsen del país? Usted cometió el pecado de decir, ¡y en público!, que no cree en el golpe de Estado que el FMLN está denunciando: No he visto ninguna indicación para ningún golpe de Estado, es una discusión que no ayuda, olvidémosla y pongámonos a trabajar”, dijo usted en la VIII Conferencia Ministerial “Democracia y desarrollo”, que realiza en el país la Comunidad de las Democracias. Y para el colmo de colmos, agregó: “El Salvador ya no tiene más tiempo que perder… Esperemos que todas las instituciones y los partidos políticos vayan en la misma dirección y nosotros con mucho gusto vamos a ayudar con recursos, ideas, expertos para  proyectos”.

Negar que en El Salvador exista intentona de golpe de Estado, lo vuelve cómplice, por lo menos para una mente conspirativa como del editorialista de CoLatino: “(El embajador Haupt) no actúa como diplomático, sino como un activista arenero, y como si siguiera la estrategia desestabilizadora de la derecha salvadoreña e internacional.”

Como usted no va a contestar, lo haré yo, como miembro de la comunidad alemana-salvadoreña. Nosotros estamos orgullosos de tener un embajador que habla claro, basado en principios y no en oportunismo o populismo. Estamos orgullosos de tener un embajador que tiene la capacidad de expresar con claridad y valentía la preocupación que todos compartimos por la institucionalidad democrática del país donde vivimos, trabajamos, e invertimos. Acusar a nuestro embajador de “activista de ARENA” o incluso de “desestabilizador” o “golpista” es un insulto para Alemania y la comunidad alemana-salvadoreña. Si estas acusaciones provienen de las altas esferas del gobierno y del partido gobernante, usando sus medios partidarios, no ayuda en nada a nuestro esfuerzo de desarrollar las relaciones de cooperación entre El Salvador y Alemania.

A usted, Herr Botschafter, le decimos: Siga adelante, con franqueza se construyen relaciones fraternas y sólidas.
Saludos, Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

sábado, 25 de julio de 2015

Carta al Fiscal General: ¡Actúe!

Estimado Luis Martínez:

Usted tiene en sus manos la denuncia de La Prensa Gráfica sobre los hackers que clonaron la versión digital de este periódico, insertando contenidos originales a la par de otros que atentan contra el honor de su director, José Roberto Dutriz.
Usted tiene conocimiento de un caso similar en Guatemala, documentado por La Prensa Libre, donde una de las pistas lleva a un ciudadano salvadoreño.
Usted tiene en sus manos además, desde hace semanas, la denuncia de Roberto Rubio, director de FUNDE, representante de Transparencia Internacional y columnista, quien tiene indicios que similares ataques contra el honor de él y su familia posiblemente provienen de entidades estatales salvadoreñas.

Sólo la fiscalía, con sus recursos y competencias legales de recabar datos en los sistemas informáticos y los bancos, puede determinar quiénes están detrás de estas acciones ilegales. Sólo la fiscalía puede solicitar la colaboración de autoridades de otros países, en particular Estados Unidos, para rastrear la huella de los hackers, quienes obviamente usan conexiones informáticos y bancarios internacionales para cometer sus delitos.
Si usted, como titular de la Fiscalía General de la República, no procede con las investigaciones pertinentes, estos delitos, como tantos otros, quedarán en la impunidad que hace posible este envenenamiento de nuestra cultura política y de la libertad de expresión.
Si usted no actúa, nunca vamos a saber si detrás de estas campañas ilegales contra empresas, medios de comunicación y generadores de opinión pública están instituciones y funcionarios públicos que cometen estos delitos con fondos del Estado.
Si usted no actúa, señor fiscal, se hace cómplice.
Estos delitos son difíciles, casi imposibles, de investigar para las empresas y las personas afectadas, sin que a su vez incurran en operaciones ilegales. Pero son fáciles de investigar para la fiscalía, la cual tiene el monopolio de interceptar conexiones telefónicas, digitales y bancarias. Para esto tenemos una fiscalía.
Aún así, periodistas mexicanos han logrado documentar el amplio espionaje de datos que en México ha cometido por años una empresa de espionaje cibernético, contratada por el gobernador de Puebla (vea la actual edición del medio digital mexicano “animalpolítico.com”, o la documentación en el blog salvadoreño “segundavueltasv.wordpress.com”). Ahí es claramente el Estado que actúa criminalmente, y de manera sistemática, contra opositores políticos. Tal vez en El Salvador todavía no hemos llegado a este extremo. Pero seguramente llegaremos, si la única autoridad competente, o sea la fiscalía, no procede con rigor – y sin temor de tocar fibras del poder, incluso del Estado o de partidos políticos.
Recién instalado en su cargo, usted dijo que en el país operan 4 centros ilegales de escucha telefónica e intercepción de datos - y que tenía conocimiento de sus ubicaciones y quiénes los operan. Nunca leí ninguna noticia que la fiscalía haya desmantelado estos centros de espionaje y llevado a la justicia a sus operadores. Es tiempo que usted actúe, para garantizar el libre ejercicio de la libertad de expresión, de prensa y de la oposición política.
La pelota está en su cancha, señor fiscal general. Saludos,  
firma paolo
Posdata: Sigo convencido que para erradicar este cáncer no hace falta una nueva legislación que restrinja la libertad de expresión en el Internet. Las leyes existentes ya definen los delitos en cuestión. Sólo hay que aplicarlas.

miércoles, 22 de julio de 2015

Carta al FMLN: Solo preguntando sobre corrupción, impunidad y golpe de Estado

Estimados compas:
Algo raro está pasando. Ustedes toda a vida han hablado de la corrupción y de la impunidad. Lo hicieron durante la guerra y lo hicieron durante “los 20 años de ARENA” – porque obviamente hubo corrupción y hubo impunidad. Y continuaron hablando de este tema, incluso con voz más alta, cuando al fin llegaron al poder: Gerson Martínez dio cientos de declaraciones denunciando la corrupción, armando cientos de paquetes con evidencias. Y Mauricio Funes, por ratos, dejó de atender el trabajo de gobernar con tanto que hablaba de la corrupción. Incluso instaló en Casa Presidencial una Secretaría Anticorrupción que hasta la fecha existe, siempre al mando de Marcos Rodríguez, aunque esta más bien se convirtió en una policía secreta interna para disciplinar, extorsionar, controlar y alinear a los funcionarios del gobierno.

Con todos estos antecedentes, ¿cómo explicar que cuando al fin sectores influyentes de la sociedad civil retoman su tema y proponen la instalación de una Comisión Internacional contra la Impunidad (similar a la que en Guatemala está investigando casos que tienen al borde de la cárcel a la vicepresidenta y al presidente de la República), el FMLN habla de desestabilización de su gobierno e incluso de un intento de “golpe de Estado”?
Dicho de otra manera: ¿Por qué un partido que durante todos sus 34 años de vida ha denunciado la corrupción y la impunidad, ahora, al solo escuchar la palabra Comisión Internacional se siente aludido? ¿Por qué el FMLN siente que una entidad que con independencia, recursos y competencia técnica investigaría la corrupción, constituye una amenaza a su presidente y su gobierno?
Ustedes dicen que no es necesaria una Comisión de este tipo. Bueno, incluso si fuera cierto que no es necesaria y que nuestras instituciones tienen plena capacidad (y voluntad) de investigar, ¿cuál es el daño, el peligro, la amenaza? La única amenaza es que ustedes salgan salpicados…
Pero en serio, ¿cómo pueden argumentar que no es necesaria una Comisión Independiente? ¿Acaso en los 6 años que ustedes han gobernado, se ha erradicado la impunidad? ¿Acaso en El Salvador se ha condenado a los responsables de tanta corrupción que ustedes han denunciado durante décadas?
¿Acaso en los últimos 6 años nuestras instituciones al cargo de la lucha contra la corrupción y el crimen han superado todas sus deficiencias y sus amarres políticos, de manera que ahora ya no hay impunidad? Difícil que sostengan esto, así como están la Fiscalía General de la República, el sistema judicial, la Corte de Cuentas, la misma PNC…
¿Y no han ustedes insistido muy recientemente que la fiscalía es cómplice de la impunidad, en el caso CEL-ENEL? Bueno, tal vez es mal ejemplo, porque ustedes saben, igual que yo, que esto fue un caso fabricado por fines inconfesables…
Pero esto es otro argumento a favor de una Comisión Independiente: No sólo se trata de superar la falta de investigación y persecusión del delito, también se trata de asegurar que no se sigan levantando juicios políticos que no buscan justicia, sino más bien venganza y ventajas electorales.
La única explicación porque el FMLN reacciona con tanto pánico es que ahora los investigados serían ustedes. Ya tienen 6 años de administrar al país y el arco público. Muchos de los delitos posiblemente cometidos durante los gobiernos de ARENA ya son prescritos – y esto no se puede cambiar retrospectivamente. Así que una CICIG salvadoreña obviamente investigaría a la administración de Tony Saca, a quien ustedes siguen necesitando como aliado; a la de Funes, que vive en una casa de vidrio; y al actual gobierno. Además, por supuesto, a los corruptores del campo privado, muchos de los cuales ahora, como suele pasar, son aliados de ustedes. Los corruptores siempre son aliados del gobierno de turno.
Otra pregunta final: ¿Para ustedes, lo que está pasando en Guatemala, es un golpe de Estado contra el presidente Otto Pérez?
Piensen antes de gritar. Saludos  
firma paolo

martes, 21 de julio de 2015

Carta al padre Rogelio Poncel

Mi muy querido hermano: Yo nací y me crié como hijo de un ateísta y una luterana. Nunca fui expuesto de cerca a la Iglesia Católica y sus ritos, que siempre me parecían algo extraños, obsoletos. Crecí en una ciudad alemana casi segregada: la mitad eran católicos, la otra luterana, había escuelas, clubes deportivos y sociales, y hasta almacenes separados para las dos confesiones. No tuve ni novias ni amigos cercanos católicos. Como joven con mente escéptica me sentí más cómodo en la cultura protestante, marcada por su tradición liberal, su mayor tolerancia, su progresismo político. En toda mi vida en Alemania, no me recuerdo de haber hablado, más que palabras de cortesía, con un cura católico.
Hasta que en 1981 llegué a Morazán. En medio de este mundo extraño de guerrilleros y campesinos, dominado por guerreros, la vida me juntó con vos, Rogelio, con otro europeo y con otro pacifista. Inicio de una gran amistad. Fue la primera vez que conviví con un cura católico. Un sacerdote que en media de la locura de la violencia que se llama guerra vos predicabas la idea de la paz, basada en justicia. Me hiciste romper todos mis prejuicios. Tu presencia a la par de ellos y tu ejemplo hicieron un poco menos inhumana la guerra, para las familias campesinas que más la sufrieron, pero también para los guerrilleros del ERP. Y ciertamente para mi, el gran escéptico de ideologías y religiones.
Vos fuiste el correctivo, el antídoto, a la tendencia de radicalización inhumana que produce la guerra. Y con asombro me di cuenta que solo un cura, con su biblia y sus ritos confortantes, podía jugar este papel. Bueno, no cualquier cura, sólo un cura como vos, tan fuerte en sus convicciones, tan serio en su compromiso con los excluidos y reprimidos.
Muchos años más tarde, la vida me juntó con otro cura, también en una situación extrema: con Fabio Colindres, a quien acompañe a las cárceles más yucas del país para hablar con los pandilleros más emblemáticos, todos condenados por homicidios, secuestros, extorsiones… La manera como monseñor los retó a abandonar la filosofía que la vida no valía nada, ni la ajena ni la propia, porque ya nada tenían que perder, me hizo siempre pensar en vos, Rogelio, predicando entre otros hombres dispuestos a matar y morir. Aquella guerra era muy distinta a la actual. Y Fabio Colindres, el cura conservador, es muy distinto al Rogelio, el exponente de la Teología de Liberación. Pero algo tienen en común: ejercen el sacerdocio como instrumento para incluir a los excluidos; creen en la fuerza del amor como antídoto al mal; y practican el postulado cristiano que nadie, ni el mas malvado, es totalmente malo, y puede tener salvación si es capaz de movilizar lo bueno que queda en él, como en cualquier ser humano.
El pasado fin de semana volvimos a encontrarnos en Morazán, para celebrar tus 50 años de sacerdocio. Un reencuentro que me reafirmó que seguimos siendo los hermanos que nos volvimos bajo bombardeos y tormentas. Has pasado más de 20 años promoviendo la reconciliación entre salvadoreños, que durante décadas se mataron entre ellos. Has sabido incluir en tus comunidades a los que antes eran considerados enemigos. Has insistido en buscar solución a la injusticia social que generó la guerra pasada y que sigue generando esta nueva guerra que estamos viviendo.
No comparto todas tus ideas, ni vos todas las mías, pero respeto, con admiración, como vos vivís tus convicciones. Me recibiste, en medio de esta comunidad que creaste en Morazán, como un hermano.

Gracias, Rogelio, sos mi héroe, más que cualquier guerrero. 
firma paolo
Lea también la entrevista de El Faro con Rogelio:

“Cuando le apuntan, el cristiano tiene derecho
a defenderse, a apuntar también”